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domingo, 22 de mayo de 2011

LA DAMA DEL OBISPO



'There lived and died in Limerick city,
A dame of fame - Oh! What a pity,
That dames of fame should live and die,
And never learn for what or why.'

Era conocida como la Dama del Obispo, no por estar casada con uno, ni amancebada ni tener relación alguna con un hombre de sotana. Se la conocía así por residir en el edificio llamado el Palacio del Obispo, en Church Street en pleno corazón medieval de la ciudad de Limerick. Y la anónima Dama del Obispo, poco tenía de santa o piadosa. Todo lo contrario.

Era una mujer irascible, amargada y horrible hasta lo más profundo del alma, que pasaba sus aburridos días y noches bebiendo hasta caerse del taburete. Disfrutaba de fiestas salvajes, de largas sesiones de botella, de la compañia de hombres y de exhibirse a sí misma y su riqueza a los más atormentados por la miseria.
Tras su muerte, su alma fue denegada la entrada al Paraiso y fue enviada de vuelta a Limerick a redimir sus pecados. Su penitencia: asegurarse de que otros hombres y mujeres de su calaña cambiasen su estilo de vida.
Regresó al barrio en el que había vivido, a escasos metros de su Palacio, solo a la vuelta de la esquina, condenada a recorrer en las noches oscuras el puente que tantas veces había zigzagueado en su estupor etílico de regreso a casa de madrugada: Thomond.
 
 
Se dedicó a su tarea con dedicación, con pasión incluso, pegando sustos de muerte a aquellos que se atravían a cruzar el puente en estado de embriaguez. La sola visión de su feo y descompuesto rostro era suficiente para enviar a un hombre, mujer o niño díscolo a la iglesia más cercana a pedir a Dios por el perdón de sus pecados, los tuviera o no.
Aquellos a los que la Dama consideraba que no tenían redención posible, los empujaba sobre el parapeto del puente, arrojándoles a las frías y heladas aguas del Shannon. Si en vida no había tenido corazón, en muerte no era diferente.
 
Cuenta la leyenda que una noche un alcohólico y jugador compulsivo conocido como "El Borracho Thady" hizo una apuesta con unos amigos y se enfrentó a la fantasmal Dama en medio del puente. Enzarzados en batalla, Thady venció y la arrojó al río. La Dama se asió con fuerza a la piedra grisácea del puente de Thomond. Las huellas de sus manos aún son visibles en esa parte del muro.
 
¿Pero... se puede matar a un fantasma? ¿Regresó la Dama del Obispo? O sigue, quizá, en las noches sin luna, arrojando al Shannon a los que, como ella hizo hace siglos, beben hasta perder la consciencia...?
 

martes, 12 de abril de 2011

LA LEYENDA DE ABHARTACH - DRACULA ERA IRLANDÉS

Ciertamente a estas alturas, todos están enterados de que Abraham (Bram) Stoker fue irlandés, dublinés para más señas. Pero quizá su personaje Drácula fue más irlandés que Transilvanian.

¿Fue Drácula en realidad un casero irlandés chupasangre que se alimentaba de sus inquilinos allá por el siglo XIX? Y esos no-muertos, pálidos y ojerosos, no podrían estar basados en los que sufrieron la Gran Hambruna...?
Pues eso es lo que cree, por ejemplo, Dennis McIntyre, que es el director de la Organizacion Dracula de Bram Stoker, que además asegura que mucha gente desconoce que el escritor era irlandés y se piensan que era americano, inglés e incluso rumano. Y a pesar de ser un libro que ha sido traducido a más de cincuenta lenguas y ha inspirado numerosas películas, tampoco es mucha la gente que conoce sus verdaderos orígenes. Los del personaje, esto es. Se ha tomado como verdadera esa versión que dice que está inspirado en un Rumano sediento de sangre del siglo XV, el Principe Vlad Dracul III, más conocido como Vlad el Empalador, pero de acuerdo con Dennis, las similitudes con el príncipe empiezan y terminan con el hecho de que le encantaba empalar a sus víctimas y verlas morir lentamente.
El nombre de Drácula proviene de la palabra irlandessa "Droch Ola", que significa "Sangre Mala". La madre de Stoker provenía del Oeste de Irlanda (cerquita de Limerick) y le había contado en numerosas ocasiones historias sobre la epidemia de cólera de 1832 en la que vio enormes tumbas a la que empujaban a gente atravesada por estacas de madera que aún estaban con vida. También -apunta Dennis- estaba el hecho de que en los tiempos de Bram si te suicidabas se pensaba que te convertías en vampiro a menos que se te clavara una estaca en el corazón.
Precisamente en Clontarf, donde Stoker vivía (en Dublín)  había un lugar de enterramiento para los que se suicidaban. cuando era un chiquillo, Bram solía pasar muchas horas jugando en ese cementerio y en la Iglesia de St. Michan's donde la familia de Stoker tenía un panteón. Y en esa iglesia, debido a la calcificación especial del terreno y los gases que emite, los cuerpos se conservaban momificados de manera natural.
Stoker nació en Dublin en 1847 en la cúspide de la Gran Hambruna, el acontecimiento más catastrófico en la historia del país, con cientos de miles de muertos de hambre y enfermedades o que emigraban en los llamados "barcos ataúdes" hacia América. Muchos perecían por el camino. Estas imágenes podrían haber inspirado posteriormente para inspirar los rasgos de los vampiros. Además, la historia está plagada de símbolos irlandeses: tormentas, niebla, ratas, gitanos, castillos, abadías...

Sin embargo, y aunque todo esto suena muy bonito, la realidad es que mejor pudiera estar basado en una antigua leyenda: la del Abhartach, el nombre gaélico para enano, una leyenda irlandesa recogida por primera vez por Patrick Weston Joyce en 1875 en su obra Los Orígenes e Historia de los Nombres Irlandeses de Lugares, lo que ha llevado a muchos entendidos en pensar que podría haber sido el prototipo del Dracula de Stoker.
Existe un lugar en la parroquia de Errigal en el Condado de Derry llamada Slaghtaverty que debía en realidad llamarse Laghtaverty, siendo el laght el monumento sepulcral del abhartach (o avartagh), o el enano.
Este enano era un mago, un horrible tirano que no se cansaba de cometer las más injustas crueldades con la gente, y que fue finalmente derrotado y muerto por un cacique vecino.
Lo enterraron de pie, como era costumbre, pero al día siguiente reapareció en los mismos sitios que frecuentaba y con más mala leche que nunca. Así que el cacique lo mató de nuevo y volvieron a enterrarle en la misma postura y el enano pesado volvio a escapar de su tumba, cabreando más si cabe al cacique y sembrando el terror a diestro y siniestro por todo el país.

Como el buen hombre no estaba por la labor de perder el tiempo y las energías aniquilándolo una tercera vez, decidió consultar a un druida y siguiendo sus instrucciones se lo cargó de nuevo y lo enterró en el mismo sitio, pero esta vez cabeza a bajo, lo que según el druida, acababa con los poderes de su magia. Y el truquito pareció funcionar porque nunca más se le volvió a ver dando por saco.
La piedra de su lugar de enterramiento aún está ahí y los habitantes de la zona no tienen reparos en contar su historia, que tiene varias versiones.
En algunas el Abhartach se levanta de su tumba para beber la sangre de los pobres desgraciados que caen en sus manos, y el cacique que acaba con su vida es llamado Cathrain, que en lugar de consultar a un druida consulta a un santo cristiano que le dice que el Abarthach es un neamh-mairbh, un muerto viviente, y que solo puede ser controlado si se le mata con una espada hecha de madera de tejo y se le entierra boca abajo, se le rodea la tumba de espinos y se coloca una losa bien grande sobre la misma.



En gaélico, "El hombre de mala sangre" sería Fear na droch fhola. Y droch fhola se pronuncia Drockola, curioso, no?

Así que entre la versión alternativa de Dennis McIntyre y la de Bob Curran, conferenciante de Historia Celta y Folclore de la Universidad de Ulster, que asegura que éste es el origen real de Drácula, cada vez va quedando más desterrada la idea de un príncipe empalador. Curran sugiere que Stoker se inspiró en la leyenda del Abhartach. Además, Curran es el autor de Vampiros: una Guía de Campo de las Criaturas que Pululan en la Noche (2005) en la que cuanta una versión más detallada y completa que la que reproduzco en este post.
El lugar en el que está enterrado supuestamente el enano, existe, y es conocido como Slaghtaverty Dolmen, o como lo llaman los locales "La Tumba del Gigante" (aunque lo que supuestamente yace allí es un enano, paradojas de esta vida), y se compone de una roca grande alargada y dos más pequeñas justo debajo de un espino.


En 1997 se intentó despejar la zona. Según cuenta esta nueva leyenda, los trabajadores que intentaron cortar el árbol espino sobre la tumba de Abhartach se encontraron con que tres veces que intentaron hacerlo, la sierra eléctrica se estropeó y no funcionaba. Al intentar levantar la roca más grande mediante una grúa, una de las cadenas de acero se rompió, cortando la mano de uno de los operarios, y -lo más inquietante-, la sangre cayó justo sobre la tierra encima de la tumba...
Y hasta el propio Curran se cayó y se hizo daño en un insexplicable pequeño accidente cuando visitó el lugar.
¿Saldrá el enano de su lugar de descanso por tercera vez, tras recuperar fuerzas desde entonces, alimentado, quizá, poco a poco con las gotas de sangre humana que le llegara y aquella que pueda conseguir de pequeñas alimañas...?  Solo el tiempo lo dirá...

sábado, 10 de julio de 2010

LA DAMA DE VERDE

Hoy voy a contaros una historia de fantasmas, una de tantas que convive con el ruido y los turistas curiosos de la capital irlandesa. Porque Dublín está plagada de fantasmas (aparte de los del mundo real), de los de ese otro mundo que nos fascina y nos repele a la vez. Ese mundo no hecho para los escépticos...
Hay una pequeña iglesia cerca de Christchurch, al otro lado del río que la separa de la parte norte y de O'Connell Street. En esta mitad de la ciudad hay dos edificios que aseguran ser de los más visitados por las almas de ultratumba: Saint Patrick's Cathedral parece estar "ocupada" por el espíritu de Jonathan Swift, el autor de los Viajes de Gulliver que fue deán allí en el siglo XVIII y que está enterrado en sus entrañas.
Y luego está St. Audoen's. Un lugar poco aconsejable para visitar de noche, y no por esas almas en pena pegadas a una jeringuilla o a fantasmas de chandal y gorrita a cuadros...
St. Audoen's no parece gran cosa en su exterior, pero su interior alberga algunas leyendas ciertamente aterradoras.
De hecho, en el siglo XVIII ésta era la frontera entre el Dublín medieval y el área de la ciudad más conocida como Hell (Infierno). Y sus cuentos de espíritus no se remontan precisamente a tan lejano periodo. Existen historias  de finales de los años ochenta, de monjas que se han topado con fantasmas de leprosos.
Sin embargo, es la Dama de Verde (The Green Lady) el fantasma más famoso de todo Dublín que se pasea por el exterior de la iglesia y que aparentemente ha sido visto por miles de personas. Se cree que es el fantasma de Darky Kelly, ejecutada por el asesinato de su hijo recién nacido (cuyo cuerpo nunca se encontró), a manos de Simon Luttrell, Sherriff de Dublin y miembro de un grupo satánico conocido como The Hellfire Club y quien era supuéstamente el padre de la criatura.


