jueves, 11 de febrero de 2010

Esa gorda que habita en nuestro cuerpo...

Me he reído bastante estos últimos días con comentarios en blogs y foros diversos respecto a "lorzas", "michelines" y bultillos adiposos varios. Yo, que soy muy amiga del bisturí, también he perdido mi tiempo con métodos varios, dietas fabulosas, ejercicios más cercanos a una tortura inglesa que a una sana gimnasia y aparatejos múltiples que prometen ser el no-va-más en técnica de reducción de grasa.
Por ello, me llamó bastante la atención una serie de artículos en un tabloide nacional referente a los diferentes "milagros de la tecnología" que estuvieron al alcance de todo aquel que quiso ver desaparecer esos kilitos de más, y es que dicen que no hay nada nuevo bajo el sol y ya desde el principio de los tiempos se han buscado nuevos modos de vencer a la lorza con el mínimo esfuerzo. La llegada de la tecnología ha intentado reducir al máximo el dolor de ejercitarse sin sudar pero -eso sí-, con resultados frecuentemente cuestionables.
En los años 20 aparece el Reductor de Grasa Garantizado del Dr. Lawton. Este artilugio se parecía a la parte de goma de una chupona o desatascador y aseguraba que literalmente frotaba la grasa fuera del cuerpo. Sus fabricantes afirmaban que "a través de una suave manipulación, rompe y desintegra el tejido graso que se convierte en materia de deshecho y se saca del sistema a traves de los órganos de eliminación."
El mismo Doctor Lawton decía haber perdido más de 25 kilos en "muy poco tiempo", aunque los expertos dudaban de que tuviera efecto alguno.
En los años 30 llegó la Hamaca Giratoria Molby. Walter Molby inventó esta hamaca en la que el "usuario" tenía que colocarse horizontalmente para, según el propio Molby, "rejuvenecer la espina dorsal. Para recuperar la salud y la vitalidad, conseguir un pecho fuerte y una cintura pequeña."
Con la hamaca diseñada para soportar el cuerpo y el cuello, Molby alentó a sus clientes a balancearse en ella hasta que consiguieran la forma y peso deseada.
Previsiblemente, nadie lo hizo.
Años 40: El Relaxacizor. Palabra compleja para semejante aparato. Diseñado para "la mujer moderna con una agenda apretada", podía ser usado solo durante media hora al día para reducir caderas, cintura, abdómen y muslos sin esfuerzo físico.
Todo lo que la mujer tenía que hacer era colocarse los parches conectados a un mecanismo eléctrico para a través de shocks periódicos quemar la grasa. Casi medio millón de estos instrumentos de tortura se vendieron antes de que las autoridades lo prohibieran después de varias quejas de que podía causar anormalidades en el ritmo cardíaco, producir abortos involuntarios y empeorar hernias y úlceras e incluso provocar epilepsia.
La máquina de cinturon de ejercicio de masaje no fue comercializada hasta los años 50. Consistía, como su nombre indica, en un masajeador en forma de cinta motorizada que se ajustaba alrededor de la cintura, como un cinturón con un motor de combustión interno. La idea era que la vibración obliteraría las mollas... aunque los resultados fueron menos convincentes.
En los años 60, el baile del Twist hizo tanto furor que inspiró un artilugio para ejercitarse en casa con el movimiento de la década, que permitía al que lo usaba simular la danza en un intento de hacer girar la grasa en direccion contraria a la barriga, puede decirse. El Twister era esencialmente una base en forma de disco que permitía a la persona practicar el ejercicio en casa, pero resultaba poco estable y produjo algún que otro accidente, por lo que su duración en el mercado fue más bien breve.


Los Acu-dots prometían en los 70 ser la solución definitiva para librarse de una vez por siempre de esos poco estéticos bultos de grasa. Los Parches Analgésicos Magnéticos Acu-dot eran unas tiras delgadas magnéticas tejidas en forma de zig-zag en el interior de unas vendas para hacer que el hierro en el sistema sanguíneo se moviera con mayor libertad. Afirmaba que el llevar estos parches ofrecería además "alivio temporal de los dolores menores ocasionales y dolores de músculos y articulaciones".

