lunes, 21 de julio de 2008

IN BRUGES


El sábado pasado por la noche alquilamos In Bruges, una comedia irlandesa con un casting de lujo: Colin Farrell, Brendan Gleeson y el inglés Ralph Fiennes, que transcurre en la ciudad belga de Brujas (de ahí el nombre).
Brujas, la ciudad medieval mejor preservada de toda Bélgica es destino de viajeros de todo el mundo. Pero para los asesinos a sueldo Ray y Ken (Farrell y Gleeson) podría ser su destino final. Un trabajo difícil ha resultado con que ambos hayan sido enviados por su jefe en Londres, Harry (Fiennes), a relajarse y mantener la cabaza baja en esta ciudad de ensueño justo antes de Navidad. Completamente fuera de sitio entre arquitectura gótica, canales y calles de adoquines, los dos mercenarios pasan los días viviendo como turistas.
Ray, sin embargo, aún revive la pesadilla de su último trabajo sangriento en Londres, y odia el lugar, mientras Ken, que mantiene un ojo paternal en Ray, se entretiene con gusto visitando abadías y relajándose en la serenidad de Brujas.
Pero cuanto más esperan la llamada de Harry, más surreal se convierte su experiencia, al encontrarse en increíbles encuentros con turistas, residentes , violento arte medieval, un actor americano enano que está rodando una película de arte europeo, prostitutas holandesas y un potencial romance entre Ray y Chloe, que tiene algunos oscuros secretos.
Y cuando la llamada de Harry finalmente llega, las vacaciones de Ray y Ken llegan a su fin con una lucha de vida o muerte de proporciones cómicas y de sorprendentes consecuencias emocionales.
Lo único que tengo que decir es que, para una película de relativamente bajo presupuesto, que cuenta con tres actores de lujo, un escenario sencillamente maravilloso y un guión impecable, me ha hecho reir hasta caerme casi del sofá en tres ocasiones.
Aunque no soy fan de Colin Farrell, funciona perfectamente en comedias (como ya lo demostrara en la también cinta irlandesa Intermission, y es una película que recomiendo para pasar un rato bien ameno.

sábado, 19 de julio de 2008

A NADIE



Se te escapó el alma por tus ojos insinceros. Abriste la mirada a tu interior putrefacto y decidiste luchar en contra de tu propio criterio. Vomitaste odio a tu alrededor, mancillaste la poca dignidad que te quedaba despotricando contra lo que no comprendías. Engordaste en tu propio egocentrismo, porque no sabes más que de la miseria que anida en ese, tu ignorante y enjuto corazón desheredado de emociones. Tu panza se infla de las carestías de tu aburrida existencia mientras empequeñeces y te arrugas, apergaminada sombra del ser infame que habita en tu negra crisálida, esa errática forma que vaga de botella en botella y de cama en cama, alma en pena de futiles sueños. Mendigas las caricias de un cuerpo caliente y amaneces entre sábanas desconocidas, fría, muerto tu sentido más básico. Presumes de lo que careces, ambicionas lo que no te corresponde y te corroe el dolor insoportable de sentir que mueres por dentro. Tu carne fofa recuerda un pasado que no tuviste y un futuro que llegará pronto. El mundo nunca estuvo a tus pies y la juventud efímera se te escapó entre los dedos mientras escupías veneno y todos reían de ti a tu espalda.

Se te escapó la vida por tus ojos hipócritas, porque no quisiste aceptar la realidad que te rodeaba, sonreíste al abrazo placentero de tus estúpidas palabras para creerte en la cumbre de la nada.

Hoy yaces rota, sola, arrugada, podrida, ignorada y vacía. Hoy yaces, al fin, en la bilis maloliente de lo que eres: nada.

viernes, 18 de julio de 2008

HOMENAJE A NINS: RECUERDOS DE UN DISCO (Colaboración de Lombard)



Saludos a todo el mundo.
Debo, ante todo, agradecer a Candela que me permita colaborar en su blog y a Marta Minguella y Mónica Torrens la información que han aportado. Me siento muy honrado de poder participar en este homenaje y reivindicación de estos niños que alegraron mi infancia, y la de tantos, con sus canciones y simpatía y sobre los que hasta hace tan poco nada podía encontrar el nostálgico que quisiera revivir momentos mágicos o simplemente curiosos. No sé si me saldrá un homenaje o por el contrario sus protagonistas querrán estrangularme. Pero todo lo que aquí escriba lo haré desde el más sincero agradecimiento y cariño.