Los 40 escalones de la foto superior se hallan junto a esta iglesia. Era el pasaje entre el interior de la parte medieval y el Hell, un compendio de lupanares y guaridas de drogadictos, exclusiva reserva donde anidaban criminales, leprosos, asesinos y gente de baja estofa en general, y donde Darky Kelly, dueña de un burdel llamado The Maiden Tower, ha sido vista en numerosas ocasiones. Fue quemada viva en una hoguera, a pocos pasos de las puertas de la ciudad (a unos diez metros de esos mismos escalones).
Simon Luttrell, temiendo que su posición como Sheriff estuviera comprometida por su paternidad inminente, rehusó reconocer al bebé como suyo y la acusó de brujería para hacerla callar. Al ser Kelly una mujer de la noche, la acusación pareció sostenible y el "jurado popular" acabaría asándola en vivo y en directo.
Y las historias cuentan que Darky puede ser vista en estas escaleras, paseando por las calles del Dublín medieval hasta las antiguas puertas al final de los escalones, donde se solía abandonar a los bebés no queridos en la puerta de la Iglesia.
Cerca, en Fishamble Street se levanta hoy un pub llamado Darky Kelly que ocupa el lugar donde el burdel The Maiden Tower solía estar.
En un par de fin de semanas voy a Dublín para hacer el Mystery Tour y conocer muchas más de estas historias fantasmales de la vieja Áth Cliath... Y tomarme unas pintas en el lugar que la Dama de Verde solía regentar...

lunes, 18 de enero de 2010

MORRÍGAN

Morrígan o Mórrígan, también conocida como Mirrígna, Mor-Ríoghain o Morrígu, que viene a significar algo así como la "reina fantasma" o la "gran reina", es una figura de la mitología irlandesa que pudiera haber sido una diosa, pero nunca aparece como tal explícitamente en los textos en los que se la menciona. Sin embargo, se la asocia con la soberanía, la profecía, la guerra y la muerte en batalla. Suele aparecer en forma de cuervo y en el Ciclo del Ulster también adopta la forma de una anguila, un lobo y una vaca. Se la puede comparar con las Valkirias germanas, aunque su asociación con el ganado sugiere que pueda estar más conectada con la fertilidad, la riqueza y la tierra.

Las apariciones más tempranas de la Morrígan en la narrativa se encuentra en las historias del Ciclo del Ulster, donde tiene una relación un tanto ambigua con el héroe de nuestra anterior leyenda, Cúchulainn. Su encuentro se produce cuando la Morrígan se llevaba una vaquilla de su territorio. Él la reta e insulta, sin saber qué tipo de ser es, y así se gana su enemistad. La Morrígan le hace una serie de amenazas y predice una batalla en al que Cúchulainn morirá, y enigmáticamente le dice: "Vigilaré tu muerte".
Mientras tanto, la reina Medb de Connacht ataca Ulster para robar el Donn Cuailnge, un toro extremadamente fértil (del que ya hablaré porque la historia tiene miga). La Morrígan se le aparece al toro en forma de cuervo y le dice que huya. Cúchulainn defiende Ulster luchando una serie de combates mano a mano con los campeones de Medb y entre lucha y lucha la Morrígan se le aparece como una jóven que le ofrece su amor y su ayuda en la batalla, pero Cuchulainn la rechaza, burlándose de sus sentimientos. Como respuesta, ella interviene en el siguiente combate, primero en forma de un anguila que le pone la zancadilla, luego como un lobo que desperdiga al ganado por el campo de batalla y después como una vaquilla parda que lidera la estampida. Sin embargo Cúchulainn la hiere en cada forma que adopta y vence a su oponente a pesar de todas las interferencias.

Más tarde se le aparecerá de nuevo, esta vez como una anciana con las mismas tres heridas que Cúchulainn le causó cuando era animal, ordeñando una vaca. Inocentemente le ofrece tres vasos de leche y él le da las gracias con cada vaso, y de este modo sus heridas se curan. Mientras los ejércitos se preparan para la batalla final, predice un baño de sangre.

En una versión sobre la muerte del héroe, Cúchulainn cabalga para enfrentarse a sus enemigos y por el camino encuentra a una bruja lavando su armadura ensangrentada en un valle, un omen de su muerte. Más tarde en la historia, ya herido de muerte, se amarra a sí mismo a una roca con sus propias entrañas para que pueda morir de pie, y es sólo cuando un cuervo se posa en su hombro, que sus enemigos saben que ha muerto (es la imagen que abre mi anterior post, escultura que se encuentra en el interior de la Oficina General de Correos de Dublin).

Existe un montecillo en el Condado de Tipperary hecho de trozos de piedras y carbonilla conocido como Fulacht na Mór Ríoghna ("la mina de cocinar de la Mórrígan"). Este tipo de lugar arqueológico suele encontrarse en áreas agrestes y se asocia con los Fianna y la caza de ciervos. La conexión culinaria puede referirse a las tres brujas míticas que cocinan un plato de carne de perro que lleva a Cúchulainn a su fatal destino. En el Condado de Meath están los Dá Chich na Morrigna (los dos pechos de la Mórrígan), un par de colinas en forma de senos.

Ha habido intentos en algunos autores modernos de ficción de vincular el personaje de las leyendas Arthurianas Morgan le Fay con la Morrígan. Morgan aparece por primera vez en La Vida de Merlín, de Geoffrey of Monmouth, en el siglo XII, pero mientras los creadores del personaje literario de Morgan se pueden haber inspirado en parte en las leyendas mucho más antiguas de la diosa, la relación entre ambos termina ahí. Rosalind Clark asegura que los nombres etimológicamente no tienen nada que ver, al ser Morgan un nombre galés que deriva de palabras asociadas con el mar mientras la irlandesa Morrígan deriva de la palabra asignada para "terror" o una palabra de "grandeza".

Foto: Colonial Fleet Website

domingo, 17 de enero de 2010

CuCHULAINN: SUS COMIENZOS

CuChulainn (pronunciado [kuːˈxʊlɪnʲ] "Cocolan"), hijo del dios Lugh y de Deichtine (hermana de Conchobar mac Nessa a quien ya he mencionado en anteriores historias) fue bautizado en realidad Sétanta ([ˈʃeːdˠɔnˠdˠə] "Sadtandta") pero recibió su nuevo nombre de CuChulainn cuando siendo aún un niño mató al fiero perro guardián de Culann (en defensa propia), y se ofreció a tomar su lugar hasta que se encontrara a un perro que le reemplazase. Con 17 años defendió la región del Ulster él solito contra los ejércitos de la reina Medb de Connacht y desde su infancia había sido profetizado que sus acciones le darían fama eterna, pero que su vida sería corta, una de las razones por las que se le compara con el héroe griego Aquiles.
Existen varias versiones referentes al nacimiento de CuChulain. En una de las primeras versiones conocidas su madre es la hija y miembro de la cuádriga de Conchobar mac Nessa, rey de Ulster y le acompaña con sus nobles a cazar una bandada de pájaros mágicos. Comienza a nevar y buscan refugio, hallando una cabaña donde se les recibe con hospitalidad. Mas la señora de la casa se pone de parto y Deichtine asiste en el nacimiento de un niño. Una yegua pare dos potros a la vez. A la mañana siguiente la tropa se encuentra en Brug na Bóinde (el grupo neolítico conocido hoy como Newgrange), habiendo desaparecido la casa y sus ocupantes. El bebé, sin embargo, y los potros, están allí. Deichtine se lleva al niño y lo cría como propio pero enferma y muere. El dios Lug se le aparece entonces y le dice que él era el hombre de la cabaña que les ofreciera hospitalidad y que ha puesto a su hijo en su vientre y será llamado Sétanta. El embarazo de la jóven se convierte, como no podía ser de otro modo, en un escándalo, al estar prometida a Sualtam mac Róich, y los súbditos piensan que el padre es el mismo Conchobar, así que Deichtine aborta y llega al lecho de su marido "virgen y entera". Más tarde concebirá un hijo al que llamará Sétanta
En una versión de la historia posterior y la más conocida, Deichtine es la hermana de Conchobar y desaparece de la capital de Ulster, Emain Macha. Al igual que en la otra versión, los hombres van a la caza de aves mágicas, se ven sorprendidos por una nevada y buscan refugio en una casa cercana donde el dueño es Lug pero esta vez su esposa, que da a luz a un niño en la noche, es la misma Deichtine y al niño se le bautiza con el nombre de Sétanta.
Los nobles de Ulster discuten quién será el padrino del bebé hasta que el sabio Morann decide que debería ser educado por varios, cada uno enseñándole un valor diferente: artes guerreras, elocuencia de pensamiento y diálogo, moral, literatura... La esposa del poeta Amergin es la elegida como niñera y CuChulain crecerá en la casa de Amergin y Findchóem en lo que hoy es el Condado de Louth, junto a su hijo Conall Cernach.
Siendo niño, decide unirse a la tropa infantil de Emain Macha, escapando de casa. Cuando llega, irrumpe en un campo de entrenamiento sin haber pedido primero la protección de los chicos, lo cual era costumario y él desconocía. Los otros niños, pensando que es parte del entrenamiento le atacan, pero Sétanta, que tenía en batalla un ríastrad, o la cualidad de transformarse en un luchador frenético, los vence sin ayuda. Conchobar detiene la lucha y arregla el malentendido, pero en cuanto Sétanta se pone bajo la protección de los niños, empieza a perseguirlos, exigiendo que ellos se pongan bajo su protección.
Un día el herrero Culann invita a Conchobar a un banquete en su casa. Antes de ir, Conchobar va al campo de entrenamiento a ver a los niños jugar al hurling (deporte nacional irlandés), y queda tan impresionado con el juego de Sétanta que le pide que le acompañe a la fiesta. Sétanta ha de terminar un partido, pero promete seguirle cuando acabe. Sin embargo el rey se olvida, y Culann deja sueltos a sus feroces perros para proteger su casa, como era su costumbre cada noche. Cuando Sétanta llega, el enorme sabueso le ataca y tiene que darle muerte para no perecer en el ataque. En algunas versiones acaba con su vida arrojándolo contra un muro de piedra, en otras tirándole una certera sliotar (pelota de hurling) con su hurley en la garganta.
Culann queda devastado por la pérdida de su perro de caza, de modo que Sétanta promete entrenarle un nuevo animal y mientras tanto, él mismo hará el trabajo y protegerá su casa. Y es entonces cuando el druída Cathbad anuncia que su nombre de ahí en adelante sera el de Cú Chulainn (El Perro de Culann).
Un día en Emain Macha, CúChulain oye a Cathbad mientras enseña a sus discípulos. Uno le pregunta qué auspicia para ese día y Cathad responde que cualquier guerrero que coja las armas ese día tendrá fama eterna. Cú Chulainn, a pesar de que sólo tiene siete años, va en busca de Conchobar y pregunta por unas armas. Pero no puede con el peso de ninguno de los instrumentos que se le entregan, hasta que Conchobar le da sus propias armas. Cuando Cathbad lo ve, se sume en una profunda tristeza, porque no había concluído su profecía: la vida de ese guerrero sería corta.
Poco después, en respuesta a una profecía similar del druída, Cuchulain pide un carro a Conchobar, que de nuevo le entrega el suyo propio. Con estas se va por ahí y mata a los tres hijos de Nechtan Scéne, que iban presumiendo de que habían matado a más gente de Ulster que los que quedaban vivos. Regresa a Emain Macha en ese ataque de frenesí o ríastrad, que lo transformaba completamente en un ser desconocido, casi monstruoso, y los hombres del reino le tienen miedo, pensando que los va a matar a todos. Las mujeres de Emain, lideradas por Mugain, la esposa del rey, se presentan ante el embravecido CuChulain y le enseñan los pechos. El jóven desvía la mirada y los hombres se le echan encima y lo tiran a un barril de agua fría que explota del calor de su cuerpo. Lo echan a una segunda barrica, que empieza a hervir, y en una tercera que se calienta a una temperatura agradable y consiguen calmarle.
(Eso sí que es un calentón).
Aunque sus aventuras no concluyen aquí...

