
Muchos decían que se podría haber evitado. La marcha del gigante Dell dejará a Limerick devastada, con la pérdida de más de 10000 puestos, se estima, en la región. Muchos auguran una recesión tan profunda en la región que se volverán a ver imágenes ya olvidadas por el tiempo. Lo que muchos no sabían es que la mudanza de Limerick a la desolada población de
Lodz estaba en las cartas desde hace dos años, siendo uno de los peores secretos guardados. Pero algunos prefirieron ignorar las señales.
En Agosto del 2007 llegan a la fábrica de la zona franca de Raheen, en Limerick, 460 polacos procedentes de Lodz para realizar "prácticas". Estos aprendices, a los que se alojó en casas alquiladas por la compañía en diferentes poblaciones periféricas (Killaloe, Ballykisteen, Bunratty y Nenagh) eran cada mañana y tarde recogidos en autobús (de Dell también) y llevados a EMF3 (European Manufacturing Plant) donde los trabajadores irlandeses les enseñaban las habilidades propias para hacer portátiles, ordenadores de mesa y notebooks. Incluso ya por entonces los trabajadores irlandeses sabían que pasando estos conocimientos era firmar su propia sentencia.
Los trabajadores polacos, contratados en lo que Dell denominó "un proceso de reclutamiento altamente competitivo", eran pagados unos 3 euros la hora, el mismo sueldo que cobrarían en Dell Poland, donde es un poco más de lo normal para un sueldo industrial. Pero los polacos con contrato de prácticas de tres meses llegaron a la planta de Dell en Limerick aferrados a sus vales gratuitos para la cantina para todas sus comidas, y recibían una pequeña dieta diaria adicional. Tenían transporte gratis, casa gratis y se les pagaba también los recibos de luz/gas, etc. derivados de las mismas. Más tarde se les proporcionó tarjetas de teléfono para que pudieran mantenerse en contacto con sus familiares. La compañía arregló, además, visitas turísticas en los fines de semana a los Cliffs of Moher, las cuevas de Ailwee, el Burren y Dublin, Cork y Galway.
Pero incluso con estos extras, aún resultaban mucho más baratos que los trabajadores irlandeses a los que se les pagaba poco más de 11 euros la hora más horas extras. La nueva planta de Dell en Lodz ha costado $200 millones, y recibirán del gobierno polaco como "gratificación" por la mudanza $50 millones, objeto que está en este momento siendo investigado potr la Comisión Europea, pero aún así, la reducción en gastos para Dell al cerrar la planta de Limerick es considerable. Mientras construían la moderna fábrica en Polonia, Dell insistía que que sería "complementaria a la de Raheen" y que muchas de las funciones de soporte de Lodz se harían desde Limerick. Nadie les creyó, incluso los 200 trabajadores polacos residiendo en la ciudad que trabajaban bajo las mismas condiciones que sus compañeros irlandeses y que se sintieron considerados "menos" que sus compatriotas en prácticas (ellos no tenían tarjetas de teléfono, casa, transporte, vales de comida o visitas turísticas a costa de Dell).
Los 460 recién llegados aprendieron bien y se les promovió de posicionos asociadas a seniors, saltándose el proceso usual de promoción de la compañía, que los invitó a solicitar 75 promociones internas en Lodz desde revisores de calidad a supervisores.
Cada día en Limerick, después de completar sus jornadas de 8 horas de prácticas, se quedaban un par de horas más haciendo extras antes de que les llevaran de vuelta a sus casas alquiladas. Regresaron a Polonia a mediados de Noviembre del 2007, justo a tiempo de ser los empleados de vanguardia en la recién abierta planta. El primer portátil completado en Lodz salió entonces por la banda transportadora.
Era el toque de difuntos para los trabajadores de Dell en Irlanda. Al menos, de aquellos trabajando en las líneas de fabricación, y lo sabían. También lo sabía la IDA (International Development Association) y el gobierno irlandés. Pero ninguno quiso admitir que se habían rendido a la posibilidad de salvar trabajos industriales a pesar de los 75 millones de euros en subsidios recibidos por Dell del Tesoro Público, la mayor parte de los cuales no podrá ser recuperado.
Para el siguiente Septiembre, un reportaje del Wall Street Journal aseguraba que Dell estaba pensando reducir los costes de su infraestructura mundial mudando la mayor parte de su producción a Lodz, aunque aún no se sabía la fecha para tal decisión. De modo que en estos términos, Lodz dejaba de ser "complementaria" para Limerick, convirtiéndose en "el sustituto" de Limerick.
La IDA había contactado con la Oficina Central de Dell semanalmente y en Octubre del pasado año la Tanaiste (segundo de a bordo del gobierno) Mary Coughlan viajó a Texas para encontrarse con la dirección ejecutiva. En Noviembre Dell terminó contrato a 400 trabajadores temporales, haciendo sonar la alarma de que la fabricación en Raheen se iba a acabar antes y no después.
