El mes que viene regreso a Amsterdam. Esta vez con el guiri que no quiso ni pudo ir cuando estuve allí hace unos meses.
Naturalmente, parada obligatoria es acudir de nuevo al Anxo donde se ocultó Anne Frank. Los tickets, tan escasos y buscados como siempre, ya están sacados desde el mes pasado.
Si yo tengo libros y libros sobre y de Anne Frank, el guiri, sin embargo, solo sabe de ella de oídas. Nunca ha leído su diario ni visto ninguna de las versiones televisivas sobre su historia. Si bien yo conocí a Anne a través de mi profesora de literatura cuando tenía 11 o 12 años, no era parte del currículum de lectura -el nuestro empezaría, si no recuerdo mal, en Séptimo de EGB; pero en la infancia escolar del guiri no hubo diarios ni explicaciones al respecto.
A lo largo de su vida, tampoco ha tenido oportunidad de leerlo y ahora que le apremiaba a hacerlo -y con más razón si va a visitar el anexo- el tiempo se echa encima y se halla inmerso en la lectura de los tochacos de GOT por lo que no desea interrumpir su lectura para ello.
Decidí, pues, buscarle una buena versión televisiva. Una que durase un poco más de dos horas. Yo he visto todas las películas y la versión teatral, pero no había visto las series. Tras indagar por Internet, descubrí -cómo no- la versión de la BBC de 2009. Todo el mundo habla maravillas de esta versión y con cinco capítulos, parece ser que es una fiel versión de los sucesos acaecidos en aquel ático en Amsterdam.
Y hoy por fin ha llegado y comenzaremos el festín.
Espero que la sienta suya como yo la siento. Que entre las paredes que visitaremos el mes próximo sienta su presencia, y a la vez su ausencia, y la esencia de lo que pudo haber sido. Espero que se emocione como yo lo hice, que aún me vuelvo a emocionar pensando que tendré una segunda oportunidad para volver a tocar las paredes que la rodearon durante aquellos años escondida.
Nunca es tarde para educar. Aunque el "niño" tenga ya 40 años.
Bueno... más o menos. Ayer me avisaba por Facebook una amiga de que un link a mi blog había aparecido sobre una foto tomada de aquí con respecto a un artículo sobre juguetes... inapropiados para niños, en el programa de Buenafuente la pasada noche. Y claro, a una estas cosas le hacen gracia. Especialmente cuando el artículo encuestión es de hace tres años, de Diciembre del 2010.
El artículo en cuestión eséste. Y el programa en el que sale, este de aquí (casi al final del programa01:15:33):
¿Os gusta Downton Abbey? ¿Lo seguís? Creo que ninguna serie de este tipo me ha entusiasmado tanto como ésta. Desde su primer capítulo me atrapó en su sencilla trama, a la vez llena de complejidades. Pensaba que iba a ser otra "copia" de "Upstairs, Downstairs", y aunque sigue el mismo patrón en cuanto a que suceden siempre un par de tramas paralelas y vivimos en ambos mundos, el de los sirvientes y el de lso "señores", no es ni parecida a la original.
Y solo por ver a Maggie Smith y oir esas perfectamente articuladas y siempre divertidas frases de la viudad Gratham, ya merece la pena sentarse a ver la serie!
En cualquier caso, las navidades pasadas me compré el libro que sacaron sus guionistas, El Mundo de Downton Abbey. No me dececionó. Así que al ver que, coincidiendo con el lanzamiento de la tercera temporada, hace ya cuatro semanas, editaban un nuevo libro, no tardé en ir a comprarlo.
El libro es una maravilla. Esta vez está dividido por personajes/parejas. De arriba y de abajo.
Nos desglosa a los personajes, su carácter, so historia so far, sus implicaciones en la historia y en la familia.
Pero sobre todo, me encanta por sus fotografías, que tiene muchas, a todo color, pero mis favoritas, sin duda, las blanco y negro, que nos transporta realmente a otra época. Os dejo muchas fotos, disculpad el "efecto flash" pero el papel es muy glossy y a estas horas de la noche no puedo disponer de una iluminación natural. Tampoco me apetece montarme un estudio y sacar el megaflash para enseñaros un libro, XDD...
Y para terminar, el libro concluye con un capítulo de esas anécdotas que suceden tras las escenas... pero de eso no hago spoiler...
