sábado, 23 de mayo de 2015

Orgullosa de ser Paddy


Mi primer voto en Irlanda ha sido uno que me ha dado una satisfacción más que especial. No he votado por un partido político u otro, ni mi voto ha sido de protesta o indecisivo. Lo tuve bien claro desde el principio. Mi voto en el referendum para legalizar el matrimonio gay iba a ser un rotundo sí.

El colegio electoral está a la vuelta de la esquina. En principio había pactado con el guiri esperar a que llegara del trabajo a las 6pm para ir a votar. Las urnas abrían de 7am a 10pm, y teníamos tiempo de sobra, pero a mediodía yo no podía más de la impaciencia ¡era mi primer voto como Irlandesa! Me encontraba de baja laboral, por lo que no tenía que esperar horario alguno. Me vestí, cogí el pasaporte y mi tarjeta electoral y marché a cumplir mi deber de ciudadana.

En comparación con el voto en Esapña, es muy diferente. En primer lugar, las mesas electorales están atendidas por voluntarios, nunca me van a llamar para una mesa. Y en segundo, a las diez, cuando cierran los colegios electorales, todos se van a casa, tras asegurar los votos. El recuento se deja para el día siguiente.
En esta ocasión (no sé en las elecciones) no había "confesionarios" con cortinillas y papeletas. Las papeletas te las daban en mano al comprobar tu nombre en la lista y tu identidad. Me entregaron dos papeletas porque era un doble referendum: por una parte el del matrimonio; la segunda papeleta era para cambiar la edad del Presidente, que hoy por hoy es de 35 años, a 21. A esto voté que NO. ¿Os imagináis a uno de los Jedwards en la presidencia, votado por sus fanes más acérrimos...? Ni de coña.

Me siento parte de un momento histórico, haber podido contribuir no solo con mis impuestos al desarrollo de este país, también con mis ideales, y que mi voto haya de alguna manera contribuido a este rotundo éxito. Hoy, hay celebraciones por todo Cork, por todo el país.

Muchos me han preguntado por qué en Irlanda nos han dado la oportunidad de votar por ello y, apoyando todos los partidos el Sí, no lo han pasado directamente en el gobierno. La respuesta es sencilla: por ley, la Constitución solo se puede cambiar con el permiso de los ciudadanos por medio de referendum. De este modo, se evita que el partido en el poder altere la Constitución siempre que le venga en gana. 

Pero además es otra victoria, la victoria sobre el poder que ha ejercido la iglesia católica sobre el país, haciendo y deshaciendo a su antojo en ciertas cuestiones. El matrimonio no es un privilegio de heterosexuales. Y este referendum solicitaba IGUALDAD. 

En Irlanda, la homosexualidad era ilegal y estaba penalizada con cárcel hasta no hace mucho, 1993. O lo que es lo mismo, 4 años antes de mi llegada al país, por lo que es historia bien reciente. Y el divorcio no se legalizó hasta 1995.

Oscar Wilde, espero que estés orgulloso de este paso dado, aunque llegue con siglos de retraso.

domingo, 17 de mayo de 2015

Descubriendo cómics

Fue a principios de la semana pasada que Lew Stringer, dibujante de la revista Beano y a quien conozco a través de un foro de cómics y Facebook, subió a su blog uno de los anuales de su estantería. Lew no conocía a los autores de ls historietas que aparecen en este anual de 62 páginas, solo que eran de procedencia española. El me escubrió el anual, y yo a sus autores, que no son precisamente desconocidos en España.

La portada en sí ya da una pista: historietas de Zipi y Zape y la Familia Cebolleta, pero este tesorito de 1984 trae algunos descubrimientos importantes.



My Cartoon Annual 1984 fue publicado por Opal Quill Ltd., una editorial británica que duró muy poquito y que publicaba anuales británicos, algunos de los cuales fueron historietas españolas traducidas, aunque esta parece ser el único que contiene historieras de Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón y otros clásicos de nuestros tebeos. Opal Quill Ltd. se mantuvo en el mercado desde más o menos 1982 hasta 1986, cuando cesó toda actividad. El anual aparece como Impreso en España por Grijelme en Bilbao, todo un referente del mundo gráfico. 

