miércoles, 26 de diciembre de 2007

LAS CUEVAS DE MARIAMOCO


Mitad leyenda, mitad verdad. Crecí en las calles del casco antiguo gaditano, correteando por las plazas del siglo XIX de Mina y Candelaria, libre como una de aquellas palomas que los viejos alimentaban a diario desde los fríos bancos de mármol. La Alameda era mi rincón favorito, y la Plaza de España el lugar ideal para corretear entre palomas, las que habitaban a cientos, en su palomar de madera, hoy desaparecido. Ahora el Ayuntamiento las considera una plaga y ya apenas se ve a ni­ños con las manos extendidas colmadas de maíz. Adoraba las tardes de verano, cuando mis abuelos me llevaban allí, a dar de comer a las palomas, cuando los jardines no tenían altas empalizadas metálicas para impedir el paso de la multitud de botellón de fin de semana, cuando era posible subir libremente al monumento de las Cortes y sentarte en el púlpito, imitar a una de las esculturas y pretender dar un discurso para una audiencia invisible.

Comprábamos maíz en bolsitas de cinco pesetas o cinco duros, allí mismo en la Plaza, en un carrito de madera destartalado donde además vendían chuches. Te ponías algunos granos en la cabeza, en los hombros y en las manos, extendiendo los brazos como un Cristo en miniatura, y a los dos minutos, tenías una veintena de palomas sumisas picoteando cuidadosamente mientras tú te reías casi con histerismo, la foto perfecta para el álbum de los días que no volveran.
Crecí, además, oyendo las múltiples leyendas que poblaron mi infancia de imaginación y sueños imposibles. Una de ellas es la de las Cuevas de Mariamoco, esos túneles de edad imprecisa que se decía recorrían todo el subsuelo de Cádiz. Tenía amigos que me aseguraban haberse adentrado en ellas, por entradas secretas descubiertas mientras tenían lugar las obras del aparcamiento de Canalejas. Aseguraba este cierto amigo que tras el lavabo de uno de los servicios de dicho aparcamiento, se hallaba una entrada, y que él lo sabía de ciencia cierta porque su tío trabajaba allí y le había llevado a verlas. Supliqué que me llevara, yo, Indiana Jones femenina de muchas ideas y pocos recursos, niñita ignorante de doce-trece años en busca de aventuras con las que soliviantar una existencia aburrida, a caballo casi entre la niñez y la adolescencia. Ni qué decir tiene que nunca llegué ni a la entrada del aparcamiento.
Otro amigo, o quizá el mismo, no recuerdo bien, decía que al desprenderse uno de los bloques de contención de la Playa de Santa María, había dejado al descubierto otra entrada, entrada que me llevé buscando una semana, escalando rocas como una energúmena, creyéndomelo todo, pero tampoco me arrepiento. Fue una aventura inigualable, y no fui sola. Venía conmigo otra amiga tan tonta como yo, e íbamos cargadas con sendas mochilas con un kit básico de "espeleología", o lo que es lo mismo, un par de cordeles robados de la azotea, unas linternas viejas y un par de bocadillos. Como nunca logramos encontrar dicha entrada, nos comimos los bocadillos bajo los tenues rayos de sol de una tarde de primavera.



Las cuevas, jamas las ví. Pero existir, existen. De hecho, el dicho más comun era que si encontrabas la entrada por la plaza de Mina, podías recorrer toda la ciudad por debajo. Algunos túneles se conocían. Los de debajo de las murallas de las Puertas de Tierra y los dragaminas y pretiles del siglo XIX, y la nueva tecnología ha puesto al descubierto unos pasadizos de origen romano de entre 6 y 8 kms. que recorren la mayor parte del casco antiguo, y que en breve se podrán, además, visitar. Supongo que cuando los limpien de las colonias de cucarachas que los pueblan, que al parecer, son no numerosas, si no colosales. Los pocos que se han adentrado, temen mover el haz de luz de sus linternas porque el hacerlo las molesta y se te echan prácticamente encima. Y yo, con diez, once, doce, trece años, pretendía entrar ahí por propio pie!



