Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2020

La ciudad congelada

Quedaron las calles ancladas en una cápsula temporal. Congelados sus escaparates en tiempo de Pascua, en ropa de invierno...



Así como congeladas quedaron las letras, este blog. 

Todo renace. todo vuelve. Volverán al escaparate el próximo año. ¡Quiero mi pollito!

sábado, 10 de marzo de 2018

Malvada Emma

En la última semana de Febrero/Primera de Marzo llegó la tormenta Emma a la Isla Esmeralda. Nevó como nunca antes vi nevar. Me levanté con las calles cubiertas de un manto blanco más propio de navidad que de primavera. Niños y mayores se enfrentaron a bolas de nieve y crearon originales muñecos de nieve en algunas ocasiones.

                      Image may contain: snow and outdoor
Image may contain: snow, outdoor and nature

Bajo la alerta roja, el país se paralizó. En mi ficina, solo trabajamos los que lo hacemos desde casa. Las oficinas permanecerían cerradas el jueves 1 y viernes 2 de Marzo. Las tiendas cerraron. El transporte se detuvo. Ni trenes, ni autobuses, ni taxis no aviones. Se aconsejó no conducir y quedarse en casa. 

Nosotros viajábamos el sábado 3 a las 6.30am desde Dublín. Cogimos el viernes libre para irnos a Dublín la noche antes y no tener que pasar la noche en un autobús en un recorrido de 3.5 horas hasta el aeropuerto. Pero el viernes 3 no se restableció la normalidad a mediodía como en un principio habían calculado. La tormenta llegó en algunas zonas del país con más virulencia de la esperada y así, nos cancelaron el bus de las 2pm. Haciendo barrido rápido de la situación, volví a coger otro par de billetes con otra compañía que decía reestablecer sus servicios a partir de las 4.30. No mucho antes nos lo cancelaron también. Cancelé el hotel para esa noche, a sabiendas que una cancelación en el mismo día me suponía pagar la noche como si la hubiera utilizado. Envié un email rápidamente y amablemente no me cobraron la penalización dadas las circunstancias.

La primera compañía de transporte,la que nos canceló la salida de las 2pm anunció en su página de FB que la normalidad resumiría a partir de las 12 de la noche. Volví a comprar dos billetes para la 1am. 

Y entonces llegó el email de Ryanair de que nuestro vuelo a la mañana siguiente se había cancelado debido a las condiciones pésimas del aeropuerto. Más tarde, el autobús también nos canceló. Eso sí, Ryanair nos metió en vuelo a las 2 de la tarde del domingo, con lo cual perdíamos dos días de vacaciones, casi. También tuve que cancelar las tres noches de hotel en Brujas y una en Bruselas. Nuestor itinerario de vacaciones original era de dos días enteros en Brujas, uno en Gante con regreso a Brujas y dos en Bruselas (nuestro vuelo de vuelta salía el Miércoles 7, bastante tarde).

Llegamos, lo logramos, el Domingo sobre las 7 de la tarde, dejamos las cosas en el hotel junto a la estación, que tuve que volver a coger tras tener que cancelar la reserva original que ya teníamos pagada (y que continúo una semana después esperando el reembolso) y nos adentramos bajo una leve lluvia en las calles del centro de Bruges.

Maldita Emma. Malvada. Te llevaste dos días de mis vacaciones, pero no lograste acabar con mi ilusión.

sábado, 15 de abril de 2017

Mis problemas con el pasaporte

Nunca he perdido mi pasaporte español. Ni el DNI. Bueno, esto no es del todo correcto: perdí el DNI en el aeropuerto de Dublín hace unos años. Se me cayó del bolsillo de la chaqueta tras pasar el control de pasaporte y no me di cuenta hasta llegar a casa. De cualquier modo, fue sencillo recuperarlo: miré en la web del mismo aeropuerto, les envié un email cuando vi que el mío figuraba en la lista de encontrados y me lo remitieron a casa en un par de días.

El pasaporte irlandés lo pedí el pasado diciembre aunque no me di cuenta hasta Enero, cuando me fui de vacaciones a Belfast y tenía intención de ir a la embajada española previo paso por Dublín para notificar mi deseo de mantener la nacionalidad española. Y a pesar de que hasta he movido muebles de sitio, no lo he encontrado. Me puse en contacto con el aeropuerto, ya que la última vez que lo utilicé -que recuerde- fue el 5 de diciembre a la vuelta del Expocómic. No estaba en el aeropuerto. Me puse en contacto con la compañía de autobuses que me trajo desde el aeropuerto hasta Cork. Tampoco habían encontrado nada.

Mi primer paso fue sacarme el DNI irlandés, también llamado Passport Card en lugar de National Id. Con esto, al menos, me aseguraba el poder viajar en Europa. Me diréis que teniendo el pasaporte español en regla, bien puedo usarlo. Sí y no. Fuera de Irland es indiferente el que utilice, pero cuando se tiene dos pasaportes y dos nacionalidades (España e Irlanda no tienen tratado de doble nacionalidad), debo abandonar y entrar en el país con el pasaporte irlandés y si voy a España, entrar y salir con el español. Y por supuesto, para cualquier trámite oficial aquí, tengo que usar sola y exclusivamente le irlandés.

Sacarme la Passport Card no me supuso ningún esfuerzo: vas a la web de dfa.ie y rellenas el formulario, subes una foto que te haces tú mismo con la aplicación de móvil para tal efecto, que ya te indica cómo y donde poner el rostro. Con tu foto elegida, lo subes todo y pagas 35 euros y en unos días tienes tu identificación en casa, que te sirve para viajar por toda Europa. 

Pero claro, necesitaba sacarme de nuevo el pasaporte, porque en Octubre vamos a Canadá de vacaciones y necesito el pasaporte sí o sí. Y aquí es donde empezó la odisea.



Buscando información por Internet, recalé en la web del Ministerio de Justicia donde explica que aunque sea una renovación por pérdida o robo, has de entregar toda la documentación de nuevo. Si eres naturalizado como es mi caso, se han de volver a entregar partida de naimiento (con traducción en mi caso), certificado de naturalización, etc. etc. Mi gozo en un pozo, porque a pesar de que tenía un certificado de nacimiento reciente, debía volver a traducirlo. 50 euros la broma. 

Recogí el formulario para solicitar el pasaporte en mi oficina de correos local y más cercana (a 10 números de mi casa). Pregunté a la chica. Me confirmó que debía enviar todo de nuevo (y fotos, claro). Esa misma tarde me hice las fotos (6 euros).

Al día siguiente fue a la comisaría de policía, donde me tenían que rellenar ellos la parte 6 del formulario, certificando que lo había perdido y dónde (estoy segura de que el dichoso pasaporte está aún en mi casa). También tenían que sellarme dos de las 4 fotos y certificar que yo era la persona que firmaba y solicitaba la reposición del documento. Le pregunto al señor si tengo que entregar de nuevo todos los papeles: certificado de nacionalidad, de nacimiento... me dice que sí.

Me vuelvo a casa y preparo todo para ir a correos al día siguiente a enviarlos a la oficina de pasaportes (previo pago de 85euros). Y es ahí donde, al revisar la lista de documentos para asegurarme de que lo tengo todo, donde leo que si el pasaporte fue expedido después de 2005 no tengo que entregar de nuevo esa documentación. Me empieza a entrar un sudor de estos fríos...

Me refugio en Internet, donde de nuevo me topo con la página del Ministerio que dice lo contrario, pero además, llego a una noticia de la semana anterior (cuando empecé ls trámites, vaya y mi certificado ya estabe en vías de traducción) donde dice que el pasaporte desde ese martes venidero (3 días antes a ir yo al a policía), se puede YA renovar por internet. Me voy a la página de la dfa. De nuevo relleno ahí los campos requeridos, me hago la foto yo misma con el móvil, tras varios intentos aceptan una de ellas, realizo el pago de 80 euros... genial!

Te envían al email facilitado una confirmación con tu número de seguimiento para que puedas seguir el proceso a través de su web. También te avisan de que si la solicitud exprés suele tardar diez días hábiles, esta telemática puede tardar has un mes. Como fecha estimada, después de haber enviado la solicitud, me dan el 20 de Abril para recibir mi nuevo pasaporte. 