Como ya he adelantado, contiene algunas historietas clásicas y otras tantas que no esperaba hubieran tenido ningún tipo de envergadura internacional. Así, por ejemplo, entre los cómics populares en Espa­ña en los setenta y ochenta, podemos encontrar aventuras de la Familia Cebolleta, que en este Anual fueron bautizados como The Chumms y de las cuales publican un total de 14 historietas de una página.


A continuación, una aventura completa de 6 páginas de Mortadelo y Filemón, y aquí viene una de las curiosidades del tomito: si bien todos tenemos constancia de los nombres dados a estos dos personajes en toda Europa, siendo los más conocidos Mort & Phil en UK o Clever and Smart en Alemania, la República Checa o Noruega y Flip & Flop en Dinamarca, en esta ocasión los personajes aparecen como el típico plato de salchichas con puré de patatas: Banger & Mash.


Le sigue una aventura de una sola página de Flash el Fotógrafo, de Raf. Un personaje que no recuerdo tuviera especial relevancia en el cómic de la época, aunque otros personajes de Raf sí la tuvieran y fueran mucho más conocidos.



Anacleto, Agente Secreto, también tiene cabida en este pequeño anual, bajo el nombre de Hambone - Secret Agent. Lo del hueso de jamón (Hambone) no lo pillo, la verdad. Trae una aventura de 4 páginas.


Pasamos a Swindle and Co. (Estafadores y Cía.), de Rojas (Arturo Rojas de la Cámara), que en España no fueron otros que Don Percebe y Basilio.


El anual nos presenta también dos únicas páginas de dos autores muy diferentes pero que para mí tienen algo en común: estos dos personajes en particular no me gustaban nada y siempre pasaba la página. El primero es el Mini Rey (Tiny King aquí), de Joan March creado para las revistas Mortadelo y Super Mortadelo en el 78, aunque seguramente apareció también en alguna otra publicación de Bruguera. 


El otro personaje que no me agrada nada pertenece a Alfonso Figueras y aquí le dieron por llamarlo Crazy Films. En España fue Cine Locuras: Guerra Loca. No soy una big fan, la verdad.


Una grata sorpresa es un cómic de Joan Nebot, Yolanda, para Mortadelo, pero que en años posteriores sería incluido como "historieta para chicas" en revistas como Lily o Esther.


Y de nuevo un cómic de Raf, Ben Bore, que no estoy segura de si es una aventura de Don Pelmazo llevada a isla desierta...


Y volvemos a los clásicos. Llegan los hermanos más traviesos de la historieta española: tres aventuras de Zipi y Zape (Zippy and Zappy).


Y por último, tres historietas del amigo Carpanta, a quien aquí se ha dado por llamar Justin Dustbin (Justin Basurero o Justin Cubo de Basura o tacho). Imagino que por su aspecto de mendigo.


La única crítica que tengo es la calidad de la edición, ya que las páginas no están cosidas y aún sin haberlo leído, releido y toqueteado, a estas alturas y tras haber pasado sus páginas no más de un par de veces para ver las historietas contenidas y realizar las fotos, ya hay sueltas más de una. Iremos sacando el pegamento...


domingo, 3 de mayo de 2015

Plantas

Este año me ha dado por las plantas. Y ha sido el peor año para hacerlo, porque a Pepper, le gustan mucho también... y ya he tenido algún que otro disgusto...



Así que me decidí a comprar cactus, aunque todo aquello que no pinche, es comestible para Pepper... pero he logrado una cierta estabilidad. Los que pinchan, al saló y la cocina, los que no, a la ventana de mi estudio.
Los que pinchan y además tienen flores muy apetecibles, a la estantería de mi estudio también, que esos son cactus-cactus y no necesitan ni mucha agua ni una luz superpotente. Así que vayamos con las presentaciones (sí, algunas de mis plantas, tienen nombre). No les hablo, todavía no, porque ya me las paso gritando "PEPPER!!!" cada vez que se acerca a una planta.