jueves, 14 de enero de 2010

EMER (y V)

Emer era la hija de Forgall Monach, y la esposa del famoso héroe de la mitología irlandesa, CúChulainn, a quien dedicaré, como a Fionn y algún otro guerrero, post en breve. La vida de CúChulain es simplemente... fascinante.
Emer entra en su vida cuando CúChulain se enamora de ella. Se decía que poseía los seis dones de la femineidad: belleza, una voz bonita, palabras dulces, sabiduría, habilidades con la aguja y castidad.
Los hombres de CúChulain, celosos de su masculina belleza y sus destrezas mujeriegas, buscaban por toda Irlanda una esposa apropiada para el héroe, pero él no quería a nadie más que Emer. Empezó a visitarla en casa de su padre en Lusk, en el condado de Dublin y la sedujo intercambiando crípticos acertijos con ella. Emer le aceptaría como esposo, pero sólo cuando sus actos lo justificasen, aduciendo que era un jovenzuelo imberbe y sin hazañas a su espalda, pero Forgall, el padre de Emer no estaba de acuerdo con la unión. Disfrazado, fue al Ulster y sugirió a Cúchulainn que aprendiera el arte de las armas con una guerrera de renombre de Escocia llamada Scáthach, con la esperanza de que muriera por algún accidente durante los duros entrenamientos, porque pocos regresaban con vida. CúChulain aceptó y aprendió las artes de la guerra de la mujer, y mientras estaba allí sedujo a su rival, la Reina Guerrera Aoife, dejándola encinta.
Mientras tanto, Forgall ofreció a Emer en matrimonio a Lugaid mac Noís, un rey del Munster, pero cuando éste oyó que ella amaba a CúChulain, rechazó su mano (y el resto también).
Cúchulain regresó de Escocia con sus nuevas habilidades pero Forgall se negó a permitirle casarse con Emer. El guerrero entonces atacó la fortaleza de Forgall y mató a veinticuatro de sus hombres, secuestró a Emer y robó el tesoro de su padre. Forgall murió al caer de una muralla y un aliado de este, Scenn Menn, intentó detener a la pareja, pero Cúchulain le mató en combate cuerpo a cuerpo. Habiendo probado sus destrezas, Emer accedió a casarse con él.
Conchobar mac Nessa, el rey del Ulster, tenía el derecho de pernada en todos los matimonios de sus súbditos, pero tenía miedo de la reacción de Cúchulain si lo ejercitaba en este caso, y perdería su autoridad si no lo hacía. Así, encontro una solución: Conchobar dormiría con Emer la noche del enlace, pero Cathbad el druida dormiría entre ellos.
Aunque Cúchulain tendría muchas amantes, Emer sólo mostró celos cuando su esposo se embelesó de Fand, la esposa de Manannán mac Lir, el rey del gran mar, y decidió acabar con la vida de su rival, pero cuando vio el poder del amor de Fand por CúChulain, decidió renunciar a su marido. Fand, enternecida por el gesto magnánimo de Emer, decidió regresar a su propio marido. Manannán sacudió su capa con un hechizo entre CuChulain y Fand, asegurándose de que ninguno de los dos volvería a verse, y CúChulain e Emer bebieron una poción que borraría el affair del todo de sus memorias.

En cuanto al hijo que Aoifa tuvo con Cúchulain, de nombre Connla, esa... esa es otra historia digna de contar...

miércoles, 13 de enero de 2010

Fionnuala y la leyenda de los Hijos de Lir (IV)

