
Posiblemente la formación más conocida de
Nins por los niños de mi generación.
A finales de 1978, tras la partida de Pablo, al que sucedería su hermano Manuel, los Nins conocieron un éxito sin precedentes en la historia del grupo: comenzaría la Ninsmanía en su estado puro. José María Iñigo y su programa Fantástico sería el precursor de una carrera televisiva de la que no disfrutaron sus predecesores. El nuevo grupo, formado ahora por Manuel, Agustín, Mónica y las hermanas Fina, Angelita y Laura (única superviviente del primer Nins), se pasearían por Festivales Internacionales, platós televisivos y conciertos, con la naturalidad que sólo da la juventud más inocente y pura... A pesar de que de inocentes no tenían nada. Hablar con la Sra. M. Minguella de esta formación es un no parar de anécdotas que deja en pañales cualquiera de las cometidas por sus antiguos compañeros: desde robarle la peluca a Betty Missiego, bañarse con trajes incluídos y recién estrenados zapatos de charol en la playa, hasta intercambiar gestos durante actuaciones con miembros de otros grupos.

Porque ante todo, y como siempre, se les dio la libertad de comportarse como niños y divertirse e interactuar con los otros componentes de similares agrupaciones. En aquellos tiempos de gran diversidad musical infantil, no era extraño ver en un mismo plató a Parchís, Botones, Regaliz o Nins, todos amigos, nunca rivales. Desde los estudios de La Cometa Blanca a Aplauso, todos se reunían en la misma sala a jugar, a charlar y... a veces incluso a comenzar romances.
En aquel tiempo Tino de Parchís y Mónica sorbían los vientos el uno por el otro. Tanto, que incluso crearon un código secreto de movimientos en el escenario que sólo tenía significado especial para ellos. Si Mónica se tocaba un calcetín, era un gesto dedicado a Tino. Si Tino al cantar cierta estrofa guiñaba un ojo a la cámara, era un guiño para Mónica. Y cómo no, esto fue motivo de guasa en las agrupaciones, que cuando coincidían en el mismo avión, les tarareaban la marcha nupcial mientras ambos se sentaban juntos.
La complicidad entre todos era tal que en cierto programa presentado por Mari Cruz Soriano, en el cual actuaba por primera vez Botones, a finales de 1979, Nins y Parchís acabaron con la reserva de golosinas dejada para ellos en la sala del estudio, resultando en dos componentes de cada grupo teniendo que ser trasladados al hospital por indigestión. También eran famosos por robar el atrezzo utlizado por los Botones en sus actuaciones...
Así, con todo esto, no es de extrañar que repetidas veces se les llamara la atención en el Hotel Convención de Madrid por el jaleo en las habitaciones, o que en cierta ocasión estando los adultos a su cargo tomando algo en la terraza de un hotel a pie de playa en A Coruña, fueran distraídos por las risas y gritos provenientes de la orilla, sólo para descubrir a Los Nins, completamente vestidos y calzados con sus brillantes zapatitos de charol recién comprados, haciendo carreras de natación mientras Parchís y Regalíz les jaleaban desde tierra seca, convencidos de que, de imitarles, serían fuertemente reprendidos por sus mánagers. O aquella otra en Prado del Rey, con Botones y Parchís corriendo tras ellos, que se las habían ingeniado para "sustraer" 6 de los trajes de Teresa Rabal y su troupé.
Pero antes de todo esto, sucedieron muchas cosas que les harían llegar a los platós de los programas de moda de esos años. A finales de 1978, cuando Parchís ni siquiera se había formado, y siendo prácticamente el único grupo en el candelero tras la partida de La Pandilla, Los Nins graban un disco de Villancicos al que seguiría un Grandes Exitos de canciones del grupo vocalizadas por los nuevos componentes. Es entonces cuando "los descubre" Iñigo y a partir de ahí casi cada fin de semana viajaban a Madrid para participar en directo en algun programa. Es en una de estas apariciones televisivas que los ve el organizador del Festival de Montecarlo y se les ofrece representar a España. Y allí sucede la divertida anécdota en la cual le birlan el pelucón a Betty Missiego, que también participaba en el festival junto al Ballet Antología o Paco de Lucía y que estaba presentado por Isabel Tenaille para TVE. Los Nins se alzan con el primer premio interpretando un popurrí de canciones y Grease.

Tras la actuación, cuando entraron a cenar al Sporting Club de Montecarlo, todos los comensales se pusieron en pie, incluídos los Príncipes de Mónaco, y aplaudieron entusiasmados. Fina, sorpendida, se volvió hacia su directora, y le dijo: "¿Lo ves, Marta, como cuando te pones guapa tienes muchos aplausos?".
Se da la circunstancia de que el entonces Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, desplazado a Montecarlo para el festival, se acercó a Angelita tras la cena para invitarla a bailar, a lo que ella declinó amable, pero firmemente. Suárez, sorprendido, le preguntó porqué, y ella contestó con inocencia que había muchos fotógrafos presentes y no queria que las compañeras de su clase la vieran en la prensa bailando con alguien que no era su novio. Al parecer Adolfo Suárez prácticamente se descuajeringó de la risa allí mismo, y aún así, la sacó a bailar. Y dicen que ella le cogió tanto el gusto que ya no paró en toda la noche.
Anécdotas hay para llenar un libro, algunas pertenecientes también a la posterior formación, ya que a partir de aquí Agustín dejaría su puesto a Bruno, y los componentes irían cambiando uno a uno... Pero eso, como siempre... lo dejo para un futuro post.
En cuanto a dónde están y qué hacen en el día de hoy: Agustín Huertas, el rubito de rizos, desafortunadamente falleció hace unos meses en un accidente motorístico en su ciudad natal de Barcelona, donde era abogado y notario y estaba casado con una chica brasileña con la cual, no tenía hijos. Agustín, paradójicamente era el segundo de seis hermanos aunque de algún modo sea el cuarto. ¿Confusos? El primer parto de su madre trajo trillizas y el segundo a Agustín, de modo que no se sabe si es segundo o cuarto. A Agustín se le uniría más tarde en el grupo su hermano Bruno. El último hermano es Carlos, que nunca deseó cantar.
En cuanto a Manuel Cardona, hermano de Pablo (el Nin de la transición), también es abogado y el segundo sacerdote vocacional que ha salido de la formación.
De
Mónica Torrens ya hemos mostrado una foto actual
aquí. Mónica tiene cinco hermanos y es la benjamina de la familia. Actualmente es Pedagoga y Maestra y tiene tres hijos: Elvira, de 17 años, Marc de 16 y la pequeña Marta, de 2. Trabaja en un colegio Jesuíta de Barcelona.
Laura Pérez, que viene del primer grupo, ya dije que es médico, pero rectificar que no es madre de dos hijos sino de tres.
Angelita Montuenga, hermana de Fina (y de Quico y Pepe de la anterior formación), es periodista, abogada y ha estudiado Humanidades. Está casada y tiene cinco hijos: Luís, Mario, Juan, Ignacio y Beatriz... y parece que está pensando en ampliar la familia. Es la actual Presidenta de la Fundación Nins.
Fina, su hermana, estudió Enfermería y Magisterio. Tras ejercer unos años como enfermera, ahora dedica su vida a los niños. Está soltera y sin compromiso y se ha convertido en una belleza de mujer (al ataque, chicos).
© Ruth Bernárdez