miércoles, 13 de enero de 2010

Fionnuala y la leyenda de los Hijos de Lir (IV)

En la literatura Irlandesa encontramos bellas y simbólicas historias, algunas con final moral, otras puramente gratificantes y patrióticas. Irlanda está llena de cuentos y leyendas, no solo de gnomos y hadas, sino de princesas y héroes, gigantes y batallas, guerreros y tierras míticas.
Una de mis preferidas es la Leyenda de los Hijos de Lir, tal vez por su sencillez y por su parecido a los cuentos clásicos con los que hemos crecido.
Lir era un rey de un reino irlandés, que tenía cuatro hijos a los que amaba apasionadamente. Fionnuala era la mayor de los hermanos y cuidaba de los otros tres (Aed, Conn y Fiacra) en ausencia de su madre muerta. Todos vivían felizmente con su padre hasta que se casó con Aoife a la que hizo dueña y señora de su castillo.
Aoifa enseguida comenzó a sentir celos del tiempo y el amor que Lir dedicaba a sus hijos y los celos no tardaron en convertirse en odio, hasta el punto en que no soportaba verlos. Una mañana, engañándolos bajo el pretexto de que iban a visitar a su abuelo, el rey de Tuatha De Danaan, los llevó hasta el lugar en que se desharía de ellos para siempre. Fionnuala tenía el presentimiento de que Aoifa estaba planeando algo para hacerles daño, pero no supo cómo detenerla. En su camino hacia el castillo de su abuelo, pasaron junto al Lago Derravaragh y se detuvieron a descansar. Aoifa dijo a los niños que podían nadar un rato en el lago si así lo deseaban y los tres chicos saltaron alegremente al agua. Fionnuala quedó atrás pero Aoifa le ordenó que se reuniera con sus hermanos en el lago y esta obedeció.
Tan pronto como todos los hermanos estuvieron juntos, Aoife sacó la varita de un druida que había estado ocultando bajo su capa y apuntándoles con ella realizó un poderoso hechizo: "Hijos de Lir, vuestra buena fortuna se ha acabado. De ahora en adelante las aves acuáticas serán vuestra familia, y vuestros gritos se confundirán con el grito de los pájaros."
Al momento los cuatro hermanos se disolvieron en el aire y en su lugar aparecieron cuatro hermosos cisnes de brillante plumaje blanco.
Aoifa volvió la espalda e ignoró los lastimeros gritos de los cisnes. Fionnuala se deslizó hasta el borde del lago y rogó a su madrasta que no los condenase a ser cisnes para siempre. Rogó y suplicó, pidiendo que, al menos, si no les devolvía su forma humana, que pusiera algún límite a su encantamiento.
Incluso las villanas tienen un trocito de corazón y Aoifa se volvió hacia ellos, diciéndoles que serían cisnes durante 900 años, pasando 300 años en el lago Derravaragh, 300 años en el Mar de Moyle, y los últimos 300 años en el Oceano Atlántico. Les aseguró que cuando un rey del norte se casara con una reina del sur y oyesen el sonido de la campana anunciando una nueva fe, el final de su encantamiento, y de su exilio, estaría cerca. Hata entonces su apariencia sería la de cisnes y conservarían su raciocinio humano, sus corazones y sus voces, y su música sería tan bella y dulce que consolaría a todo aquel que la oyera. Y con esto les ordenó que se alejaran, pues el verles la atormentaba. Llena de remordimiento por lo que había hecho, Aoifa se alejó corriendo de la orilla y cabalgó hasta el castillo del abuelo.
El rey se entristeció al ver que los niños no estaban con su madrastra pero Aoifa ya tenía una historia preparada: le dijo que había ido sola para decirle que Lir estaba celoso de su cariño hacia sus hijos y que no la dejaba llevarlos a verle. Al principio el rey se enfadó al oir sus palabras, pero luego la sospecha le invadió y mandó un mensaje a Lir de que le visitara con los niños al día siguiente. Al recibirlo, Lir se alarmó y partió hacia el castillo.
Desde el lago Derravaragh los niños-cisnes vieron venir la comitiva y reconocieron a su padre. Volaron hacia la orilla y llamaron a Lir, que oía las voces de sus hijos pero no los veía por ninguna parte, hasta que de repente vio a los cisnes y comprendió. Corriendo hacia ellos, comenzó a llorar de impotencia, preguntando qué podía hacer para ayudarles...
Finnuala le dijo que no podía hacer nada y explicó a su padre las condiciones de su encantamiento. Viendo la angustia en el rostro de su padre, la niña-cisne comenzó a cantar y sus hermanos se le unieron. La desolación del rey pareció calmarse con el sonido de sus mágicas voces, y el cortejo que le acompañaba y el propio rey se durmieron plácidamente.
A la mañana siguiente Lir partió para contar al abuelo de los niños el terrible destino al que estos se enfrentaban. Cuando el rey supo de la traición de Aoifa, se volvió hacia ella furioso y con su vara de druida la convirtió en un demonio del aire. Una racha de viento la elevó como una hoja y se dice que en las noches de tormenta aún se la puede oir lamentándose en el viento.
Al dia siguiente Lir y el abuelo de los niños cabalgaron hasta el Lago Derravaragh y se quedaron allí durante años. Los años se convirtieron en décadas, y las décadas en siglos. Y por fin llegó el día en que Fionnuala supo que era hora de marchar. Cuando cayó la noche los cisnes cantaron y Lir y sus amigos se echaron a dormir por última vez. Al amanecer los cuatro cisnes se elevaron en el aire, volaron en círculos sobre aquellos a los que iban a dejar atrás, y emprendieron la marcha hasta las frías aguas del Mar de Moyle, un mar tormentoso y salvaje entre Irlanda y Escocia, helado en invierno y con fuertes vientos en primavera. En este lugar tan desolado sufrieron tanto con el frío que las plumas se les volviá tan frágiles como el delgado cristal, y los vientos de la primavera les hacía chocar contra las rocas que emergían del mar.
Una noche de violenta tormenta, con ensordecedores truenos y rayos cayendo por doquier, el agua entorpeciendo su vuelo, los cuatro cisnes se separaron en la lluviosa oscuridad. Cuando llegó el alba, Finnuala apenas podía volar, pero con gran esfuerzo logró llegar a la Roca de la Foca, Carraignarone, pero no podía ver a sus hermanos a pesar de que la tormenta había amainado y el sol brillaba suavemente sobre un mar tranquilo y desierto.
Conn apareció de repente, exhausto, y aterrizó junto a ella. Momentos más tarde Ficra llegó a duras penas. Por fin llegó Aed, totalmente abatido y cansado. Abrazados unos a otros, permanecieron allí hasta que recobraron su fuerza.
Los trescientos años pasaban lentamente en aquel tormentoso mar pero al fin llegó la hora de marchar.
De camino hacia su nuevo y último destino, debían sobrevolar las tierras de su padre. Ansiosos de ver su hogar y su familia, iban volando sobre el maravilloso paisaje que disfrutaran en su niñez, buscando ansiosamente el castillo de Lir. Al fin divisaron la familiar colina, pero no había rastro alguno de la casa de su padre. Todo lo que quedaba era un montículo cubierto de hierba, matorrales y restos rocosos. Los hjos de Lir descendieron entre la mala hierba y las ruinas y recordaron su casa como la habían dejado aquella fatal mañana en compañía de Aoifa. Llorando de pena se elevaron de nuevo en el aire y se dirigieron al oeste para pasar sus últimos 300 años de exilio.
En la costa oeste de Irlanda hay un pequeño islote llamado Inish Glora y allí se refugiaron los cisnes. Permanecieron en aquel lugar y los pájaros acudían de otras islas de esa parte de la costa para disfrutar de su inigualable canto.
Una nueva era había comenzado en Irlanda y los Tuatha De Danaan habían sido reemplazados por otra raza. Los viejos dioses se habían retirado al otro mundo y la gente ahora adoraba al dios cristiano. Los hijos de Lir se habían convertido en leyenda, su historia pasando de boca en boca y de generación en generación.
Un ermitaño llamado Mochaomhog conocía la leyenda. Sintiendo que la hora de que los niños-cisnes terminaran su hechizo se acercaba, se fue a Inish Glora y construyó una iglesia en la isla. Cada mañana al comenzar a rezar, tocaba una campana de bronce. Un día el sonido de la campana cruzó el lago hasta la isla donde estaban los cisnes y los despertó. Fionnuala se llenó de alegría, porque sabía que la campana anunciaba su libertad y comenzó a cantar.
Al oir la canción, el ermitaño se apresuró hacia el lago y en la pálida luz de la mañana vio a los cuatro cisnes. Los llamó sobre el agua, instándoles a no tener miedo y acercarse, ofreciéndoles su ayuda.
Los hijos de Lir confiaron en el ermitaño y llegaron a la orilla. Mochaomhog colocó una cadena de plata sobre sus cuellos para que no se separasen jamás y vivieron en su cabaña, felices y en paz al fin.
Mientras tanto Lairgren, un rey del norte, se casaba con una reina del sur, y a través de este matrimonio, la última parte del encantamiento de Aoifa se rompió. La nueva reina pidió los cisnes como regalo de bodas, así que el rey viajó hasta Inish Glora para buscarlos. Cuando Mochaomhog rehusó su requerimiento, el iracundo rey alzó la cadena que unía a los asustados cisnes y los sacó a rastras. Se resistieron con fuerza por un momento, pero de repente Lairgren y el ermitaño vieron con horror cómo las plumas de los cisnes caían y en el suelo, casi muertos, yacían cuatro arrugados y frágiles ancianos. Mochaomhog se apresuró a su lado e intentó consolarles, pero Fionnuala le dijo que sabía que estaban muriendo y le pidió que los enterrara en un lugar donde encontrasen paz.
Poco después los hijos de Lir murieron tranquilamente, y Mochaomhog los enterró como
Fionnuala había pedido e hizo colocar una losa sobre su tumba.