El grupo Nins fue un conjunto musical infantil cuyos miembros cambiaban cuando se estimaba conveniente, y de esta forma un total de 46 niños pasaron por él, conformando diferentes formaciones. Candela ya ha escrito aquí sobre la Primera de ellas y la llamada de Transición. Cuando actuaban, en el primer caso yo no había nacido y en el segundo era demasiado pequeño para recordarles. Ahora le toca el turno a la Segunda Formación que, a diferencia de las anteriores, ya forma parte de mis recuerdos. Y lo hace gracias a un objeto que ha sobrevivido a otras épocas y conservo como un tesoro.


Mientras escribo esto tengo ante mí un disco de vinilo, de los que yo, de niño, simplemente llamaba grandes, por su tamaño. Fecha del mismo 1978. Ni siquiera domino las revoluciones que pueda tener. Se titula “SUPER-ÉXITOS DEL AÑO”. La composición de la portada es la siguiente, arriba el título del disco, debajo los de las canciones a la izquierda y una foto de sus intérpretes a la derecha. En la parte inferior el nombre del conjunto, escrito en catalán: GRUP NINS.
Quisiera detenerme un poco en él, si no es molestia. Me está entrando un cierto pudor al escribir aquí, después de todo ¿qué puedo aportar yo al respecto si algunos de los que lo hicieron posible podrían contar mucho más? Cosa que espero suceda.

En la foto están los intérpretes, cuatro niñas y dos niños. Todos vestidos igual con pantalones negros y jerséis a rayas azules y blancas. Vemos a tres chicas rubias y una morena y un niño rubio y otro moreno. En la foto posan en un parque, hay palmeras, césped y si nos fijamos, al fondo, un banco con una persona sentada. Aquí tenemos a Nins.

Nuestros sonrientes artistas posan agrupados en dos tríos o tres parejas, tanto da. Los chicos y una chica en tierra a gatas y las otras tres niñas sentadas “a caballito”. Durante años lo único que sabía es que eran los que cantaban las canciones del disco. Pero nada más conocía al respecto, ni siquiera sus nombres. Ay, aquellos tiempos sin Internet...

Por suerte hoy algo más conozco, en gran medida gracias a este blog. Naturalmente son los mismos componentes de Nins que aparecen en la última foto del post anteriormente dedicado a ellos. De hecho caigo en que debió ser la misma sesión. Hoy ya sé que se llaman Mónica Torrens, Laura Pérez, Angelita y Fina Montuenga, Manuel Cardona y Agustín Huertas y posan para la cámara en el parque de la Ciudadela de Barcelona.

Lo que he llegado a disfrutar escuchando este vinilo durante años. Las canciones nos indican en qué año estamos: “Grease (tú eres a quién yo más quiero)”, "Las canciones de los peques”, “Gallina Cocova”, “El plátano”, “Mazinger-Z”, “La abeja Maya”, “Orzowei”, “Cantemos juntos” y “Sargento Peppers”. Casi nada para los nacidos en los 70, las series míticas de aquellos años. Caso aparte la última, una traducción de un éxito de los Beatles.

Por algún motivo mi canción predilecta es la única cantada en inglés, idioma que jamás he aprendido (en mi colegio sólo se enseñaba francés). No la entendía ni falta que me hacía, era sonora y muy pegadiza y las voces me encantaban al oído. La continua repetición de texto tenía la ventaja de hacerla más asequible al oído.

Siempre me chocó la existencia, en el mercado discográfico, de dos versiones de “Las canciones de los peques”, “La gallina Cocova” (que no “Cocouaua”) y “Orzowei” que ese mismo año también cantaron Enrique y Ana en su trabajo “El disco para los pequeños con Enrique y Ana”. Me parecía encantador el toque de Nins al llegar a “Todos preparados porque vaaamos a cantar”, que hacía que su versión sonara distinta y propia.

También “El plátano” me divertía pues conservo un vinilo de “Pequeñines” en la que también la cantan. Hace unos días Marta Minguella me sacó de dudas al respecto.
Ahora que he conocido a Marta he entendido la importancia que para ella tenía el enfoque de Nins. Nada de giras o rodaje de películas durante meses perdiendo las clases de la escuela, nada de descuidar la técnica y limitarse a un playback. Y ante todo nada de perder la inocencia de la infancia.

