miércoles, 22 de julio de 2009

ESO NO SE DICE, ESO NO SE HACE


Cuando Irlanda estaba bajo poder Inglés, en los remotos tiempos del siglo XIV, había algo que a los ingleses asustaba más que los desastres naturales o la peste: el poder de las mujeres irlandesas.
Los irlandeses llevaban tiempo casando a sus hijas con los invasores y los Normandos se mezclaban alegremente y sin problema con los locales. Como resultado, los hijos de los invasores aprendían costumbres irlandesas de sus madres: hablaban irlandés, se vestían como los Gaélicos y jugaban a juegos nativos.
En 1366, el Rey de Inglaterra, Eduardo II estaba tan preocupado por sus nobles "integrándose con los nativos" que envió a su hijo, el Duque de Clarence a ponerlos en vereda. Clarence promulgó los Estatutos de Kilkenny en ese mismo año, una serie de leyes que prohibían a los Normandos mezclarse con los irlandeses. Así, no es sorprendente que los Estatutos fueran un completo fracaso -los nobles aún se casaban con las mujeres irlandesas y tomaban la cultura Gaélica. La mayoría de nobles hicieron su propia vida tranquilamente y a finales del siglo XV el poder del rey inglés estaba restringido a sólo una pequeña área cercana a Dublin conocida como "The Pale" (La Empalizada). En 1495, sólo 330 tropas inglesas permanecían en la isla.
Los Estatutos de Kilkenny prohibían:
  • Hablar Irlandés
  • Vestirse o peinarse al estilo irlandés (incluyendo barbas y bigotes)
  • Cabalgar como los irlandeses (sin sillas)
  • Los nombres gaélicos
  • Casarse con hombres o mujeres irlandeses
  • Los cuentos o música irlandesa
  • La práctica del deporte autóctono del Hurling, ya que los Ingleses creían que los irlandeses debían practicar arco (para hacerse buenos soldados), en lugar de perder el tiempo en juegos de pelota.
La Empalizada fue la última zona de tierra aún leal al rey inglés. Fuera de este área, el rey contaba con las poderosas familias Normandas para mantener el orden, como los Butlers de Ormond y los Fitzgerald de Desmond y Kildare. Ahora cosiderados más irlandeses que ingleses, estas familias odiaban a cualquiera de Inglatrerra que les dijera qué debían hacer -incluyendo al rey. Los Butlers y los Fitzgeralds también eran jurados enemigos el uno del otro.
Garrett More Fitzgerald, el Conde de Kildare, gobernó Irlanda durante los reinados de cinco diferentes reyes ingleses. Pero en 1487, poco después de que el nuevo rey Henry VII llegara al trono, Fitzgerald decidió intentar convertir en rey a Lambert Simnel, un niño de 10 años -y un completo impostor.
Simnel era probablemente el hijo de un panadero, pero fue educado por los enemigos de Henry VII para actuar como un miembro de la casa real y que pudieran hacerle pasar como rey. El plan funcionó; Simnel fue llevado a la catedral de Christ Church en Dublin y coronado como el Rey Edward VI. Fitzgerald también apoyó a Simnel con un ejército que invadió Inglaterra, pero fue vencido por las fuerzas del Rey Henry. Sorprendentemente. Fitrzgerald fue dejado libre con poco más que unos azotes en las manos.
Un par de años después, el Conde de Kildare fue despedido de su trabajo. Se produjo el caos. La familia Butler atacó a los Fitzgeralds y las bandas lucharon en las calles de Dublin. Cuando los jefes gaélicos se les unieron, Henry VII decidió que ya había tenido bastante. Envió a su segundo, Sir Edward Poynings, a arreglar el desaguisado, junto a un largo equipo de sirvientes civiles. Ademas de solucionarlo todo, se aseguraron de que las familias irlandesas crearan sus propias leyes. A partir de entonces, el gobierno de Irlanda sería controlado desde Inglaterra.