Ilustraciones: P.J. Lynch

martes, 12 de enero de 2010

GRAINNE (III)


Gráinne era la hija de Cormac mac Airt, un Rey Supremo de la Irlanda medieval del Ciclo Feniano. Es la protagonista del texto medieval Finn y Gráinne, y de la historia del siglo XVII La Persecución de Diarmuid y Gráinne.
La muchacha, cuya belleza no podía compararse a la de ninguna otra mujer, había rechazado con orgullo a muchos príncipes e importantes jefes de clanes, pero accedió a comprometerse en matrimonio al guerrero Fionn mac Cumhail, que deseaba una nueva esposa tras la muerte de su primera mujer, y que recordaréis, era el padre de Oisín que se fue a vivir a Tír na nOg con Niamh, y líder de la Fianna. Sin embargo, la diferencia de edad era grande y Gráinne acaba enamorándose en su fiesta de compromiso de Diarmuid, uno de los guerreros de Fionn. Grainne echó una poción en la bebida que durmió a todos los invitados excepto a Diarmuid y trató de persuadirle para escaparse con ella. Sin embargo, el guerrero era fiel a su jefe y se negó a ello, con lo cual Grainne le hizo caer bajo un hechizo. Si no se casaba con ella, Diarmuid moriría debido a poderes mágicos. Si lo hacía, Fionn le destruiría, de modo que dejaron Tara y cruzaron el río Shannon, ayudados en su huída por el padrastro del guerrero, Aengus Og.
Cuando todos despertaron y Fionn comprendió que se había quedado compuesto y sin novia, empezó a perseguirlos, pero Oisín advirtió a Diarmuid de que su padre estaba a punto de alcanzarles. Diarmuid ignoró el aviso.
Mientras tanto, Fionn pagó a tres soldados con tres perros venenosos para que capturaran al traidor. Finalmente Diarmuid se casó con Grainne, olvidando su fidelidad y ésta se quedó pronto embarazada. Una noche la pareja oyó el sonido de un jabalí en los bosques. Gráinne, que se imaginaba que se trataba de una treta de Fionn, no consiguió persuadir a Diarmuid de que no se enfrentara al verraco. El joven mató al animal con su espada pero no antes de que este lo hiriese de muerte.
Fionn y sus hombres llegaron a él en ese momento, encontrando al guerrero a punto de morir en los brazos de la embarazadísima Gráinne. Ella sabía que tenía aún una oportunidad de salvar a su amante. Imploró a Fionn que mostrase piedad y salvase a su antiguo amigo, dejándole beber agua de sus manos mágicas, lo que tenía el poder de curar. Pero Fionn se negó, todavía herido por la traición de su amigo con su amada. Incluso los hombres de Fionn le suplicaron que ayudase al que había sido un gran guerrero, y aún así, Fionn rehusó. Solo cuando su propio hijo Oisín amenazó con matarle, accedió a ayudar al moribundo y corrió a por un poco de agua, pero entonces era ya demasiado tarde y Diarmuid había muerto.
Sin embargo hay otra versión de esta historia que asegura que Fionn perdonó a ambos amantes por intercesión del padrastro, Aengus Og y que Gráinne y Diermuid forman su hogar en el condado de Kerry, donde tienen cinco hijos. La leyenda decía que sólo un cerdo salvaje o jabalí podría acabar con la vida de Diarmuid y así es cuando se encuentra al animal mientras se halla de cacería con Fionn, y aunque éste intenta salvarlo llevándole agua recogida en las manos, Diermuid muere igualmente. También hay divididas versiones de lo que sucede entonces con Gráinne. En algunos textos llora la muerte de su esposo hasta que muere de pena, y en otros hace prometer a sus hijos venganza eterna sobre Fionn a quien culpa de la muerte. Y aún en otras versiones, acaba casándose con el mismo Fionn.
La historia de Grainne y Diarmuid es un ejemplo en la mitología irlandesa del triángulo amoroso entre un joven guerrero, una mujer joven y hermosa, y un pretendiende pasada la fecha de caducidad. Otras historias similares son las de Naoise, Deirdre y Conchobar mac Nessa, y se repite en leyendas Arthurianas, también de origen celta, como la historia de amor de Lancelot y Genoveva y en la leyenda de Tristán e Isolda.

lunes, 11 de enero de 2010

NIAMH (II)

