jueves, 15 de octubre de 2009

EDIFICIOS UN TANTO PECULIARES

Hace unos días La Rana de Inma nos enseñaba un edificio de dudosa simetría en su blog. Hoy en El País, viene un artículo sobre los diez edificios más raros del mundo. Algunos los conocía y no me llamaban especialmente la atención, otros son un descubrimiento agradabilísimo para la vista.
El Experience Music Project es obra del arquitecto canadiense Frank Gehry y se encuentra en Seattle (USA). Es un museo cultural dedicado a la historia del rock construido con más de 21,000 piezas de acero en una estructura pintada de azul y rojo entre otros colores

Arriba, La Casa Danzante en Praga, también conocida como Fred y Ginger en homenaje a la famosa pareja de bailarines, diseño de Vlado Milunic y Frank Gehry. En el último piso se encuentra un restaurante-mirador con vistas a la ciudad y al río Vltava.
Con 180 metros de Altura, la Torre Gherkin (su nombre real es 30 St. Mary Axe) como es popularmente conocida, se encuentra en el centro financiero londinense, y al contrario de lo que muchos piensan, no está diseñada por el mismo arquitecto de la torre Agbar de Barcelona aunque sus similitudes son evidentes.
El Museo de Arte de Denver aloja varias colecciones mundiales y se amplió con la construcción de un nuevo edificio hecho de acero y titanio, denominado Frederick C. Hamilton. Posee un vestíbulo alto con techo de cristal y una conexión de puente aéreo en cristal al museo que llega a un pabellón acristalado en el último piso donde también hay un restaurante.
Arriba, la creación de Oscar Niemeyer para el Museo de Arte Contemporaneo de Niteroi en Brasil. Ocupa 817 metros cuadrados, 16 de alto y cincuenta de diámetro con capacidad para sesenta visitantes en sus tres plantas.

Diseñado también por Frank Ghery, "el papá" de la torre danzante de Praga, la ciudad M o MedienHafen se halla en el puerto fluvial de Dusseldorf en Alemania. Aquí pueden visitarse cines, tiendas y bares.


Las Casas Cubo en Rotterdam están formadas de cubos cuadrados e inclinados 45 grados. Son un total de 32 cubos sobre pilares hexagonales que al parecer son bastante cómodas como vivienda. Cada uno tiene tres plantas, 100 metros cuadrados y algun rincón dificil de utilizar por su angulosidad.
El Templo de Loto se encuentra en el sur de Delhi y está hecho de 27 pétalos de mármol con nueve estanques a su alrededor. Es el santuario Bahai diseñado por Fariboz Sahba, diseñador de origen iraní que con cada pétalo representa la unidad de las distintas religiones del mundo. Cada uno de los jardines que lo rodean posee un significado.

El islote de Holmen, en Copenhague, era un antiguo astillero donde ahora se alza la Opera Real, sede de la Orquesta y el Ballet Real danés. La cubierta voladiza tiene 32 metros de longitud y su interior alberga cinco pisos con salas de ensayo bajo el auditorio, que se halla a 13 metros bajo el nivel del mar. En total tiene 1000 habitaciones en sus 14 pisos y ocupa 41,000 metros cuadrados.

El Estadio Nacional de Pekin se construyó exprofeso para los Juegos Olímpicos de 2008 y está cubierto de una estructura transparente e independiente de zona interior de hormigón. Su peculiar aspecto le ha dado el sobrenombre de "nido de pajaros"

Y... aquí en Limerick no queríamos ser menos, y por eso, escondido en el más ignoto corazón de la ciudad, perdido habitualmente de miradas curiosas y turistas con cámaras que puedan dañar con sus flashes la estructura inusual de este edificio, tenemos... tenemos...

¿Qué carajo es ésto, Dios mío de mi alma...?

miércoles, 14 de octubre de 2009

ENCUESTA

Hoy cuando he bajado a recoger mi correo, encontré una carta enorme con membrete del CSIC. Sin poder aguantar la curiosidad (generalmente la única correspondencia de este tipo que me llega suele estar vinculada a campañas electorales), rasgué el sobre para ver de qué se trataba: una encuesta conjunta con el Ministerio de la Ciencia y la Innovación, la Junta de Andalucía e IESA. Así que ahora sabréis en qué se gasta parte del capital de vuestros impuestos:
Estimada blablabla,
Quisiera invitarle a participar en un estudio cuyo objetivo es disponer de un mejor conocimiento de la situación en la que viven los andaluces que residen en el extranjero.
El estudio lo realiza la Consejeria de Gobernacion de la Junta de Andalucia, la cual está interesada en conocer, en general, las condiciones de vida y las expectativas de retorno a Andalucía (¡JAAAAA!) entre aquellos andaluces y andaluzas que residen en el extranjero y, en particular, las necesidades de atención social que demandan. (...) El Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) (...) se ha encargado de la distribución de un cuestionario entre un conjunto de andaluces y andaluzas seleccionados al azar (encima te hacen sentir como si fuera un privilegio. Que me manden dinero y ya veran que contenta me pongo!).
(...)Su opinion e información (...) costituyen la principal fuente de conocimiento de sus condiciones de vida y sus expectativas de retorno a Andalucía.
(...)

