lunes, 3 de febrero de 2014

Soy nena de Franco

(...que no franquista).

Explico: a mí los regalos de Reyes me llegan ya cuando nadie se acuerda de que la Navidad quedó atrás hace solo unas semanas (sí, siempre me llegan sobre Febrero, y los de mi cumpleaños en Marzo casi un mes más tarde. Yo para chinchar hago lo mismo y mando los regalos cuando me sale del chirri. He dicho).

Y si hace poco más de una semana me llegaban los de mis padres con unos cuantos regalos para la caja de los regalos inútiles (sí, lo sé, tengo que hacer post al respecto), los de mi hermana han sido simplemente maravillosos (excepto por mandarme el Cd del petardo de Alborán, que no me gusta nada de nada, ni es mi estilo, ni soy tan moñas).

Y entre los regalos había un libro que no conocía y que se suma a la larga lista de libros que mastican la nostalgia y nos hacen regresar a tiempos pasados. Solo que con mucha calidad, ni medias tintas ni por entregas. Se trata del libro de Xavier Gassió (Planeta), Los niños de Franco. Libro que viene acompañado de un dvd del NODO).


Además de la seguridad de que el libro está escrito por un profesional y viene acompañado de imágenes de calidad, no es un simple recorrido por la tele, los programas o no sé... cuatro cosillas grises. No se centra en unos años específicos, y hay una mezcla de todas las décadas durante las cuales Franco gobernó y los niños eran niños. Y de este modo, me encuentro con cosas totalmente desconocidas para mí por no haber ni siquiera "pensado" en nacer y otras que recuerdo de oídas de boca de mis padres, abuelos o mi tío. De hecho, hay muchas cosas que conservo, como libros de mi madre del colegio (la famosa Enciclopedia Alvarez, la original no el facsímil), fotos de eventos, cómics (por supuesto), álbumes de cromos y postales de famosos, entre otros.

Y es que no deja tema sin tocar: medicinas y sus anuncios, bebidas, jueguetes, tebeos de niños y de adultos, el cine, los programas de la tele, la sexualidad vista en aquellos años, la visión de la religión (o su interpretación), los libros, la música, la radio, las costrumbres domingueras y dominguiles, las vacaciones, las festividades varias a lo largo del año y esas costumbres arcaicas, algunas de las cuales ahora huelen a alcanfor, la moneda, lo tickets de bus, lotería y el aguinaldo...

Todo contado de manera factual pero totalmente amena y sin caer en la facilidad de la crítica política. 

Después de todo, la mente de un niño se llena de juegos, de olores, de melodías y de borrosas imágenes que a veces no estamos seguros de que existieran. Y lo hicieron. Porque en la mente de un niño, Franco era ese señor que aparecía en la tele, en los sellos y en las monedas y así es como debe ser. Y lo que nos queda, como niños, es un recuerdo indeleble y nostalgico. No de que tiempos pasados fueron mejores. Solo inocentes.

7 comentarios:

chema dijo...

parece interesante ese libro. casi cuatro décadas dan para un amplio estudio sociológico. y por lo que cuentas no se queda sólo en lo superficial.

Candela. dijo...

no es un estudio profundo, ni mucho menos. Pero lo que he leido de momento me ha gustado, que han sido solo un par de capitulos. Y me he enterado de cosas que no sabia y recordado cosas que no tenia muy ciertas si eran verdad o un figmento de mi imaginacion...

Geno dijo...

oooh suena muy interesante el libro

Dina Oltra dijo...

No lo conocía y ya lo quiero. Ese y el de Yo Fui a EGB

Merchi dijo...

Si, suena muy interesante, tengo que buscarlo porque yo también fui niña de Franquito, jajajaja

Gen dijo...

¡Ay,qué susto me he llevado con el título!Yo tampoco lo conocía; habrá que echarle un vistazo.

Ángeles dijo...

A ver si lo veo en mi próxima visita a la librería, cada uno es hijo de una época con todo lo bueno y malo que eso conlleva.
"Yo fui a E.G.B." Lo tengo y es curioso también recuerdas un montón de cosas que creías olvidadas.