En la literatura Irlandesa encontramos bellas y simbólicas historias, algunas con final moral, otras puramente gratificantes y patrióticas. Irlanda está llena de cuentos y leyendas, no solo de gnomos y hadas, sino de princesas y héroes, gigantes y batallas, guerreros y tierras míticas.
Una de mis preferidas es la Leyenda de los Hijos de Lir, tal vez por su sencillez y por su parecido a los cuentos clásicos con los que hemos crecido.
Lir era un rey de un reino irlandés, que tenía cuatro hijos a los que amaba apasionadamente. Fionnuala era la mayor de los hermanos y cuidaba de los otros tres (Aed, Conn y Fiacra) en ausencia de su madre muerta. Todos vivían felizmente con su padre hasta que se casó con Aoife a la que hizo dueña y señora de su castillo.
Aoifa enseguida comenzó a sentir celos del tiempo y el amor que Lir dedicaba a sus hijos y los celos no tardaron en convertirse en odio, hasta el punto en que no soportaba verlos. Una mañana, engañándolos bajo el pretexto de que iban a visitar a su abuelo, el rey de Tuatha De Danaan, los llevó hasta el lugar en que se desharía de ellos para siempre. Fionnuala tenía el presentimiento de que Aoifa estaba planeando algo para hacerles daño, pero no supo cómo detenerla. En su camino hacia el castillo de su abuelo, pasaron junto al Lago Derravaragh y se detuvieron a descansar. Aoifa dijo a los niños que podían nadar un rato en el lago si así lo deseaban y los tres chicos saltaron alegremente al agua. Fionnuala quedó atrás pero Aoifa le ordenó que se reuniera con sus hermanos en el lago y esta obedeció.
Tan pronto como todos los hermanos estuvieron juntos, Aoife sacó la varita de un druida que había estado ocultando bajo su capa y apuntándoles con ella realizó un poderoso hechizo: "Hijos de Lir, vuestra buena fortuna se ha acabado. De ahora en adelante las aves acuáticas serán vuestra familia, y vuestros gritos se confundirán con el grito de los pájaros."
Al momento los cuatro hermanos se disolvieron en el aire y en su lugar aparecieron cuatro hermosos cisnes de brillante plumaje blanco.
Aoifa volvió la espalda e ignoró los lastimeros gritos de los cisnes. Fionnuala se deslizó hasta el borde del lago y rogó a su madrasta que no los condenase a ser cisnes para siempre. Rogó y suplicó, pidiendo que, al menos, si no les devolvía su forma humana, que pusiera algún límite a su encantamiento.
Incluso las villanas tienen un trocito de corazón y Aoifa se volvió hacia ellos, diciéndoles que serían cisnes durante 900 años, pasando 300 años en el lago Derravaragh, 300 años en el Mar de Moyle, y los últimos 300 años en el Oceano Atlántico. Les aseguró que cuando un rey del norte se casara con una reina del sur y oyesen el sonido de la campana anunciando una nueva fe, el final de su encantamiento, y de su exilio, estaría cerca. Hata entonces su apariencia sería la de cisnes y conservarían su raciocinio humano, sus corazones y sus voces, y su música sería tan bella y dulce que consolaría a todo aquel que la oyera. Y con esto les ordenó que se alejaran, pues el verles la atormentaba. Llena de remordimiento por lo que había hecho, Aoifa se alejó corriendo de la orilla y cabalgó hasta el castillo del abuelo.
El rey se entristeció al ver que los niños no estaban con su madrastra pero Aoifa ya tenía una historia preparada: le dijo que había ido sola para decirle que Lir estaba celoso de su cariño hacia sus hijos y que no la dejaba llevarlos a verle. Al principio el rey se enfadó al oir sus palabras, pero luego la sospecha le invadió y mandó un mensaje a Lir de que le visitara con los niños al día siguiente. Al recibirlo, Lir se alarmó y partió hacia el castillo.
Desde el lago Derravaragh los niños-cisnes vieron venir la comitiva y reconocieron a su padre. Volaron hacia la orilla y llamaron a Lir, que oía las voces de sus hijos pero no los veía por ninguna parte, hasta que de repente vio a los cisnes y comprendió. Corriendo hacia ellos, comenzó a llorar de impotencia, preguntando qué podía hacer para ayudarles...
Finnuala le dijo que no podía hacer nada y explicó a su padre las condiciones de su encantamiento. Viendo la angustia en el rostro de su padre, la niña-cisne comenzó a cantar y sus hermanos se le unieron. La desolación del rey pareció calmarse con el sonido de sus mágicas voces, y el cortejo que le acompañaba y el propio rey se durmieron plácidamente.
A la mañana siguiente Lir partió para contar al abuelo de los niños el terrible destino al que estos se enfrentaban. Cuando el rey supo de la traición de Aoifa, se volvió hacia ella furioso y con su vara de druida la convirtió en un demonio del aire. Una racha de viento la elevó como una hoja y se dice que en las noches de tormenta aún se la puede oir lamentándose en el viento.
Al dia siguiente Lir y el abuelo de los niños cabalgaron hasta el Lago Derravaragh y se quedaron allí durante años. Los años se convirtieron en décadas, y las décadas en siglos. Y por fin llegó el día en que Fionnuala supo que era hora de marchar. Cuando cayó la noche los cisnes cantaron y Lir y sus amigos se echaron a dormir por última vez. Al amanecer los cuatro cisnes se elevaron en el aire, volaron en círculos sobre aquellos a los que iban a dejar atrás, y emprendieron la marcha hasta las frías aguas del Mar de Moyle, un mar tormentoso y salvaje entre Irlanda y Escocia, helado en invierno y con fuertes vientos en primavera. En este lugar tan desolado sufrieron tanto con el frío que las plumas se les volviá tan frágiles como el delgado cristal, y los vientos de la primavera les hacía chocar contra las rocas que emergían del mar.
Una noche de violenta tormenta, con ensordecedores truenos y rayos cayendo por doquier, el agua entorpeciendo su vuelo, los cuatro cisnes se separaron en la lluviosa oscuridad. Cuando llegó el alba, Finnuala apenas podía volar, pero con gran esfuerzo logró llegar a la Roca de la Foca, Carraignarone, pero no podía ver a sus hermanos a pesar de que la tormenta había amainado y el sol brillaba suavemente sobre un mar tranquilo y desierto.
Conn apareció de repente, exhausto, y aterrizó junto a ella. Momentos más tarde Ficra llegó a duras penas. Por fin llegó Aed, totalmente abatido y cansado. Abrazados unos a otros, permanecieron allí hasta que recobraron su fuerza.
Los trescientos años pasaban lentamente en aquel tormentoso mar pero al fin llegó la hora de marchar.
De camino hacia su nuevo y último destino, debían sobrevolar las tierras de su padre. Ansiosos de ver su hogar y su familia, iban volando sobre el maravilloso paisaje que disfrutaran en su niñez, buscando ansiosamente el castillo de Lir. Al fin divisaron la familiar colina, pero no había rastro alguno de la casa de su padre. Todo lo que quedaba era un montículo cubierto de hierba, matorrales y restos rocosos. Los hjos de Lir descendieron entre la mala hierba y las ruinas y recordaron su casa como la habían dejado aquella fatal mañana en compañía de Aoifa. Llorando de pena se elevaron de nuevo en el aire y se dirigieron al oeste para pasar sus últimos 300 años de exilio.
En la costa oeste de Irlanda hay un pequeño islote llamado Inish Glora y allí se refugiaron los cisnes. Permanecieron en aquel lugar y los pájaros acudían de otras islas de esa parte de la costa para disfrutar de su inigualable canto.
Una nueva era había comenzado en Irlanda y los Tuatha De Danaan habían sido reemplazados por otra raza. Los viejos dioses se habían retirado al otro mundo y la gente ahora adoraba al dios cristiano. Los hijos de Lir se habían convertido en leyenda, su historia pasando de boca en boca y de generación en generación.
Un ermitaño llamado Mochaomhog conocía la leyenda. Sintiendo que la hora de que los niños-cisnes terminaran su hechizo se acercaba, se fue a Inish Glora y construyó una iglesia en la isla. Cada mañana al comenzar a rezar, tocaba una campana de bronce. Un día el sonido de la campana cruzó el lago hasta la isla donde estaban los cisnes y los despertó. Fionnuala se llenó de alegría, porque sabía que la campana anunciaba su libertad y comenzó a cantar.
Al oir la canción, el ermitaño se apresuró hacia el lago y en la pálida luz de la mañana vio a los cuatro cisnes. Los llamó sobre el agua, instándoles a no tener miedo y acercarse, ofreciéndoles su ayuda.
Los hijos de Lir confiaron en el ermitaño y llegaron a la orilla. Mochaomhog colocó una cadena de plata sobre sus cuellos para que no se separasen jamás y vivieron en su cabaña, felices y en paz al fin.
Mientras tanto Lairgren, un rey del norte, se casaba con una reina del sur, y a través de este matrimonio, la última parte del encantamiento de Aoifa se rompió. La nueva reina pidió los cisnes como regalo de bodas, así que el rey viajó hasta Inish Glora para buscarlos. Cuando Mochaomhog rehusó su requerimiento, el iracundo rey alzó la cadena que unía a los asustados cisnes y los sacó a rastras. Se resistieron con fuerza por un momento, pero de repente Lairgren y el ermitaño vieron con horror cómo las plumas de los cisnes caían y en el suelo, casi muertos, yacían cuatro arrugados y frágiles ancianos. Mochaomhog se apresuró a su lado e intentó consolarles, pero Fionnuala le dijo que sabía que estaban muriendo y le pidió que los enterrara en un lugar donde encontrasen paz.
Poco después los hijos de Lir murieron tranquilamente, y Mochaomhog los enterró como
Fionnuala había pedido e hizo colocar una losa sobre su tumba.

Ilustraciones: P.J. Lynch

martes, 12 de enero de 2010

GRAINNE (III)


Gráinne era la hija de Cormac mac Airt, un Rey Supremo de la Irlanda medieval del Ciclo Feniano. Es la protagonista del texto medieval Finn y Gráinne, y de la historia del siglo XVII La Persecución de Diarmuid y Gráinne.
La muchacha, cuya belleza no podía compararse a la de ninguna otra mujer, había rechazado con orgullo a muchos príncipes e importantes jefes de clanes, pero accedió a comprometerse en matrimonio al guerrero Fionn mac Cumhail, que deseaba una nueva esposa tras la muerte de su primera mujer, y que recordaréis, era el padre de Oisín que se fue a vivir a Tír na nOg con Niamh, y líder de la Fianna. Sin embargo, la diferencia de edad era grande y Gráinne acaba enamorándose en su fiesta de compromiso de Diarmuid, uno de los guerreros de Fionn. Grainne echó una poción en la bebida que durmió a todos los invitados excepto a Diarmuid y trató de persuadirle para escaparse con ella. Sin embargo, el guerrero era fiel a su jefe y se negó a ello, con lo cual Grainne le hizo caer bajo un hechizo. Si no se casaba con ella, Diarmuid moriría debido a poderes mágicos. Si lo hacía, Fionn le destruiría, de modo que dejaron Tara y cruzaron el río Shannon, ayudados en su huída por el padrastro del guerrero, Aengus Og.
Cuando todos despertaron y Fionn comprendió que se había quedado compuesto y sin novia, empezó a perseguirlos, pero Oisín advirtió a Diarmuid de que su padre estaba a punto de alcanzarles. Diarmuid ignoró el aviso.
Mientras tanto, Fionn pagó a tres soldados con tres perros venenosos para que capturaran al traidor. Finalmente Diarmuid se casó con Grainne, olvidando su fidelidad y ésta se quedó pronto embarazada. Una noche la pareja oyó el sonido de un jabalí en los bosques. Gráinne, que se imaginaba que se trataba de una treta de Fionn, no consiguió persuadir a Diarmuid de que no se enfrentara al verraco. El joven mató al animal con su espada pero no antes de que este lo hiriese de muerte.
Fionn y sus hombres llegaron a él en ese momento, encontrando al guerrero a punto de morir en los brazos de la embarazadísima Gráinne. Ella sabía que tenía aún una oportunidad de salvar a su amante. Imploró a Fionn que mostrase piedad y salvase a su antiguo amigo, dejándole beber agua de sus manos mágicas, lo que tenía el poder de curar. Pero Fionn se negó, todavía herido por la traición de su amigo con su amada. Incluso los hombres de Fionn le suplicaron que ayudase al que había sido un gran guerrero, y aún así, Fionn rehusó. Solo cuando su propio hijo Oisín amenazó con matarle, accedió a ayudar al moribundo y corrió a por un poco de agua, pero entonces era ya demasiado tarde y Diarmuid había muerto.
Sin embargo hay otra versión de esta historia que asegura que Fionn perdonó a ambos amantes por intercesión del padrastro, Aengus Og y que Gráinne y Diermuid forman su hogar en el condado de Kerry, donde tienen cinco hijos. La leyenda decía que sólo un cerdo salvaje o jabalí podría acabar con la vida de Diarmuid y así es cuando se encuentra al animal mientras se halla de cacería con Fionn, y aunque éste intenta salvarlo llevándole agua recogida en las manos, Diermuid muere igualmente. También hay divididas versiones de lo que sucede entonces con Gráinne. En algunos textos llora la muerte de su esposo hasta que muere de pena, y en otros hace prometer a sus hijos venganza eterna sobre Fionn a quien culpa de la muerte. Y aún en otras versiones, acaba casándose con el mismo Fionn.
La historia de Grainne y Diarmuid es un ejemplo en la mitología irlandesa del triángulo amoroso entre un joven guerrero, una mujer joven y hermosa, y un pretendiende pasada la fecha de caducidad. Otras historias similares son las de Naoise, Deirdre y Conchobar mac Nessa, y se repite en leyendas Arthurianas, también de origen celta, como la historia de amor de Lancelot y Genoveva y en la leyenda de Tristán e Isolda.

lunes, 11 de enero de 2010

NIAMH (II)

