El mes pasado Glénat anunció la publicación, por primera vez, de una adaptación narrativa de los famosos cómics de Esther y su Mundo y de inmediato, las dos primeras novelas llegaron a las librerías.
Escritas por Ariadna Bielba, autora de libros de temática tan diversa como Trucos para Encontrar Pareja, Jack el Destripador y Otros Asesinos en Serie y un volumen sobre teología, tras el pseudónimo de la autora se oculta una profesional que no ha sabido emitir con estas novelas la esencia de la historia.
Comencé a leerlos con bastante ilusión, convencida de que quizá el publico infantil o preadolescente compraría con avidez estos libros si leer cómics no era lo suyo pero sí libros -aunque no me cabe en la cabeza como una cosa pueda quitar la otra-, pero de inmediato me sentí incluso incómoda con lo que tenía entre las manos. No solo por los trementos errores sintácticos, la malísima puntuación o el lenguaje tan sencillo que raya lo pueril, sino porque simplemente Ariadna se ha limitado a describir viñetas y la descripción, para más inri, es pobre. Esperaba un poco más de pasión y sentimiento traducido en páginas, conocer un poco más el interior de la pecosa que tanto nos gusta a sus fans, pero honestamente... si este libro cae en manos de alguien que no haya leido el cómic, no se sentirá tentado en lo más mínimo en echarle siquiera un vistazo. El libro es malo, malo, malo con saña. Si no fuera porque me los han regalado, me sentiría estafada por su precio (€9.95) cuando transmite tan poco al lector. Decir que es para públicos poco exigentes sería insultar la inteligencia de un gran número de lectores de un radio de edad que abarca desde los 9 a los 15 años quizá, porque estos libritos no se venderían jamás entre las fans acérrimas del personaje, las que le hemos sido fiel toda la vida.
Podrán decir que está encarado a un público infantil, pero lo cierto es que el público infantil o preadolescente es bastante exigente y estas novelitas no están a la altura. Si yo y muchos de mis amigos con nueve años ya leíamos a Garcilaso, Dumas o autores clásicos, leer este tipo de "literatura" sería como ponernos pañales. No creo que ni una niña de 7 años gustara de estos libros, para ser honesta. Aburren.
Por un momento me han recordado a una serie de novelitas que regalaba la revista Super Pop de una familia cuya chica adolescente se llamaba Gaby, pero diría que aquellos estaban inmensamente mejor escritos que éstos.
En mi opinión, un intento fallido de seguir comercializando un personaje que funciona perfectamente en su formato original: el cómic.
Lo único bueno que tienen estas "novelas" son las portadas de Purita Campos creadas para ellas.