Y esto es lo que nos lleva a esta otra historia que conté aquí

ECHAR EL LAZO

  • Algunas de las ancestrales tradiciones irlandesas duraron hasta la Edad Media. La frase "tying the knot" (algo así como atando el nudo o echar el lazo), viene de la antigua tradición de la boda celta en la cual el novio y la novia tenían las muñecas atadas juntas.
  • Hasta el 1603, podías estar casaado con varias personas al mismo tiempo: una mujer fue conocida como "el encuentro de los tres enemigos" porque estaba casada con tres señores rivales.
  • Estar casado podía ser un asunto bastante costoso: en el siglo XVI, el Señor de Waterford dio 80 vacas, 29 caballos, un par de tableros de ajedrez, un harpa y varias ollas y sartenes a la familia de su novia.
  • Las palabras para "luna de miel" en irlandés son "mi na meala", o lo que es lo mismo "el mes de la miel". El la antigua tradición irlandesa, los recién casados pasarían su primer mes juntos bebiendo vino de miel, porque se pensaba que este incrementaba la virilidad masculina.

martes, 21 de julio de 2009

JANA TOMO 3, HEIDI, EMMA

El pasado 3 de Julio salió a la venta el tomo 3 de Jana, uno de los personajes de Purita Campos más enigmáticos que hasta hace sólo un par de años seguía publicándose en la revista holandesa Tina, de la cual es protagonista, aún, pero bajo otro autor.
Jana había empezado su andadura en el mercado del cómic español bajo el nombre de Christy en los setenta, llegando a tener revista propia, aunque sólo duró algunos números. Jana había nacido en el 74, en realidad, bajo el nombre de Tina, como principal personaje de la revista homónima holandesa. Allí, ha sido todo un éxito durante estos años, pero Pura ha dejado de dibujar el personaje en los Países Bajos debido a todo el trabajo que le supone la saga Esther y su creciente éxito con estas publicaciones, tanto las Nuevas Aventuras (cuyo tercer tomo estará a la venta antes de final de año) como con la reedición de Esther y su Mundo y la reedición de Jana.
Aunque Jana, en realidad, no debería considerarse una reedición. Es decir, la Jana que conocimos de la mano de Sarpe en aquellas revistas quincenales, no es la Jana que recibimos ahora. Aunque el primer tomo lo componían dos historias autoconclusivas ya publicadas en entregas en su tiempo por Sarpe, el resto han sido cuidadosamente seleccionadas por la propia autora de entre aquellas historias inéditas en nuestro país.
No es, por tanto, una "reedición" al uso. Son historias completamente nuevas, desconocidas por sus lectoras españolas, aunque no se descarta que en el futuro se reediten algunas de las primeras. Pero el caso es que Jana no es un personaje al uso tampoco. Al uso de lo que muchos querrían pensar, esto es.
Si Esther nos presenta a una chica puramente europea, a una adolescente con sus problemas de adolescente y sus aventuras cotidianas, Jana, por el contrario, es un espíritu curioso y enfrentado, con frecuencia, a los más inusuales peligros.
Jana es modelo. Su edad no es cierta, pero presuponemos que ha de estar a principios de la veintena. Vive independientemente, compartiendo piso con una amiga diseñadora de modas. Y siempre acaba en algún tipo de lío, policíaco, misterioso e intrigante.
El guión estaba a cargo de Andries Brandt, desafortunadamente desaparecido en 1985 a consecuencia de un cáncer de pulmón. Sería sustituido por la también ya fallecida Marjolein Winkler, que supo heredar y reproducir el carácter luchador de la protagonista.

Este tomo que acaba de salir a la venta incluye dos historias a cual más misteriosa, El Secreto del Sr. Grimmel (originalmente llamada "Secreto Mortal"), y El Misterio de los Escarabajos del Diablo (Debbie y los 7 coleópteros), y el prólogo de una servidora.

Jana nos da la oportunidad de descubrir nuevas aventuras, de conocer a un personaje completamene diferente a Esther, aventurero, que nos lleva a través de historias rocambolescas y, como digo, siempre bajo algún misterioso peligro. Fue así desde el principio, desde que Sarpe nos la introdujera con aquellas revistas de aventuras de dos o tres páginas que se continuaban de número a número, y la edición de algún álbum completo especial. Por desgracia, después de apenas cien ejemplares, la revista desapareció, dejando el mercado del cómic femenino huérfano de historias. Poco supimos que durante años éstas seguían siendo todo un éxito en Holanda.

Por otra parte, próximamente estará a la venta el tomo único a todo color de Heidi que dibujó Pura Campos también en los 70, con una Heidi muy diferente a la que nos presentaría posteriormente la serie japonesa que haría tan popular el cuento de Johana Spiry. Todo un clásico.
Este tomo incluye Heidi y Otra vez Heidi, ambas publicadas en Bruguera en sus Joyas Literarias, en algún Super Lily y por capítulos desde las páginas de la Revista Lily.

