lunes, 19 de mayo de 2008

Purita: Ronda de preguntas y Entrevista

El pasado Sábado tuvo lugar una ponencia dentro del programa de actos organizado por el Salón Internacional del Cómic de Huelva, con una entrevista a la autora Pura Campos de la mano de Antonio Martín, tras la cual tuvo lugar una ronda de preguntas por parte del público asistente.

Gracias a la amabilidad de nuestra colaboradora Sonia, aquí os dejo los videos de la improvisada "rueda de prensa". Debido a la duración de los clips, se me hace totalmente imposible ofrecer una transcripción de los mismos, pero el audio tiene bastante calidad.








Y la entrevista de Antonio Martín, íntegra:












Espero que las hayáis disfrutado!

EL VIDEO DE BULMERS

Aquí ha sido toda una noticia, y un gran escándalo obviamente. Ocho trabajadores de la fábrica de Bulmers (sidra), realizaron el siguiente vídeo durante horas laborales que más tarde colgaron en San Youtube. El vídeo lo dice todo:





Ni que decir tiene que todos y cada uno de los implicados fueron despedidos, por infringir las normas más básicas de seguridad.

Muppets!

EL VIEJO Y EL JOVEN (MICROCUENTO)

Preguntó el viejo al joven:

-Hijo, ¿Que es lo que ves cuando miras mi rostro?

-Miedo, enfermedad y muerte.


domingo, 18 de mayo de 2008

Video de Purita, cortesía de Alikia Orange

Alikia Orange, miembro del Foro de Esther y su Mundo, nos ha hecho llegar el vídeo de Purita dibujando, in situ, para sus fans.




Gracias, Alikia!!

Otro video de Sonia que muestra cómo Purita dibuja otra dedicatoria:



Y de paso, un montaje con noticias de Esther en Tv, realizado por Sonia.



Gracias a ti tambien, Sonia!

II SALON INTERNACIONAL DEL COMIC DE HUELVA (15-18 Mayo)


Este fin de semana que hoy termina se ha celebrado en Huelva el Salón Internacional del Cómic, que por segundo año consecutivo ha contado con la presencia de la dibujante Purita Campos, de la que ya he hablado en posts anteriores, la creadora del personaje de Esther y su Mundo.

Desde aquí agradecer, ante todo, la colaboración de los organizadores del evento, a Gerardo Macías, por su puntual información, proporcionándonos el poster realizado por la autora y la programación de los actos del Salón.


El viernes 16 a las ocho de la tarde se presentó el cómic "La Historia de Lucena para niños", un cómic editado por el Ayuntamiento de Lucena (Córdoba) y escrito y dibujado por los onubenses Gerardo, Marco y Ciro Macías Prieto. La obra cuenta con un prólogo de Luis Fernando Palma Robles, cronista oficial de Lucena, y con un epílogo del poeta Luis Alberto de Cuenca.
Para la presentación de este cómic se contó en el II Salón con la presencia de José Luis Berguillos, Alcalde de Lucena, y Manuel Lara, Concejal de Cultura de la misma localidad.


Anteriormente, a partir de las seis de la tarde del mismo viernes, tuvieron lugar las conferencias en colaboración con la Universidad de Huelva: "Cómic digital: piratería, promoción y preservación de los tebeos", por Manuel Barrero, editor de Tebeosfera; y "Tintín y Hergé", por
Alicia Mariño, profesora de Filología Francesa de la UNED.
Por otra parte, desde las seis de la tarde del viernes y durante todo el fin de semana se contó con la presencia en Huelva de los dibujantes profesionales Purita Campos y Rafael López Espí.

El sábado a las seis de la tarde en la Casa Colón, Antonio Martín, editor de Glénat España y responsable de la línea de cómics de Purita de la misma editorial impartió la conferencia "La mujer en el tebeo español, personajes y autoras. Sociología de la historieta de género". A continuación, Antonio Martín entrevistó ante todo el público asistente a Purita Campos.

