martes, 15 de marzo de 2016

Revisitando Amsterdam

Por mi cumpleaños el guiri me regaló un viaje a donde quisiera. Yo deseaba ir a varios sitios pero finalmente decidimos ir a Amsterdam, que aunque yo ya había estado en Octubre, había viajado sola (o acompañada conmigo, que no necesito a nadie para viajar). Y estas vacaciones allí las he sentido más como unas vacaciones para él que un regalo para mí -que agradezco igualmente, no nos confundamos-, pero he estado haciendo de cicerone en una ciudad que es fácil de conocer a fondo en varios días y más a fuerza de gastar chancla, que los trams te dejan en cualquier sitio es un lugar bien comunicado, pero... me gusta romper suelas, vaya. Aunque al llegar la tarde tenga los pies como dos ascuas...

El primer día llegamos bien temprano (10am) tras dormir solo unas 3-4 horas. Dejamos las cosas en el hotel, en Amstel frente al Opera House y nos fuimos a comer algo a la Plaza de Rembrandt.


El guiri quedó bien impresionado y afortunadamente un viernes y antes de las 12 am no había mucha gente revoloteando alrededor de las esculturas para hacerse fotos, por lo que tras esperar a una pesada que se hizo fotos (por triplicado) en cada una de las esculturas (le faltó subirse a la de Rembrandt), pudimos por fin -yo tenía fotos de mi anterior visita llenas de gente extraña-, sacar una foto del conjunto sin un alma alrededor.

Tras comer nos marchamos al Begijnhof. En 1150 un grupo de mujeres se juntaron para vivir en una comunidad religiosa para cuidar a los enfermos y educar a los pobres. No eran ni monjas ni vivían en reclusión o tras las paredes de un convento ni hicieron votos de por vida, pero tenían como norma ser mujeres solteras, con voto de castidad y prometieron obediencia al cura de la parroquia. Como no tenían que hacer voto de pobreza, podían hacer lo que querían con sus cosas. Y como estos votos no eran de por vida, podían abandonar la comunidad en cualquier momento, para casarse, por ejemplo. A esta comunidad se la conocía como Begijntjes, un nombre amasado en 1346. 
A cambio de estos votos y de cuidar y educar a enfermos y pobres, recibían alquiler de manera gratuita, y aunque nada sobrevive hoy en día de las casas originales, el lugar aún es un oasis de recogimiento y paz en medio de la urbe. El número 34, sin embargo, es la casa más antigua en Amsterdam. Y al fondo, en un muro, hay una colección de placas con temas bíblicos.Dentro de esta comunidad de casas dispuestas alrededor de un jardín, hay también una iglesia, la Engelse Kerk, construida alrededor de 1419.






Dando un paseo y parando a tomar una cerveza junto a uno de los canales, nos adentramos en el Museum Quarter. Teníamos tickets para el Museo de van Gogh a las 3 pm. Desencanto total.

Yo ya lo había visitado en Octubre, mientras se celebraba también una exposición de Munch. Ver los Girasoles, el Dormitorio, un par de versiones de Starry Night casi me produjo un orgasmo artístico. Poco sabía yo que algunas de estas incomparables obras pertenecían a una muestra itinerante.

Los Girasoles se encuentra ahora mismo en restauración. Y las demás no estaban, solo algunas obras bien reconocidas y algunas menos populares, una selección de sus autoretratos, obras de algunos de sus sus contemporáneos inspiradas en él, y una exposición temporal llamada Easy Virtue, que simple y llanamente es una mirada a la prostitución y las prostitutas retratadas por autores de la talla de Bernard, Toulouse Lautrec, el mismo van Gogh, Picasso y otros autores. Y una colección de fotos de finales del XIX y principios del XX de pura pornografía (hay cosas que no cambian). A mí me gustó esta exhibición pero el guiri no traga las pinturas de Lautrec y no le gustó nada. Como tampoco le hizo tilín (por haber yo despertado tanta expectación con la muestra de Octubre) el resto del museo, la experiencia no fue muy memorable. Yo me compré -para variar- el libro de la exposición temporal y un abanico (en mi anterior visita ya había comprado otro, que puede verse en mi post anterior)




