lunes, 27 de mayo de 2013

Una tremenda desilusión


El día que Antonio Martín, historiador, teórico y editor de cómic decidió confiar en mí para escribir un libro sobre Esther y su Mundo, me sentí la mujer más feliz del planeta. Alguien "daba un duro" por mí. Antonio ya había confiado anteriormente en mis "dotes" de escritora, habiéndome encargado varios prólogos para la reedición de Esther y su Mundo. Otros más vendrían.
Desde el momento en que me encomendó aquella misión, mi mente comenzó a funcionar, estructurando un libro con un "todo lo que quisiste saber y más". Le dí un working title, como en las películas, un título con el que trabajar que definitivamente no sería el que llevaba el libro, y entre Purita Campos -autora de Esther-, Antonio y yo, le llamábamos "Esther y su Moda" para referirnos a él, ya que la moda era uno de los pilares de la estructura del libro.

Durante seis meses o más, aprovechando que mi trabajo como traductora en Thomson era escaso, trabajé todo lo que pude en documentarme sobre todo aquello que me interesaba incluir en el libro. Compré libros de moda, pasé muchas horas en internet, incluso compré algunos libros de historia británica y sobre la Princesa Diana y su fatídico matrimonio. Mi ordenador se convirtió en una extensión de mi mente: tenía documentos con listas de páginas webs y notas sobre ellas, álbumes de fotos e imágenes escaneadas de Esther. 
Luego, empezó el proceso de sentarme ante el temido folio en blanco. Se puede decir que cuatro de los siete días de la semana los pasé escribiendo seis horas al día como mínimo. A veces ocho. Las horas pasan volando cuando haces algo que te gusta o en lo que estás concentrado. A menudo mi guiri se iría a trabajar por la mañana y me vería desayunando ante la pantalla del ordenador, tecleando impertinentemente mientras murmuraba un "see ya" con distracción. Cuando llegaba por la noche, me encontraba en la misma posición. Horas en las que escribía y escribía y comparaba notas y volvia a reescribir o borraba el trabajo de dos días antes porque no me gustaba.
Cuando estuvo todo listo, pongamos... otros siete meses después, lo releí, no me convenció la estructura dada y cambié cosas de lugar, como el que remueve la sopa en un caldero, hasta que la consistencia me satisfizo. 
Posteriormente vendrían otros cambios, sugerencias del propio Antonio tras leer el primer draft. Una conversación al teléfono con Purita podía traer una idea nueva que añadir. El descubrimiento de un foro en Indonesia dedicado al cómic de la época trajo nueva información, algo que se dijo en el foro de Esther y su Mundo me proporcionó una nueva base para añadir nuevo material...

Cuando al fin el último punto y coma estuvieron en su sitio, envié el manuscrito digital a Purita y a Antonio. Por esa época ya habían pasado casi dos años desde el encargo original. Pero Pura tenía pendiente renovar su contrato con la entonces Glénat (hoy EDT, o lo que es lo mismo Editores De Tebeos), y al ser mi libro derivado de su obra, debía esperar a que todos los asuntos legales estuvieran atados y bien atados. Porque aunque Pura aprobaba mi libro y estaba más entusiasmada que yo, si ella se iba a otra editorial, mi libro podía quedar en un limbo incierto si la nueva empresa no la aprobaba -no que a esas alturas EDT/Glénat hubiera aún sabido siquiera del mío.

Tras el verano, con Purita y su contrato resuelto, presenté el primer manuscrito a Glénat. En papel y en versión digital. Para entonces, Antonio ya no trabajaba allí, primera víctima de los cambios que llegarían a la editorial. A la vez, otras dos editoriales tenían conocimiento del mismo y de las circunstancias (Pura me daba permiso para publicarlo en otro sitio si Glénat se negaba) y se mostraban entusiastados en hacerlo. No hubo problema, desde Glénat me hicieron saber que estaban interesados en el proyecto y en Diciembre del 2011, durante el Expocómic, justo unas semanas después de convertirse Glénat en EDT (Glénat es una empresa francesa que puso a la venta la filial española y sus directores decidieron comprarla, endeudándose hasta las cejas en el proceso), me comunicaron que tras las Navidades se pondrían en contacto conmigo y trataríamos en profundidad el tema contratos/condiciones.
Mientras tanto, añadí algo más al libro y eliminé cosas que no me convencían demasiado y finalmente envié la versión digital definitiva. 
En Marzo me fui unos días a Barcelona a discutir algunos temas con los grafistas, y la posible fecha de salida. Un par de meses después firmé el contrato durante el Saló del Cómic de Barcelona, hace ya casi más de un año. El libro, Los Secretos de Esther, se publicó en Diciembre de 2012.

                                                                  
                                                  Mi libro sobre Esther

Yo aún no he visto un céntimo.