Su nombre significa "Brillante" en irlandés. Es una variante de los nombres Niav. Neve y Nieve son sus formas anglicanizadas.
En la mitología irlandesa, Niamh era la hija del dios del mar, Manannán mac Lir. Es una de las Reinas de Tír na nÓg (la Tierra de la Juventud), y probablemente la hija de Fand (diosa del mar y la Reina de las Hadas). Niamh cruzó el Mar del Oeste en un caballo mágico para pedir a Fionn mac Cumhail que permitiera a su hijo Oisín ir con ella a Tír na nÓg. La vieron llegar mientras cazaban en las orillas del Lago Lein en el Condado de Kerry, una bella amazona de cabellos de oro que caían por debajo de su cintura. Se presentó como "Niamh, la de los Cabellos de Oro, hija del rey de Tir-Na-nÓg".
Había oido hablar de un guerrero llamado Oisín, de su valor y de su poesía. Y había ido a Irlanda para encontrarle y llevarle a su tierra.
-"Y dime, ¿qué tipo de tierra es Tír-Na-nÓg?" -preguntó Oisín.
-"Tír-Na-nÓg es la tierra de la juventud. Es un lugar feliz donde no hay dolor ni penas. Cualquier cosa que desees se convierte en realidad y nadie se hace viejo allí. Si vienes conmigo, verás que todo esto es cierto."
Oisín accedió y se fue con ella, prometiendo a su padre que regresaría de visita pronto. El caballo galopó sobre el agua, moviéndose como una sombra. Los Fianna se sintieron tristes de perder a tan valiente guerrero, pero Fionn les recordó su promesa de regresar en breve.
Oisín era un miembro de la Fianna (una pequeña banda semi-independiente de guerreros que vivían apartados de la sociedad, en los bosques, como mercenarios, bandidos y cazadores). A su llegada a la tierra de Niamh, fue recibido por el rey y la reina que le hicieron una gran fiesta en su honor. Oisín descubrió que todo lo dicho por ella era cierto y que el lugar era maravilloso. Cazaba, contaba historias de Fionn, la Fianna, celebraba banquetes y no recordaba haberse sentido tan feliz en la vida y, aunque se enamoró de Niamh durante su tiempo juntos en Tír na nÓg y se casaron, empezó a añorar su hogar y su familia después de lo que le pareció tres años de estar allí. Niamh no deseaba que se fuese, temerosa de no volver a verle, pero finalmente le prestó a su caballo Embarr, que podía correr sin tocar el suelo, y le hizo prometer que bajo no circunstancia se bajaría del animal o tocaría suelo irlandés o no podría regresar jamás a Tír na nÓg.
Pero los tres años que Oisín había pasado en la Tierra de la Juventud fueron en realidad trescientos y cuando regresó a Irlanda y preguntó por Fionn, sus familiares y la Fianna, se encontró que habían muerto hacía cientos de años y eran recordados sólo como una leyenda. Las personas que encontró en su viaje le parecían débiles y pequeños, y a ellos Oisín les parecía un gigante. Mientras viajaba a través de Irlanda, Oísin se encontró con unos hombres que le pidieron ayuda para mover una gran piedra del camino.
Se inclinó para ayudarles, sin descender de su montura, levantó la piedra con una mano y la tiró lejos, pero con el esfuerzo se le rompió la correa de la silla, perdió el equilibrio y se cayó del caballo, que desapareció al instante. Al tocar el suelo se convirtió de inmediato en un anciano.
Se dice que le dictó esta historia a San Patricio, que le cuidó hasta su muerte. Mientras tanto, Niamh había dado a luz a su hija, Plor na mBan. Niamh regresó a Irlanda en su busca, pero Oisín ya había muerto.

sábado, 9 de enero de 2010

BRIDGET (I)

Comienzo una serie de posts dedicados a las leyendas detrás de las muñecas de M. Moloney. La primera, Bridget.

En la mitología irlandesa. Bridget (o Brighid) era hija de El Dagda (un importante dios irlandés y protector de la tribu) y uno de los Tuatha Dé Danann (una raza descendiente de los dioses).
Fue la esposa de Bres de los Fomorians (uno de los reyes de Tuatha Dé Dannan. Los Fomorians eran una raza semi-divina), y madre de Ruadán. Tenía dos hermanas, también llamadas Brighid y es considerada una diosa triple celta. Era poetisa, además de diosa.
Bridget poseía dos bueyes, Fe y Men, que pastaban en un valle al que pusieron su nombre, Femen. También tenía un "jabalí rey", llamado Torc Triath (que aparece en las leyendes Arthurianas) y a Cirb, el rey de las ovejas.
Parece ser que Bridget "inventó" el lamento doloroso, el plañir, mientras lloraba la muerte de su hijo después de que fuera masacrado mientras batallaba por los Fomorians. Y se le atribuye la invención de un silbato utilizado por los viajeros en la noche.
En su traducción inglesa de la mitología irlandesa, Lady Augusta Gregory (Dioses y Luchadores, 1904), describe a Bridget como "una mujer de la poesía, los poetas la adoraban, porque su influencia era grande y noble. Era una mujer curativa, una mujer trabajadora y fue la primera que hizo un silbato para que los viajeros se llamaran unos a otros en la noche. Y uno de los lados de su rostro era feo, pero el otro era muy atractivo. El significado de su nombre era Breo-saighit, una flecha feroz."
Parece ser que podría ser el equivalente celta de la romana Minerva o la griega Atenea. Es la diosa de todas las cosas que se perciben en altas dimensiones, como las llamas que se elevan hacia el cielo, las montañas, los fuertes de las colinas y las áreas a gran altura, y también de actividades y estados psicológicos de gran relevancia como la sabiduría, la excelencia, la perfección, las grandes inteligencias, la elocuencia poética, la artesanía (especialmente la relacionada con la forja), las habilidades curativas, el conocimiento druída y las artes de la guerra.
En el Voodoo Haitiano, existe Maman Brigitte, que podría ser una forma de Bridget, posiblemente porque las leyendas fueron llevadas al Nuevo Mundo a través de los irlandeses secuestrados como esclavos y obligados a trabajos forzados en el Caribe junto a los esclavos africanos. Maman Brigitte es la Señora del Cementerio y sus colores son el púrpura, el violeta y el negro. Es la esposa de Baron Samedi y se caracteriza por ser una dura trabajadora con un lengua rica en insultos y maldiciones cuya bebida favorita es un brebaje especial hecho de ron mezclado con 21 guindillas.
Las historias y la simbología que sobreviven en la persona de Santa Brígida pueden estar relacionadas. Santa Brígida estaba asociada con las llamas sagradas y perpetuas, tales como la que mantenian las 19 monjas en su santuario de Kildare en Irlanda. La llama sagrada de Kildare se dice que estaba rodeada de un seto que ningón hombre podía cruzar. Aquellos que lo intentaron se volvían locos, morían o... ejem... se les atrofiaba el pene.
Bridget, la diosa celta, estaba conectada también a los pozos benditos, en Kildare y en otros lugares de las tierras Celtas. El adorno de los pozos, o atar cintas en los árboles cercados a un pozo con propiedades curativas es un modo de peticionar o de honorar a Bridget que aún tiene lugar en algunos países de tradición celta y en la diáspora.
Bridget se celebra en el festival Gaélico de Imbolc, el 1 y 2 de Febrero, cuando trae los primeros brotes de la temporada a la tierra y es el comienzo oficial de la primavera en Irlanda.

