lunes, 3 de agosto de 2009

LAS MOMIAS DE LAS CRIPTAS DE St. MICHAN


A veces las grandes ciudades ocultan tesoros pequeños y poco conocidos, y a veces esos tesoros son más valiosos por sus historias que por su valor arquitectónico o cultural. Es el caso de la Iglesia de St. Michan's. Arquitectónicamente no dice mucho, tampoco lo dice su tamaño ni el interior de su iglesia semidesnuda. El tesoro de esta iglesia fundada en 1095 y reconstruída en 1686 reside en las entrañas oscuras de sus criptas.

Es probable que en el mismo emplazamiento se elevara anteriormente una iglesia danesa, ya que el nombre de St. Michan pertenecía a un antiguo santo danés. Durante siglos St Michan fue la única iglesia en la parte norte del río Liffey.

Como digo, su interior no llama demasiado la atención. El órgano, que fue montado en 1724 es de los más antiguos que aún continúan usándose en el país y fue totalmente revisado y restaurado en 1952. Se dice que el mismo Haendel lo tocó cuando vino a Dublín para la puesta en escena del "Mesías". Bajo éste, se halla una bella talla de madera de un conjunto de instrumentos musicales esculpidos en un único bloque de madera.

A la izquierda del altar se puede ver el Banco de los Penitentes, que antiguamente era un reclinatorio donde se ponía un libro. En uno de los viejos manuscritos que se conservan aquí, se explica cómo se utilizaba y la historia del penitente Christopher Pell que fue conducido a la iglesia por uno de los mayordomos para que confesara públicamente. Pell había tenido una disputa con el clero a consecuencia del funeral de su hijo y se presentó ante el arzobispo de Dublín a explicar su conducta. Como castigo se le impuso penitencia pública en la iglesia. El escabel fue colocado en el pasillo central y el hombre se arrodilló ante el sacerdote allí sentado y confesó ante todos.

Las pilas bautismales datan de hace un centenar de años y han sido utilizadas para bautizar a un buen número de celebridades locales, se dice, pero las partidas bautismales originales se perdieron cuando la oficina pública de registros del cercano Four Courts (el tribunal) saltó por los aires en 1922 a causa del bombardeo ordenado por el Gobierno contra los rebeldes que se oponían al tratado.

Debido a estos mismos bombardeos, la vidriera original se rompió y fue reemplazada por un cristal ordinario, hasta que en 1958 se instaló la actual vidriera. El tejado también sufrió considerables daños y su mantenimiento ha sido bastante costoso a lo largo de todo este tiempo.

Y aquí es donde comienza la parte interesante de la visita. Por 4 euros de nada, te bajan a las criptas. Me habían dicho que el guía era todo un personaje, pero desde luego se quedaron cortos. Añade una teatralidad totalmente desmesurada que te hace llegar la historia, a la vez que te arranca una sonrisa y hace desaparecer ese sentimiento fantasmagórico del ambiente. En mi grupo había una pareja de españoles, tres alemanas y una pareja de italianos. El guía se encargó de repetir las palabras claves tres veces en cada idioma, de una manera bastante cómica. También se aprecia un cierto conocimiento futbolístico en este señor, que no dudó un momento en hacer comparaciones entre equipos para explicar ciertos hechos de la historia.

La bajada no es fácil, y su ubicación recuerda a la de los sótanos de las casas americanas donde uno se encierra en los minutos anteriores a un tornado. Las compuertas de hierro chirrían al abrirse. Las escaleras de piedra poseen unos peldaños de unos treinta o cuarenta centímetros y se encuentran bastante desgastadas. Aún así, no suponen un verdadero peligro y si acaso, le dan ambinete a la visita.

Todo el subsuelo bajo la iglesia está compuesto de pasadizos intrínsecos donde se apilan tumbas de familias enteras. Para la visita pública sólo se pueden recorrer dos de las galerías.

El suelo del pasillo de la cripta está cubierto de pedruscos y arenisca, y he de decir que mis botas no han sobrevivido la experiencia. Entre esto y la posterior caminata hasta la antigua cárcel, las botas no han regresado a Limerick.