Creo que valoro hoy más su trabajo que de niño pues entiendo muchos otros matices. Me gusta contemplar la foto de aquellos cantantes, tan sonrientes y angelicales, pues lo hacían para alegrar a los niños de entonces y hoy sigue siendo útil para lo mismo su trabajo. Más de una persona, entre las que me tengo que incluir, al mirar atrás años después, malinterpretamos los uniformes y las simples coreografías en el escenario, sin percibir la importancia de que cantaran en directo (tardé años en saber qué era eso) o del trasfondo didáctico. Hoy, gracias a Marta Minguella ha quedado todo aclarado y se ha revalorizado en mi corazón la trascendencia de Nins en la música infantil, ya de por sí enorme desde siempre.

Pero lo importante es que nos hicieron felices a nosotros, ellos lo fueron y hoy son personas mayores establecidas con familias, carreras universitarias y buenos trabajos.Otros niños artistas se dejaron la inocencia, la salud y hasta la vida en el experimento.
Así que desde aquí mi agradecimiento por siempre a Nins, a todos y cada uno de sus componentes, y a Marta Minguella por hacerme más feliz en mi infancia y por permitirme ahora revivirlo.
Un abrazo a todos.

Lombard.

jueves, 17 de julio de 2008

Y ENTONCES FUERON 6: LOS SEGUNDOS NINS


Posiblemente la formación más conocida de Nins por los niños de mi generación.
A finales de 1978, tras la partida de Pablo, al que sucedería su hermano Manuel, los Nins conocieron un éxito sin precedentes en la historia del grupo: comenzaría la Ninsmanía en su estado puro. José María Iñigo y su programa Fantástico sería el precursor de una carrera televisiva de la que no disfrutaron sus predecesores. El nuevo grupo, formado ahora por Manuel, Agustín, Mónica y las hermanas Fina, Angelita y Laura (única superviviente del primer Nins), se pasearían por Festivales Internacionales, platós televisivos y conciertos, con la naturalidad que sólo da la juventud más inocente y pura... A pesar de que de inocentes no tenían nada. Hablar con la Sra. M. Minguella de esta formación es un no parar de anécdotas que deja en pañales cualquiera de las cometidas por sus antiguos compañeros: desde robarle la peluca a Betty Missiego, bañarse con trajes incluídos y recién estrenados zapatos de charol en la playa, hasta intercambiar gestos durante actuaciones con miembros de otros grupos.


Porque ante todo, y como siempre, se les dio la libertad de comportarse como niños y divertirse e interactuar con los otros componentes de similares agrupaciones. En aquellos tiempos de gran diversidad musical infantil, no era extraño ver en un mismo plató a Parchís, Botones, Regaliz o Nins, todos amigos, nunca rivales. Desde los estudios de La Cometa Blanca a Aplauso, todos se reunían en la misma sala a jugar, a charlar y... a veces incluso a comenzar romances.
En aquel tiempo Tino de Parchís y Mónica sorbían los vientos el uno por el otro. Tanto, que incluso crearon un código secreto de movimientos en el escenario que sólo tenía significado especial para ellos. Si Mónica se tocaba un calcetín, era un gesto dedicado a Tino. Si Tino al cantar cierta estrofa guiñaba un ojo a la cámara, era un guiño para Mónica. Y cómo no, esto fue motivo de guasa en las agrupaciones, que cuando coincidían en el mismo avión, les tarareaban la marcha nupcial mientras ambos se sentaban juntos.
La complicidad entre todos era tal que en cierto programa presentado por Mari Cruz Soriano, en el cual actuaba por primera vez Botones, a finales de 1979, Nins y Parchís acabaron con la reserva de golosinas dejada para ellos en la sala del estudio, resultando en dos componentes de cada grupo teniendo que ser trasladados al hospital por indigestión. También eran famosos por robar el atrezzo utlizado por los Botones en sus actuaciones...
Así, con todo esto, no es de extrañar que repetidas veces se les llamara la atención en el Hotel Convención de Madrid por el jaleo en las habitaciones, o que en cierta ocasión estando los adultos a su cargo tomando algo en la terraza de un hotel a pie de playa en A Coruña, fueran distraídos por las risas y gritos provenientes de la orilla, sólo para descubrir a Los Nins, completamente vestidos y calzados con sus brillantes zapatitos de charol recién comprados, haciendo carreras de natación mientras Parchís y Regalíz les jaleaban desde tierra seca, convencidos de que, de imitarles, serían fuertemente reprendidos por sus mánagers. O aquella otra en Prado del Rey, con Botones y Parchís corriendo tras ellos, que se las habían ingeniado para "sustraer" 6 de los trajes de Teresa Rabal y su troupé.
Pero antes de todo esto, sucedieron muchas cosas que les harían llegar a los platós de los programas de moda de esos años. A finales de 1978, cuando Parchís ni siquiera se había formado, y siendo prácticamente el único grupo en el candelero tras la partida de La Pandilla, Los Nins graban un disco de Villancicos al que seguiría un Grandes Exitos de canciones del grupo vocalizadas por los nuevos componentes. Es entonces cuando "los descubre" Iñigo y a partir de ahí casi cada fin de semana viajaban a Madrid para participar en directo en algun programa. Es en una de estas apariciones televisivas que los ve el organizador del Festival de Montecarlo y se les ofrece representar a España. Y allí sucede la divertida anécdota en la cual le birlan el pelucón a Betty Missiego, que también participaba en el festival junto al Ballet Antología o Paco de Lucía y que estaba presentado por Isabel Tenaille para TVE. Los Nins se alzan con el primer premio interpretando un popurrí de canciones y Grease.


