miércoles, 15 de septiembre de 2010

EDIMBURGO (III): EL CASTILLO


El Castillo de Edimburgo domina sobre la ciudad desde su enclave en una roca volcánica a 134 metros sobre el nivel del mar, y es la fortificacion constantemente ocupada más antigua de toda Gran Bretaña. Toda la información histórica y técnica puede hallarse en Wikipedia o en la página oficial del Castillo, por lo que no voy a aburriros con detalles de este tipo, sino que os comentaré esas otras "cosillas" que no suelen aparecer en Wikipedia y os subiré algunas de las fotos curiosas/emblemáticas del castillo.


Al mismo se accede a través de la entrada de La Explanada, que cuando llegamos estaban desmontando los asientos colocados para la ceremonia de Tatoo que tiene lugar anualmente a finales de Agosto, por lo que el lugar era un hervidero de trabajadores, camiones y furgonetas. Y aún así, no había demasiada gente, lo cual es de agradecer. ¡Adoro viajar en Septiembre!


La entrada o Gatehouse solo se añadió a la estructura de la fortaleza en 1888 con el único proposito de dar una apariencia más imponente.
A ambos lados de la entrada principal, se encuentran las esculturas de Robert The Bruce y William Wallace, más conocido desde la película Braveheart que posicionó la lucha escocesa dentro de los libros de historia... o al menos hizo al público más aficionado a pasearse por las Highlands... a pesar de que la película se rodó en las montañas de Wicklow a las afueras de Dublin. De hecho aquí en Edimburgo no es difícil encontrar a bastantes "William Wallaces" por las calles, con su kilt y sus pieles, la cara pintada de azul y blanco (ya os mostraré en otro post) y el pelo largo como Mel Gibson en la película, a pesar de que como veréis, el héroe escocés nada tenía que ver físicamente con el look escogido por el actor y director australiano.


Si, éste señor tan serio de aquí arriba era William Wallace, paradigma del patriotismo escocés. Esta estatua de bronce fue añadida tan solo en 1929 junto con la de Robert The Bruce, rey de Escocia.

Subiendo tras atravesar la Portcullis Gate, nos encontramos la Argyle Battery, una batería de 6 cañones construida durante los 1730s, aunque los cañones expuestos aquí no son los originales sino un "préstamo" de la Armería Real fabricados sobre 1810, en los tiempos de las Guerras Napoleónicas.


Y no nos podemos olvidar del One O'Clock Gun. Aunque yo lo hice. Había leido que esta arma sse dispara cada día a la una de la tarde en punto, excepto en fechas claves como Navidad o Viernes Santo, y que se oye en toda la ciudad. Pues yo he debido estar en Babia porque no me enteré del cañonazo estando en el castillo ni al día siguiente en la ciudad... Lo mismo se les olvidó...
Parece ser que este arma fue disparada una vez en pleno ataque de ira, lo cual no es su propósito. En Abril de 1916 un Zeppelin alemán atacó Edimburgo, bombardeando Castle Rock, a cuyo ataque se replicó con la One O'Clock Gun que lo asustó. Nadie en el castillo resultó herido y no hubo daños materiales tampoco...


Y este cañoncito de nada de las fotos de abajo es Mons Meg, que le fue presentado a Jaime II de Escocia en 1457 de parte del marido de su sobrina. Pesa seis toneladas y se le conoce simplemente como Mons por el pueblo belga donde fue fabricado. Cada bola de cañon que dispara pesa nada más y nada menos que 150 kgs.
Se utilizó contra los ingleses en el sitio de Roxburgh Castle en 1460 en la que James II murió, y James IV lo utilizó de nuevo en el sitio de Norham Castle en Northumberland.
Lo malo de transportarla al campo de batalla es que solo podía viajar 5 kms al día arrastrada por un conjunto de cien hombres así que sus días de lucha acabaron en 1550, y desde entonces se utilizó como arma de saludo. En 1558 se utilizó para celebrar la boda de Mary Queen of Scots (su alcance es de 2-3 kms y la bala se encontró donde hoy están los Jardines Botánicos, a las afueras de la ciudad) y la última vez que se utilizó fue en 1681, el 14 de Octubre, para celebrar el cumpleaños del Duque de Albany.



La cesta de hierro que se ve en la foto de arriba se utilizaba para alertar en caso de emergencia. En el siglo XVI, una cesta encendida significaba alerta. Cuatro significaba "pánico, el enemigo (principalmente los ingleses) están invadiendo con fuerza).


El Cementerio de los Perros ha servido como lugar de enterramiento desde 1840 para las mascotas del regimiento y las mascotas de los oficiales. Aquí están enterrados Jess, el perro de la banda de música del Regimiento 42 del Royal Highlander, muerto en 1881, y Dobbler, que acompañó a los regimientos de Argyll y Sutherland hasta China, Sri Lanka y Sudáfrica y murió en 1893.