Para resumir, en lso siguientes días visitamos diferentes partes de la ciudad, de día y de noche, nos tomamos unas buenas cervezas, hemos comido bien, barato y caro ya que l primera noche nos dimos un homenaje de unos buenos filetes en un restaurante Argentino que ya había visitado en mi anterior visita. 
Volví al Rijksmuseum, este sí impresionó al guiri gratamente y a pesar de volver a saltarme la sala de Asia -esta vez por estar en obras- y algunas salas que están cerradas por mantenimiento, sí que visité un par de estancias que había dejado por ver en mi anterior visita. 

Visitamos el Koninklijk Paleis en Dam Square, aún utilizado en ocasiones por la familia real, cuya construcción comenzó en 1648 tras la Guerra de los 80 Años contra España. Además de un montón de estancias y habitaciones típicas de cualqueir palacio (el guiri dice que vista una, vistas todas), con sus cortinones, sus camas con dosel y sus lámparas impresionantes, lo mejorcito es la sala principal (Burgerzaal) de suelos de mármol y presididas por un imponente Atlas.



Ni qué decir tiene que compré una pequeña guía sobre el palacio.



Al guiri no le interesaba ver la casa de Rembrandt -me interesan sus pinturas, no cómo tenía dispuestas las habitaciones, me dijo-, nos tomamos una cerveza enfrente y yo fui a la tienda a comprar la guía de la casa y un libro de Rembrandt ya que la otra vez -no sé por qué- no lo hice.


Y como conocéis mi pasión por Anne Frank, ya os podéis imaginar que no iba a pasar la oportunidad de volver a visitar su casa/museo. Esta vez me atreví a fotografiar sibilinamente algo más que las escaleras de acceso al anexo e hice una foto de la estantería que conducía al ático secreto.


En mi visita anterior había comprado un libro sobre la casa y algunas postales. Esta vez me compré dos tebeos sobre historias de judíos huyendo y ocultándose de los nazis, una réplica del diario de Anne (para escribir) y una maqueta del edificio.




Paseos en barca, compra en una pet shop buenísima llamada 4 Cats (esto merece otro post), y mucho pateo arriba y abajo en unos días que han dado bastante de sí, pero yo ya estaba deseando casi volver a casa y a la rutina. Aún me quedan días de vacaciones, San Patricio incluido, para disfrutar de unos días de asueto antes de regresar al currele el lunes que viene. 

Espero no haberos aburrido demasiado.



miércoles, 9 de marzo de 2016

Arte en casa

Desde hace bastante tiempo no puedo resistirme a comprar las guías de los museos o libros sobre su colección -algunos le llaman catálogos-. Mi afición a hacerlo comenzó tardíamente, por lo que tengo en mente volver a París a revisitar el Louvre y el d'Orsay y adquirir sus guías.

Tengo las de un par de museos de Dublín; la del museo de Brujas; guías de varios museos de Londres; del de Edimburgo y el castillo también; tengo bastantes y algún día las pondré por aquí.

Naturalmente cuando estuve en Amstedam y visité el Museo de van Gogh aproveché para comprar el libro de sus obras y aprvechando la coyntura, también me hice con el de Munch que tenía exposición itinerante durante mi visita en le mismo museo. Y luego adquirí la guía del Rijkmuseum y un libro sobre la casa Museo de Anne Frank.


En el museo de van Gogh no pude resistirme a añadir este abanico a mi colección:


También en la casade Anne Frank encontré un minilibrito de sobre la persecución y la resistencia en Amsterdam con varios landmarks de consideración para visitar.


Regres a Amsterdam pasado mañana para celebrar mi pasado cumpleaños (que fue le fin de semana anterior) y como esta vez voy con el guiri, revisitaré con él el van Gogh y la casa de Anne. Tengo pensado traerme un par de cosillas más, claro que sí!