La encuesta se componía de un cuestionario de 6 páginas y 59 preguntas. Se podía hacer rellenando el papeleo que me habían enviado y devolviendolo en el sobre franqueado que lo acompañaba, facilitándoles mi telefono para que me llamaran ellos o bien hacerla en su página web, opcián que finalmente me ha convencido más por ser lo más rápido. La encuesta es voluntaria, pero ya que se han tomado la molestia de gastarse vuestro bien ganado dinero en esta gaditana viviendo en Limerick, he tenido la consideración de responder, jajaja.
Las preguntas eran de todo tipo: cuánto tiempo llevo viviendo aquí, en qué año abandoné andalucía, cuántas habitaciones tiene mi casa (¿se me colará alguien por aquí aprovechando la coyuntura??), si es en propiedad o alquiler, si tengo propiedas en Andalucía y todas estas cosas.
Otras me han parecido un tanto indiscretas, como por ejemplo que de cuánto dinero disponemos en casa mensualmente, si llegamos con dificultad a final de mes/gastamos todo en el mismo mes/se reserva una parte para ahorros, o si alguna vez hemos dejado de pagar algún recibo. Ah, y la mejor de todas, pregunta 1 del Bloque D:

  • En estos momentos, ¿cuales son, por orden de importancia, sus problemas o necesidades principales? Y has de enumerar tres. Pues he puesto Ninguna, ninguna y ninguna. ¡A tí te lo voy a contá!
Otras preguntas me han parecido un tanto mal planteadas o innecesarias. Como ésta que dice: Por favor, indique cuántas veces ha viajado a Andalucía. Y te da como opción del 1 al 10. ¿Pero... cuántas veces he viajado a Andalucía cuándo? ¿En mi vida? ¿En el último año? ¿Desde que estoy aquí? Otra:

  • ¿Podría decirme si se ha planteado alguna vez la posibilidad de trasladarse definitivamente a Andalucía?

La pena de esta pregunta es que al contestar a través de la web, sólo podía responder: Sí, me lo he planteado o No, no me lo he planteado. De haber tenido que enviar la encuesta adjunta habría escrito Jaaaaaaaaaaaaaa o Noooooooooooo como tercera posibilidad.

En fin, una buena manera de perder 15 minutos de mi tiempo que supongo servirán para que sepan que el próximo año no tendrán un parado más en las listas porque me quedo aquí, que no tengo ninguna propiedad ni cuenta bancaria ni nada en España por lo cual puedan exprimirme dinero, y la pobre consideración que tengo hacia las actuaciones del gobierno español, andaluz y el irlandés. Ah, y que me siento MUY satisfecha (última pregunta de la encuesta) si pienso en todo lo que me ha pasado desde que me marché de Andalucía.

Cágate lorito. Además me han traido los tres últimos números de El Jueves así que estoy SUPER satisfecha. Y tengo mi muñequito vudú (regalo con el Extra).

martes, 13 de octubre de 2009

MI COLEGIO, FACEBOOK Y LA SRTA. FUSTÉ (El Rincón de Lar)