A ambos lados de la galería se abren diversas cámaras, pertenecientes cada una a una única familia. Están a oscuras porque a día de hoy, permanecen "activas". Es decir, según la ley, como estas cámaras han sido pagadas por las familias, mientras el apellido exista y un descendiente quiera ser enterrado ahí, no se pueden tocar, ni cambiar ni mostrar. Todavía existen familias que poseen una llave de la verja de hierro de acceso a la cámara sepulcral. Pero se puede mirar en la penumbra y ver una serie de ataúdes colocados unos encima de otros y algunos, en bastante buen estado de conservación. Se puede hasta apreciar el terciopelo que cubría la madera y los clavos de cobre que la unían.

Al fondo a la izquierda se hallan las cuatro momias expuestas, que son anónimas y pueden por tanto mostrarse. Estas pertenecen a otra antigua cámara. Bajo el peso de los ataúdes colocados unos encima de otros, algunos se colapsaron sobre sí mismos, expulsando de su interior a estas momias, dos masculinas y dos femeninas. Fue debido a este accidente que descubrieron que los cuerpos se hallaban conservados con su piel, su cabello y sus uñas, y se decidió exponer a las mejor conservadas.

No es posible hacer fotos dentro de las criptas, pero sí pude al menos adquirir unas postales en la iglesia. El cofre de la derecha, sobre cuya tapa descansan dos cráneos relucientes, contiene presumiblemente otro cuerpo incorrupto, pero está prohibido por ley abrirlos. Otro cantar es si se pudre la madera y deja a la intemperie su contenido.

Los cuerpos no han sido en ningún momento embalsamados o sometidos a ningún proceso de conservación. Se hallaron tal cual y se han mantenido así debido a las condiciones naturales de la cripta. El aire allí es muy seco. Las paredes son de caliza y magnesio. El suelo emana gas metano, lo cual hace que nada se pudra sino que se seque. El único indicio de vida en el interior de estos túneles son las telarañas que cubren algunas de las criptas. La temperatura es la misma todo el tiempo, en invierno o en verano. La iglesia está construida sobre terreno que anteriormente había sido pantanoso y hay en el aire un relatívamente alto nivel de metano que actúa como agente conservador. Es difícil, según el guía, expicar por qué se conservan los cadáveres, quizá pueda ser debido a esta sequedad ambiental o al hecho de que existió un bosque de robles muy cerca, aunque a mí esto último que me lo expliquen, que yo soy de letras.

Como digo, el guía explicaba todo con un aire dramático, poniendo voces, suspirando lánguidamente, y poniendo caras divertidas. Así, nos explicó con todo lujo de detalles que la momia del extremo izquierdo pertenece a una mujer, una monja, pues se la colocó de lado en el ataud con las manos juntas en oración. El del centro tiene los pies y una mano cortados. Desde que en las iglesias, antes de que las familias pagaran para ser alojadas en la eternidad aquí, sólo se podían enterrar hombres santos y de la iglesia, se cree que pudiera tratarse de un criminal arrepentido reconvertido en sacerdote. El hecho de que tenga la mano cortada indica algún tipo de castigo, frecuentemente por robo. El detalle de los pies cortados tiene una explicación: el muerto medía dos metros y no cabía en el ataud, por lo tanto en estos casos era práctica común cortarles los pies.

La momia de la derecha es una mujer, pero su identidad permanece anónima. Al fondo, la momia que apenas se ve, es la más interesante. También medía dos metros, y se sabe que era un caballero templario (la momia es conocida como El Cruzado), porque a los caballeros templarios se les solía cruzar los tobillos en homenaje a la cruz. Este tiene las piernas cruzadas a la altura de las rodillas, porque al ser tan alto (también casi dos metros), se le rompió las piernas y se las doblaron bajo sí mismo. Esta momia presenta un dedo roto, el de la mano derecha, y dice el guía que era porque se creó la tradición de acariciar la mano y el dedo de la momia por los visitantes, ya que al parecer da buena suerte al que lo hace (se me olvidó comprar la lotería, mira tú por donde), y al parecer debido a tanto tocamiento, el dedo se rompió... o quién sabe si se lo rompieron "como recuerdo".