A pesar de que en el 2001 volvieron a ponerse de moda, los beneficios médicos de mover el hierro en la sangre de una persona no han sido probados.



El Abdomenizer fue inventado en los años 80 por el quiropráctico canadiense Dennis Colonello. Era básicamente una pieza de plástico en forma de sillín plano, designado para proteger la zona lumbar mientras se hacían abdominales.
Una década después de su invención más de tres millones de personas la habían comprado creyendo que haría los abdominales más fáciles, a pesar de la evidencia de que, justamente, sucedía lo contrario.


El cinturón abdominal de impulsos eléctricos haría furor en los 90. Funcionaba bajo el principio de que las corrientes eléctricas podían ayudar a tonificar los músculos débiles. Cientos de miles de personas (ejem, entre los que me encuentro), se dieron el lujo de comprarse uno de estos dispositivos que se llevan como un cintur>n alrededor de la cintura. Aún son muchas las marcas que lo tienen en el mercado aunque poca gente cree que puedan reemplazar el ejercicio de verdad para dar un torso aerodinámico.

Esta última decada ya pasada de los años 2000 -también conocida como los noughties por estos lares-, ha visto el auge de la Pelota Gyroscópica. Esta herramienta de ejercicio, del tamaño de una pelota de tenis, permite a quien la usa ejercitar las muñecas o fortalecer antebrazos, palma e incluso dedos. Simplemente hay que ponerla a funcionar y luchar contra su fuerza.
Sin embargo, algunos expertos consideran que puede causar sinovitis del codo o epicondilitis si se utiliza demasiado a menudo -a pesar de otras reivindicaciones de que puede aliviarla.

¿Y vosotras/os, que método preferís? Yo prefiero el tumbing en un buen quirófano y mi semanita de vacaciones sin hacer na...

13 comentarios:

KIRA dijo...

Como dice mi madre el mejor metodo para adelgazar es "coserse el pico" y "mover el culo" traduccion "dejar de comer tanto" y "caminar un poco mas"...
es que a mi hermana le gusta mas la el sofa y la cama que a un tonto una chocolatina, y si la dejaran es de las que van a tirar la basura en coche... jejeje
Yo (he conseguido que mi hermana tambien) voy al gym tres veces por semana hay dias que no pego golpe, pero otros.... llego a casa reventaaa.
Y en lo de comer soy muy golosa, por lo que tengo que controlarme o sino puffff el culo como un tambor... jeje
Lo del quirofano me da repelus, no me he operado nunca de nada... pero si lo tuviera que hacer pues no se lo haria creo...
Bsts

marian dijo...

Hmmmm quizás si me tumbo en la hamaca y me pongo las descargas eléctricas cada vez que piense en comer...............voy a pensarlo detenidamente.

wuapibego dijo...

Pues yo siempre he dicho que el mejor metodo para adelgazar es pasar hambre da igual las diestas relampago pierdes 10 y coges 20 cuando vuelves a pasarte...

PD Aynss siempre he admirado a las personas que comen de todo y estan delgadisimas :)
Besitoss

chema dijo...

yo adelgacé un montón en una época de mucho stress en la que además tenía un gran empeño por adelgazar. comía poco, hacía mucho ejercicio (iba andando a todas partes, iba a clases de baile...). la verdad es que no creo mucho en esos artilugios, y concreto el de subir la tripa para arriba (el del twist) me parece aberrante, jejeje.

Candela dijo...

Chema, yo me compre el Slendertone y no se si funciona o no porque me hice la lipo, pero tras la lipo si que lo use mucho a bajo voltaje para masajear y daba un gustirrinin increible!!

Rosana dijo...

