jueves, 10 de diciembre de 2009

Rudolph, el Reno de la Nariz Colorada

De todos los renos que tiran del trineo de Santa Claus (Dasher, Dancer, Prancer, Vixen, Comet, Cupid, Donner, Blitzen y Rudolph), es este último el que parece destacar más. Es protagonista de Villancicos, películas y cuentos. Es el nombre que todos los niños recuerdan sin dificultad (y los mayores, a veces, también).
Los nombres de los otros renos fueron tomados de la historia de Clement C. Moore, "Una visita de St. Nicholas". Donner (o Donder) y Blitzen, son frecuentemente confundidos o escritos incorrectamente, porque en la primera versión del libro de Clement se les llamó con sus nombres originales holandeses (Dunder y Blixem, que se traduce como Trueno y Relámpago). En las subsecuentes ediciones, fueron cambiando a Donner y Blitzen (Blitzen en alemán significa relámpago también).
Para cuando Johnny Marks escribió "Rudolph" ya tenían los nombres por los que son conocidos hoy en día. Pero el personajillo del reno "Rudolph de la Nariz Colorada" fue creado por la cadena comercial Montgomery Ward, a pesar de que parezca que ha estado ahí siempre, en la cultura americana colorida y popular, lo cierto es que sólo es una invención del siglo XX que puede ser adjudicada a una persona en particular.
"Rudolph" nació en 1939 cuando la compañía Montgomery Ward, afincada en Chicago, pidieron a uno de sus creadores comerciales (Robert L. May) que creara una historia de navidad que pudieran ofrecer como regalo a sus clientes a modo de reclamo promocional. Esta cadena comercial se caracterizaba por comprar y regalar cada año sin falta libros para colorear infantiles, y con esta idea de tener su propio librito, se ahorrarían muchísimo dinero.


May, que tenía facilidad para escribir, se puso manos a la obra inmediatamente, y creó una historia parcialmente basada en El Patito Feo y en su propia vida. Robert había tenido una infancia triste en su escuela, donde los otros niños se burlaban de él por su naturaleza tímida, su poca altura y su apariencia débil. Así nace la historia de un pequeño reno condenado al ostracismo por su gran nariz roja y luminosa. Como nombre para su personaje, May consideró en primer lugar Rollo y Reginald, pero finalmente se decidió por Rudolph. La historia original era en versos pareados, y se la leyó a su hija de cuatro años Bárbara, a quien encantó el cuento. Sin embargo, el jefe de Robert May no estaba tan convencido. Las narices rojas se asociaban con facilidad a los borrachines y no estaba seguro de que fuese muy conveniente para un cuento de navidad... Y Robert decidió entonces llamar a Denver Gillen, del departamento artístico de Montgomery Ward para que fuera al Lincoln Park Zoo a hacer algunos sketches de renos. Sus ilustraciones acabaron con cualquier reticencia de los encargados de dar el visto bueno y en 1939 se distribuyen 2.4 millones de copias del cuento. Con la llegada de la Guerra, sin embargo, la escasez de papel redujo su impresión durante algunos años, pero a finales de 1946 se habían distribuído 6 millones de copias en total.

La demanda del cuento tras la guerra fue tremenda, pero como May lo había escrito para la compañía, no tenía el copyright y nunca cobró royalties por su obra. Robert estaba bastante adeudado por entonces, debido a la enfermedad terminal de su esposa, que moriría poco después de que terminase de crear el personaje, y en 1947 pudo convencer al presidente de la corporacion Ward, Sewell Avery, de cederle el copyright. De este modo, consiguió estabilidad financiera, cuanto menos. Ese mismo año "Rudolph, the Red-Nosed Reindeer" se imprimió comercialmente y al próximo año se hizo un dibujo animado de 9 minutos que se mostró en cines. El "Fenómeno" Rudolph se haría increíblemente popular cuando el hermano de May, Johnny Marks, escribió el villancico del mismo nombre, y grabado por Gene Autry en 1949, vendería dos millones de copias ese mismo año.