Hoy tuve la felíz idea de ponerme a mirar en Facebook si mi antiguo colegio tiene grupo. Y he encontrado mi Instituto, pero no mi colegio de EGB.
Yo estudié en el Amor de Dios de Puntales. En Cádiz había dos centros y para diferenciarlos entre sí, uno era el Amor de Dios de Puntales y el otro el de Marconi. Más tarde el de Puntales pasaría a llamarse Nuestra Señora de Lourdes, aunque medio Cádiz siga conociéndolo como el Amor de Dios de Puntales. Y ya le dediqué un par de posts a estos colegios. Sin embargo, las aventuras que contar en uno y otro son interminables. Siempre diré que del Amor de Dios de Marconi, al que se pasaba (si querías seguir en la misma institución) al finalizar octavo de EGB, no guardo gratos recuerdos. Tampoco es que supusiera una tortura acudir a clase, pero no fue el lugar ideal para pasar por el difícil trauma de la adolescencia: monjas carceleras, recreos en la azotea con sus barandillas rodeadas de alambres de púas (el primer año las veteranas nos decían que estaban electrificadas y teníamos miedo hasta de acercarnos a la pared), unas ventanas con vistas a la via del tren (hoy soterrado), y normas, normas y más normas.
En el Amor de Dios de Puntales (o Ntra. Sra. de Lourdes), las monjas habían sido mucho más flexibles y sólo un par de ellas se habían ganado a pulso un apodo. Las de Marconi, lo llevaban bordado casi en el uniforme, sin ellas saberlo. Quizás por ello recuerdo más sus motes que sus nombres.
Hoy encontré ese grupo en Facebook, aunque no reconozco a nadie. Allí sólo pasé dos o tres años, luego decidí marcharme al Instituto Columela y estudiar en horario nocturno para poder dedicarme a la radio durante el día. De modo que a no ser que encuentre a alguien que estuvo en mi clase, difícil será que reconozca siquiera otros rostros de cursos superiores o inferiores. Hay incluso un par de chicos, y en los años que cursé allí sólo éramos niñas. Cuántos males hizo la llegada de los colegios concertados!
Sí recuerdo, sin embargo a Sor Puri (la pulgui), autócrata de nacimiento, la perfecta pareja de Adolf Hitler: chiquitita y mostachuda, siempre haciéndonos correr al entrar y al salir... a la vez que nos decía que no corriésemos!! ¿Cómo es posible apresurarse para no llegar tarde sin echar una carrerita por aquellos pasillos interminables de suelo encerado y pulido? O Sor Celina... la temible directora que nos ponía mirando al Peñón con una mirada de las suyas. Me acuerdo de las dos Mari Cármenes (la rubia y la morena, para diferenciarlas). Quien tenía en clase de Inglés a la morena se aseguraba buenas notas. No porque aprobase con facilidad, sino porque aprendías. La rubia, sin embargo, era difícil de entender incluso hablando español. Había estudiado inglés en Gibraltar, decían los rumores, y a mediodía solía consumir en su csa una botella de vino con la comida (según otros rumores), porque cada día te pronunciaba de una manera diferente. Y sus traducciones erróneas eran famosas entre sus atemorizadas alumnas.
En Naturaleza teníamos a Paco Pepe (él insistía en que se llamaba Francisco José), y en Física y Química tuvimos a un profesor muy cachondo, don Emilio. El que nos enseñó la teoría de las bolitas (chiste jocoso entendido sólo por los que estuvieron ese día en su clase y referente a que las mujeres no teníamos... bolitas...). Recuerdo a la Srta. Asun y su chaqueta eternamente manchada de tiza... y a Isabel Fusté, que nos dio Ciencias Sociales y luego Historia o Geografía o ambas.
Y hoy al meterme en el grupo de Facebook me he enterado que murió hace pocos días, el pasado 6, que la misa se ofició en la parroquia de Santo Tomas el día 8 y que tenía 66 años y un cáncer ponzoñoso. De Isabel me hice muy buena amiga tras ser exalumna. Y me dolió un día, años después, cuando me la crucé cerca de la plaza España, la saludé, la detuve y... no me reconoció.
Isabel había sido durante un tiempo casi el hazmerreir de una clase de 42 niñas con muy poca vergüenza, en esa edad en la que crees que estás en poder de la razón, que tus padres son unos tontosdelculo que están ahí sólo para fastidiarte y que tú tienes la llave de la verdad absoluta. Fusté siempre había sido rarita, de ojeras profundas, ligeros ticks y cara de pocos amigos. El día que nos dejó patidifusas pegadas a los asientos rayados de nuestros pupitres, fue la clase que de pronto se quedó callada en medio de una lección... miró al suelo... suspiró... miró al techo... cerró los ojos y salió corriendo del aula. Unas rieron, otras callaron. Todas comenzamos a murmurar. Y cuando volvió a entrar, éramos un sepulcro.