Su nombre significa "Brillante" en irlandés. Es una variante de los nombres Niav. Neve y Nieve son sus formas anglicanizadas.
En la mitología irlandesa, Niamh era la hija del dios del mar, Manannán mac Lir. Es una de las Reinas de Tír na nÓg (la Tierra de la Juventud), y probablemente la hija de Fand (diosa del mar y la Reina de las Hadas). Niamh cruzó el Mar del Oeste en un caballo mágico para pedir a Fionn mac Cumhail que permitiera a su hijo Oisín ir con ella a Tír na nÓg. La vieron llegar mientras cazaban en las orillas del Lago Lein en el Condado de Kerry, una bella amazona de cabellos de oro que caían por debajo de su cintura. Se presentó como "Niamh, la de los Cabellos de Oro, hija del rey de Tir-Na-nÓg".
Había oido hablar de un guerrero llamado Oisín, de su valor y de su poesía. Y había ido a Irlanda para encontrarle y llevarle a su tierra.
-"Y dime, ¿qué tipo de tierra es Tír-Na-nÓg?" -preguntó Oisín.
-"Tír-Na-nÓg es la tierra de la juventud. Es un lugar feliz donde no hay dolor ni penas. Cualquier cosa que desees se convierte en realidad y nadie se hace viejo allí. Si vienes conmigo, verás que todo esto es cierto."
Oisín accedió y se fue con ella, prometiendo a su padre que regresaría de visita pronto. El caballo galopó sobre el agua, moviéndose como una sombra. Los Fianna se sintieron tristes de perder a tan valiente guerrero, pero Fionn les recordó su promesa de regresar en breve.
Oisín era un miembro de la Fianna (una pequeña banda semi-independiente de guerreros que vivían apartados de la sociedad, en los bosques, como mercenarios, bandidos y cazadores). A su llegada a la tierra de Niamh, fue recibido por el rey y la reina que le hicieron una gran fiesta en su honor. Oisín descubrió que todo lo dicho por ella era cierto y que el lugar era maravilloso. Cazaba, contaba historias de Fionn, la Fianna, celebraba banquetes y no recordaba haberse sentido tan feliz en la vida y, aunque se enamoró de Niamh durante su tiempo juntos en Tír na nÓg y se casaron, empezó a añorar su hogar y su familia después de lo que le pareció tres años de estar allí. Niamh no deseaba que se fuese, temerosa de no volver a verle, pero finalmente le prestó a su caballo Embarr, que podía correr sin tocar el suelo, y le hizo prometer que bajo no circunstancia se bajaría del animal o tocaría suelo irlandés o no podría regresar jamás a Tír na nÓg.
Pero los tres años que Oisín había pasado en la Tierra de la Juventud fueron en realidad trescientos y cuando regresó a Irlanda y preguntó por Fionn, sus familiares y la Fianna, se encontró que habían muerto hacía cientos de años y eran recordados sólo como una leyenda. Las personas que encontró en su viaje le parecían débiles y pequeños, y a ellos Oisín les parecía un gigante. Mientras viajaba a través de Irlanda, Oísin se encontró con unos hombres que le pidieron ayuda para mover una gran piedra del camino.
Se inclinó para ayudarles, sin descender de su montura, levantó la piedra con una mano y la tiró lejos, pero con el esfuerzo se le rompió la correa de la silla, perdió el equilibrio y se cayó del caballo, que desapareció al instante. Al tocar el suelo se convirtió de inmediato en un anciano.
Se dice que le dictó esta historia a San Patricio, que le cuidó hasta su muerte. Mientras tanto, Niamh había dado a luz a su hija, Plor na mBan. Niamh regresó a Irlanda en su busca, pero Oisín ya había muerto.

sábado, 9 de enero de 2010

BRIDGET (I)

Comienzo una serie de posts dedicados a las leyendas detrás de las muñecas de M. Moloney. La primera, Bridget.

En la mitología irlandesa. Bridget (o Brighid) era hija de El Dagda (un importante dios irlandés y protector de la tribu) y uno de los Tuatha Dé Danann (una raza descendiente de los dioses).
Fue la esposa de Bres de los Fomorians (uno de los reyes de Tuatha Dé Dannan. Los Fomorians eran una raza semi-divina), y madre de Ruadán. Tenía dos hermanas, también llamadas Brighid y es considerada una diosa triple celta. Era poetisa, además de diosa.
Bridget poseía dos bueyes, Fe y Men, que pastaban en un valle al que pusieron su nombre, Femen. También tenía un "jabalí rey", llamado Torc Triath (que aparece en las leyendes Arthurianas) y a Cirb, el rey de las ovejas.
Parece ser que Bridget "inventó" el lamento doloroso, el plañir, mientras lloraba la muerte de su hijo después de que fuera masacrado mientras batallaba por los Fomorians. Y se le atribuye la invención de un silbato utilizado por los viajeros en la noche.
En su traducción inglesa de la mitología irlandesa, Lady Augusta Gregory (Dioses y Luchadores, 1904), describe a Bridget como "una mujer de la poesía, los poetas la adoraban, porque su influencia era grande y noble. Era una mujer curativa, una mujer trabajadora y fue la primera que hizo un silbato para que los viajeros se llamaran unos a otros en la noche. Y uno de los lados de su rostro era feo, pero el otro era muy atractivo. El significado de su nombre era Breo-saighit, una flecha feroz."
Parece ser que podría ser el equivalente celta de la romana Minerva o la griega Atenea. Es la diosa de todas las cosas que se perciben en altas dimensiones, como las llamas que se elevan hacia el cielo, las montañas, los fuertes de las colinas y las áreas a gran altura, y también de actividades y estados psicológicos de gran relevancia como la sabiduría, la excelencia, la perfección, las grandes inteligencias, la elocuencia poética, la artesanía (especialmente la relacionada con la forja), las habilidades curativas, el conocimiento druída y las artes de la guerra.
En el Voodoo Haitiano, existe Maman Brigitte, que podría ser una forma de Bridget, posiblemente porque las leyendas fueron llevadas al Nuevo Mundo a través de los irlandeses secuestrados como esclavos y obligados a trabajos forzados en el Caribe junto a los esclavos africanos. Maman Brigitte es la Señora del Cementerio y sus colores son el púrpura, el violeta y el negro. Es la esposa de Baron Samedi y se caracteriza por ser una dura trabajadora con un lengua rica en insultos y maldiciones cuya bebida favorita es un brebaje especial hecho de ron mezclado con 21 guindillas.
Las historias y la simbología que sobreviven en la persona de Santa Brígida pueden estar relacionadas. Santa Brígida estaba asociada con las llamas sagradas y perpetuas, tales como la que mantenian las 19 monjas en su santuario de Kildare en Irlanda. La llama sagrada de Kildare se dice que estaba rodeada de un seto que ningón hombre podía cruzar. Aquellos que lo intentaron se volvían locos, morían o... ejem... se les atrofiaba el pene.
Bridget, la diosa celta, estaba conectada también a los pozos benditos, en Kildare y en otros lugares de las tierras Celtas. El adorno de los pozos, o atar cintas en los árboles cercados a un pozo con propiedades curativas es un modo de peticionar o de honorar a Bridget que aún tiene lugar en algunos países de tradición celta y en la diáspora.
Bridget se celebra en el festival Gaélico de Imbolc, el 1 y 2 de Febrero, cuando trae los primeros brotes de la temporada a la tierra y es el comienzo oficial de la primavera en Irlanda.

miércoles, 22 de julio de 2009

ECHAR EL LAZO

  • Algunas de las ancestrales tradiciones irlandesas duraron hasta la Edad Media. La frase "tying the knot" (algo así como atando el nudo o echar el lazo), viene de la antigua tradición de la boda celta en la cual el novio y la novia tenían las muñecas atadas juntas.
  • Hasta el 1603, podías estar casaado con varias personas al mismo tiempo: una mujer fue conocida como "el encuentro de los tres enemigos" porque estaba casada con tres señores rivales.
  • Estar casado podía ser un asunto bastante costoso: en el siglo XVI, el Señor de Waterford dio 80 vacas, 29 caballos, un par de tableros de ajedrez, un harpa y varias ollas y sartenes a la familia de su novia.
  • Las palabras para "luna de miel" en irlandés son "mi na meala", o lo que es lo mismo "el mes de la miel". El la antigua tradición irlandesa, los recién casados pasarían su primer mes juntos bebiendo vino de miel, porque se pensaba que este incrementaba la virilidad masculina.

sábado, 18 de julio de 2009

ALGUNOS HECHOS MUY PECULIARES DE IRLANDA


La famosa Giant's Causeway, o Calzada del Gigante, que se encuentra en los acantilados del norte de Antrim está hecha de alrededor de 40,000 columnas hexagonales de basalto. La leyenda dice que el gigante y héroe mitológico irlandés Finn McCool las colocó allí para crear un camino que alcanzara a su amada en la Isla de Staffa, en Escocia, donde también se pueden hallar las mismas columnas.



Una de las invenciones militares del irlandés Latham Valentine Blacker, el erizo, lanzaba bombas mortero sobre su objetivo. Destruyó unos 50 submarinos alemanes durante la II Guerra Mundial.

En 2007, los habitantes de las islas de Inis Mor e Inis Oirr se enfrentaron en un intento de coronarse como la "Isla Craggy real" (Craggy Island es la ficticia isla donde tiene lugar la comedia Father Ted, y que fue rodada entre estas dos islas frente a la costa de Galway). La disputa se solucionó frente a miles de fans en un partido de fútbol durante el "Festival de los Amigos de Father Ted". Inis Mor se alzó con la victoria tras un resultado de 2-0.


Con unas increíbles 22 letras en su nombre, la pequeña aldea del Condado de Galway Muckanaghederedauhaulia (Murceanach idir Dhé Shéile en Irlandés) se cree que es el nombre más largo de un sitio, en Irlanda.

Una vieja tradición de cumpleaños consistía en coger al niño (o niña) que celebrara su día por los pies y boca abajo darle algunos golpes suaves con la cabeza en el suelo para darle buena suerte. El numero de golpes correspondía a la edad del cumpleañero más uno.

Según los datos del último censo, Sean es el nombre más popular para niños y Emma el más popular para niñas.

viernes, 29 de mayo de 2009

EL JARDIN DEL RECUERDO


Casi oculto de las miradas de los turistas más insaciables, fuera del centro neurálgico de O'Connell Street en Dublín, se halla un dulce remanso de paz y sosiego, oculto por las rejas pintadas de azul que lo delimitan, aquellas que entre sus brazos férreos acoge flores de los que nunca olvidaran a los que cayeron por la paz.

The Garden of Remembrance (El Jardín del Recuerdo) se halla en el extremo norte de Parnell Square. Es un parque pequeño y apacible, con una fuente en forma de cruz y una escultura representando a los Hijos de Lir, aquellos que fueron convertidos en cisnes por su celosa madrastra y condenados a volar el firmamento durante siglos.


En este parque, en la frontera con el corazón de la ciudad,reina un silencio infinito que te inspira calma y relax. Está dedicado a los hombres y mujeres que perdieron su vida en la lucha por la libertad de Irlanda, y se proyectó sobre el lugar donde varios dirigentes del Levantamiento de 1916 fueron retenidos antes de su fusilamiento en la cárcel de Kilmainham,y donde en 1913 se fundó el movimiento de los Voluntarios Irlandeses.