En Diciembre estuve en Madrid y hacía tantos años que no pasaba por el Prado que decidí hacerle una visita -que pienso volver a repetir pronto y no pudieron faltar las postales y la guía, un bonito abanico y un par de ellos más que compré a un vendedor ambulante en el paseo del Prado.




De esta manera, parece que tenga el arte de medio mundo en mi propia casa...

sábado, 20 de febrero de 2016

La amistad que nunca es

Nunca me he sentido sola, y a la vez, me gusta refugiarme en mi soledad. En Limerick dejé muchos conocidos, muchas relaciones casuales y muy pocos amigos. O quizá nunca los tuve.

He sido una persona nómada desde los 19 años, con amistades esporádicas, momentáneas, de más o menos duración. He tenido amistad con gente por momentos y dejado de tenerla con la misma rapidez por las circunstancias. Si no me mudaba yo, se mudaban ellos.

En el colegio nunca tuve grandes amigas. Solo guardo buenos recuerdos de un puñado de personas que no hicieron mi infancia difícil, bellas personas que a pesar de los años no han cambiado en nada, o en algunas circunstancias, han cambiado para mejor, pero en mi infancia mi propia madre controlaba mis amistades y decidía con quién quería que me relacionase y con quién no. Aunque yo luego hiciese lo que me diera la gana y forjase amistades con quien me saliera de las narices, a sus espaldas. Dicho esto, solo a menos de cinco personas de mi entorno se les permitía venir a casa, a mis progenitores no les gustaba que nadie viniera de visita para jugar. Y hacerlo a escondidas cuando no estaban significó que me "pillaran" un par de veces. Así que se puede decir que tuve compañeras de clase pero no demasiadas amigas y fueron amigas momentáneas. Y cuando digo compañeras de clase me refiero sobre todo a la época de EGB e instituto.

He tenido un par de grupos de amigos con los que salía en mi adolescencia y posteriormente, al regresar a mi ciudad tras separarme. Pero ya no estoy allí y con algunos me he distanciado. Con la mayoría. No por decisión propia. A veces, la vida lo hace por ti. Pero yo les quiero igual. Fueron importantes para mí y tengo mucho que agradecerles. 

Tuve grandes amigas en mi vida de casada, con la mayoría he perdido el contacto, a otros los he recuperado a través de Facebook. Pero no es lo mismo, ¿verdad?

He tenido amigos, grandes amigos en el trabajo. Con esos con los que acabas tu horario, te vas de copas, te emborrachas, les cuentas tus penas, te cuentan las suyas, ayudas monetariamente a veces e invitas a cenar o comer a casa. Luego te cambias de curro, o se cambian ellos, la distancia se empieza a ensanchar hasta que dejas de verlos. Haces nuevos amigos en el nuevo trabajo, y todo es vuelta a empezar. Una línea que a veces se trunca. Un día te los encuentras en la calle, o en un pub, y te acercas a decir hola, das un par de besos al aire, sonríes y en cinco minutos te despides y dejas a ese ser extraño atrás hasta el próximo encuentro. De algunos, hasta tienes el teléfono aún en tu móvil, pero no encuentras motivo para llamarles. O te preguntas por qué ellos tampoco te llaman.

Cuando llegué a Limerick me integré en una pandilla de amigos que se conocían prácticamente de toda la vida, Me sentí parte de ellos, siempre, una más y no una adición tardía, pero aunque la amistad duró bastantes años, llegó el momento en que cada uno se echa pareja y se van quedando trocitos anclados en otros bares. No sumamos nuestras parejas al grupo, nos segregamos y nos distanciamos. Alguien se fue a Australia, otro a Holanda. Alguien se enfadó con un par de componentes de la pandilla y dejó de venir. La disolución solo fue cuestión de tiempo. Y a día de hoy, ya no los conisdero esos amigos "cercanos" que llegamos a ser. Volvemos a ser extraños. Conocidos, sí. Antiguos amigos. Sombras de algo que ya parece un sueño.