May abandonó su puesto en Montgomery Ward en 1951 y pasó los siguientes siete años dirigiendo su creación, regresando de nuevo a su trabajo en Ward en 1958, donde permaneció hasta su jubilación en 1971. May murió en 1976, tras haber vivido en confort gracias a su obra.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

Los Bastoncillos de Caramelo



Se creía que los bastoncillos de caramelo típicos de estas fechas en algunos países fueron creados para simbolizar a Jesús, su forma representando la J, y los colores la pureza y la sangre de Cristo: Falso.

Dice la historia que un fabricante de caramelos de Indiana inventó el dulce como símbolo de la Navidad: de caramelo blanco puro, que reperesentaba el nacimiento virginal y la naturaleza sin pecado de Jesús; de caramelo duro, para representar la roca sobre la que se fundó la Iglesia. Su forma, no sólo era la inicial de su nombre, sino que también podría ser un homenaje a los pastores o a los buenos samaritanos que ayudan a otros como ovejas perdidas... Y para hacer el caramelo más atractivo, le añadió unas líneas rojas, tres en diferentes tonalidades de rojo, para simbolizar los latigazos recibidos en la cruz.
Desafortunadamente el bastoncillo se convirtió en una decoración más de estas fechas, aunque algunos aseguran que "el que tiene ojos para ver, que vea".
Otra variación de esta leyenda dice que se crearon como una "recompensa" para los niños que se portaban bien en la iglesia, o que eran una forma de identificación entre los cristianos en tiempo de persecución.
Pero ninguna de estas versiones son ciertas. Primero de todo, la noción de que los bastoncillos de caramelos hubieran podido ser utilizados como un modo de identificación entre cristianos perseguidos en Europa se contradice directamente por la Historia. Estos caramelos no aparecieron hasta la última mitad del S. XVII, y en esa época la mayor parte de Europa era ya cristiana, y si alguien habría necesitado un modo secreto de identificarse, habrían sido, precisamente, los no cristianos. Además, se ha demostrado que no fueron creados por ningún fabricante de caramelos de Indiana ni llevaban las líneas rojas para representar latigazos ni sangre. Los bastoncillos ya existían mucho antes de que existiera Indiana, y las franjas rojas se añadieron sólo a principios del siglo XX para hacerlas más atractivas al ojo.
De hecho, la única conexión no-secular que se puede hacer sobre los orígenes de este caramelo es que alguien cogió los caramelos originales, que eran una varita alargada, y la dobló para que pareciese un bastón, como el que los pastores llevaban... y que se les daba a los niños si se portaban bien en la iglesia.

martes, 8 de diciembre de 2009

El misterio de THE TWELVE DAYS OF CHRISTMAS



Sin duda todos conocen esta canción navideña, los 12 Días de Navidad. Muchos creen erróneamente que se trata de los 12 días previos a Navidad (una especie de medio-adviento, cuando en realidad se refiere a los 12 días que van desde la Navidad hasta el día de la Epifanía, o como lo conocemos por nuestra tierra, el Día de Reyes.
Pero el tema, además, arrastra desde hace muchos años una leyenda urbana sobre sus orígenes, y no muchos conocen su verdadero significado...

La letra es larga, porque se van añadiendo y repitiendo varias estrofas (sólo he traducido lo que se va añadiendo):

On the first day of Christmas, /El primer día de Navidad


my true love sent to me /mi verdadero amor me envió

A partridge in a pear tree. /una perdiz en un peral



On the second day of Christmas, /En el segundo día de Navidad

my true love sent to me /mi verdadero amor me envió

Two turtle doves, /dos tórtolas

And a partridge in a pear tree. /y una perdiz en un peral



On the third day of Christmas, /En el tercer día de Navidad

my true love sent to me /mi verdadero amor me envió

Three French hens, /Tres gallinas francesas

Two turtle doves, /dos tórtolas

And a partridge in a pear tree. /y una perdiz en un peral.