El diseño del jardín es obra de Daithí Handy y fue inaugurado por Eamon de Valera en 1966 para conmemorar el 50 aniversario del Levantamiento.


El fondo de la fuente-estanque está decorado con escudos y lanzas rotos que representan la paz y al fondo se alza la enorme escultura de bronce de Oisín Kelly.



lunes, 18 de mayo de 2009

EL ANILLO CLADDAGH

Poco más allá de las calles empedradas del centro de Galway, se alza el Claddagh, lo que en otros tiempos fue un poblado de pescadores y que hoy no es más que una memoria de un pueblo idiosincrático y único que mantuvo su convenio soberano hasta la muerte de su último rey, en 1972. Pero la historia del popular anillo que lleva el nombre de ese pueblo, pasará a la posteridad.
El anillo de Claddagh es un símbolo de amor y amistad. Su diseño es inconfundible: dos manos sosteniendo un corazón coronado. Su motto es : Deja que el amor y la amistad reine. Otras fuentes, sin embargo, citan el siguiente emblema: Con mis dos manos te doy mi corazón, y lo corono con mi amor. Y según se coloque uno el anillo en el dedo, tendrá un significado diferente. Se puede llevar, de hecho, de tres maneras, todos delatando el estado sentimental en el que se encuentra el portador. Cuando se lleva en la mano derecha con el corazón apuntando hacia la uña, el mensaje es que se tiene el corazón libre. Cuando el corazón apunta hacia los nudillos, indica que el portador ya no está disponible para el romance, su amor ha sido ya dado. Si el anillo se lleva en la mano izquierda, tradicionalmente significa que el amor está en situación difícil.
La historia del anillo no está exenta de misterios, mitos y leyendas. Se dice que allá por el 1900 el Claddagh se había convertido en algo tan importante para la mitología de la ciudad como las 14 tribus que llevaron a Galway a su esplendor entre los siglos XIII y XVII. La intriga es aderezada por el hecho de que nadie sabe de cierto dónde se originó el mismo, quién hizo el primero o exactamente qué conexion hay con el poblado del mismo nombre.
Y sin embargo, en los anales de la historia resurge un nombre asociado al anillo: el de Richard Joyes, quien se embarcó en un viaje a las Indias Occidentales y fue capturado por piratas Algerianos que le vendieron como esclavo. Su comprador era un rico y diestro orfebre que notando que Richard era inteligente y hábil, le entrenó como aprendiz. Richard llegó a ser bastante bueno en el oficio, ganándose el respeto de su amo. Mientras tanto, el Rey William III había ascendido al trono de Inglaterra y lo primero que hizo fue enviar a un embajador a Algeria para exigir la inmediata liberación de todos los súbditos británicos. Tras saber de las noticias de la liberación de Richard, el rico orfebre moro le ofreció la mano de su única hija con la esperanza de que se quedara. Sin embargo Richard declinó la oferta y poco después embarcó de regreso a Galway donde comenzaría una nueva vida como joyero independiente, su más famosa creación, al parecer, la del anillo de Claddagh, algunos de las cuales, que llevan la marca de joyero de Joyes, aún existen.
Y en cuanto al vínculo con Claddagh, podría ser simplemente coincidencial. Aunque la gente del poblado era famosa por su rechazo a todo lo nuevo e innovativo, parece ser que adoptaron el anillo como una moda universal, y hay poca evidencia que sugiera que se originó en una pequeña comunidad de pescadores. Y la asociación, por otra parte, bien podría venir del hecho de que existía una impresión de una imagen del anillo (entonces conocido como "anillo de Galway"), con una descripción de Claddagh en la misma página de una publicación turística británica durante la segunda mitad del siglo XIX. Una especie de asociación de imágenes subconsciente.
Otras teorías aseguran que pertenece a un grupo amplio de anillos llamados "Fede Rings", proveniente de la frase italiana mani in fede (manos en confianza o manos en fe), y que dataría de tiempos romanos, cuando el gesto de darse la mano derecha simbolizaba el matrimonio. Estos anillos eran populares en la Edad Media a través de Europa y algunos ejemplares aún se conservan en el Museo Nacional de Irlanda en Dublin.
El hecho de que no haya demasiada información tiene que ver también con que los hombres no llevaran anillo de boda hasta casi la Segunda Guerra Mundial, aunque era una tradición común en la época Victoriana que desapareció posteriormente en la era Eduardiana. En cualquier caso, el Claddagh siempre ha sido un anillo que simboliza el compromiso, y que se pasaba directamente de madres a hijas. Es un símbolo de orgullo en la herencia irlandesa más arraigada.
Otra leyenda sobre sus orígenes menciona a una Margaret Joyce, del clan Joyce, que contrajo nupcias con un mercante español llamado Domingo de Rona. Se marchó con él a España, pero Domingo murió, dejándole una gran cantidad de dinero. Margaret regresó a Irlanda y en 1596 se casó con Oliver Og French, el alcalde de Galway. Con el dinero fundó la construcción de puentes en el Connacht. Un día un águila dejó caer un anillo de Claddagh en su regazo, así como premio por todo su trabajo dedicado a la caridad.
Y aún una tercera leyenda habla de un príncipe que se enamoró de una simple criada, y que para convencer a su padre de que sus sentimientos eran genuinos y que no tenía intención de "usar" a la muchacha, le diseñó un anillo con las manos en representación de la amistad, una corona que representara su lealtad, y un corazón para el amor. Le propuso a la doncella con este anillo y después de que el padre oyera el simbolismo del mismo, les dio sus bendiciones.
Un Claddagh Fenian, sin la corona, fue diseñado en Dubln para la comunidad Republicana, pero no hay indicación de que la corona en el original fuera un símbolo de fidelidad a la corona británica, en cualquier caso representaría a los antiguos reyes celtas. El Claddagh Fenian, aunque todavía sigue en uso, no comparte la misma popularidad que su diseño ancestral.
Hoy en día, el Claddagh se sigue usando, casi en todo el mundo, por haberse extendido tras los tiempos de la Famine, y principalmente por los de descendencia irlandesa, tanto como símbolo cultural o como anillo de compromiso o de boda.
Jim Morrison (de sangre irlandesa/escocesa/americana) intercambió anillos de Claddagh con la autora americano-irlandesa Patricia Kennealy-Morrison. Una foto de los anillos aparece en la portada de las memorias de Kennealy-Morrison, Días Extraños: Mi Vida con y sin Jim Morrison, y también puede verse en la mayoría de fotos de la autora.
Ha aparecido en películas y en televisión, frecuentemente como centro del argumento para indicar los orígenes étnicos o la relación sentimental de algún personaje, o para ilustrar escenas de boda (Como en la película The Doors, con Val Kilmer y Kathleen Quinlan).
Aparece en Buffy, The Vampire Slayer, aunque frecuentemente alterando su significado y simbolismo para adaptarse mejor a sus guiones.


En cualquier caso, es un anillo de un diseño precioso que representa la profundidad del sentimiento celta, tan poderoso en la guerra como en el amor. Y es que al final de la jornada, el guerrero ha de volver a casa, a disfrutar de su bien merecido reposo.

martes, 17 de febrero de 2009

EIRE: VERDE Y LEGENDARIA (II)

LOS LEPRECHAUNS (y II)

Los leprechauns, además de dedicarse a repararar pequeños objetos y buscar tesoros, como había explicado en el post anterior, también gustan de celebraciones multitudinarias, a pesar de su carácter solitario. Los principales festivales se celebran en la víspera del Primero de Mayo y en Halloween, y marcan el principio del Verano y el Invierno, respectivamente, y se celebran por todo el país. Los leprechauns se reunen en lugares designados por todo la geografia isleña, y organizan verdaderas fiestas cantando, bailando, bebiendo y organizando concursos y competiciones deportivas, siendo muy aficionados al boxeo y al deporte irlandés nacional, el Hurling.
El festival de mayor embergadura es el de la Feria de Beltane en el condado de Weastmeath, donde se reunen Leprechauns de diferentes puntos del país para intercambiar romances, canciones, juegos de palabras, acertijos y bailar toda la noche.
La fiesta de Mayo tiene un aire naturalmente alegre y desenvuelto, pero la fiesta de Halloween es más sombría y reflexiva en cuanto a que marca el final del año, de la cosecha, y es la noche en que las puertas entre este y el otro mundo se abren y toda clase de criaturas caminan por ambos mundos con total impunidad. Los Leprechauns, sin embargo, saben mantenerse fuera de su paso para evitar cuanquier encuentro desagradable, y tampoco les tienen miedo.
Pero estas no son las únicas fiestas, de hecho los Leprechaunes parecen tener un gusto por las celebraciones mayor incluso que el del ser humano, con festivales cada seis semanas aproximadamente. Tras Halloween viene el Yuletide, (nuestras Navidades), Santa Brígida (el 1 de Febrero, santa Patrona de Irlanda, día del comienzo oficioso de la Primavera), San Patricio (17 de Marzo, Santo Patrón de Irlanda), la Víspera del 1 de Mayo, el Midsummer Festival, el Dia de la Cosecha (1 de Agosto), la Vispera de Evans (21 de septiembre), y de nuevo Halloween.
Son diestros en tocar cualquier clase de instrumento musical, especialmente el arpa irlandesa, y su música es diferente, con un extraño y mágico sonido que a la vez es familiar y encantador, un sonido atrayente que encandila el alma y el oído.

