jueves, 2 de septiembre de 2010

DE VELETAS Y OTROS CUENTOS

Me temo que hoy no voy a hablaros de mi excompañero de piso que se hacía pis encima.
Hoy voy a hablar de asuntos laborales varios. Entre ellos, de ese puesto de recepcionista de mi empresa al que eché curriculum. Se suponía que debían darme -darnos- contestación a mitad de la semana, pero ayer a pesar de ver a mi supervisora reunida con el jefe de ese departamento -nunca se reúnen porque ambos departamentos no tienen ningún área común-, pensé que podría estar pidiendo referencias o estudiando, en caso de darme el puesto, cuándo podría incorporarme a recepción y recibir mi entrenamiento, dado que el miércoles próximo marcho para la hermosa Alba de vacaciones. Qué puedo decir. Me gusta el frío.
Pensé que lo tendría bastante jodido, entre otras cosas porque la otra traductora de apoyo, Vijktoria, la chica que me acompañó el sábado pasado al Mercado, se ha ido de vacaciones quince días sin tenerlo planeado. Y sin estar ella, a mí me toca asumir algunas de sus tareas (el martes se me enseñó en una hora cómo traducir Ruso usando varias webs y direcciones de Universidades, manda narices). Esto hace que tenga que trabajar más días de los que tenía previstos, y que aunque tenía el lunes y martes que viene próximos libres para preparar el viaje, ahora tenga que ir a currar.
O dicho de otra manera: Vijktoria, que es de Latvia pero está casada con un alemán con quien tiene un hijo y nacionalizada como alemana, se ha ido por todo el morro, y no es la primera vez que lo hace. Lo hizo ya el año pasado por Navidad a pesar de que dijo que se quedaba. Un par de días antes de las fechas claves dijo que el padre de su marido se había puesto enfermo y se iban dos semanas. Este año se ha cogido unas cuantas vacaciones -yo también lo hago, pero no me pillo quince días cada vez-, y ahora ésto.
A su hijo lo ha tenido en Alemania (el niño tiene unos 9 años) estudiando en un colegio alemán (una especie de campamento educativo), y nos dijo la semana pasada que necesitaba el miércoles libre para ir a recogerlo, ya que su madre lo ponía en el avión allí y ella lo recogía en Londres. Ahora repentinamente llega el lunes con la historia de que "lo han decidido solo el Domingo", que necesita tiempo para ajustarse, ella y el niño, a los horarios de colegios y quiere pasar unos días antes en Alemania con su madre, a quien no ve desde hace... un mes.
Yo, para poder coger mis días de vacaciones ahora en Septiembre, tuve que hacer malabarismos con las fechas porque Robbie (el traductor a tiempo completo) y Masha (la traductora de ruso) se iban de vacaciones y no venía bien que nos cogiesemos vacaciones todos a la vez (especialmente porque la susodicha ya se fue de vacaciones a finales de Julio-principios de Agosto). Y yo he estado trabajando las ultimas 4 semanas de lunes a viernes para cubrir los horarios de Robbie (nuestro Escolta particular). Cogerme los días que quería para poder visitar Escocia y Praga me ha supuesto partir mis vacaciones, cuando mi intención era visitar los dos países de seguido.
Además, en la empresa no se respira buen ambiente desde hace un par de semanas porque les han dado el finiquito a un departamento entero, y aunque a dos de ellos ya los han "reposicionado" en otros puestos dentro de la empresa, los elegidos se sienten culpables por haber salvado el culo y los otros tres que no han podido ser de momento re-contratados se sienten con los ánimos bajos. Razón por la cual hoy nos han hecho hacer un workshop de "cómo manejar los cambios", que a priori nos ha parecido ominoso. ¿Quieren prepararnos para futuros despidos en masa? Nos han asegurado que nuestros puestos están a salvo de-fi-ni-ti-va-men-te, pero hemos perdido la fe en la empresa, en sus CEOs y en los managers de la oficina de Limerick. Y en esas tres horas hemos ventilado frustraciones, desengaños, enfados y temores.
Uno de los objetivos del curso era, por una parte, ayudar a manejar esta situacion a los que han perdido su trabajo, por lo que las tres chicas que acabarán en Noviembre han asistido al mismo primero y en solitario. Luego hemos acudido otros dos departamentos. En principio el tema estaba también encarado a nuestra reaccion con estas compañeras, a cómo no sentirnos incómodos por no saber qué decir o cómo decir lo que sentimos, y a no ignorarlas tampoco. Pero finalmente, todo se ha encaminado a lo que queremos de la empresa, a lo que necesitamos y a lo que creemos que personalmente, y en grupo, podemos hacer para mejorar las situaciones con las que no estamos a gusto.
En conclusión, no estamos nada satisfechos con las líneas de comunicación entre empleados-managers, queremos más claridad, no estamos contentos con la labor de nuestro jefe y el equipamiento que estamos utilizando tiene ya unos añitos y nos entorpece bastante la producción. También desearíamos tener a un representante del departamento de Recursos Humanos aquí en Limerick, si no en la oficina, al menos en la ciudad, porque nuestra oficina de RH está en Londres y solo trabajan tres días a la semana, por lo que solicitar papeleo o cualquier cosa a través de ellos se convierte en una agonía (hace tres semanas que les envié unos documentos que tenían que rellenarme y aún sigo esperando, me dijeron que los enviaron de vuelta ayer).
Con todo esto, en lugar de subirnos la moral y ayudarnos a poder apoyar a los compañeros que han perdido su empleo, hemos salido todos con un cabreo monumental, dispuestos a poner todas las cartas sobre la mesa y a buscar trabajo fuera de Thomson Reuters si es necesario. Creo que si en ese momento se nos hubiera acercado un Recruiter, habríamos firmado sin mirar...
Pero yo sí me lo estoy planteando, por muchos motivos. Ya no solo porque volver a trabajar estas 4 semanas a tiempo completo han hecho maravillas en mi disciplina diaria, porque el dinero que cada viernes alcanza mi cuenta corriente es más que generoso, y por la seguridad que da tener un trabajo con un sueldo completo sin tener que estar rellenando papeleo con las oficinas del paro y la seguridad social cada seis meses. Todo este tiempo libre del que he disfrutado hasta ahora, lo he destinado a un proyecto, a una ilusión que ya he concluido y aunque tengo otros proyectos en mente y queda algunas puntualizaciones que hacer con el primero, me da pereza pensar que vuelvo a trabajar un día a la semana. Que llega el invierno y la mayor parte de las horas las voy a pasar holgazaneando en la cama con el calor de mi mantita eléctrica, con el teléfono siempre junto a la oreja por si el volumen de trabajo aumenta y esa semana puedo hacer unas horas extras.
Me encanta mi trabajo, que no se equivoque nadie. Me encanta, lo adoro y seguiría allí de por vida, pero cuando me contrataron dijeron que lo de trabajar un día a la semana sería cosa de unos meses y ha transcurrido un año justo ya. Y el gran proyecto masivo que iba a llegar en esos meses se ha evaporado y nadie nos dice si hay algún otro en mente o no. De hecho, tememos que terminen desplazando el departamento de traducción completamente a India porque ya no confiamos en lo que nos dicen y lo cierto es que cada vez recibimos menos volumen de traducciones. La desconfianza nos hace pensar que esto sea debido a que estén en parte preparando a un pequeño grupo allí y "quedándose" con nuestras traducciones.
Ah, sí... ¿qué pasa, pues, con el puesto de recepcionista? ¿Me lo han dado? ¿Se lo han dado a otra de las candidatas?
Por mis palabras más arriba es evidente que no me lo han dado. Pero tampoco se lo han dado a nadie más. La recepcionista que se iba lo hacía para trabajar en una pequeña aerolínea, ya que hasta que empezó a trabajar en Thomson, era azafata de vuelo, pero desde hace unos días gente que conoce el trabajo y la organización interior de dicha compañía han estado hablándole bastante mal del lugar, del trato y las condiciones de los empleados, de modo que, cual veleta irlandesa, ha decidido quedarse.