On the fourth day of Christmas, /En el cuarto día de Navidad

my true love sent to me /mi verdadero amor me envió

Four calling birds, / cuatro aves de llamada

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the fifth day of Christmas, /En el quinto día de Navidad

my true love sent to me /mi verdaero amor me envió

Five golden rings, /cinco anillos de oro

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the sixth day of Christmas, /En el sexto día de Navidad

my true love sent to me /mi verdadero amor me envió

Six geese a-laying, /Seis gansos de puesta

Five golden rings,

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the seventh day of Christmas, /En el séptimo día de Navidad

my true love sent to me /Mi verdadero amor me envió

Seven swans a-swimming, /Siete cisnes nadadores

Six geese a-laying,

Five golden rings,

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the eighth day of Christmas,

my true love sent to me

Eight maids a-milking, /Ocho doncellas para ordeñar

Seven swans a-swimming,

Six geese a-laying,

Five golden rings,

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the ninth day of Christmas,

my true love sent to me

Nine ladies dancing, /Nueve damas bailarinas

Eight maids a-milking,

Seven swans a-swimming,

Six geese a-laying,

Five golden rings,

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the tenth day of Christmas,

my true love sent to me

Ten lords a-leaping, /Diez caballeros saltando

Nine ladies dancing,

Eight maids a-milking,

Seven swans a-swimming,

Six geese a-laying,

Five golden rings,

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the eleventh day of Christmas,

my true love sent to me

Eleven pipers piping, /Once flautistas tocando

Ten lords a-leaping,

Nine ladies dancing,

Eight maids a-milking,

Seven swans a-swimming,

Six geese a-laying,

Five golden rings,

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree.



On the twelfth day of Christmas,

my true love sent to me

Twelve drummers drumming, /Doce tamborileros tocando el tambor

Eleven pipers piping,

Ten lords a-leaping,

Nine ladies dancing,

Eight maids a-milking,

Seven swans a-swimming,

Six geese a-laying,

Five golden rings,

Four calling birds,

Three French hens,

Two turtle doves,

And a partridge in a pear tree!


Muchos creen que esta canción nace allá por el siglo XVI cuando los católicos debían esconder su fe en la Inglaterra protestante de Enrique VIII, al romper éste con la Iglesia Católica. En 1558 su hija Mary I, de origen Católico, muere, y su medio hermana no católica, Elizabeth I, accede al trono. Al año siguiente queda abolida cualquier práctica del catolicismo hasta el Acto de Emancipación Católica de 1829. Sin excepción, cualquier persona en esos tiempos "cogida" practicando actos o con material católico, era imediatamente enviado a prisión o ejecutado. Más tarde, durante los tiempos de la Commonweath Puritana (1649-1660), la celebración de la Navidad quedó completamente prohibida para todos.
Algunas fuentes aseguraban que los doce "presentes" de la canción no son más que símbolos católicos ocultos con los que se pretendía inculcar el catecismo en secreto a los niños, pero no existe documentación sobre ello y no parece ser más que una rima infantil en forma de villancico.
Los símbolos "ocultos" que se dice guarda esta aparentemente inofensiva canción serían:

  • Las tres gallinas francesas representarían las tres Virtudes Teológicas (Fe, Caridad y Esperanza) o la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) o los presentes de los Reyes Magos.


  • Los cuatro pajaros de llamada son los Cuatro Evangelios, o los cuatro principales profetas del Antiguo Testamento, (Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel), o los cuatro Jinetes del Apocalipsis.


  • Los cinco anillos de oro serían las cinco décadas del rosario, o los cinco libros del Pentateuco o los cinco sacramentos obligatorios de la Iglesia.

Y precisamente lo que tira por tierra toda esta teoría de mensajes ocultos es la gran versatilidad de significados, o variaciones en su interpretación que pudiera darse...

Así pues, lo único que se sabe de cierto es que la canción se refiere a los doce días que van desde el nacimiento de Cristo (25 de Diciembre) hasta la llegada de los Magos en la Epifanía (6 de Enero), y aunque los orígenes específicos de la rima no se conozcan, es posible que comenzara como las "Doce Noches de memorizar o perder", un juego en el que el jugador líder recita un verso y los demás han de repetirlo, el líder entonces añade un verso más y todos de nuevo han de repetir todo seguido con los versos adicionales, el que no recuerde su orden exacto y total, pierde. El perdedor, generalmente, tendrá que ofrecer un beso o un dulce. De este modo es como se presentó la canción en su primera forma impresa en 1780 en el libro infantil Mirth Without Mischief.
Pruebas textuales muestran que, aunque no se sabe la antiguedad del tema, sí se sabe que no es de origen inglés, sino francés. Se conocen tres versiones francesas (y se sabe que son de Francia porque la perdiz no se introdujo en Inglaterra hasta finales de los 1770).