viernes, 8 de enero de 2010

Marian Moloney y sus Muñecas

Marian Moloney es una artesana de Limerick a la que tuve el placer de conocer ayer. Nacida en el centro histórico de la ciudad, en la trasera de una carnicería, en un barrio donde la música tradicional y los cuentacuentos estaban en otros tiempos no muy lejanos a la orden del día, Marian cumple su sueño de crear muñecas basadas en las heroínas mitológicas con cuyas historias creció desde pequeña gracias a las leyendas que le contaba su padre junto al fuego con una taza de té.
Marian es madre de cuatro hijos. El menor fue diagnosticado con dislexia y se le sugirió educación especial, que hace veinte años era costosa y no se encontraba en Limerick. Marian supo que su deber era asegurar el futuro de sus hijos y ello la llevó al mundo artesanal. Durante años trabajó en la industria textil.
La idea original surgió hace unos veinte años también, aunque entonces no la pudo poner en práctica, y a pesar de que hace cinco años ya trató de llevar a cabo su sueño, sólo se dedica a ello desde hace dos. Había visto las muñecas de souvenir que se vendían en el aeropuerto de Shannon mientras esperaba a embarcar en un vuelo a los EE.UU. Todas las muñecas eran iguales, ataviadas con el traje de danza irlandesa. Otras muñecas eran de trapo, o se traba de hadas que podían ser atribuidas a cualquier país en realidad. Pero no existía una muñeca que resumiera la herencia mitológica de la isla, y eso no era lo que ella quería hacer tampoco, no deseaba una figura más con pelo de tirabuzones rojizos (conocida popularmente como Coleen) o caer en los tópicos. Sabía que los turistas adorarían algo nuevo y relacionado con las raíces más profundas de un país rico en leyendas y folclore.
Todo ello, sumado a su amor por la historia y las historias, la hizo levantarse una mañana con la firme promesa de intentar convertir en realidad sus sueños. Diseñó una muñeca tal y como ella la quería, de 18 pulgadas de altura, en porcelana fina, con una figura femenina y un material de la mejor calidad.
Las muñecas están fabricadas con los mejores materias. El cuerpo procede de una fábrica en Dublin donde trabajan a gran escala en su exclusivo diseño. No otra muñeca de cerámica del mercado es igual a ésta. El cabello está nutrido, suave, es abundante y de excelente calidad. Los ojos son de cristal -no pintados-, y las pestañas largas y sensuales. El vestuario está compleamente hecho a mano por la misma artesana, con mariposas cosidas a la tela de gasa (su marca). Cada una lleva en sus manos un símbolo relativo a la leyenda que la rodea.
De momento sólo tiene cinco diseños disponibles, a saber (por órden en la foto superior, Grainne, Emer, Bridget, Niamh y Fionnuala, pero tiene ya casi listas otras cinco, entre ellas Deirdre, Blannaith y Aoife, todas importantes figuras del pasado irlandés mitológico. Cada muñeca tiene su propia identidad, están numeradas y vienen acompañadas de un certificado de autenticidad (el que sostiene Marian en sus manos en la foto más arriba), y un librito con su historia, además de estar presentadas en una bonita y lujosa caja y traer su propio stand.

Bridget es la hija de Dagda, el gran líder de los Tuatha De Danann. La sonrisa que sonríe desde lo alto.
Emer es una princesa, la esposa de CuChulain e hija de Frogall, un jefe del condado de Meath. Es la llama del amor que brilla en todos los humanos.

Fionnuala es la hija del Rey Lir, aquella que se convirtió en cisne para vagar durante siglos por el país...
Grainne es otra princesa. Hija de Cormac, el Rey Supremo de Irlanda, la lágrima de un amor perdido y encontrado.
Por último, Niamh la de los cabellos de oro, hija del Rey de la Tierra de la Juventud, la esencia de la juventud eterna...
Estas exclusivas muñecas de colección portan consigo el símbolo principal de sus historias. Emer, por ejemplo lleva un bordado en las manos (hecho a mano por Marian), pues cuando CuChulain la conoció, ésta se encontraba enseñando a bordar a las más jóvenes del clan. Fionnuala lleva un cisne, y Niamh el caballo mágico con el que llegó a Irlanda desde Tir Na nÓg.

Pero el trabajo de Marian no se puede decir que haya sido un camino de rosas y aún queda bastante por pavimentar. Sus muñecas se venden en tres pequeñas tiendas especializads en Cork, Tralee y Galway, y el lanzamiento internacional tendrá lugar el próximo 24 de Enero en la Feria Internacional de Artesanía en el RDS de Dublin, donde espera poder captar la atención de potenciales clientes internacionales, especialmente en el mercado americano tan amante de lo legendario.
Aunque uno podría pensar que lo ideal sería encontrar estas muñecas en cualquier tienda de turismo o de souvenires, el tema no es nada fácil. Aquí, Turismo (Failte Ireland) y las tiendas de los Aeropuertos dependen de los departamentos de Heritage de cada región y los contratos están cerrados herméticamente hasta finales del 2010 cuando contemplarán nuevos clientes para los próximos cinco años.
Empezar un negocio tampoco es fácil, y convertirse en artesano no depende solamente de las habilidades de cada persona. Al contrario de lo que se pudiera pensar, los artesanos locales no reciben ningún tipo de subvención para iniciar su labor. De momento, todo lo que Marian ha conseguido ha sido poder apuntarse a una extensa lista para un cursillo de dos días organizado por el Ayuntamiento para enseñarles a abrir una tienda en Ebay donde promocionar sus productos. Marian ha de correr con todos los gastos incluso para la futura feria en Dublin, donde los alquileres de stand, mesa adicional para la presentación, bebidas para los invitados y sillas, además de los gastos de comida y estancia, corren de su bolsillo, con una muy pequeña aportación de la organización.
Conocer a Marian ha sido todo un placer. Es una persona amena y llena de historias, conocedora a fondo de la mitología, trabajadora incansable, madre devota, artista de gran talento. Y tras las siguientes cinco muñecas de la colección, también planea darles "pareja", y crear esos poderosos guerreros que las acompañan en el mundo eterno mitológico.
Reconoce que las muñecas no son baratas (150 euros), pero hay mucho trabajo tras ellas y son material de coleccionista, ricas en detalles y trabajadas a mano. Sin embargo, tiene intención de crear unas miniaturas de precio más asequible en un futuro bastante cercano y quizá, en Dublin, podamos ver algunas de sus nuevas creaciones y una recreación de un poblado celta casi al completo...
Para ver el trabajo de Marian Moloney, visita http://www.irishmythdolls.com/.

jueves, 7 de enero de 2010

Niños hoy...

Ross Kemp es un personaje muy conocido por estas latitudes. Su página en Wikipedia asegura que es actor, autor y periodista. Ross ha sido durante años actor en una famosa telenovela británica que lleva más de 30 años en antena. En 2006 decidió abandonar la misma y comenzó a hacer unos programs de corte investigativo de bandas armadas, conflictos bélicos y terrorismo. Se ha recorrido medio planeta visitando y haciendo reportajes en zonas conflictivas.
Anoche le tocó a Gaza. Confieso que a mí este tipo de programas no me atraen en absoluto, y que no veo la diferencia entre ver a este señor y su equipo corriendo con chaleco antibalas en medio de las favolas de Brasil o en Palestina. Pero anoche hasta se me saltaron las lágrimas, y no de risa precisamente.
No porque hablara del conflicto Palestina-Israel, que también me la trae al pairo, porque creo que desde que nací ha habido conflicto si no es aquí es allí y ya me resulta hasta cansino. No soy pacifista absoluta, por lo que no es algo que me llame lo más mínimo la atención. Tampoco es que crea en esa consigna de "el único moro bueno es el moro muerto", aunque reconozco que siempre me río al oirla. Pero es que yo nunca he sido políticamente correcta.
Ross estuvo de paseo por los túneles con el cámara pegado a su orondo trasero y él pegado al de los trabajadores aún horadando las entrañas de la tierra por delante, por 26 miserables dólares al día. Allí le dijeron que al menos tres trabajadores mueren sepultados cada semana. Las condiciones en estos túneles son de pena... y todo lo hacen por comida.
No, no me impactó, aunque yo no habría entrado ahí ni aunque me pagaran una fortuna. Tampoco me impactó su entrevista con una bomba humana con nitroglicerina hasta en el culo y un pasamontañas que desentonaba del todo con los sudores de Ross. El futuro suicida tenia 24 años y acababa de licenciarse en Derecho. Su única meta en la vida era convertirse en mártir por su país, ese que no se lo iba a agradecer en lo más mínimo, y la promesa de encontrarse en el más allá con Alá el Grande. A pesar de que Ross le preguntó si era consciente de que en Israel había personas que no apoyaban el conflicto ni la violencia, al muchacho ésto le importaba poco. La palabra "mártir" era una cantinela incesane en sus labios.
Lo que sí me impactó fue su visita con una traductora a una clínica psiquiátrica para niños. Sentado frente a un grupito mixto de unas 8 criaturas de no más de nueve años, pasó a hacerles algunas preguntas, como qué pensaban de Gaza y cómo era vivir allí. Reproduzco el diálogo:
-"No reconozco Gaza" -aseguró un chiquillo-. "No significa nada para mi. Ni siquiera la veo". Esto desató las risas de sus compañeros.
-"¿Por qué?" -pregunta Kemp- "¿No es Gaza un lugar agradable?"
-"Porque es una mierda... Todo lo es".
-"Piensas que es peligroso vivir aquí?"
-"Si, por la ocupación".
-"¿Te asusta?"
-"Yo no estoy asustado, pero algunos niños sí tienen miedo"-un niño más pequeño sentado a su lado interrumpe la converdsación para añadir:- "Es mejor morir como un mártir e ir al Cielo. Ser un mártir es mejor, ir al Cielo y estar cerca de Dios".
-"¿Todo el mundo lo cree así?"
-"Si, coincido con él" -dice e nuevo el que parece un poco mayor-. "Podremos entrar en el paraíso. En el paraíso hay todo lo que quieras. Es mejor que esta vida".
En un banco apartado del grupito principal se encuentra un chico con algunas cicatrices en el rostro. No aparenta más de seis o siente años. Se llama Ahmed.
-"Dispararon a mi abuelo... A mi abuela, a mi hermana... A mi tía, a mis tíos...
-"¿Quién hizo eso?"
-"Los Judíos".
La entrevista llega a su fin. Estan a punto de apagar las cámaras cuando una niña que hasta entonces ha permanecido en silencio levanta la mano. Tiene algo que decir:
-"No queremos firmar la paz con los judíos, porque ellos mataron a mi madre y a mi padre. Se me rompió el corazón cuando ví a mis padres frente a mí... A mi madre le faltaba media cabeza. Los sesos de mi padre salían de su cabeza y tenía heridas por todo el cuerpo. Tras eso, mi hermano dijo que era mejor que nos fueramos, que teníamos que irnos... Me siento como si estuviera en una jaula ahora que mi madre y mi padre no estan conmigo". Y con esto rompió en llanto mientras su amiga la abrazaba y la animaba a guardar silencio.
Sus palabras hicieron llorar a la traductora y a mí, por su dureza y por cierto aire de frialdad al contarlo. Y como el mismo Ross añadió cuando se repuso del shock, uno se pregunta si alguien conseguirá curar la desesperación y el dolor que sienten estos niños y lo duro que será evitar que algunos de ellos quieran tomar algun tipo de venganza en el futuro...
Niños hoy... terroristas mañana.
(El programa se halla íntegro en Youtube)