Pero os presento a mis niños verdes:

Esta es Leticia, una hermosa Aloe Vera que parece contenta -de momento- en su nueva ubicación sobre la repisa de la chimenea (chimenea que nos toca pintar y arreglr este verano porque ya véis el estado en que está, entre lo que ya tenía y lo que añadimos colgando cosas (guirnaldas de luces y esas cosas):


También en el salón tengo este magnífico cactus que compré en una tienda de Holanda:


Este par de cactuses están en la cocina y me los envió mi padre en el paquete de Navidades listos para plantar. Cinco meses después, y han sobrevivido...




Y estos tres cactuses los he comprado en Woodies (un DIY Store que me pilla detrás de casa y es que son tan monos que daba pena dejarlos alí. Cada vez que voy a comprar pintura, me traigo un par...


Estas tres macetitas también tienen plantas enviadas por mi padre. La menor de la derecha está seca y muerta remuerta, pero mi padre insiste en que la deje en paz que agarrará y le crecerán "hijos". Yo creo que no, pero tampoco me estorba ahí. Las otras plantas parece que han agarrado bien y siguen verdes y lozanas.


Estrella llegó desde Hoanda también, otra variedad de cactus no espinoso que se estaba ahogando en la escasa macetita en la que llegó, así que la he transplantado a su nueva casa, una maceta mucho más amplia y ahí se ha esparcido y abierto a sus anchas. 


Creo que esta se llama Cactus de navidad o algo así. Entró en casa con unas flores fucsia pero cayeron ya. Se supone que salen más a su debido tiempo pero en mi habitación se estaba marchitando y ahora está afuera en el patio, en el poyete de la ventana de la cocina. No sé si el clima húmedo y lluvioso de los últimos días acabará matándola, o el enorme caracol que encontré el viernes pegado a una de sus hojas. Tenía una planta como esta en la cocina que el anterior inquilino debió dejar y floreció durante dos veranos antes de morir con un color pocho y casi gris. No sé qué les pasa...


Estas dos las compré en una tienda de plantas y cosasa electrónicas (sí, en la misma tienda dos cosas tan dispares), pero las florecilles verdes de la derecha, como véis, no parecen estar muy bien en su nuevo terrario. Las de la izquierda han desarrollado un color verde muy lozano, pero la siguiente foto os mostrará su color/estado anterior, justo cuando las compré...


Arriba, ahora. Abajo, el día que las compré. Mi padre dice que el color de la verde de la izquierda varía según se tenga la planta dentro o fuera de la casa, y que eso va a gusto personal. Voy a comprar un par de plantas más como la de la derecha y dejarlas fuera esta vez, a ver si esas se ponen más contentas. De todos modos igual es porque al principio las tenía en mi estudio sobre la estantería al fondo de la habitación y solo les llegaba luz indirecta. Ahora están en plena ventana donde reciben sol y luz desde el amanecer hasta bien entradísima la tarde.


Y estos son mis últimos vicios, sí. Si alguien tiene conocimientos de horticultura -mi padre es un experto, pero la distancia es lo que tiene, y encima su móvil es básico, porque ya les vale que no saben enviar un mensaje de texto, mucho menso manejar una cámara desde un teléfono o abrir fotos...



viernes, 24 de abril de 2015

I'm a Plastic Paddy...

Después de recibir la nacionalidad y convertirme en ciudadana irlandesa, quedaba otro trámite, uno que fui olvidando y que no permitía más demora si quería estar registrada a tiempo en el censo electoral y poder votar al referendum para el matrimonio gay en Irlanda: me quedaba hacerme el pasaporte y vuelta a recopilar papelitos:

  • 4 fotos nuevas y en blanco y negro, dos de las cuales han de estar firmadas y selladas por la Gardai (la policía irlandesa)
  • el formulario de solicitud del pasaporte, que hay que llevar una parte a que te la rellena la gardai también para certificar que tú eres la persona que lo solicita.
  • el certificado de naturalización
  • certificado de nacimiento literal y al no ser plurilingüe, su traducción jurada
  • el pasaporte original español
  • prueba de tu identidad (que puede ser una nómina, un extracto bancario, el registro universitario...
  • prueba de dirección (alguna factura, cartas del tax office, documentación oficial
Con todo esto puedes solicitar el pasaporte de dos maneras: yendo a la oficina de pasaportes con cita previa y pagando 95e en el mostrador o bien en la oficina de correos donde pagas 89. Yo, que lo tenía bastante claro en cuanto a la documentación y me las prometía bien felices, elegí hacerlo en correos, no por ahorrarme 6 euros sino porque correos abre los Sábados, yo trabajo de lunes a viernes y la oficina cierra a la misma hora que yo acabo de currar, más o menos.

Cuando entregas todo en correos, te dan un justificante de pago con un número de seguimiento, con el cual puedes seguir los diferentes estados de tu solicitud en la página del Departamento de Foreign Affairs. Se supone que con al hacerlo por Correo, al ser Pasaporte Express, en dos semanas tienes tu documento y todos los papeleos enviados de vuelta en casa.

En mi caso, pasaron casi tres semanas antes de que se me ocurriese mirar el número de seguimiento y en unos días vi como ponían que me habían rechazado la solicitud. A las 48h me llegó una cartita a casa diciéndome que el certificado de nacimiento no era el original. Y claro, un crtificado, es un certificado, aquí y en Pekín y yo ya me imaginaba por dónde iban los tiros.

Mi primer error fue enviar un certificado que tenía en le cajón desde el año pasado (tenía varios) y el segundo, que en ningún sitio ponía que la traducción tuviera que ser original, así que les envié copia de la que usé para la nacionalización, imprimiéndola desde mi correo electrónico.

Cosnciente de que este podía ser el problema, ya que certificado solo hay uno (literal o extracto), mandé pedir al registro civil de nuevo una copia del extracto plurilingüe así como el literal, y a su llegada, lo envié a traducir. Con todo esto hecho, cogi cita en la oficina del Departamento de Foreign Affairs y entregué lo que faltaba. En menos de una semana, tachaaaaaaááán...


Ahora estoy lista para contribuir con algo más que mis impuestos a este país. Mi primer referendum es en menos de un mes, el 22 de Mayo, para votar un rotundo SÍ a la legalización del matrimonio gay.
Y para ello, cómo no, más papeleo. 
con el pasaporte en la mano, a rellenar ooootro formulario y llevarlo a que sellen la parte de atrás y la rellene un policía de nuevo, certificando mi identidad, para lo que tengo que estampar mi firma con él como testigo. Me ha mirado con cara rara al ver el pasaporte, proque ahora, oficialmente soy lo que llaman... A PLASTIC PADDY...


Siguiente parada... embajada. Pero para eso aún voy a esperar un par de meses...


viernes, 17 de abril de 2015

Y un jarrón

Ya sabéis que suelo comprar flores apra acompañar a las cenizas de mi abuela que reposan sobre la chimenea. A veces son grandes ramos (casi nunca compro las mismas flores, pueden ser claveles, margaritas, tulipanes, rosas, etc), y para ellos tengo un jarrón de plástico asemejando cristal que las acoje divinamente.
Pero otras veces son ramos de flores más pequeñas y tengo que comprar tres-cuatro ramos para que no parezca una ridiculez en semejante jarrón. 

Así que me decidí a seguir una sujerencia de Facilísimo, que entre toda la basura que la gente recicla hasta el extremo, a veces tiene cosas bonitas y útiles.

Una cuerda, un bote de cristal de altramuces y un detalle para dar color y voilá...



jueves, 16 de abril de 2015

Prueba superada y otros asuntos domésticos...

El armario del demonio has been defeated. Vencido. Finiquitado. Má o meno... (léase con acento andaluz).

Esta tarde le he dado su capa de pintura roja como habéis podido ver. Excepto en la parte lateral que se desmoronaba porque era enseñarle la brocha y escupir polvo. Así que no, he mos pensado otra solución... comprar un tablón de conglomerado, o polyspan o algo... y simplemente encajarlo ahí porque no hay modo. 