No se piensen que la vida del autor es holgada, o que este libro -aunque venda a espuertas- iba a ser como si me tocara la lotería. A pesar de pecar de indiscreta, simplemente diré que la edición primera del libro es de 1500 ejemplares. Y que al autor se le paga un adelanto sobre dichos ejemplares, estipulados en 1500 euros. A partir de ahí, si la editorial decide sacar una segunda edición, el autor recibe royalties. Que en la mayoría de casos es de un 10% del valor comercial del libro minus IVA. 

No soy la única que no ha cobrado, no se piensen que mi pataleta es por mi propio egocentrismo o egoísmo: yo esos 1400 euros y algo (porque pago un 5% de IVA al no ser residente española) me los iba a gastar en pagar los billetes de avión a Cuba, que me hacía ilusión darme un homenaje, y como no pudo ser, me tuve que conformar con ir a Cracovia y Auschwich, qué remedio, pensando que tarde o temprano recibiría un dinero que para mí es simbólico. 

No he tenido que recurrir a la autopublicación para satisfacer mi propio egocentrismo: me han publicado por talento propio, pero no me siento satisfecha por no haber recibido una compensación que emocionalmente me iba a sacar una sonrisa, y que es en pago a esas horas que dediqué a escribir o borrar lo ya escrito, a documentarme y a alimentar una ilusión. A cambio, me he convertido en una más en una lista que comparto con autores de renombre, que no se piensen que a mi no me pagan porque soy una pringada y una mindundi a la que conocen en su casa a la hora de comer. Mi nombre comparte lista de acreedores con antiguos trabajadores de la empresa, con autores que llevan más de 60 años dibujando o escribiendo o ambas cosas, pero no deseo nombrarlos aquí a todos porque podría no gustarles. La propia autora de Esher es una de las afectadas, y el guionista de las nuevas aventuras, Carlos, pero eso es vox populi. 

Hay entradas en otros blogs pronosticando la caída del antiguo "imperio" del manga, vaticinanado esa muerte anunciada y ese "moriremos matando". Pero eso no es óbice para que desde mi pequeño rincón haga saber que lo que no es justo, no es justo, y que mientras el fruto de mi trabajo se vende y rinde beneficios, a mí ni siquiera me responden a los emails que con toda la educación que mis padres intentaron inculcarme, y buenas maneras, intento enviar. 

El libro ya ni me emociona, fíjense qué cosas. Podría haberlo publicado con alguien que me ofrecía quizá menos dinero, pero me habrían pagado. Se habrían molestado en saber si estaba bien en todo momento, si necesitaba algo o no. Pero me pudo más el querer publicarlo bajo el mismo sello que había ya trabajado en la reedición de toda la obra de Esther. 

Yo no trabajo gratis, señores. Ni soy gilipollas. Pero tengo las suficientes maneras para no poder decirles que se metan el dinero por el culo. 

Ah, esperen, que lo acabo de hacer. 

Santa paciencia.


20 comentarios:

chema dijo...

es justo que reclames el pago por un trabajo bien hecho en el que invertiste muchos días y noches. qué pena por vosotros los autores, por lo mal que se os está tratando, y por la imagen que está dando edt.

Bulma Salgueiro dijo...

Qué pena me da leer que esto sigue igual. Y que ni tan siquiera te contestan los emails. Porque vamos, de llamarte ya no digo nada, que se gasta dinero.

Lo que más rabia me da es leer que ya no te hace ilusión el libro. Eso es lo peor. Por mi parte, voy a hacer un poco de ruido por Twitter, para que la gente sepa estas cosas. Que no se consigue nada, desde luego, pero al menos nos queda el derecho a la pataleta.

Bicos!

Candela. dijo...

Por cierto, Pura sigue esperando a que le paguen la portada tambien. Digo yo, no habria sido mas facil decirme que no me lo publicaban porque no habia dinero??? nooo. ingresos para ellos, vergüenza para mí.
Gracias, Bulma. Eso es exactamente lo que me queda, la pataleta.

Shirat dijo...

¡Qué vergüenza! Lo siento muchísimo, Candela.
Un abrazo.

Geno dijo...

Está claro que si el libro se vende, dinero les llega ¿en qué lo estarán empleando? Porque si en pagarte a ti no... Estoy totalmente de acuerdo en todo contigo salvo en una cosa: no creo que autopublicarse sea cuestión de satisfacer ningún tipo de ego sino de cumplir una ilusión

Candela. dijo...

Geno: una ilusión que llena el mercado de mierdas. ¿Quién le ha dicho a ciertas personas que lo que escriben es ligeramente inteligible?? Hoy el que se cree escritor se autopublica y pone a los conocidos en la tesitura de que le compren el libro: y la ilusion tampoco da dinero; la autopublicacion no es la solucion cuando cuatro editores te han dicho que escribes como el culo

Candela. dijo...