Dichos pasadizos se extienden desde las Puertas de Tierra hasta la Alameda, se dice que eran túneles de conexión de las zonas nobles de la antigua Gades, utilizados por los más pudientes para evitar ser asaltados a la vuelta del circo o del teatro. Había, en adición, una leyenda mucho más enigmática que se oía por los colegios y que contaban los mismos profesores, aquella del crío que accidentalmente encontró un acceso a las cuevas y se adentró en ellas hasta perderse. Exhausto, muerto de hambre, llegó a una gran sala donde encontró a 12 moros, 12! jugando a las cartas. Según la leyenda estos pasadizos se utilizaron como medio de escape en la Guerra Civil, como seguridad en asedios piratas y como escondite de contrabandos y actividades de origen oscuro.

Y ha sido sólo hace relativamente poco, que Germán Gabarino, gerente de la empresa Monumentos a la Vista se hizo cargo de su investigación y tras contrastar diversos testimonios transmitidos de "boca en boca", descartó los falsos y las pistas le llevaron hasta la Iglesia de Santiago, a pocos pasos de la Catedral. Allí, en la cripta, existe una enorme puerta sellada con ladrillos y piedra ostionera que no conduce, ya, a ningún lugar. Pero Germán , con un plano fechado en 1837, en el que se reflejaban claramente los túneles, su emplazamiento y tamaño, los encontró al fin en 2004. Partiendo de las Puertas de Tierra, antiguas puertas de entrada a la ciudad, uno de los pasadizos lleva hasta el Arco de los Blancos, y de aquí, otro lleva hasta el puerto, aunque este en la actualidad parece hallarse inundado. Otros se dirigen hasta la Iglesia de Santiago y hacia el Convento de San Francisco y finalizan en la plaza de Argüelles, muy, muy cerquita de la Alameda. A partir de ahí se decidio utilizar tecnología y a traves de Geytex, una empresa especializada en tecnología subterránea, GEO-Radares y gavimetría, se estudió el subsuelo de Candelaria, la Plaza de la Catedral, la Plaza San Francisco y la Calle San Juán con resultados positivos.

Así que sólo me queda esperar. Tal vez la próxima vez que vaya a Cádiz estén abiertas, aunque sea un pequeño tramo, ése que dicen que abrirán en el Arco de los Blancos y en la Plaza de la Catedral, para cumplir un viejo sueño de la infancia. Soy afortunada, he cumplido muchos. He conocido a mi heroína de la infancia, Purita Campos. He visitado mi país favorito, Italia. He viajado mucho, he conocido a muchos de los llamados "famosos". Pero los sueños de la infancia, completar el curso de una leyenda, comprobar que es cierto, que nunca te mintieron tus mayores ni te contaban camelos, también es importante. Y esta vez, no necesitaré llevar una mochila con cordeles de azotea.

Foto de la Cueva: Julio Gonzalez.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Curioso... en Orduña, provincia de Gipuzkoa, también tenemos unas cuevas de Mariamoco, pequeñitas.
Me pregunto si existirán otras cuevas por España con el mismo nombre, y me pregunto de donde habrá salido ese nombre y quién sería Maria Moco.

Candela dijo...

Pues Maria moco era al parecer una mujer que vivio en los pasadizos y que se dedicaba a hacer pocimas, y que un dia desaparecio para no ser vista jamas. Eso es lo que dice la leyenda.

pablo dijo...

Hola Candela, soy unos años más joven que tu pero parece que estés contando mi vida. Creo que ambos hemos soñado alguna vez con vivir una aventura al estilo de Indiana Jones y encontrar tesoros ocultos. Me encanta la historia y la arqueología, hace algún tiempo encontré una de las entradas a las cuevas de maria mocos y me introducí con ella, llevaba una pequeña linterna solamente así que solo me atreví a introducirme unos cientos de metros ya que iba solo y temía que me pasara cualquier cosa y nadie supiera donde encontrarme.

Si te apetece ver las fotos en mi blog hay algunas colgadas.

http://caminosdeamapola.spaces.live.com/default.aspx

Candela dijo...

Muchisimas gracias, Pablo, vas a tener que contarme mas cosillas... Voy a tu blog ahora mismo!