El Jueves (día 13) me envían un email, Según ellos, el nombre de soltera de mi madre no se corresponden con lo que tienen en sus records. Les explico que no sé lo que ellos tienen, que el nombre de soltera de mi madre (su primer apellido) es igual al que tiene ahora porque en España no se adopta el nombre del esposo y les doy el nombre completo, por si acaso han cogido el segundo apellido. No me responden nada pero al día siguiente recibo el pasaporte en casa: 8 días hábiles.

Y hasta la empresa ha decidido regalarme una funda para que lo tenga más localizado...



Ahora imaginen que tengo que renovar el español por pérdida, robo o que me caduque: hay que pedir cita en la embajada, llevar papeleo y fotos y pagar la cuota más la penalización por pérdida si procediere .Me diréis que no va a costar los 80e del irlandés. Pero hay que tener en cuenta el desplazamiento a Dublín (unos 21 euros). Seguramente comer allí dependeinedo de la hora a la que te den la cita. Creo que es posible que te lo envíen a casa si les das un sobre prepagado, no estoy segura. Y espera al menos un mes a ello. Si has de ir hasta Dublín a recogerlo, vuelve a contar otros 21 de bus. Y madrugar. Y meterte en un día 6 horas de bus o más. Y transporte desde el centro de Cork a la embajada, que está allí donde el nazareno perdió el mechero.

Informatizarnos para algo tan sencillo? ¿Para qué?

domingo, 24 de julio de 2016

Renovarse o morir

Mientras seguimos pintando la casa (ya acabamos el salón también, nos planteamos tener que hacer algo con la chimenea. Es increíble lo que puede cambiar una casa con un poco de pintura, pero increíble también lo que se puede hacer con un poco de inversión mínima e imaginación.
La chimenea daba pena. Tenía potencial pero la madera estaba muy mal, repintada hasta el cansancio, con pintura perdida e incluso trozos de madera en modo AWOL. Sobre la rejilla había unas piedras horribles que solo atraían polvo y telarañas y eran difíciles de pintar.








Lo primero que hice fue quitar las piedras y buscar algo bonito que poner en la rejilla (que aunque no aparece en las fotos, he pintado de negro, y he pintado también el fondo de hierro.


Luego, me hice con un par de rollos de aironfix efecto mármol y éste fue el resultado:



En la mudanza en Febrero del 2013 nos destrozaron una de las estanterías que teníamos para Cds y Dvds, pero ahora al moverla se ha terminado de descuajeringar y no tenía remedio. Hemos decidido jubilarla junto a otra que posiblemente sí podamos reutilizar. Y estoy muy contenta con la nueva unidad:



A seguir mejorando!



domingo, 10 de julio de 2016

Pintor, que pintas con a♫♫♫♫oooorrrr ♫♫♫

Estamos pintando la casa y parece mentira lo que un poco de pintura puede hacer. Nuestra casita de alquiler tiene más de 100 años a sus espaldas y muchas humedades.

El baño lo pintamos hace dos veranos tras darle un tratamiento para la humedad (teníamos un verdadero campo de penicilina en algunas de las paredes). En una de las paredes, el cultivo de esporas es persistente y aunque continuamos con el tratamiento y el spray constante, vuelve a salir. Esta vez vamos a intentar sellar y volver a pintar, tenemos aún como medio bote de pintura de la vez anterior, o si no, usaremos alguno de los restos de los colores que hemos usado ya para el resto de la casa.

Toda, TODA la casa está pintada con una pintura porosa y seca, mate, de tono "magnolia", el terror de las casas de alquiler: es una pintura barata y muy muy mala. Olvidé hacer fotos de antes del hall, pero aquí está el después:


Este mismo color lo vamos a utilizar en el dormitorio. La cocina era un desastre, entre humedades (que no cultivos) y algunos trozos que tras raspar pintura empezó a caer el yeso. Tuvimos que utilizar polyfiller para rellenar auténticos "agujeros".

Este era el aspecto tras darle una capa de sellante a las paredes que mostraban decoloración por humedad (o sea, manchas):



Y este el aspecto tras pintar las paredes de la cocina:


Los cuadros de la pared que tenían el marco marrón los pinté de rojo porque así me hacen juego con la panera y el reloj de la pared opuesta.

En la coicna hay una puerta blanca que estaba absolutamente asquerosa en todos los sentidos: pintura manchada en el bajo, cascarillada en algunas zonas y los cristales todos manchados de pintura alrededor de los marcos. Vamos, lo que es haberlos pintado sin poner cinta alrededor para evitar pintarlos. 

Decidí pintar la puerta de rojo también, ya que estábamos y con mucha paciencia, un rascador, aguarrás y un estropajo nana, conseguí llevarme la mayor parte de la pintura de los bordes de los cristales. Y he aquí el antes y el después:




Desde que estoy en la casa, he cambiado ya 3 veces las cortinas de la cocina. La primera me cogió de novata: una tela muy bonita pero el sol -por extraño que parezca en un país donde llueve el 95% de l tiempo, se comió el color de los bordes dejándolas realmente feas (no, no le puse forro por detrás. Yo había hecho además a juego la cortinilla de un mueble que no tiene puerta (me siento abuelo) y unos asientos para las sillas de la cocina que son de tapizado marrón oscuro y absolutamente horribles. El antes:








Y el después:




Y por último, las escalaeras que a pesar de ese horrible color magnolia parecían oscuras y tristes. No tengo fotos del antes, así que os enseño solo el después:




Nos queda mucho por hacer, claro está, Nos queda el salón y el dormitorio, repintar el utility room (posiblemente del mismo verde de las escaleras) y pintar marcos y puertas y los rodapiés (mi labor). Pero es un comienzo. Y la casa, desde luego, lo agradece.

Ahora solo falta que venga el casero y nos diga que la elección de colores no le gusta... pero me niego a usar magnolia!

Ah! En el dormitorio, algo he hecho: pintar la barra de las cortinas, que eran de un blanco.. ¿cómo describirlo...? de un blanco inexistente. La madera estaba repintada y cascariñada, así que las he pintado de negro. El próximo año posiblemente compre barras nuevas, este año con lo que llevamos gastado en pintura hasta el momento (más de 200e y esto sin contar material) no nos llega el presupuesto, sobre todo porque la agencia aún nos debe la pintura de hace dos años y ya hemos perdido la esperanza de que nos lo paguen. 










miércoles, 11 de mayo de 2016

Que te jodan, Murphy

Murphy hizo todo lo posible por amargarme el fin de semana en Barcelona. A pesar de ello, el balance ha sido super positivo.

Sí, me arruiné el flequillo. El pelo crece, querido. Más rápido de lo que me gustaría, además... Dsabes que tengo un flequillo potiszo??? No, no me lo llevé a Barcelona. Habría sudado como un pollo y creo que los postizos y la lluvia no se llevan bien...

Ruth 1 - Murphy 0 patatero

Vale. Esos churretones en las piernas bien me pueden durar un par de semanas. Tengo más spray para cubrir la "falta de moreno" si quiero. También tengo pantalones y medias. Después de todo, la lluvia en Barcelona no es distinta a la de cork y no se me ha visto "rara" con medias. Llevaba vestido de mangas cortas, sí. Como aquí en Irlanda. También he llevado chaquetita o poncho. Te jodan

Ruth 2 - Murphy 0 

Coger un hotel en Barcelona que no me deje el bolsillo temblando y cerca del Saló y que no sea cutre y con un internet flojo, además con nevera y bar en mi misma planta, con terraza y supervistas, no es algo que pase cada año. Además el domingo, mientras me tomaba una helada cerveza (el bar tiene toldo), el camarero [mu guapo por cierto] me dio conversación y disfruté de un ratito ameno. Con esto, me libré de tomar el metro con sudorosos ciudadanos unas cuantas veces al día a descargar la mochila. No pude usar la piscina, pero... tampoco tuve tiempo.

Ruth 3 - Murphy 0

Sí, me dio una alergia tremenda. Mejillas rojas como un tomate, bolsas hinchadas como si me hubieran dado un puñetazo y el párpado muy reseco y arrugado como una pasa. Ah! Pero tengo la suerte de contar con el apoyo y el consejo de mi amiga Margarita aquí en Cork que es Make up Artist y me dijo cómo maquillarme sin castigar más la piel y qué productos usar y cómo. Casi nadie se dio cuenta (sí les dije que estaba padeciendo una alergia, y a no ser que fueran muy muy educados, nadie comentó nada del tipo "te veo rara" o "tienes la cara hinchada". 