martes, 5 de enero de 2010

BALANCE DE LIBROS

Mi pila de lectura crece y crece, y crece a más rapidez de la que va bajando... Tengo que ponerme las pilas y a) leer a velocidad supersónica, o, b) dejar otras labores para dedicarme exclusivamente a la lectura.
Comenzaré por dos libros de lo que he dado en llamar "mi bliblioteca de temas gaditanos", y son los dos tomos de Julio Molina Font llamados "La Historia Pequeña de Cádiz" y "Más sobre la historia Pequeña de Cádiz". Como su contraportada promete, "es un autentico caudal de dichos y hechos variopintos, de divertidas anécdotas y personajes extraordinarios que nos meten en un Cádiz ya pasado y en muchos casos aún presente". Ambos libros dan respuestas a todas esas preguntas que rondan a los gaditanos: ¿Qué le pasó al barco del arroz? ¿Quiénes eran los atacantes? ¿Quién era el misterioso hombre pez que rondaba la bahía gaditana? ¿Queréis saber el verdadero origen de los duros antiguos? ¿Qué significa "cogerlo ahí"? ¿Sabéis cuántos dragos tenemos en Cádiz...?
Si os apetece que os responda a algunas de estas preguntas tendréis que esperar a que hinque el diente en ambos volúmenes, porque aunque conozco la respuesta a algunas, sé que voy a descubrir mucho más de lo que imagino...

Hace años que estaba deseando leer la suculenta biografía de la no menos suculenta Joan Crawford, y tras leerme a principios del pasado año la biografía de su gran rival Bette Davis, no podía dejar de hacerlo. Sin embargo, como en todas esas pequeñas cosas que a mí me parecen de lo más sencillo y normal, los irlandeses se empeñan en ponérmelo difícil. Cuando el libro salió, se anunció a todo bombo y platillo en la prensa nacional (especialmente en los tabloides británicos que nos llegan aquí). En uno de ellos publicaron un par de páginas apetitosas, y rauda y veloz me acerqué a Easons, sólo para que me dijeran que el libro no estaba en su centro de datos y que por lo tanto, no lo esperaban de momento. Decidí esperar, aunque por aquellas fechas (2006) leía mucho más de lo que lo hago ahora porque dedicaba mi tiempo a muchas menos cosas. Al año mi memoria volvió a recordarme que deseaba leer este libro y volví a preguntar para que me dijeran que no sólo no lo tenían sino que estaba "descatalogado". Pregunté en la otra gran librería de Limerick, O'Mahoney's, con similar éxito. Dejé correr el tema, siempre prometiéndome que aunque lo tuviera que leer en español, lo compraría en alguna visita a casa, pero mis escapadas a territorio patrio son tan fugaces que nunca tengo tiempo. De modo que decidí pedirlo por Internet, donde Ebay me ofreció múltiples precios y muchos menos "peros" que Easons.
Escrito por David Bret, contiene una magnífica selección de fotografías personales de esta femme fatale y asegura ser la primera biografía que cuenta la historia completa de Joan Crawford sin censuras ni mentiras. Sé que no va a defraudarme.
Fairytale of New York no es un libro sobre el villancico que no le gusta a Cloti, sino la nueva novela (chick-lit, supongo) de Miranda Dickinson, compositora, cantante y ahora escritora, de hecho es su segunda novela de corte romántico (espero no tener que sacar el cubo). No lo habría escogido aunque me estuviera pegando gritos desde la estantería, pero ha sido un regalo -equivocado además- por parte de los tíos del guiri. Equivocado porque en realidad me compraron otro (The Secret Life of Bees) que enviaron por error a la prima de Birmmingham, dándome a mí el suyo. Es lo que sucede cuando los niños ayudan a envolver regalos...
Parece ser que este libro relata las aventuras de una tal Rosie Duncan cuya vida no podría ir mejor: tiene una floristería en NY, grandes amigos y mudarse a Manhattan ha sido la mejor decisión que ha tomado en su vida, tratando de huir de la monotonía y el dolor. Durante los últimos seis años Rosie ha mantenido su corazón bajo control a pesar de las protestas de sus amigos hasta que conoce a Nate, a la vez que su hermano llega a la Gran Manzana, ocultando un secreto. Un encuentro casual enfrenta a Rosie cara a cara con su pasado, dejando al descubierto el misterio de su llegada a Nueva York y obligándola a enfrentarse a preguntas que hacía tiempo trataba de ignorar, incluyendo la de si alguna vez conseguirá su final felíz... (uff, sólo con leer esto ya me dan arcadas... abajo de la pila va para cuando no tenga absolutamente nada que leer).

El Secreto ha sido otro error. Esta vez iba destinado con toda seguridad a mis manos, pero ha sido un error porque no tengo intención alguna de leerlo. No necesito que se me suba la autoestima ni tengo problemas patéticos que resolver, aunque sin duda alguna podría recomendárselo a algunas personas tanto de mi entorno como de la blogosfera.
Este es el libro que promete darte a conocer un secreto poderosisísísisimo que se ha ido pasando a través de los siglos, oculto, perdido, robado y comprado por grandes sumas de dinero. ¿Por qué es tan valioso? Pues parece ser que este secreto ha sido compartido por Platón, Galileo, Beethoven, Edison, Carnegie o Einstein, pero viendo el modo en que terminaron sus vidas algunos de ellos, no sé si es una garantía o una condena...
"Según aprendes El Secreto, llegarás a saber cómo puedes tener, ser o hacer cualquier cosa que quieras. Llegarás a saber quién eres en realidad. Llegarás a saber la verdadera magnificencia de lo que te espera en la vida".
Hola, soy Candela y me van a vender la moto. En cuanto acabe de leer este poderosisímo libro voy a tener en la puerta un Ferrari, las llaves de la mansión y una cuenta bancaria con tantos ceros que me va a dar vergüenza... Lo dicho, para carne de secta...