Arriba, la Capilla de St. Margaret. Es el edificio más antiguo del castillo y de todo Edimburgo, construido alrededor de 1130 por David I como una capilla privada para la familia real y dedicada a su madre, Margaret, que había muerto en 1903 de dolor por la pérdida de su marido de manera violenta en una emboscada.

De las muchas "exposiciones", digamos, que tiene el castillo, la más importante es la de las Joyas de la Corona. Aunque en este edificio no se pueden hacer fotos, conseguí hacer alguna de las figuras de cera que representan los momentos de la coronación de Robert the Bruce, la entrega de las Insignias del Reino (cuya historia merecen un post aparte y prefiero dejarlo para otro día para no alargar este post ya de por sí extenso). Todo el interior está bastante oscuro, por lo que la realización de fotografías es bastante difícil sin flash. Aún así, Nikon hace milagros y alguna no quedó tan mal, como la foto de abajo que representa la coronación de la Infanta Mary, reina de Escocia en 1543.


Abajo, el National War Memorial, donde se guarda en santuario los Rollos de Honor de los fallecidos escoceses durante la Gran Guerra.


visitamos también un extenso museo del Regimiento Escoces, con miles de miles de medallas, una veintena de uniformes y la historia de algunos de los regimientos, las condiciones de guerra y el papel de la mujer en la misma. Bastante interesante y te dejan hacer fotos de todo. A destacar ésto:


El perro es de verdad, disecado y expuesto, mascota de uno de los regimientos. Pero la parte que más me gustó de todo el castillo fue la dedicada a los Prisioneros de Guerra. En 1781 se hacinaban en los sótanos del castillo más de mil prisioneros de guerra, en su mayoría capturados en alta mar durante la Guerra de Independencia americana. Un americano de origen Escocés, John Paul Jones atacó buques con la ayuda de Francia y puertos a lo largo de la costa británica. En 1779 capturó el orgullo de la flota británica, el buque Serapis, durante una sangriente batalla en las costas de Yorkshire, convirtiéndose en un héroe para Europa y un pirata para los británicos.


En la exposición se pueden contemplar varios de los objetos originales de los prisioneros, algunos fabricados por ellos mismos. Los sótanos -para variar- estaban en completa oscuridad, pero una vez más, Nokia al rescate. Es más, sin la ayuda del flash no habría podido ver absolutamente nada...
Como se puede ver, los prisioneros dormían en catres o en hamacas, algunos de los cuales se han conservado hasta nuestra época. Cada uno de los prisioneros recibía un colchón de paja y una manta.



Las condiciones de vida de los prisioneros estaban reguladas por ley. Se les daba una ración diaria al día de dos pintas de cerveza, 680 gr. de pan, 340 gr de ternera, un vaso de guisantes cada dos días, 110 gr de mantequilla y 170gr de queso en lugar de ternera los sábados. A los americanos, que oficialmente eran considerados rebeldes, se les servía solo 450gr de pan al día. Todos eran atendidos regularmente por un médico.
todos los prisioneros recibían ropa y una paguita de seis peniques diarios. A los franceses, su país les procuraba una cantidad extra.


De las puertas de la prisión original se conservan tres. Las inscripciones grabadas en su superficie dan fe de la identidad y los pensamientos de los prisioneros. En la foto de abajo no se aprecia, pero tiene varios barcos dibujados.



 Y por último y termino aquí, la maqueta del buque Saint George elaborada por prisioneros franceses en 1760 en el castillo.
Naturalmente en la fortaleza hay mucho más que ver... el Gran Hall, las estancias reales, la Casa del Gobernador, el Museo Nacional de Guerra y mucho más, pero eso... lo tendréis que ver con vuestros ojos, que no deseo aburriros... si no lo he hecho ya.

martes, 14 de septiembre de 2010

EDIMBURGO (II): Un poco de Gastronomía

Antes de continuar con el recorrido por Edimburgo, me gustaría hacer una breve parada para reponer fuerzas después de la subida al Scott Monument y comer algo.
No se puede visitar Escocia sin probar su cocina, naturalmente. No que sea muy diferente al resto de UK o Irlanda. Hay muy buen salmón y tuve ocasión de comprobarlo con una rica ensalada que tomé para comer el segundo día.
Pero lo mejor fue probar el famoso Haggis, plato Escocés por excelencia y cuya descripción deja poco a la imaginación y no muchas ganas de comerlo. Pero como uno de mis platos favoritos son los callos o el menudo andaluz (ya se sabe, tripas de vaca, oveja o lo que se precie), no iba a hacerle ascos a los haggis, que no es más que el corazón, los pulmones y el hígado de oveja picado y condimentado con especias, que se cocina a fuego lento en el estómago del animal y en muchos sitios se presenta en la piel del intestino:


Lo cierto es que suena más asqueroso de lo que es, porque de esa misma manera se presentan también en nuestro país y en muchos otros, las butifarras, chorizos o morcillas, que sigue siendo el interior de un animal o en el caso de la morcilla, hasta la sangre. También he tenido ocasión de verlo embuchado como una salchicha, aunque a mí me lo presentaron así, con tatties (puré de patatas) y neeps (puré de nabos) y una deliciosa salsa de crema al whiskey:


Me gustaría decir que dejé el plato como una patena pero apesar de que me encantó y estaba absolutamente delicioso, la porción era enoooorme. Si queréis saber más sobre la historia y tradición de este plato, podéis preguntar a Wikipedia y también en castellano, aunque explica mucho menos.