Tengo ahi tres libros insufribles que "me recomendaron" de gente que se autopublicó y son peores que las novelitas de esther que sacaron, por dios...

Dina Oltra dijo...

No me digas eso q me pego un tiro!! Pues te hubiera pagado directamente a ti....q cabrones!! Ya se q ese no es el remedio pero me fastidia mucho. Porq yo lo compré xq adoro a Esther, pero tb por ti.....de verdad q estoy enfadadísima, me parece un injusticia y más con lo chulo q es el libro!!

Geno dijo...

Perdona, pero hay libros publicados por editoriales que son penosos también, no siempre el hecho de que un editor de de paso un libro quiere decir que sea bueno o esté bien escrito y deberías de saberlo perfectamente pues eres tan lectora como yo o más y seguro que como yo te has encontrado truños insufribles hasta con faltas de ortografía y sacados por una editorial de renombre. Y por ese mismo motivo seguro que hay novelas estupendas que se han quedado en un cajón porque ni un editor supo ver lo que valían o en aquel momento estaban saturados y el autor no se decidió a publicarlo. Resumiendo, que una editorial publique el libro no es sinónimo de que este sea bueno, al menos en mi humilde opinión...

Geno dijo...

además, tu misma lo has dicho: tienes tres autopublicaciones muy malas que comparas con las novelitas de Esther que sí publicó una editorial...

Candela dijo...

El tema de las novelas de esther fue por puro enchufismo x ser la escritora mujer de quien era. Pero un libro autopublicado no pasa los filtros de calidad que tiene que pasar y por lo genersl -claro que hay excepciones- se lis publica su autor porque excepto su familia y cuatro amigos que no quieren reconocerlo, le han dicho que es bueno. Aun estoy por leer uno que metezca la pena minimamente

Geno dijo...

Peor me lo pones, seguro que por gastar el dinero en enchufismos como ese se han quedado sin publicar obras que sí merecerían la pena publicarse y cuya única salida quizá sea la autopublicación. Yo sí he leído libros autopublicados que merecen la pena y me consta de gente que ha vendido a través de este método y no solo a cuatro familiares o amigos
(mis comentarios anteriores no han salido :-( )

Lucía dijo...

Ruth, !sin comentarios! !qué país! Un país donde trabajas y no te pagan, y encima está hasta bien visto. No hay remedio. Solo decirte que siento que algo bonito sea enturbiado de esta manera....

Candela dijo...

Anda!! Luego miro a ver si ex que no les di a publicar, que raro!!

marisa desaztre dijo...

Es de vergüenza que no se pague por un trabajo realizado y máxime cuando se están obteniendo ganancias con la venta de ese trabajo. En cuanto a lo de las autopublicaciones, estoy con Geno, no todo lo publicado por editoriales es bueno y no todo lo autopublicado es malo. Bezozzzzz y a ver si en un próximo post nos das la buena notica de que te han pagado lo que te deben.

Ángeles dijo...

Buf, vaya mal rollo... Poner ilusión en algo y te lo fastidien por que lo que te iban a pagar era simbólico como tu dices. Mejor pensar que estuviste en un proyecto con Purita Campos y que has escrito un libro que le ha encantado a muchas personas, y denuncia si puedes.
Un beso.

ElRinconDelTaradete dijo...

Espero que todo se arregle y acabes cobrando. Esta claro que escribir es un hobby y un trabajo con el que rara vez puedes vivir pero es que asi es que ya ni para chocolatinas. Mucho animo. Conozco algun otro dibujante consagrado que esta o estaba en la misma situación.

Bertha dijo...

Y bien que has echo y lo desahogada que te has quedado, yo habria echo lo mismo o no se, tal vez no, pues no tengo tu fortaleza, tu talento para escrivir y tu seguridad; a mi seguro que me habrian dado por todas parte que soy una inocente y me enredan ensegida; lo de no devolverte los email me parece de lo mas ruin, intolerable, odioso vamos una falta de respeto.

en las nubes dijo...

buuuff mas que un post puedo escribir un libro sobre eso... con los actores ya es un cachondeo total...

Yo como artista estoy contigo al 100%!!

COILET dijo...

Me parece increíble lo que cuentas... pero haces bien en soltar la pataleta, estás en tu derecho. ¿Cómo es posible que aunque sea no te den un adelanto por todo el trabajo que has hecho? Pueden reconocer que están teniendo dificultades y que te lo irán pagando poco a poco, tener un poco de tacto... pero hacerse "los orejas" así sin más. Menuda imagen están dando, espero que todo se resuelvan y tengan la decencia de pagar lo que deben a la gente que de verdad les sostiene: sin esos talentos ellos no son nada, si no lo quieren ver, están ciegos.