Mi madre es muy celulítica en piernas y trasero (herencia que me ha dejado, seguro, arghhh!!) y en casa, cuando yo era cría, teníamos la "ballerina", ese cinturón de masaje conectado a una plataforma para masajear muslos y trasero y abdomen. Ella lo usaba a diario, y cuando yo llegué a los 16 ó 17, y mi cuerpo tenía más redondeces, lo empecé a usar, unido a clases de aerobic, cenas frugales y ejercicio, y claro, funcionaba. Movía, en teoría, los "saquitos" de grasa típicos de la celulitis. Y no sé, pero era relajante y te dejaba en el cuerpo una sensación de cosquilleo caliente que identificabas con que realmente ayudaba!!!!, en fin, aquel aparatejo estuvo muuuuuuchos años en mi casa.
En casa de mis suegros se dice: "menos plato y más zapato", y efectivamente creo que esa es la clave.
O sea, que nos hemos puesto de acuerdo en este tema sobre grasitas, lorzas y barriguitas????
Besos!

Inma dijo...

Aunque sepas que todo eso no debe servir de mucho, cuando engordo tengo tremendas tentaciones de probarlo todo, todo.
Engordo con mucha facilidad, y además me encanta comer, es decir que para mantener el peso, vivo siempre cntando calorias y muy sacrificada.
Y aunque no suelo decir nada sobre la cirugía, ahora parece el momento. Nunca lo he hecho así que mi opinión igual no tiene mucho valor. Claro que es efectiva y cómoda, pero dudo de su efectividad a largo plazo. Quiero decir que como no vivas con buenos hábitos alimenticios y de deporte, vuelves a lo mismo en poco tiempo. Y máldita la gracia con el dineral que vale!!!

Candela dijo...

Inma, despues de una cirujia uno se ha de cuidar exzactamente igual que el que hace una dieta: que no es hacer dieta, conseguir el peso ideal y luego cebarse de nuevo como cerdos y volver a empezar. La lipo quita grasa localizada que es muy dificil de quitar con dietas y luego te has de mantener sanamente. Eso es todo. ¿O te parecio que habia recuperado lo que me quitaron hace dos años?

Inma dijo...

No, no lo digo po ti, es que tengo un caso muy muy cercano de una amiga que se opera y a los 6 meses está peor, porque no para de comer. Supongo que la cirugía es muy agresiva con el cuerpo y ésta lo hace como quien sale de paseo, y después no se cuida nada.
¿Por cierto cirugía o cirujía? Veo que lo escribimos distinto. Voy a mirar el diccionario.

Candela dijo...

Es cirugia, Inma. Estoy aun en la cama escribiendo con el portatil y se me ha escapao el dedo de todas-todas. No soy persona hasta despues de la una, lo menos...

BLAS dijo...

Lo mejor es la dieta del cucurucho, que es la que yo suelo seguir. Y aparte, para estar bien, pero bien de verdad, hay que recurrir a la cirugía, sin lugar a dudas. Por mucha dieta del tipo que sea que se haga, quien tiene unos cúmulos adiposos en un lugar concreto, como cartucheras, abdomen, o el que se tercie, como no sea con el aspirador, no hay dieta ni ejercicio que te lo quite. Eso está demostrado. Si despues de una lipo engordas, engordas toda tu, pero de donde te han quitado, sale la grasa como en el resto del cuerpo, pero no con la forma que te quitaron cuando entraste en quirófano.

E. Cabello, "Las Cumbres" de Ubrique dijo...

¡Ay qué pena!
Me creía que ibas a contar algo mágico para mis terribles kilos de más. Resulta que tú tampoco tienes el secreto, aunque lo del "Poco plato y mucho zapato" o "lo del cucurucho creo que son las dos únicas cosas que funcionan.
Yo una vez perdí más de veinte kilos, el divorcio me costó una enfermedad, y un par de años después los recuperé sin más.
Besos,
Esperanza

BELÉN dijo...

Desgraciadamente lo que hay que hacer es comer poco y bien y hacer ejercicio, por mucha vuelta que le demos, si todos sabemos lo que hay que hacer pero no queremos asumirlo porque es muy duro jejeje