Siguiente paso será esperar a que mañana la pintura esté seca y limar un poco ese madero del centro con una lija para quitarle todas las astillas (mis deditos dan fe de que esto no ha conocido lija en su vida) y pintarlo de blanco. Y en cuanto pintemos el dormitorio el mes que viene (seguimos pendientes del dinero que nos debe la agencia por la pintura de ahora, y eso que la del armario no está en el recibo que les envié), tocará pintar las puertas por dentro y por fuera, claro está.

El resto ha ido más o menos bien y en cuanto se seque, comienza la labor... ¡aquí esto va a caber como me llamo Candela! (má o meno, de nuevo, que ya sabemos que no me llamo así...


La pared de la casa en la parte del patio, me da que estaba pintada con la misma pintura barata color "magnolia" que utilizaron para el interior, y las inclemencias del tiempo (tanto de los años como meteorológico) le hacían aparecer sucio y desconchados en algunas partes. Nada como la pintura adecuada y de color banquito para que todo luzca mucho mejor...


Esta parte de atrás ni siquiera estaba pintada. Era todo cemento. Ahora está ideal.


Es una pena tener un patio, por pequeño que sea y no aprovecharlo y utilizarlo cuando hace buen tiempo. Soy muy quejicosa con exteriores, no me vale sentarme en el suelo (tenemos un escalón ideal en la parte de atrás), porque me dan pánico los bichitos, y aunuqe no tenemos hormigas, sí hay mucho creepy crawly (bichos de nombre desconocido para mí) y acabo rascándome hasta el interior de los párpados, con esto lo digo todo.

Se me antojó una mesita pequeña, con dos sillitas, algo que cupiese en nuestro limitado espacio. Y ayer por la mañana llegaron y por la tarde les hice unos asientitos cómodos y esponjosos...




Y aquí un amigo que pensé que era una hojita verde... ¿alguien sabe cómo se llama el bicho...??


lunes, 13 de abril de 2015

El armario del diablo (Primera Parte, seguro)

¿Dónde me quedé en mis aventuras con este proyecto que nunca debió cruzar mi mente...?

Ah sí... allá en el momento en que se me ocurrió quitar las tres capas de papel que me dividían de la pared infernal, esa pared que cada vez que la miras te escupe un cachito de yeso como diciendo... vade retro, brocha inmunda!!

Y así ha sido que nos hemos ido a Woodies a comprar los aperos necesarios para volver a "sellar" esa pared del diablo con cola y papel sobre el que luego pintar de rojo carmesí mi fallido intento de darle una manita de pintura a algo que no quiere ser tocado...



Ni el que la cola fuera extra fuerte ha podido ayudar a cubrir las caras de Bélmez del fondo del armario y hemos tenido que recurrir a grapar el papel por los bordes para ayudar a mantenerlo en su sitio...



El lateral de la izquierda, sin embargo, ha sido imposible de empapelar. Cada vez que aplicábamos una capa de cola e intentábamos pegar el papel, se derrumbaba algún trozo y así, mi única opción va a ser intentar pintar por encima, aunque dudo que agarre la pintura. Ni siquiera hemos podido poner grapas porque simplemente se deshacía la pared...


Y por fin, hemos abierto la parte inferior, que no vamos a tocar. Quiero decir, no voy a cometer el error de quitar el papel que ya tiene. Simplemente voy a pintar encima y en el lateral, quizás, pegar un trozo del papel utilizado arriba y pintar el suelo de madera. Y suspirar para que no se me deshaga a cachos también...




Una solución cojonuda para esa pared sería clavarle una tabla de madera, pero comprenderéis que ya paso de comerme la cabeza... no sea que me quede mirando a la calle desde dentro del armario... Aquí cualquier cosa es posible... De momento, a la espera de que se seque el papel de arriba y la pared no me escupa las grapas o las arañas a quienes voy a dejar sin hogar y posiblemente defuncionar no se me declaren en rebeldía, esta semana procederé a pasar la aspiradora a todo la parte inferior y comenzar a pintar, cortar el papel sobrante de la parte superior que ahora mismo quea sobre el estante (y que íbamos a empapelar también, pero visto lo visto, se nos han quitado las ganas). Pintura y a volar!



