viernes, 13 de enero de 2017

Belfast (I)

Cuando vives en un lugar determinado, normalmente no prestas atención a lo que tiens más cerca. Así, a pesar de estar en Irlanda (por aquel entonces en Limerick) desde 1997, y tener UK a solo una hora de distancia y con vuelos tirados de precio, no fue hasta el 2005 si no me equivoco, que finalmente fuimos. También a día de hoy, 20 años después de llegar a la isla, debo decir que nunca he pisado los famosos Cliffs of Moher, lugar obligado de paso para turistas. A lo mejor porque no lo soy y me he cansado de ver fotos de los mismos. Y como se suele decir... vivo aquí.. ya iré...

De igual manera me ha sucedido con Belfast, aunque a esto se suma el que para ir sea en tren o en bus, hay que "sufrir" seis horas de viaje desde Limerick o Cork (no hay diferencia). Primero hay que ir hasta Dublín y luego allí hasta Belfast. Y déjenme decirles que sale más barato coger un avión ida y vuelta a cualquier lugar de UK (nunca he pagado más de 20e) que coger los dos buses pertinenetes (me ha salido por unos 67e).

Tenía días de vacaciones sobrantes del año pasado y en lugar de quedarme en casa, decidí dar "el saltito". Los tiempos del Belfast con tanques circulando carreteras y paramilitares apostados en cualqueir esquina, afortunadamente, han quedado atrás, y Belfast está decidida a limpiarse la cara y brillar por otro tipo de cosas.



Titanic Museum

Queens University

Orange Hall




Me ha sorprendido gratamente. El centro de la ciudad es pequeño y se puede visitar todo a golpe de zapatilla. Lo que más alejado está es el museo del Titanic y simplemente son unos 15 minutos a pie. Eso sí, para ir a Stormont a visitar el Parlamento, no se puede ir a pie. En mi caso, decidí coger un bus Hop on, Hop off del cual luego hice la mitad de la ruta por comodidad, porque de algunos sitios a otros me desplacé andando.

Spirit of Belfast

City Hall

No tenía intención de visitar el Ulster Museum pero me lo recomendó especialmente el conductor y al final decidí hacerle caso. Se encuentra al lado de la Universidad (Queens University), pegado al Jardín Botánico, que estaba en obras, por lo que no pude ver el palacio de cristal que albega. Sin embargo, el Ulster museum fue todo un descubrimiento que os mostraré en el siguiente post, sobre todo porque tuve la suerte de poder visitar una exposición itinerante de grabados de Goya sobre Los Desastres de la Guerra. 

Stormont

Saint Anne's Cathedral

jueves, 5 de enero de 2017

Reto de lectura superado

Este año me propuse leer más, y para ello Goodreads fue un gran aliado para mantener la cuenta. Me propuse un reto de 57 libros (incluyend novelas gráficas) y finalmente leí 62, aunue es menos de lo que en realidad habría deseado.

Y he aquí lo que leí:







El que aparece en esta última foto sin portada es Anne Frank: a Museum with a Story.

Además de ests, debido a que continúo escribiendo mi catálogo del tebeo femenino, libro que esper terminar en unos meses, he tenido que leerme de principio a fin gran número de estos mismos, y estoy hablando de unos 300-400 tebeos. 

Para el 2017 me he propuesto, al menos, ller 62 como este año, si ya supero la cifra, bien me puedo dar con un canto en los dientes!

Feliz año de lecturas!

viernes, 30 de diciembre de 2016

Postdam - Park Sanssouci

Postdam es una ciudad independiente que colinda con Berlín. y es la capital de Brandemburgo. Una ciudad que sufrió enormemente durante la II Guerra Mundia, particularmente en las noches del 14 y 15 de Abril de 1945 cuando los Aliados bombardearon el centro.
Sin embargo hoy en día es una de las ciudaddes más interesantes de Alemania.

Era una lluviosa mañana la que nos encontramos al llegar al Parque Sanssouci, de 287 hectáreas y que es uno de los complejos palaciegos más hermosos de Europa.
El primer edificio que se construyó fue el Schloss Sanssouci, el palacio de verano de Fredereick the Great, allá entre 1744 y 1747,



El Neues Palais es un palacio barroco en la principal avenidad del parque, construido por orden de Fredrick the Great y su construcción comenzó en 1763. Tiene más de 200 habitaciones y cientos de esculturas.


Y bueno, para no aburriros, subiré solo unas fotos del resto de palacios...