No podía irme, por supuesto, sin probar una Mars frita. Sí, una barrita de chocolate Mars rebozada y frita. No tenía ni por asomo intención de comerme una, solo probar "un bocadito", ya que el guiri quería probarla antes de marcharnos. Rebozado, frito y chocolate son tres palabras que no se mezclan muy bien en mi paladar... pensaba.
Lo cierto es que el del bocadito fue el guiri, que tras probarla me dijo que era absolutamente asquerosa y que si la tiraba a la papelera o quería probarla. Y después de un mordisquito tímido me zampé golosamente el resto: juro que es lo más delicioso que he comido en muuucho tiempo. El chocolate se derrite en la boca, calentito, y es simplemente una experiencia orgánica que espero repetir de nuevo...


La Deep Fried Mars Bar consiste esencialmente en una barra Mars congelada, rebozada y frita en aceite muy caliente, para evitar que el chocolate se deshaga en el proceso.
Se cree que se inventó en un chip shop en 1995 cerca de Aberdeen. No es que me fuera a comer una al día de tener ocasión, no quiero ni pensar en las calorías del invento, pero la experiencia mereció la pena como un one-off. Sniff...

lunes, 13 de septiembre de 2010

EDIMBURGO (I): SCOTT MONUMENT


Este es el monumento en Edimburgo dedicado a Sir Walter Scott, y lo primero que visitamos al día siguiente de nuestra llegada a la capital escocesa. El Monumento, de estilo gótico victoriano mide 61.11 metros de altura, que dicho así no parece mucho, pero que te digan lo contrario una vez que subes los 287 escalones que te llevan a su cúpula... Eso sí, con la lengua afuera y casi sin aliento, lo que de verdad te deja sin respiración son las magníficas vistas que se pueden disfrutar desde los diferentes niveles de los miradores.



Parece ser que el betún de la piedra contribuyó a que se le pegara toda la mugre atmosférica en los tiempos del Edimburgo Medieval y a ello se debe este color casi mugriento. En 1832, a la muerte de Scott se hizo un concurso para escoger el diseño del monumento que le haría honor y ganó esta maravilla arquitectónica de George Meirkle Kemp. La estatua en el hueco de las cuatro columnas se debe a John Steell y está hecha en mármol. La construcción del Monumento a Scott comenzó en 1841 y concluyó cuatro años más tarde.


La ascensión hasta el último mirador se hace en cuatro etapas, cada una de ellas permitiéndote unas maravillosas vistas tanto de la arquitectura que rodea al mismo monumento como del paisaje de la ciudad y la arquitectura de sus edificios, de los más bellos que he visto en Europa.


En el primer nivel se encuentra un pequeño museo, que no es más que una sala, dedicada al autor y a la obra del monumento, donde se puede ver un fichero con diferentes fotos de la construcción y restauración de 1998 y donde hay cuatro vidrieras de gran belleza.


Y naturalmente, cuanto más arriba se llega, mejores son las vistas...







Eso sí, me dio la impresión de que al llegar arriba el recibimiento de la escultura de la foto de abajo no era muy cálido. Quizá estaba sugiriendo algo así como "Sí, ya estás aquí, pero ahora te toca bajar de nuevo los 287 escaloncitos en espiral de nada..."
Capullo.

martes, 7 de septiembre de 2010

LA CARA DEL MAL

Quedáos bien con esta cara. Especialmente los que vivís en Malaga y su provincia. Es la cara del mal, la cara de un violador y asesino que ha quedado libre después de cumplir diez de los quince años a los que fue condenado por violar, torturar y tratar de asesinar a una empresaria de 28 años en las montañas de Wicklow.