No voy a contaros un cuento de terror, aunque ganas no me falten. Ahora mismo ando inmersa leyendo un libro sobre los 11 días en los que Agatha Christie desapareció y de los que nunca habló, acusando convenientemente a un grave ataque de amnesia. El libro se editó por primera vez en 1998 y la edición que tengo en mis manos es reciente, de este 2011, revisada y ampliada.
En fin, que no es de libros de lo que quiero hablaros precisamente (mi pila creece y crece con estas estupendas ofertas de 3 por el precio de 2), sino de un paquete que me ha llegado esta semana de mis padres.
Mis padres estuvieron, como cada año, de vacaciones en Galicia, de donde es oriundo mi progenitor, y como cada año por estas fechas, me envían algún recuerdo de su paso por allí y Portugal. No puedo deciros la cantidad de Trapos de cocina, mantelitos y toallas de Portugal que tengo en mis despensas. O los llaveros (repetidos) que Jay recibe. Este año le han mandado un mechero gigante. Feísimo, pero me va a servir para encender velitas, mira tú por donde.
Y a mí, además de una caja de Croquiños ("Sí" - me dijo mi madre por teléfono- "Ya me ha dicho tu hermana que estás a dieta y que has perdido mucho peso... Pero es que los Croquiños son muy caros, así que no los vayas a tirar, eh? Total, te comes uno al día y ni se nota..."). Claro que sí, madre. De "uno al día" está el mundo lleno de gordos, diga usted que sí.
Mi madre tiene la costumbre de hacerse casi todas las colleciones que saca El Diario de Cádiz o La Voz. De algunas, hasta me llama para saber "si me interesan", cosa que por lo general declino. Pero no con ello dejo de pringarme. Se cogió una colección de abanicos. Sabiendo que me gustan tanto, me regaló la mitad. Unas navidades me envió una colección de relojes de pulsera que se había cogido con alguno de los mencionados rotativos. Ni qué decir tiene que siguen en su caja, sin usar. Aunque son de señora, son enormes y nada que llame la atención. Ahí siguen, creo que hay 6 u 8. También tengo una colección completa de pendientes. Estos son más monos y alguno me he puesto. Oh, y se hizo una colección de mantones de manila pero tuve la suerte de que solo me cayera uno. En un bonito tono naranja. También tengo colecciones completas de dvds de películas de variada temática "porque hija, nosotros las vemos, y después, si ya he visto la película, para qué las quiero. Mejor para tí, que te gustan esas cosas". Menos mal que la mayoría trae estuchitos de esos de cartoncillos y ocupan poco.
En este paquete con chocolatinas, paños de cocina y souvenires varios, además de una gargantilla más y algunso pares de pendientes, también ha habido cabida para dos colecciones. Bueno, de una de ellas la mitad, claro, como siempre: cinco anillos de diferentes colores, que hay que ir siempre conjuntada. Algunos no me los pondré en la vida e irán a parar al cajón de los regalos sin usar.
Sin embargo, sí me ha gustado otra colección de dvds que sí espero esté completa: los de Historias para no Dormir, de Narciso Ibáñez Serrador.
Son cuatro Dvds con un total de 12 historias. He visto en Wikipedia que son 25 episodios que en 2008 se editaron en un pack completo. Así que espero que sea una colección que aún se esté haciendo y que me envíe más, ya que mie hermana suele rechazar este tipo de "ofertas" de su madre.
La serie la ví allá en lso setenta/ochenta cuando la volvieron a poner en TV, y recuerdo especialmente un capítulo, que fue el que más miedo me inspiró por entonces, cuyo protagonista era el muñeco de un ventrílocuo. ¡Y ese episodio viene en los dvds! Espero que haya sabido envejecer con decencia, porque la serie me gustó mucho. Y tengo ganas de desconectar un día (mañana por ejemplo) y darme un maratón completo.
Los Croquiños, conste, siguen sin abrir. Irán cayendo en cuanto pase a la fase 3 de mi dieta en la que puedo darme un capricho de vez en cuando. Así que la caja me va a durar hasta bien entrado el 2012.
Compré la serie hace un par de meses, pero estaba acabando de ver otras que tenía en la pila y la intención era darnos una maratón en un par de fines de semana. Pero en eso se ha quedado: en intención, ya que somos afortunados si vemos uno-dos capítulos por semana. Los horarios de trabajo últimamente han sido intensos, por lo que caer en los brazos de Morfeo en el sofá se ha convertido ya en costumbre.
