martes, 6 de enero de 2009

CARBON PARA TODOS


Aunque en casa nos ponían los regalos el Día de Navidad para que pudiéramos disfrutar de las vacaciones para jugar con nuestros recién estrenados juguetes, el Día de Reyes también nos caía algún regalo, bien una sorpresa, ropa o dinero, o las tres cosas. Y también nos ponían carbón. y dulces en forma de piedras. Y peladillas de colores. Y no teníamos que ser malas para ello.
Confieso que el carbón de verdad no lo vi hasta bien entrada en la veintena. Sin chimeneas en Cádiz, difícilmente habría tenido que verlo, porque las estufas que yo conocí eran ya eléctricas, o como mucho, de butano. De modo que el único carbón que jamás toqué en mi tierna infancia era el de caramelo. Algún que otro año nos gastaron mis padres la broma de dejar sólo el carbón y las falsas piedras de río bajo el árbol, pero a sabiendas de nuestro buen comportamiento, nos sentábamos sin remordimientos a disfrutar de nuestros dulces a la espera de que se cansaran y nos dieran los verdaderos regalos. Y aquellos caramelos en forma de piedras me encantaban, su sabor era realmente fantástico... hasta el año en que mi padre como broma -no se puede ser más bruto-, recogió auténticas piedras en la playa y las cambió por las del paquete de dulces. Si no nos dejamos los dientes allí sería porque aún teníamos los de leche...

Asi que en casa nunca derramamos una lágrima -al menos que yo recuerde- si encontrábamos el detallito dejado por Carbonilla, esa paje fisgona de los Reyes que se encarga de vigilar a los niños durante el resto del año, pobre empleada real que pagaba sus frustraciones con los niños maleducados.
Aparentemente la costumbre de regalar carbón a los niños malos viene de antiguo, ya que en otros tiempos sí que se regalaba carbón en lugar de juguetes a los que no lo merecían. Esta golosina de puro azúcar sustituyó a la pieza de hulla para mitigar la crueldad de regalar sólo eso. Y también es costumbre regalarlo a los niños buenos para recordarles lo que de verdad pueden conseguir si no siguen portándose impecablemente en el nuevo año.

¿Y a vosotros... os han dejado carbón?

14 comentarios:

Ada dijo...

jaja, sí que me acuerdo del carbón dulce, a mi también me encantaba! Y yo, con mi lógica de niña, pensaba siempre que como era dulce y se podía comer, eso significaba que había sido buena... De todas formas, no a todo el mundo le hace gracia que le dejen carbón...
Un saludo Candela-Ruth!

Luz de Gas dijo...

Espero que en vez de carbón te hayan dejado algún detallito.

Te lo mereces.

BEsos

Candela dijo...

No, Juan. Hoy nada de nada... a mi me los trae Papa Noel. Me vendi a un Sicario!!

CGR dijo...

Pues carbón pocas veces aunque siendo como era de azucar, poco castigo suponía, jajajajja y teniendo en cuenta que nunca venía solo... pues eso

Inma dijo...

Soy tan tan tan buena que nunca me han traido carbón. Hace unos años se lo puse con sus regalos a la Rana y se quedó bastante mosqueada. Estuvo dos días diciéndome..¿¿¿Pero..va con segundas???

chema dijo...

a mí el carbón de reyes no me gusta, es como comer terrones de azúcar a bocados... las piedras de río dulces, en cambio, sí que tienen que estar ricas.
en la casa de mi abuela, que vive en un pueblo de la provincia de murcia, la calefacción hasta hace relativamente poco era con caldera de carbón, jejeje. pero ese carbón nunca nos lo han puesto los reyes, afortunadamente. ;)
por cierto, hablando de regalos de reyes, te concedí un premio más a tu blog de muñecas, está en el post titulado 'premios' de mi blog, que lo volví a modificar para hacerle un hueco a otro premio que amablemente me concedieron, teresita en este caso.
besotes

Sonia dijo...

Pues a mí me han dejado un poquito de carbón,pero como dice Geno...siendo de azúcar...poco castigo supone jajaja ;)

Candela dijo...

Oh!! Gracias, Chema, luego lo miro y lo pongo, tengo pendiente hacer un post sobre los premios en conjunto, ya he perdido la cuenta, porque 4 chicas del foro de muñecas me dieron premios, y otra amiga (Mi gatita) tambien, asi que tengo trabajo pendiente...

Cotoky dijo...

A mi siempre me traían un trocito cada año pero no nos lo comíamos. Demasiado dulce.
Ahora yo hago igual con mis hijos y este año al pequeño además ha ido acompañado de una nota se SSMM porque es tremendo. Yo le quería esconder los juguetes en el recibidor y dejarle solo el carbón y la nota pero al padre le ha dado pena....

BLAS dijo...

A mi todos los años me traían carbón dulce con la notita al lado indicándome que fuera buena y el por qué de que me mereciera cada trozo de carbón... Pero aun a mi edad, es el único carbón que conozco, palurda de mí, nunca he tenido un verdadero trozo de carbón en la mano. Estoy segura de que si algún día tengo un trozo cerca, me va a costar no darle un lametazo...

Candela dijo...

Jajajaja, no Arancha, no te preocupes que el tacto es muy diferente! yo la primera vez que vi carbon, fue cuando vine aqui de aupair porque en mi habitacion habia chimenea, y me subian cada dia mi cubo de carbon... El primer dia me puse perdida, toda negra... pero que bien me lo pase!!

Charo Barrios dijo...

Los Reyes me han dejado tarjetas de visita con la dirección del blog y un ratón con cable retráctil.
No contaba con estas cosas.

Joaquín dijo...

A mi me han traido, ademas de algún que otro regalo, una gripe de espanto, debe ser que me porte muy bien. Si alguien desea un trocito no tengo ningún problema en compartirla.
Un saludo.
Joaquín.

Bertha dijo...

YA veo que me he depistado al no ver este blog? a mi de pequeña tanbien me traian carbon, pero como era del dulce me dava igual y me lo comia, a mi hijo se lo hice en alguna ocasion, lo probo pero se ve que no le gusto mucho, pero un año le puse un orinal con una caca de figa o se a "echa con higos" y se espanto al verla, me rey tanto, al ver su cara, je je.