Y a mí me ha sentado como una patada en la boca del estómago.

Volverán las oscuras golondrinas...

13 comentarios:

Shirat dijo...

Mmmmm... qué buen rollito tenéis.

Los talleres organizados por la gente de RRHH suelen ser un horror. Van de psicólogos mediadores cuando en realidad no tienen ni idea de lo que se cuece en una oficina. Se preparan el cursillito en plan estupendo, y luego se encuentran con una realidad laboral y un descontento que no se corresponden con lo que esperaban. Todo eso de "aprender a afrontar los cambios" suena a psicología de la más barata. Cuando la empresa te tiene desinformado y ves lo que les ocurre a algunos compañeros lo que necesitas es que sean sinceros contigo, no que te envíen a los de RRHH a comerte la oreja con tonterías como si fueras idiota.

En lo de tu proyecto personal y lo demás que cuentas, ya nos irás contando.

Lo de tu compi no tiene nombre. Va y viene sin preocuparse de nadie. ¿No tiene miedo de que la echen con semejante comportamiento?

Candela dijo...

Shirat, la verdad es qeu no, no creo que tenga miedo de que la echen o si la echan le da igual. Su marido lo debe ganar bien, porque auqque yo recibo ayudas del estado, ella hasta ahora no se ha aventurado a pedir ninguna. en principio porque no llevaba los dos años requeridos trabajados en el pais, y ahora que creo que ya los ha cumplido, va a solicitar ayuda del estado. Y que queires que te diga, ella trabaja lo mismo que yo, cuando no hay trabajo, un dia a la semana, lo que sucede es que yo hago mis 8 horas en un dia y ella las hace en dos, cuatro y cuatro, para acomodarse al horario de cole del niño. Pero trabajar-trabajar trabaja menos que yo porque siempre la veo de chachara o en la cantina haciendose te o cafe. Y no, nadie dice nada. Aqui conque a final de semana hayas hecho tus estatisticas tos contentos, y si no le han dicho nada, sera porque cumple las estatisticas de algun modo.

martmas dijo...