Tengo amigos en medio mundo. Hay relaciones que perduran, pero están en la distancia. Tengo amigos a los que quiero y a los que no conozco personalmente, y sin embargo, los quiero, los admiro y los considero amigos. Tengo amigos a los que solo veo una vez al año, y a estos sí los siento más amigos y temo el momento en que también se disuelva esa amistad y aunque ya somos adultos y tenemos nuestras vidas hechas, nos caigamos de ese vínculo.

En Limerick, mis mejores amistades las he hecho en mi último trabajo, y aún seguimos en contacto bien por email o FB. Nos vemos cuando voy a Limerick, que sigue siendo con una cierta frecuencia.

Aquí en Cork no estoy muy segura de lo que tengo. Conozco a un ramillete de personas de diferente edad y condición. A algunos preferiría no verlos, pero hay que ser educada. No se le puede decir a alguien "no me caes bien, mira, paso de tu cara". Sí, con cuarenta y algo de años a tus espaldas, es difícil encontrar a personas de tu edad o de tus intereses. No suelo clasificar a la gente por edad, porque a veces se puede tener una conversación más inteligente con alguien de 25 que de 45. 

Nunca me he sentido sola. Ni si quiera me importa trabajar desde casa, con lo que ello comporta en cuanto a conocer a gente. Hay personas de mi trabajo con quien no me relacionaría ni borracha y gente con la que tengo cierta afinidad pero una vez más, ni siquiera nos vemos las caras a diario, nos relacionamos a través de chat y alguna salida eventual a tomar algo.

Tan solo necesité un comentario de alguien, un "me siento solo en Cork" para replantearme toda una existencia. 

Mis amigos han ido y venido. Nunca tuve una mejor amiga, de esas inseparables, de las de toda la vida. De las que van contigo al baño (menos mal, porque nunca me ha gustado) o a comprar ropa (dios mío, no lo soporto). Mi mejor amiga he sido yo. Y probablemente, también mi peor amiga.

Soy una nómada. Pero no me arrepiento.

martes, 9 de febrero de 2016

Llámenlo obsesión...

El mes que viene regreso a Amsterdam. Esta vez con el guiri que no quiso ni pudo ir cuando estuve allí hace unos meses.
Naturalmente, parada obligatoria es acudir de nuevo al Anxo donde se ocultó Anne Frank. Los tickets, tan escasos y buscados como siempre, ya están sacados desde el mes pasado.

Si yo tengo libros y libros sobre y de Anne Frank, el guiri, sin embargo, solo sabe de ella de oídas. Nunca ha leído su diario ni visto ninguna de las versiones televisivas sobre su historia. Si bien yo conocí a Anne a través de mi profesora de literatura cuando tenía 11 o 12 años, no era parte del currículum de lectura -el nuestro empezaría, si no recuerdo mal, en Séptimo de EGB; pero en la infancia escolar del guiri no hubo diarios ni explicaciones al respecto.

A lo largo de su vida, tampoco ha tenido oportunidad de leerlo y ahora que le apremiaba a hacerlo -y con más razón si va a visitar el anexo- el tiempo se echa encima y se halla inmerso en la lectura de los tochacos de GOT por lo que no desea interrumpir su lectura para ello. 

Decidí, pues, buscarle una buena versión televisiva. Una que durase un poco más de dos horas. Yo he visto todas las películas y la versión teatral, pero no había visto las series. Tras indagar por Internet, descubrí -cómo no- la versión de la BBC de 2009. Todo el mundo habla maravillas de esta versión y con cinco capítulos, parece ser que es una fiel versión de los sucesos acaecidos en aquel ático en Amsterdam.

Y hoy por fin ha llegado y comenzaremos el festín.



Espero que la sienta suya como yo la siento. Que entre las paredes que visitaremos el mes próximo sienta su presencia, y a la vez su ausencia, y la esencia de lo que pudo haber sido. Espero que se emocione como yo lo hice, que aún me vuelvo a emocionar pensando que tendré una segunda oportunidad para volver a tocar las paredes que la rodearon durante aquellos años escondida.

Nunca es tarde para educar. Aunque el "niño" tenga ya 40 años.


lunes, 8 de febrero de 2016

Elecciones

Las elecciones, en la vida, hay que hacerlas a diario. ¿Me pongo el vestido azul o un pantalón y top? ¿Zapatos de tacón o botas? ¿Me recojo el pelo o me lo dejo suelto? Banalidades.

