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domingo, 11 de septiembre de 2011

YO TAMBIÉN ESTUVE ALLÍ...

... tan solo seis meses más tarde. Y solo vi devastación. Y solo escuché el silencio de las lágrimas vertidas.















Fotos: personales. 11 Marzo 2002.

miércoles, 22 de octubre de 2008

UN PASEO POR CENTRAL PARK (II): SUS RINCONES

Pues como no sólo de esculturas vive el hombre, y Central Park es enorme y hay que rellenarlo, aquí están algunos de esos rincones que se encuentra uno de repente tras un árbol, como quien dice, o entre los árboles, tras un promontorio o tras salvar un puente...
A la entrada de Central Park se halla el Centro de Vida Salvaje, que reabrió en 1988 tras 4 años de reconstrucción para dar cabida a más de 100 especies de animales que se presentan en tres zonas climáticas diferentes: los Trópicos, el Círculo Polar y la costa de California. Hay monos y pájaros exoticos, pingüinos y osos polares. También hay un pequeño zoo infantil (Tisch Children's Zoo), cuya entrada principal podéis ver a continuación:


No muy lejos, casi oculto entre los otros árboles, se encuentra este árbol de acero, escondiéndose de la vista entre las despojadas ramas de sus compañeros en esa mañana de Marzo. Si uno no se fija bien, escapa a la retina...


En el distrito infantil del parque hay un carrusel. Estoy segura de que cada foto puede asociarse a más de una pelicula, os dejo el juego abierto para que lo hagáis. El carrusel se parapeta de las inclemencias del tiempo en el interior de este pequeño edificio, y era difícil sacar fotografías nítidas de los caballitos y las luces y los niños.

Pero la mejor parte de Central Park, para mi gusto, está en Strawberry Fields. La fotografía de abajo no está tomada en blanco y negro ni la rosa es negra. Era una rosa roja, fresca y lozana y de verde tallo. Mi escáner se empeña en leerla en blanco y negro. Esa rosa es depositada allí casi a diario, gracias a la mano generosa de algún fan.
La restauración de esta sección del parque, que tiene forma de lágrima, fue el tributo de Yoko Ono a la memoria de su marido asesinado. Como todo el mundo sabe, vivían en el Edificio Dakota que esta sólo al otro lado de la carretera, frente a esta tranquila y etérea plazoletilla.



Los regalos para este jardín llegaron de todas partes del mundo. El mosaico en el centro con la palabra IMAGINE fue un regalo de la ciudad de Nápoles.
Este rincón solaz fue diseñado por Vaux and Olmstead y es un Jardín Internacional de Paz, con 161 especies de plantas (una por cada país del mundo), incluyendo las fresas que le dan su nombre (strawberry).
Yoko Ono donó un millon de dólares para la conservación y remodelación de este espacio.

Dakota Building
Típica estampa de Central Park

El Wollman Rink o pista de patinaje de hielo Wollman se restauró en la década de los 80 gracias a Donald Trump. Se puede patinar todos los meses del año.

La Terraza Bethesda, ricamente ornamentada, es un maravilloso mirador sobre la fuente del mismo nombre, el lago y los frondosos bosques de el Ramble. Los detalles de la doble escalera a ambos lados de los arcos, de estilo español, los mosaicos y los frisos son de Jacob Wrey Mould.

Este es el corazón arquitectónico del parque. La fuente fue acabada en 1873. La escultura sobre la misma, el Angel de las Aguas marcó la apertura del Sistema de Acueductos Croton en 1812, que trajo a la ciudad su primer suministro de agua pura.



El Reloj Delacorte es otro ejemplo de la voluble generosidad de George T. Delacorte. Cada media hora los animales de bronce danzan alrededor del reloj al son de melodías infantiles.



El Conservatorio de Agua, más conocido como el Estanque de los Barcos Modelo es escenario de carreras de yates teledirigidos cada fin de semana. Es al norte de este pequeño lago que se encuentra la estatua de Alicia en el Pais de las Maravillas, aunque este no es el único vínculo literario del estanque. En The Catcher in the Rye (El Guardián Entre el Centeno), el Holden Caulfield de J. D. Salinger viene a este rincón a contarle sus problemas a los patos.

El Castillo de Belvedere, otra fotografía que mi escáner se empeña en reproducir en blanco y negro, ofrece una de las mejores vistas del parque al estar sobre una pequeña colina, conocida como Vista Rock. Dentro está el Observatoro de la Naturaleza Henry Luce con una exhibición para los más jóvenes sobre la sorprendente flora y fauna que se puede hallar en el parque, principalmente tantas clases de insectos que yo, paranoica como soy, salí de allí como la que tiene escorbuto.