Schloss Charlottenhof




Orangerie:



Chinesisches Haus:






miércoles, 19 de octubre de 2016

Neues Museum (Berlin III)

Ir a ver el Neues Museum es meterte de lleno en la cultura egipcia. Y ver de cerca el busto de Negertiti (que no se puede fotografiar).

El museo es una maravilla para el amante del arte y de civilizaciones pasadas.





Este pobre tenía frío y se cierra la rebequita:


Y estos dos juegan al peekaboo:


Un busto sin finalizar de Nefertiti al que parece que le han pintado bigote con un rotulador:


domingo, 9 de octubre de 2016

Esa sonrisa (Berlin II)

Casi todo el turismo en Berlín (y seguramente otras ciudades alemanas) está basado en la II Guerra Mundial (o el nazismo, sin querer pronunciar la "ofensiva" palabra). Algunas "amenidades" son gratuitas, otras de pago, como las visitas a los bunkers o refugios de bombardeos que por logística debido a sus horarios y ubicación geográfica, decidomos finalmente no hacer.
Para entendernos, se puede visitar de manera gratuita el Memorial a los Judíos Asesinados en Europa, pero debajo hay una eshibición que sí es de pago.



Visitar los restos del muro alrededor de la ciudad, en aquellos puntos en los que aún hay secciones en pie, también es gratuito. En Bernauer Strasse hay un parque conmemorativo con paneles con historias muy interesantes e incluso estaciones de sonido donde te explican la historia del mismo (esto da para otro post diferente).




En Berlín todo lo "turístico" está desperdigado por la ciudad, mezclado con edificios modernos. Por ello decidimos coger uno de esos buses hop on, hop off y descansar los pies un par de horas. Así vimos el Checkpoint Charlie, por ejemplo.


Pero, lo que más me impoctá fue The Topography of Terror, una exhibición fotográfica en el lugar que fuera el sede central de las SS. 
Entre 1933 y 1945 los centros del terror nacional-socialista (la Gestapo con su propia prisión, la sede de las SS y la Oficina principal de la Seguridad Estatal) se encontraban en este lugar.
La Topografía del Terror es una serie de documentos y fotografías que narran na historia que no necesita palabras, pero son fotos -algunas- muy gráficas y otras terriblemente horribles.

Fuera, aún existe parte del muro. También pueden verse restos de los sótanos.

Yo, que hago fotos de todo sin inmutarme y sin pudor alguno (deformación profesional), no tuve valor para fotografiar nada, mientras leía y miraba esas inmortalizaciones de actos innombrables rodeadas de grupos de estudiantes con caras de aburrimiento y poco interés en el tema y japoneses que hacían foto a todo.

Hubo fotografías que me impactaron como (aviso, son muy fuertes) ésta, ésta y ésta también. Y que no reproduzco en el blog en abierto por razones obvias. Me impactó ver esas mujeres desnudas de sus ropas y su dignidad, momentos antes de ser masacradas como bestias, con bebés en brazos o incluso embarazadas, eliminadas sin piedad. O la fotografía siguiente, esos soldados que, de acuerdo al texto que acompañaba la foto, incluso cuando sus superiores les había dado la orden de no eliminar a gente "porque sí", continuaban haciéndolo porque matar se había convertido en su adición, en su razón de ser, se habían transformado rápidamente de ser soldados siguiendo órdenes a puros psicópatas.

Pero si hay una foto que fue definitivamente la que me hizo salir del lugar, fue ésta:


Porque lleva una violencia subliminal. Cortando las barbas a un judío públicamente como forma de humillación, y de testigo ESA sonrisa. Ese gesto del oficial que le acompaña, esa mueca y esos ojos, regodeándose del acto en sí.
Y esos ojos, los de la persona vejada, resignada, mirando hacia abajo sin ver.

No pude continuar con la exposición. Una señora de algún lugar de Asia me miró extrañada al avistar mis ojos empañados en lágrimas y mis labios retorcidos.

A veces, muy poco es demasiado.










viernes, 7 de octubre de 2016

Berlin (I)

He estado bastante tiempo desaparecida del blog. No por falta de material sino por falta de tiempo. Trabajo, pintar la casa -seguimos en ello y lo que nos queda-, avanzar el libro sobre cómic femenino y otras actividades me han mantenido ocupada. 
Ahora, a la vuelta de unas breves vacaciones en Berlin, regreso por unos días para dejar unos post preparados recontando la experiencia.