Lo que me lleva también a recordar que no sálo de Pura vive el lector y que así de apetecible son también las aventuras creadas por otra catalana de renombre, Trini Tinturé, gran triunfadora en Holanda, donde el tebeo femenino sigue aún en auge. Allí, Trini tiene numerosas fans con las series que semanalmente publica en una revista de gran tirada.
En España, Glénat ha publicado dos tomos de su personaje más conocido, la brujita Emma, transportada mediante un hechizo al siglo XX desde el más oscuro pasado de la caza de brujas. O sea, que fue salvada de la hoguera, precisamente, gracias a ese hechizo. Lo malo es que otro personaje de su época, el envidioso brujo Hellman, también ha sido "transportado" y se dedicará a hacerles la vida imposible.
Emma, además, ofrece unos maravillosos paisajes de fondo. Quizá no tenemos a veces la vista entrenada más que para ver lo que se nos presenta en primer plano, sin contemplar los pequeños detalles que rodean a los personajes, los maravillosos castillos, la ambientación, el atrezzo.

En cualquier caso nunca es tarde para ello, y aún siguen a la venta los tomos 1 y 2, aunque el tercero está pendiente de un hilo, como también lo está el futuro de Jana. Quizá porque Esther ha sido el producto estrella que ha eclipsado a los demás personajes, quizá por un problema de marketing y la escasa publicidad mediática, cuando en realidad todos pueden convivir en perfecta armonía y son aptos para cualquier clase y edad de público.



En cualquier caso, es una pena, para el amante del cómic, no tener estos volumenes entre los favoritos de tu estantería, máxime cuando en unos años podrían estar considerados de puro coleccionismo, si las experiencias pasadas con otras ediciones nos sirve de algo.

lunes, 20 de julio de 2009

MI CALLE

Mi calle, a pesar de estar en el centro de Limerick per se, se considera alejada "del centro" neurálgico que conforman las intersecciones de William Street, Thomas Street y O'Connell. Pero mi calle tiene vida propia.
En mi calle se dan cita los acontecimientos más variopintos, casi alejados de los ojos curiosos de la ciudadanía más céntrica. Los sábados, los monjes franciscanos rezan en la acera contraria al Centro de Planificación Familiar. El Jueves hubo una manifestación pro-vida frente a las escalinatas de acceso. He visto colas para la Tienda de Magia cuando llega Halloween, cientos de niños y sus madres esperando pacientemente para conseguir los props necesarios para cualquier buena fiesta que se precie. He visto pasar la cabalgata gay, la manifestación contra el crimen organizado con los padres de Roy, a los beatus del Cropus Christi rezando con sus rosarios y pancartitas. He sido testigo de numerosos accidentess de coche en el cruce con Catherine Street.
Desde mi ventana he sido portera silenciosa de golpecitos sin importancia, de escenas histéricas -el seguro no estaba en regla y quién me arregla ahora el bultito-, de choques más serios que requirieron que una madre fuera llevada en ambulancia mientras sacaban con cuidado al bebeé-ajeno a todo el problema- de la sillita del asiento trasero. Nunca he tenido que presenciar un accidente más grave, a Dios gracias.
Mi calle es entretenida. Menos tranquila de lo que solía ser. Los domingos me despierto con el bullicio de los niños de la iglesia metodista en la acera de enfrente, mientras los papás alzan cánticos al cielo.
Hace poco, una pareja de borrachos se mudaron al tecer piso del número diez, junto a la iglesia metodista. Es frecuente oir sus gritos en medio de la calle, tras dejarse los cuartos en algún bareto oscuro. A él le faltan unos cuantos dientes, a ella se le melló la dignidad hace tanto que no duda, pese a que supera la cincuentena, en llevar minifaldas de escaso ajuste. Su vocabulario haría sonrojar al más atrevido. Su acento es de los más barriobajeros.
La última casa de la esquina, justo la que esta frente a mí, se halla en obras desde hace un par de meses, cubierta de andamios y protecciones. Los horarios son un tanto caóticos. A veces ves obreros sobre las seis de la tarde, pero casi siempre trabajan el fin de semana. No sé hasta qué punto la obra es legal, puesto que les he visto cortar la acera con simples cuerdas atadas a sillas mientras cascotes caían a la misma. Conspicuos no son, tampoco. Y ello nos ha llevado a la conclusión de que quien quiera que haya comprado la finca debe ser constructor y emplea a su cuadrilla en los ratos libres para llevar a cabo el trabajo. Es un edificio georgiano y por lo tanto está listado, y con la señal de demolición que cuelga de su maciza puerta, todo hace pensar que están reconstruyendo todo el interior y que no pueden tocar la fachada.

De noche, la calle se transforma. Se ha convertido en lugar de paso para estudiantes ebrios. Los fines de semana no merece la pena irse a dormir antes de las tres, no se puede. He presenciado oculta tras las cortinas risas satisfechas tras una noche fuera con los amigos, peleas entre amantes, actos vandálicos contra los contenedores de basura y makis en busca de problemas caminando en medio de la carretera mientras gritan al escaso tráfico que circula a esas horas.

