Mostrando entradas con la etiqueta Cracovia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cracovia. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de marzo de 2012

La Leyenda de las Minas de Sal de Wieliczka

Nuestra visita a las Minas de Wieliczka a escasos veinte minutos de Cracovia nos dejó el conocimiento e una bonita leyenda, la de Santa Kinga.

Para empezar, el agua de la región de Wieliczka siempre ha sido salada, y la sal solía extraerse de la misma a través de varios métodos. Pero la leyenda asegura que la minería de sal comenzó aquí en 1290 con una interesante historia.

Se dice que la princesa húngara Kinga estaba a punto de casarse con el Rey de Cracovia (entonces aún un príncipe, si no me equivoco). Como regalo para su prometido, la princesa pidió a su padre, el Rey Bela IV, una mina de sal, porque la sal era escasa en ese tiempo en Polonia y muy apreciada. De hecho la sal era tan valiosa o más que el oro. Y su padre le concedió el deseo. Se dice que Kinga tiró su anillo en una de las minas de sal de su padre antes de abandonar Hungría. Y al llegar a su nuevo destino, pidió que se excavara un profundo hoyo. Al hacerlo, se encontró el preciado mineral y envuelto en un cristal de sal -el primer trozo extraido-, el anillo de la princesa.


La historia ha quedado representada y esculpida en sal en las entrañas de esa supuesta misma mina, y el tour que nos llevó por los bien iluminados -y salados, a juzgar por una inglesa que le dio un lametón a una pared- pasadizos. Por cierto, la princesa Kinga es el ángel de la guarda de los mineros de Cracovia.


Pero lo más impresionante de las minas -bajamos 3 de los 9 niveles que hay, que se mantiene todo el año a una temperatura constante de 15º, es la impresionante Capilla de Santa Kinga, que tiene escenas esculpidas en la sal de las paredes, realizadas por tres mineros, no por ningún artista al que contrataran para llevarlas a cabo. Sus nombres están en tres placas a un lado de la capilla.


Por cierto, los candelabros también están realizados en cristal de sal.






Las Minas de Wieliczka están declaradas Petrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

viernes, 23 de marzo de 2012

AUSCHWITZ II-BIRKENAU

Tras visitar Auschwitz I, el minibus nos llevó al emplazamiento de Auschwitz II-Birkenau, apenas a quince minutos de distancia. Para que os hagáis una idea, aquí os dejo una vista aérea de ambos campos:


Si os había parecido que Auschwitz era inmenso, llegar al segundo campamento es aún más imponente. Cruzando su entrada principal, que tantas veces habréis visto, a la izquierda se alzan los barracones donde vivían los prisioneros. 



A la derecha había el mismo número de barracones pero el tiempo ha hecho mella en ellos y ahora solo queda un mar de escombros. El único vestigio de que allí había construcciones son las chimeneas todavía en pie, testigos mudos de tantos horrores.


Al fondo se atisba la inmensidad del bosque. El camino hasta allí es largo. Enfangado en trozos. Pedregoso. Pero lo que más llama la atención es el silencio. Ni un pájaro sobrevuela el campo. No se oye ni el más triste trinar. Todo es silencio, roto a veces por los cánticos de tres grupos separados de estudiantes israelíes que enarbolan su bandera con orgullo. 


Auschwitz I es la parte más blandita de este viaje al holocausto. Allí se preservan objetos, ilustraciones realizadas por supervivientes que marcan el día de la vida en los campos, archivos gráficos de las SS y otras muestras de increible valor emocional e histórico.

Auschwitz II Birkenau es la parte más dura que vemos en películas como La Lista de Schindler. Aquí están expuestos los barracones donde dormían los prisioneros tal y como lo eran entonces. Las letrinas. La parada del tren.
Aquí llegaban todos los prisioneros, en vagones tan pequeños que produce claustrofobia solo mirarlos. En este andén en medio del campo, se alineaba a los recién llegados y un "médico" con el simple gesto de su mano los separaba a la derecha o a la izquierda, condenando a unos a la vida en el campamento y a los otros directamente a las cámaras de gas.



Las cámaras se hallaban al final del campo, cercana al bosquecillo que se vislumbra al fondo. A la llegada de las tropas soviéticas, los Nazis trataron de destruir evidencia de sus crímenes haciéndolas volar. Sus esqueletos aún permanencen allí donde se derrumbaron sobre sí mismas, una a cada lado de las vías.