Pero cuando llegan las Elecciones gubernamentales, hay que pensar las cosas con detenimiento, porque de esas decisiones dependen cambios importantes -o no- en los próximos cuatro años, al menos.

Estas son mis primeras elecciones generales como votante en Irlanda. Y si antes me había interesado siempre por la política desde la barrera, este año he de hacerlo un poco más cerca para decidir a quién regalar mi muy importante voto.

El anuncio del a fecha del referendum se anunció el martes pasado 2 de Febrero y la fecha de los comicios quedó fijada para el viernes 26 de Febrero, Tres semanas para decidir y muy pocos candidatos.

Por otro lado, la dinámica de las elecciones aquí es diferente, no se vota a una lista de un partido. Aquí, digamos, votas a los candidatos de tu circunscripción. En la papeleta no vas a encontrar que el número uno sea el candidato a la presidencia, el sistema es diferente y más justo, ya que en el listado tú colocas los números (del 1 al 15 por ejemplo) junto a los nombres que aparecen en él, que son los candidatos de tu distrito. Estos canditaos, obviamente, se eligen de acuerdo al partido al que tú favoreces, es obvio que si no eres de FF (Fianna Fáil) no vas a votar a sus candidatos porque sus ideas y su programa no serán lo que buscas.

A estas alturas de la película, aún no he visto ningún programa electoral. Están dando lso últimos toques, imagino, y la campaña, de momento, está en pañales, con múltiplos carteles colgando de las farolas. 
No hay demasiados grupos políticos. El tripartidismo se reparte entre Fine Gael (en actual gobierno de coalición con Labor), Fianna Fáil, Sinn Féin, Labor no pinta muy bien y por ello de ser la tercera en discordia, ha caído bastantes puestos en la estima del electorado. Nuevos grupos aparecen en el horizonte (AAA, Anti Austerity Aliance), Renua... viejos y cascados siguen ahí: Social DEmocrats, WUAG, y los Independientes. 
Los Independientes no son un grupo como tal llamado así, son un grupo de personas individuales, es decir, yo me puedo presentar como candidata independiente con mi propio programa. Si mi comunidad me vota y recibo un número aceptable de votos, puedo conseguir mi propio escaño, sin estar adscrita a ningún partido en concreto. Algo así com ola República Independiente de Ruth (RIR, no suena ni tan mal, oye.

La verdad es que en un primer vistazo mientras bajaba por mi calle hasta el centro, los candidatos qe he encontrado no me llaman nada, ni ellos ni los grupos a los que pertenecen. 

Tenemos nuestro propio guapito en la circunscripción. Lástima que pertenece a un partido con tanta sangre en las manos. 


El señor de la siguiente foto es Independiente. Pero no sé su programa. Como imagino que cualquiera de estos días ya empezarán a llamar a la puerta para camelarte, ya le preguntaré de qué color es la moto.


Este otro señor también es Independiente. Y con nombre difícil, como el de Sinn Féin. 


Y esta muchacha se presenta por el Anti austerity que a ddecir verdad me parece un grupo más preocupado de que no cobren el agua qeu de ninguna otra cosa más. Y a mí me interesan mucho más otras cuestiones a que me llegue o no una factura de agua cada tres meses, la verdad.


Sigo rumiando...