Su historia no era un secreto: su marido la había dejado por un modelo más nuevo y bonito. A partir de ahí se mostró siempre muy triste. Decían que sufría depresión. Yo me cambié al Columela poco después de este incidente y me reencontré con ella un día. Desde entonces quedábamos un par de tardes para tomar café en el Miami, y nos abrimos nuestros corazones. Yo acababa de conocer al que ahora es mi ex y estaba pensándome si irme con él o no... y ella me animó, me dijo que para arrepentirme siempre habría tiempo, y ¡vaya si lo hubo!
Luego perdimos la comunicación cuando me fui y me sentí dolida cuando unos seis años después no me reconoció. Yo tampoco reconocí su mirada, aunque tenía mucho mejor aspecto que cuando me marché. Qué cruel es la vida. Sólo tenía 66 años y unos alumnos que estoy segura que la apreciaban, porque era muy buena profesora.
Quizá sea una de las pocas profesoras de ese Amor de Dios de la que guardo, junto a Mari Carmen la Morena, un gratísimo recuerdo. El resto pudo pasar sin pena ni gloria. También recuerdo las clases de gimnasia con la quebrantahuesos (Cati), las carreras en el patio, las funciones de fin de curso, la eterna leyenda de la Mano Negra de los lavabos (no vayas, noooo...)
Claro que el Amor de Dios de Puntales nos daba más juego en ese sentido... Esos llantos desconsolados al ver a los militares de la base salir en tanques caqui (¡la guerra, ha estallado la guerra!), el tener el patio pegado a los depósitos de Campsa (cuántas evacuaciones hemos tenido), las otras evacuaciones por amenaza de bomba, las leyendas del puñal clavado en la imagen de la virgen en al capilla... el terror pavoroso al molondro del Cristo en el pasillo junto a la sacristía, la imagen teresiana de Sor Engracia, medio ciega, bordando en el hall junto a la secretaría, las sirenas del colegio de enfrente (y los gritos de los niños), frente a nuestra arcaica campana (hasta que instalaron el timbre). El invisible cuarto de los ratones (que algunas situaban tras esa puerta pintada de gris en el hueco de la escalera), el rumor de que el fin del mundo se acercaba por maremoto/eclipse/conjunción de planetas. Porque lo he visto en la tele/se lo he oido al niño de la vecina/lo he leido en el Diario/ melohadichounamigoquesupadreesmarinero. El terror a ir al baño en medio de clase, en el silencio casi pecaminoso de la interminable galería. Aquí no teníamos Mano Negra. Aquí el rumor era: rata que te muerde el culo/serpiente que se desliza bajo la puerta (esas puertas a las que les faltaba una cuarta y por donde a veces te pegaba algún susto otra chica que miraba a ver si estaba "ocupado"), o el temor de encontrarte con el asesino psicópata que le había clavado el puñal ensangrentado a la Inmaculada de la capilla. O encontrarte de frente con la limpiadora que tenía más mala leche que todos los anteriores juntos.
Recuerdo con acritud ese patio de chinitas que tiempo después sería de rasposo cemento, donde me dejé igual la piel de las rodillas, los codos y casi algún diente; los barrotes de la puerta de entrada y las caras pegadas a ellos esperando a José (jauría gritando Josééééé hasta que le veías aparecer empujando el carrito junto a la curva) en el recreo y su carreta con pipas, chuches y sobres sorpresa. O cromos, chicles (prohibidísimos), estampas y los codiciados úlbumes... José, con su diente perdido y su sempiterna gorra gris.
Los paseos a casa a la salida, casi media hora de caminata pasando por delante de la Campsa y un edificio que se nos antojaba un palacio, con jardines y un seto donde crecía en primavera una florecita de colores anaranjados y rojos que procurabas no ponerte en el pelo porque se decía que de hacerlo te quedabas calva... El largo muro de ladrillo de la Aeronáutica, con su soldadito en la puerta (objeto de nuestro deseo añitos más tarde "Me enseñas la pistola, mushasho?")... la Bahía, imposible en días de Levante a no ser que quisieras acabar en Puerto Real. Las constantes huelgas violentas de los trabajadores de Astilleros.
Los estudiantes en los sesenta correrían delante de los grises: yo recuerdo haber corrido lejos de los trabajadores de astilleros, de ver contenedores ardiendo, tocar mi primera -y única- pelota de goma, oir disparos a escasos cinco metros y observar como un par de barrios quedaban reducidos a poco menos que una batalla campal.
Y me pregunto cuántos de mis profesores quedan aún con vida, cuántas de mis compañeras siguen siendo gilipollas, cuántas están felizmente casadas/divorciadas/solteras y si algún día nos volveremos a ver.
Curiosamente tantos recuerdos como conservo del colegio, tantos nombres enlatados en la memoria... Y no puedo decir lo mismo de muchas de esas 41 niñas que me acompañaron durante esos ocho-nueve largos años. Qué parca es la mente.