The Secret Life of Bees (La Vida Secreta de las Abejas) fue, por tanto la espinita clavada, pero como la hermana del guiri me hab161a regalado un vale regalo para Easons, no dudé en darme el capricho. Además, quiero leerlo antes de ver la película y no al contrario, porque después no tengo paciencia.
Escrito por Sue Monk Kidd, relata la historia de Lily, que ha crecido creyendo que es la responsable de la muerte accidental de su madre cuando sólo tenía cuatro años. Ahora, con 14, añora el perdón y el amor de una madre. Lily vive en una granja en Carolina del Sur con su severo padre y sólo tiene una amiga, Rosaleen, una sirvienta negra. Cuando la tensión racial explota en una tarde de verano, Rosaleen es arrestada y golpeada duramente. Lily y Rosaleen escapan, siguiendo el camino de la mujer que murió diez años antes. Encuentran santuario en la casa de tres hermanas apicultoras y Lily comienza un viaje de comprensión no sólo del mundo sino del misterio que rodea a la muerte de su madre.
Este libro está en la cima del todo de mi lista porque en menos de un par de meses la estrenan en televisión y no quiero que me coja en bragas. Estoy inmersa en la lectura del tercer libro del Omnibus de True Blood, Club Dead, que me está gustando tanto como sus dos predecesores, y es que la saga de Sookie Stackhouse me ha hecho reconciliarme con el mundo de los vampiros que ya me enamorase con la de Anne Rice. Y es que estos vampiros de True Blood tienen un aliciente muy especial. Es por ello que, aprovechando el vale regalo, me hice con otros dos libros de la saga, que a día de hoy creo que tiene un total de once libros.
Dead to the World es el cuarto libro de la la serie True Blood o la saga Stackhouse escrito por Charlaine Harris que relata las aventuras de Sookie y su relación con Bill Compton y algunos otros seres sobrenaturales que al parecer pululan por Bon Temps, un pequeño pueblo de Louisiana, con su acento tan particular y sus supersticiones aún detenidas en el tiempo como hace siglos.
Sookie es una simple camarera en un bar, pero con un don especial que a veces se puede convertir en toda una maldición: puede oir los pensamientos de los demás, lo cual es un coñazo cuando se trata de oir lo que piensa de verdad tu pareja sobre el tamaño de tu trasero o lo mal que te sienta esta u otra prenda. Por eso para ella es todo un placer cuando conoce a Bill, cuya mente no puede alcanzar, porque Bill es un vampiro que llega a Bon Temps cuando los vampiros ya han "salido del armario", podría decirse, y aunque todavía se les mira con resentimiento y desconfianza, el hecho de que consuman un sucedáneo de sangre creado por unos laboratorios, ha facilitado su "rehabilitación" e insertación en el mundo humano. En este cuarto libro de la serie, Sookie regresa de trabajar una noche y se encuentra a un vampiro como Dios lo trajo al mundo en medio de la carretera.

Acostumbrada a lidiar con vampiros, se detiene a ayudarlo y descubre que el pobre zagal no tiene ni puñetera idea de quién es, aunque ella sí lo sabe: el hermosísimo Eric, un vampiro local bastante poderoso al que conoce, pero que al parecer sufre de amnesia... Y quienquiera que le robó la memoria, pretende robarle también la vida. Este libro lleva a Sookie a una lucha entre brujas, vampiros y hombres lobo...
Y como estoy decidida a hacerme con toda la saga y derivados, también adquirí A Touch of Dead, una recoplación de relatos cortos reunidos por Charlaine Harris en un solo volumen.
Creo que tengo que darme prisa leyendo, porque aún tengo como unos vente libros esperando desde el año pasado, más nuevos cómics, anuales y tareas varias... Pero de lo que no podré quejarme es de aburrimiento, eso desde luego.
También al guiri le han caido dos libros de regalo. Uno, The Road, de Cormac McCarthy, ya está siendo devorado y espero que lo termine antes de que veamos la película, porque el guiri es un lector poco constante y lento, bastante lento. El segundo libro que le ha caido ha sido el tercero de la trilogía de Milenium, que digo yo... Si alguien va a regalarte un libro, ¿por qué se molestan en comprarte el tercero de la trilogía? Lo cierto es que no es la primera vez que sus tíos lo hacen, quizá para animarle a que se compre el resto, no lo sé, pero tenemos por ahí el cuarto de La-Torre-de-no-se-que de Stephen King sin tener los tres anteriores... Y digo que también le habían podido buscar un libro más masculino, que no conozco a ningún hombre que se haya echado al coleto la trilogía. Claro que podría ser peor. Podrían haberle regalado alguno de Crepúsculo y entonces ya me habría pensado que era algún tipo de indirecta referente a su masculinidad!!

lunes, 4 de enero de 2010

UN PEZ LLAMADO RODOLFO

Pandora no ha sido la única mascota curiosa que he tenido. Hace unos años se me antojó una pecera. Nada demasiado grande, porque queríamos ponerlo sobre cierto mueble del salón y debía tener ciertas medidas. Así, me decanté por un tanque de unos 40 centímetros de largo. Al comprar el tanque me regalaron el típico pececito naranja, un goldfish, y para no tenerle solo y aburrido le encontré dos compañeros. Del segundo no me acuerdo, pero al tercero lo bauticé como Rodolfo. Era feo, negro y de ojos saltones. Creo que es un Goldfish Bubble Eye, pero como sólo entiendo de pescados que se comen, no podría asegurarlo al cien por cien. Mis planes eran añadir a la pecera un filtro para no tener que andar limpiando el tanque cada semana, o en el peor de los casos, cada dos días, porque mira que eran guarros... Pero por un motivo u otro, para este tipo de peces me lo desaconsejaron en la tienda de animales.
Era consciente de que estos pececillos no duraban demasido. El pez anaranjado la palmó al mes y fue sustituido por otro de igual "raza". Este duraría unos tres meses. A Rodolfo le cogí un especial cariño, pero el puñetero era un caso aparte. Al poco de morir Goldfish II, le encontré una mañana de veraniego domingo flotando de lado en el centro del tanque. Uno de mis compa­ñeros de piso por aquel entonces era español y le llamé contrita... "¡Rodolfo a muerto! Preparemos su magnífico funeral en la taza del váter..." -dije, y con tal frase, le di con el dedo al pez. Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando Rodolfo pareció despertar de una siesta y se dio una vuelta alrededor del tanque sin problema alguno... para escorarse de nuevo a un lado y resurgir en la superficie.
-"¡Pero bueno...!" -volví a empujarle con el índice y Rodolfo repitió juguetonamente la misma operación.
-"No te hagas ilusiones" -me aconsejó mi compañero- "Debe estar enfermo y a punto de morir y tal..."
Durante el resto del día monitoreé su estado, y continuaba vivo. Me fui a la cama con la certeza de que le encontraría flotando y definitivamente sin vida a la mañana siguiente. Y allí seguía, escorado, reposando sobre su lado derecho... pero definitivamente aún con vida. Mi compañero de piso incluso se atrevió a sugerir que sin duda era "un problema de pulmón... del pulmón izquierdo, claro".
Me fui a la tienda de animales, donde le conté el caso al señor tras el mostrador, que es también el mismo que me juró que las serpientes no tienen memoria y un escaso cerebro. Me aseguró que lo que le contaba era casi imposible y que nunca lo había oido -ojo, que no es que no me creyera-, pero que sin duda Rodolfo iba a morir y me preparase para lo peor...
Contra todo pronóstico, Rodolfo nadaba felizmente en su tanque con el otro pez de cuyo color no puedo acordarme al día siguiente, como si nada hubiera pasado, el muy cachondo!! Desde entonces las teorías sobre su extraña conducta han sido varias:
a) Estaba vago y no quería nadar...
b) Tenía una resaca del copón y necesitaba reposo...
c) Padecía una falta de descompresión en un "pulmón"...
d) Se estaba riendo de nosotros.
Rodolfo vivió unos dos meses más. Cuando volví a encontrarlo escorado casi le hice el boca a boca a ver si es que se estaba quedando conmigo de nuevo...