Ruth 4 - Murphy 0

A pesar de que el taxi llegó 15 minutos más tarde, el aeropuero de Cork es pequeñito y no había mucha gente. Air Lingus tiene un mostrador solo para dejar la maleta una vez haces el check-in online, por lo que no es como Ryanair y es mucho más rápido. Delante mío solo había dos personas.

Ruth 5 - Murphy 0

Vale, el niño cabrón no me dejó dormir en las dos horas y media. Pero a ver, yo ronco posiblemente causando más decibelios que el nene. Creo que el dejar de molestar por partida doble a mis encantadores compañeros de asiento bien merece un concierto de llantos morunos.

Ruth 6 - Murphy 0

El llegar a la terminal más de media hora después de aterrizar pudo causar un gran retraso, pero me di cuenta de que solo un puñado de personas embarcó maletas, porque cuando al fin llegué a la cinta de recogida -y fui de las primeras en cruzar la puerta abierta de la terminal y pasar el control de pasaportes- solo había unas cuantas en la cinta (ya parada, por cierto). Así que lo comido por lo servido. No me retrasé tanto, a pesar de que mis nervios impacientes me hicieran coger un taxi y no el tren. Soy vaga, posiblemente si no hubiera sucedido todo esto, también habría cogido el taxi.

Ruth 7, 8 y 9 - Murphy 0

Si no me hubiera despertado a las 5.30 y estado en duermevela, posiblemente no habría llegado a Sant Antoni. Habría dormido toda la mañana y lueg tendio problemas para dormir esa noche por despertarme tarde. Vale, me torcí un tobillo, pero como no había quedado con nadie por la tarde, cogí el metro, me fui al CI de Pl. Catalunya y me compré una Nancy que me gustaba y un libro que no encontré en el Fnac Arena, y descansé antes y después en el hotel para que el lunes no me doliese el pie tanto -encima con zapatos nuevos!

Ruth 10 - Murphy 0

He visto a mis amig@s, he disfrutado de comidas y cenas en muy buena compañia (er, y hasta un desayno con Mayca y Bertha), he pasado una tarde muy entretenida con Trini, su hija Maris y Edmond, Antonio Martín me ha descubierto un maravilloso restaurante alemán donde he comido un impresionante steak tartar, he cenado con una migo (Sergio) a quien conocí en Limerick y que charlando, charlando, nos dimos cuenta de que aunque hemos mantenido contacto en FB hacía ;a friolera de 15 años que no nos veíamos!!! 

He hecho compras, muchas, he encontrdo Lilys que solo tenía en formato digital y que voy competando poco a poco según los encuentro, he abultado mi colección de cómics, y he tenido la suerte de que aunque llevaba exceso de equipaje, no me han puesto pegas y me lo han dejado pasar con una sonrisa. Tuve un muy buen vuelo de vuelta a casa, me leí tres cómics de los que compré, con lo cual las dos horas y media se me pasaron voando.

Estuve en Barcelona a tiempo de poder tener en mis manos el libro escrito por mi amiga Silvia Tarragó (El tiempo de la luz), que salió apenas unos días antes, y que pudo firmarme durante el almuerzo chino que compartimos con Laia, Maica y Bertha.

Murphy, que te jodan. La lluvia lleva mi nombre, no me para, y sobrevivo con una maleta y una sonrisa, ¿de verdad creíste que eras más fuerte que yo???







 

martes, 10 de mayo de 2016

El viaje accidentado

La ley de Murphy se cebó en mí. Todo lo que podía salir mal, salió mal. Este fin de semana me fui a Barcelona desde el sábado hasta hoy mismo martes para el Saló del Cómic y unos días de descanso/compras. Pero cuando las cosas se tuercen, se suelen torcer bien...

Cogí hora por Facebook en mi peluquería habitual. Los Jueves y Viernes cierran tarde por lo que les pedí hora para el viernes a partir de las cinco. Me confirmaron por FB que todo estaba bien, cinco y media de la tarde. El viernes no recordaba a qué hora habíamos quedado porque por error archivé el mensaje. Llamo y la chica que me había confirmado por FB había olvidado apuntar la cita en el libro. 
Resultado: les era imposible cogerme porque estaban hasta la bandera.
Consecuencia: yo quería alisado de pelo, corte de puntas y de flequillo que ya lo tenía demasiado largo. Me lo alisé yo y me metí als tijeras en el flequillo, desgraciándolo de mala manera.

Murphy 1 - Ruth 0.

Como mis piernas blanquitas iban a relucir más que un faro en la noche, me dije que mejor me daba una capita de Ambre Solaire fake tan. Vamos, un spray de ese que te da un colorcito discreto en cero coma. Ese que promete no dejarte chorreones. Yo me lo eché muy ufana y puse mis piernas en alto sobre el escritorio mientras veía alguna serie. De madrugada, mientras me vestía para salir para el aeropuerto me di cuenta de que sí que me había dejado chorreones en la parte trasera de la pierna. Saqué alcohol y me di con un algodón, pero no hubo manera humana de que quelo desapareciera. Corrí a mi dormitorio y cogí un par de medias. ¡Salvada!

Murphy 2 - Ruth 0

Cogí un hotelito muy chulo en Barcelona. Cerca del Saló del Cómic. A pocas calles detrás del centor comercial Las Arenas. Me compré bastante ropita chula, vestiditos de verano, porque siempre que voy a Barcelona acabo sudando como un pollo porque mi ropa no es adecuada para el tiempo maravilloso de Barna. Un hotel, además, con piscina y bar en el tejado, para relajarme tras las mañanas recorriendo el saló o los mercados. Me compré un bañador nuevo, un tanto caro para lo que era, y una túnica también bastante carilla.

Llovió todo el fin de semana. Con saña.

Myrphy 3 - Ruth 0

Unos días antes de la partida, me dio una alergia en la cara, resultado de hacerme un scrub un día en la ducha y acto seguido olvidarme de ello y maquillarme como una puerta para ir a tomarme unas cervezas. 
Consecuencia: ardor en las mejillas. Lo peor es que se me calmó con bastante crema hidratante y agua tonificante de Vichy, pero entonces me vino la regla y una mañana me levanté con el ojo izquierdo totalmente hinchado, y la piel reseca y arrugada. 

Murphy 4 - Ruth 0

Mi avión salía desde el aeropuerto de Cork el sábado a las 7am. Como tenía intención de hacer unas compras en el aeropuerto para una amiga, quería llegar con tiempo suficiente. Y tiempo para luego meterme en el baño y maquillarme un poquito, porque con la alergia, tenía que disimular un poco mi aspecto quasimodil. La tarde anterior dejé pedido un taxi para las 5:15am. El taxi no apareció, teniendo que volver a llamar y finalmente siendo recogida delante de mi casa a las 5:30 al borde del histerismo. El ambarque era a las 6:35 y tenía que dejar la maleta en ventanilla. Afortunadamente el aeropuerto de Cork es pequeño y no había demasiada gente y tuve tiempo de todo, aunque el puñetero Murphy hizo de las suyas de nuevo cuando en la tienda de Mac no localizaron ninguno de los productos de la lista de la compra para mi amiga. No les quedaba nada de nada.

Murphy 5 - Ruth 0

Una vez en el avión, me tocó una pareja encantadora como compañeros de asiento. Yo tenía pasillo. Al otro lado del pasillo, una pareja jóven con dos niños pequeños. E más chiquitín, un cabroncete con complejo de pavarotti y pulmones de impresión se pasó las dos horas y media del vuelo llorando a grito pelado sin parar. O mejor dicho, parando para gritar.

Murphy 6 - Ruth 0

Aterrizamos. ¡Al fin! Todos de pie, esperando para salir, estirando un poco las piernas... y nos anuncai al azafata que, cmo podemos ver, estamos parados en medio de la nada, bastante alejados de la terminal. El sitio en el que debíamos "aparcar" está tomado por otro aparato y no tenemos donde hacerlo. Tampoco parece haber personal para recibirnos, por lo que tenemos que esperar a que nos traigan unas escaleras para desembarcar y dos autobuses para trasladarnos a la terminal. Pero no saben cuándo. Cada cinco minutos nos decían lo mismo. Las escaleras llegaron 15 minutos después. Los autobuses tardaron otros 10 minutos más.