Es duro visitar el interior de los barracones donde se hacinaban los prisioneros. En cada barraca, las literas de madera se apilaban precariamente. Por único abrigo, una mantita fina. Dormían sobre la madera... excepto los que dormían en el nivel inferior, de cemento. El viento se filtraba por el tejado, por las maderas   y por las puertas que no cerraban bien. La única fuente de calor, una chimenea en el centro de la construcción, que ni por asomo llegaba para calentar a los del extremo. En cada litera podían llegar a dormir hasta 5 personas. Se les permitía ir al lavabo solo dos veces al día. El resto del tiempo, había que hacer uso de cubos de latón dentro de las barracas. La disentería, las diarreas, las fiebres, el tifus... lo dejo a vuestra imaginación. Y no es agradable.
Cientos de prisioneros se amontonaban en cada una de estas barracas (y podéis hacer números de cuantas barracas había según el mapa aéreo superior). E imaginad los lamentos de los moribundos, el olor a sudor, a cuerpo humano, a excremento, y las colonias de piojos y de las ratas que se colaban por todas partes.




Las letrinas son todo aquello que imaginas en tus peores pesadillas. Agujeros redondos como en una acequia, donde todo se acumulaba y había que vaciar... manualmente de vez en cuando. Nauseabundo.



Al fondo del campamento, se alza hoy un monumento dedicado a las víctimas, eregido en 1967. Anteriormente otro memorial ocupaba su lugar.


A sus pies, placas en varios idiomas, certifican: "Dejad para siempre que este lugar sea un grito de desesperación y un aviso a la humanidad, donde los Nazis asesinaron alrededor de un millón y medio de hombres, mujeres y niños, principalmente judíos de varios países de Europa. Auschwitz-Birkenau 1940-1945."


Salimos de allí con una gran losa sobre el alma y el recuerdo indeleble de rostros en blanco y negro que pasarán a la historia de manera anónima. Y rodeados de un silencio tan sepulcral que aun estando en un espacio abierto, te hacía hablar en susurros. Y sin oir, ni de lejos, el tenue canto de un pájaro.

Más fotos aquí:

https://www.facebook.com/media/set/set=a.3212054697136.2144630.1139312018&type=3&l=d93811bff9

miércoles, 21 de marzo de 2012

AUSCHWITZ I

Visitar Cracovia te da la oportunidad de visitar también Auschwitz, a apenas una hora de camino. cunado fuimos a principios de mes, cogimos un tour organizado cuyo servicio, francamente, fue inmejorable: nos vinieron a buscar al hotel en un minibus, que recogió a otros turistas en diferentes hoteles de la ciudad. Venía con nosotros un guía que hablaba un inglés impecable aunque no sería luego el guía que nos enseñaría Auschwitz y Auschwitz-Birkenau. Él simplemente se encargó de comentarnos cómo se iba a organizar nuestro día, cómo nos separarían después con diversos guías según el idioma del tour solicitado (en el minibus viajaban españoles, franceses e italianos), y nos pusieron un interesantísimo vídeo que también puede verse en Auschwitz pero en su versión acortada de 15 minutos. El nuestro duraba una hora y era básicamente un documental mostrando las imágenes grabadas en vídeo y fotografías tomadas por un videocámara del ejército ruso cuando sus tropas liberaron Auschwitz. Contiene imágenes verdaderamente impactantes.
Ya en el primer campo (conocido como Auschwitz I), la guía que nos enseñaría el lugar no podía ser mejor. Llevábamos unos auriculares conectados a una especie de receptor, y ella podía hablar en un tono de voz bajo para no molestar a otros visitantes/tour. He de decir que todo está milimetricamente organizado: si un tour se cruza con otro, no se molestan, cada uno en una punta de alguna estancia, o cruzándonos en el pasillo, y como cada guía emite en un canal diferente, no se oyen otras "transmisiones" ni se agolpan los grupos en cada edificio/lugar.
Auschwitz I empieza tras la infame entrada bajo el auspicioso letrero de "El Trabajo os hará Libres" (Arbeit macht frei). Fue en 1947 que el lugar fue declarado mediante un acta en el parlamento polaco como museo. Y en 1979 la UNESCO lo añadió a su lista de Patrimonio de la Humanidad.