sábado, 2 de enero de 2010

Mis Aventuras y Desventuras con Pandora


Pandora es mi mascota. Díscola como ella sola. Le encanta viajar por territorios desconocidos. Pandora es una serpiente del maíz que llegó a mí como regalo de Navidad en el 2002 cuando apenas medía unos 8 centímetros y parecía más un gusano de colores que una serpiente.
Desde el principio Pandora ha sido un poco misteriosa, pues a día de hoy aún desconocemos si es Pandora o Pandoro, pero a estas alturas no estoy por la labor de cambiarle el nombre. Como todo bichejo que se precie, llegó sin instrucciones y por ello no tardé en adquirir un práctico librito de "todo lo que quiere saber y más sobre su reptil". Ahí aprendí que el sexo se distingue por la forma más o menos puntiaguda del final de la cola. El problema es que tenía una forma que a mí me parecía muy femenina pero que ha cambiado sustancialmente con su crecimiento y el paso de los años. Y con la mala leche que ha desarrollado, yo diría que es macho.
Gracias al librito aprendí cómo cogerla con cuidado y cómo evitar dañarla si por algún casual me mordía. Porque con semejante tamañín, si Pandora clavaba sus dientecillos (más pequeños que la cabeza de un alfiler y mucho mucho más frágil) en mi carne y yo pegaba un tirón del susto, probablemente acabara sacándole los dientes y por tanto, el animalillo moriría.
Nunca me ha mordido propiamente -he de decir-, aunque sí me dio un aviso un día encajando su desencajada boca -valga la redundancia- en el hueco entre mi pulgar y mi índice, claro que el error fue mío. Abrí la puerta de su vivero, le eché el ratón semanal, giré la cabeza para decir algo al guiri y mi mano se cernió amenazadoramente sobre su pitanza al ir a cerrar de nuevo la puerta. Probablemente ella creyó que iba a desposeerla de su bien merecido rancho y me envió un inequívoco aviso.
A raíz de aquello, la verdad, me acojonó bastante. Soy la única que ha cogido a Pandora día sí y día también... hasta que nos cambiamos de apartamento y con el terrible caos que conlleva una mudanza, la descuidé bastante... durante los siguientes cuatro años. Aún así, debe reconocer mi olor.
El caso es que la viajera Pandora me ha acarreado bastantes problemas con el vivero. Cuando el guiri me la compró, venía en una especie de tupper con portezuela superior que en un par de años se le quedó perqueño. En cuanto nos mudamos al apartamento, encargamos en la tienda de animales algo más adecuado para su futuro (llegan a medir hasta dos metros de largo aunque metro y medio es lo normal), y que no tueviéramos que volver a cambiar en un par de años. Las posibilidades eran escasas: aunque en la tienda de animales venden multitud de serpientes -se puso de moda hace unos años y aún es negocio rentable-, la venta de grandes tanques no estaba entre sus prioridades, por lo que el mío tuvo que pedirse a no sé dónde y tardó más de un mes en llegar. Y cuando lo vi, no me gustó. Era una estructura toda de cristal, con una tapa metálica con un cristal corredero en el centro (que nunca llegué a soltar de su embalaje de celofán por temor a que pudiera caer en el interior), y dos puertas correderas en el frente. Y fue esto lo que no me gustó. Así se lo dije al de la tienda, que si yo con un dedo puedo abrir la puerta de cristal, la serpiente con el empuje de su cabeza podría hacer lo mismo. El vendedor se rió de mí:
-El cerebro de las serpientes es diminuto. No tienen capacidad de recordar, así que no te preocupes, que no va a aprender a abrir la puerta -me dijo.
Debio haberme vendido la única serpiente con cerebro del mundo, porque la mía se llevó meses deslizándose hacia arriba en forma de "s" por el borde de la puerta para dejar luego caer su cuerpo hacia un lado. Una y otra vez, una y otra vez, durante horas. Y todos me decían que no pasaba nada.
Un Lunes de hace un par de años llegamos a casa a las tres de la tarde para encontrarnos la puertecilla abierta unos cinco centímetros y Pandora desaparecida en el vasto mundo de mi apartamento y su exterior. Y apareció en el jardín/patio trasero tres días después, descendiendo por la pared de piedra tranquilamente sobre los sorprendidos vecinos, que, gracias a Dios, estaban con un amigo que también tiene serpientes y que en vez de darle con una sartén en su portentoso cerebro, la cogió sin problemasy tras comprobar que era más mansa que un corderillo, se la llevó a su casa. Naturalmente mi vecino desconocía de mi "tenencia" de bicho raro y sólo lo supo cuando varios días después de la desaparición, tuve a bien prevenirle por si acaso.
La broma me costó 50 euros, porque su amigo ya se había encariñado con Pandora y le había comprado un nuevo vivero en el que me la retornó sana y salva y... con muy mala leche. Al intentar cogerla, me bufó con ínfulas de pitón salvaje, o quizá de exótica cobra, enroscándose sobre sí misma y moviendo el final de su colita como si fuera una vulgar mordedora venenosa.
Pero estos cincuenta euros no son los únicos que me ha tocado desembolsar. El tanque de cristal me había costado 150 euros, creo recordar, y recién llegado a casa, mientras lo limpiaba antes de soltar en su interior a Pandora, una de las puertas cayó y se hizo añicos y tuve que reemplazarla. Un par de años más tarde, cuando cambiaba las virutillas interiores, me percaté de que la base de vidrio estaba rajada... Resulta que la esterilla calefactora que se coloca bajo el tanque había estallado -un caso entre cinco millones, me aseguraron en la tienda-, quemando el suelo de madera y rajando el cristal que tuve que reemplazar junto con una seccion del suelo y la esterilla calefactora (que es como una radiografía con cable y va enchufada a la corriente eléctrica). Una pasta...
Tras esta primera escapada, aseguramos las puertas con cinta adhesiva de embalar y solo abría una de ellas ligeramente para cambiarle el agua y alimentarla. Todo fue bien desde entonces, con la seguridad de que esta Houdini profesional no volvería a evaporarse de mi seguro Alcatraz...
Esto es... hasta que el guiri resbaló una noche (la del 29 de Noviembre) y fue a caer sobre el tanque. La presión del peso del cuerpo sobre su estructura hizo reventar las puertas que se desintegraron en trozos de cristal que por un momento creí habían convertido en filete a mi Pandora. Pero hubo suerte, aunque a las cinco de la ma­ñana de un sábado, lo único que pudimos hacer para tratar de arreglar el desaguisado fue cubrir toda la zona dejada al descubierto con cartones y cinta adhesiva. Cinco horas después, Pandora se había marchado, aunque por más que miramos el embalaje, no hallamos zona alguna que pudiera tener algún agujero por el que evadirse...
Con el paso de los días y las semanas, las bajas temperaturas, la nieve y el hielo, nos habíamos convencido de que Pandora había subido ya al reino de las mascotas autoinmoladas, cuando a pocas horas de fin de año el mismo guiri responsable de su escapada la divisó asomando la cabeza bajo el calefactor. Rodeamos el aparato de "sofisticadas" trampas... una botella de cola enfundada en un calcetiín (por aquello de la oscuridad) con un poco de agua al fondo... una cajita alargada de After Eights que proporcionaba un cálido interior... y el terrario de viaje en el que me llegó tras su primera escapada, con el contenedor de agua... Pero sin ratón en su interior, poco había para atraerla. Y siendo víspera de Año Nuevo, seis y media de la tarde y sin ratones en el congelador (sí, los guardo entre el helado y el chorizo), no sabíamos muy bien cómo atraparla "manualmente". Se mostraba arisca y reculaba de manera amenazadora.
De pronto dejó el resguardo calentito bajo el calefactor para deslizarse por el piso en dirección al ventanal... donde descubrimos en una esquina una aberturita a través de la cual probablemente se había introducido en su huída... y a la que ahora regresaba tratando de evitar el cerco... Pero no pudo ser. Le tiramos una de mis camisetas que estaba secándose sobre el radiador y acto seguido vacié el terrario de sus virutas y la encapsulé, asegurando la trampa con unas velas gordas y un pesado martillo...
Y ahí sigue, porque hasta hoy mismo no nos ha sido posible comprarle sus fossies (ratoncillos diminutos, imberbes aún), y ahora nos queda esperar a que se esconda bajo la camiseta para introducir sibilinamente la botella de cola con el ratón dentro. Ha de estar muerta de hambre tras casi más de un mes en paradero desconocido, así que en cuanto huela su plato favorito entrará en la botella... momento que aprovecharemos para cerrar el tapón y colocarla en el terrario en condiciones, con su tronco, sus piedrecillas y sus matorrales varios...
¡¡¡¡Y un arsenal de cosas pesadas sobre su tapa!!!!