sábado, 2 de enero de 2016

Leo poco

El pasado año leí menos que nunca, y éste prometí leer más pero he tenido más proyectos entre manos que nunca, he retomado la escritura de mi segundo libro sobre cómic y he salido un poquito bastante. He leído más cómic voluminoso y de mejor calidad, por lo que una cosa compensa la otra, no me quejo. No compito con nadie ni sigo absurdos listados impuestos por nadie o nada. Pertenezc a un par de clubs de lectura donde son muy relajados con lo que se lee yhonestamente, no suelo coincidir en los gustos. Por ejemplo, sería absurdo para mí apuntarme a un club de lectura en español porque ni tengo acceso a libros en castellano con frecuencia ni me gustan la mitad de autores o tramas de los libros propuestos. Pero bueno, como digo, es cuestión de gustos. Aquí está lo que he podido leer este año, no me propongo nada para el 2016 porque mi prioridad es terminar mi libro cuanto antes, que es bastante extenso y requiere mucha investigación, contrastación de datos y búsqueda -incluso- de material. Solo leo en la cama, por la noche, y de 7 días que tiene la semana, los sábados nunca leo porque es mi noche de cine -esta noche tocan The Danish Girl y Freen Inferno- y algunos días entre semana me quedo dormida en la segunda línea. Unos días necesito dormir más que otros o bien Pepper me mantiene despierta desde las 5am con sus correteos y saltos aquí y allí o me despierta tres o cuatro veces durante la noche. ¿Nadie ha inentado las píldoras somníferas para gatos...?


Además de esto, me he eleido los setecientos treinta y algo Lilys que tengo, 21 revistas Christie y unos 40 Ginas (estoy inmersa en la re-lectura de lso otros cincuenta y pico que faltan), todo sea por el bien de mi libro... 
Y algún otro especial de Esther y tal... en fin, que leer leo, pero no todo lo que me gustaría o no lo que me gustaría, pero me faltan horas del día...


domingo, 29 de noviembre de 2015

Desaparecida en combate

Hace mas de un mes que no escribo. 

Muchas han sido las circunstancias: mi portátil ha muerto. Y no escribo con comodidad en el iPad y mucho menos en el teléfono. Ahora mismo me encuentro usando el iMac de la empresa, ya que como sabéis, mi oficina está en mi casa, pero no es algo que me guste hacer de manera sistemática.

El portátil falló por primera vez sobre Abril-Mayo, cuando el cargador se fue a la porra. Mandé pedir uno por eBay pero no me enviaron un original de Packard Bell sino uno compatible y el jack hembra era ligeramente más pequeño, aunque conectaba, pero a veces se salía con facilidad y tenía que encontrar el ángulo correcto. El ordenador se volvió lento con el paso de los meses. 

Augurando una muerte temprana y repentina, pasé todos mis álbumes de fotos y sobre todo una copia del libro de cómics que llevo meses escribiendo a un disco externo. He perdido solo algunas fotos que he guardado en los días previos a su fallecimiento y todas las páginas que tenía en bookmark, pero eso es algo remediable. Ahora ya no acepta el cargador lo ponga como lo ponga. Simplemente e dock se ha jodido entero.

Por otro lado, aunque de momento no pueda continuar el libro -me abre en el iMac pero me cambia cosas y no quiero fastidiar el formato y encontrarme que a partir de cierto punto tengo que cambiar todo-, he continuado con la investigación y rastreo de autores, que ahora ya, con mucho avanzado, suelo llevar sobre la marcha. También el problema del iMac es que por razones laborales no debo quitar el corrector (si lo quito y lo pongo corro el riesgo de que me olvide un día de ponerlo) y como consecuencia, a menudo me encuentro palabras que no he escrito y frases que no tienen sentido alguno.

Me diréis que lo envíe a reparar. Como poco me va a costar unos 80e, pero es que Santa Claus ya tiene en su lista el nuevo juguete de la niña, por lo que me toca ser paciente. Tampoco tengo que esperar al 25. Posiblemente lo tenga el 23, XD.

Después veremos que hacemos con el actual, que posiblemente el güira se encargue de mandar a arreglar, restaurar y utilizar mientras dure tras formatearlo y posiblemente cambiarle el RAM.

También he estado tan ocupada últimamente y tan cansada en muchos aspectos, que puedo ir tirando sin hacer mi tarea habitual (léase llevar los blogs o escribir el libro). En el trabajo hemos estado hasta el techo. No solo por las lineas echando fuego con clientes impacientes que no pueden vivir sin sus aparatos electrónicos, sea un tele2fono o una tableta o un puñetero iPod. A esto tenemos que sumar retrasos considerables, gente de vacaciones o enferma, reuniones, workshops, one to ones, y un "training" para soporte de otro departamento.