Murphy 7 - Ruth 0

Por fin nos dejan ante la terminal. Desembarcamos de los autobuses y... las puertas de la terminal no se abren. Los conductores están por los walkies pidiendo que alguien venga, hay algún tipo de problema técnico y sus credenciales no sirven para accionar los dispositivos. Tras 10 minutos de otra nueva espera, nos abren.

Murphy 8 - Ruth 0

Cansada y con muy mala leche, en lugar de coger el tren a Sants, que estaba justo detrás de mi hotel, decido coger un taxi y que les den. Dejo las maletas en la habitación y bajo la llovizna -me he traido paraguas, chúpate esa, murphy!- me voy al Saló. Mi humor no mejora. Hacer fotos de las exposiciones, otakus y comprar cómics se hace difícil. Hay mucha gente y muchos mirones que ocupan todo el frente de un stand solo para regatear precios -esto no es el mercat, señores!!- y no comprar nada. Otros se piensan que deben aprovechar bien los miserables pocos euros que vale la entrada y se plantan delante de las exposiciones leyendo todo de pe a pa, incluso las viñetas de mortadelo de muestra (que se continúan en páginas que no están expuestas). Es imposible andar si que te den un pisotón, te empujen o le den un viaje a tu ya abultada mochila. Me marcho al Fnac en el CC Las Arenas, no hay apenas nadie.

Murphy 9 - Ruth 0

El Domingo me desvelé a las 5.30 de la mañana y me costó volver a coger el sueño. Un duermevela hasta las 8.30 que decidí levantarme, darme una ducha y encaminarme al Mercat de Sant Antoni. Llegué antes de las 10 y algunos puestos aún estaban colocándose. Encontré uno con algunos Lilys y fui a cogerlos pero el cascarrabias viejo que lo estaba montando casi me mata. Lo mandé en inglés a tomar por culo ya que él se indignó tanto de que me fuera a llevar TODOS los Lilys que tenía, se ve que lo de vender era secundario a colocar. Me largué y volví cuando acabé de repasar todos los otros puestos. Y me llevé los Lilys, le gustase o no (pagando, claro). Ya me veía yo muy feliz con mis compras -encontré otro puñao de Lilys en otra parada, pero de camino al Saló, por esquivar un charc no vi un bordillo y me torcí el tobillo derecho, con un corte producido por el zapato, además. En el pie izquierdo, se me hizo una ampolla de andar todo el día de aquí para allá con zapatos nuevos, usados solo dos veces antes, tipo sandalia y de tacón tipo zanco. A pesar del dolor, continué mi camino hasta el saló, hice fotos de las exposiciones, me detuve a descansar con una cerveza y algo de comer en el bar y me fui al hotel a descansar el tobillo.

Murphy 10 - Ruth 0

Llegué al hotel, imagino, sobre las 2 de la tarde o asi y a las 6 decidí acercarme al CI de Plaza Catalunya a buscar una nancy morena de las de comunión. La encontré, no así una lista de libros que llevaba y que tampoco tenían en Fnac. Nada. Agotados en todos los Cortes Ingleses de Barcelona. Y en el Fnac. 

Murphy, em sembla que t'has passat...                

viernes, 6 de mayo de 2016

Me pica el trasero

Siempre fui muy "movidita" o. Ya sabéis que me gusta ir a visitar cosas porque sí, dentro de Cork y fuera de ella y que si puedo, viajo cada tres meses.
Mañana me voy a Barcelona, toca Saló del Cómic y ya oy nerviosa porque no he podido estar jueves o viernes, pero el único vuelo desde Cork salía el Sábado, volviendo el martes.

Pero, tengo un problema. Ultimamente me he dado cuenta de que mis movimientos han sido totalmente acotados. Por mí misma, no tengo a nadie más a quién culpar. Al principio de llegar a Cork me daba unas caminatas de espanto, exlorando el terreno, o nos cogíamos un tren a Cobh o un bus a Blarney.
El verano pasado intentamos ir a Clonakilty pero fue operación fallida debido a una tormenta de viento y luvia y no queríamos volver a repetir la experiencia de Kinsale, cuando nos tuvimos que volver a las 2h de llegar -accidente de bus por el medio a la ida incluido- a causa de la persistente lluvia.

Hay muchos pueblecitos de los alrededores que quiero visitar. Y no, no es un problema de tiempo sino de organización. Todo se fue al garete cuando el guiri empezó a trabajar de martes a sábado. Sí, vale, coincidimos que tenemos el día libre ambos el domingo, pero no es lo mismo. Solíamos decidir el sábado pasar el día por ahi, coger un bus por la mañana temprano, comer en otro pueblo, pasar el día y luego volver a casa. Los domingos, no es lo mismo. Los pueblos apenas tienen vida con las tiendas cerradas. Y sobre todo está el tema de que si un sábado pierdes el bus, no pasa nada, te uedas a hacer noche en un B&B o en un hotel y santas pascuas. Un domingo estás jodido si pierdes el bus, porque al menos yo, tengo que trabajar el lunes y o me pego el madrugón de padre y muy señor mío contando que haya bus temprano, o lo dicho... estoy jodida.

Además los sábados tendemos a salir a tomar algo o quedarnos en cas viendo películas y tomando algo y al día siguiente no nos saca de la cama nadie antes de las 12 del mediodía. Y los horarios de los autobuses, los domingos, no son tan regulares como de lunes a sábado.

Así que resolución tardía de año nuevo: o el guiri se pide un sábado libre de vez en cuando, o yo me cojo algún lunes.

Eso y viajar sola los sábados...

martes, 26 de abril de 2016

Mi mejor amiga

Hace un año mi médico me envió a hacer un análisis de sangre que mostró unos niveles muy altos de azúcar en la sangre, por lo que me previno que podría ser diabética y me mandó unas pastillitas para ir controlando. Meses después decidió que era mejor enviarme al especialista y en Marzo tuve mi primera consulta con el diabetólogo que confirmó que tengo diabetes tipo 2 y ahora toca cuidarse para mantener lso niveles de sangre entre 4 y 8 que son los marcadores normales (aquí se miden de manera diferente que en España).

Que te diagnostiquen Diabetes T-2 a los 46 años no parece fácil, sobre todo porque piensas que se te ha acabado disfrutar de todas esas cosas buenas que tiene la vida como una buena copa o una copa de helado, pero no es así. Al contrario, si te gusta la cocina como a mí, te abre todo un abanico de posibilidades y experimentos.

Mis niveles ahora mismo no son tan altos, por lo que no llevo una dieta estricta. En mi priemra visita con la dietista simplemente me recomendó un cambio de carbohidratos: nada de pasta o pan blanco. Integral y punto. De momento la pasta no la he probado, pero he dejado de comprar pan -mi perdición- y me he agenciado una panificadora. Todos los panes traen azúcar añadido más los azúcares naturales que trae la harina de por sí en sus carbohidratos, por lo que me hago pan sin añadir nada de azúcar. Hasta ahora tampoco he estado añadiendo sal, porue todas mis comidas las hago sin sal y no lo noto, pero en el pan se ha notado bastante en algunas harinas y he decidido usar sal. Una cucharadita o dos en un pan no me van a dañar, porque esa hogaza de pan me dura toda la semana. Suelo tomar dos rebanadas en el desayuno y otras dos en la cena si acaso, pero no cada día. He hecho panes integrales, molletes con harina blanca, pan de espelta, pan de centeno, y tengo ahí harina de malthouse, que es una mezcla de cebada, centeno y trigo.

Me hago mermeladas también. Ricas ricas. Y masa de croquetas, que es algo que en mis 46 años de vida solo hice de manera manual una vez porque me da bastante cosa el amasar a mano, lo encuentro una sensación muy desagradable. Y bizcochos sin azúcar,

Fuera de la panificadora, me hago bastantes postres sin azúcar (hay miles de recetas especiales para diabéticos o simplmente sin azúcar en internet) y he encontrado unos helados de proteína de soya que son fantásticos y casi sin carbohidratos (y por tanto, sin azúcar).

