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martes, 1 de septiembre de 2015

Cortinas y cojín

En estos momentos vuelo a Copenague a pasar unos días de bien merecidas vacaciones. Pero os he dejado este post porque a mi vuelta, empanada con el "hype" de las vacaciones, voy a olvidarme de todo.

En fin, que de la creadora de "este zapatero lo arreglo yo en pun plis-plás, llega ahora "me ha sobrado un metro de tela que me da para una hoja de cortina, voy a comprar otro metrito". Y así la cosa, me he hecho unas cortinas nuevas para mi oficina, que tenía unas ene zul de delfines que tienen más años que Carracuca, aunque la verdad, la tela está bastante bien, motivo por el que la he guardado por si surgiera algún proyecto futuro o ventana que cubrir.



Y como me sobró del zapatero un retalito así cuadradito, pues me he hecho un cojín a juego, que esta tela de Santoro me trae loca y a mí la Gourjus de los coujons me aburre cansinamente, que la tiene la gente hasta en la sopa...


sábado, 1 de agosto de 2015

Renovando zapatero

Hace años, muchos, compré un zapatero de estos que vienen forrados en lona (canvas). No sé si me costó unos 35 o 40 euros. El tiempo y tres mudanzas lo han mantenido en forma, considerando la calidad del tpoducto. Sin embargo no ha podido con la presencia de Pepper.

Mi gato no suele arañar. Ni a personas ni a muebles. Lo intentó al principio en el salón con el sofá o el sillón, pero le regañabamos y ha dejado de hacerlo. Tiene su rascador en la cocina y suele hacer uso de él una o dos veces al día. El resto de muebles, ni lo toca.

Solía rascar también el canapé de la cama, pero eso lo solucionamos con una sábana colgante grapada al bajo del canapé. Pero su favorito ha sido el zapatero. La textura de la lona le atrae enormemente, se ve.

Además la loneta del frente estaba un tanto desgastada de un par de lavados fuertes y el paso del tiempo.




Así que me fui a mi tienda de manualidades y telas favorita, Vibes & Scribes y busqué una tela adecuada. Y la de Santoro me vino de perlas. Había varias de personjaes conocidos y tan usados que ya cansan. Honestamente, me habría salido más barato comprar un zapatero nuevo pero no encuentro uno de estas medidas exactas (es el espacio que tengo) y que almacene tantos zapatos. Así que a 19.99 el metro y habiendo comprado dos metros y medio, no me ha salido barato el invento, pero el resultado ha sido extrardinario. 





¿Qué os parece el cambio?


viernes, 19 de junio de 2015

Presentando a Marisol y otras amigas

Os presento a Marisol:


Es mi nueva adquisición para alegrar el patio. La vi y no me pude resistir. Fue amor a primera vista. Literalmente. 
Mis plantas siguen creciendo al son del verano. Hace unas semanas planté unas flores, compré unos sobres de semilla y las mezclé. También compré perejil pero parece que no estoy teniendo demasiado éxito. En cualquier caso, estas de aquí ya van saliendo, de modo irregular:


En esta macetita eché unas semillas también mezcladas y parece que todo va bien:


Creo que esto de aquí es el perejil. O dbería serlo:


Tenía ganas desde hace tiempo de alegrar la ventana con unos geranios y hoy he visto este y se ha venido para casa... La acabo de trasplantar a una maceta más grande, así que espero que esté bien.


Aquí otras semillas de flores mezcladas, esperando que empiecen a florecer:


Cuando nos mudamos a esta casa, había junto a la lavadora un tendedero. La primera vez que fuimos a usarlo, nos dimos cuenta de que estaba roto: no se sostenían en pie, y además estaba bastante oxidado, Como aquí para tirar estas cosas no sirve con ponerlo al lado del contenedor (no te lo recogen y te pueden multar), lo pusimos en la parte de atrás del patio con intención de desmontarlo y ponerlo en el contenedor de reciclados. Pero ahí se quedó por pereza, criando telas de araña y dejando que las enredaderas se aferren a sus hierros. Lo cual me dio una idea...