El caso es que ante nuestra cara de consternación (todos habíamos ido allí con la morbosa intención de tocar la momia, es lo que da fama a la iglesia), y una vez más haciendo uso del dramatismo que le caracteriza, aseguró que por ser nosotros -y únicamente nosotros-, apartaría la reja de seguridad y nos dejaría entrar en la recámara a tocar al cruzado -eso sí, sin tomarnos demasiadas confianzas ni despertar al hombre de su siesta-.

Mirarle a la cara, impresiona. Esos cuatro pelos aún adheridos al cráneo recuerdan mucho a las peores películas de serie B que he visto, especialmente el gesto con la boca abierta y sus dientecillos intactos. Tocar la mano es como tocar madera y no da repelús ni nada. De cerca, uno puede ver con facilidad dónde termina la tela y dónde comienza la piel, y en el caso de la mujer "anónima", hasta se pueden ver alguno de los órganos interiores. La monja conserva las uñas de los pies (le habría hecho falta un recortito).

Terminada esta parte de la visita, nos llevan a la segunda cripta. Aquí se encuentran varias recámaras, muchas de las cuales aún están en uso. Hay una que pertenece a una familia aristocrática todavía con descendientes en la ciudad. La primera, y la más interesante, es la que alberga los cuerpos de los hermanos Henry y John Sheares, dos héroes de la revolución de 1798 que fueron ejecutados ese mismo año. Tampoco se quedó corto el guía en explicarnos cómo se las gastaban los ingleses para castigar a los rebeldes irlandeses o a cualqueira de sus enemigos: quien haya visto Braveheart o conozca la vida y muerte de William Wallace lo sabrá, aunque en la película fueron bastante comedidos. A los hermanos Sheares los ahorcaron, pero antes que murieran los bajaron, les sacaron las entrañas y las quemaron ante sus ojos (todavía conectadas a su cuerpo), y tras ello los degollaron y cortaron sus cuerpos en cuartos. ¿Agradable, eh? En esta misma recámara también puede verse la máscara mortuaria de otro gran héroe irlandés: Wolfe Tone, que fue detenido durante la revolución a su vuelta de Francia y que se degolló a sí mismo en prisión antes de dejar que le torturaran o le ajusticiaran como a los demás.

Pero hasta el cementerio de la pequeña iglesia tiene su propia leyenda. El reverendo Thomas Gamble, eclesiástico de San Michan acompañó al patíbulo a otro famoso líder revolucionario, Robert Emmet, y después de la ejecución corrió el rumor de que éste fue enterrado en el cementerio. Se dice que su tumba no está marcada. En este mismo cementerio y bajo la misma sepultura yacen los restos de Oliver Bond y del Reverendo W. Jackson. Uno de ellos escapó a la ejecución ingiriendo veneno en el banquillo de los acusados y el otro murió de unas fiebres mientras estaba en prisión.

25 comentarios:

chema dijo...

las momias tienen un gran interés arqueológico, aunque, antes de abrir un ataúd o sarcófago que ha estado cerrado cientos o miles de años, hay que tener cuidado con los microorganismos y las moléculas de sustancias tóxicas que se hayan podido formar.

BLAS dijo...