Anónimo dijo...

Hola Candela,saludos de un paisano,pues supongo por lo que he leido que eres gaditana como yo,leo tu escrito y me quedo boquiabierto,como decia otro lector me parece estar escuchando mi vida, yo tambien me crie a medias entre el casco antiguo de Cadiz y el barrio de Heliopolis en Sevilla por motivos de trabajo paternos,pero mis recuerdos infantiles vuelan a plaza Mina,Candelaria,Palillero,Javier de Burgos donde estaba mi casa,bueno las de mis Abuelos,Plaza España con sus palomas ,que pena lo que dices de que ya no quedan casi,Sacramento donde vivian mis tios y el siempre añorado Campo del Sur y no puedo olvidarme de la playa La Victoria escenario de mis mayores tropelias infantiles,bueno no me enrollo mas solo decirte que a traves de mis abuelos conocia todas esas leyendas de las Cuevas de Maria Moco para mi que es asi en singular como lo recuerdo sin s final,no se porque de pronto me han venido ha la mente y me he puesto a buscar en la red y es como he dado con tu maravilloso articulo,bueno lo dicho no me enrollo mas perdona el tuteo y saludos desde Sevilla

Anónimo dijo...

Hola Candela,saludos de un paisano,pues supongo por lo que he leido que eres gaditana como yo,leo tu escrito y me quedo boquiabierto,como decia otro lector me parece estar escuchando mi vida, yo tambien me crie a medias entre el casco antiguo de Cadiz y el barrio de Heliopolis en Sevilla por motivos de trabajo paternos,pero mis recuerdos infantiles vuelan a plaza Mina,Candelaria,Palillero,Javier de Burgos donde estaba mi casa,bueno las de mis Abuelos,Plaza España con sus palomas ,que pena lo que dices de que ya no quedan casi,Sacramento donde vivian mis tios y el siempre añorado Campo del Sur y no puedo olvidarme de la playa La Victoria escenario de mis mayores tropelias infantiles,bueno no me enrollo mas solo decirte que a traves de mis abuelos conocia todas esas leyendas de las Cuevas de Maria Moco para mi que es asi en singular como lo recuerdo sin s final,no se porque de pronto me han venido ha la mente y me he puesto a buscar en la red y es como he dado con tu maravilloso articulo,bueno lo dicho no me enrollo mas perdona el tuteo y saludos desde Sevilla

salvochea dijo...

El azar me trajo hasta aquí, y aunque solo sea por continuar dando pábulo a la leyenda te diré, que en la zona donde tuvo lugar la explosión del año 47, existía una supuesta entrada a las cuevas que mencionas.

La entrada existía, que nosotros vecinos del barrio jugábamos al futbol en un pequeño campo baldío existente junto a las vías del tren y la vimos muchas veces.Cerca del viejo(ya inexistente) puente de San Severiano.


Saludos desde El Bierzo
Nunca entramos más allá de unos metros de la boca de entrada, la oscuridad, la suciedad y el canguelo de lo desconocido nos desanimó siempre. Pero dicen que si salia arriba por Bahía Blanca, dicen.

salvochea dijo...

El azar me trajo hasta aquí, y aunque solo sea por continuar dando pábulo a la leyenda te diré, que en la zona donde tuvo lugar la explosión del año 47, existía una supuesta entrada a las cuevas que mencionas.

La entrada existía, que nosotros vecinos del barrio jugábamos al futbol en un pequeño campo baldío existente junto a las vías del tren y la vimos muchas veces.Cerca del viejo(ya inexistente) puente de San Severiano.


Saludos desde El Bierzo
Nunca entramos más allá de unos metros de la boca de entrada, la oscuridad, la suciedad y el canguelo de lo desconocido nos desanimó siempre. Pero dicen que si salia arriba por Bahía Blanca, dicen.

Candela dijo...

Gracias, salvoechea, creo que las cuevas siempre formaran parte de ese pasado aventurero que todos llevamos dentro y probablemente no sean tan interesantes en la realidad como pensabamos de chicos.

la vida sexual de los melanesios dijo...

