viernes, 18 de febrero de 2011

3096 Días

El lunes pasado, por puro impulso, compré el libro escrito (con la ayuda de dos escritores) por Natascha Kampusch, famosa de la noche a la mañana por escapar de su captor tras ocho años de secuestro en un suburbio de Viena hace ya cuatro años.
Había leido sobre la publicación del mismo en una entrevista hace algo más de un mes publicada por El País, y no estaba segura de si llegaría a comprármelo. Pero cuando lo vi ante mí, la curiosidad pudo más. Me lo he leído en tres noches.
No es un libro morbosos. Es un relato bastante clínico -dadas las circunstancias-, desde el alma de su protagonista. Si esperamos episodios extremadamente violentos -que los hay, pero están muy bien llevados-, no los encontraremos, como no hallaremos ninguna referencia a cualquier tipo de episodio sexual entre Natascha y Wolfgang Priklopil. Ella misma dice que no está dispuesta a hablar de la única intimidad que prefiere guardar para sí.

Reconozco que empecé a leer el libro con mucha desconfianza porque en la primera página te encuentras un mensaje avisándote de que al final de cada capítulo encontrarás un código en 2-D y que llamando a cierto teléfono, te pasarán un programa de descarga y así cada vez que escanees dichos códigos, tendrás acceso a fotos exclusivas y no sé qué más tonterías. Y que si quieres, además, puedes escribirle para pedirle una tarjeta autografiada. La cara se me quedó parodiando una hemiplejia y sólo se me ocurrió decir... WTF...???

Ha sido mucho sobre lo que se ha escrito sobre Natascha, y ella misma en un momento de su narración, asegura que su mayor temor era ser rechazada si lograba escapar, como le sucedió a otra compatriota, que tras escapar de sus abductores, fue atacada crueldemente por los medios y en el mismo tribunal que juzgaba a sus captores. Y en parte, sus temores se convirtieron en realidad porque como ella misma dice, de la noche a la mañana se convirtió en una celebridad.
Muchos, imagino, la recriminarán por ahora tratar de "¿lucrarse?" con este libro, pero, honestamente... si ha vivido para contarlo... ¿por qué no hacerlo? Después de todo, perdió ochoc años de su vida, ocho años en los que fue abusada y maltratada, en los que no tuvo una infancia ni una adolescencia normal y a su salida no tenía ni oficio ni beneficio.
Al principio del libro se nota un gran resentimiento hacia su familia inmediata, sobre todo hacia su madre. Esto contribuiría a que luego, cuando Wolfgang le asegurara que fuera no había nadie esperándola, que nadie la quería y que sus padres simplemente habían estado bien contentos de librarse de ella, lo creyera. Si, echaba de menos a su madre. Y ese rencor se convierte en culpabilidad. Después de todo, el día de su desaparición se había marchado sin siquiera despedirse de su madre...
Sus inseguridades con respecto a su cuerpo (era una niña gordita), con respecto a sus relaciones familiares y, en fin, todas las inseguridades que una niña preadolescente pueda sentir, contribuyeron, sin embargo, a su supervivencia. Su captor trató de subyugarla de muchas maneras, de lavarle el cerebro, y ella sobrevivió por su cabezonería a la hora de decididr que no haría ciertas cosas que le eran exigidas.

Natascha resiente el hecho de que le digan que sufre del síndrome de Estocolmo. Odiaba a Priklopil con pasión, pero a la vez defiende el hecho de que era la única persona a la que tuvo a su lado durante ocho años, el único contacto humano. Y defiende, también, el escribir el libro, el contar de una vez por todas lo sucedido, a la vez como terapia para cerrar una época oscura y como medio de acallar los rumores, las presiones de la prensa y las preguntas de los curiosos.

Y a pesar de mis reticencias iniciales, lo he devorado en unos días porque aunque ya se conoce el final, quieres saber más de esa gran fuerza de voluntad que -a pesar dde haber intentado suicidarse varias veces- la permitía seguir viviendo día a día. La historia de una superviviente. Y ojalá muchas otras víctimas hubieran  tenido la oportunidad de poder contarlo.

9 comentarios:

en las nubes dijo...

La semana pasada leí no sé donde alguna reseña del libro y una pequeña entrevista a Natascha Kampusch, y he de reconocer que me picó la curiosidad.

Ahora al leerte me apetece comprar el libro.

Ya te contaré!
Pasa buen finde!

ochentera dijo...

Uy! Quiero leer este libro, por puro y mero interés. Escuche a esta chica hablar hace un par de días en una entrevista en la Cadena Ser.

Lo pasara como lo pasara, y se criara donde se criara... escucharla es tremendamente fri-a, he-la-da! Me dejó tiesa como respondía a la periodista...

Así que la curiosidad de leer el libro crece

Ya te contaré

ochentera dijo...

Por cierto, tremenda mariconada lo de los códigos y las fotos y los autógrafos. Arf!

BLAS dijo...

La verdad es que tiene una pintaza el libro de esta chica. Debe tener la cabeza como un trompo después de haber pasado por semejante experiencia. A ver si lo publican pronto aqui y se puede encontrar facilmente, que esa es otra.

Geno dijo...

Siempre que no caigan en el morbo gratuito (que por lo que cuentas parece que no) la historia debe ser bastante interesante. Lo apunto

mansi nishi dijo...

ufff... no sé si estoy preparada para leer un libro así... ultimamente tengo la sensibilidad a flor de piel, y me encuentro con mini ataques de ansiedad cada vez que veo o leo injusticias por el estilo... Admiro la capacidad de supervivencia de estas personas, que después de haber sufrido cosas terribles son capaces de relatar al mundo su cautiverio poniéndonos asi en alerta y recordándonos que en este mundo hay mucha maldad. De todas formas, me lo anoto porque creo que es digno de tener una lectura asi en casa para cuando esté preparada.

Besotes, y chulo el post!

Shirat dijo...

Muy interesante. No me atraen este tipo de libros, pero me parece normal que la chica lo haya publicado. Lo que ya no me parece normal es ese rollo de los códigos y demás. Pufff.

dina dijo...

Ay a mi me da tanta aprensión que creo que no sería capa de leerlo

anele dijo...

Esta chica me parece tremendamente fría, pero supongo que no es más que una actitud defensiva para afrontar todo lo que ha vivido.
No me parece mal que intente lucrarse aprovechando la curiosidad de los medios. De algo tiene que vivir hasta que reoriente su vida, y teniendo en cuenta que le han robado la etapa más importante, debe de ser tremendamente difícil encauzarla.
Por primera vez en muchos años es dueña de sus actos. Sería injusto criticar sus decisiones.