Y al vida, que sigue: preparando mi inminente viaje a Madrid para Expocómic, comprando regalos para cumpleaños, para mis amigos de Madrid, para el Amigo Invisible de nuestro Foro de Esther, colaborando con algunas cosas de un par de charities con las que colaboro, volver a la costura, ponerme al día con series prácticamente abandonadas, salir a tomar unas cervezas, disfrutar de la Navidades Cork...

Si el día tuviera unas horas más, yo firmaba definitivamente.

Mientras tanto, este es un hasta luego...

sábado, 17 de octubre de 2015

Amsterdam (III) RIJKSMUSEUM

Ha estado cerrado, creo recordar, durante algún tiempo, pero vuelve a estar operativo. El Rijksmuseum es toda una joya, un tesoro, y no solo por las obras maestras que contiene. Arquitecturalmente hablando es una maravilla.


El museo es amplio, tranquilo y poco bullioso. A diferencia del Museo de van Gogh o de la casa de Anne Frank, no es necesario coger tickets online a no ser que se vaya a visitar Amsterdam en las épocas más fuertes de Julio y Agosto. Yo llegué sobre las 10am y no había cola alguna para adquirir la entrada, y tampoco demasiada gente en el museo. De hecho en la planta baja, donde comencé mi recorrido, apenas me crucé con unas cinco personas. La planta baja comprende arte desde el año 1100 al 1600 y hay un pabellón dedicado a arte asiático. 
La primera planta abarca desde 1700 a 1900, dividido en las dos alas del museo, en una de 1700 a 1800, mostrando bastantes obras holandesas de su mejor periodo y en la otra de 1800 a 1900, incluyendo tres cuadros de van Gogh, que a diferencia del museo que lleva su nombre, aquí sí se permiten fotografías (mientras sean sin uso de flash), y sin las aglomeraciones del otro edificio.



en esta primera planta también, se encuentra el único cuadro de Goya de la colección del Rijksmuseum. 



Pero donde se encontraba la marabunta era en la segunda planta. Parece ser que la mayoría de visitantes se concentra en esta parte dedicada al arte de autores más multitudinarios como Rembrandt (del que hay varias obras), Vermeer, de Hooch, Steen o Hools. Esta planta también alberga una bellísima colección de porcelana de Delft y casas de muñecas.

La pieza central de las obras de Rembrandt es Night Watch (Nachtwacht), en la sala que incluso es conocida por el nombre de la pintura. Es realmente impresionante y yo no sé a vosotros, pero yo cuando me encuentro ante una obra de arte de estas envergadura, me veo atacada por las lágrimas. Por la emoción. Me sucedió en el van Gogh, donde no podía creer que estaba delante de originales de maestría. Me sucedió en la Capilla Sixtina... En el museo del Vaticano no me emocioné tanto, pero sí luego en Florencia viendo al David.
En el Louvre no me había pasado ni con la Monna Lisa, pero creo que en el Louvre, es tal el bombardeo visual, tal la recopilación de esculturas, objetos y piezas de arte que llevaba décadas y lustros enteros viendo en los libros de arte e historia en los años de mi educación, que apenas podía creerlo. El amor al arte es algo que se cultiva, se acaricia y se sustenta y en algunos momentos llega a abrumar. 

Oh. Aquí también aprendí un poco más sobre el síndrome de Stendhal. Aunque no lo he padecido.



Autoretrato de Rembrandt caracterizado como el apóstol Paul

La Lechera, de Vermeer


Para quien desee ver más obras de arte del Rijksmuseum, realicé todo un reportaje de fotos que se encuentran en mi Facebook. Y como no, me traje mi guía del museo para nunca olvidarme de esas imágines, aunque muy pronto pienso volver a Amsterdam. Hay cosas que hay que visitar de nuevo, en compañía esta vez.