Es curioso esto que dice Chema, ya que se cree qe fué una de las causas principales de la famosa leyenda de la maldición de Tutankamón y la familia de Lord Carnarvon... Y no me enrrollo más sobre el tema egipcio, que ya lo haré cuando toque, ejem... Eso, que a mí me hubiera encantado estar allí con las momias, hubiera añadido más a mi colección, porque ni cuento la cantidad que pude ver en el Museo de Antigüedades de El Cairo, o en Luxor, o en el mismo Valle de los Reyes, o en un montón de museos más. Me encantan. Parece morboso, pero el hecho de estar tan cerca de una persona que ha vivido hace centenares o miles de años en una época y situaciones que sólo se conocen por los libros de historia, me resulta fascinante. Por cierto, aunque las momias parecen necesitar todas con urgencia la ayuda de una buena manicura y otra de pedicura, es porque a las personas cuando morimos, nos siguen creciendo las uñas, al parecer es lo último que muere, no porque todas las momias sean unas guarras xDDDD Lo aclaro, porque mi marido lo comentó en una ocasión, y un guía tuvo que aclarárselo. En ese momento yo me desentendí de él, hice como si no lo conociera y me puse a admirar otra clase de cosas, hummmm... Con lo que he alucinado es con la altura de la peña... ¿Un Cruzado de dos metros?? Yo creía que en esa época eran mas bien tirando a bajitos, viendo las armaduras, y las armas medievales, para mí que no pasaban del metro y medio, y ahora me sale un Cruzado de dos metros...Toma ya!

Inma dijo...

Qué macabro es todo esto, sobre todo al pobre que lo dejaron cojo para que cupiera en el ataud. estas cosas me impresionan mucho. ¿Y fuiste capaz de tocarlo? Eres mi heroína.
Las primeras veces que mi hija dió clases de anatomía me preocupé mucho. Sé que practican con cadaveres metidos en formol. Algunos enteros y otros desmembrados "por piezas" que reposan en una gran piscina de formol. Me parece tan horroroso!!!
Ella llegaba a casa tan ancha, con la cara iluminada y contando cosas que no voy a reproducir porque ya os he tomado cariño y no os haría esa faena. Hasta que un día se fijó en que un cadaver tenía las uñas pintadas, y se quedó seca. Esa tontería le otorgó una personalidad, y le impactó mucho.

Marcelo dijo...

Im-pre-sio-nan-te todo lo que comentaste. lo has hecho con documentación y gracia. Me hubiera encantado estar allí! pobre la monja, que la obligan a rezar incluso muerta. Me pregunto para qué. En el paraíso habrá que rezar también?
Te felicito!

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Definitivamente si existe el infierno está en una iglesia

Mercedes dijo...

Lamento discrepar con eso de que, una vez muerto, las uñas (al igual que el cabello) siguen creciendo. Lo que ocurre es que, al deshidratarse la piel, ésta se retrae dando la sensación de que uñas y cabello han crecido pero no, una vez que falleces, se acabó lo que se daba... Todo esto lo digo con conocimiento de causa porque me dedico a la restauración y conservación preventiva de restos momificados con valor histórico y he de decir que, por mis manos, han pasado más de 40 momias...

Un cordial saludo para todos.

Mercedes

Candela dijo...

Efectivamente, Mercedes, eso precisamente es uno de los mitos que hace poco en un programa de la television local de aqui explicaban, respecto a la creencia de que el cabello sigue creciendo, o las uñas.
Gracias poor tu aclaracion!

Aurin dijo...

es impresionante lo que has visto Candelael tema de las momias,es impresionante;y me hace gracia lo de la monja:rezando hasta muerta!!!.
Me ha parecido muy bonito también el órgano,es impresionante.
En fín que se ve que has disfrutado este fin de semana

Riesgho dijo...

Hija, nos has llevado de excursión en clase supra, jajaja
Que interesante todo lo que nos has contado. A mi las momias me dan un poco de repelús. Pero me dió muchisimo más respeto ver las reproducciones de las verdaderos cadaveres encontrados sepultados bajo las cenizas en Ponpeya. Me imaginaba lo mal que lo tuvieron que pasar, allí rescostados y encogidos... que horror...

Oye, ¿no has pensado dedicarte a ser guia turistico??? tendrias mucho futuro :)

Candela dijo...

Antes de estudiar Imagen y Sonido hice Relaciones Publicas, y una de las asignaturas comprendia el turismo y hacer de guia, etc., etc., peor no creo que me gustara mucho repetir las cosas como un loro una y otra vez varias veces al dia, todos los dias... que rollo!!