Ya veremos qué me encuentro cuando atente acercarme con una brocha y una lata de pintura... ¡Miedo me doy con armas tan poderosas y un armario del demonio!

sábado, 11 de abril de 2015

De la autora de "Este armario lo arreglo yo"...

... Llega: la cagaste del tó.

Después de un largo paseo a lo largo de la bahía Corkiana, y un apacible (y carbohidratado) lunch, hemos ido a comprar más pintura. Este año, de todas-todas, nos ponemos a fondo con la casa, que por mucho que sea de alquiler, a uno no le gusta vivir en un cuchitril malpintado y desgastado. Ya no es darle un toque personal, que por supuesto se lo vamos dando con cortinas, figuras y muebles propios, también hay que pintar un poco al gusto de uno, y ahora que tanto los de la agencia como el casero nos conocen y están contentos con nosotros como inquilinos, tenemos media carta blanca para poder pintar y hacer unas cosillas a nuestro antojo.

Como os dije en el anteior post, mi nuevo proyecto era habilitar ese armario en desuso y atornillado para ganar espacio donde guardar cosas. Hoy compré pintura roja para su interior.

Primero, he encontrado 3 capas de diferente papel. Quien usó ese armario con anterioridad, fuesen los dueños originales o posteriores inquilinos, se dedicaron a empapelar sobre el primer papel. Y yo, así tan happy, voy y lo arranco todo y me doy cuenta de que mejor me habría sido volver a empapelar las partes que se habían "desempapelado" y tal vez volver a empapelar encima, porque lo que nos hemos encontrado debajo, además de mucha mierda es esto:


El cemento o yeso (hay de todo) está parcheteado y en algunas partes simplemente se desmorona. Pintar iba a ser una aventura de mil capas -con suerte-, si no se me caía a cachos. Y seamos prácticos... si después quieres meter cosas, o poner una estantería (imposible porque temo que lo que queda de pared se caiga del peso), se iba a desconchar en cero coma...

Evidentemente aquí lo que necesita hacerse es llamar a un experto que mire si esto se puede tirar y volver a cementear o enyesar o lo que sea, porque a nosotros nos da miedo de enyesar o comprar cemento y darle una capa para que con el mismo peso al secarse, se derrumbre. Y no podemos pedirle al casero que nos envíe a alguien que haga lo anteriormente dicho porque nos va a decir que si él hubiera querido hacerlo, ya lo habría hecho. Y tampoco me voy a gastar una pasta en acomodar una casa que no es mía. Que el casero es un hombre mayor y parece muy sano, pero cualquier día le da un siroco y nos llegan los herederos con la notificación de que van a vender la casa y la hemos jodido del todo.

¿Solución? Vamos a comprar papel grueso mañana y empapelar. Asegurar la parte superior y la inferior en las esquinas con grapa (me he comprado una pistola nueva) y luego ya pintar ese maravilloso color rojo que había adquirido hoy.

Poner estanterías, en ese estado es casi un suicidio pero ya tengo solucionado todo gracias a ideas recolectadas de internet, y es que simplemente voy a usar cajas de cartón fuerte forradas y apilarlas de lado unas sobre otras a modo de estanterías. 

Y que dios nos coja confesaos...

sábado, 4 de abril de 2015

El armario que no lo era

¿Os acordáis que cuando nos mudamos a esta casa allá por Febrero del 2013 escribí este post sobre esas puertas que no conducían a ningú sitio...? ¿Ese armario atornillado en el dormitorio?


El guiri se aventuró a abrirlo (al menos la parte superior) un día que yo no estaba. Y luego, tras volver a atornillar la puerta, me dijo que olía mucho a humedad, que las apredes estaban mal y que había una alfombra en la pared.
En mi imaginación se creó una imagen del todo asquerosa: paredes llenas de moho y cubiertas por una alfombra sucia y llena de ácaros, una alfombra de esas de pisos de abuelas de la década de los cuarenta o cincuenta.