El segundo gol -además de controlar el tema comida- que tenía pendiente era hacer ejercicio. No soy carne de gimnasio. Pero me gusta nadar. El problema es que la mayoría de gimnasios que tienen piscinas se encuentran en hoteles, con lo cual la membresía era: o cogerla trimestral, semestral o anualmente y pagar por todo el gimnasio para solo usar la piscina y luego no ir más que una vez o dos como mucho a la semana o encontrar una donde pudieras ir sin tener membresía y pagar solo por el uso de la piscina. Y encontré un par de ellas. El problema es que de esta manera solo podías entrar de lunes a viernes y hasta las 5 de la tarde. Y o acabo de trabajar como muy temprano a las 4.30 (algunos meses acabo a las 5.30). Además, tampoco te aseguraban que pudieras entrar. Si tenían el lugar lleno, te tenías que marchar. Por otro lado, las piscinas de hotel tienen un grave problema: están los usuarios de gimnasio que la utilizan para ejercitarse, pero luego están los clientes del hotel que la utilizan como modo de relajarse, y también sus hijos, que a veces se piensa que están en el Acquapark.

Soluión: no tengo sitio para una piscina en mi minipatio y carezco de sótano para una piscina cubierta. Pero ayer llegó a casa mi mejor amiga: Currita. Currita me va a hacer sudar de ahora en adelante, o al menos mover las piernas. Como sigo varias series por internet, mi rota para la semana ya está estipulada: lunes (The Good Wife y GOT); martes (El Ministerio del Tiempo); Miércoles (El Caso); Jueves (La embajada, creo que ya ha empezado); Viernes (Vis a Vis o descanso, dependiendo si tengo que hacer compras). Fines de semana, descanso.

Os presento a mi mejor amiga, vamos a ser IN-SE-PA-RA-BLES:




También tengo amistades tóxicas, por eso hace tiempo que no me hablo con esta:


He perdido 2 kgs en 4 semanas. Con la ayuda de mi mejor amiga espero perder unos cuántos más, aunque la dietista no me ha puesto goles. Ahora mismo lo único importante es mantener mis niveles glicémicos entre 4 y 8.








martes, 19 de abril de 2016

Yo, la rara

Siempre me sentí diferente a los demás, desde muy niña. Las cosas más sencillas de la vida me ignoraban. Otras, sin embargo, eran mi fuerte sin ser, necesariamente, de lo más corriente.

Yo nunca fumé. Vi a mi padre fumar durante años, sus celtas cortos, creando una mancha amarillenta sobre el rincón de la pared bajo el que se sentaba en el sofá. El olor era insufrible, pero cuando has vivido con ello desde que naces, ya ni lo notas. Pero nunca me atrajo el tabaco. Mi exmarido fumaba. Ducados. Un asco.

Y en la víspera de mi mudanza a Irlanda, en Noviembre de 1997 me dio por fumarme un par de cigarrillos para calmar los nervios. Le seguirían unos cuantos años más y muchos paquetes después. Cuando la ley antitabaco se impuso en todo el país, comenzando en Marzo de 2004. Yo dejé de fumar la noche del 31 de Diciembre de 2003. Así sin más. Porque no iba a ser yo la tonta que estuviera en la puerta del pub bajo frío y lluvia mientras alguien me quitaba mi asiento en la barra... Y no lo eché de menos. No he vuelto a fumar desde entonces y detesto el olor del tabaco.

El café nunca me ha gustado para beber. Me encanta su aroma, ese olor penetrante y atrayente. ¿Pero beberme uno? Lo he intentado de diversas maneras y nada. Eso sí, me encantaban los caramelos de café, la mousse de café, el tiramisú fuerte de café, las galletas sabor café... Hasta ahora. Estaba decidida a volver a intentarlo, cosa que ya hice unos años atrás cuando era manager de un pub. Teníamos una bonita y completa máquina de café y descubrí que el que más me gustaba era el Baileys coffee... con mucho Baileys...

Hace casi un mes fui a mi supermercado habitual y compré una caja de sobrecitos instantáneos de capuccino de Nescafé. Me preparé uno. Añadí un par de cucharadas de edulcorante en polvo. Mmmmm... rico, rico. El siguiente paso ha sido comprar la Dolce Gusto. La tengo en mi oficina, para tomarme mi cafecito mientras trabajo. No lo tomo cada día, y además me he aficionado al Latte también -aunque en sabor no le veo demasiada diferencia con el capuccino. Por fin soy una persona "normal" que puede quedar con genta a tomar un café y pedir un café. Ahora puedo decir que a los 46 años me tomé mi primer café...

Tengo mis "rituales" cuando viajo, y no por superstición ni nada de eso, simplemente soy maniática con ciertas cosas, pero eso da para otro post.

Colecciono muñecas, aunque debido a constricciones de espacio voy a deshacerme de la mitad de mi colección. No tengo sitio y, siendo sincera, creo que me horrorizaría tener una habitación solo de estanterías de IKEA para poner muñecos. Así que la mitad ha de irse. Mis mudanzas también lo agradecerán, sin duda. Soy rarita, lo sé.

Soy del sur de España, de Cádiz. Y no soporto el calor. Pensar ahora que viví unos 20-22 años soportando temperaturas veraniegas de entre 30 y 32 grados o más me parece impensable. Incluso los casi 6 años que pasé en la costa de Girona me parecen imposibles. Ahora empiezo a sudar cuando el termómetro pasa los 13º por lo menos, cuando tenemos 20 mejor no salgo...

Detesto el campo más que para pasear (y rapidito) si hay un paisaje interesante. La idea de irme de camping o incluso de picnic es algo que me da urticaria. No puedo evitarlo. Me gusta el verde, lo que no me gusta s lo que ese verde implica: hormigas, abejas, moscas y toda clase de bichitos. Creo que es un trauma de las excursiones del colegio a las Canteras y otros lugares campestres a pasar el día. Lo mío es la playa. Una vez tuve que ir al campo a pasar el día obligada. Me llevé una silla de donde prácticamente no me moví en todo el día, sin tocar el suelo con los pies y me llevé un bote de insecticida. Sí, hice el ridículo. Sí, me miraron raro y me pusieron verde. Pero no tuve que volver nunca más por obligación. Ni queriendo!

Tengo muchas más rarezas pero estaría todo el día escribiendo. Algunas están fuera de mi control y me fueron impuestas, otras son frikadas. 

Es malo ser diferente?




lunes, 28 de marzo de 2016

Adiós, Pirracas, adiós

Adiós Pirracas. Fuiste el primer gato que entró en mi vida para quedarse. 

viniste a nosotros, chiquitín y casi malnutrido, con tu pelaje blanco y tu alma inmaculada. Luego regresaste con tu hermanito ciego de pelaje gris, cuidándolo, protegiéndolo como si supieras que estaba ciego. Os bauticé como Pirracas y Pascualín, aunque Pascualín finalmente fue rebautizado como Blindy, más acorde a su... condición. Era septiembre-octubre de 2013. Nunca pensamos que Blindy fuera a sobrevivir el invierno, ¿pero tú? Tú eras un conquistador de terrenos, un espíritu libre.


A tí y a Blindy debemos que hoy tengamos a Pepper. Nos encariñamos contigo, nos entró la curiosidad del mundo de los gatos, nosotros que no sabíamos nada sobre felinos, nosotros que solo teníamos experiencia con perros y nos parecían el compañero ideal.

Poco a poco nos ganamos tu confianza. Sabías nuestros horarios, cuándo estábamos en casa, cuándo venir a pedir comida con tu maullido peculiar. Cuando empecé a trabajar desde mi estudio, sin salir del edificio, te conocías al dedillo mis horarios, siempre venías cuando sabías que estaba en mis 15 minutos de break, mi almuerzo o al acabar mi jornada. O a veces simplemente querías echarte la siesta en mi habitación, en el rincón cerquita y cuando te querías ir, solo me mirabas y emitías un sonido ya familiar. 