En cualquier lugar, lo estoy disfrutando. Dejando atrás que la nueva serie le puede dar cuarentamil vueltas a esta en cuanto a efectos especiales o interés del guión, V la original es mucho más divertida, a dónde vamos a parar.
El dvd-box que hemos comprado tiene la miniserie original, la continuación (The Final Battle) y la serie de larga duración. Y una colección de escenas repetidas y reusadas que da risa. Cada vez que una de las lanzaderas abandona la nave nodriza enseñan el mismo metraje... lo mismo sucede cuando se trata de una escena en la que una nave dispara a otra... mostrando la misma secuencia del dedito a punto de presionar el botón rojo del joystick...
Por no hablar de Mike Donovan. Naturalmente a la edad con la que vi la serie, a mí el Donovan no me parecía ni "mirable", y yo me decantaba más por el pecho depilado y cuadradote de Jeff Yagher aka Kyle que estaba como un queso... (ay omá, esos pósters que tenía en la habitación...)
Pero es que ahora, observando la serie bajo el ojo crítico de un adulto, la sobreactuación de Mark Singer (Mike Donovan) no tiene precio!! Sus poses... sus vaqueros demasiado ajustados para un tío que rozaba la cuarentena (si no la había sobrepasado ya por algunas primaveras), esos guantes que lleva hasta dentro de la casa y que parecen más apropiados para podar el jardín... ese levantamiento de ceja... esa voz engolada... ¿Cómo se nos pasaron estas cosas en el visionado original? Por dió, es que da risa verlo ahí sacando pecho, hombros atrás, brazos en jarras... Y es el único que sobreactúa, el resto -excepto la acentuada estupidez de Willy (Robert Englund) que más tarde me daría mucha más risa en Pesadilla en Elm Street-, con más o menos pericia lo hacen con naturalidad. A mí siempre me encantó Ham (Michael Ironside) en particular, y Lidya en el papel de mala-no-tan-mala, que a veces daba penita.
¿Y la casa donde los lagartillos tienen sus HQ? Es la misma que en los ochenta apareciera en series como El Equipo A, MacGuiver y Dios sabe cuántas mas...
Naturalmente el papel de mala remala-de-la-muerte de Diana no tenía desperdicio. Aún hoy me parece una villana casi a la altura de Darth Vader pero con gustos gastronómicos más asquerosillos.
Llama la atención algo que no recordaba de la serie en los ochenta, probablemente perdido en el doblaje español: los lagartos hablan con voz metalizada. Al menos durante la primera miniserie y parte de la segunda, porque luego pierden el metalizado completamente y hablan como los humanos. Y ¿qué me decís de toda la tecnología que se supone tienen los extraterrestres? No mucha, al parecer. Porque cuando se han de comunicar desde la Tierra con la Nave Nodriza... usan un teléfono. No un reloj parlanchín, ni un walkie talkie con lucecitas, ni un intercomunicador en la oreja, no. Un teléfono de los de siempre, de auricular y linea, que entonces no había móviles. Me imagino a alguna lagartona en minifalda en centralita metiendo llamada desde la Tierra...
También me ha llamado la atención no haber reconocido allá por los ochenta las claras alegorías al nazismo, ya no por los uniformes de altas botas y las banderas rojas con el símbolo esvástico claramente a la vista... ¡Las cosas que no entiende uno cuando es niño-adolescente empanao!! sino por todo el contexto de invasión-prisioneros-exterminio. ¡Si hasta algunos de los primeros protagonistas eran sefardíes de pura cepa que rememoraron sus peores pesadillas con la llegada de los verdes de rojo!
Además hay clarísimas alusiones, como cuando uno de los "reclutados" obliga a un chico de un grupo de estudiantes a lamerle las botas, o el modo en que tratan a algunos de los prisioneros, como en los campos de concentración de judíos.
Todo esto se ha abandonado en la nueva serie, tal vez ya no guarda significado alguno para las nuevas generaciones o han querido redirigirlo más hacia el terrorismo (la Quinta Columna es denominada varias veces en la nueva serie como terroristas), y hacerla más actual, a pesar de que los movimientos neo-nazis están más a la orden del día que nunca...