Mi querida Candela, ¡joder qué bonito como lo has contado!
Que existen las cuevas de Mariamoco es un hecho incontrovertible, puesto que yo, como alguno de los autores de uno de los mensaje, he estado dentro (relativamente cerca de una de las supuestas puertas de entrada que ubicada en los aledaños de la muralla, pero que soy incapaz de recordar ahora, ya que por entonces podría tener 7 u 8 años, cuando hacía tercera clase en los marianistas del S. Felipe Neri extramuros, en el que daban por entonces notas doradas (a más de moradas y negras) si eras el primeraco de la clase.
Un niño de mi curso, un tal Suarez, me llevó hasta allí y penetramos en la a cueva pesar de que sólo hacía unas semanas escasas en que varios niños se habían perdido en su interior e incluso alguno no pudo ser rescatado, tal y como el Diario de Cádiz de la época informó para cagaleta de todos.
¡La verdad es que sólo los niños se atrevían en Cádiz a entrar en aquellas jodidas cuevas!.
Como dentro de nada voy a acercarme por ese Cai que ya malamente recuerdo, no olvidaré en modo alguno volver a dejarme caer por las mencionadas Mariamoco; y ello precisamente ahora que ya no soy un niño, sino casi un viejo que se hartó de desayunar los churros más suculentos con deliciosos aromas a pescaito frito en la freiduría del gallego de la calle de S. Antonio, cerquita ya de la Plaza.
Y, por lo demás, un beso para la Tía Norica y su nieto, que se que están restaurando para ponerlas en el tablado, otra vez en circulación
Soy en realidad un niño de la Pza. de España, 2, de la época del Mojoncillo y de Diego, el guarda de la mala leche, al que jamás vi con leche de tal tipo, sino todo lo contrario, a pesar del triste amargor de su rostro.
Jamás olvidaré tampoco los garbanzos tostados del puesto de Frasquito....que me partieron los dientes, de sus cotufas y sus pipas en cucuruchos, de los paquetes de algarrobas molidas, de los chochos altramuces, de los cigarros de matalahuga y del buitre que vino a Cadi al monumento, que parece que lo trajo una racha viento...como decía la letra de la comparsa de la marmota de Ubrique de Jesulín...

Besos a todos de
JACD.
Er Caena.

Candela dijo...

Muchisimas gracias por tu amable comentario, Caena. No reconoceras la muralla de Santa Maria del Mar, entonces... todo rastro de nuestros años mozos ha desaparecido de alli, los bloques, todo.
Por cierto, mi segundo apellido es Suarez, si no fuera porque creo que mi tio estudio en otro cole, habria dicho que ese fue tu compañero!!

NuevaDimensión dijo...

Hola Candela. Te invito a entrar en un grupo de Facebook que hemos creado sobre los Túneles de Cádiz (cuevas de mariamoco) donde podrás encontrar mucha información y a la vez intercambiar con nosotros todo lo que sepas sobre estos túneles :)
Saludos.
Esta es la dirección del grupo http://www.facebook.com/home.php?#!/group.php?gid=126470017364935&ref=search&sid=100000164528139.2302917181..1

Oscar dijo...

Hola Candela, me llamo Oscar y soy de Cádiz, desde niño me entusiasma estos temas, llevo más de 15 años recorriendo el subsuelo de mi tierra y estoy llevando a cabo una investigación, les dejo el enlace de mi Web por si quieren echarle un vistazo. Un saludo.
www.lascuevasdemariamoco.com

Candela. dijo...

Muchas gracias, Oscar. Precisamente estoy en cadiz en estos momentos, aunque me voy mañana ya, sniff

Candela. dijo...

Muchas gracias, Oscar. Precisamente estoy en cadiz en estos momentos, aunque me voy mañana ya, sniff

Cuevas De Maria Moco dijo...

Hola Candela,si te interesa el tema de las cuevas de maría moco puedes seguirnos en nuestra pagina de Facebook, twitter o google+, tambien me gustaria invirtarte a que eches un ojo a nuestra nueva pagina web:
www.cuevasdemariamocos.es.
Un saludo

Candela dijo...

Gracias, ya estoy en FB!!