Y de ello tenemos reportaje gracias a una de sus fieles seguidoras, Sonia (responsable de la web Coleccionismo Disney), que ha sido tan amable de enviarnos las fotos de su visita al Salón y de la exposición dedicada a Esther, así como una crónica personal de su experiencia. También destacar las palabras de otras dos participantes del Foro de Esther, Iremar y Alikia Orange, que declaraban respectivamente tras su visita a la Casa Colón:

- "Esta mañana fui al expocómic, a eso de las 11.30 , quería que Purita me dedicara un libro, uno de los antiguos, el nº 5 que era mío , los demás eran de mi hermana. Cuando llegué no había mucha gente y me puse a la cola, había gente que venía de Sevilla para que Pura les firmara.
Charlé con personas muy amable , madres con sus hijas , chavalas que venían con sus novios... y cuando me tocó no supe qué decirle. Me dijo Pura que tenía el libro muy bien conservado y me dibujó a Esther en un plis plas. La verdad, fue muy emocionante y grato
".
(Iremar)



-"He ido arrastrando a mis dos mejores amigas, que han aguantado religiosamente la cola conmigo para conseguir el autógrafo de Purita. Por desgracia no he podido asistir a la entrevista que le hacían hoy. Por mi parte he sacado una foto de cada lámina que había expuesta y tengo un vídeo del momento en el que me hacía un dibujito de Esther precioso, casi ni me lo puedo creer, de lo emocionada que estoy. El salón de este año ha estado mucho mejor que el año pasado, además qué bonita es la Casa Colón, tantos años que llevo en Huelva y nunca la había visto. La gente de la cola simpatiquísima, me ha encantado charlar con otras estherianas, aunque fuera un poquito. Y bueno, me he comprado Jana, qué ilusión me ha hecho, estoy deseando leerlo ya mismo. Purita es un encanto, ha estado todo el día firmando y dibujando, y cada una llevábamos varios libros. Qué máquina está hecha esta mujer, tiene que acabar derrotada, pero no nos quería dejar sin un dibujito suyo por lo menos. Un encanto, lo dicho."
(Alikia Orange)



Y aquí os dejo la crónica de nuestra reportera especial, tal como ella la vivió (nunca una fan de Purita puede expresar mejor lo que se siente al conocer a una mujer con los pies bien firmes en la tierra y una vida volcada a sus admiradores).



"Llegamos a la Casa Colón a las 10 de la mañana , mi marido me ha hecho de fotógrafo, y cuando entramos vimos que justamente Purita y Francisco pasaban por nuestro lado, yo casi me pongo a pegar botes pero no me atreví a decir nada por culpa de mi dichosa timidez, sólo los seguimos para ver dónde estaba el stand para la firma, pero resulta que éramos los únicos a esa hora y como no nos vieron, se fueron a desayunar, segun nos informó el organizador de aquello, que nos invitó muy amablemente a subir a ver la exposición de la planta superior y como desde luego pensábamos verla, subimos encantados y... qué preciosidad de cuadros, estaba encantada, además aún no había nadie y me hice fotos con cada cuadro, qué bien me lo pasé haciendo la tonta posando sin cortarme un pelo.
Tras ver la exposición nos fuimos de nuevo al stand de Purita pero aún no había nadie así que nos quedamos esperando en unos jardincitos que rodean una fuente, yo estaba muy muy nerviosa, no paraba de mirar a la puerta para ver si llegaba Purita, ya que mi marido me dijo que le pidiera hacernos una foto ahí en la fuente que me gustó tanto, y cuando por fin aparecieron... no me atreví a decir nada, me moría de verguenza, pero mi marido muy decidido va hacia ella para decírselo y justamente le suena el móvil a Purita, así que intento frustrado.

Fuimos rápidamente hacia el stand y ya había dos personas esperando para la firma, yo atacada de los nervios, nos ponemos en la cola y cuando aparece Purita por la puerta ... mi marido decide de nuevo pedirle que pose conmigo, y... hace entrada el alcalde de Huelva, José Luis Berguillos, a saludar a Purita con un cámara y más personas alrededor, de nuevo mi marido se queda planchado el pobre y da media vuelta, a mí me iba a dar un infarto ya, por lo menos nos reímos con todo esto. Después de los saludos del alcalde al fin pude hacerme las fotos con Purita.


Sólo puedo decir que nos hemos quedado encantados con la simpatía, amabilidad y la forma de ser en general de Purita y Francisco (su marido), de verdad, qué encanto de pareja, gracias a ello pude hablar con Purita sobre Esther, sin creerme del todo que estaba ahí hablando con ella, era increíble, ¡con lo cortada que soy!, qué contenta estoy, qué emocionante fue, de verdad.


Nos pusimos en la cola de nuevo, éramos los terceros ahora, bien mereció la pena perder el primer lugar por todo lo anterior. Purita empezó a dibujar una Esther en un tomo,era preciosa,tanto como la que me hizo después a mí,¡qué maravilla!,es un tesoro,como le dije a Purita ahora me va a dar pena tocar el libro no vaya a estropearse mi Esther, además, está dedicada "de parte de Esther y Purita para Sonia",me hizo mucha gracia,es preciosa la dedicatoria. Me preguntó si me gustó el segundo libro de las nuevas aventuras y le comenté que me había encantado,que todo era precioso y que nos había dejado con ganas del siguiente, entonces me dijo que con el tercero nos va a dar algo, nos dejará mucho peor que éste, o sea, que el librito promete. También me firmó el primer tomo que tuve con ocho añitos,es mi preferido y no podía dejar pasar la oportunidad de que me lo firmara..."