Sin embargo, en conjunto, creo que la serie original ha sabido envejecer con dignidad. Podría haber sido peor y llevarme el chasco que me llevé al comprar La Batalla de los Planetas... nada parecido a lo que recordaba.
Encontré por Internet este Anual de Fama de 1985. Friki como soy, coleccionista de anuales británicos, y con la esperanza de averiguar quién podría ser el autor de una serie de cómics de los ochenta dedicados a los personajes de Fama y publicados en la Revista Esther bajo Syndication International de IPC, lo compré de inmediato. No incluye los cómics pero sí algunas historias e ilustraciones -aunque no de una calidad extrema.
Incluye fotografías con los "curriculums" y algunos datos personales de los protagonistas habituales...
Y también de algunas de las últimas incorporaciones al casting... incluyendo, cómo no, al buenorro de Billy Hufsey...
Desconozco aún si este es el único Anual existente de la serie (lo dudo), pero de haber más, no dudéis que me haré de ellos...
Leía esta "noticia" durante la semana en un tabloide nacional y me pareció digna de mencionar por aquí, donde hay algunos cinéfilos de pro. Aunque esta noticia no es exclusiva del cine, sino que comparte protagonismo con los mejores shows de televisión.
Quizá la próxima vez que veáis a un personaje de vuestra serie favorita desplegar el periódico, os fijéis un poco más en las noticias, y es que las mismas páginas de la prensa se han ido mostrando una y otra vez a lo largo de los años en nuestras pantallas. Más concretamente durante unos 50 años.
Desde Dallas a Mujeres Desesperadas y en la película del 2007 No Country for Old Men, actores y actrices han leido y releido la misma edicion con los mismos artículos y las mismas fotos a la vista.
El "periódico" es una reedición de una pieza de atrezzo original creada en 1960 por la compañía de Hollywood "The Earl Hays Press".
La sempiterna publicación -utilizada para evitar tener que pedir permisos a los periódico reales- se ha convertido en todo un fenómeno en Internet en las últimas semanas cuando alguien con muy buena vista y mucho tiempo libre se dedicó a recopilar algunas de las imágenes de las series/películas más punteras en las que aparece dicho prop.
Podemos hallar este "periódico" en Mujeres Desesperadas, Scrubs, Dallas, Matrimonio con Hijos, That 70's Show, A Murder of Crows, No Country for Old Men, Cougar Town, Everybody Hates Chris, o Modern Family, entre otras.
Ahora la cuestión es... ¿tenemos algo similar en España?
Anoche, como cada Sábado, vimos un par de dvds aderezados con un buen vinito en mi caso y Guinness en el del guiri. Una de las películas era Armored, con Matt Dillon. Pero no es de esa película de lo que se trata este post (aunque sí debo decir que fue entretenida, pero predecible y blanducha). Armored es la historia de un robo de unas furgonetas blindadas de seguridad que contienen unos 42 millones de dólares. Y esto me recordó una serie que solo he visto una vez en televisión en los ochenta y que me dejó muy buen recuerdo, especialmente porque las series británicas que nos llegaban a España en los setenta y ochenta solían ser de humor de la Thames Television (subsidiaria, incidentalmente, de Euston Films, los productores de Widows).
Widows fue una serie dramática escrita por la novelista especializada en crimen Lynda La Plante y originalmente se emitió en UK en 1983. No recuerdo exactamente en qué fechas fue emitida en España pero calculo que un par de años más tarde. La serie tenía seis episodios y estaba protagonizada por cuatro mujeres, destacando la protagonista principal, la veterana Ann Mitchel.
El concepto era simple: un robo planeado minuciosamente de una furgona de seguridad sale mal, muy mal, con la aparente muerte de todos sus participantes. Las viudas del título de la serie son tres mujeres que se quedan solas tras la catástrofe organizada por Harry, el líder de la banda y marido de Dolly (Ann Mitchell). Bajo la tutela de esta última, las otras dos deciden seguir el plan ideado por Harry para un siguiente robo que llevarán a cabo ellas mismas tras reclutar a una cuarta viuda reciente, Bella (Eva Mottley).
No fue una serie revolucionaria, pero sí fue una apertura o una variación en un género predominantemente liderado por hombres, en una Compañía que desde sus comienzos en 1971 había producido películas y series de alta calidad en el género policial y criminal como Special Branch, The Sweeney, Minder, etc.
