jueves, 30 de abril de 2009

Soy blasfema, a mucha honra...

Hoy me acabo de enterar de una noticia, que cuanto menos, es curiosa, y a la vez un tanto inquitante. Parece que esta sociedad en la que vivimos no sólo se ha detenido en el tiempo, sino que además, se dedica a dar pasos hacia el pasado de forma desmesurada. Yo soy de derechas. A veces muy moderada, a veces totalmente radical. Es cuestión de carácter. Y de qué humor me levante. Si yo estuviera en el gobierno, tendría a los presos picando piedra y limpiando los suelos con cepillo de dientes, construiría muros alrededor de las zonas kinkis y tiraría la llave, y problemente enviaría a todos los polacos a casa con una palmadita en la espalda (y una patada en el culo). Pero como no lo estoy, pues de todo esto que se libra la sociedad "moderna".
Sin embargo el Ministro de Justicia Irlandés, que se ve que no tiene otra cosa en la que justificar su desahogado sueldo, parece tener ideas del todo retrógradas: Ayer, a las puertas del Oireachtas, Dermot Ahern defendió el volver a institucionalizar el delito de "blasfemia". Pasándose así mismito por el forro la ley de la Comisión de la Reforma Legal de 1991 que decía que no había lugar a tal ofensa en una sociedad que respeta la libertad de expresión.
Pero, dice Ahern, según ha aconsejado la Oficina del Fiscal General del Estado, esto es necesario, y además se daría a la Policía la total libertad de confiscar cualquier material "blasfemo" de la casa o cualquier otra dependencia relacionada con el acusado, al que además, le caería una penalización de hasta €100,000.
Sin embargo, aún hace falta un montón de papeleo y permisos para que la Policía pueda registrar libremente la casa de cualquier sospechoso de crímenes sanguíneos o delictivos (en un pa♂s donde la pasama no lleva ni pistola. Bueno. Ni siquiera una triste toifa).
Sí, señor Ahern. Ahí mismo, con dos cojones.
Muchos temen que la nueva ofensa pueda ser utilizada por fundamentalistas para acabar con la publicación de material que pueda percibirse como una injuria contra la fe.
¡Dios mio!
¡Españoles!: ¡Esconded la Revista El Jueves! ¡No la traigáis de España, que os detendrán en el aeropuerto!¡No descargueis sus obscenos, atrevidos y blasfemos contenidos, que no van a asustar a la beata del quinto que vive prácticamente bajo los faldones del cura (uy, perdón, esto es blasfemia)!
¡Cagüen Dios! (100,000 de multa, por bocazas)
¡Cagüen San Peo! (al Ahern le sonará a santo español y como no estará seguro, esta vez me cascará con 50,000 del ala).
Jesus-fucking-Christ! (Y por decirlo en inglés, 2 años y un día en la sombra por reincidente...
Y esto sólo es la Iglesia. Meterse con los musulmanes, además, imagino que conllevará ser lapidado tras 10 flagelaciones...

Hola, me llamo Candela y soy BLASFEMA...

10 comentarios:

marian dijo...

tendré cuidado cuando vaya a verte y te pegue dos tiros de no decirte:

-esto te lo mereces cabrona de mierda, me cago en san periquitín

no vaya a ser que me condenen por blasfemias jajjajajajaja
eso sí los dos tiros te quedas con ellos jajajajajajaaja

un beso guapa que os tengo abandonados con la quedada

marta minguella deu dijo...

Candela, en realidad, no me gustan las blasfemias..encuentro que son una tontería de meterse en la boca frases en contra casi siempre, de religión.....pero allá cada uno.

Me encanta decir tacos..eso si, pero mucho...SOY TAQUERA...en casa nunca se dijo ni uno y yo salí taquera mira por donde.

Ahora lo que me he podído reír . hasta las lágrimas con eso de:
Me cagüen SAN Peo......es que no puedo..hasta tengo agujetas...

Ohhhhhhhh que risa.

Anda que en todas partes cuecen habas , pero lo de este ya es la traca final.

Marta Minguella.

BLAS dijo...

Pues me dá que al final no voy a poder visitar Irlanda, porque los monumentos históricos, museos y paisajes me gusta conocerlos, pero eso de tener que quedarme a pasar unos días en el calabozo, como que no... Y a mí me meten en el calabozo en cuanto salga del avión, seguro, vamos...

chema dijo...

hombre, a mí no me gustan las blasfemias, pero lo que sí es cierto, y parece que a algunas personas no se les mete en la cabeza, es que las palabras no matan. lo que matan son las pistolas. y las hambrunas provocadas por regímenes económicos que no funcionan. los males del mundo están ahí, y no en que alguien diga blasfemias, que además sguro que muchas veces no se dicen pensando en su significado literal, sino que se dicen para manifestar enfado o lo que sea... y que conste, insisto, que yo no las digo.

Anabel Botella dijo...

No soy de las que blasfema, pero no es porque sea muy católica, sino porque no me sale decir esas cosas. Es posible que algún taco, no te voy decir que no.
Saludos desde La ventana de los sueños.

Bertha dijo...

Pero que vamos retrocediendo en vezda adelantado, es que ahora nno se podra decer lo que pensamos en voz alta, pero buen se va a ir hacia atras hasta la prehistoria, vamos a por el garote, hay que revelarse, que viva la livertad de expresion?

Candela dijo...

Joer, que requetebuenos me habeis salido todo. Al final me quedare sola en las llamas del infierno! juassssss

CGR dijo...

A mi me pasa como a Marta, soy muy "taquera" (que me ha hecho gracia también, jejeje) pero, digo yo, los políticos, gobernantes y demás ¿no tendrán cosas más importantes a las que dedicarse que a estas? Madre mía, parece que tán aburríos, joer

anele dijo...

Qué manera de perder el tiempo con verdaderas ESTUPIDECES, con la de problemas que hay que solucionar...

Yo también soy muy "taquera", (qué le vamos a hacer!!)es que de esa forma saco toda la rabia del momento y me desahogo; pero eso no hace daño a nadie, hay otras muchas cosas que sí ofenden y hacen más daño.
Y sobretodo, cosas infinitamente más importantes de las que las instituciones y el gobierno deben ocuparse.

Pucca dijo...

Dios!!! Acaso se volverá la República Católica de Irlanda???