Según declaraciones de los organizadores del evento, el resultado de este año ha sido muy positivo, tanto de participación del público como de "feeling" con los invitados. En breve os haré un resumen de la entrevista que antonio Martín le hizo a nuestra Pura. Mientras tanto, os dejo algunas fotos más de las láminas expuestas en la Casa Colón, cortesía, de nuevo, de Sonia.











jueves, 15 de mayo de 2008

TARDE DE CINE

Solíamos is al cine cada Domingo, la cartelera no ocultaba misterio alguno para nosotros, cinéfilos empedernidos. A veces, incluso, hacíamos sesión doble, como cuando fuimos a ver Down with Love y cuando acabamos descubrimos que estaba a punto de comenzar Finding Nemo. Salimos, compramos la entrada, y volvimos a entrar.


Sin embargo, nuestras visitas semanales se vieron interrumpidas abruptamente debido a la clausura del único multicines del centro. Nuestra alternativa era ir hasta Dooradoyle (30-40 minutos andando, autobuses cada 20 minutos o media hora cuando deciden aparecer), al Omniplex. La desventaja de este cine es que, al encontrarse en un centro comercial, atraía principalmente a la clase de chusma que no querrías ver tampoco cerca de tu casa. Más de una vez hemos salido malhumorados por el comportamiento de "críos" que, en muchos casos, no tenían ni la edad adecuada para el film que se estaba mostrando, claro que este cine parecía no tener mucha vigilancia al respecto. Acudir a ver una película se convirtió en una lotería en la que nunca sabías si podrías escuchar algo o te tocaría un gilipollas al lado (es que debemos ser imanes para gentuza).

Si hay algo que odio es la gente que va al cine y no para de hablar durante toda la película. O aquel que, o se cree que su novia/amiga es completamente idiota y ha de contarle lo que está sucediendo según sucede. O las señoras que en medio de una escena parecen recordar un suceso muy importante, tanto, que no pueden dejar de contárselo a sus acompañantes.

Y el sonido enervante de los paquetes de patatas o similares. ¿Pero quién tuvo la felíz idea de permitirlos en la sala? Deberían de ser prohibidos del mismo modo que el fumar. Además, naturalmente, los consumidores del tipo de producto envasado en dichas bolsitas, esperan a que esté empezando la película para empezar a lidiar con el envoltorio. Creo que los niños de cinco años se comportan con mayor decoro.

Anoche fuimos al cine, a ver Iron Man. Hemos desistido ya de ir al Omniplex, las palomitas allí hasta saben rancias y como digo, está frecuentado por cierta gente a la que sólo me apetece escupir, por lo que fuimos a Storm, un multicines que abrió hace menos de dos años y cuyos asientos, distribución de sonido y crujientes palomitas, eran lo mejor de lo mejor. Un poco más caro que el Omniplex al principio, pero el otro, en lugar de mantener un precio competitivo, lo subió también, sin mejorar sus servicios.

Pero ayer me desilusionó bastante. La última vez que fui a Storm fue hace ya meses. Casi hemos dejado de ir al cine por pereza, porque Storm está más lejos que el Omniplex y la velada de cine se nos monta en casi 40 euros entre los dos. La entrada es 9.50, las palomitas 7.80 y tenemos que coger un taxi para ir y venir ya que no se puede confiar en el horario de los autobuses a esa zona. Sin embargo, ayer comprobé que las palomitas han subido de precio y bajado de calidad (tenían demasiada sal y estaban un tanto duras), y los lavabos, antes impolutos, estaban completamente abandonados. De los diez cubículos, 4 tenían las cerraduras rotas, y el toilet está demasiado alejado de la puerta como para estar haciendo posturitas tratando de mantenerla cerrada con un brazo extendido. La mayoría tampoco tenía papel higienico o no lo tenían en sus contenedores para tal uso, sino que había rollos de papel sueltos por el suelo.
Y yo me pregunto, ¿Qué clase de guarra usa el papel higiénico y luego deposita el rollo en el suelo, cuando se dejó originalmente o sobre la cisterna o sobre el contenedor de papel? ¿No se dan cuenta de los gérmenes que se acumulan en el suelo de un lavabo?

Tema aparte, habrá que hacer post sobre el estado de algunos servicios públicos.