Widows es una serie "familiar" policíaca, sin demasiada violencia visual pero sí mucha acción, que jugaba con la idea de la apropiada conducta a seguir por una fémina y presentada con audacia al presentar a este grupo de aparentemente desconsoladas e inofensivas viudas aprendiendo sobre aspectos del mundo criminal para no convertirse en víctimas, con la diferencia de que estaban en el otro lado de la ley.
Tras el éxito conseguido con la primera serie con sus seis episodios en narrativa continua, se llevó a cabo una segunda parte que se emitió en el 85. Quizá fue por estas fechas cuando la vimos en España, porque creo recordar haberlas visto seguidas.
En Widows II se utiliza de nuevo la continuidad de los capítulos y al final de la segunda parte, el personaje de Dolly acaba en prisión. Algunos años más tarde, Lynda La Plante, que solo es responsable de la historia de la primera parte, produce la serie final para convertir Widows en una trilogía. "She's Out" es el regreso de Dolly y repite un poco la fórmula del éxito de la primera, cuyo clímax es el robo cuidadosamente planeado de un tren... por mujeres a caballo.
La crítica, sin embargo, fue unánime al decir que ninguna de las secuelas podía alcanzar a la primera serie.
Tras ello, Lynda La Plante, ya con un nombre sinónimo de crimen, consiguió reconocimiento internacional con la aclamada Prime Suspect con Hellen Mirren como Inspectora Jefe en un caso de asesinato o The Governor en el que Janet McTeer interpreta a una inexperta gobernadora de una prisión, posicionando de nuevo a dos personajes en una jerarquía habitualmente dejada a los hombres, donde ambas mujeres han de hacer frente al prejuicio de sus colegas de oficio y demostrar su capacidad por encima de su poder.
En contraste, Widows fue el primer drama de La Plante de "mujeres en un mundo de hombres" que explícitamente se localizaba dentro de una milieu criminal en que las mujeres intentaban sostenerse a sí mismas a traveé de un robo, en lugar de aprender cómo ocupar las posiciones masculinas de poder, y ello lleva a una serie de interesantes consecuencias...
Primero porque por lo general las incursiones de las mujeres en el ambiente criminal en las series policíacas se limitaban al papel de la prostitución o la vulgar ratera de tiendas y no en la ambición y el éxito del robo de un banco, de manera que dicho concepto ya de por sí hizo temblar las expectativas de lo que una mujer puede hacer en el mundo criminal.
Quizá el concepto haya quedado un tanto obsoleto hoy por hoy con la proliferación de películas y series donde las mujeres son brillantemente más ladinas y malvadas que el hombre, pero en los ochenta, en la sociedad británica, fue todo un despertar a infinitas posibilidades.
Después de pensar en esta serie anoche, me ha dado ganas de verla, así que me lanzo a la caza y captura del dvd.
Tongari Bōshi no Memoru (とんがり帽子のメモル), que también es conocida como La Pequeña Memole o Wee Wendy en el mercado anglosajón, es una serie de los ochenta que mi amiga Bulma tuvo a bien regalarme hace unos meses, y que estoy disfrutando como una niña.
Fue una de mis series favoritas en mi pre-adolescencia, producida por Toei Animation.
La serie cuenta la historia de una niña diminuta (como yo) llamada Memole que llega a la Tierra con 245 habitantes del planeta Riruru y se hace amiga de una terrestre llamada Mariel (o Muriel o Marielle dependiendo del país), que está enferma. Memole también tiene un buho llamado Bo-bo que la lleva de un sitio a otro.
Su nombre original es Memoru y es tan pequeñita que cabe en la palma de una mano. Su nave se estrella en la Tierra intentando hacer un aterrizaje de emergencia tras encontrar dificultades técnicas. Un día oye música y sigue el sonido hasta una gran casona que nunca había visto antes y encuentra allí a una niña altísima tocando el piano, a la que comienza a visitar en secreto con sus amigos Popitu, Rupangu y Pi. La niña está muy enferma, tanto que puede morir en cualquier momento, y a Memole le entra una pena tan grande que se pone a llorar desconsolada. Sus lágrimas caen en los labios de Mariel y ésta empieza a mejorar. Más tarde, Mariel conocerá a un chico llamado Oscar del que se enamora y los tres se convierten en amiguísimos.