Si no puedes con él... únete! Basicamente lo voy a dejar ahí para usar como colgadero de macetas, como se aprecia en la foto. Voy a poner una mas junto a esta y luego más abajo, poco a poco. Ahí he puesto mis otros geranios blancos, también comprados hoy.


domingo, 3 de mayo de 2015

Plantas

Este año me ha dado por las plantas. Y ha sido el peor año para hacerlo, porque a Pepper, le gustan mucho también... y ya he tenido algún que otro disgusto...



Así que me decidí a comprar cactus, aunque todo aquello que no pinche, es comestible para Pepper... pero he logrado una cierta estabilidad. Los que pinchan, al saló y la cocina, los que no, a la ventana de mi estudio.
Los que pinchan y además tienen flores muy apetecibles, a la estantería de mi estudio también, que esos son cactus-cactus y no necesitan ni mucha agua ni una luz superpotente. Así que vayamos con las presentaciones (sí, algunas de mis plantas, tienen nombre). No les hablo, todavía no, porque ya me las paso gritando "PEPPER!!!" cada vez que se acerca a una planta.

Pero os presento a mis niños verdes:

Esta es Leticia, una hermosa Aloe Vera que parece contenta -de momento- en su nueva ubicación sobre la repisa de la chimenea (chimenea que nos toca pintar y arreglr este verano porque ya véis el estado en que está, entre lo que ya tenía y lo que añadimos colgando cosas (guirnaldas de luces y esas cosas):


También en el salón tengo este magnífico cactus que compré en una tienda de Holanda:


Este par de cactuses están en la cocina y me los envió mi padre en el paquete de Navidades listos para plantar. Cinco meses después, y han sobrevivido...




Y estos tres cactuses los he comprado en Woodies (un DIY Store que me pilla detrás de casa y es que son tan monos que daba pena dejarlos alí. Cada vez que voy a comprar pintura, me traigo un par...


Estas tres macetitas también tienen plantas enviadas por mi padre. La menor de la derecha está seca y muerta remuerta, pero mi padre insiste en que la deje en paz que agarrará y le crecerán "hijos". Yo creo que no, pero tampoco me estorba ahí. Las otras plantas parece que han agarrado bien y siguen verdes y lozanas.


Estrella llegó desde Hoanda también, otra variedad de cactus no espinoso que se estaba ahogando en la escasa macetita en la que llegó, así que la he transplantado a su nueva casa, una maceta mucho más amplia y ahí se ha esparcido y abierto a sus anchas. 


Creo que esta se llama Cactus de navidad o algo así. Entró en casa con unas flores fucsia pero cayeron ya. Se supone que salen más a su debido tiempo pero en mi habitación se estaba marchitando y ahora está afuera en el patio, en el poyete de la ventana de la cocina. No sé si el clima húmedo y lluvioso de los últimos días acabará matándola, o el enorme caracol que encontré el viernes pegado a una de sus hojas. Tenía una planta como esta en la cocina que el anterior inquilino debió dejar y floreció durante dos veranos antes de morir con un color pocho y casi gris. No sé qué les pasa...


Estas dos las compré en una tienda de plantas y cosasa electrónicas (sí, en la misma tienda dos cosas tan dispares), pero las florecilles verdes de la derecha, como véis, no parecen estar muy bien en su nuevo terrario. Las de la izquierda han desarrollado un color verde muy lozano, pero la siguiente foto os mostrará su color/estado anterior, justo cuando las compré...


Arriba, ahora. Abajo, el día que las compré. Mi padre dice que el color de la verde de la izquierda varía según se tenga la planta dentro o fuera de la casa, y que eso va a gusto personal. Voy a comprar un par de plantas más como la de la derecha y dejarlas fuera esta vez, a ver si esas se ponen más contentas. De todos modos igual es porque al principio las tenía en mi estudio sobre la estantería al fondo de la habitación y solo les llegaba luz indirecta. Ahora están en plena ventana donde reciben sol y luz desde el amanecer hasta bien entradísima la tarde.