domingo, 11 de octubre de 2015

Amsterdam (I) - Las casas de Anne Frank

Amsterdam me ha sorprendido gratamente. Es una ciudad relajada, fácil de recorrer, con menos bicicletas de lo que esperaba (después de estar en Copenague, donde hay 2 bicis por cada habitante, creo que nada puede superarlo!).
Arquitectónicamente es preciosa. Museísticamente es una delicia. En el Museo de Van Gogh -donde no está permitido hacer fotos- casi lloré de la emoción de ver obras como Los Girasoles o Starry Night, entre otras. También coincidió con una exhibición de pinturas de Munch y otras de Van Gogh que no están habitualmente en este museo. 
En el Rijksmuseum, donde sí está permitido fotografiar lo que desees, pasé las cuatro horas más amenas de mi vida. Iba con miedo a perderme grandes obras, porque había leído en alguna parte que la colección es tan extensa que era imposible verla en un solo día. Nada más lejos de la realidad. A no ser que te detengas dos horas en cada cuadro, es posible ver todo. Yo lo hice en unas 4 horas porque me salté algunas salas que no eran de mi interés (de hecho no iba a subir a la tercera planta porque era todo arte moderno y solo un par de salas, pero me "engañó" que el nombre de una de las salas anunciaba a Yves St. Laurent... solo para encontrar un único vestido expuesto.

De todos modos, he de volver a Amsterdam, porque esta vez he viajado sola y el guiri quiere conocer la ciudad también, sobre todo después de que le pusiera los dientes largos con mi aluvión de fotos diarias en FB.

De todos modos, uno de los principales motivos por los que no podía postergar más mi viaje a Amsterdam era la visita a La Casa de Atrás, al anexo donde Anne vivió desde el 6 de Julio de 1942 hasta el arresto y encierro en el campo de transición de Westerbork el 4 de Agosto de 1944. Dos años encerrada junto a su familia, los van Peel y Pfeffer el dentista en unas habitaciones que producen claustrofobia ya sin muebles, no quiero pensar con camas, mesas y otros artilugios.


No está permitido hacer fotos dentro. No quería ser irrespetuosa. Solo hice la foto superior, las desgastadas escalaeras tras la estantería... Anne significó, significa, mucho para mí como los lectores habituales de este blog sabéis y que ya manifesté aquí.  Mi colección de libros sobre Anne ha crecido también. A los de ese post he de añadir alguno más y ahora, la propia guía o catálogo del Museo (en la foto junto a los catálogos de las colecciones que visité en el Van Gogh y Rijksmuseums), además de la propia guía de la casa y un librito que compré por solo 50 céntimos sobre la persecución y resistencia en Amsterdam durante la Segunda Guerra Mundial :


Cualquiera que haya estado en esa casa en Prinsengracht 263 puede comprender la falta de palabras para describir lo que se siente. Tan poco espacio para tanta gente... tanta oscuridad (las ventanas debían estar cubiertas de negro para evitar ser visto o que la luz trasparasa en la tarde/noche y alguien pudiera darse cuenta de que había gente viviendo en el anexo secreto. 

La casa se convirtió en museo en 1960. Y calle abajo, justo al doblar la esquina de Westerkerk, se encuentra una escultura de Anne.




sin embargo, en un apacible barrio vecinal, alejado del bullicio del centro de Amsterdam, alejado de la zona de Jordaan donde se encuentra Prinsegracht straat, se encuentra el hogar donde Anne vivió hasta que tuvieron que ocultarse tras las oficinas de Opekta. En Merwedeplein se encuentra aún el edificio de pisos que aparece, incidentalmente, en el único video que existe en el que aparece Anne. Y hasta allí me dirigí una nubosa mañana, gastando suela, alejándome de los turistas que no se aventuran más allá de las zonas marcadas en las guías.



Frente al edificio hay un parque diminuto y silencioso que homenajea a su más famosa vecina con una escultura mucho más bonita que aquella junto al Westerkerk.


El 3 de Septiembre de 1944, los 8 antiguos habitantes del anexo secreto son deortados des el Campo de Tránsito de Westerbork al campo de la muerte, Auschwitz-Birkenau. Del grupo de ocho, solo Orro Frank sobrevivió a la guerra.