Mi primer año en esta casa no fue fácil: simplemente no nos hacíamos mimos, mi casa y yo. No la odiaba, pero no la sentía "mi hogar". Aunque uno viva de alquiler, su casa es su casa y uno la hace suya de muchas maneras. A mí me faltaba ese bonding.

Afortunadamente tras el cambio de trabajo al de la manzanita y tener que trabajar desde casa, el edificio, sus paredes y yo, nos hemos hemos hecho muy buenos amigos. Y la primavera pasada, tras encontrar el espray que -como en un anuncio de producto de limpieza milagroso-, "cambió mi vida", nos libramos de las humedades que como champiñones nos salieron en el baño. Y digo "me cambió la vida" porque habíamos intentado ya todos los trucos del almendruco para acabar con nuestro campo de penicilina particular: empapar las zonas con lejía, con amoníaco, con esto o lo otro... sin éxito. Hasta que descubrimos un spray a base de lejía llamado Mould and Meldew y que en cinco minutos hacía desaparecer el verdor que nada tenía que ver con la campiña irlandesa sino con las esporas más persistentes. Luego, un par de meses después, pintamos el baño en un lovely tono de peach (melocotón muy pálido). El moho nos ha vuelto a salir tras la puerta, pero esa parte realmente tiene que ser arreglada desde el exterior, de momento solo podemos seguir limpiando y echando spray.

Poco después, empapelamos con un papel que asemeja azulejos el frente de la cocina, porque al estar pintado en un tono amarillito de una pintura porosa, cada vez que cocíamos algo chorreaba el vapor pared abajo, y al intentar limpiar... pintura en el trapo que te crió. Teníamos una mampara de cristal para evitar que las salsas salpicaran la pared, pero sin campana extractora, el vaho es el vaho y sus consecuencias. Ahora toca pintar las otras paredes de la cocina, quizá en ese mismo tono peach del baño, que da luz y tal. 

Y también he comprado barniz tintado en tono roble (algo más oscuro que el tono pino) para barnizar los muebles de la cocina que los anteriores inquilinos medio lijaron... un calvario para limpiar. Y aprovechando la coyuntura, barniz caoba para las ventanas del salón, los dormitorios y la cocina. Y pintura para el poyete exterior de la ventana del salón que da a la calle, el de la cocina si nos dejan los gatos visitantes y el escalón de acceso a casa... y por supuesto pintar el resto de la casa, excepto mi estudio que paso de quitar todas las estanterías y libros... total, no hay apenas trozo de pared visible.

Peeeeero... mi asignatura pendiente era ese armatio de las puertas de la foto superior.

Ese armario que he abierto hoy esperando encontrarme una legión de arañas y creepy crawleys listos para saltarme a la cara...

Pero no. No está tan mal y tiene potencial. Hay que arrancar el interior, porque se está cayendo a cachos. Cuando digo arrancar, me refiero a que el interior no está pintado sino empapelado y luego pintado encima, lo que ha hecho que se esté cayendo a trozos.
Y la famosa alfombra en la pared ha resultado ser... un tapiz. Que increiblemente se ha conservado muy bien... Así que aquí os dejo fotos del interior...



Como véis por la foto, solo es arrancar ese papel y pintar o volver a empapelar, ya veremos lo que hacemos. Creo que pintar va a ser la mejor opción. No hay humedades tras el papel, simplemente cemento. Y la parte inferior es esta:


Exactamente lo mismo, nada que no pueda solucionar una capita de pintura. Aquí se meten unos estantes y es ideal para guardar la ropa de cama y otras pijerías...


Hay personas por las que el tiempo no pasa. Este tapiz debió pertenecer a Jordi Hurtado pero sintiéndolo mucho, va a ir a la basura porque feo es feo, de cojones.


Hay que limpiar las telarañas, claro, que as saber cuántos lustros lleva ese armario sin abrir... pero por lo demás, no sé... esperaba encontrar algún estante interior, pero no tres ganchos ahí para colgar diossabequé...

En cualquier caso, creo que tiene potencial. Y aún no hemos mirado la parte inferior...