Nos encariñamos con Blindy también, tanto que cuando desapareció durante una semana y no dio señales de vida, acabamos adoptando a Pepper, ese gato consentido, malcriado y nada cariñoso al que queremos tanto. Gracias a ti, también, en parte, porque gracias a tu amor, a tus visitas nocturnas a nuestra cocina, a tus "croquetas" pidiendo mimitos en el suelo de losas, a tus patitas pidiendo mmm... una loncha de pollo de la nevera, a tus siestas de pijama y orinal, a tus mimos en respuesta a los nuestros.

Podríamos haberte adoptado, pero como diej más arriba, eras un espíritu libre. Lo intentamos pero querías salir, querías recorrer los jardines de atrás de las casas, sentir el viento en tus bigotes, pelearte con otros gatos, marcar tu territorio.

Te pido perdón por el modo en que actuamos cuando adoptamos a Pepper. Idelamente, ahbrías sido tú y Blindy, pero con el pasado desconocido -y traumático al parecer- de Pepper, también nos alegramos de haberlo acogido, porque parece ser que no todo el mundo estaba dispuesto a criar un gatín tan agitado como él y que se amolda directamente a nuestra perspectiva del mundo. La gente es así, sabes?


Teníamos pensado que os hiciéais amigos, que continuaras entrando y saliendo libremente cuando quisieras. Pasado el periodo de cuarentena, porque Pepper estaba aún vacunándose, el veterinario dio su beneplácito. Mientras tanto, nos llamabas desde el poyete de la ventana de la cocina y se nos partía el alma verte ahí y no poder dejarte entrar. Salíamos a ti, te dábamos de comer y jugábamos contigo, dándote todos los mimos que pedías mientras Pepper miraba iracundo desde la ventana.

Pero una vez te dejamos dentro, Pepper no tardá en cogerse una infección bucal que pudo acabar en tragedia si lo dejamos unas horas más, no por tu culpa, qué ibas a saber tú? Eras un gato callejero, que se mantenía tan limpio como podía, pero quién iba a decir qué llevabas por dentro por muy sano que pareciese? Nos aconsejaron no dejarte entrar,  ni relacionarte con Pepper (esto lo agradecerás, ya sabes que no le gustna los otros gatos!) ni dejarte comer de su comedero para evitar cualquier tipo de infección.



Pero tú seguías regresando cada día, un par de veces al día si era necesario. E intentábamos ser todo lo cariñosos que habíams sido antes, con limitaciones porque también comenzaste a marcar tus límites. Ya no intentabas colarte en casa, ni maullabas en mis "recreos" en la ventana. Y mirabas a Pepper a través de la ventana con una mezcla de depresión y rencor, aunque nunca trataste de atacarle.

Hoy, bajáabamos al centro calle abajo, y en la esquina ha sido imposible no verte. Jamás te hemos visto fuera de nuestro patio o de lejos en otros jardines/muros de la parte de atrás de estas casas. Nunca te hemos visto en la acera, en la calle, en los alrededores. Y hoy... hoy te hemos encontrado alrededor de la esquina, tumbado en la acera como si estuvieras durmiendo, tan tranqulito... y en la garganta se me ha ahogado un "oh, no, no..."  Y cuando me he arrodillado frente a ti he visto el charco de sangre bajo tu cabecita. Se te ha volado el corazón, se te ha volado la esencia y solo quedaba de ti ese exterior que a veces era tan blanco como un anuncio de detergente. 

Te vuelvo a pedir perdón, porque en nuestro shock no hemos sabido reaccionar y tras asegurarnos de que eras tú hemos pensado... llamaremos al Ayuntamiento para que lo recojan... y hemos seguido calle abajo, en silencio, sin hablar, penando en toda la felicaidad que nos diste. 



Y ya en el centro, tras un rato, hemos dicho... vamso a recoger su cuerpo. Vamos a envolverlo en una toalla y ponerlo en una bolsa y enterrarlo en el jardín de arriba, tan abandonado que nadie molestará tu paz eterna. Pero hemos vuelto y ya te habían tomado, quiero pensar que un alma caritativa, tal vez alguien de otro jardín que también visitabas, alguien que te ha envuelto en una toalla y te ha puesto en una bolsa y te va a enterrar en su jardín.

Tu sangre era roja, muy roja. Muy muy roja. Y cuando hemos regresado era como gelatina. Pero Pirracas, White Cat, Miau miaus... para mí siempre serás puro, blanco como un flash de luz. Y te seguiré esperando en nuestro patio, aunque ya no vengas, zamapabollitos, abrazando a Blindy y a Pepper cuando se deje.

Postdata: Sabíamos que esto sucedería o podría suceder cualquier día, pero no esperábamos enfrentarnos a tu cuerpo in situ. Queríamos pensar que, si desaparecías era porque alguna señora mayor, con paciencia y mucho amor, te había adoptado. ¡Así somos los humanos!

sábado, 20 de febrero de 2016

La amistad que nunca es

Nunca me he sentido sola, y a la vez, me gusta refugiarme en mi soledad. En Limerick dejé muchos conocidos, muchas relaciones casuales y muy pocos amigos. O quizá nunca los tuve.

He sido una persona nómada desde los 19 años, con amistades esporádicas, momentáneas, de más o menos duración. He tenido amistad con gente por momentos y dejado de tenerla con la misma rapidez por las circunstancias. Si no me mudaba yo, se mudaban ellos.

En el colegio nunca tuve grandes amigas. Solo guardo buenos recuerdos de un puñado de personas que no hicieron mi infancia difícil, bellas personas que a pesar de los años no han cambiado en nada, o en algunas circunstancias, han cambiado para mejor, pero en mi infancia mi propia madre controlaba mis amistades y decidía con quién quería que me relacionase y con quién no. Aunque yo luego hiciese lo que me diera la gana y forjase amistades con quien me saliera de las narices, a sus espaldas. Dicho esto, solo a menos de cinco personas de mi entorno se les permitía venir a casa, a mis progenitores no les gustaba que nadie viniera de visita para jugar. Y hacerlo a escondidas cuando no estaban significó que me "pillaran" un par de veces. Así que se puede decir que tuve compañeras de clase pero no demasiadas amigas y fueron amigas momentáneas. Y cuando digo compañeras de clase me refiero sobre todo a la época de EGB e instituto.

He tenido un par de grupos de amigos con los que salía en mi adolescencia y posteriormente, al regresar a mi ciudad tras separarme. Pero ya no estoy allí y con algunos me he distanciado. Con la mayoría. No por decisión propia. A veces, la vida lo hace por ti. Pero yo les quiero igual. Fueron importantes para mí y tengo mucho que agradecerles. 

Tuve grandes amigas en mi vida de casada, con la mayoría he perdido el contacto, a otros los he recuperado a través de Facebook. Pero no es lo mismo, ¿verdad?

He tenido amigos, grandes amigos en el trabajo. Con esos con los que acabas tu horario, te vas de copas, te emborrachas, les cuentas tus penas, te cuentan las suyas, ayudas monetariamente a veces e invitas a cenar o comer a casa. Luego te cambias de curro, o se cambian ellos, la distancia se empieza a ensanchar hasta que dejas de verlos. Haces nuevos amigos en el nuevo trabajo, y todo es vuelta a empezar. Una línea que a veces se trunca. Un día te los encuentras en la calle, o en un pub, y te acercas a decir hola, das un par de besos al aire, sonríes y en cinco minutos te despides y dejas a ese ser extraño atrás hasta el próximo encuentro. De algunos, hasta tienes el teléfono aún en tu móvil, pero no encuentras motivo para llamarles. O te preguntas por qué ellos tampoco te llaman.

Cuando llegué a Limerick me integré en una pandilla de amigos que se conocían prácticamente de toda la vida, Me sentí parte de ellos, siempre, una más y no una adición tardía, pero aunque la amistad duró bastantes años, llegó el momento en que cada uno se echa pareja y se van quedando trocitos anclados en otros bares. No sumamos nuestras parejas al grupo, nos segregamos y nos distanciamos. Alguien se fue a Australia, otro a Holanda. Alguien se enfadó con un par de componentes de la pandilla y dejó de venir. La disolución solo fue cuestión de tiempo. Y a día de hoy, ya no los conisdero esos amigos "cercanos" que llegamos a ser. Volvemos a ser extraños. Conocidos, sí. Antiguos amigos. Sombras de algo que ya parece un sueño.