domingo, 6 de diciembre de 2009

VACACIONES

Os he dejado un par de posts programados. Pero esta noche estaré aquí:


Y a partir del Jueves, aquí:


¡Nos vemos a la vuelta!

sábado, 5 de diciembre de 2009

EL AGUINALDO

Recuerdo hasta bien entrados los ochenta, que llegadas las fechas Navideñas, junto con las tarjetas de Navidad y felicitaciones típicas de la temporada, llegaban también las tarjetas del aguinaldo de parte del cartero, el charcutero, el panadero o el de las bombonas. Todos esperando su propina. La tradición se ha ido perdiendo, ¿pero de dónde viene?



Parece ser que el aguinaldo se remonta a los tiempos de la Roma antigua, durante el reinado de Rómulo a quien sus simpatizantes regalaron el primer día del nuevo año unas ramas de un frutal del bosque sagrado de la diosa Strenia. Esta costumbre se repitió año tras año y eventualmente evolucionó a regalos y a donativos. Al parecer etimológicamente "aguinaldo" significa "en este año", y es de origen romano, aunque los expertos no se ponen de acuerdo en cuanto a ello. La costumbre era la del padrino regalar un mazapán a su ahijado que tenía forma de serpiente y llevaba fruta escarchada, costumbre que se daba en el mes de Marzo.

Otras teorías aseguran que deriva del celta eguinand, palabra con la que se designaba el regalo de año nuevo. La costumbre celta era obsequiar con dulces y frutos secos al comienzo del año, para comenzarlo de la manera más dulce posible.

Pero la palabra latina para aguinaldo, stenna o strena, que significa presagio, pronóstico, se cree sea la más cercana al origen de la costumbre, ya que luego se acostumbró a simbolizar los presagios en regalos, de modo que al tiempo que se le deseaba a alguien algún bien con motivo del comienzo del año, se le anticipaba una muestra de aquello que se expresaba con los deseos.

De ahí vino el intercambio de regalos, para expresar el agradecimiento por los buenos augurios y por el regalo que los presagiaba.

La paga extraordinaria de Navidad nació como un aguinaldo que daba el jefe a sus empleados. Otra forma de aguinaldo, tambien, es la retribución en especie en forma de cesta de Navidad.
La manera más popular de conseguir el aguinaldo es la costumbre de ir a cantar villancicos por las casas y recibir una pequeña donación.

Pero el aguinaldo que yo recuerdo mejor fue el que os comentaba al pricipio, el que practicaban años atrás todos aquellos que trabajaban en servicios públicos: basureros, barrenderos, carteros, serenos y algunos más. Iban por las casas repartiendo una felicitación en busca de unas pocas monedas con las que abultar su presupuesto navideño. Sé que en algún lugar en el trastero en casa de mi madre, guardo muchas de estas, pero aquí solo he encontrado algunas de las más sosas que conservo, en cartulina ya amarillenta por el tiempo y caligrafía desgastada. Quizá otro año.

En la puerta de mi casa voy a poner un petardo
pa'reirme del que venga a pedir el aguinaldo


FELICES FIESTAS

viernes, 4 de diciembre de 2009

EL ORIGEN DE LAS TARJETAS DE NAVIDAD

Las mandábamos a mansalva antes de la llegada de internet y las puñeteras tarjetas digitales que tan poco me gustan. Tengo cajas y cajas llenas de Christmas navideños, que guardo cada año con esmero (si los llego a recibir, cada Navidad recibo menos en el correo y más en el email).
La primera tarjeta impresa tiene su origen en Londres en 1843, aunque hacía ya tiempo que la gente se enviaba felicitaciones escritas a mano, simplemente un "Feliz Navidad" en una tarjeta o un trozo de papel, y más tarde comenzaron a hacer tarjetas caseras. La primera tarjeta a la venta fue diseñada por John Callcott Horsley, comisionado por Sir Henry Cole, un empresario adinerado que quería felicitar las fiestas a sus familiares, amigos y contactos de negocios con cierto estilo. Sir Henry fue un hombre bastante importante en la época victoriana, a él se debe la modernización del sistema postal británico, la dirección de las obras del Albert Hall, ayudó en la organización de la Gran Exhibicion de 1851 y supervisó las inauguraciones del Victoria and Albert Museum.
El primer Christmas era un tríptico, con los dos extremos representando una escena de los ricos alimentando y vistiendo a los pobres, y una escena central de niños y adultos celebrando la Navidad con comida y bebida a tutiplén. El texto decía: "Feliz Navidad y un Feliz Año para tí".