Su nombre es Larry Murphy y tiene 45 años. En ningún momento se ha arrepentido de sus actos. En la cárcel rechazó cualquier tipo de terapia (que a mi entender debería ser compulsiva) y es sospechoso de la desaparición de tres chicas sobre la misma época en la zona.
Su familia le ha dado la espalda: su mujer, que finalizó el proceso de divorcio en 2004 y ha rehecho su vida, estipuló en el acuerdo que no intentaría jamás ponerse en contacto con sus dos hijos. Su madre, sus dos hermanas y un hermano le volvieron la espalda hace años precisamente por no mostrar ni arrepentimiento ni remordimientos por lo hecho, y han tenido que hacer pública su actitud para evitar que tanto la prensa como los ciudadanos ataquen sus hogares.
Esta bestia huyó de la prensa el día de su puesta en libertad y hubo de "refugiarse" en un cuartel de la policía, porque se sentía "acosado" por los medios y la ley. A esta bestia no se le pudo "alojar" en alguno de los albergues que el estado tiene para cobijar a expresidiarios hasta que se sitúan. A esta bestia la tuvieron que poner en un hotelito caro junto al mar "para despistar".
Esta bestia, al día siguiente de ser puesto en libertad, se fue a Cork a tomarse unas pintas y visitar a un compañero exconvicto y pedófilo, pero al ser reconocido tuvo que cogerse el primer tren de vuelta so temor de ser linchado.
A esta bestia, con la intervención del mismísimo ministro de justicia, se le dio alojamiento en un piso secreto, donde se quejó que era un prisionero porque todas las comidas (¿para qué molestarse en cocinar si el gobierno paga?) se las tenían que traer a casa y él no podía salir por temor a ser reconocido y asaltado por las masas enfurecidas.

En los diez años que ha estado en prisión, ha guardado su "paguita" y ahora Larry Murphy, tras coger un ferry a Francia y allí un par de trenes para borrar el rastro, ha llegado hace dos días a la Costa del Sol, para quedarse, con la esperanza de comenzar una nueva vida y ser ignorado. Y a mí no me da la gana. Bastantes gangsters hay ya en la Costa del Crimen (le joda a quien le joda este nombre, lo cierto es que es verdad), para añadir ahora un violador pendenciero. Por eso os ruego que os quedéis con esta cara, porque España es grande y un autobús o un tren te lleva a cualquier sitio:



Más detalles aquí: http://es.tinypic.com/view.php?pic=244xjro&s=7

Actualización (18/09/10): Qué pequeño es Internet, ya nos citan en la prensa Irlandesa:

http://www.herald.ie/national-news/panic-across-spain-as-rapist-larry-murphy-dubbed-the-face-of-evil-2336764.html

ACTUALIZACION 26/09/10: Parece ser que Larry Murphy se ha mudado a Francia, donde en breve se comenzará un registro como los ya existentes en Irlanda y UK. Según el artículo del Irish Independent, la mudanza ha tenido lugar porque la "prensa local" estaba haciendo correr la noticia de su nueva vida en la Costa del Sol (que todos sabemos que es mentira porque la prensa española no ha dicho ni esta boca es mía):

http://www.independent.ie/national-news/rapist-murphy-moves-to-france-2353418.html

lunes, 6 de septiembre de 2010

V: LA SERIE ORIGINAL

 Compré la serie hace un par de meses, pero estaba acabando de ver otras que tenía en la pila y la intención era darnos una maratón en un par de fines de semana. Pero en eso se ha quedado: en intención, ya que somos afortunados si vemos uno-dos capítulos por semana. Los horarios de trabajo últimamente han sido intensos, por lo que caer en los brazos de Morfeo en el sofá se ha convertido ya en costumbre.
En cualquier lugar, lo estoy disfrutando. Dejando atrás que la nueva serie le puede dar cuarentamil vueltas a esta en cuanto a efectos especiales o interés del guión, V la original es mucho más divertida, a dónde vamos a parar.
El dvd-box que hemos comprado tiene la miniserie original, la continuación (The Final Battle) y la serie de larga duración. Y una colección de escenas repetidas y reusadas que da risa. Cada vez que una de las lanzaderas abandona la nave nodriza enseñan el mismo metraje... lo mismo sucede cuando se trata de una escena en la que una nave dispara a otra... mostrando la misma secuencia del dedito a punto de presionar el botón rojo del joystick...
Por no hablar de Mike Donovan. Naturalmente a la edad con la que vi la serie, a mí el Donovan no me parecía ni "mirable", y yo me decantaba más por el pecho depilado y cuadradote de Jeff Yagher aka Kyle que estaba como un queso... (ay omá, esos pósters que tenía en la habitación...)