Tengo amigos en medio mundo. Hay relaciones que perduran, pero están en la distancia. Tengo amigos a los que quiero y a los que no conozco personalmente, y sin embargo, los quiero, los admiro y los considero amigos. Tengo amigos a los que solo veo una vez al año, y a estos sí los siento más amigos y temo el momento en que también se disuelva esa amistad y aunque ya somos adultos y tenemos nuestras vidas hechas, nos caigamos de ese vínculo.

En Limerick, mis mejores amistades las he hecho en mi último trabajo, y aún seguimos en contacto bien por email o FB. Nos vemos cuando voy a Limerick, que sigue siendo con una cierta frecuencia.

Aquí en Cork no estoy muy segura de lo que tengo. Conozco a un ramillete de personas de diferente edad y condición. A algunos preferiría no verlos, pero hay que ser educada. No se le puede decir a alguien "no me caes bien, mira, paso de tu cara". Sí, con cuarenta y algo de años a tus espaldas, es difícil encontrar a personas de tu edad o de tus intereses. No suelo clasificar a la gente por edad, porque a veces se puede tener una conversación más inteligente con alguien de 25 que de 45. 

Nunca me he sentido sola. Ni si quiera me importa trabajar desde casa, con lo que ello comporta en cuanto a conocer a gente. Hay personas de mi trabajo con quien no me relacionaría ni borracha y gente con la que tengo cierta afinidad pero una vez más, ni siquiera nos vemos las caras a diario, nos relacionamos a través de chat y alguna salida eventual a tomar algo.

Tan solo necesité un comentario de alguien, un "me siento solo en Cork" para replantearme toda una existencia. 

Mis amigos han ido y venido. Nunca tuve una mejor amiga, de esas inseparables, de las de toda la vida. De las que van contigo al baño (menos mal, porque nunca me ha gustado) o a comprar ropa (dios mío, no lo soporto). Mi mejor amiga he sido yo. Y probablemente, también mi peor amiga.

Soy una nómada. Pero no me arrepiento.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Desaparecida en combate

Hace mas de un mes que no escribo. 

Muchas han sido las circunstancias: mi portátil ha muerto. Y no escribo con comodidad en el iPad y mucho menos en el teléfono. Ahora mismo me encuentro usando el iMac de la empresa, ya que como sabéis, mi oficina está en mi casa, pero no es algo que me guste hacer de manera sistemática.

El portátil falló por primera vez sobre Abril-Mayo, cuando el cargador se fue a la porra. Mandé pedir uno por eBay pero no me enviaron un original de Packard Bell sino uno compatible y el jack hembra era ligeramente más pequeño, aunque conectaba, pero a veces se salía con facilidad y tenía que encontrar el ángulo correcto. El ordenador se volvió lento con el paso de los meses. 

Augurando una muerte temprana y repentina, pasé todos mis álbumes de fotos y sobre todo una copia del libro de cómics que llevo meses escribiendo a un disco externo. He perdido solo algunas fotos que he guardado en los días previos a su fallecimiento y todas las páginas que tenía en bookmark, pero eso es algo remediable. Ahora ya no acepta el cargador lo ponga como lo ponga. Simplemente e dock se ha jodido entero.

Por otro lado, aunque de momento no pueda continuar el libro -me abre en el iMac pero me cambia cosas y no quiero fastidiar el formato y encontrarme que a partir de cierto punto tengo que cambiar todo-, he continuado con la investigación y rastreo de autores, que ahora ya, con mucho avanzado, suelo llevar sobre la marcha. También el problema del iMac es que por razones laborales no debo quitar el corrector (si lo quito y lo pongo corro el riesgo de que me olvide un día de ponerlo) y como consecuencia, a menudo me encuentro palabras que no he escrito y frases que no tienen sentido alguno.

Me diréis que lo envíe a reparar. Como poco me va a costar unos 80e, pero es que Santa Claus ya tiene en su lista el nuevo juguete de la niña, por lo que me toca ser paciente. Tampoco tengo que esperar al 25. Posiblemente lo tenga el 23, XD.

Después veremos que hacemos con el actual, que posiblemente el güira se encargue de mandar a arreglar, restaurar y utilizar mientras dure tras formatearlo y posiblemente cambiarle el RAM.

También he estado tan ocupada últimamente y tan cansada en muchos aspectos, que puedo ir tirando sin hacer mi tarea habitual (léase llevar los blogs o escribir el libro). En el trabajo hemos estado hasta el techo. No solo por las lineas echando fuego con clientes impacientes que no pueden vivir sin sus aparatos electrónicos, sea un tele2fono o una tableta o un puñetero iPod. A esto tenemos que sumar retrasos considerables, gente de vacaciones o enferma, reuniones, workshops, one to ones, y un "training" para soporte de otro departamento.

Y al vida, que sigue: preparando mi inminente viaje a Madrid para Expocómic, comprando regalos para cumpleaños, para mis amigos de Madrid, para el Amigo Invisible de nuestro Foro de Esther, colaborando con algunas cosas de un par de charities con las que colaboro, volver a la costura, ponerme al día con series prácticamente abandonadas, salir a tomar unas cervezas, disfrutar de la Navidades Cork...

Si el día tuviera unas horas más, yo firmaba definitivamente.

Mientras tanto, este es un hasta luego...

miércoles, 24 de junio de 2015

Robando máquinas de escribir

Con 14 años me saqué -en dos añitos- el título de Mecanografía al Tacto. Tres libros pesados de tapa roja y letras blancas (método Caballero de Mecanografía al Tacto) me daban el coñazo lunes, miércoles y viernes de 5 a 6 después de clase. A mi madre le habría gustado que aprendiera a tocar el piano, tras apuntarme al Conservatorio Manuel de Falla donde cursé Solfeo hasta que decidí que las teclas que me gustaban de verdad eran las Olivetti y que mi oído no estaba entrenado para diferencial un sol de un do así si más. Y que si tanto le gustaba el piano, podría haber probado ella misma, digo yo.

Y yo estaba convencida de que la mecanografía me iba a servir de más en la vida que aporrear las teclas de marfil. El tiempo me ha dado la razón, que no me veía yo acompañando a Richard Clayderman por el mundo por más que me lo suplicara. Tampoco me veía tocando el organo de la iglesia protestante a la que se me obligaba a acudir en mi infancia solo porque mi madre así lo deseaba. De nuevo: que se hubiera puesto ella, con sus brillantes ideas. Que lo mío con la música es como querer obligar a una persona en silla de ruedas a practicar ballet.

Así que me compraron una Olivetty Lettera 12, la última revolución en máquinas de escribir pijas antes de la llegada de la máquina de escribir electrónica que por mi madre de mi alma nunca intenderé, si era lo mismo solo que gastaba corriente. La Lettera 12 era monísima: ligera, compacta, ideal para acarrear hasta las clases lunes, miércoles y viernes y volver a cargar de vuelta a casa. Y llegó con la amenaza de mi madre de que había costado un pastón (creo recordar, lo tengo clavado en la mente, que 12,000 ptas de las de 1983), de que como me rajase también y no me sacase el título me comía la máquina letra por letra y con su cartucho de tinta incluido. Porque la novedad de la lettera 12 es que no llevaba esos rollos de tinta que tenías que cambiar de posición. Su ventaja era que se rataba de unas especies de cassettes que se sacaaban y metían sin que tus deditos se manchasen de tinta. El carrete era tal que así:


El título me lo saqué con bastantes pulsaciones y un kilo de tipex, ese invento que hizo millonarios a sus creadores a la misma velocidad con la que desapareción el liquidito. 
Con el paso de los años, aunque me mudé a Cataluña, la máquina quedó atrás. Mi ex se trajo consigo la máquina de escribir de su padre, un armatoste en condiciones y no la mariconada de la Olivetti cuyos carretes duraban dos suspiros y eran carísimos. La vieja máquina  de mi exsuegro, a quien nunca conocí porqe ya había fallecido cunado mi ex era un niño, me ayudó a estudiar un par de oposiciones que nunca aprobé, a pasar apuntes, a escribir historias, a escribir los artículos para el Semanario Ancora para el que trabajé unos años, y posteriormente, para prepararme curriculums.