División en clanes

Cuando los primeros habitantes llegaron a Irlanda (se especula si los Celtas gallegos son descendientes de los Irlandeses o si los españoles llegaron a Irlanda primero), se dividieron entre el norte y el sur de la isla, y más tarde estas mitades se subdividieron de nuevo, constituyendo las cuatro principales regiones de Irlanda: Leinster, Munster, Connaught y Ulster.
De cada una de estas regiones se tomó una pequeña porción para crear la región de Meath en el centro, la más pequeña que pertenecía al rey superior de toda Irlanda, el que tenía superioridad sobre el resto, ya que a diferencia de otros países, Irlanda estaba gobernada por un buen número de reyes, por cada provincia, por cada región... Una compleja trama como la tela de una araña y que os comentaré en otra ocasión.
Aunque los Leprechaunes nunca tomaron parte en estas guerras divisorias por carecer de un verdadero interés político, sí que tienen clanes pertenecientes a estas provincias, y cada uno posee una identidad diferente, al igual que pasa en cualquier país del mundo con los humanos. Tampoco tienen una estructura jerárquica, no hay reyes ni reinas y sólo aceptan la soberanía de Sidhe, la raza de hadas descendientes de los Tuatha por los que sienten gran respeto. Y, evidentemente, tampoco son súbditos de reyes humanos.
Cada clan posee sus propias características en cuanto a carácter y aficiones. Los Leprechauns de Connaught suelen ser seres sobrios, trabajadores, estudiosos, bastante conocedores de la filosofía y muy buenos inventores, y también son los más reclusivos y ermitaños. Los del Ulster, también conocidos como Logherymen, son buenos poetas aunque bastante belicosos. Son buenos boxeadores y hurlers y suelen llevar sombrero acabado en punta.
Los nativos de Meath son seres diplomáticos y elocuentes, utilizan la lógica para solucionar disputas y a menudo interceden en las disputas de otros, utilizando la técnica de golpear ambas cabezas juntas hasta que los contrincantes ven algo de sentido común.
Los leprechaunes de Leinster son los típicos leprechaunes de las fábulas: aventureros, prósperos y de vida tranquila, vistiendo el típico traje verde de cinturón de cuero ancho y hebilla voluminosa.
Por último, los nativos de Munster son los más ruidosos de los clanes, también llamados cluricanes. Son grandes bebedores, y estridentes, pero a la vez pueden presumir de ser los mejores músicos del país, capaces de tocar cualquier instrumento, y de encandilar con las palabras a todo el que le oye.
Muchos Leprechaunes y otras razas de hadas descienden de Tuatha de Dannan, que gobernaron Irlanda antes de que llegaran los Gael. Despues de una gran batalla con los Hijos de Mil, llegados de España, los Tuatha se retiraron a las colinas y a los Fuertes de las Hadas, puertas al otro mundo, aunque el folclore irlandés está repleto de historias de encuentros y transacciones entre ellos e incluso de matrimonios.
Los descendientes de Tuathe son los Sidhe (pronunciado Shee), que son la mayoría de las hadas. Las hay sociables, como las Daoine Sidhe que presiden el reino de las hadas, y están las temidas Banshees que con su grito estremecedor y agudo presagian la muerte de algún miembro de una familia noble o acomodada. Entre unas y otras hay una completa gama de seres amables y seres malvados, criaturas grandes y criaturas diminutas.
Para conocerlas, se recomienda ir a Ben Bulben en Sligo o a Slieve Gullian en Armagh, unas colinas con una historia fascinante. Se dice que si alguien pasa una noche a solas en la cima, de seguro se encontrará con las hadas, y regresará demente o convertido en poeta. Esto es, si se regresa finalmente. A los escépticos se les recomienda ir en la víspera del primero de Mayo, y a los de tendencias suicidas, en Halloween.
Y si vosotros deseáis conocer a los "primos" de los Leprechauns... Podéis volver pronto aquí sin necesidad de ascender a las frías cimas de los montes de Sligo y Armagh, allá por el norte...

lunes, 16 de febrero de 2009

EIRE: VERDE Y LEGENDARIA (I)

EL LEPRECHAUN (I)
Durante siglos, la Isla Esmeralda ha sido habitada por diferentes criaturas que vivían en total y completa armonía entre sí y con los humanos. Leprechauns, gnomos, pukas, hadas, banshees, Merrows... La lista es larga. Probablemente, junto con las hadas comunes, el más conocido sea el Leprechaun (pronunciado leprecón). En la literatura escocesa se le conoce también como Brownie, y ambos tienen algo en común: su apariencia y sus costumbres. El Leprechaun puede ser descrito como un ser de escasa talla, de unos 30-70 centímetros de altura, algunos incluso llegan a medir sólo unas pulgadas, y pueden adoptar, gracias a su flexibilidad, forma animal. Visten con brillantes tonos verdes, marrones y usan algo de rojo. Su rostro es redondo, arrugado, con ojos profundos y resplandecientes y nariz bulbosa y rojiza, amantes de las buenas viandas y la bebida y guardianes celosos de grandes tesoros. Aunque la mayoría de los Leprechauns en las leyendas son de género masculino, la femina Leprechaun también existe, es coqueta y muy buena cocinera.
Hasta no hace mucho los irlandeses creían plenamente en la existencia de estos seres. Aún hoy en día, en varias poblaciones, se respetan ciertos lugares considerados "de reunión de las hadas". Estos lugares son fáciles de identificar, se trata de grupos de arboles formando círculos perfectos, y hasta hoy, siguen sin ser tocados por el ser humano. Hace tan sólo unos años, en la construcción de una nueva autovía, estorbaba la presencia de un árbol justo en medio de la carretera, pero el organismo encargado de aprobar el proyecto prohibió talarlo, por ser el árbol donde se decía que se reunieron las hadas en una de sus famosas guerras contra Connacht, la región enemiga. Y allí sigue erecto, en una pequeña rotonda construida al efecto, en medio de una concurrida autovía. Y no es exagerar al decir que la mayoría de granjeros, campesinos y gente mayor defienden con fervor su existencia. Hasta mis oídos han llegado historias de granjeros que, al encontrar por la mañana algunos de los huevos de las gallinas rotos, han hecho llamar al sacerdote local para bendecir la granja, creyendo que se trataba de una maldición de "la gente pequeña". Algunos poseen en sus tierras círculos de árboles a los que no se acercan y a los que dedican miradas de desconfianza.
Se dice que si quieres ver a las hadas, debes poner un pie dentro del círculo y mantener el otro fuera. De ese modo se hacen visibles al ojo humano. Sin embargo, si entras en el círculo con ambos pies, te harán prisionero y amanecerás en la mañana sin recordar lo ocurrido pero cubierto de hematomas y dolorido: es la lección de las hadas, que al igual que las brujas gallegas, haberlas, hailas. En tiempos pasados, nadie habría tachado a un juez, un médico o un rico hacendado de supersticioso o demente si aseguraba haber visto a uno de estos seres. Nadie ponía en duda su existencia, al contrario que hoy en día, donde somos más excépticos y cautos, cosa que por otra parte, no les viene nada mal a estas criaturas, pudiendo dedicarse a sus actividades con toda tranquilidad sin el temor constante de ser interrumpidos por la curiosidad del hombre. Pero hay maneras más seguras de poder ver a un Leprechaun. Una, es llevar un trébol de cuatro hojas contigo, una piedra que posea un agujero natural en el centro, o un trozo de madera con un nudo en el corazón. También se dice que los petirrojos son buenos amigos de los Leprechaunes y que, por tanto, nos guiarán hasta ellos. De hecho, el Leprechaun adopta con frecuencia su forma, por lo que trae muy mala suerte capturar o incluso matar a un petirrojo. Antiguamente se decía que el Leprechaun se mostraba en la forma del polvo en movimento, como una nubecilla de polvo que se eleva del suelo de repente como empujada por el viento. Los hombres solían levantarse levemente el sombrero y las mujeres hacían reverencias si veían alzarse el polvo a su paso. Se dice que si se arroja el zapato izquierdo a la nubecilla y realmente se trataba de un Leprechaun y no de la acción de la brisa, éste tenía que soltar lo que llevase en las manos, incluida cualquier saca de oro. Pero si no llevaba nada... podrías ganarte su maldición y su enemistad para siempre.
La ocupación por la que son famosos es la de zapatero remendón, a menudo se les ve trabajando afanosamente en un zapato, pero también son excelentes reparadores de calderos y poseen habilidades mecánicas. Se les suele encontrar en solitario, adoran su propia compañía y sin embargo, aman la vida familiar y la lealtad a su clan. Son personajes dóciles, nada dados a la violencia, y al igual que los Brownies escoceses y los Kobolds alemanes, "adoptan" familias, o lo que es lo mismo, se trasladan a vivir al hogar de alguna familia humana, "adoptándolos" como su propia familia, hasta el punto de que algunos se encariñan con los humanos e incluso los siguen si estos se mudan de casa, pero por lo general poseen un carácter independiente y son más sabios que otros tipos de hadas. Algunos son taciturnos, otros temperamentales, pero suelen ser muy alegres. La primera señal de que un Leprechaun se ha mudado a un hogar, será que ciertos objetos empezarán a desaparecer o aparecerán en lugares diferentes a donde se les colocó originalmente. Parecerá que la leche y el whiskey se acaba antes de lo que solía... O se habrá rellenado con agua para disimular lo consumido. De ocurrir esto, la familia debe comenzar a dejar pequeños regalos como comida y bebida, pastelillos y dulces. Si no es así, los Leprechaunes continuarán haciendo de las suyas como niños traviesos. En cambio, si satisfechos con sus "sobornos", comenzarán a hacer "peque­ños trabajillos" alrededor de la casa, como reparar aparatos defectuosos y acabar labores dejadas sin terminar por falta de tiempo, todo ello sin ser vistos por la familia. En cualquier caso, si uno no está seguro de si tiene un Leprechaun viviendo en casa o simplemente se ha vuelto despistado de la noche a la mañana, lo mejor es dejar un vaso de leche o agua fresca antes de irse a la cama e intentar congraciarse con ellos, porque aunque suelen ser amables e inofensivos, también pueden ser ariscos, rencorosos y vengativos.
Además de ser solitarios por naturaleza, los Leprechaunes pueden ser considerados como unos "pequeños" machistas, en cuanto a la división de las labores se refiere. La fémina leprechaun trabaja habitualmente cocinando delciosos manjares, para lo cual posee una habilidad especial, y haciendo vestidos para otras hadas y para ellas mismas, pero no parece importarles el chovinismo de su raza en lo más mínimo.
Sus gustos alimenticios son más exquisitos que los del hombre. Los guisos suelen estar condimentados con más especias que los de los humanos, y son amantes de las raíces de una especie de mala hierba, considerado todo un delicatessen. También se alimentan de varias clases de champiñones y hongos, muchos de los cuales son venenosos para el hombre. Hacen cerveza de la flor del brezo y mascan sus tallos y raíces a modo de regaliz.
Su pasatiempo no sWlo consiste en arreglar o hacer zapatos, ollas y reparar aparatos domésticos. El amor de su vida es el oro y les encanta ir en busca de tesoros, solo o en compañía. El Leprechaun no guarda su oro y joyas con intención de acumular riqueza como el hombre lo entendería; es más, a veces, tras encontrar el lugar donde se oculta el tesoro, ni siquiera lo desentierra, porque debería molestarse entonces en esconderlo en un nuevo lugar, simplemente le basta con saber dónde se encuentra. Es como un coleccionista que es faliz sabiendo las piezas que tiene y su valor, pero no tiene intención de venderlas para hacerse rico. De hecho, sólo desentierran un tesoro si hay peligro de que alguien lo descubra. No es frecuente que el leprechaun regale sus tesoros con generosidad ni mucho menos. Tampoco les gusta darlos bajo coacción.
Es bien sabido que para conseguir su tesoro hay que atraparle y convencerle de que te lo regale a cambio de la libertad, y el Leprechaun tratará por todos medios de hacerte caer en alguna trampa que resulte en su evasión. Ante todo, hay que acercarse a ellos sigilosamente mientras trabajan ajenos al mundo que los rodea, y actuar con rapidez. No hay que apartar los ojos de ellos hasta que nos lo muestren o nos digan dónde se encuentra, o desaparecerán en un parpadeo. Una vez conseguido el tesoro es importante no decírselo a nadie o desaparecería lo mismo, y algunas fuentes aseguran que nunca jamás se debería decir de dónde proviene la nueva riqueza o esta se convertiría en polvo.
La creencia popular asegura que el Leprechaun habita en el interior de ciertos hongos o setas si no desean vivir en un hogar humano. Una colmena vacía, un tronco hueco o el abrigo de alguna cueva son opciones fecuentes, porque lo que odia un Leprechaun es construir su propia casa, en parte porque de este modo se confunden con el paisaje y son mas difíciles de encontrar. Sólo los de menor tamaño se alojan en setas, de todos modos, y en lugares apartados y tranquilos, alejados de núcleos poblados. Por lo normal estas setas suelen durar más de lo normal y como los animales presienten la presencia de estas criaturas, no se acercan a molestarles.

