domingo, 1 de abril de 2012

De Tesoros Escondidos...

Hay tesoros que no se componen de monedas, perlas o piedras preciosas. Hay tesoros escondidos, dentro de las urbes que nos rodean y en los que no nos hemos fijados.
Otros, como la Bella Escondida o la Casa del Pirata, en Cádiz, se ocultan a la vista o guardan aún mayores secretos en su interior: los de la belleza.

La Bella Escondida es una torre mirador como otras tantas que salpican el perfil de Cádiz. ¿Como otras tantas? ¡Ni por asomo! Su nombre se debe, precisamente, a lo bello de su estructura. Eso sí, estuvo desatendida y a punto de marchitarse durante años, hasta que ha sido devuelta a su antiguo esplendor.

(c) foto del Diario de Cádiz
                                        
En realidad se la ha denominado "la Bella Escondida" porque debido a su ubicación queda oculta a los ojos del paseante, pero su estructura es casi única, de forma octogonal con fachada de azulejos y pintura esgradiada. A diferencia de las otras torres vigías, destinadas a otear el mar para esperar la llegada de los barcos mercantes, la Bella no está vinculada al mar, sino que fue fue una especie de regalo para una mujer. O para ser observada, admirada y amada por una mujer, para ser más exactos: la hija del propietario del palacete sobre el que se encuentra, que la construyó para ella en el primer tercio del siglo XVIII. Y es que la muchacha había ingresado en un cercano convento y desde el patio del mismo podía verla a la perfección, para que recordase a la familia y -quizá- en los momentos de flaqueza le diera ánimos para hacer frente a sus votos.

(c) foto del Diario de Cádiz
(c) foto del Diario de Cádiz


El actual propietario del inmueble puede desde su atalaya singular ver el patio del convento y sus ventanas. Es el nuevo dueño el que se ha encargado de remodelar y devolver su esplendor a la casa, construida en 1730 y reformada en 1860 para transformarla a un estilo isabelino.

El suelo del patio es de mármol y una Cruz de Calatrava custodia el umbral. La escalera -también de mármol, está amparada por tres arcos y un techo de caoba labrada idéntico al de las puertas de las plantas principales. Además el actual dueño se ha encargado de dar a todo un toque isabelino casi original, con adornos de alfombras, tapices, cuadros y esculturas que embellecen el interior del palacete.
A la azotea se llega por una escalera de caracol en el interior del mirador barroco. A pesar de los desconchones, de los azulejos resquebrajados y descoloridos, la que tuvo retuvo, y no serán las grietas o el óxido el que impida decir aquello de que "quien tuvo, retuvo". Pero el propietario, en este sentido, tiene las manos atadas de momento: es una estructura protegida y un particular no puede tocarla, solo esperar a que las administraciones pertinentes se comprometan a su rehabilitación, esperando no ser olvidada bajo el imperturbable paso del tiempo...

Otro tesoro casi oculto también, se encuentra apenas a un par de calles de distancia: se trata de la Casa del Pirata, aquella que dice la leyenda fue comprada por un pirata cuyo barco naufragó cargado de tesoros. Siendo el único superviviente, y tras pasar años en una isla desierta con el monto de su riqueza, fue rescatado por un barco que pasaba y, tras ocultar el botín, regresó a su Cádiz y a los brazos de su esposa, que había tenido a bien esperarlo, convencida como estaba de que no había muerto. Una vez restablecido, el pirata decidió embarcar en el que dijo sería su última travesía, para recuperar ese tesoro con el que cubriría a su amada en riquezas. El pirata regresó y la cubrió en joyas y oro hasta cuando su esposa murió, enterrándola -se dice- en un cofre de oro.
La casa pasa desapercibida al ojo cuando se pasea por la calle. Su exterior no tiene nada del otro mundo, pero su interior... ¡Ay su interior...!


(c) http://www.flickriver.com/photos/chocoplanet/popular-interesting/

(c) http://www.flickriver.com/photos/chocoplanet/popular-interesting/

(c) http://www.flickriver.com/photos/chocoplanet/popular-interesting/

(c) http://www.flickriver.com/photos/chocoplanet/popular-interesting/





Que no os quepa duda de que cuando regrese a mi Cádiz visitaré estos y otros inmuebles de mi lista para hacer mis propias fotos, mis propias preguntas, obtener mi propia impresión.

Y luego está el tema de la niña momia encontrada oculta en una rendija de la cúpula de la Iglesia de San Lorenzo... pero esa es una historia mejor contada por otros...


11 comentarios:

chema dijo...

qué bonitas son las dos, sobre todo el interior. la de fotos chulas que se pueden hacer.
y bonitas también las historias sobre ellas. las cosas que se hacen por amor!

Geno dijo...

La Bella Escondida, que bonita que es. Yo la ví desde la Torre Tavira, que todo lo ve XDDD

martmas dijo...

Yo estoy deseando ver las fotos que saques tú....

Dina Oltra dijo...

Me ha encantado!! Deberias abrir una seccion de cosillas ocultas de Cadiz, me parece super interesante!

DACHA ARTESANA dijo...

Candela ¿en donde estan exactamente? para poder visitarlas cuando vaya.Gracias

DACHA ARTESANA dijo...

Candela ¿donde estan exactamente? para poder visitarlas cuando vaya.Gracias

Candela. dijo...

Dacha, para ver la Bella Escondida (C/José del Toro num. 13 lo mejor es subir a la Torre Tavira a que desde la calle no se puede ver y el inmueble es privado y no abre al publico. O te puedes colar en la azotea de cualquiera de los inmuebles colindantes (ya sabes que alguna vecina maja no tendra problema en dejarte subir a la azotea). La Casa del Pirata se encuentra cerquita, en la Calle Beato Diego numero 8. Está semiabandonada y no sé si estará abierta, si quedan vecinos viviendo ahí (creo que son partiditos) seguro que se puede entrar al menos al patio.

anele dijo...

Diosss!! son preciosas, pero la cristalera del patio interior de la casa del pirata es una maravilla. Y la escalera es otra joya.
Sigo soñando con tener una casa así algún día... aunque ya se sabe... "que los sueños, sueños son".
Una pena que no las rehabiliten; en este país es mejor gastar el dinero público en otras tonterías, o mejor llenarse los bolsillos.

Lauphney dijo...

¡Yo también quiero tus propias fotos! Que seguro que nos encantan :) ¡Adelante!

Enrique dijo...

Qué sitios más bonitos, como interesantes son las historias. Lástima que las fotos no se vean del todo bien, pero sin duda se intuye que son lugares de una singular belleza.
Besos

R.M dijo...

Que bonitas todas las fotos. Dan ganas de cogerse un billete y ponerse a viajar solo para ver esas preciosidades. Esa escalera...