Tras la actuación, cuando entraron a cenar al Sporting Club de Montecarlo, todos los comensales se pusieron en pie, incluídos los Príncipes de Mónaco, y aplaudieron entusiasmados. Fina, sorpendida, se volvió hacia su directora, y le dijo: "¿Lo ves, Marta, como cuando te pones guapa tienes muchos aplausos?".
Se da la circunstancia de que el entonces Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, desplazado a Montecarlo para el festival, se acercó a Angelita tras la cena para invitarla a bailar, a lo que ella declinó amable, pero firmemente. Suárez, sorprendido, le preguntó porqué, y ella contestó con inocencia que había muchos fotógrafos presentes y no queria que las compañeras de su clase la vieran en la prensa bailando con alguien que no era su novio. Al parecer Adolfo Suárez prácticamente se descuajeringó de la risa allí mismo, y aún así, la sacó a bailar. Y dicen que ella le cogió tanto el gusto que ya no paró en toda la noche.
Anécdotas hay para llenar un libro, algunas pertenecientes también a la posterior formación, ya que a partir de aquí Agustín dejaría su puesto a Bruno, y los componentes irían cambiando uno a uno... Pero eso, como siempre... lo dejo para un futuro post.
En cuanto a dónde están y qué hacen en el día de hoy: Agustín Huertas, el rubito de rizos, desafortunadamente falleció hace unos meses en un accidente motorístico en su ciudad natal de Barcelona, donde era abogado y notario y estaba casado con una chica brasileña con la cual, no tenía hijos. Agustín, paradójicamente era el segundo de seis hermanos aunque de algún modo sea el cuarto. ¿Confusos? El primer parto de su madre trajo trillizas y el segundo a Agustín, de modo que no se sabe si es segundo o cuarto. A Agustín se le uniría más tarde en el grupo su hermano Bruno. El último hermano es Carlos, que nunca deseó cantar.
En cuanto a Manuel Cardona, hermano de Pablo (el Nin de la transición), también es abogado y el segundo sacerdote vocacional que ha salido de la formación.
De Mónica Torrens ya hemos mostrado una foto actual aquí. Mónica tiene cinco hermanos y es la benjamina de la familia. Actualmente es Pedagoga y Maestra y tiene tres hijos: Elvira, de 17 años, Marc de 16 y la pequeña Marta, de 2. Trabaja en un colegio Jesuíta de Barcelona.
Laura Pérez, que viene del primer grupo, ya dije que es médico, pero rectificar que no es madre de dos hijos sino de tres.
Angelita Montuenga, hermana de Fina (y de Quico y Pepe de la anterior formación), es periodista, abogada y ha estudiado Humanidades. Está casada y tiene cinco hijos: Luís, Mario, Juan, Ignacio y Beatriz... y parece que está pensando en ampliar la familia. Es la actual Presidenta de la Fundación Nins.
Fina, su hermana, estudió Enfermería y Magisterio. Tras ejercer unos años como enfermera, ahora dedica su vida a los niños. Está soltera y sin compromiso y se ha convertido en una belleza de mujer (al ataque, chicos).

© Ruth Bernárdez

OS VOY A ENSEÑAR LAS BRAGAS (LITERALMENTE)


Os las voy a enseñar, pero no seáis impacientes. Primero os voy a llevar a dar un paseíto productivo por las calles de New York que albergan lo más en tiendas. Aparte de traerme souvenires de todo tipo para familia y amigos, también me dediqué a hacer algunas comprillas totalmente innecesarias: calcetines en el Barrio Chino, un jersey de lana de Calvin Klein, un vestido de Carolina Herrera y un par de bolsos en Macy's. Y las bragas de Bloomingdale's. Of course.

