martes, 12 de noviembre de 2013

Horribles historias. Bellos edificios en Cork

Mucho antes de trasladarme definitivamente a Cork, allá por febrero, quedé prendada con la historia y la arquitectura de varios edificios de la ciudad. Algunos los conocía de oidas. Otros, eran absolutamente nuevos para mí. Y estaba dispuesta a visitarlos todos -en la medida de lo posible, porque muchos están en ruinas y rodeados de vallas que impiden el paso para evitar accidentes fatales.
El primero de ellos fue Santa Euphasia, el antiguo asilo de las Magdalenas, que un par de meses antes de mudarnos a Cork fue en parte destruido por el fuego, aunque llevaba años abandonado. Aún así, su fachada imponente es visible desde algunas partes de Cork, y pude sacar fotos desde la distancia.
El edificio de ladrillo rojo de más abajo es parte del antiguo asilo, el de arriba aún tengo que visitarlo (posiblemente en estos días si el tiempo acompaña) es un hospital todavía en uso.
El edificio principal, solo la estructura permanece

Tras mi "obsesión" por este edificio había otro que también deseaba visitar y que quedó olvidado en mi mente (aunque no del todo) y que ayer me recordó una amiga. Decidimos tratar de visitarlo hoy (aunque no se pudiera entrar en el mismo, solo verlo por fuera). Al final, porque mi amiga estaba enferma, decidí ir sola, pero la ruta que tomé me llevó a una cancela erigida para preservar la entrada y toda la zona es un laberinto de calles y cul de sacs que desconozco y que me iban a hacer perder mucho tiempo. Intenté una ruta diferente desde la parte frontal pero me di de narices con un muro, nuevamente. 
El edificio en cuestión es el antiguo Asilo Psiquiátrico de St. Kevin's, y lo he fotografiado desde el otro lado del río, donde puede observarse en todo su esplendor, muchas veces:




Construido sobre la orilla del río Lee, muchos de sus pacientes escaparon de las crueles garras de sus torturadores para morir ahogados en el río. 

El edificio fue construido en 1893 como un anexo al Hospital de Our Lady's (al ladito mismo de Atkin's Hall del que hablaremos más tarde) y cuyas entrañas se conectan -dicen- a través de túneles (no están muy lejos el uno del otro). Originalmente acomodaba a 490 pacientes como un asilo mental que estuvo en uso hasta el 27 de Marzo de 2002 (hasta no hace mucho, como quien dice). En esa fecha, los últimos pacientes internados aquí fueron trasladados a otra unidad psiquiátrica. Desde su cierre, el edificio ha estado abandonado y la crisis se llevó por delante el proyecto de convertirlo en apartamentos (algo muy necesario en Cork donde la oferta de alquileres es más bien escasa -y por lo tanto- bastante cara. 

En los albores del siglo XX, las condiciones del lugar eran poco menos que inhumanas, con camas sucias y viejas, colchones pútridos, sábanas sucias y raidas, ventanas sin cortinas en los dormitorios y toilets sin papel higiénico, entre otras cosas. El problema continuó durante años y años.
Porque este asilo lo que menos acogía era a pacientes con problemas mentales. Personas vulnerables, chicas jóvenes que se convertían en un "estorbo" para la familia, gente de diferentes sexos y condiciones sociales eran encerradas aquí por un motivo u otro y tratadas como basura.

Todo lo más cerca que he podido estar hoy:

                            





El tercer edificio, que me tiene loquita-loca es Atkin's Hall, también un antiguo asilo psiquiárico reconvertido en apartamentos (de hecho la mitad del complejo está ya reconvertido, la otra mitad aún en obras), y ya os hablé del lugar en este post. También lo he "inmortalizado" con mi cámara en mis múltiples paseos a lo largo del Lee, pero nunca había estado en el sitio en sí. Hasta hoy.



A pesar de lo tenebroso que pueda parecer, el lugar tiene unas vistas espectaculares sobre el río y el silencio y la paz que lo envuelve es totalmente de fuera de este mundo. Un oasis en el desierto. Un paraíso a tomar por culo, eso sí, porque está bastante alejado del centro. 
Si no fuera por los coches aparcados en el exterior que nos recuerdan el siglo en el que vivimos, nos parecería haber sido transportados a otras épocas. O no...





Al fondo del todo del largo edificio, una carretera hoy bloqueada por una cancela metálica llevaba a una iglesia, la de Our Lady y a St. Kevin's. También, a la entrada al complejo hay otra iglesia, totalmente abandonada y -por tanto- cerrada al público y cuyo nombre desconozco (imagino que ha sido desacralizada).


                          

Me queda aun taaaaanto por explorar!! Con un día tan primaveral como el de hoy (he tenido que colgarme el abrigo de la cintura y llevaba un top de entretiempo), da gusto pasear y descubrir rincones maravillosos.

4 comentarios:

chema dijo...

el de st kevin's, al ser de ladrillo rojo, parece algo menos siniestros. aunque las historias que tuvieron lugar en su interior sí que debían de ser siniestras. personas enfermas abandonadas por su familia, en manos de enfermeros que no debían tratarles con mucha delicadeza precisamente...
el de atkin's hall, al estar en medio de la nada, si algún paciente lograba fugarse, a ver luego hacia dónde iba...
la iglesia también es bonita. lástima de vidrieras, que se las han cargado.

Dina Oltra dijo...

No puedo entender que se abandonen edificios tan bonitos sea cual sea la historia detrás...es una pena!

Merchi dijo...

Te envidio porque Cork es precioso, al menos lo parece en tus fotos. Pasear por ahí debe ser un gustazo, siempre que te acompañe el tiempo, como sueles decir. Y encima si vas indagando sobre la historia de todos esos bellos edificios, el placer es mucho mayor. Sigue disfrutando y comentándonos, please :)

BLAS dijo...

A mi me da igual que tenga aspecto siniestro, que haya sido un manicomio o que este a tomar por culo. Con la tranquilidad que debe respirarse allí, me iba y volvía todos los días en monopatín, de hacer falta... Acabare volviéndome eremita, lo se.