



A pesar de su cara de pillo en aquella época, Pepe, hermano de Angelita, Fina y Quico les ayudó en varias actuaciones y grabaciones y en realidad nunca los dejó, acompañándoles en sus viajes siempre que podía hasta que se casó y fundó su propia fmilia (algo así como un grupo junior de los Nins, puesto que es el papá de 7 retoños, cinco niños y dos niñas). Es abogado y Master de Economía y el Vicepresidente de la Fundación Nins.
Aurorita era prima de Marta y Laura. En la actualidad dirige una Agencia Publicitaria con una tía suya y es mamá.
Y Jose María Xutclá, que solía cantar canciones compuestas por M. Minguella, se unió también a esta nueva formación a la edad de 10 años. Jose María ya estaba aacostumbrado a cantar como solista en festivales y se adaptó al grupo sin problemas. En la actualidad vive al otro lado del globo y es nada menos que Físico Nuclear. Una de las últimas veces que se le vio fue en un concierto de la Coral Gaudí en el que precisamente actuaba su sobrina.
Pero no os dejéis engañar por las caritas de niños buenos. Los Nins, ademas de cantantes, eran niños, y sus almas traviesas hacían que el corazón de su directora se debatiese a veces entre reir o estrangularlos como un Hommer Simpson. Porque estos angelitos impecablemente ataviados, eran angelitos sólo en apariencia. Y para muestra, un botón:
A pesar de que los Nins transitorios no hicieron muchas actuaciones para Tv, sí hicieron alguna que otra aparición en pequeñas emisoras, como la de Andorra. Corrían los años en que comenzaban a florecer en nuestro país las autonómicas, y en cierta ocasión fueron invitados a unos estudios cercanos al Paseo de la Habana en Madrid.
Al parecer por aquella época La pequeña Laurita y Santi se habían encariñado el uno con el otro, "eran novios", que solíamos decir las niñas por entonces. Santi estaba totalmente enamorado de la pequeñina, habiendo sido compañeros desde que el grupo comenzara en el 73, hasta tal punto que sólo él se veía con el derecho de decirle a su "enamorada" palabras bonitas y susurrarle secretillos al oido. Pero ¡ah!, sucedió que en el gallinero entraron nuevos gallos (léase Quico, Pepe, José María, Pablo...) y las niñas se volvieron literalmente loquitas por los recién llegados. Y Laura posó sus ojos en Quico.
En el plató, el escenario aguardaba a estos niños siempre bien avenidos, un atrezzo de arbolitos de madera, verdes hojas, frutos multicolores, un manto de césped verde, cielo azul, nubes blancas, un fondo bien trabajado que en muchos casos no se veía ni en la televisión estatal.
A punto de salir al escenario, Quico le dijo alguna monería a Laura, haciéndola sonreír, ante la atenta mirada de un Santi cada vez más celoso, aunque se tragó el orgullo y no parecía afectado por el obvio coqueteo. La grabación siguió su curso, comienzan a cantar sonrientes "Un angel en tejanos", y Santi le dice algo entre dientes a Laura (cosa que tenían terminantemente prohibida mientras actuaban). Laura le contesta algo que al parecer molesta al niño, que sin pensarlo, se gira sobre sí mismo y le propina una patada en la espinilla, haciéndola perder el equilibio y cayendo sobre uno de los árboles de madera. Quico, cual paladín al rescate, se enfrenta a su compañero, que le propina una patada como a Laurita, cogiéndole tan desprevenido que cae sobre otro árbol del escenario, mientras el resto de la agrupación seguía cantando "En el cielo azul.. en el cielo azul..."
Hubo que detener la grabación, naturalmente, porque del atrezzo poco quedaba en pie, y llevó aproximadamente dos horas volver a arreglar el escenario, exactamente el mismo tiempo que se tardó en calmar a un Santi celoso de los parpadeos de su amada Laura para con Quico.
Y si esto no fuera poco, los segundos Nins no se quedaron atrás con sus travesuras. De hecho, éstos, que son los que más se recuerdan, con las niñas de rubias melenas largas y los niños bien peinados, fueron, como mucho, los peores en cuanto a trastadas. Pero eso... queda para otro post.
© Ruth Bernardez




Richard Harris murió en Octubre del 2002 y sus cenizas fueron esparcidas en las Bahamas donde vivía (no en Limerick, que aquí ya bastante tienen con las de Angela). Su reputación de mujeriego y bebedor a veces hace sombra a sus logros como actor. Durante los 44 años de su carrera artLstica, fue nominado al Oscar dos veces (por This Sporting Life y por The Field) y nominado una vez al BAFTA y al Emmy, pero al contrario que su compañero celta Richard Burton, cuyo sistema no pudo resistir el abuso de su estilo de vida, Harris no solo vivió hasta los 72, sino que también resucitó su carrera tras cumplir los 60, emergiendo de la oscuridad para representar papeles como Bull McCabe en The Field, Marcus Aurelius en Gladiator, y el Profesor Dumbledore en las dos primeras entregas de Harry Potter. Fue durante la grabación de Gladiator que Harris se hizo gran amigo del neo-zelandés Rusell Crowe.

La transición de abandonar Nins, bien porque ya eran mayores o porque les había cambiado la voz, era algo que se llevaba a cabo sin traumas. ¿Y qué fue de esos niños? ¿Dónde se encuentran hoy en día? Desde luego no se puede decir que la vida les haya tratado mal o que estén marcados por una infancia bajo la luz de la fama. Son personas normales y corrientes, padres y madres de familia que han hecho de su futuro un verdadero éxito.
© Ruth Bernárdez. No acepten imitaciones