Nueva York es el paraíso del comprador. Diferentes distritos alojan diversos tipos de tiendas con una oferta de precios variada. El Flatiron District, por ejemplo, antiguo centro neurálgico de los shoppers, a lo largo de la Quinta Avenida, era conocido antiguamente como The Ladies' Mile (La Milla de las señoras). De hecho, frente al Parque de Madison (Madison Square), se erige un reloj, delande del numero 200 de Fifth Avenue que marca el final de dicha milla de tiendas que una vez estuvieron de moda y se consideraban lo mejor de lo mejor de Manhattan.



Al final de la Quinta Avenida, cerca de la Cathedral de Saint Patrick y del Rockefeller Centre se encuentra una de las tiendas de más prestigio y más caras de la ciudad: Sack's Fifth Avenue, sinónimo de estilo y elegancia y considerada el gran almacén de mayor calidad. Ni qué decir tiene que sólo entré para mirar las ropas de diseño y complementos a precios abusivos. Salí apestando a tres marcas diferentes de perfume.


Bloomingdale's es caro, pero más asequible para el bolsillo caprichoso. Creo que aún tengo por ahí las bolsitas marrones típicas de la tienda. O mejor decir "la bolsita", porque de allí no podía irme sin comprar nada, de modo que subí al departamento de ropa interior y me compré tres tangas que nunca he usado. Me dan pena, son un recuerdo de un departamento en el que no pude permitirme comprarme nada más y donde tuve que ir esquivando los brazos salidos de la nada que pretendían rociarme de nuevo de alguna fragancia en promoción. Guardo mis braguitas en el fondo del cajón, en unas cajitas monísimas con jaboncitos dentro. Y os las enseño con gusto.


El guiri dice que son bragas de pilingui, y a mí también me lo parecieron y por eso las compré. Bragas neoyorquinas como las que sin duda usaría Julia Roberts en su papel de Pretty Woman (si es que llevaba). Y es que precisamente como Julia en esa película me sentí yo cuando fuí a otra tienda de postín, Tiffany's. Era el día de mi cumpleaños y había decidido darme un homenaje y comprarme algo relativamente caro, si sólo por tener la famosa bolsita turquesa, pero no iba a ser. Una vendedora de cabello cardado como sólo las mujeres americanas saben hacerlo, me ignoró completamente con su acento nasal mientras prácticamente me miraba de arriba a abajo, y me marché tan ofendida que olvidé lo que quería. Podría haber cambiado de mostrador, pero tras esperar media hora a que dejara de hablar con la anterior compradora y recibir la más despreciativas de las miradas, se me quitaron las ganas.

Debí haber supuesto que sería así cuando para subir a la segunda planta desde el lobby hay que tomar un ascensor con un ascensorista de guante blanco y uniforme impecable lleno de botoncitos dorados que va enumerando los productos de cada planta.



Pero natualmente "la tienda" por autonomasia es Macy's. Aquí se puede comprar absolutamente de todo, y la visité en varias ocasiones, siempre adquiriendo una cosa u otra. Los dependientes son amables y te proporcionan muestras en lugar de atacarte vílmente con un vaporizador. Es una tienda inmensa (ocupa toda una manzana) donde se respira historia. El fundador, Rowland Hussey Macy abrió una pequeña tienda en otra calle no muy lejana, en 1857. Y escogió como logo una estrella en honor a un tatuaje que llevaba desde sus tiempos de marinero. Cuando Macy murió en 1877, la tiendecita se había extendido al o largo de 11 edificios, y se expandió más cuando los dos hermanos que habían dirigido el departamento de cerámica y cristalería, Nathan e Isidor Straus, se hicieron cargo de los almacenes. En 1922 los 14 locales se habían quedado pequeños para el volumen de mercancía y se compró el lugar desde donde opera ahora, que además tiene su propia estación de metro en el subsótano. En el interior, algunas de las escaleras mecánicas aún son las originales, de madera. Y es muy divertido subir en ellas, os lo seguro. Es como flotar en el Arca de Noé!

La entrada de la calle 34 (sí, la del Milagro), todavía conserva sus cariátides originales y el reloj, las letras esculpidas y toda la ornamentación desde su apertura. En la entrada principal hay una placa también en conmemoración a Isidor y su esposa, que perecieron en el hundimiento del Titanic.