lunes, 12 de octubre de 2009

ELENORE


Hoy es uno de esos días en los que sólo me apetece relajarme y oir canciones como ésta...

domingo, 11 de octubre de 2009

La buena, la mala, y una de Tarantino... que no es de Tarantino

Cada Sábado solemos alquilar un par de películas. Creo que a partir de hoy haré una sección los Domingos sobre ellas, porque nunca me he tragado tanta mierda como en las últimas semanas. El problema de alquilar tanto Dvd es que llega un momento que lo has visto todo. A veces, por ser tan buenos clientes (durante la semana también alquilamos alguna), nos han llegado a dar películas gratis. Anoche fue una de estas ocasiones, y acabamos hasta las cuatro y pico de la mañana viendo Looking for Eric, Synecdoche NY y Hell Ride.

De la primera no tengo nada malo que decir. Una película correcta, para el lucimiento de Eric Cantona y dirigida por Ken Loach que comenzó de manera aburrida (mucho acento de Manchestah, mucho diálogo trivial y familias disfuncionales), para subir en crescendo a un final apoteósico. Y una frase para el recuerdo: "No soy un hombre cualquiera. Soy Eric Cantona". La sinopsis del film la podéis encontrar en cualquier búsqueda en Google. Pero no es una película sobre futbol aunque sí un claro homenaje a la carrera de uno de los jugadores más... locos de la historia.
La segunda película, Synecdoche NY, con Phylip Seymour-Hoffman y un buen elenco de actores me aburrió soberanamente, hasta el punto de que al menos los últimos tres cuartos de hora de la misma los pasamos a velocidad acelerada. Es una película larguísima (no me creo eso de los 124 minuos, juro que fueron como veinticuatro horas más) cuya sinopsis no podría siquiera empezar a comentar: no tiene ni pies ni cabeza, es un absurdo total de principio a fin (si es que tiene un fin), con situaciones completamente bizarras, como el hecho de que uno de los personajes (interpretado por Samantha Morton) vive en una casa que es perpetuamente devorada por las llamas. O el hecho de que el protagonista (Seymour-Hoffman) tenga un diario de su hija que se escribe solo aún después de su marcha. O el absurdo cambio de acento de Jennifer Jason Leigh, que pasa de su acento normal al francés y luego al alemán... O que cuando se esté muriendo utilice traducción simultánea vía auricular con Hoffman para entenderse...
No sé, quizá aquí aplicarían muchos de los conceptos de Sergio aunque no creo que nadie esté en su mejor momento, pero quizá sí que sea una película para cinéfilos. Para mí, una insoportable mierda, lo siento. Si alguien entiende qué tipo de alegoría trataba de hacer llegar al espectador, que me lo explique, porque yo lo único que entendí es que es la película en la que intervienen más actores usados a lo largo de toda la saga de Hannibal Lecter.
La que sí me gustó bastante es Hell Ride, presentada y producida por Tarantino (que no dirigida), y con un tufillo a lo mejor de Tarantino/Robert Rodríguez que quita el sentío. Hay imágenes claramente sacadas de Desperado/El Mariachi de Rodríguez, otras de "clásicos" de Tarantino como Reservoir Dogs, y muchos, muchísimos, de sus actores fetiches: Michael Madsen, Larry Bishop, David Carradine... y mucha, mucha teta de plástico y culos imposiblemente duros. El cásting también incluye a Dennis Hopper, Eric Balfour y un hilariante Vinni Jones.
La película está dirigida por el mismo Larry Bishop, que coincidió con Madsen en Kill Bill 2. El nombre de su personaje, Pistolero, es un homenaje a Robert Rodríguez en Desperado. La idea de la trama es de Tarantino (sus influencias se notan), tras ver The Savage Seven (1968) con Larry y decirle que el destino quería que hiciera la mejor película de moteros de la historia y que él la produciría.
La música ha sido seleccionada personalmente por Tarantino y eso se nota, es su estilo. Algunas de las canciones de la banda sonora, además, han sido escritas e interpretadas pro Robert Rodríguez.
La violencia y la acción está asegurada y también el humor sardónico que caracteriza este tipo de películas. Quizá no es "el mejor film de moteros de la historia", pero me despertó del sopor que me produjo la anterior pifia. Y Vinni Jones está, como siempre... estático.

sábado, 10 de octubre de 2009

¡En que lio me he metido! Memorias de una Aupair es ahora privado


Hace un tiempo comencé a relatar mis aventuras como ex-Aupair allá a finales de la década de los noventa en Limerick. Por razones personales, he decidido hacer dicho blog privado, de modo que sólo aquellos lectores con invitación podrán tener acceso a él. No hay ningún requisito especial para ser lector del mismo. Si pides paso dejándome en mi correo personal o por aquí tu mail privado para poder enviarte una invitación, no tengo inconveniente en añadirte a la lista de lectores. Para ello recibirás en tu correo un invitación de acceso al mismo que necesitas aceptar. Como tengo habilitada la moderación de comentarios, tu email personal no se hará público, puesto que no publicaré dicho mensaje para salvaguardar la privacidad de todo aquel que así lo desee.
Gracias por vuestra paciencia e interés y en breve recomenzaré la historia justo donde la dejé la semana pasada.

viernes, 9 de octubre de 2009

VA POR INMA... (envidia cochina, jijiji))

Corría el año 89 y yo compaginaba los estudios con mi trabajo en la radio, cuando corrió el rumor por el Instituto de que Alejandro Sanz acudiría a los estudios de la SER para una entrevista en Los Cuarenta. Yo había sido adolescente asidua de visitas de otros cantantes (Gonzalo entre ellos), y posteriormente haría mis prácticas en esos mismos estudios, y allí que nos fuimos corriendo un grupo de adolescentes hormonales a la caza y captura de foto y autógrafo con un casi desconocido Alejandro Sanz. Su primer álbum pasó relativamente desapercibido, pero a nosotras ya nos gustaba igual, ademés que él siempre decía que "se sentía gaditano a pesar de haber nacido en Madrid", y siempre veraneaba en La Línea. Eso sí, el acento andaluz y el flamenquito apaleao de sus últimos álbumes no tenía lugar entonces, cuando trataba de abrirse camino en la industria discográfica.
Fotos sacamos muchas, con nuestras cámaras patateras de carrete, a media luz en el portal abajo de la emisora. Las mías no salieron, demasiado oscuras (ventajas ahora de las digitales, puedes ver y repetir).