Se hizo una tirada de 1000 tarjetas, de las cuales 12 aún existen, en colecciones privadas (no en la mía, desafortunadamente).
El envío de tarjetas se convirtió en la moda inglesa de la época y se extendió a Alemania. Treinta años después la costumbre llegaría a América, donde Louis Prang, un litógrafo de origen alemán comenzó a producirlas en 1875, aunque eran bastante costosas. Sus tarjetas no tenían imágenes de la Madonna, Santa Claus o árboles navideños, sino brillantes grupos de rosas, margaritas y otros arreglos florales, pero no tuvieron mucho éxito y Prang se vió forzado a cerrar el negocio en 1890. Los americanos prefirieron las tarjetas que sólo costaban un penique y que eran importadas de Alemania. Esta fue la costumbre hasta la llegada de la Primera Guerra Mundial, tras la cual nació la industria de las tarjetas de hoy en día.

jueves, 3 de diciembre de 2009

EL ORIGEN DEL CALENDARIO DE ADVIENTO

Superados los problemas de plantilla y habiendo recuperado mi imagen habitual desde los últimos meses, comienzo una serie de post navideños dedicados a todas esas figuras que nos rodean en estas fechas y cuyos orígenes, a veces, nos hemos planteado. Y comienzo por el Calendario de Adviento, del cual ya nos han hablado nuestros compañeros del blog chocolatero Wonka 70%.


A pesar de alguna pequeña controversia sobre sus verdaderos orígines, sí que es cierto que sus comienzos tienen lugar en el siglo XIX en la Alemania protestante. Las familias religiosas solían dibujar una línea con tiza para cada día de Diciembre hasta la llegada de Navidad, y el primer calendario casero conocido data de 1851.

Otros "artilugios" adventísticos son los llamados "Relojes de Adviento" o la "Vela de Adviento", que consistía en colocar una vela para cada uno de los 24 días hasta Navidad, algo así como la corona de mirto que se coloca hoy en las puertas de las casas. Muchas familias colgaban fotos en las paredes, una para cada día del mes. Y existe otra tradición en la que se pintaban rayas de tiza en la puerta, una por cada día hasta Nochebuena.

En 1902 una librería cristiana de Hamburgo realizaría un Reloj de Navidad que era muy similar a uno que publicaría en 1922 la imprenta St. Johannis. El Landesmusum de Austria cita el año 1903 como el año en el que se imprimió el primer Calendario de Adviento. En 1904 se añadió uno en el periódico "Neues Tablatt Stuttgart" como regalo para sus lectores.

Otras fuentes aseguran que el primer calendario impreso aparecería en 1908 fruto del trabajo de un ciudadano local llamado Gerhanrd Lang (1881-1974), quien siendo niño recibía calendarios hechos por su madre con 24 velitas pegadas a una cartulina. Mas tarde Lang produciría fotos en color que se pegarían a una cartulina cada día del calendario en la imprenta en la que era co-propietario, Reichhold & Lang.

Se cree que este fue el primer Calendario de Adviento producido aunque no tenía ventanas que se abrieran, publicado en 1908. Se le llamó "Calendario Navideño" o
"Calendario Navideño de Munich" y a principios del siglo XX Lang produciría el primer calendario con pequeñas puertecitas que se abrían.
Al mismo tiempo, la compañía Sankt Johannis empieza a producir Calendarios de Adviento religosos, con versos de la Biblia en lugar de dibujos tras las puertecillas de cartulina.
Su uso se extendió mundialmente, pero Lang ya había cerrado su compañía en los años treinta, sacando al mercado más de una treintena de diseños diferentes. Sin embargo, la II Guerra Mundial acabaría con el éxito de esta tradición alemana. El papel y el cartón estaban racionados y se prohibió producir calendarios, fotos y postales. El primer calendario impreso tras la guerra corresponde al de Richard Sellmer en 1946, y el primer calendario que contenía chocolate ya estaba disponible en 1958.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Este sí... este no...