Conocido por todos como el lugar de genocidio Nazi, fue abierto en 1940 a las afueras de Oswiecim tras la ocupación, cambiando su nombre a Auschwitz. Durante los siguientes años su tamaño se extendió, formando tres campos: Auschwitz I, Auschwitz II-Birkenau y Auschwitz III-Monowitz y mas de 40 subcampos. Inicialmente, aquí encarcelaron a polacos, posteriormente a prisioneros de guerra soviéticos, a gitanos Roma y a prisioneros de otras nacionalidades.
Desde 1942 se convirtió en la escena del mayor asesinato en masa de la historia de la humanidad cometido contra los judíos de Europa como parte de los planes Nazis para su exterminación total. La mayoría de judíos deportados aquí eran enviados a su llegada directamente a la muerte en las cámaras de gas de Birkenau. Se cree que un total de 1.100.000 judíos fueron enviados a este campo. Casi 150,000 polacos, unos 23,000 gitanos de varios paises, unos 15,000 soviéticos y más de diez mil [risioneros de otros países también llegaron aquí. La mayoría nunca salió.
En un esfuerzo de eliminar la evidencia de sus crímenes, las SS comenzaron a desmantelar o destruir las cámaras de gas y los crematorios junto a otros edificios al final de la guerra, además de quemar documentos comprometedores y listados de prisioneros. Aquellos que podían caminar fueron evacuados a las entrañasdel Reich. Los que quedaron en Auschwitz fueron liberados (unos 7000) en Enero de 1945.


La entrada con su "Arbeit macht frei" fue testigo de la llegada diaria de prisioneros. Pero de mucho más. A los prisioneros se les hacía trabajar, hiciera sol, lluvia o nieve, dentro y fuera del campo. Muchos trabajaban en industrias en la cercana población, trabajos duros. Cada día eran contados al salir... y al llegar. Si alguno moría por inanición, agotamiento o enfermedad estando fuera, debía ser traido de vuelta por sus compañeros, de lo contrario el recuento no coincidía y podría traer graves consecuencias para el resto.
Junto a la entrada, al partir y al regresar, los Nazis obligaban a una banda a tocar marchas mientras los "trabajadores" entraban y salían. Cada día. Exactamente frente al muro de la foto de abajo:


A los recién llegados se les despojaba de todas sus pertenencias, que los Nazis se quedaban. En el recorrido por el campamento, hay ocasión de ver muchos de estos objetos. Además, les rtapaban o cortaban el cabello: no para que no perdieran tiempo lavándolo, o para evitar plagas de piojos, no: para venderlos a empresas textiles que con el cabello humano confeccionaba calcetines, camisetas y ropa interior para el ejército alemán además de mantas y otras prendas. Fue, quizá, lo que más me impresionó del campo, y aunque no se autoriza el uso de cámaras en esa estancia (una sala lartguíísima, enorme, con cabello desde el suelo hasta el techo), tampoco lo habría hecho. Me parecería totalmente inadecuado. De lo que sí se puede hacer fotos es de todos los demás objetos incautados a los judíos:

Gafas:

Tallits:


Artículos ortopédicos (la vitrina ocupaba una larga estancia de unos 6 metros):


Utensilios de cocina:



Maletas:


Zapatos infantiles:



Ropas de adultos y niños:




Zapatos de adultos:


Latas de betún, tabaco...:


Nuestra guía nos contó cosas que pondrían los vellos de punta a más de uno, pero impresiona más ver la cantidad de objetos "decomisados" que imaginar y hacer números en la cabeza. 
A los prisioneros se les havcía trabajar muy duramente, y en condiciones muy duras. ¿Su recompensa?: vivir un día más y comer, dos veces al día. Esta sería su ración diaria de comida:


Aguachirli, prácticamente. Y un trozo de pan duro para todo el día. 
Muchos acababan fusilados en el Muro de la Muerte. Otros, eran víctimas de experimentos por parte del Dr. Mengele (nunca capturado). En este muro las SS dispararon a varios miles de prisioneros entre 1941 y 1943: polacos líderes y miembros de organizaciones clandestinas, rehenes, gente involucrada en planes de escape y aquellos que ayudaban a los que intentaban escapar. A la derecha de este muro, en el Bloque numero 10, el ginecólogo Carl Clauberg llevaba a cabo experimentos de esterilización en mujeres.