El Obelisco de Central Park.

En la cabaña sueca tienen lugar espectáculos de títeres a diario, y hay talleres donde pueden participar los niños.


Aunque en el parque hay un teatro al aire libre (el Teatro Delacorte, donado también por el filántropo George T. Delacorte, y que se puede ver desde el castillo de Belvedere, no he puesto foto porque no son más que gradas de asientos en torno a un escenario y un lago. Aquí se representan obras teatrales en verano, normalmente obras de Shakespeare.
Y en este auditorio de aspecto clásico tienen lugar, también en verano, conciertos de orquesta, sobre todo de la obra de Beethoven, cuya escultura se encuentra justo enfrente.



Pues hasta aquí nuestro paseo por Central Park. Tal vez pueda induciros a visitarlo por vosotros mismos y encontrar nuevos rincones... O revisitar los viejos.


martes, 21 de octubre de 2008

UN PASEO POR CENTRAL PARK (I): SUS ESCULTURAS

Pasear por Central Park es perderte una mañana entera por senderos, pastos, lagos, explanadas de verde césped y recovecos escondidos donde se esconden joyas de todo tipo.
Hoy sólo voy a enseñaros algunas de las múltiples esculturas que se esparcen por el centro neurálgico de Central Park, que se puede dividir en dos: la zona de paseo y la zona del gran lago y los campos de golf, que no tienen mayor interés para el simple transeunte. Mañana quizá os enseñe sus fuentes, su pequeño castillo, su teatro, Strawberry Fields y sus maravillosos rincones. Hoy sólo quiero centrarme en las esculturas, que son muchas, silenciosas, sentadas allí en invierno y en verano, silenciosos testigos de la vida diaria de un caótico New York que desaparece al entrar en este parque en medio de la urbe. No tienen un orden particular, están barajadas a capricho. Pasen... Pasen y veran...

Estatua de Napoleón
Walter Scott

Wladyslaw Jagiello, Rey de Polonia y Gran Duque de Lituania, fundador de una unión libre de la Gente de Europa Central.



Robert Burns



Beethoven


Cristobal Colón


The Falconier. En 1937 estaba en peligro de caerse, tan inclinada como la Torre de Pisa, hasta que la colocaron en un podium y la anclaron mejor.

Balto.
El perro líder de un equipo de Huskies que hicieron el heroico viaje a través de Alaska para llevar serum para una epidemia de difteria.


Los Amantes,
escultura en el exterior de Delacorte Theater

La escultura dedicada a Hans Christian Andersen, leyendo su propia historia "El Patito Feo". En esta escultura hay lecturas gratuitas de clásicos para niños y adultos.

La Tempestad.
Escultura en el exterior del Teatro Delacorte

Alicia en el País de las Maravillas. Encargada a George T. Delacorte en honor a su esposa. El mismo aparece inmortalizado como la caricatua de Mad Hatter.


Esta no se cómo se llama, pero me encanta.

De esta tampoco tengo datos, pero sin duda, muy gráfica


Mañana continuaremos el paseo por otros rincones de interés... ¿Os parece?

lunes, 1 de septiembre de 2008

ESA OCTAVA MARAVILLA DEL MUNDO...

Por supuesto, uno de los lugares más emblemáticos de Nueva York es el Empire State Building, y otro día dedicaré un post a enseñaros esas magníficas vistas que pueden contemplarse desde su cima. Pero hoy, hoy os enseño su interior, que a parte de paredes de hermoso mármol, cuadros con vistas y antiguas fotos del edificio, tiene también unas vitrinas iluminadas que exponen las
Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Cuando era pequeña, soñaba con subir como King Kong hasta arriba del todo, y otear el horizonte desde el que, tras las desaparecidas Torres Gemelas, quedó relegado a un segundo puesto en cuanto a altura (ahora parece enano en comparación con lo que son las Torres Gemelas de Malaysia). Y cuando al fin cumplí mi sueño, me pareció entrar en una especie de Twilight Zone. No voy a aburriros con tecnicismos, estadísticas y datos de alturas, pero sí voy a contaros que el ascensor sube a una velocidad de 366 metros por minuto (casi ná), aunque a decir verdad, no lo notas.

Y nada más entrar en el lobby, desde la Quinta Avenida, te encuentras la imagen en relieve del edificio superimpuesta sobre un mapa del Estado de Nueva York (y naturalmente, banderitas americanas en todos los rincones disponibles).