Y estos son mis últimos vicios, sí. Si alguien tiene conocimientos de horticultura -mi padre es un experto, pero la distancia es lo que tiene, y encima su móvil es básico, porque ya les vale que no saben enviar un mensaje de texto, mucho menso manejar una cámara desde un teléfono o abrir fotos...



viernes, 17 de abril de 2015

Y un jarrón

Ya sabéis que suelo comprar flores apra acompañar a las cenizas de mi abuela que reposan sobre la chimenea. A veces son grandes ramos (casi nunca compro las mismas flores, pueden ser claveles, margaritas, tulipanes, rosas, etc), y para ellos tengo un jarrón de plástico asemejando cristal que las acoje divinamente.
Pero otras veces son ramos de flores más pequeñas y tengo que comprar tres-cuatro ramos para que no parezca una ridiculez en semejante jarrón. 

Así que me decidí a seguir una sujerencia de Facilísimo, que entre toda la basura que la gente recicla hasta el extremo, a veces tiene cosas bonitas y útiles.

Una cuerda, un bote de cristal de altramuces y un detalle para dar color y voilá...



jueves, 16 de abril de 2015

Prueba superada y otros asuntos domésticos...

El armario del demonio has been defeated. Vencido. Finiquitado. Má o meno... (léase con acento andaluz).

Esta tarde le he dado su capa de pintura roja como habéis podido ver. Excepto en la parte lateral que se desmoronaba porque era enseñarle la brocha y escupir polvo. Así que no, he mos pensado otra solución... comprar un tablón de conglomerado, o polyspan o algo... y simplemente encajarlo ahí porque no hay modo. 

Siguiente paso será esperar a que mañana la pintura esté seca y limar un poco ese madero del centro con una lija para quitarle todas las astillas (mis deditos dan fe de que esto no ha conocido lija en su vida) y pintarlo de blanco. Y en cuanto pintemos el dormitorio el mes que viene (seguimos pendientes del dinero que nos debe la agencia por la pintura de ahora, y eso que la del armario no está en el recibo que les envié), tocará pintar las puertas por dentro y por fuera, claro está.

El resto ha ido más o menos bien y en cuanto se seque, comienza la labor... ¡aquí esto va a caber como me llamo Candela! (má o meno, de nuevo, que ya sabemos que no me llamo así...


La pared de la casa en la parte del patio, me da que estaba pintada con la misma pintura barata color "magnolia" que utilizaron para el interior, y las inclemencias del tiempo (tanto de los años como meteorológico) le hacían aparecer sucio y desconchados en algunas partes. Nada como la pintura adecuada y de color banquito para que todo luzca mucho mejor...


Esta parte de atrás ni siquiera estaba pintada. Era todo cemento. Ahora está ideal.


Es una pena tener un patio, por pequeño que sea y no aprovecharlo y utilizarlo cuando hace buen tiempo. Soy muy quejicosa con exteriores, no me vale sentarme en el suelo (tenemos un escalón ideal en la parte de atrás), porque me dan pánico los bichitos, y aunuqe no tenemos hormigas, sí hay mucho creepy crawly (bichos de nombre desconocido para mí) y acabo rascándome hasta el interior de los párpados, con esto lo digo todo.

Se me antojó una mesita pequeña, con dos sillitas, algo que cupiese en nuestro limitado espacio. Y ayer por la mañana llegaron y por la tarde les hice unos asientitos cómodos y esponjosos...




Y aquí un amigo que pensé que era una hojita verde... ¿alguien sabe cómo se llama el bicho...??


lunes, 13 de abril de 2015

El armario del diablo (Primera Parte, seguro)

¿Dónde me quedé en mis aventuras con este proyecto que nunca debió cruzar mi mente...?

Ah sí... allá en el momento en que se me ocurrió quitar las tres capas de papel que me dividían de la pared infernal, esa pared que cada vez que la miras te escupe un cachito de yeso como diciendo... vade retro, brocha inmunda!!

Y así ha sido que nos hemos ido a Woodies a comprar los aperos necesarios para volver a "sellar" esa pared del diablo con cola y papel sobre el que luego pintar de rojo carmesí mi fallido intento de darle una manita de pintura a algo que no quiere ser tocado...



Ni el que la cola fuera extra fuerte ha podido ayudar a cubrir las caras de Bélmez del fondo del armario y hemos tenido que recurrir a grapar el papel por los bordes para ayudar a mantenerlo en su sitio...