Por entonces tenía yo una libretita en forma de paquete de tabaco de Winston, cortesía del Super Pop, que guardaba algunos otros autógrafos... Y casualmente ayer encontré su rúbrica dentro de un libro que a veces hojeo... muy de vez en cuando.
Yo no he ido a sus conciertos, ni Alejandro me ha dedicado una mirada capturada para la eternidad.... ¡¡¡Pero sus manos tocaron mi boli y mi libreta!!!

jueves, 8 de octubre de 2009

LA MANO QUE NO ERA MANO

El pasado fin de semana, el Puerto Deportivo de Chipiona fue acordonado tras aparecer una mano cortada, pequeña, posiblemente de mujer, con un reloj aún en la muñeca sesgada. No, no es el comienzo de una historia de terror. Ni una historia de Halloween. A juzgar por los resultados, podría ser la trama de una comedia, de hecho.
La Guardia Civil cerró todo acceso al puerto. Los primeros pensamientos es si se trataría de la mano del cuerpo todavía por aparecer de Marta del Castillo, por lo que se movilizó de inmediato un grupo de Sevilla, a parte de todo un despliegue forense al más puro estilo CSI. La mano fue empacada y enviada al Instituto Armado para pruebas de ADN y demás, donde se quedaron totalmente anonadados al comprobar que la mano, ni siquiera era mano. Bueno mano, sí era. Pero no humana. Estaba confeccionada con carne de cerdo, huesos de animales y látex... o lo que es lo mismo, era un prop de los usados en efectos especiales, provenientes de una película, sin duda. O esa es la conclusión final a la que ha llegado la Benemérita a falta de una explicación mejor.
Primero se dijo que podría pertenecer al rodaje de una película que tuvo lugar en el mismo puerto de Chipiona a finales de Agosto, pero Angel Tirado, el director del film, llamado Deriva, parece presentar la misma como un corto en el que se trata de reflexionar sobre los efectos del hombre en el cambio climático... muy alejado de cualquier concepto que pueda resultar en la pérdida de "una mano".
La otra posibilidad era la de la película de Julián Lara, Sweet Blood, que tuvo algunas escenas rodadas cerca de la desembocadura del Guadalquivir. Pero Sweet Blood es una cinta de vampiros, no de zombies, y que sepamos, a los vampiros no se les caen los miembros a cachos. Además dice el mismo Lara que suelen ser muy cuidadosos con sus "piezas" porque ya tienen experiencia de haber perdido una pierna una vez, que acabó en un contenedor y por lo cual fueron severamente multados.
El caso, de cualquier modo, está cerrado: no es mano humana, no hay crimen, no hay cuerpo que buscar (a pesar de que un helicóptero se pasó unas buenas horas sobrevolando las aguas a ver si aparecía el resto).
Pero aún no se sabe de dónde procede la falsa mano. ¿Alguien canta el Cinco Lobitos...?

martes, 6 de octubre de 2009

UN CUMPLEAÑOS INOLVIDABLE (El rincón de Lar)