Cuando los grandes lores y ladys tenían vastas propiedades en Irlanda, los Leprechaunes más felices eran los que habitaban sus bodegas, donde disfrutaban de las barricas de vino y las mejores botellas. Eso sí, odian la miseria avariciosa del que no comparte y si se les trataba de negar acceso a lo que querían, podían hacerle la vida imposible a los dueños de la casa, convirtiendo el vino en agua salada o avinagrándolo. Por el contrario, a cambio de hospitalidad, el Leprechaun encantaba los barriles y daba buena suerte al hogar en general. Por último, y para finalizar este primer capítulo en la vida de estos pequeños seres, explicar un poco el origen de tan singular nombre, que se cree venga del gaélico leith broghan (el zapatero), o de la palabra luchorpan, o tipo de pequeño tamaño. Otros creen que viene de luacharman (pigmeo) o posiblemente de luachair (ir con prisas).
Por lo que respecta a los nombres personales de cada Leprechaun, se comportan un poco como el personaje de Rumpelstiltskin, retando al humano a adivinarlo en la creencia de que, de averiguar su nombre de pila, el humano se hace inmune a sus poderes. y averiguarlo, con nombres tan poco frecuentes como el de la historia para niños, es tarea harto complicada!
Los Leprechauns son sólo uno de los cientos de diferentes clases de criaturas en Irlanda y que una vez se consideraron los principales habitantes de la isla, entre ellos las Hadas, las Sirenas o gente del Mar, el Fir Dearg (hombre de rojo), el Phouka, y sus primos Redcap, Brownie, Bwca y Piskie, los Spriggans y Knockers, Hobgloblins, Robin Goodfellows, Kobolds, Grogoch, The Grey Man (el Hombre Gris), Sheeries, Changelings, Banshees, el Dullahan y otros seres. No todos son inofensivos o mágicos. algunos representan la muerte. Otros, la anuncian.
Y todos, de una manera u otra, dicen existir entre nosotros...

Ilustraciones: Wayne Anderson

domingo, 13 de julio de 2008

LA MALDICION DE LAS HADAS



Cuando llegué a Irlanda, hace tanto tiempo ya, me encantó su diversa cultura mitológica. Sus leyendas, a cual más bella, te trasladan inmediatamente a un mundo de guerreros, gnomos, doncellas y hadas. Algunos de estos mitos, aunque arcaicos e infantiles a primera vista, siguen anclados en la vida diaria de un país verde y ciertamente legendario.

La creencia popular, por ejemplo, aún atribuye connotaciones mágicas a ciertos árboles, aquellos que sirven como residencia de las hadas (generalmente grupos de árboles que crecen en círculo) o los que tienen propiedas esotéricas. Qué los hace tan especiales y qué los distingue de uno ordinario no es tarea fácil, a juzgar por el amplio catálogo esgrimido por los expertos del tema. En primer lugar, hay que tener en cuenta que casi todos los árboles poseen alguna clase de asociación sagrada desde los tiempos más ancianos de la historia, pero algunos se consideran más sagrados que otros. Existe la trilogía mágica del roble, el fresno y el espino, los árboles frutales, el acebo, el sauce, el sauco…

Muchos de éstos son tratados en la Irlanda rural como si poseyeran personalidad propia, y otros son específicamente habitados por las hadas o los espíritus. El roble era venerado por los druídas y el espino se cree que es definitivamente frecuentados por esos personajillos alados, no en vano suelen encontrarse en parajes solitarios o cerca de las colinas de las hadas o en círculos perfectos de tres o más arbustos. La superstición común es que la flor blanca del espino trae la muerte a la casa, por lo que según la tradición, el 1 de Mayo se colocaba un ramillete en la puerta.

Un árbol erróneamente asociado a la mitología es el olmo, por su fortaleza aparente. Sin embargo, debido a la vulnerabilidad de éste frente a las enfermedades propias de los árboles, se pensaba que si se talaba un olmo, el más cercano languidecería hasta morir también. Los robles, por el contrario, se adhieren a su estátus mítico y se les atribuye sinienstras leyendas, lo mismo que el sauce, con su mala costumbre de desenterrar sus raíces en las noches oscuras y seguir a los viajeros solitarios murmurando a sus espaldas.

Tolkien o Wood-Martin los han utilizado en sus relatos y muchas son las historias que circulan en las frías noches de invierno en cualquier cabaña frente a la lumbre del hogar. Como la del fresno en Clenor, en el condado de Cork, cuyas ramas nunca fueron cortadas aún cuando la leña llegó a escasear para el fuego, y otro en Borrisokane, más conocido como el Arbol de la Campana, venerado en los rituales del Festival de Mayo, del que se cree que si cualquier persona quemaba incluso una astilla en su chimenea, su casa ardería hasta los cimientos. Cuentan los lugareños que un destino similar recayó sobre el habitante de una choza que intentó cortar una rama de un sauco sagrado que colgaba sobre un pozo. Tres veces lo intentó. Las dos primeras se detuvo porque su casa parecía estar en llamas, pero fue una falsa alarma. La tercera vez se llevó la rama a la choza y al llegar la encontró consumida por el fuego. Había tenido su aviso y lo había ignorado.

La creencia más extendida es la que asegura que ciertos árboles son lugar de encuentro de hadas y seres sobrenaturales. Se dice que si un fresno, un espino y un roble crecen juntos, tomando una ramita de cada uno de ellos y atándolos con un hilo rojo, se tendrá protección contra los espíritus nocturnos. El rojo siempre es un color vital. No en vano una acebo con bayas rojas era y sigue siendo un símbolo de buen augurio y alegría.

Pero, lo que más me ha llamado siempre la atención desde que vivo en este país tan densamente habitado por seres de leyenda, es el hecho de que hoy en día, en pleno siglo XXI aún se sigan respetando estos árboles hasta el punto de influir en la vida cotidiana. Hace menos de diez años se tuvo que construir una autopista alrededor de un árbol que se cree habitado por las hadas, porque ninguno de los peones se atrevía a talarlo. Una terrible maldición podría caer sobre ellos de hacerlo así, razón por la cual se lleva haciendo campaña desde hace casi un lustro para evitar que una autovía pase muy cerca de la Colina de Tara, la que una vez fuera la tierra que acogió el trono de Brian Boru, rey supremo de la Irlanda Celta. Un eminente folclorista local ha advertido en numerosas ocsiones a los dirigentes políticos y los responsables de las obas de que la temida maldición podría caer sobre ellos. Eddie Lenihan, académico y experto en folclore irlandés, asegura que las obras en torno a la colina están provocando la ira de las hadas, y que una antigua maldición traerá el desastre a aquellos que interfieran con tan arcaico lugar, urgiendo al Gobierno a dar marcha atrás en su decisión de construir la M3 allí antes de que sea demasiado tarde. Eddie dice: “Si los fuertes de las hadas se destruyen, el Gobierno y todos los relacionados con la destrucción de tan antiguo lugar se enfrentarán a horrendas consecuencias.”

Al parecer esto se debe al hecho de que las hadas y su magia han sido asociados con la Colina de Tara y sitios semejantes desde hace siglos, e interferir con los emplazamientos de los fuertes significa que ocurrirán terribles sucesos, seguidos de una racha de muy mala suerte. Se habla de misteriosos accidentes, enfermedades, gente padeciendo serios problemas financieros, cosechas fallidas y un sinfín dedesgracias más.

Eddie dice que la maldición ya ha alcanzado al antiguo Ministro de Medioambiente, Dick Roche, quien firmara la órden para proceder con la autovía. Roche perdió su trabajo en la remodelación del Gabinete tras las elecciones. Y Trevor Sargent, que falló en llevar a cabo su promesa de proteger Tara, resignó como líder de los Verdes.

En recientes años, muchos de los llamados “habitáculos” de las hadas han sido destruidos para poder construir carreteras, y la mala suerte siempre apareció. Un ejemplo claro sucedió en 1999, cuando las obras del desvío en Shannon, en el condado de Clare, pasaron a través de uno de estos llamados “fuertes”. Un arqueólogo y algunos trabajadores murieron. Este mismo año, Eddie, autor de 14 libros de folclore y uno de los principales cuentacuentos del país, apareció en la prensa mundial cuando ayudó a detener el desvío en Newmarket on Fergus, en Clare, que habría llevado a la tala de un árbol espinoso blanco. Los trabajadores, temerosos de molestar a las hadas, se declararon en huelga y rehusaron continuar con las excavaciones. El Ayuntamiento de Clare se echó atrás y redirigió la carretera alrededor de dicho árbol.

Se da la circunstandis de que en Finlandia y en Islandia el gobierno toma estas materias muy seriamente y no está permitido construir sobre el camino de las hadas.

El Gobierno actual irlandés, no obstante, parece no estar preocupado. El portavoz del Ministerio de Transporte declaró: “Estás de broma. No nos preocupan las hadas. No somos supersticiosos.”

Sin embargo, han tenido lugar algunas "bajas" políticas desde entonces, como la dimisión de Bertie Ahern, Primer Ministro, y algunos miembros de su gabinete...