El lateral de la izquierda, sin embargo, ha sido imposible de empapelar. Cada vez que aplicábamos una capa de cola e intentábamos pegar el papel, se derrumbaba algún trozo y así, mi única opción va a ser intentar pintar por encima, aunque dudo que agarre la pintura. Ni siquiera hemos podido poner grapas porque simplemente se deshacía la pared...


Y por fin, hemos abierto la parte inferior, que no vamos a tocar. Quiero decir, no voy a cometer el error de quitar el papel que ya tiene. Simplemente voy a pintar encima y en el lateral, quizás, pegar un trozo del papel utilizado arriba y pintar el suelo de madera. Y suspirar para que no se me deshaga a cachos también...




Una solución cojonuda para esa pared sería clavarle una tabla de madera, pero comprenderéis que ya paso de comerme la cabeza... no sea que me quede mirando a la calle desde dentro del armario... Aquí cualquier cosa es posible... De momento, a la espera de que se seque el papel de arriba y la pared no me escupa las grapas o las arañas a quienes voy a dejar sin hogar y posiblemente defuncionar no se me declaren en rebeldía, esta semana procederé a pasar la aspiradora a todo la parte inferior y comenzar a pintar, cortar el papel sobrante de la parte superior que ahora mismo quea sobre el estante (y que íbamos a empapelar también, pero visto lo visto, se nos han quitado las ganas). Pintura y a volar!



Ya veremos qué me encuentro cuando atente acercarme con una brocha y una lata de pintura... ¡Miedo me doy con armas tan poderosas y un armario del demonio!

sábado, 11 de abril de 2015

De la autora de "Este armario lo arreglo yo"...

... Llega: la cagaste del tó.

Después de un largo paseo a lo largo de la bahía de Cork, y un apacible (y carbohidratado) lunch, hemos ido a comprar más pintura. Este año, de todas-todas, nos ponemos a fondo con la casa, que por mucho que sea de alquiler, a uno no le gusta vivir en un cuchitril malpintado y desgastado. Ya no es darle un toque personal, que por supuesto se lo vamos dando con cortinas, figuras y muebles propios, también hay que pintar un poco al gusto de uno, y ahora que tanto los de la agencia como el casero nos conocen y están contentos con nosotros como inquilinos, tenemos media carta blanca para poder pintar y hacer unas cosillas a nuestro antojo.

Como os dije en el anteior post, mi nuevo proyecto era habilitar ese armario en desuso y atornillado para ganar espacio donde guardar cosas. Hoy compré pintura roja para su interior.

Primero, he encontrado 3 capas de diferente papel. Quien usó ese armario con anterioridad, fuesen los dueños originales o posteriores inquilinos, se dedicaron a empapelar sobre el primer papel. Y yo, así tan happy, voy y lo arranco todo y me doy cuenta de que mejor me habría sido volver a empapelar las partes que se habían "desempapelado" y tal vez volver a empapelar encima, porque lo que nos hemos encontrado debajo, además de mucha mierda es esto:


El cemento o yeso (hay de todo) está parcheteado y en algunas partes simplemente se desmorona. Pintar iba a ser una aventura de mil capas -con suerte-, si no se me caía a cachos. Y seamos prácticos... si después quieres meter cosas, o poner una estantería (imposible porque temo que lo que queda de pared se caiga del peso), se iba a desconchar en cero coma...

Evidentemente aquí lo que necesita hacerse es llamar a un experto que mire si esto se puede tirar y volver a cementear o enyesar o lo que sea, porque a nosotros nos da miedo de enyesar o comprar cemento y darle una capa para que con el mismo peso al secarse, se derrumbre. Y no podemos pedirle al casero que nos envíe a alguien que haga lo anteriormente dicho porque nos va a decir que si él hubiera querido hacerlo, ya lo habría hecho. Y tampoco me voy a gastar una pasta en acomodar una casa que no es mía. Que el casero es un hombre mayor y parece muy sano, pero cualquier día le da un siroco y nos llegan los herederos con la notificación de que van a vender la casa y la hemos jodido del todo.

¿Solución? Vamos a comprar papel grueso mañana y empapelar. Asegurar la parte superior y la inferior en las esquinas con grapa (me he comprado una pistola nueva) y luego ya pintar ese maravilloso color rojo que había adquirido hoy.