Así es mi calle. En lo bueno, y en lo malo. Muy alejada del extraño confort y la calma del cul de sac donde solía vivir antes, hace años.

CENIZAS


Tras dos semanas batallando contra una meningitis, complicación de su melanoma, se nos ha ido Frank. El autor que puso Limerick en el mapa deja atrás a su esposa Ellen, una hija, una nieta y dos nietos.
Descansa en paz, Frank. Los que te leímos, los que te conocimos en alguna firma de libros, los que recibimos tu cálida sonrisa (te alegró tener una fan de España en Limerick), jamás te olvidaremos.

domingo, 19 de julio de 2009

¡FIESTA!¡FIESTA!


Los strippers ya están contratados... El catering ya está resuelto... Let's go party a la sede de la Fundación del Níspero. Me dice la presidenta que el acto se ha pospuesto para mañana pues hoy se halla un poco indispuesta. Al parecer la cocacola del último calimotxo que tomó la pasada madrugada le sentó mal.
Con invitación sólo. Si alguien desea invitación, sólo ha de preguntar.

sábado, 18 de julio de 2009

ALGUNOS HECHOS MUY PECULIARES DE IRLANDA


La famosa Giant's Causeway, o Calzada del Gigante, que se encuentra en los acantilados del norte de Antrim está hecha de alrededor de 40,000 columnas hexagonales de basalto. La leyenda dice que el gigante y héroe mitológico irlandés Finn McCool las colocó allí para crear un camino que alcanzara a su amada en la Isla de Staffa, en Escocia, donde también se pueden hallar las mismas columnas.



Una de las invenciones militares del irlandés Latham Valentine Blacker, el erizo, lanzaba bombas mortero sobre su objetivo. Destruyó unos 50 submarinos alemanes durante la II Guerra Mundial.

En 2007, los habitantes de las islas de Inis Mor e Inis Oirr se enfrentaron en un intento de coronarse como la "Isla Craggy real" (Craggy Island es la ficticia isla donde tiene lugar la comedia Father Ted, y que fue rodada entre estas dos islas frente a la costa de Galway). La disputa se solucionó frente a miles de fans en un partido de fútbol durante el "Festival de los Amigos de Father Ted". Inis Mor se alzó con la victoria tras un resultado de 2-0.


Con unas increíbles 22 letras en su nombre, la pequeña aldea del Condado de Galway Muckanaghederedauhaulia (Murceanach idir Dhé Shéile en Irlandés) se cree que es el nombre más largo de un sitio, en Irlanda.

Una vieja tradición de cumpleaños consistía en coger al niño (o niña) que celebrara su día por los pies y boca abajo darle algunos golpes suaves con la cabeza en el suelo para darle buena suerte. El numero de golpes correspondía a la edad del cumpleañero más uno.

Según los datos del último censo, Sean es el nombre más popular para niños y Emma el más popular para niñas.

viernes, 17 de julio de 2009

DIEZ COSAS POR LAS QUE DAR LAS GRACIAS A LOS IRLANDESES


¿A que pensabas que la Guinness era la única gran invención irlandesa? Pues no. A este país tan chiquito hay que agradecerle al menos estas diez cosas (al parecer):
  1. Los submarinos. En 1881 John Holland inventó un submarino de tres plazas que fue usado por los rebeldes Fenianos para intentar hundir los barcos ingleses. Los Fenianos intentaron robarlo tras enfadarse con Holland, pero sólo este sabía cómo funcionaba.
  2. Las inyecciones. En 1845, Francis Rynd inventó la primera jeringuilla en el Hospital Meath de Dublin.
  3. H2O. William Higgins (1763-1852) creó un sistema de letras para identificar sustancias químicas, tales como H para Hidrógeno y O para Oxígeno.
  4. Las lonchas de bacon. En 1820, Henry Denny descubrió que poniendo largos trozos de bacon entre dos capas de sal seca ayudaba a preservar la carne.
  5. Burocracia. La palabra (Bureaucracy) fue acuñada por primera vez por la escritora irlandesa Lady Morgan (1776-1859).
  6. Las patatas fritas de sabores. Fueron inventadas por Joe Murphy. Las primeras patatas fritas con sabor a queso y cebolla se desarrollaron en 1954.
  7. El asiento proyectable. Adorado por los pilotos y por James Bond, el asiento proyectable fue inventado en 1946 por el ingeniero irlandés Sir James Martin.
  8. El café Irlandes. El camarero Joe Sheridan inventó esta mezcla de café, azúcar, whiskey y crema como un tentempié para los pilotos transatlánticos muertitos de frío en el aeropuerto de Foynes a principios de los años 40. De hecho cada año tiene lugar en esta población un concurso de cafés irlandeses.
  9. El cielo azul. Vale, bueno, el científico irlandés John Tyndell (1820-1893) no inventó el cielo... pero sí llegó a la conclusión de qué es lo que le da el color azul (polvo en el aire que se asienta sobre los rayos azules del sol). Tyndell también inventó la sirena moderna de niebla de los faros y su tubo de luz llevó al desarrollo de la fibra óptica.
  10. La velocidad del viento. En 1805, el irlandés Sir Francis Beaufort creó un modo de transcribir qué viento hacía -lo que aún se conoce como la escala Beaufort.