                                


Pero lo que más me impresionó -aparte de la sala del cabello humano-, fue entrar en la cámara de gas, a pesar de que es una reconstrucción porque su estado era bastante precario. Os puedo asegurar que no es nada agradable entrar dentro. Pero antes, vimos latas vacías de Zyklon-B encontrados allí tras la liberación. Hasta 1941 el Zyklon-B se utilizaba exclusivamente para la desinfección. Desde finales de Agosto de 1941, se usó de manera experimental al principio y luego luego con regularidad como herramienta de exterminio en Auschwitz. Llegaba al campo en botes metálicos sellados prque se evaporaba con mucha facilidad, representando un gran peligro de morir envenenado por sus gases.

El edificio que contenía el primer crematorio y cámara de gas de Auschwitz I funcionó desde Agosto de 1940 hasta Julio de 1943. Las autoridades alemanas calculan que aquí se podían cremar 340 cuerpos al día. 


Durante un tiempo, una de las habitaciones del crematorio se utilizó como cámara de gas, donde asesinaron a miles de judíos recién llegados  y a varios grupos de prisioneros soviéticos con Zyklon-B que dejaban caer a trés de estas aperturas en el techo:


Tras la construcción en Auschwitz II-Birkenau de cámaras de gas más amplias, las autoridades del campo decidieron organizar la exterminación en masa allí.



La avenida del roll-call (donde se pasaba lista) era el lugar de tortura preferido de los Nazis:


Pasar lista duraba horas. Al principio los prisioneros se reunían en la avenida central del campo, pero posteriormente se construyeron edificios ahí y los recuentos se hacían enfrente de los barracones. Aquí también se llevaron a cabo ejecuciones por parte de las SS como parte de su reinado de terror. En los postes de la foto inferior los alemanes colgaron a doce prisioneros políticos polacos en Julio de 1943 tras sentenciarlos a muerte por contactar con civiles locales.

                            

Y para terminar este post, junto al crematorio mostado más arriba se encuentra aún hoy el lugar que para muchos es un símbolo de algún tipo de retribución: el patíbulo en el que se ejecutó a Rudolf Höss, el que fuera comandante de Auschwitz.
                                  

Al término de la guerra, disfrazado como suboficial de la Marina de Guerra alemana huyó hacia las costas del Báltico, donde fue capturado por los Aliados, a los que dio un nombre y profesión falsos. Sin pruebas que lo incriminaran, quedó en libertad, al desconocer sus captores quién era en realidad. De allí pasó a trabajar en una granja no lejos de Dinamarca, donde estuvo durante ocho meses.

Mientras tanto, la Policía Militar seguía buscándolo, manteniendo a su familia bajo vigilancia. En Marzo de 1946 unos oficiales británicos convencieron a su mujer para que les dijera su paradero bajo amenaza de entregarla a las autoridades soviéticas para su ejecución y la deportación de sus hijos a Siberia. La señora cantó como un poajarito y Höss fue capturado esa misma noche.

Llevado a los Juícios de Nuremberg, en mayo del 46 fue extraditado a Polonia donde se le abrió un nuevo juicio por crímenes de guerra en el que no negó sus cargos como hasta entonces había hecho, sino que se reafirmó en el hecho de que cumplía órdnes de Himmler. 
Fue sentenciado a muerte con indiferencia el 2 de Abril de 1947 y ahorcado en el campo en el que tanto sufrimiento infligió el 16 de Abril de 1947.

Podéis ver más fotografías de mi visita a Auschwitz accediendo al siguiente enlace: 

www.facebook.com/media/set/?set=a.3212015696161.2144629.1139312018&type=3&l=af3d1a1f51

martes, 13 de marzo de 2012

LA FABRICA DE SCHINDLER

Cuando en Limerick se rodó Las Cenizas de Angela, no tardaron en hacer caja del asunto y comenzar a realizar tours por la ciudad que, a día de hoy, siguen teniendo tanto éxito como el primer día, incluso con un museo abierto en memoria de su escritor en la que fuera su escuela.