Mañana intentaré recuperar una vez más la plantilla que tenía hasta ahora. Pocas me gustan. La mayoría me parecen cursis, o demasiado recargadas, con demasiadas flores, mariposas o una adulteración insana del color rosa. O completamente inánimes y sin personalidad. Las hay de todos los colores y formas. Las de fondo blanco me dan grima, me parecen tan asépticos como un hospital. Me incomodan. Las de colores oscuros me parecen dificiles de leer y me precipitan a una desazón que no tienen nada que ver conmigo. Yo soy caótica y desordenada, pero me gusta mi orden dentro de mi desorden, y sobre todo, me gusta un blog que sea un poco personal y que a la vez me satisfaga cuando voy a comprobar que todo se ha editado correctamente, cada foto en su sitio, cada espacio en su lugar.
Y de no funcionar mi opción de recuperar mi antigua pero prácticamente recién estrenada plantilla, he escogido ya una entre estas:

Quizá lo que me tira para atrás de la sigueinte es que no pueda alargar la plantilla de la parte escrita, porque perdería su simetría. El color blanco, una vez más, me detiene también.



Esta es taaaaan Tarantino que simplemente me encanta: para gente a la que le gusta la acción y el desenfreno y un sabor por la vida trepidante... aunque mantener tal ritmo y a estas alturas del año sería un tanto agotador... (me recuerda a mi Pandora, sniffff....)


Caótico, caótico, caótico. Colorido, rayitas, manchotes, una foto...


Me pregunto si será posible ampliar el margen. Y quizá cambiar el color de fondo y que no sea blanco, aunque no es un blanco total. Pero no sé si tantas cosas en la pared distraen la atención de la decoración principal, que debería ser el texto...


¿Me lo parece a mí o ess demasiado masculino? ¿Demasiado frío, demasiado... estático...?


¿Simple o completamente soso?


Este me encata. ¿El problema? Que al igual que el primero, me parece que tratar de ampliar el espacio para escribir haría que la plantilla perdiera su simetría. Me gusta el color, pero...



Nueva plantilla

Pues sí. De nuevo estreno plantilla aunque no acaba de convencerme y no sé si será la definitiva. Ayer encontré que se me había desconfigurado la que hasta entonces tenía y que a pesar de hacer un back up de las imagenes de la cabecera, tal como sugerían las instrucciones de instalación, ésta no aparecía ni por H ni por B. De modo que hoy, menos cansada que anoche, he decidido buscar nueva plantilla.
Esta no está mal, la verdad, no me disgusta pero tampoco me vuelve loca. Quizá cambie de nuevo tras Navidad, cuando tenga más tiempo y -espero- mayor paciencia, porque lo malo que tienen estas plantillas es que te borra todos los widges y añadidos que tengas instalados, incluyendo toda la lista de blogs amigos y hay que volver a subirlos uno a uno. Y siempre se me olvida alguno. He recuperado la gran mayoría, pero aún me quedan muchos. He de salir a hacer unas gestiones y regreso en unas horas, cuando resumiré mis tareas de rescate, así que si no os veis de momento en ese lugar de honor donde solíais estar, no penséis que os dejado por el camino... es que aún no me he puesto a ello. Eso sí, si en unos días seguís sin estar ahí, echadme la bronca.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La ganadora del sorteo es...



... la otra Candela, mi alter ego, jejejeje.
Tras dos infructuosos intentos (nadie tenía los dos últimos dígitos del número premiado en la ONCE el viernes como tampoco los del sábado noche [fui anunciándolo cada día en los comentarios de dicha entrada]), esperé a ver el sorteo de anoche, cuyas dos última cifras fueron el 68... número que fue elegido por Candela de Sevilla.
¡Enhorabuena y a disfrutarlo!