Volviendo a la película. A punto de empezar, entran un grupo de 5-6 chavales jóvenes, bien vestidos, buff, no es chusma. El cine medio vacío (apenas una docena de personas) y se tienen que sentar detrás nuestra. Para colmo, eran de esos de piernas largas (en este cine hay muchíííísimo espacio entre asiento y asiento), pero más que largas, es que son de la clase de individuos que quieren sentarse como se sientan en el sofá de su casa: totalmente apoltronados en la silla, por lo que nos sometieron a un masaje inesperado en la espalda, y también debían ser de culos inquietos, a juzgar por lo que se movían. Sin contar un par de flatulencias seguidas de risas.

Gracias a Dios la película estaba bien y los mantuvo enganchados, como me mantuvo a mí, que no quise volverme y decirles nada por no perder ni un fotograma. Me encantan los cómics de Marvel y por regla general sus adaptaciones en la gran pantalla me han gustado bastante (excepto esa horrible y aburrida cinta con Nicholas Cage, Ghost Rider). Eso, y no perderme la aparición estelar de Stan Lee, como siempre.

Y por supuesto, al finalizar el film, todo el mundo abandonó la sala (los pocos que estaban en ella en un Miércoles), y sólo nos quedamos nosotros y alguien más en otra fila. Tras los casi 10 minutos de créditos, y como es norma habitual en el cine de Marvel... un poquito más de película... Casi adelanto de un follow up.


Queremos volver en un par de semanas para ver Indi, claro. Esperaremos de nuevo a que pase el revuelo de la premiere y nos acercaremos un día entre semana. Creo que pasaré de las palomitas y en todo caso, llevaré mi propio papel higiénico.


Nada es lo que solía ser.

miércoles, 14 de mayo de 2008

COCINERO ANTES QUE FRAILE

He hablado con anterioridad de mi abuelo paterno, pero he mencinado siempre de pasada a mi abuelo materno, en cuya casa me crié, en aquel cuartito multiuso.


Mi abuelo siempre fue un librito de historias. Su mente parecía no tener límites, pero por desgracia, el alcohol jugaba una gran parte en esa imaginación ilimitada. Muchas veces pensé que la locura anidaba en él, y rezaba por que no fuera algo genético, o no corriera en la sangre. Tal vez en el fondo, corre en mis venas, dando rienda suelta a mi imaginación, que procuro canalizar por otros medios.



Mi abuelo fue cocinero. En la mili, donde hacía caldos y potajes y donde tenía a su inseparable perro Canelo, que creo que luego adoptó personalmente, hasta que el can murió de puro viejo.



Mi abuelo fue legionario. O eso decía él, que durante años guardó su uniforme. Con orgullo enseñaba las cicatrices que la metralla dejó en sus piernas para siempre. En la solapa de sus camisas abiertas, o en las chaquetas, siempre llevaba su insignia del club de legionarios.
Mi tío me dijo un día que no había ni llegado a ir al frente, que había sido corneta en la legión a los 14 años y que, herido por la metralla, eso sí, fue enviado a casa tras sólo dos días en el "trabajo".



Mi abuelo fue sacerdote protestante. Numerosas biblias abultaban su bilbioteca, libros de protestantismo, la vida de Martin Lutero y otros personajes claves del luteranismo. Dicen que esto es lo que perdió para siempre su mente. Mi abuelo era el epítome del protestantismo, obsesionado con ello y total detractor de cualquier otra religión.



Mi abuelo era libre pensador. Es decir, pensaba lo que le daba la gana. Para él, no existía más música digna de ser oída que las marchas militares (creo recordar aquellas cintas de casette en eterno sonar en su viejo armatoste de metal plateado y plástico duro negro, con marchas militares de cualquier tipo y bando). Y por supuesto, estaba el Gran Maestro Gardel. A mi abuelo le apasionaba Gardel y sus tangos lánguidos. Porque para su libre pensamiento, todos aquellos melenudos en látex y ropas eléctricas no eran más que una panda de "maricones" (debía ser, también, xenófobo, pues), y su frase cada vez que uno de estos aparecía en televisión era: "Pobre de los panaderos que se tienen que levantar a las cuatro de la mañana para hacer pan para estos tipos".
Admiraba a Charlie Chaplin, al Gordo y al Flaco y a Buster Keaton, su favorito.

Mi abuelo era alcohólico. Un borracho, vamos. Unas veces más y otras menos, por temporadas. Creo que su peor época fue en los setenta, ahí lo pasé mal viendo el trato que daba a mi abuela. A mí jamás me puso una mano encima, a mi madre y mi tío tampoco, pero a mi abuela la llevaba por la calle de la amargura. Nunca la he visto con moratones ni mucho menos. No le vi nunca pegarla, pero sí creo que su abuso era más bien psicológico.