Poner estanterías, en ese estado es casi un suicidio pero ya tengo solucionado todo gracias a ideas recolectadas de internet, y es que simplemente voy a usar cajas de cartón fuerte forradas y apilarlas de lado unas sobre otras a modo de estanterías. 

Y que dios nos coja confesaos...

sábado, 24 de enero de 2015

Costumizando cajas

Estas pasadas Navidades, recibí de parte de los primos del guiri un perfume que venía en una caja ideal, recia y no demasiado grande:


Pensé que, customizándola mediante decoupage, quedaría perfecta como cajita para quizás lápices o cualquier otra cosilla.

Pero claro, al tener el logo en negro, cualquier papel de decoupage transparentaría. Lo primero fue forrar la caja en papel blanco. Un simple folio sirvió

Mientras se secaba
Después de esperar a que la cola se secase y alisar todas las burbujas, llegó la hora de elegir un papel de decoupage y aplicarlo:


Y después, simplemente añadir algún detallito... y aprovechar el lazo negro de terciopelo original de la caja.


En cuanto a la tapa del original, decidí tirarla. Una vez forrada la caja y puesta la pasamanería, ya no entraba.


¿Qué os parece?

jueves, 21 de noviembre de 2013

Botes

El médico me ha recomendado que me tome las cosas con calma. Tras mi paso por Hostal Marrietta, mi salud se ha resentido, dejándome la tensión allá por la misma altura que el Empire State. Unas mediciones tan altas que podría haber acabado en el hospital con un ataque cardíaco si la cosa hubiera escalado a más y no lo hubiese pillado mi doctor a tiempo. Cosas de la vida.

He comenzado mi "training" en mi nuevo lugar de trabajo y de momento, todo va como la seda, claro que estos tres primeros días es simplemente para resetear todo, contraseñas, webs de acceso a diferentes departamentos, email... y todo es muy relajado. El lunes comenzaremos el entrenamiento sobre nuestros deberes laborales y lo que tenemos que hacer en el día a día. 

Y en fin, que a la vez que estoy realizando un cuadro a punto de cruz que aún no he decidido si regalaré por Navidad a alguien o si me lo quedaré para mí, hoy me he puesto con una labor largo tiempo abandonada, esos planes que gracias a Marrietta tuve que dejar de lado, como otras tantas cosas.
Cierto es que estos 20 días de vacaciones que he tenido entre concluir en un lugar y empezar en otro se me han pasado volando y en teoría no he hecho mucho, pero los he disfrutado en esa dejadez que te da a elegir si sentarte a ver una serie y rascarte el ombligo o salir a dar un paseo en las mañanas soleadas. He hecho un poco de todo, y a la vez no he hecho nada. Me he puesto al día de las series que tenía abandonadas, he hecho algunas labores/manualidades que ya os enseñé, he salido a tomar copas con mis amigos, he salido a pasear y hacer fotos, he salido a comer con el guiri, o cenar, he impartido un curso de redacción de Cv para chicos y chicas españoles, para enseñarles cómo hacer un Cv bajo el modelo irlandés, que no tiene nada que ver con esa chuminada que hacen montar a la gente en Espa­ña y que tiene demasiada información totalmente irrelevante, he comprado una estantería y un escritorio para mi habitación-oficina que he redecorado dos veces (jiji). He comprado comida de gatos porque nos visita en el patio un gatito blanco que podría ser gata y a quien he bautizado como "Pirracas" (aunque el guiri lo llama "Cat"), he visto películas y organizado muñecas en bonitas cajas de colores. He leido. He dormido (menos de lo habitual). 
Y hoy me he puesto, como digo, en una de las labores que tenía al fondo de la lista. Tengo velas por toda la casa, aromáticas, me calma la luz de la vela y el olor a canela, a lavanda, a vainilla o de moras especiadas... y cuando se acaba la vela, el tarro de cristal se puede reutilizar como bote de cristal para la cocina. Así que con unos trozos de tela y cinta... los estoy embelleciendo:

                                       


Ahora a rellenarlo y seguir haciendo para el resto de botes, que tengo bastantes ahí recopilados desde hace meses...




Bueno, pues... a seguir tomándome las cosas con calma...