Mercedes dijo...

El estudio de las momias es algo apasionante ya que éstas, son un registro inagotable de información. Si les sabemos hacer las preguntas adecuadas y se tiene la suficiente preparación, para saber escuchar, nos "cuentan" muchas cosas sobre su vida...

Candela dijo...

Mercedes, ya que estas por aqui, y si lo sabes o entra en tu campo de trabajo... ¿Que tendria que ver la cercania de un bosque de robles para la conservacion de un cuerpo?

Mercedes dijo...

En primer lugar, habría que saber en qué condiciones físicas se encontraba ese cuerpo, ya que una persona que ha pasado por un proceso infeccioso y hubiera tomado antibióticos, tendría muy deteriorada la flora intestinal y, por lo tanto, el proceso de putrefacción que empieza en el intestino, tal vez se hubiera visto ralentizado e, incluso, detenido. Lo mismo ocurre con alguien que haya sufrido un grave proceso de diarrea.

Dicho esto, es necesario saber si el cuerpo estaba enterrado o depositado en superficie. Si así fue, si estaba a la sombra, al sol, protegido por piedras (esto es importante a la hora del ataque de animales carroñeros)

Por otro lado, es importante saber las condiciones de humedad y temperatura ambientales.

Ya sólo me queda añadir que quizas, los robles, al igual que las encinas, liberan una serie de taninos que curten la piel.

Como verás, es algo complejo esto de la conservación cadavérica.

Lamento lo extenso del mensaje...

Candela dijo...

No no, no te disculpes, es totalmente apasionante!!
Por lo que se de estos cuerpos estaban en el interior de las camaras de piedra de la cripta, que como digo son de piedra caliza y magnesio, los cuerpos estaban en el interior de ataudes de madera de diversa calidad, siendo de diferentes condiciones. Las momias de la foto son las que se cayeron al pulverizarse los ataudes en los que estaban. Aunque el guia dijo que la temperatura era constante, tampoco se cual es esa temperatura. Ciertamente no hacia frio, y eran las 11.30-11.45 de la mañana cuando entre, en un dia fresco con sol/lluvia a intervalos. Imagino que haria unos 18-20 grados aunque no lo puedo asegurar.
Creo que un par de las momias tienen 400 años de antiguedad pero este dato se me acaba de olvidar, proque entonces no me encaja el templario ahi... asi que deben ser de diferentes epocas.

Mercedes dijo...

La piedra caliza tiene una gran capacidad higroscópica, es decir, que absorbe la humedad, lo que bien pudo contribuir a la conservación de los cuerpos.

Un cadáver se puede conservar, indefinidamente, una vez que se ha aclimatado a las nuevas condiciones de temperatura y humedad y, si además, éstos de los que me hablas, estaban en el interior de ataúdes de madera, tanto mejor ya que, cierto tipo de resinas, actúan como auténticos repelentes de insectos.

El problema de las momias de St. Michan, es que están mantenidas en pésimas condiciones de conservación y el propio polvo que tienen depositado sobre ellas, atrae la humedad y es un perfecto nido para insectos y ratones.

Espero que todo lo dicho, os haya servido. Estoy a vuestra entera disposición para cualquier duda que esté en mi mano resolver.

Mummy M.

Joan dijo...

Dios mío, me encanta! lo has descrito perfectamente, cosa que sirve para que nos hagamos a la idea y hagamos nosotros tambien esa excursión aunque sea con la imaginación.
Oye, pues a mí el tema de las Momias, al igual que Inma, me parece bastante macabro e impresionante, pero no voy a negar que me interesa bastante... Eso sí, no sé si tendría narices de tocarle la mano a la momia... hija, es que cuando me dijiste que lo habías hecho me quedé muerto!
Lo dicho, una delicia de post!

Candela dijo...

Gracias, Joan, celebro que te haya gustado.
De verdad, desde que supe de esta iglesia estaba deseando ir para tocar la momia. Lo que no mata, engorda!! si no se han muerto todos los que la han tocado con anterioridad, no iba a matarme a mi! Hay que probar de todo en esta vida...