Pero es que ahora, observando la serie bajo el ojo crítico de un adulto, la sobreactuación de Mark Singer (Mike Donovan) no tiene precio!! Sus poses... sus vaqueros demasiado ajustados para un tío que rozaba la cuarentena (si no la había sobrepasado ya por algunas primaveras), esos guantes que lleva hasta dentro de la casa y que parecen más apropiados para podar el jardín... ese levantamiento de ceja... esa voz engolada... ¿Cómo se nos pasaron estas cosas en el visionado original? Por dió, es que da risa verlo ahí sacando pecho, hombros atrás, brazos en jarras... Y es el único que sobreactúa, el resto -excepto la acentuada estupidez de Willy (Robert Englund) que más tarde me daría mucha más risa en Pesadilla en Elm Street-, con más o menos pericia lo hacen con naturalidad. A mí siempre me encantó Ham (Michael Ironside) en particular, y Lidya en el papel de mala-no-tan-mala, que a veces daba penita.
¿Y la casa donde los lagartillos tienen sus HQ? Es la misma que en los ochenta apareciera en series como El Equipo A, MacGuiver y Dios sabe cuántas mas...
Naturalmente el papel de mala remala-de-la-muerte de Diana no tenía desperdicio. Aún hoy me parece una villana casi a la altura de Darth Vader pero con gustos gastronómicos más asquerosillos.
Llama la atención algo que no recordaba de la serie en los ochenta, probablemente perdido en el doblaje español: los lagartos hablan con voz metalizada. Al menos durante la primera miniserie y parte de la segunda, porque luego pierden el metalizado completamente y hablan como los humanos. Y ¿qué me decís de toda la tecnología que se supone tienen los extraterrestres? No mucha, al parecer. Porque cuando se han de comunicar desde la Tierra con la Nave Nodriza... usan un teléfono. No un reloj parlanchín, ni un walkie talkie con lucecitas, ni un intercomunicador en la oreja, no. Un teléfono de los de siempre, de auricular y linea, que entonces no había móviles. Me imagino a alguna lagartona en minifalda en centralita metiendo llamada desde la Tierra...
También me ha llamado la atención no haber reconocido allá por los ochenta las claras alegorías al nazismo, ya no por los uniformes de altas botas y las banderas rojas con el símbolo esvástico claramente a la vista... ¡Las cosas que no entiende uno cuando es niño-adolescente empanao!! sino por todo el contexto de invasión-prisioneros-exterminio. ¡Si hasta algunos de los primeros protagonistas eran sefardíes de pura cepa que rememoraron sus peores pesadillas con la llegada de los verdes de rojo!


Además hay clarísimas alusiones, como cuando uno de los "reclutados" obliga a un chico de un grupo de estudiantes a lamerle las botas, o el modo en que tratan a algunos de los prisioneros, como en los campos de concentración de judíos.
Todo esto se ha abandonado en la nueva serie, tal vez ya no guarda significado alguno para las nuevas generaciones o han querido redirigirlo más hacia el terrorismo (la Quinta Columna es denominada varias veces en la nueva serie como terroristas), y hacerla más actual, a pesar de que los movimientos neo-nazis están más a la orden del día que nunca...
Sin embargo, en conjunto, creo que la serie original ha sabido envejecer con dignidad. Podría haber sido peor y llevarme el chasco que me llevé al comprar La Batalla de los Planetas... nada parecido a lo que recordaba.