Llegamos el Domingo tras más de 24h sin dormir. Habíamos cogido un tour del dome del Reichstag a las 2 y un tour a las 4 de dos horas de duración a pie, al que renunciamos finalmente porque estábamos exhaustos.

Berlín estaba en fiestas, el Lunes 3 era el día nacional y a lo largo de Tiergarten puestos de comida y atracciones de feria entre fuertes medidas de seguridad nos recibían una cálida mañana, y tras buscar un restaurante abierto para comer sobre las 12.30 del mediodía -todo parece abrir muy tarde en Berlín- subimos a la cúpula panorámica.


Sí, los berlineses parecen empezar el día bastante tarde. El lunes, considerando que era festivo, mientras caminábamso camino del Pergamon Museum -en obras, toda la isla de los museos está cubierta en grúas, camiones, vallas y andamios-, no había nada abierto a las 9 de la mañana. Pero es que el martes, no encontramos ninguna cafetería que no abriese antes de las 9.30...

No, Berlín no está pensada para la comodidad del turista. El turismo les importa poco y no hacen tampoco ningún esfuerzo para hablar en inglés. 

El la visita a la cúpula nos sentimos ninguneados, tratados como ganado y empujados dentro de un gran ascensor como latas en sardinas. Mi espacio vital se vio invadido por otros humanos y de haberme desmayado, habría quedado tal cual en el sitio sin caer al suelo, sostenida por los otros cuerpos. 

Ir al baño arriba tampoco fue una experiencia sin anécdota. Una señora en delantal te ordenaba entrar al bañ cuando la fémina anterior salía y, si el servicio de caballeros se encontraba vacío, señalaba a la proxima víctima usuaria, limpiaba el WC utilizado por el previo varón and off you go!

Eso sí, las vistas merecieron la pena.





Naturalmente, las vistas son mucho más espectaulares desde la Tower TV, lugar que visitaríamos al día siguiente, pero la cúpula en sí es bastante curiosa.





El Reichstag se construyó para alojar al Parlamento alemán como símbolo de unidad nacional entre 1884 y 1894, con dinero pagado por los franceses como indemnización de guerra.


La proclamación de la República Weimar se hizo desde este edificio en 1918 y ya en 1933 el hall fue pasto de las llamadas -se culpa a los comunistas- con la consiguiente caza de brujas  que aceleró la llegada al poder de los nazis.

Con la llegada de la II Guerra Mundial, no se molestaron en restaurar el edificio y es icónica la foto de la bandera soviética ondeando desde aquí como símbolo de la derrota alemana en mayo de 1945.

El edificio tras ello ha sido utilizado de diversas maneras (como fondo para conciertos, lugar de reuniones y como cámara del Parlamento), hasta que se restauró completamente desde 1995 a 1999 por Sir Norman Foster, añadiendo la vistosa cúpula.

Tras visitar el Reichstag nos fuimos directos al hotel -con parada en un bar para tomar un par de cervezas porque nos pilló la luvia en una calle en la que no había absolutamente nada. Nos metimos en la cama a eso de las 18.30 con intención de levantarnos a las 21.00 e ir a cenar pero el agotamiento pudo más y al sonar la alarma la apagamos. No abriríamos los ojos hasta pasadas las 8 de la mañana del día siguiente...

domingo, 24 de julio de 2016

Renovarse o morir

Mientras seguimos pintando la casa (ya acabamos el salón también, nos planteamos tener que hacer algo con la chimenea. Es increíble lo que puede cambiar una casa con un poco de pintura, pero increíble también lo que se puede hacer con un poco de inversión mínima e imaginación.
La chimenea daba pena. Tenía potencial pero la madera estaba muy mal, repintada hasta el cansancio, con pintura perdida e incluso trozos de madera en modo AWOL. Sobre la rejilla había unas piedras horribles que solo atraían polvo y telarañas y eran difíciles de pintar.








Lo primero que hice fue quitar las piedras y buscar algo bonito que poner en la rejilla (que aunque no aparece en las fotos, he pintado de negro, y he pintado también el fondo de hierro.


Luego, me hice con un par de rollos de aironfix efecto mármol y éste fue el resultado:



En la mudanza en Febrero del 2013 nos destrozaron una de las estanterías que teníamos para Cds y Dvds, pero ahora al moverla se ha terminado de descuajeringar y no tenía remedio. Hemos decidido jubilarla junto a otra que posiblemente sí podamos reutilizar. Y estoy muy contenta con la nueva unidad:



A seguir mejorando!