Y ya alejándome de estos centros comerciales en el corazón de Manhattan, no es de menos que mencionar dos barrios donde las tiendas se alinean una junto a las otras, en dos tipos de civilizaciones muy diferentes. Primero, Chinatown, donde se puede hallar absolutamente de todo a precios de calle. De aquí me vine cargada con bolsas de diez camisetas por $5, unas orejeras de piel que me vienen de maravilla las mañanas frías de invierno y calcetines con el I Love NY tatuado en el tobillo.


Chinatown (volveremos de visitaen otro post), donde nadie habla inglés, es como un mercadillo gigante, donde artistas callejeros, tiendas de a dólar y bisutería se mezclan con museos, restaurantes, y todo tipo de baratija.


Y dos calles más allá el paisaje cambia totalmente cuando entras en Little Italy y sus calles con mercados de fruta y verdura, el olor de las especias combinado con el del humo de los coches y la resonancia cadenciosa de los acentos mezclados.
Mientras, en el puerto bullicioso del Manhattan sur, un gran complejo comercial aloja tres pisos de tiendas, mercados de pescado y restaurantes junto al mar. El Pier 17 ha aparecido en algunas peliculas de Hollywood (como por ejemplo Working Girls) y merece la pena de visitar.


Para los amantes de la música y el cine, parada obligatoria es la enorme tienda de Virgin (creo que era una de las mayores de América), en la céntrica Union Square.

miércoles, 16 de julio de 2008

LAS RECETAS DE LA ABUELA (El Rincón de Lar)




Mi abuela no era una cocinera sublime, ni un máster chef the la novel cuisin. Mi abuela cocinaba platos caseros, de esos ricos, ricos, de antes de que naciera el Arguiñano. En su pequeña cocina, entre peroles y platos de arcoroc, entre potes con hierbas frescas y tenedores de plata vieja, mi abuela preparaba exquisiteces que jamás volveré a probar. Dicen que nadie cocina igual que otra persona aunque repita la receta paso a paso. El menudo (callos) de mi abuela, no sabía igual que el de mi madre, y yo prefería el primero. La tortilla de patatas tampoco era igual. La de la abuela era mas líquida, con el huevo acariciando las patatas, cosa que detesto hoy en día pero solía gustarme antaño.

Mi abuela preparaba candiés que le daban mil vueltas al mejor cóctel y que suplían la cena en las noches de invierno de estómagos en desgana. El candié, tan popular en mi tierra es, al parecer, una mezcla poco conocida fuera de Despeñaperros, y no consiste más que en mezclar un poco de vino dulce (generalmente Moscatel), y un huevo. A veces se le añade azúcar. Se bate todo con un tenedor y se bebe. Dulce, simple, delicioso y rico en proteínas. Pasé muchos meses, en aquella época entre la niñez y el convertirme en "oficialmente mujer" en la que me negaba a cenar, no tenía hambre. Lo cual era normal porque en la merienda probablemente me había zampado media barra de pan con cualquier cosa que le metiese dentro, que normalmente era más de una.

Me encantaba el puchero de la abuela, aquel que duraba casi una semana, cocinado durante un par de horas en aquella olla enorme que asemejaba un caldero. Ese puchero servido el primer día en forma de sopa de pan, seguido de una fuente con carne. Al caldo se le añadía sucesivamente fideos, o arroz, garbanzos... y el último día se hacía ropa vieja, mi plato favorito de la sucesión de pucheros. Cómo odiaba la sopa de pan, el puerro o cualquier cosa verde que flotase en el cocido! Y cómo adoraba esa sopa de avecrém con fideos, al que añadíamos un huevo cocido picado y un poco de bacon a dados.

La nevera de la abuela estaba llena de alimentos y bebidas que han conservado su sabor sólo en mi paladar. En la puerta se apilaban aquellas botellas de Casera de cristal con el cierre metálico de clip, que luego se rellenaban de la leche que vendían en bolsa (y que sabía a leche) o de agua fresca. A su lado, las botellas de Valdepeñas barato, el padre del Don Simón, que a mi abuelo gustaba demasiado de degustar antes, durante y tras las comidas.

En la nevera de la abuela había quesos de los que más me gustaban, chorizo del bueno, panceta curada, queso de cerdo (algo que nunca más he vuelto a ver y que tenía un aspecto asqueroso), mezclado con el aroma dulzón del membrillo que siempre me negué a comer. Había mantequilla Tulipán, botes de manteca colorá, sobrasada en barra y compota casera.