sábado, 4 de septiembre de 2010

REVISITANDO EL MUNDO DE PURA CAMPOS

Hace un par de noches me releí el Art-Book dedicado a Esther y al mundo de Purita Campos. Lo había leido cuando lo compré, pocos meses antes de conocer en persona a Pura. Prácticamente me acababa de reencontrar con Esther después de hallar su foro en Internet, apuntarme casi con más nervios que ganas de hablar, y había pedido el primer trabajo que de su autora se editaba en España en poco menos de veinte años a través de la web del Corte Inglés, junto con el integral de Gina.
Aún recuerdo cómo me temblaban las manos, cómo olisqueé ambos volúmenes en busca de ese sentimiento familiar que tantas veces me había inundado cuando era adolescente.
A través del art-book me enteré de varios apuntes biográficos de Pura que desconocía hasta entonces, porque la gran dibujante barcelonesa, a pesar de ocupar un hueco muy especial en mi vida desde muy pequeña -se puede decir que aprendí a leer con Esther-, era para mí una persona inalcanzable, alguien a quien creía tan real como uno de sus personajes. En especial, casi siempre pensaba en ella como la misteriosa artista que Esther y Rita se encuentran en una aventura en la cual están en medio del bosque y las pilla una repentina tormenta. Se refugian en una cabaña, y a la mañana siguiente, cuando se levantan tras pasar la noche allí, encuentran un bonito retrato de ambas pero ni rastro de la pintora.
Encontrar el foro de Esther y su Mundo, del que por circunstancias de la vida ahora soy webmaster, prácticamente cambió mi vida y me animó a comenzar a escribir de nuevo, algo que había abandonado por completo unos diez años antes. Por otras circunstancias de la vida. Pero el foro me inspiraba y sacaba lo mejor de mí y decidí volver a intentar esos sueños con los que uno a veces se separa en algún lugar del camino.
Pero además, me hizo lanzarme a la piscina de hacer algo que me daba mucho miedo: conocer a Pura en persona. A lo largo de mi trabajo periodístico he conocido a muchos actores, escritores, artistas de una índole u otra. Algunos me han caído bien, otros fueron horribles. Pero es que Purita además era una persona a la que admiraba y a cuya firma en el Salón del Cómic de Barcelona del 2007 iba a acudir solo para conocerla.
Meses antes acababa de editarse el primer tomo de Las Nuevas Aventuras de Esther y Carlos Portela también estaría allí. Y yo tenía mucho miedo. Miedo a que fuera una antipática, a que la cola fuera inmensa -aunque la buena de Mar Calpena, que entonces trabajaba en Glénat, me había reservado el número uno para la cola-. Y yo seguía acojonada de llegar allí y que nadie supiera dónde estaba mi número, de que Purita llegara, firmara y se fuera en un visto y no visto... y yo deseaba tanto hablar con ella...
Llegamos a Barcelona a mediodía del viernes (el guiri y yo) y fuimos derechos al hotel a dejar las maletas. Allí me esperaba una amiga que acababa de salir del salón y me dijo que Pura estaba dando una conferencia y aún estaba dentro cuando ella se marchó. Dado que nuestro hotel estaba junto a la Fira, decidimos correr a ver si "la pillábamos". Y lo hicimos. Ya se marchaba rumbo a una entrevista para algún medio de comunicación, pero tuvimos tiempos de acercarnos tímidamente y decirle que éramos del foro... "Ah, ¿tú eres Candela?" -me dijo. Y a mí se me aceleró el corazón. Me acarició la mejilla con una mano y yo decidí no volver a lavarme la cara desde entonces -juro que lo he cumplido-, y me emplazó a verme al día siguiente porque se tenía que marchar corriendo. Yo me convertí en uno de esos perritos que se colocan en la trasera del coche y que con el movimiento oscilan la cabeza afirmativamente... ¡Qué subidón en dos segundos!
Del resto del día, lo que hice y demás, no recuerdo nada. Pero al día siguiente estaba allí como un clavo casi más de una hora antes de la firma, con mi numerito en la mano a pie de mesa -a mí no se me cuela ni Dios, claro que desde entonces ya he cogido mucha práctica en ello-, y a quien primero conocí fue a Carlos y luego a Paco, el marido de Pura. Yo temblaba como un flan, y a pesar de llevar mi grabadora para poder reproducir más tarde la información y poder escribir una crónica coherente para el foro, estaba segura de estar viviendo un sueño del que iba a despertar, o de no recordar una sola palabra de nada de lo que me dijeran...