jueves, 16 de julio de 2009

ANGELA Y EL NIÑO JESUS

Este artículo lo redacté en Noviembe del 2007. Lo subo para los que no conozcáis estos libros cortos de Frank McCourt.

Angela y el Niño Jesús es la nueva obra de Frank McCourt, el autor de Las Cenizas de Angela. Lo descubrí en el escaparate repleto de copias de la Librería O'Mahoney's en O'Connell Street y su portada me fascinó. Como había dos portadas diferentes, y uno aseguraba ser la versión adulta mientras la otra era el cuento infantil, decidí hacerme con ambos por eso de no quedarme luego ni con las ganas ni con la incógnita.
Angela y el Niño Jesús es una historia hermosamente ilustrada, por cierto, en la que Frank McCourt revive de nuevo la infancia de su madre durante unas Navidades cuando, a la edad de seis años, la pequeña Angela está preocupada de que el Niño Jesús del altar de la Iglesia de Saint Joseph cerca de la casa deonde vivían, pasara frío por las noches. Así que decide llevárselo a casa.
La historia sigue el mismo ritmo narrativo que su primera obra, y las ilustraciones son de Loren Long en la version adulta, y de Raúl Colón en la infantil. El mismo Frank McCourt estuvo en Limerick estos días para presentar este nuevo tributo a su madre, y hablando de su cuarto libro, dijo:
"En cierto modo me siento un defraudador. Escribí la historia, pero era una historia que mi madre me contó cuando tenía siete años. Todos oímos esa historia, sentados alrededor de la chimenea en una casa cerca de un callejón por los Cuarteles. Soy el autor del relato, pero ella es la auténtica autora".
Cuando se le pregunta si embelleció su versión de la pobreza en Limerick en su infancia en Las Cenizas de Angela, McCourt dice que "cada pequeño detalle no ocurrió, de hecho".
"Por supuesto que se embelleció, y por supuesto, has de rellenar lo que falta en las conversaciones. Me gusta citar a Gore Vidal, quien dijo que una memoria es tu impresión de tu propia vida. Nadie puede denegarme la historia, porque estas cosas sucedieron en mi familia y sucedieron en mi cabeza. No se puede discrepar contra eso. Hubo cosas que me pasaron que nadie comprendería y que no han experimentado, así que es mi historia. Pueden discrepar todo lo que deseen pero yo no me atrevería a meterme en sus historias".
Frank concluye que la gente de Limerick que publicamente criticó sus memorias "tienen sus propias hachas que afilar", pero mantiene que "la gente que creció en mi generación sabe que lo que conté es cierto".

En mi modesta opinión, la historia es un 10/10. Muy entrañable, muy esencial para la estación en la que estamos y, sobre todo, muy clásica, al estilo de las historias que nos gustaban de pequeños.

(Poco después de escribir esto tuve la suerte de que el propio Frank me firmara ambos ejemplares).

miércoles, 15 de julio de 2009

FRANK: SOLO LE QUEDAN SEMANAS

De acuerdo con las últimas noticias, a Frank McCourt, el ganador del Pulitzer de 1998 por Las Cenizas de Angela, sólo le quedarían varias semanas de vida.
Al autor, de 78 años, se le diagnosticó hace unos meses cáncer de piel en una de sus formas más graves. Tras tratamiento en una clínica noyorkina con quimioterapia el pasado mayo, el cáncer comenzó a remitir, y regresó a su casa en Connecticut. Sin embargo, se hallaba en un crucero por el Pacífico este fin de semana cuando su situación empeoró y hubo de ser trasladado a un hospital en Tahití, al parecer gravemente enfermo.

Su familia asegura que Frank está "preparado para morir". Pero sus lectores no lo estamos.