Mi abuela adoraba la cocina, aquel cuartito estrecho y alargado con el pilón de piedra gris y el retrete al fondo, donde pasaba las horas "haciendo habíos" y aderezando cocidos con el ritmo de sus canciones de otro tiempo, mientras el viejo y pobre Pancho dormitaba en el corredor y Merceditas y yo malcantábamos otro éxito pop delante del enorme radiocassette.

-"¿Y... qué hay de postre, abuela?"
-"Flan".
-"¿Del Chino?"
-"De Paco del armarcén."

I'M A SUPERFREAK, OH YEAH

Buaaaaaaaaaa... No me deja poner el video original, pero en fin, este me ha parecido bonito, teniendo en cuenta que es una de las mejores películas que he visto en los últimos años.




No apta, por supuesto para corazones sin sentido del humor, sin imaginación ni para nenas engreídas.
Viva lo Friki! Bandas para: Alasse, Inma, Marisa, Sergio, todas las Estherianas y las que tienen placeres ocultos tras las cortinas.

¿Alguien más se autoproclama friki del año?

ACTUALIZACION (añado este video a petición de Susana Ce)


martes, 15 de julio de 2008

MIRA COMO BRILLO



Hoy me han concedido este pequeño-gran premio. Me lo ha dado Aneka, que es lectora de este blog, pero cuyo enlace al suyo no puedo poner ya que por problemas de estructuración en su blog -dice que está "de mudanza"-, va a cambiar de Blogger a Worldpress (quizá) u otra casa con mayores habitaciones y de momento no tiene dirección definida.
En cualquier caso, te agradezco mucho tu premio llegado vía email junto a un millar de ositos y globos de colores... y exento de instrucciones. Sólo sé que me has dicho debo pasarlo a otras personas (sin especificarme cuántas, qué parca en palabras eres, hija, oich).
Visto lo visto, y esperando que el premio nunca llegue a manos inmerecedoras de tan bello Cristal, lo cual sería una gran responsabilidad... uff... pues he decidido conceder este premio a tres blogs (ni uno ni dos, sino tres) que me gustan muchísimo:
-Al blog de Marisa, porque además de currárselo bien habla de cosas brillantes, siempre.
-Al blog de Sergio, porque es tan brillante que cuando se ausenta 5 días, le añoro y ea!, en lugar de echarle la bronca, le doy un premio.
-Al blog de Fauve, por su brillante dedicación a la literatura más pura.
Espero que dejéis constancia de vuestros speeches en el apartado correspondiente y no me soltéis ninguna lagrimita, que acabo de limpiar el parquet!

LIBROS CON SOLERA

Son los libros que llevaron a la escuela mi madre y mi tío. Al menos los tres primeros, el último es una cartilla de lectura/escritura que conseguí en el Rastro en Madrid por unos poquitos euros. El gitano no sabía lo que me estaba vendiendo.

La Enciclopedia tuvo una reedición tipo coleccionista hace unos años, pero ésta es la original Enciclopedia Alvarez en edición de 1962. El Libro Primero de Lecturas (el tercero de la imagen) es del 58, de la Editorial Edelvives; el Libro Segundo de Lectura (segundo en la foto), es del 56 de la misma editorial.

El Camarada (Método Completo de Lectura), de José Dalmau Carles, es de 1930, y perteneció, a juzgar por las firmas en la primera página, a Vicente y Luisa Valls.

BROADWAY Y SUS TEATROS


Estos días que el musical Mamma Mia! aparece cada dos por tres en los medios debido a su adaptación para la gran pantalla, he recordado que cuando estuve en Nueva York acababa casi de estrenarse en las salas de teatro. En mi recorrido por Broadway en el viajecito de dos semanas en Marzo del 2002, pasé por delante del rdeWinter Garden en pleno centro del distrito teatral, pero no me animé a ver la función porque esa noche había conseguido tickets para mi obra favorita de todos los tiempos: El Fantasma de la Opera. Uno no puede ir a Nueva York sin haber entrado, al menos, en uno de sus teatros, y no para curiosear precisamente. Además las entradas estaban tiradas de precio, pagué sólo $20 por un asiento en el mezzanine. ¿Cómo conseguí un ticket tan barato? Pues haciendo cola (por cierto, muy breve), en Times Square.