En Diciembre Mary Coughan y el Ministro de Defensa Willie O'Dea junto con el jefe ejecutivo de la IDA Barry O'Leary viajan a Austin, en Texas, para un encuentro crítico con Dell. el Lunes 15 a las 7.30 de la mañana tiene lugar la reunión en la espartana sala de reuniones de la Oficina Central, una sala sin ventanas. La somera y escueta reunión de negocios, acompañada de café negro y galletas, tiene al otro lado de la mesa al propio Michael Dell (fundador), al vice presidente senior de las instalaciones globales, Kip Thompson, al presidente de la operaciones globales, Mike Cannon, y a Sean Corkery, que lidera la planta de Limerick. Todos los incentivos y ayudas posibles han sido ya ofrecidas por la IDA en los previos meses. Pronto se llega a la conclusión de que las esperanzas de salvar los trabajos son nulas. Michael Dell les dice que este es un mundo basado en la competitividad y que Dell tiene que seguir las pautas de la industria.
El plan alternativo de la posición irlandesa es sencillo: salvar los trabajos mejor cualificados en el país, incluyendo los 1100 trabajadores en Limerick de las áreas de logística y desarollo del producto, y 1300 en la operación de soporte y ventas en Cherrywood, en Dublín.
Al mismo tiempo hay negociaciones para la posibilidad de conseguir más trabajos cualificados para Limerick, incluso si los trabajos en producción se perdían. La reunión duró 90 minutos. Dell no confirmó ni denegó su decisión, pero reiteraron que necesitaban ahorrar 3 billones de euros en costes. No había optimismo de que los trabajos en fabricación se salvaran. La noticia definitiva al final alcanzó a los trabajadores el pasado Jueves, justo tras las Navidades, con el anuncio de 1900 despidos.
En el verano del 2007 algunos trabajadores de Dell, sabiendo que sus trabajos estaban en peligro, decidieron aferrarse al mismo y esperar el paquete de compensación. No ha sido tan generoso como se esperaba (seis semanas por año de servicio, basado en salario básico, sin incluir media de horas extras ni gratificación de turnos). Tras el impacto inicial, poco más tarde parecía que habría alguna esperanza de negociación para los finiquitos finales, cuando Sean Corkery indicó que podrían mejorar y negociarse de aquí a Abril, fecha para la cual se espera liquidar al menos a más de 500 trabajadores. Todos los empleos cesarán en el periodo de un año.
Y mientras los empleados se quedan con un paquete mínimo de compensación, el presidente de operaciones globales Mike Cannon, que atendió el encuentro con Mary Coughlan y Willie O'Dea en Austin, también se encuentra en la calle, junto con el oficial de marketing Mark Javis, eso sí, con una indemnización de $10 millones. Sean Corkery ha recibido un pago libre de impuestos de 700,000 euros, dividendos procedentes de una compañía de royanties llamada Dell Research Ltd., que bajo la legislación irlandesa de impuestos, no está sujeta a tasa alguna.
Otras 10,000 personas que trabajan para compañías que son clave, o incluso abastecedores únicos de Dell también han de considerar su futuro. En Leixlip, Lucan y Maynooth, los trabajadores analizan las noticias con recelo. Si Dell puede "emigrar" sus trabajos a Europa del Este, entonces ¿cuáles son los prospectos para Intel, el mayor patrón del país con más de 5000 trabajadores? 4800 tienen empleo en el campus de Leixlip, en el condado de Kildare. Otros 200 en Shannon.
En estos tres últimos meses el número de personas en la cola del paro es de 500 diarias, el equivalente a un cierre de Dell cada cuatro días. Se dice que por cada despido en Dell, hay que sumarle 4 personas que dependen de ese trabajo.
Y en Lodz, los polacos se frotan las manos. Periódicos nacionales se regodean de su suerte, citando listas de todas las empresas en liquidación, cierre o migración en la isla. "
Lo que es malo para los irlandeses, es bueno para los polacos", dicen los titulares. Hasta el año pasado, pasear por Cracovia o Warsaw era ver carteles anunciando trabajos "
casi inmediatos" en Irlanda, donde las calles "
estaban cubiertas de oro". Más de 52,000 polacos llegaron procedentes de diferentes puntos para trabajar "en lo que sea", tomando casi como invasores ciudades enteras, abriendo sus propias tiendas de comestibles, acaparando los puestos de trabajo en la construcción (esos mismos en cuyas obras en Polonia ahora se ven carteles de "
No Irish needs to apply".
Un claro caso de "muerde la mano que te alimenta".

El último en salir, por favor que apague las luces.
Fuentes: Jerome Reilly, Irish Independent, Limerick Blogger