La serie fue emitida con numerosos títulos en casi todo el mundo. Fue Crocus en Francia, La Magia de Titila en Latioamérica, Memole dolce Memole en Italia y ميمي الصغيرة en los países Arabes.
Glee está haciendo furor en las televisiones del habla de la Reina, y no sin razón. Al principio pensé que sería una copia de High School Musical a pesar de venir avalada con el calificativo de "comedia". Reconozco que no me molesté en visionar los primeros episodios, del mismo modo en que nunca me he sentado a ver un capítulo si quiera de High School Musical. Sin embargo, el galardón como Mejor Serie de Comedia en los Golden Globes y el Premio del Sindicato de Actores al Mejor Reparto de Televisión me hicieron cambiar de opinión y picaron mi curiosidad -sobre todo tras ver el primer episodio.
Glee no es una versión modernizada de Fama ni un intento de ridiculizar High School (aunque se halla bastante cerca). Sin embargo los números musicales estaá más que bien cuidados y las voces son envidiables -algunas mucho mejor de lo que nos ofreció Fama en su tiempo (¿quién decidió que los personajes de Danny y Leroy tenían voz para cantar?). Claro que eso no es una Escuela de Arte. Es un instituto o lo que en América siempre ha sido el High School, con sus animadoras, sus personajes populares, sus raritos y su clasismo.
Me sorprendió encontrar de golpe todo estereotipo posible en el primer episodio: los negros (sí, politicamente incorrecto, pero odio eso de "protagonistas de color", los orientales (no se especifica en ningun momento su ascendencia), y encima la chica es tartaja, la líder de las animadoras, la hispana, la chica sin neuronas, el capitán del equipo de rugby, un gay, los judíos... Y un chico feo, con gafas y en silla de ruedas. Si fuera una comedia británica, naturalmente tendría un pakistaní y un irlandés, y probablemente una adolescente borracha... Pero Glee, precisamente se ríe de los estereotipos. O del uso que de ellos se hace en las series o películas de adolescentes en institutos... ¿o no...?
Sin embargo, la serie va aún más allá. Y para los que se están preguntando ya a estas alturas si el chico de la silla de ruedas -que baila y canta con ella en los números, es en relidad inválido, la respuesta es no. Kevin McHale es un excomponente de una banda de chicos americana llamada NLT. Y si buscáis sus vídeos en Youtube (ver por ejemplo Karma) veréis que no adolece ningún cambio radical: diferente peinado y sin gafas. Ningún guaperas especialmente llamativo.
La primera temporada se compone de 13 episodios y aquí está ya a punto de finalizar. En la actualidad están rodando la segunda temporada después de afianzar su éxito en la FOX con los premios arriba mencionados.
Parece ser que la serie fue concebida en principio como una película, pero gracias a algún tipo de intervención divina -o quizá financiera- decidieron hacer una serie. Curiosamente los temas interpretados en cada episodio salen en iTunes en la semana que se emiten y una serie de Cds saldrán al mercado con frecuencia (el Volumen 1 ya está en las tiendas desde Noviembre)
Hay mucha, mucha información sobre la serie, de modo que no perderé el tiempo escribiendo algo que probablemente ni os interese. Información detallada sobre Glee se halla fácilmente en Wikipedia, sobre sus actores en Fox o imbd, sólo recomendaros algo que podría pasar desapercibido entre un amplio catálogo de series gilis para adolescentes (depende mucho de dónde las ubiquen las televisiones de vuestros países y el horario). Aquí está en un horario asequible: algunos canales la emiten a las ocho, otros a las nueve.
El papel de Sue, la entrenadora de las animadoras es simplemente de las mejores malas que he visto últimamente: adorable. Hasta te sientes identificada con ella a veces. Otras, simplemente la odias. Al profesor que se encarga del club de Glee le darías un par de sopapos, a ver si despierta de ese estupor de vida en el que parece vivir (no se entera de ná), y no dejéis de ver los diferentes modelitos que la pelirroja Emma Pillsbury (Jayma Mays) llega a lucir en cada episodio: una mezcla de Wisteria Lane y Barbie-se-encuentra-con-Stepford-Wife en el mundo de las florecillas de colores...
No me sorprende en absoluto que haya conseguido tanto premio en tan poco tiempo de vida...