El Castillo de Santa Catalina en Cádiz ha acogido una exposición de esculturas de mujeres cubanas de la colección Viñas Gil que abarca desde los años treinta bajo el título de La Mujer Cubana. Esculturas. La exhibición pretende mostrar el desnudo, la maternidad, el negrismo y la familia en la vida de la mujer de la Habana.
Más sobre los intríngulis de la muestra aquí. Estoy segura de que los amantes del arte apreciaréis estas imagenes.
La muestra ofrece unas 60 esculturas y estará abierta hasta el próximo 30 de Septiembre.
viernes, 8 de julio de 2011
jueves, 7 de julio de 2011
EXPOSICION DE TRAJES DE 1812
Lo prometido es deuda y tras regresar ayer de mis 15 días de tocarme el ombligo, os dejo aquí las fotos de la Exposición que fui a ver en Cádiz sobre las prendas de vestir de 1812. Nos acercamos ya a pasos agigantados al año en que se cumple el bicentenario de La Pepa y Cádiz rebosa eventos destinados a remarcar y promocionar la fecha. Esta exposición fue uno de ellos. Detrás de cada traje había una sucinta explicación sobre los mismos, pero por desgracia no pude leerlas, ya que la muestra en sí estaba cerrada cuando me "colé" dentro y el hombre de Seguridad tuvo la amabilidad de dejarme verla, abriendo incluso una sala que se encontraba clausurada. Y no era plan de convertir los diez minutos que me había concedido en dos horas... Y perdonad la calidad de las imágenes pero al no llevar la cámara encima por ir a la playa después, las hice con el móvil.
Todo esto, en la recién restaurada antigua Cárcel Real:
Trajes de Petimetra y Petimetre:
(c) Fotografías: Ruth Bernárdez
Todas las fotografías, al igual que los relatos y artículos, están debidamente registrados. Queda prohibido su uso por terceras partes sin el adecuado permiso.
Todas las fotografías, al igual que los relatos y artículos, están debidamente registrados. Queda prohibido su uso por terceras partes sin el adecuado permiso.
sábado, 2 de julio de 2011
MI VIDA EN VIÑETAS (o la Fotonovela de Candela) -Capítulo 1-
Hay actos que quedan grabados para la posteridad en una cámara, sea de fotos o de vídeo. A mí ya me han pillado en dos ocasiones y ahora os muestro una de ellas, o mejor dicho, la secuencia de hechos que me convirtieron en una choriza. Y encima reincidente. Ya os conté en este post cómo Bubu llegó a mi vida.
En esta ocasión, el objeto del delito fue uno de esos peluches-bolsa de pijama que tan de moda estaba en los setenta. Nunca le puse nombre: era "el-peluche-rosa-de-encima-de-la-cama" de toa la vía, vamos. Mi hermana tuvo posteriormente otro sobre su cama para guardar el pijama en invierno o el camison en verano después de cambiarnos por la mañana.
Y así fue como lo conseguí:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














