La película de 1993 de Steven Spielberg La Lista de Schindler fue rodada en Cracovia en su mayoría, y en la cercana Auschwitz (no en el interior, se creó un campamento paralelo justo fuera, porque Spielberg quería guardar un respeto a las víctimas). Y sin embargo, la fábrica de Oskar Schindler y su museo sobre la ocupación nazi de Cracovia tan solo abrió en 2010.

La historia, per se, es conocida... Cracovia se había convertido en la capital del Gobierno General Nazi. De los 250.000 judíos que vivían en Cracovia antes de la II Guerra Mundial, solo 15,000 sobrevivió al holocausto, muchos gracias a la ayuda de otros polacos que los mantuvieron ocultos o de personas como Oskar Schindler, que aqyudó a rescatar a unos 700 judíos.
Spielberg rodó su película, como ya he comentado, casi en su totalidad en Cracovia (la escena final, en Jerusalem).
Algunos de los lugares que se muestran en la cinta y que han sido testigos de la historia, aun existen. Kazimierz es todavía el barrio judío. Al otro lado del río, el ghetto al que fueron confinados y encerrados los judíos tras un muro de piedra, que para más inri tenía la forma del Talmud para mortificarlos, solo queda un precario fragmento, recuerdo de un pasado no tan lejano:


Cerca de esta calle perdida en el mapa de una parte de la ciudad que según nuestro guía "no es nada agradable al caer la noche", se encuentra una plaza que con frecuencia se vio regada por la sangre inocente de los que tuvieron la mala suerte de llegar hasta allí: muchos eran transportados hasta campos de exterminio, otros simplemente acababan a balazos. En esta plaza, Plac Zgody (hoy no recibe el mismo nombre), está todavía presenta la antigua Farmacia Bajo lel Aguila, llevada por Tadeusz Pankiewicz que tantas vidas salvó, el único polaco en el ghetto. Hoy es el Museo Judío. Y la plaza, un memorial viviente a las víctimas que dejaron sus vidas en su superficie de piedra.


La fábrica de Schindler no se encuentra demasiado lejos de aquí, a escasas dos calles, en lo que sigue siendo una zona franca. Pero ahora es un museo dedicado a mostrar, en sus tres plantas, a los protagonistas de esa barbarie que fue el Holocausto. 



A los protagonistas de ambos bandos, porque lo mismo que podemos ver fotografías de judíos caminando por la calle con sus estrellas de David cosida a la ropa, o niños con bandas con la estrella de Israel al brazo, nos enseña también a un desenfadado Amon Göth tomando el sol en la amaca de su casa en las colinas de la cercana Plaszów, otro epicentro de la historia de Spielberg, un campo de trabajo del que hoy no queda nada. Acabada la guerra, con el ejército soviético a pocas millas, bien se encargaron los nazis de reducir a cenizas cualquier vestigio de su labor allí, incluso obligando a los prisioneros a desenterrar los cadáveres de los asesinados y quemarlos para no dejar pruebas. Hoy en día, hay un par de memoriales sufragados por los supervivientes y la casa de fachada otrora amarillenta desde la que Amon se divertía disparando a diestro y siniestro contra todo lo que le entraba en el ojo. O eso dicen, porque lo cierto es que, aunque en la película disparaba desde su balcón, en realidad esto es imposible por encontrarse éste de cara a la colina y no al valle. Pero no me cabe la menor duda de que -cualqueira que fuera su situación-, a caballo, a pie, o desde la ventana del baño, su crueldad era legendaria.

Del museo saqué fotografías prácticamente de todo, que he reunido en un álbum de Facebook que podéis ver aquí (todas las fotografías son aptas para cardíacos, no temáis):

www.facebook.com/media/set/?set=a.3202757424710.2144360.1139312018&type=3&l=469d57fd9f

Abajo, el puente sobre el Vistula que los judíos de Kazimierz cruzaron, expulsados de sus hogares, para llegar al ghetto (y el guía que nos llevó en su coche eléctrico de vuelta al centro histórico desde la Fabrica):


En realidad no es el mismo puente. Se trata de una reconstrucción porque los nazis volaron por los aires absolutamente todos los puentes que cruzaban el río Vistula. Creo que el guía nos comentó que había sido construido por los judíos.