Sí, en esa misma cola que se aprecia en la foto superior y a la que me uniría minutos después de haberla fotografiado. De Times Square no puedo más que decir que ese día no estaba el famoso cawboy que toca la guitarra en gayumbos y botas y sombrero, pero el ambiente es indescriptible: música, ruido, tráfico, gente, pantallas, luces, más pantallas, tiendas, tiendas, tiendas.
Cerquita de aquí, vamos, cruzando la carretera en sentido contrario, está el emblemático edificio de la Paramount, casi perdido entre tanta modernidad y fachada cristalina.


En la planta baja de este edificio solía haber una sala de teatro donde en los años 40 cantaba Frank Sinatra. Arriba del todo hay una torre con un reloj y una especie de cúpula en forma de alcachofa, que antaño solía estar encendida para mostrar todo el esplendor de esta magnífica mole construída en 1927 y tenía una terraza-mirador.

Y no muy lejos, está el Ed Sullivan Theater, desde donde se emite cada noche el David Letterman Late Show.


Por esta zona también se encuentran teatros como el Amsterdam, el Lyceum, The Booth, el Shubert Alley, el Carnagie Hall, el Majestic... Ah, cuántos recuerdos!

El Lyceum es espectacular en su fachada. Es el teatro más viejo aún en uso de NY, construído en 1903 en estilo barroco para el productor Daniel Froman, que tenía un apartamento en el edificio, completo con una trampilla que daba justo sobre el escenario.


El Lyceum hizo historia al batir récords de representación con Nacida Ayer (1600 representaciones). También fue el primer teatro designado de interés histórico. Y doblando la esquina hacia la derecha, me di de bruces con el Edificio Miller, de fachada cuanto menos chocante en cuanto a su arquitectura, ya que el edificio a continuación y que hace esquina es un McDonald's, frente a Times Square.


El Miller Building fue una antigua tienda de zapatos antes de la II Guerra Mundial, y las esculturas de la fachada son cuatro estatuillas de las actrices americanas Ethel Barrymore, Marilyn Miller, Mary Pickford y Rosa Ponselle. Aparentemente Israel Miller era un zapatero Polaco que llegó a NY y empezó a hacer zapatos para muchas producciones teatrales. Sus diseños se hicieron famosos y muchos personajes del vaudeville de la época encargaban su calzado allí. La verdad es que entre tanto anuncio, carrito de perritos calientes y publicidad, si no se sabe dónde está, es dificil de localizar:

(Es el edificio detrás de esa parabólica, entre ésta y la pancarta azul). Calle arriba, pasando la gran M amarilla, girando en la primera manzana, hay otro teatrito pequeño, el Cort, cuya fachada se inspiró en el Petit Trianon de Versailles. En su interior hay un busto de Maria Antoinette sobre la ventanilla de tickets. Aquí tuvieron lugar las premieres de El diario de Anna Frank y Sarafina!

Y unas calles más arriba, bastante más lejos, se halla un edificio que parece fuera de sitio en Nueva York, El City Center of Music and Dance, con una ornamentada estructura de estilo arábigo con azulejos españoles, diseñado en 1924 como un Templo de Adoración Masónico. Más tarde el alcalde La Guardia lo salvó de los promotores inmobiliarios y lo designó como sede de la NY City Opera and Ballet en 1943.


Y por último el Carnagie Hall, aunque en la foto no se ve muy bien debido a la sombra del edificio de enfrente, pero ese año llevaba mi cámara Canon y me negaba a comprarme una digital. Ya volveré algún día para repetir aquellas fotografías que no quedaron de mi agrado.



Abrió sus puertas en 1891 en lo que entonces era un suburbio neoyorquino, y se dice que tiene el mejor sistema acústico del mundo. Tchaikovsky fue el conductor invitado en su apertura y atendieron las mejores familias de la ciudad, muchas de las cuales esperaron durante una hora antes de poder bajarse de sus carruajes. Y en fin, qué os voy a contar del Carnagie, para eso está Wikipedia.

Esa noche, como os dije anteriormente, me fui a ver El Fantasma de la Opera en el Majestic, uno de los teatros más grandes de Broadway, con un aforo de más de 1600 asientos e inaugurado en 1927.



Lloré a lo Julia Roberts en la ópera, simplemente pensando que unos meses antes no habría siquiera pensado en ir a NY, mucho menos en ver mi obra favorita, pero siempre he hecho las cosas en impuslo y no iba a cambiar a esas alturas.
Y aquí se acaba la visita cultural. Otro día os llevaré de paseo por Central Park... O la Isla de Ellis... O quizá a cualquier otro rincón lleno de encanto del mundo.