No es mi cumpleaños, ni siquiera se acerca. Sin embargo, cada vez que voy a viajar a casa me acuerdo de uno de mis últimos cumpleaños celebrados allí (si no el último), con mis amigos. Voy a casa en Diciembre, para hacer en cuatro días lo que debería hacer durante el resto del año: visita al dentista, revisión médica, compra de medicamentos masiva (aquí son pa niños, joder, no tienen fuerza alguna), y visitar callejuelas y tiendecitas que aún conservan su sabor de antaño. Esta vez me he prometido volver a pisar las aulas donde aprendí a ser persona. Y quiero saber si la cabeza del Cristo que tanto miedo me daba aún sigue allí: en el pasillo que iba al gimnasio.
Y siempre me acuerdo, cuando voy, de los amigos que ya no están. Que ya no están en Cádiz, que seguir siguen en este mundo... desperdigados por ahí, yo la primera, claro. Y recuerdo cuando aún estábamos juntos y nos divertíamos en aquel garaje de la Zona Franca, mientras J. martilleaba, o petroleaba, o cambiaba una rueda y los demás mirábamos y bebíamos cerveza. Y recuerdo mi 31 cumpleaños o el 32, el mejor de todos. Ningún cumpleaños de la infancia, ninguna ilusión de niña, ningún regalo costoso podrá jamás ponerse a la altura de ese cumpleaños.
El año anterior, mi amigo G. había montado una fiesta sorpresa para C. allí mismo, en el garaje de J.. J. fue a recoger a C. a su casa, como cada tarde y al abrir la puerta, se encendieron las luces y empezó a sonar la música. C., que siempre es impredecible, pegó un grito que se oyó en Murcia y se largó corriendo, aterrorizada, calle abajo, ante las miradas atónitas de... los congregados para la fiesta sorpresa. J. tuvo que correr tras ella y calmarla y explicarle... que no pasaba nada.
A mí me hicieron algo parecido, sólo que yo no corrí calle abajo sino dos metros más atrás a la maleta de mi entonces moto a coger mi cámara de vídeo, porque aquello prometía. Aunque a aquellas alturas de la noche, no esperaba ni fiesta, ni felicitaciones, ni nada de nada.
El día no había comenzado bien. Para empezar, era Domingo de Carnaval, Cabalgata Magna. Por más que llamé y llamé hasta que se me acabó el saldo de dejar mensajes, ninguno de mis amigos respondía al teléfono. Llamé a sus casas y me decían que no estaban, que habían salido, que les darían mi mensaje si aparecían... Y así, más sola que la una y con el corazón en la mano dispuesto a darle una patada (el día de mi cumpleaños y tenía que irme a ver la Cabalgata sola), me fui a hacer fotos y grabar carrozas, chirigotas y disfraces multicolores con el comienzo de un dolor de muelas ¡Lo que faltaba!. Al finalizar la cabalgata, volví a hacer mi ronda de números. Esta vez ¡al fin! pillé a J., que me dijo que quedáramos esa noche en casa de mi hermana, que entonces vivía junto a la playa, y que de ahí nos iríamos a ver los Fuegos Artificiales desde el paseo y luego a tomar algo.
A las once aparecen J. y C. y JJ., el novio de G., pero ni rastro de G., que, me dicen, se reunirá con nosotros más tarde porque viene desde El Puerto. Tras los fuegos, nos vamos a un bar donde los invito, por ser la fecha que es, a una bandeja de ibéricos y unas cervezas. Estábamos finalizando las últimas lonchas de jamón (a eso se le llama calcular bien el tiempo) cuando le suena el teléfono a J., que con cara de circunstancias nos dice que vamos a tener que cortar la fiesta (qué fiesta??) e irnos para el garaje porque el tontolaba de G. había tenido una avería y venía desde el puente Carranza empujando el coche. Y esperaba llegar al garaje en cualquier momento y que J. por favor le solventara la avería, así que allí nos montamos en las motos y nos fuimos a la Zona Franca.
Silencio absoluto.
J. abre la portezuela metálica, meto la moto y procede a abrir la puerta del garaje... luces y... música de streaptease... salgo a por la cámara y vuelvo a tiempo para ver... una sábana... una luz detrás... la sombra reflejada del cuerpo orondito de G. ... que al ritmo de no-recuerdo-qué canción disco se deshacía como un profesional de la camisa... tirándola fuera de la sabana... se arrancaba de cuajo los pantalones... el tanga... y aparecía ahí de pronto una sombra descomunal cual badajo de campana... Creo que si no me acuerdo de la música es porque las carcajadas ahogan el sonido del cassette...
Se acaba la música, se apaga la luz... y sale G. ... con unas mallas a lo Beyoncé en el vídeo All the Single Ladies, y un calcetín muy bien relleno cosido en el mismo... centro.
Sí, sí, hubo pastel (con dos cerdos dándole que te pego como decoración), hubo fanta, patatas fritas, ganchitos al queso y mucho piscolabis, pero yo... yo me quedo con mi streaper gay... ¿A que tengo unos amigos sencillamente adorables?

lunes, 5 de octubre de 2009

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE



Siobhan Kerney y su marido Brian habían logrado el sueño de muchos matrimonios: Ella era guapa, llamativa, con una buena educación, de excelentes maneras e inteligente. El era un hombre de negocios, de posición acomodada, atractivo, amable. Juntos tuvieron una ricura de niño al que adoraban y un buen día, dado que todo les iba tan bien, decidieron adquirir un hotelito en Mallorca y hacer realidad su sueño. En verdad habían ido a Mallorca de vacaciones, como otros muchos irlandeses, atraidos por el sol y el ambiente "no tan tipical-spanish". Pensaban comprarse un yatecito, nada ostentoso, pero se enamoraron perdidamente de un hotelito en Soller.
El Hotel Salvia fue una inversión tanto de cariño como de tiempo y dinero. Poco a poco lo convirtieron en un santuario de seis habitaciones completo con una piscina exterior aclimatada. Brian era electricista, por lo tanto él mismo hizo todo el trabajo eléctrico, y en Enero del 2003 abrieron las puertas a su no-tan-modesto y bien presentado negocio. Cada habitación estaba decorada con gusto y lujo. Y pronto la pareja sería conocida en la zona por comerciantes y locales.
Siobhan había sido chef en el Shelbourne Hotel de Dublin y sus barbacoas en el hotel eran populares. Ella misma se encargaba de las comidas de los invitados, de llevar el desayuno a la terraza y preparar acogedoras cenas, cocinando su propio pan y utilizando productos locales y naturales, y al final de la noche, Brian abriría unas botellas de Brandy y compartirían con sus huéspedes algunas veladas bajo las estrellas y el cálido aire nocturno de la isla. Por quince mil euros a la semana se podía alquilar todo el hotel y así celebrar allí bodas y otros eventos, con Siobhan encargándose del catering al completo.