Mercedes dijo...

No hay que tener tanto temor a tocar o ver una momia. Yo he trabajado con momias de personas que habían fallecido de tuberculosis pulmonar y aquí me tenéis, más fresca que una lechuga recién cortada... Pero sí que es cierto que, a la hora de manipular un resto momificado, hay que tomar una serie de precauciones.

Mummy M.

BLAS dijo...

Pues qué interesante eso de las momias que cuentas Mercedes! A ver si empiezan a ponerse al día por Egipto los guías, que me parecen que no han estudiado los últimos avances en lo que a momias se refiere. Lástima que no se puedan hacer reclamaciones y que están muy lejos, si no, me iban a oir xDDDDD
Me voy a poner al día yo por mi cuenta, mira tú por dónde, que me gusta un montón.

Mercedes dijo...

Como ya os dije, en un anterior mensaje, estoy a vuestra entera disposición para cualquier duda que tengáis sobre las momias, independientemente de la cultura a la que pertenezcan (momias del desierto, congeladas, de las turberas, egipcias, modernas, etc.)

Mummy M.

BLAS dijo...

Mercedes, ¿no tienes blog relativo al tema? Te lo digo porque lo enlazo ahora mismito, con tu permiso, claro.

Mercedes dijo...

Lamento mucho decirte que por no tener, aún no tenemos ni web (está en construcción)

El Instituto de Estudios Científicos sobre Momias (IECIM) es de reciente creación ya que apenas cuenta con dos años pero éstos han estado tan llenos de trabajo que todavía no hemos podido hacer ni una triste web... Eso sí, en cuanto la tengamos operativa, os la haré llegar para que le echéis un vistazo.

Muchas gracias por vuestro ofrecimiento. Lo tendremos en cuenta.

Un fuerte abrazo,

Mummy M.

Geno dijo...

¡Caray!

anele dijo...

Muy interesante todo.
Yo sólo he visto una momia en mi vida, en las catacumbas de Roma, con sus uñas larguitas y su melenaza.
Pues yo toda mi vida he pensado que seguían creciendo el pelo y las uñas (la verdad es que no tiene mucha lógica, pero te acabas creyendo la leyenda urbana) así que me ha encantado la aclaración de Mercedes.

Por cierto, Mercedes, ¿en qué ciudad tenéis el Instituto? (simple curiosidad).

Bulma dijo...

El post, super interesante (yo también habría tocado a la momia, he de reconocerlo XDDDDDD). Pero todos los mensajes que hay por aquí son de quitarse el sombrero.

Chema, como dice Blas, se supone que la maldición de Tutankamon viene precisamente de eso, de que al abrir el sarcófago, toda la putrefacción, olores, gases, etc, acumulados durante siglos, salieron y le dieron, literalmente, en la cara a los descubridores. Y no lo veo yo muy salubre. Es por eso que ahora, cuando se manipulan tumbas, se toman todas la precauciones del mundo (desde las simples mascarillas hasta máscaras que cubren toda la cabeza y tienen sistema de ventilación autónomo).

Inma, lo que me cuentas de tu hija me ha hecho recordar un libro que leí hace tiempo. Era de una chica que estudiaba medicina, algo que siempre había querido. Y la frase se me quedó grabada. "Y de repente, allí estaba mi primer cadaver". Cuando ves a gente conservada en formol, generalmente han perdido los rasgos que los distinguen. Pero cuando tienen algún rasgo, digamos, "humano" que los distinga... coño, es que podías ser tú. Y eso es duro de asimilar (por eso la que aquí escribe para la rama sanitaria no vale. Eso y que la sangre y yo no somos muy amigas).

Mercedes, ¡muchísimas gracias por la información! Me parece muy interesante y estoy con Blas y Ruth. En cuanto tengáis web o blog o lo que sea, por favor, hacédnoslo saber. Me pasaré por allí encantada.