jueves, 31 de diciembre de 2009

NUEVA DECADA

Se acabó. Los noughties se han terminado. A partir de las 12 de la noche comenzamos nueva década, pero la que se ha ido, a nivel personal... ¡qué década ha sido! Hasta la cacareada crisis me ha sonreído, si todas las crisis son como esta... bienvenida!!!
Supongo que toca hacer balance. al menos de este año, porque hacer balance de esta década es difícil. Mi vida ha sufrido muchos cambios (para bien), principalmente laborales, y he conseguido, al fin, encontrarme a mí misma. No es imposible describir estos últimos diez años, pero sí complicado y me daría para varios posts. Y creo que se puede resumir sencillamente en que ha sido la década que acabó con nuestra seguridad y nuestra inocencia, la década en que se nos cayeron algunos mitos y se nos murieron muchos otros. Cayeron las torres y con ellas cambiaron hasta la manera de viajar y ver el mundo. Nos hemos vuelto más desconfiados, pero no sé hasta qué punto ésto no podría ser positivo. Al menos estamos más atentos a lo que sucede a nuestro alrededor.
En cuanto al año que ya acaba, no ha podido ser mejor. Nuevos proyectos, nuevo trabajo (¡adiós a Miss Piggy y las polacas perezosas!), la realización de que ciertas personas no son los corderitos que parecen sino que se ocultan bajo la piel de un lobo rabioso, el descubrimiento de nuevas amistades, las kedadas estherianas y alguna de Nancy, y tanto, tanto...
He leído poco. Muy poco, y no por este órden:
-Coraline,
-The Love Curse of the Rumbaughs,
-The Birthing House,
-The House of Special Purpose,
-Alfredo el Grande-Vida de un comico,
-Just take my Heart,
-The Interpretation of Murder,
-The Lost Symbol,
-A Thousand Splendid Suns,
-Ghostgirl,
-The Secret Scripture,
-The Reader,
-The Girl who Walked Home Alone (Biografía de Bette Davis),
-The Suspicion of Mr. Whicher,
-Tony Curtis, American Prince.
-The Library of the dead,
-My Wicked, Wicked Ways (autobiografía de Errol Flynn),
-Dead until Dark y
-Living dead in Dallas (estos dos de la saga de True Blood).
En Novela Gráfica he leído Persepolis (los cuatro libros), Watchmen y V for Vendeta. Y cuatro libros de Victoria Francés que no sé si calificarlos en novela gráfica o en libros: El Corazón de Arlene y los tres de la saga Favole.
He leido un poco de manga: los cinco tomos de La Rosa de Versalles (releidos) y hasta el momento 10 de La Ventana de Orfeo.
También bastantes comics: más de cien Lilys, 43 anuales británicos, y todos y cada uno de los tomos de la Reedición de Esther y su Mundo publicados este año, Heidi, más Las Nuevas Aventuras. Y también Mis Problemas con Amenábar al que tengo que dedicar post.
He visto mucho cine, aunque de calidad-calidad... eso dejo que lo decida Sergio que es el experto. Entre las películas que puedo recordar hasta el momento, y sin contar clásicos que he visto por televisión o en viejos Dvds, están:
-The Reader, Defiance, My Bloody Valentine, Notorious, Mall Cop, Outlander, New in Town, Taken, Coraline, Push, Watchmen, Duplicity, Knowing, The Accidental Husband, Crank 2, State of Play, Wolverine, Angels and Demons, Night of the Museum 2, The Proposal, The Ugly Truth, The Doubt, Carriers, 1 Liter of Tears, Los Cronocrimenes (x2), Chuecatown, Pineapple Express, Mirrors, Appaloosa, Saw V, Lakeview Terrace, Pride and Glory, RockandRolla, Zack and Miri make a Porno, Madagascar 2, W, Blindness, Body of Lies, Changeling, What just Happened?, Transporter 3, The Boy in the Strip Payamas, Synedoche, NY, Let the Right One In (x2), Get Smart, The Unborn, Marley and Me, Seven Pounds, Slumdog Millionaire (x3), Way of War, Yes Man, The Day the Earth Stood Still, The Caller, No Country for Old Men, The Wrestler, Frost/Nixon, Bride Wars, While she was Out, The Curious Case of Benjamin Button (x2), Smother, Passengers, Valkyrie, He's just not that into you, Revolutionary road, Gran Torino, The International, Crossing Over, Confessions of a shopaholic, 12 Rounds, The Hunting in Conneticut, Horsemen, Bundy: a Legacy of Evil, Public Enemies, Monsters v. Aliens, The Duchess, The Last House on the Left, Ghosts of Girlfriends Past, Ghost Town, Drag me to Hell (x2), Bronson, I Love you, man, Looking for Eric, The Boat thar Rocked, Righteous Kill, Bruno, 5 Minutes to Heaven, The Uninvited, Downloading Nancy, The Tale of Desperaux, Pagafantas (x2), Coffin rock, Ige Age 3, The Hangover, The Other Man, My sister's keeper, Marido x Sorpresa, Someone like You, Stuck, The Time Traveler's Wife, The Land of Lost, The Hurt Locker, Four Christmases, The Taking of Pelham 123, I Hate Valentines y Cronos (que la tenía pendiente).
Doramas he visto pocos, prometo ponerme las pilas en el nuevo año porque he visto sólo seis o siete... Pero el tiempo no me ha dado para más...
Pero termino el año con la promesa de un nuevo post donde enseñaros el último regalo del año que he recibido y que viene de parte de las hermanas Riesgho y de Geno: unas cremitas para que empiece el año con el cutis rejuvenecido, un marcapáginas precioso, unos zapatitos con bolso a juego para Nancy hechos a ganchillo con sus manitas, un gorrito con su bufanda a juego para Nancy también, un librito de... ¡mariquitas recortables!, que casi me han hecho llorar... y de Gijón también me llegó una tarjeta navideña cotilleada por los de correos con un calendario de bolsillo de Esther y una camiseta del Sporting para Nancy también. Todo esto, y más, el año que viene...
¡¡¡FELIZ 2010!!!