Mientras, en Dublín, tenían una casa grande, espaciosa. La vida les había sonreido. En un terreno anexo construyeron una casita de dos plantas y la pusieron a la venta, aunque un poco más tarde la retiraron del mercado. En principio planearon utilizarla como su segunda casa y vender la otra más grande, porque su idea era quedarse a vivir la mayor parte del tiempo en España, cuya calidad de vida les parecía mucho mejor, para ellos y para su hijo, de tres años.

Pero el 28 de Febrero del 2006 todos estos sueños, toda esta vida perfecta, se derrumbó como un castillo de naipes. Siobhan, de 38 años, sería encontrada muerta en el suelo de su dormitorio en la casa de Dublín, estrangulada con el tubo de la aspiradora. Su hijo estaba allí cuando el asesinato tuvo lugar.
El 30 de Mayo del 2007 su marido, de 50 años, sería arrestado y acusado del asesinato. Durante la investigación y registro de la casa, encontraron un diario de Siobhan oculto tras la caldera, un sobre al fondo de un cajón con un billete de 500 euros y su pasaporte escondido entre las sábanas en un estante.
Kearney tenía motivos más que suficientes para matarla, a pesar de que no se pudo hallar ningún resto de DNA en la aspiradora y en un principio hasta se barajó la posibilidad de un suicidio. Expertos forenses probaron que no fue así. Siobhan había sido asesinada. Delante de su hijo.
Siobhan quería el divorcio. Y Brian no estaba de acuerdo. Y además, a pesar de toda su fachada acomodada y perfecta... Brian experimentaba problemas financieros, y un divorcio significaba perder su casa, tal vez el hotel y pagar manutención.
La situación financiera de Brian sonaba muy bien en papel: tenía gran cantidad de dinero y propiedades, pero había pedido demasiado prestado para las obras en el hotel y en la nueva casita y ahora se enfrentaba a su pago. De hecho, habían puesto el hotel a la venta el año antes pero sin éxito y habían decidido mudarse a la casita de dos plantas para abaratar costes y vender la grande.
Sin embargo, cartas del abogado de Siobhan parecen sugerir que ella planeaba mudarse a la casita, lo cual no ayudaría nada a la presión financiera de Kearney porque no le sería posible vender la casa. Tampoco quería hacerlo. Mientras tanto, su esposa estaba haciendo planes a corto y largo plazo: planeando la separación, traspasar la dirección del hotel en España, organizar la matriculación del pequeño en el colegio, invitando amigos a ver partidos de rugby o preparando cenas con amigas, como la noche anterior a su muerte. También había enviado un mail casual a su cuñada esa misma noche, no algo que haría alguien que planea acabar con su vida, obviamente. Además, la alarma estaba puesta la mañana que se descubrió su cuerpo, y tuvo que ser desactivada para poder acceder a la casa, lo cual indica que nadie forzó su entrada. La puerta de su dormitorio estaba cerrada con llave cuando su hermana Niamh llegó esa mañana y cuando forzaron la puerta, la llave se encontró en el suelo. La investigación mostró que había suficiente espacio bajo la puerta para que alguien hubiera podido cerrar desde fuera y luego deslizar la llave por debajo.

Otro punto que demostró que no se trataba de un suicidio es el hecho de que si hubiera intentado colgarse con el tubo de la aspiradora suspendiendo su cuerpo sobre la puerta, como se quiso hacer creer, el tubo se habría roto limpiamente en cinco o siete segundos, estirándose bajo el peso, sin matarla. Pero si se la había estrangulado con él, la fuerza y la suspensión parcial del peso de su cuerpo habría roto el tubo sin estirarlo -como sucedió- y habría acabado con su vida. Las tres roturas en el cuello de Siobhan también ayudaron al veredicto de estrangulación.
Los motivos, como ya he dicho, eran puramente monetarios: Toni Massey, que trabaja para el Bureau de Invistigación de Fraudes de la Policía dijo que los activos de Brian Kearney tenían un valor de 4.6 millones de euros en Febrero del 2006, contando todos sus préstamos y el capital de tasas. Sus ingresos netos habrían sido de unos €120,000, o casi €10,000 al mes en 2004. Sin embargo, los préstamos para el hotel en España y la casita que habían construido ascendían a más de €15,000 al mes. La casa estaba hipotecada en 850,000 y si la pareja se hubiera separado, Kearney habría tenido que vender la casa familiar o la más pequeña para aliviar un poco la presión del préstamo.
Tras casi cinco horas y media de deliberación y un jurado de 11 a uno, Brian Kearney fue sentenciado a cadena perpetua en Marzo del 2008.