Son cosas que pasan. A veces haces planes y por circunstancias -o un cúmulo de ellas- no puedes llevarlos a cabo. Mi plan este fin de semana pasado, era ir a pasarlo a Dublin y subir el Domingo a Belfast, mientras el guiri se quedaba en la capital de la república para acudir a la demostración de Formula 1 de Bavaria que tenía lugar en pleno centro, partiendo desde Dame Street hacia O'Connell Bridge para volver y continuar por Burgh Quay, cruzar Butt Bridge y continuar hacia el O2 a traves de Custom House Quay. El guiri tenía tickets para el stand justo frente al Custom House.
El caso es que tras una semana en la que Dublin y el resto del país ha disfrutado temperaturas veraniegas de hasta 28º, el Sábado estas bajaron tremendamente. La mañana estuvo nublada, y a la tarde comenzó a chispear. Comimos en un bar de tapas español recientemente abierto en Abbey Street, y quedamos bien satisfechos. Paseamos a lo largo del río para comprobar la posición del stand, hacer unas fotos y buscar a la Condesa Contance Marckievicz, o mejor dicho, su escultura, porque las antiguas fotos que tenía de ella se han deteriorado bastante.
De ahí fuimos a un par de tiendas, no compramos nada porque no encontramos lo que buscábamos y nos fuimos a dar una vuelta por St. Stephen's Park y Merrion Park, tras lo cual nos tomamos unas pintas en The Duke y en Bruxelles (detrás de la estatua de Phillip Lynott).
Esa noche, tras la cena, teníamos pensado tomarnos "las últimas" y marchar al hotel, pero nuestra marcha se precipitó por la abundante lluvia que nos caló hasta los huesos. A pesar de considerar al paraguas como mi mejor amigo, mi amigo inseparable que viene conmigo a todas partes... se me había olvidado en el hotel al meter y sacar cosas del bolso.
Para cuando llegué a nuestra habitación, tenía las botas caladas de agua y la gabardina empapadas. Mi autobus-tour a Belfast, parando en Drogheda, en Monasterboice, el Dolmen de Proleek y finalmente en Belfast salía a las 8am, por lo que me levanté a las 7am para bajar hasta Suffolk Street, de donde partían los autobuses. Nada más mirar por la ventana para ver qué tiempo hacía, me encontré con una cortina de agua practicamente impenetrable. Mis botas aun estaban húmedas de la noche anterior, y con la idea ya de ir pipando todo el día, me vestí y bajé O'Connell Street para encontrar el puente cerrado (a pesar de que la carrera/demostración con Jenson Button no empezaba hasta las doce y pico). Tuve que dar la vuelta a través del Ha' Penny Bridge y cruzar Temple Bar, dar una vuelta alrededor de Dame Street, bajar Grafton hasta la estatua de Molly Malone y ahí doblar a la derecha para entrar Suffolk Street. Se suponía que debía llegar a menos quince minutos antes de la hora de partida, y con el rodeo que tuve que dar, llegué pasadas las ocho menos diez. Ni rastro de autobus alguno, o de turistas esperando... ni rastro de nada de nada. Se suponía que la salida era desde delante de la Oficina de Turismo, que se aloja en una antigua iglesia. Al ver pasar una patrulla de la Garda, les pregunté y me indicaron que debido a los cortes de las principales carreteras del centro, los buses salían de Dame Street, y a pesar de estar solo a una calle de distancia, para cuando los encontré, solo vi el culete del vehículo en cuestión carretera arriba...
Mojada, calada hasta la ropa interior, adormilada, cabreada y sobre todo decepcionada, regresé al hotel y me metí de nuevo en la cama, hasta las 11.30. No hay nada que un sueñecito no cure!! El guiri se marchó a ver sus cochecitos y yo bajé tras despertarme a O'Connell a la Oficina de Turismo de allí para preguntar si hoy lunes también salían los buses y de donde (porque hoy volvían a cerrar medio centro para no-sé-qué-maratón... Pero la chica me dijo que no estaba segura de si saldría de la Oficina de Turismo de la iglesia o desde Dame Street, y que en cualquier caso, había que reservar el tour con anterioridad porque eran plazas limitadas de 16 personas por bus. Y yo me pregunto por qué en la web, donde estuve mirando toda la información sobre el viajecito, no venía nada sobre la necesidad o la obligación de reservar con antelación. En cualquier caso, sin saber cómo se levantaría el día hoy, no quería arriesgarme a reservar y luego cambiar de opinión. Es muy difícil hacer turismo mientras mantienes el equilibrio sobre unas botas de tacón empapadas (que han de pasar por el zapatero esta semana) y haciendo malabarismos con el bolso, la cámara, el cambio de lentes y el puñetero paraguas.
Así que como el próximo Bank Holiday es el primer fin de semana de Agosto, hemos decidido esperar hasta entonces y mirar si hacemos el tour o si vamos por nuestra cuenta... porque ir a Belfast y no ver los murales, es no haber pisado Belfast. Pero ir por tu cuenta y riesgo, según nos han dicho, tampoco es demasiado seguro...
Aquí os dejo unas fotos de las esculturas en Merrion Park, entre ellas la famosísima escultura de Oscar Wilde.
| Eyre |
| En honor de Dermot Morgan, el protagonista de Father Ted |
St. Stephen's Green es un espacio que tengo bastante visto, pero siempre merece la pena revisitar y dar un paseo. Es difícil pensar a veces que un lugar así está en el corazón de una ciudad como Dublín. La tranquilidad lo envuelve todo. Me dio un ataque naturalístico y me puse a fotografiar cisnes, patitos y gaviotas...
Y dejo para mañana contaros que nos tomamos unas pintas dentro de una iglesia. Con su cripta, con sus cristaleras, con su pila baustismal y su órgano...