Quién me iba a decir que horas después acabaríamos todos (el guiri, Carlos, Paco, Pura y yo) tomando algo tranquilamente lejos del bullicio del Salón, hablando de cómics, de Esther, de anécdotas y demás... Quién me iba a decir que esta anécdota se sucedería bastantes veces -dos al año como mínimo- y que Pura sería alguien más que importante en esta vida, una amiga del alma, una inspiración y una segunda madre. De hecho, hasta mi madre se ha quejado de que veo -y hablo por teléfono- más con Pura que con ella. Ese primer año la ví en Abril en el salón de Barcelona, de nuevo en Junio durante la Feria del Libro de Madrid, y una vez más en diciembre durante el Expocómic.
Quién me iba a decir, la primera vez que tuve ese Art Book en las manos, la primera vez que leí los textos escritos por Mar Calpena y Antonio Martín (el editor de su obra) que un día los conocería en persona y se convertirían en amigos también. Que mis palabras, mis textos, ocuparían un lugar en los tomos de Esther, como lo han hecho el prólogo para los volúmenes 3 y 9 (y el 3 de Jana) o el epílogo del tomo 12... Quién me iba a decir que un personaje de mi infancia, una historieta de papel iba a tener un significado tan importante en mi vida... Y que su autora, si de algo puede preciarse, es de tener los pies bien firmes en la tierra y de ser una de las personas más dulces, generosas y tolerantes que jamás he conocido.
No sé si lo he contado antes, pero empecé a escribir a los 11 años. Novelitas de amor desenfrenado e inocente que no pasaban de ese besito de tornillo apasionado y a la vez tan casto como permite la inocencia de la edad. Poco a poco iría intercalando misterios y crímenes varios, y mis "novelitas" nunca ocupaban más que las páginas que daban de sí las libretas de cuadritos de espiral (unas 100) de tamaño medio folio. En esos cuadernos añadía dibujos para ilustrar la narración. con papel de cebolla calcaba las ilustraciones que a mi gusto podrían acompañar a mis palabras (generalmente escenas chico-chica), y esos calcos eran de Esther. A veces le cambiaba el color del pelo, o el peinado. Mis "obras" las leían algunas compañeras de clase, y algunas incluso las utilizarían en años posteriores cuando nos encomendaban esos Comentarios de Texto sobre cualquier libro que estuviésemos leyendo. Lo recuerdo ahora y me río. También las leyeron varios de mis profesores, desde la monja de literatura que me animó a continuar y me indicó las asperezas a limar con mis 13 añitos (el uso de coletillas, de las que yo era muy fan, siempre con mi "vale?" a final de las conversaciones y otros vicios). Poco a poco iba aprendiendo y según ella, mejorando.
Creo que fue en primero o segundo de Bup que tuve un profesor que solo duró un curso y que me pidió leer algo. Le di mi última "creación" y dos días después delante de toda la clase me dijo que mis historias podían compararse a los bestsellers de aeropuerto. Que eran pura basura. Le dije que si mis historias se vendían en aeropuertos algún día, me daría con un canto en los dientes, y que la palabra "bestseller" precisamente significaba que había vendido mucho.
Me castigó a escribir una redacción de tres folios para el día siguiente, de la cual salí muy airosa, por cierto, y no sé si el hombre había reflexionado la noche antes respecto a lo que me había dicho o no, pero elogió con creces mi redacción.
A partir de ahí continué escribiendo, "practicando" durante años. Hasta que un buen día dejé de hacerlo porque no le encontraba sentido. Un mal "emparejamiento" se llevó consigo mi confianza en mí misma y olvidé el boli y la máquina de escribir. Jamás había enviado nada a ningún editor y todo lo más que hice fue trabajar en prensa, aunque luego abandoné esto también al llegar a Irlanda...
Soy consciente de que me he extendido demasiado, pero todos estos recuerdos han acudido a mi mente tras leer otra vez el Art Book, preludio inminente de lo que nos llegaría después: las Nuevas Aventuras, la reedición, conocer a Pura, la continuidad del foro, la formación de amistades -espero- duraderas, las ilusiones renacidas, los viajes relámpago a salones del cómic, la puesta en marcha de la Revista Foroesther, que he de decir está siendo un éxito gracias a la colaboración de los que trabajan en ella, que son unas estrellas.
Qué cierto es eso de que la lectura ejerce poder (excepto cuando se trata de Tony Blair y te tiran huevos y zapatos, esto es. Pobre hombre, yo ya tengo la biografía en casita, para leer un año de estos, que a mí me parece que ha sido el mejor Primer Ministro que ha tenido Gran Bretaña... pero ese es otro tema).