De camino al hall desde el que se adquieren las entradas para el observatorio superior o la proyección del documental virtual que te lleva de paseo por la ciudad, se encuentra esta magnífica exposición de las Siete Maravillas del Mundo Clásico.


Los Jardines Colgantes de Babilonia- se dice que se hallaban en la ribera este del Eufrates, al sur de Bagdad en Irak. El Rey Hammurabi fue el rey más popular del reino babilonio, que floreció bajo su mandato. Su hijo, Nebuchadnezzar, es quien ordenó construir los jardines colgantes.

Nebuchadnezzar gobernó el país durante 43 años, desde el 605 a.c. Construyó una serie impresionante de templos, palacios y calles, y se dice que erigió estos jardines para hacer feliz a su esposa, Amytis, la hija del rey Medes que parece ser que sentía pasion por los espacios montañosos. Otras historias dicen que esta maravilla del mundo fue construida en realidad por la reina Siria Semiramis. Los antiguos relatos de estos jardines colgantes describe la estructura de modo escalonado. El geógrafo griego Strabo lo describe como una serie de terrazas que cuelgan unas encima de otras, descansando sobre pilares en forma de cubo que están huecos y rellenados de tierra para permitir que crezcan árboles de gran tamaño. Hata tenía un complejo sistema de irrigación, ya que esta región apenas tiene lluvias.

Las Piramides de Giza- Situadas a unas diez millas a las afueras del Cairo y las únicas supervivientes hoy en día de todas las Maravillas del Mundo Clsico, compuesta por la Pirámide de Khufu, la de Khafre y la de Menkaure, además de la Gran Esfinge, guardiana de la necrópolis.

La estatua de Zeus- en la mítica ciudad de Olimpo, se iniciaron las Olimpiadas en honor del dios de los dioses, Zeus. Se dice que la escultura de Zeus, para contentar y honorar al dios, estaba hecha de una estructura de madera recubierta de oro. La estatua de Zeus medía unos 40 pies de altura, en el templo edificado para adorarle, y su cabeza casi tocaba el techo. El mismísimo Calígula intentó llevarse la estatura a Roma pero fracasó, y en el siglo V d.c. unos griegos ricos se la llevaron a Constantinopla, donde por desgracia fue destruida por el fuego años después.



El Coloso de Rhodes-, si aún existiese hoy en día, sería uno de los artefactos más altos del mundo. El Coloso se construyó para celebrar la victoria de los Rhodianos sobre los Antagonids, y estaba situada en el puerto de la mediterránea Isla de Rhodes en Grecia, justo donde el Mediterráneo y el Mar Egeo se encuentran, y representa al dios Helios.



El Templo de Artemisa- supuestamente una de las estructuras más hermosas sobre la tierra, estaba situado en lo que hoy es la costa oeste de Turquía, a unos 50 kms al sur de Smirna.
El templo fue destruído y reconstruído varias veces, y el de Artemisa que pasó a ser una de las Siete Maravillas fue finalmente construído en el 800 a.c. cerca del río Efesos, donde Artemisa era la diosa de la fertilidad. Este templo supuestamente contenía una piedra sagrada. Fue el último de los templos dedicados a las grandes diosas que permaneció abierto en el mismo sitio bien entrada ya la era cristiana. En el 401 d.c., St. John Crisostomo lo derribó. sus restos se hallaron en una excavacion en el s. XIX.



El Mausoleo de Halicarnassus-, estaba en la ciudad de Bodrun, en el mar Egeo, al suroeste de Turquía, muy cercano al templo de Artemisa. Se construyó en memoria del rey Mausolus, casado con su propia hermana Artemisia, como era costumbre entre la realeza de Caria. Cuando el rey murió, su esposa y hermana decidió construir este monumento en su honor, en el 353 a.c.,
y permaneció allí durante dieciséis siglos, hasta que un terremoto dañó su techo y las columnas. En el S. XV los Caballeros de John de Malta utilizaron los bloques de piedra de su estructura para construir un castillo y ese fue el fin del mausoleo.

El Faro de Alejandría-, el espejo que coronaba el faro podía reflejar la luz a una distancia de más de 35 millas, y se alzaba en la antigua Isla de Pharos, ahora un promontorio del puerto de Alejandría en Egipto. Fue construido en el 280 a.c. y tenía 134 m de altura, y la mitología dice que su luz era utilizada para quemar los barcos enemigos.


Y por supuesto, la octava maravilla: El propio Empire State Building, con sus 102 pisos, completado en 1931, la estructura más alta del mundo hasta 1954. En 1950 se añade la icónica Antena de Televisión, que incrementó la altura del edificio.