Cuando me divorcié me la llevé conmigo, con impunidad y alevosía y ha estado en casa de mis padres desde entonces. Hace años mi madre se deshizo de la Lettera 12 (hoy me arrepiento de haberla dejado cometer tal crimen, pero la separación tampoco dolió tanto porque yo odiaba esa máquina con saña.
Un día me preguntó si iba a querer esta máquina de escribir "la de tu ex", me dijo a sabiendas. Y mira sí, guárdamela que un día me la traiguo. Y ese día fue hace escasamente una semana y pico.



Yo adoro esta máquina de escribir, a pesar de venir de quien vino, pero por eso precisamente se la robé. Total, él no era capaz de escribir adecuadamente con un bolígrafo, qué iba a usar una máquina de escribir. A estas alturas esta belleza ya estaría criando malvas en un basurero desde hacía décadas. Y conmigo va a estar mucho mejor.

Eso sí, déjenme decirles que pasar una máquina de escribir en el equipaje de mano, no es fácil. Un guardia civil jovencito, que sin duda no sabía ni lo que era, me paró en el contro lde seguridad y me hizo sacarla de la maleta. No me hizo abrirla y sacarla de su caja, afortunadamente, pero fue un coñazo -y posiblemente levantó más de una ceja en el resto de pasajeros que esperaban pasar el contro.
Al guiri lo pararon también, por llevar en su maleta mi magnetofón -que también tuve que explicar al panoli lo que era, por si nunca había visto uno...

No llegamos al tacto rectal.



domingo, 21 de junio de 2015

Historias de una vida en una postal

Me traje de casa una caja de latón que perteneció a mi aubela. Allí guardaba celosamente postales de su juventud y multitud de estampitas de esas que dan en las misas de difuntos, de sus conocidos y familiares. Desgraciadamente, mi abuela vio a muchos de sus hermanos morir (eran familia numerosa), y a otros tantos amigos, conocidos y vecinos.



A mi madre todo esto le dio mucha grima y lo tiró todo, a excepción de la caja que le pedí me guardara y unas pocas postales que ella sabe que me gusta coleccionar. Sobre todo, si han pertenecido a mi familia. La caja necesita un buen repaso por dentro porque está algo oxidada, pero nada que no se pueda arreglar con un poco de ferrokit, paciencia y un buen trozo de fieltro. No es ninguna maravilla de caja, pero siempre recuerdo verla en casa de mi abuela junto a la del Cola Cao (que también conservo) y me recuerda a ella.



Las postales rescatadas son un poco de todo: hay postales que enviaron mis padres desde Galicia, tanto cuando me llevaron por primera vez tras mi nacimiento, como en subsecuentes vacaciones. Hay postales mías desde aquí y desde Gijón. Hay tarjetas navideñas. Pero sobre todo, hay muchas postales antiguas, en blanco y negro o ilustradas, que cuentan mucho más de lo que parece. Y aquí os las voy a enseñar.

Una postal del día de la madre, con poesía incluida firmada por mi madre y mi tío. Está fechada el 8 de Diciembre de 1963. 
¿Que qué..? ¡Pero si el día de la madre es el primer Domingo de Mayo! Bien. Ahora. Pero resulta que en esas fechas el día de la Madre se celebraba -así lo decidió la iglesia católica- para honrar a la virgen, madre de Jesús, y como el 8 de Diciembre es la Inmaculada Concepción, esa fue la fecha escogida. No sería hasta dos años más tarde (1965) cuando se decidiría que el día de la madre se celebrase en Mayo.

"En este día dichoso te regalo esta postal
para que lo pases con mucha felicidad.
Tus hijos X e Y

Otra postal familiar, esta vez de su cuñado y esposa, dirigida a mi abuela (con fecha de junio de 1954):

Te desea muchas felicidades el día de tu santo tu cuñado Antonio y Paca.


Un hermano de mi abuela que murió demasiado temprano, le envió esta postal en junio del 46:

En tu fiesta onomástica te dedico esta postal,
tu querido hermano que se llama Nicolás.

En el 42, mi abuela recibía esta otra postal de una amiga:

En el día de tu santo, te dedico esta postal
para que pases tu día
con gusto y felicidad,
tu amiga Antonia M.

Verano de 1955, postal de su hermana Lola:

Te deseo un feliz día de tu santo en prueba de cariño con tu esposo e hija
esta tu hermana que te quiere, Dolores R.
Otra postal de su hermano Nicolás, sin fecha. Nicolás era el bromista de la familia, siempre campechano y con un humor envidiable.

Por ser la primera posal que de mis manos recibes,
guárdala en tu corazón para que nunca me olvides.
Tu querido hermano,
Nicolás

Y las postales que le envió mi abuelo. Porque mi abuelo, poco después de casarse, si no recuerdo mal, estuvo trabajando como camionero para una compañía de pinturas. Así que viajaba a menudo por media España y se ve que tenía a bien enviar postales de recuerdo:

Desperté con alegría y miré el almanaque
y al saber que era tu día, te deseo felicidades,
y a los que a ti te rodean también se las deseo mil.
Te mando las (... ... ilegible) para que compares unas medias como ayer te prometí
Este que te quiere, S.
(Julio 1947)

Add caption
A mi querida J. como prueba de cariño de su novio que mucho te quiere (diciembre 1949)

Sevilla es muy bonita, siempre reina la alegría
a mi (... ilegible) no la hay solo por ti, vida mía.
A la Virgen Macarena
Yo le tengo ofecido
dos velas y cinco pesetas
por estar siempre contigo.
(Septiembre 1949)

Mi querida J. Si queires ver Malaga abre la puerta trasera del carro y a lo mejor me ves pasear entre el público.
Este que te quiere, S. (Septiembre 1949)


(... ilegible) mía, te mando esta foto como recuerdo de Mérida.
En estos sitios que son lso Teatros Romanos donde se imponían a los cristianos
el castigo de ser devorados por las fieras.
Afectuosamente y cariñosamente a mi amada J.
(noviembre 1949)

En la gloria se uedó este hombre afortunado
pues su esposa se marchó
para pasar el verano.
No creas que yo digo igual, pues no soy de esa opinión,
pues yo no estoy en la gloria,
estoy en la Prevención
con todo cariño, tu esposo, S.
(junio 1953)

De las postales de sitios en Galicia, hay varias, pero solo os voy a mostrar una que cuenta toda una historia para mí y que os voy a explicar:


Toda la postal está escrita por detrás. Hay varias que no tienen sello, por lo que presumo que escribieron varias de distintos lugares y las enviaron en sobre todas juntas.

Dice así:

"Queridos padres, estamos en Vigo, pues esto es precioso y est1<n las cosas baratísimas, pues ayer fuimos a coger las reservas y el tren no llega a Cádiz de 11 a 11 y media de la mañana porque sale de Madrid a las 11 de la noche. Pues estamos bien y la niña muy graciosa diciéndole a José que se llama Pepe y peste y se lleva todo el día metiéndose con él. Pues le hemos comprado un poncho y está monísima pero no hay quien se lo ponga porque se pone a llorar como una fiera. A ver en Cádiz si se lo podemos poner porque es muy mono. Le das recuerdos a E. y cuando me escriba que me diga si tiene ya melena, y sin más besos y recuerdos para todos" P.D. Aquí en Galicia hay unos zapatos monísimos que valen 29 ptas."

Y diréis... ¿pues qué?

Esta postal, junto con muchas otras rellenas de las típicas palabras de "estamos aquí y esto es muy bonito", cuenta una historia. En ese viaje donde no me quería poner el poncho, yo solo tenía un año y mis padres me habían llevado al pueblo de mi padre para conocer a mis abuelos paternos.
Yo llamaba Pepe a mi padre, porque hasta lso cautro años, apenas crecí con él. Mi padre trabajaba en un barco y solo venía a casa un mes o dos cada seis meses, por lo que para mí, ese hombre era un desconocido. 
Mi tío de joven llevaba una melena así a medio hombro, por lo que sobre estas fechs imagino habría decidido dejársela crecer, proque en la fotos suyas de cuando yo nací, llevaba "el corte Joselito".

Lo de llorar por no querer ponerme el poncho... yo siempre fui así. Si una prenda no me gustaba, no me la podían poner ni a empujones.

Y los zapatos a 29 pesetas... ¡seguro que no eran unos Choos o unos Louboutin!