jueves, 2 de septiembre de 2010

DE VELETAS Y OTROS CUENTOS

Me temo que hoy no voy a hablaros de mi excompañero de piso que se hacía pis encima.
Hoy voy a hablar de asuntos laborales varios. Entre ellos, de ese puesto de recepcionista de mi empresa al que eché curriculum. Se suponía que debían darme -darnos- contestación a mitad de la semana, pero ayer a pesar de ver a mi supervisora reunida con el jefe de ese departamento -nunca se reúnen porque ambos departamentos no tienen ningún área común-, pensé que podría estar pidiendo referencias o estudiando, en caso de darme el puesto, cuándo podría incorporarme a recepción y recibir mi entrenamiento, dado que el miércoles próximo marcho para la hermosa Alba de vacaciones. Qué puedo decir. Me gusta el frío.
Pensé que lo tendría bastante jodido, entre otras cosas porque la otra traductora de apoyo, Vijktoria, la chica que me acompañó el sábado pasado al Mercado, se ha ido de vacaciones quince días sin tenerlo planeado. Y sin estar ella, a mí me toca asumir algunas de sus tareas (el martes se me enseñó en una hora cómo traducir Ruso usando varias webs y direcciones de Universidades, manda narices). Esto hace que tenga que trabajar más días de los que tenía previstos, y que aunque tenía el lunes y martes que viene próximos libres para preparar el viaje, ahora tenga que ir a currar.
O dicho de otra manera: Vijktoria, que es de Latvia pero está casada con un alemán con quien tiene un hijo y nacionalizada como alemana, se ha ido por todo el morro, y no es la primera vez que lo hace. Lo hizo ya el año pasado por Navidad a pesar de que dijo que se quedaba. Un par de días antes de las fechas claves dijo que el padre de su marido se había puesto enfermo y se iban dos semanas. Este año se ha cogido unas cuantas vacaciones -yo también lo hago, pero no me pillo quince días cada vez-, y ahora ésto.
A su hijo lo ha tenido en Alemania (el niño tiene unos 9 años) estudiando en un colegio alemán (una especie de campamento educativo), y nos dijo la semana pasada que necesitaba el miércoles libre para ir a recogerlo, ya que su madre lo ponía en el avión allí y ella lo recogía en Londres. Ahora repentinamente llega el lunes con la historia de que "lo han decidido solo el Domingo", que necesita tiempo para ajustarse, ella y el niño, a los horarios de colegios y quiere pasar unos días antes en Alemania con su madre, a quien no ve desde hace... un mes.
Yo, para poder coger mis días de vacaciones ahora en Septiembre, tuve que hacer malabarismos con las fechas porque Robbie (el traductor a tiempo completo) y Masha (la traductora de ruso) se iban de vacaciones y no venía bien que nos cogiesemos vacaciones todos a la vez (especialmente porque la susodicha ya se fue de vacaciones a finales de Julio-principios de Agosto). Y yo he estado trabajando las ultimas 4 semanas de lunes a viernes para cubrir los horarios de Robbie (nuestro Escolta particular). Cogerme los días que quería para poder visitar Escocia y Praga me ha supuesto partir mis vacaciones, cuando mi intención era visitar los dos países de seguido.
Además, en la empresa no se respira buen ambiente desde hace un par de semanas porque les han dado el finiquito a un departamento entero, y aunque a dos de ellos ya los han "reposicionado" en otros puestos dentro de la empresa, los elegidos se sienten culpables por haber salvado el culo y los otros tres que no han podido ser de momento re-contratados se sienten con los ánimos bajos. Razón por la cual hoy nos han hecho hacer un workshop de "cómo manejar los cambios", que a priori nos ha parecido ominoso. ¿Quieren prepararnos para futuros despidos en masa? Nos han asegurado que nuestros puestos están a salvo de-fi-ni-ti-va-men-te, pero hemos perdido la fe en la empresa, en sus CEOs y en los managers de la oficina de Limerick. Y en esas tres horas hemos ventilado frustraciones, desengaños, enfados y temores.
Uno de los objetivos del curso era, por una parte, ayudar a manejar esta situacion a los que han perdido su trabajo, por lo que las tres chicas que acabarán en Noviembre han asistido al mismo primero y en solitario. Luego hemos acudido otros dos departamentos. En principio el tema estaba también encarado a nuestra reaccion con estas compañeras, a cómo no sentirnos incómodos por no saber qué decir o cómo decir lo que sentimos, y a no ignorarlas tampoco. Pero finalmente, todo se ha encaminado a lo que queremos de la empresa, a lo que necesitamos y a lo que creemos que personalmente, y en grupo, podemos hacer para mejorar las situaciones con las que no estamos a gusto.
En conclusión, no estamos nada satisfechos con las líneas de comunicación entre empleados-managers, queremos más claridad, no estamos contentos con la labor de nuestro jefe y el equipamiento que estamos utilizando tiene ya unos añitos y nos entorpece bastante la producción. También desearíamos tener a un representante del departamento de Recursos Humanos aquí en Limerick, si no en la oficina, al menos en la ciudad, porque nuestra oficina de RH está en Londres y solo trabajan tres días a la semana, por lo que solicitar papeleo o cualquier cosa a través de ellos se convierte en una agonía (hace tres semanas que les envié unos documentos que tenían que rellenarme y aún sigo esperando, me dijeron que los enviaron de vuelta ayer).
Con todo esto, en lugar de subirnos la moral y ayudarnos a poder apoyar a los compañeros que han perdido su empleo, hemos salido todos con un cabreo monumental, dispuestos a poner todas las cartas sobre la mesa y a buscar trabajo fuera de Thomson Reuters si es necesario. Creo que si en ese momento se nos hubiera acercado un Recruiter, habríamos firmado sin mirar...
Pero yo sí me lo estoy planteando, por muchos motivos. Ya no solo porque volver a trabajar estas 4 semanas a tiempo completo han hecho maravillas en mi disciplina diaria, porque el dinero que cada viernes alcanza mi cuenta corriente es más que generoso, y por la seguridad que da tener un trabajo con un sueldo completo sin tener que estar rellenando papeleo con las oficinas del paro y la seguridad social cada seis meses. Todo este tiempo libre del que he disfrutado hasta ahora, lo he destinado a un proyecto, a una ilusión que ya he concluido y aunque tengo otros proyectos en mente y queda algunas puntualizaciones que hacer con el primero, me da pereza pensar que vuelvo a trabajar un día a la semana. Que llega el invierno y la mayor parte de las horas las voy a pasar holgazaneando en la cama con el calor de mi mantita eléctrica, con el teléfono siempre junto a la oreja por si el volumen de trabajo aumenta y esa semana puedo hacer unas horas extras.
Me encanta mi trabajo, que no se equivoque nadie. Me encanta, lo adoro y seguiría allí de por vida, pero cuando me contrataron dijeron que lo de trabajar un día a la semana sería cosa de unos meses y ha transcurrido un año justo ya. Y el gran proyecto masivo que iba a llegar en esos meses se ha evaporado y nadie nos dice si hay algún otro en mente o no. De hecho, tememos que terminen desplazando el departamento de traducción completamente a India porque ya no confiamos en lo que nos dicen y lo cierto es que cada vez recibimos menos volumen de traducciones. La desconfianza nos hace pensar que esto sea debido a que estén en parte preparando a un pequeño grupo allí y "quedándose" con nuestras traducciones.
Ah, sí... ¿qué pasa, pues, con el puesto de recepcionista? ¿Me lo han dado? ¿Se lo han dado a otra de las candidatas?
Por mis palabras más arriba es evidente que no me lo han dado. Pero tampoco se lo han dado a nadie más. La recepcionista que se iba lo hacía para trabajar en una pequeña aerolínea, ya que hasta que empezó a trabajar en Thomson, era azafata de vuelo, pero desde hace unos días gente que conoce el trabajo y la organización interior de dicha compañía han estado hablándole bastante mal del lugar, del trato y las condiciones de los empleados, de modo que, cual veleta irlandesa, ha decidido quedarse.

Y a mí me ha sentado como una patada en la boca del estómago.

Volverán las oscuras golondrinas...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

MOTHERFU...


¿Saben el chiste de la Rana Bocagrande...?

Y mañana, si queréis, os cuento la del compi de piso meón...