Espero que mejoren las cosas o por lo menos que las veas mejor.... ya veo que los problemas de este tipo no tienen frontera...

chema dijo...

es una frustración, no hay duda. la chica habrá tenido sus razones para querer irse y luego decidir volver, pero no deja de ser una faena el follón que ha armado haciendo que se organice un proceso de selección que al final no ha servido para nada...

en mi primer trabajo, hubo un proceso de selección interno para un puesto mejor, que al final se lo dieron a una chica que era hija de un jefazo (la conocía en persona porque había coincidido con ella en alguna historia). con el paso del tiempo me he dado cuenta de que probablemente fue un proceso de selección simulado para darle el puesto a esa persona sí o sí.

mansi nishi dijo...

puff! parece que este tipo de problemas no tienen fronteras... lo de tu compi es un clásico de todas las empresas... lo que no sé es cómo hay gente que tiene tanto morro!...en fin, hoy en dia en ninguna empresa se está para siempre, hay demasiados factores, pero es buena señal que al menos os hayan dicho que podeis estar tranquilos... suerte a ver si a ti te dan más horas!!!

Geno dijo...

Ya verás como seguro que te dan más horas o si no, encontrarás otro proyecto con el que llenar esas tardes de invierno ¡que ya sabemos que parada no puedes estar!

Rosana dijo...

Pues qué mal, porque -para mí- la incertidumbre es lo peor de todo!
Animo, suerte y besos!!

Darthpitufina dijo...

Vaya por Dios! Aunque lo que cuentas de esa empresa, se podría aplicar a la mía en muchas cosas.

Nuestras líneas de comunicación empleados - jerarquía no es nada eficaz (terminamos enterándonos de todo más por rumores que por notas). Los supervisores tienen tanto trabajo que no pueden ver los obstáculos que tenemos que sortear cada vez. Los equipos informáticos son de pena, (todavía queda un pc que sólo admite windows 98...) y en el departamento de Sistemas han decidido implantarnos una aplicación que hace que tardemos diez minutos en abrir cualquier fax indexado, cuando antes los veíamos en tiempo real - como los mails. ¡Por qué tocan lo que funciona? Misterios de las empresas multinacionales.


En todas partes cuecen habas, pero si de verdad estás tan descontenta con la compañía - no con tu trabajo -busca el cambio. Quizá es el momento adecuado.

Besitos y mucho ánimo guapa!

E. Cabello, "Las Cumbres" de Ubrique dijo...

Se te nota demasiado angustiada... Más vale que eches paciencia y disfrutes cuanto puedas de lo que haces y te gusta, porque de lo contrario es muy chungo estar en un sitio que te angustia.
Y si tu trabajo te encanta, ¡a por él! Si te centras en lo bueno, lo malo se evapora un poco.
'Suerte!

Inma dijo...

Es muy entretenida tu oficina. A la veleta le das una buena colleja " a la española"

bosquedepalabras dijo...

tenemos una situación parecida... creo que hay puestos de trabajo que son así. Ojalá encuentres algo con contrato, es la única manera de obtener tranquilidad.
Yo doy clases de castellano para economistas, cada semestre vamos viendo. Eso si, acá la política es de no contratarte para tenerte a mano. Solo alguien con otra entrada segura (la de mi marido) puede darse el lujo de hacerlo.
En esas condiciones el mal ambiante está programado.
Las viejas de mierda -mis sras colegas- esconden los exámenes para que las demás no los puedan usar, nunca hablan bien de nadie y... y ... y... en fin... yo sueño con encontrar otra cosa, pero primero tengo que hacer un titulito y ver... Suerte Cande! qué más se te puede decir?
Y a mi tb me gusta mi trabajo.

Candela dijo...

No, bosque de palabras, si yo tengo contrato, yo estoy fija en la empresa. Por eso no me preocupo.
Empece a trabajar en Thomson en 2004 con un contrato de 9 meses que me extendieron a 6 mas. Acabe a finales de abril del 2005 y me volvieron a contratar fija en Agosto, hasta que la empresa decidio dejar en la calle a 200 personas en Octubre de 2008 cuando mudaron casi todos los departamentos a India. Yo encontre otro trabajo inmediatamente, y empece a trabajar de nuevo apra ellos, en el departamento de traduccion (traduzco lenguas romanicas y aleman) en abril del año pasado. Fija de nuevo.
El problema es que si desmantelan otro departamento aqui y lo mudan a india, o te vas alli a trabajar por menos de 2 euros al dia o el contrato fijo te sirve de poco...

Möbius el Crononauta dijo...

Maldita sea, en todas partes cuecen habas...

Salud, buenasnoches y buenasuerte