martes, 22 de marzo de 2011

LA NOVIA DEL MARCIANO, UN FANTASMA AMARILLO Y UN INCENDIO

La tarde de San Patricio, es decir, el pasado jueves 17, vi desde mi cómoda posición frente al ordenador, situado ante la ventana, cómo dos, tres unidades de los bomberos se detenían tras llegar con las sirenas a toda mecha en la calle de enfrente, justo donde se encuentran aquellas puertas y ventanas con pegatinas en forma de fantasmas y donde aún colgaban flores marchitas en los raíles.
Me eché el abrigo por encima y bajé con la cámara en ristre, aunque no llegó la sangre al río. El incendio se había producido en elúltimo piso del edificio cuya entrada apareció hace semanas sembrada de ramos de flores. Un amable bombero -todos tenían las caras muy alegres, me daba a mí que se hallaban celebrando al santo patrón en el cuartelillo- me informó de que la causa del fuego era con toda probabilidad accidental, producida por algún heroinómano. Es fácil colarse en estos edificios, a través de entradas traseras por la puerta rota del sótano, aunque me parece que éste no comunica con el resto del edificio y que se hallaba separado en apartamentos indiviuales, pero nunca se sabe.


Habemus papa??



Todo controlado...


Y esta tarde al regresar del trabajo, me he encontrado con que al marcianito de los webecillos colgando se le ha sumado una chica igual de salerosa, oye tú. ¿A que hacen una pareja encantadora?


Y en la puerta que quedaba aún libre de fantasmas ha aparecido este de color amarillo y cara de pocos amigos... Mmmm. He visto algún otro por la ciudad, aunque medio arrancado. Debe ser algún tipo de proyecto estudiantil... tal vez de la escuela de arte...


15 comentarios:

en las nubes dijo...

Me encantan esos marcianitos y ahora emparejados... será la primavera ;D

Un beso!

Darthpitufina dijo...

Lo que no pase en tu pueblo no pasa en ninguna parte. Cuánto marcianito y fantasmilla suelto!

dina dijo...

Qué calle más aventurera tienes!!

AnuKa dijo...

¡¡Y decía yo que mi barrio...!!

chema dijo...

vaya, así que los peculiares dibujos de fantasmas y marcianos han tenido continuación! el incendio, teniendo en cuenta las cosas que han pasado por allí que nos contaste en la otra entrada, más los nuevos dibujos que parecen ser la rúbrica de este reciente episodio, quién se puede creer que la causa haya sido accidental. :P

Julieta dijo...

Hola Candela,
Me encanta tu barrio! Es de película, pues siempre pasa algo... esos fantasmistas tan coloridos cada vez me gustan más! Ahora uno hasta su compañera tiene! Súper!
Besitos y gracias por mantenernos tan bien informados!

Lucía dijo...

¿y querías mudarte Ruth?
Pero si vives en un barrio en el que tienes historias nuevas todos los días. No vas a encontrar otro como este.
Lucía

Candela dijo...

Hombre Lucia, para historias que dieran pa escribir un libro, siempre podria irme a uno de los barrios bajos, donde hay quema de casas, tiroteos y robos a diario. Peor me temo que me iban a correr a guantazos en dos dias...

Geno dijo...

Mira el marcianito que suerte ha tenido, seguro que se encontraba muy solo y le ha salido pareja XDDD

Angela dijo...

Ni te muevas de ahí, q yo por lo menos estoy intrigadisima con los fantasmitas... y las flores en la reja??no me digas q no es moskeante, asi q tu ve contando las novedades.

Candela. dijo...

Y os he dicho que ligué con un bombero??? XDDDD como se entere el guiri me prohibe ir a hacer fotos de mas incendios, jajajja

Angela dijo...

jajajaj, esque una cosa no quita la otra, ademas, los buenos detectives o periodistas saben q hay q infiltrarse pa sacar informascion, (informacion en)
Asi q to sea por las noticia, asi hay q sacrificarse y ligar... po se liga!!

Gen dijo...

El incendio no hace más que añadir más misterio al asunto de los fantasmitas y las flores en el portal... ¡Hay un espíritu de un pirómano! ¿O quizás es un espectro romanticón que trata ahora de emparejar a los fantasmines de la calle?

Urko dijo...

Parece como si vivieras en Irlanda. Sólo allí pueden pasar cosas así.

Candela dijo...

A que sí, Urko? cualquier día de estos me mudo al mismísimo Limerick, ojú!