Pero mi abuelo, ante todo, era un abuelo. Ese que te cuenta historias, el que te trae regalos sin tener que ser una fecha determinada. El que te come a besos y te mima en todo lo que puede. El que a la llegada de los "Todo a cien" siempre me traía pendientes horrorosos, porque sabía que me vuelven loca los pendientes, de todas las formas y colores, pendientes que nunca me puse y muchos de los cuales aún conservo.

Mi abuelo, el coleccionista de relojes, de mecheros y de objetos inútiles. Sus relojes (un cajón lleno de ellos, de todas clases, formas y tamaños), nunca funcionaron. Algunos eran antiguos, valiosos, de marca. Otros eran de mercadillos, comprados por cincuenta pesetas. Se entretenía desmontándolos, estudiando su mecanismo y volviéndolos a montar (había una cajita de latón a donde iban a parar todas aquellas piezas que al recomponer el reloj, "sobraban"). Casi del mismo modo compulsivo, coleccionaba mecheros de todas clases y "tonterías" varias. como su nieta, la que suscribe.



Sin embargo, abuelo, tengo que pedirte perdón por haberte ignorado en la calle cuando iba con mis amigas, por sentirme a veces avergonzada de tí. Por cruzar de acera o entrar corriendo en cualquier tienda. Por mirar escaparates y hacerme la "longui". Te pido perdón por no haberte querido más, por no haberte sabido querer lo suficiente. Fuiste un buen abuelo, uno que estuvo cerca y que me acogió cuando necesitaba calor humano. Eras un pesado, un trolas y un amante del valdepeñas, pero te quise, y me dolió que la última vez que te vi estuvieras en una cama entubado y, según los médicos, sin oirme. Pero sé que tú sabías que yo estaba allí. Que volé corriendo para verte antes de que fuese tarde.

Tal día como hoy te fuiste para siempre, pero en mis sueños, que los tengo, sigues vivo. Todo un señor. Mi abuelito lindo, que me enseñó las horas del reloj con una vieja pizarra, que me enseñó a leer y me inculcó el amor por los libros.

Y mira qué día tan bonito hace hoy. ¿Lo ves? Es por tí.

martes, 13 de mayo de 2008

CONVERSACION CON MI JEFE ESTA MAÑANA

YO: -"Ayer fui al dentista y me dijo que la endodoncia me cuesta 1000 euros (sí, mil), y que no
me la hace él, que tendrá que referirme a un especialista en otro pueblo, además. Así que
he llamado a mi hermana en España, que es enfermera dental en una consulta y me lo voy
a hacer allí, el sábado me comenzará aquí el tratamiento y me matará el nervio, pero me
la acabaré en España. En cuanto vea una oferta de vuelo, os aviso y me voy unos días,
me ha dicho que el empaste provisional me durará unos 6 meses, así que no me voy a ir
mañana mismo."

MI JEFE: -"¿Y por qué no te sacas la muela? Sería mucho más económico."

YO: -"Porque a la tierna edad de 38 años, me gustaría conservar mi dentadura un poquito más."


Nos ha jodido, así funciona todo.

lunes, 12 de mayo de 2008

QUIERO SER MUÑECA


Miro mis muñecas posando estáticamente desde sus estanterías, congeladas en su eterna sonrisa, y deseo ser un trozo de plástico con ojos de margarita y labios de carmín.

A ellas nos les duelen las muelas.

domingo, 11 de mayo de 2008

Los Crímenes del Mes de Mayo (El rincón de Lar)


He puesto este título al post -Los Crímenes del mes de Mayo-, en honor a una Chirigota de hace ya bastantes años, que bajo este nombre intentaban criticar el sablazo virtual al que se somete a los padres con hijos en edades de Comunión en cuanto llega la "temida hora".

Escribir sobre las comuniones se lo debo a Urko y sus colaboradores (Wilma y Lola), que comenzaron el tema en su blog, y me hicieron rebuscar en mi caja de hojalata de Colacao para hallar aquellos nombres olvidados en esas tarjetillas de recuerdos de las Primeras Comuniones de algunas compañeras de clase y alguna primita.
Mías no tengo. No guardo fotos de traje de novia prepúbere, ni retículas, ni libros de tapas de nácar impoluto, ni guantes amarillentos por el paso del tiempo o velos con flores de raso.
Yo fui niña sin comunión ni vestido blanco, sin cruz de oro ni calcetines de puntillas ni rosario. La ostia siempre sería un misterio para mí
Mis padres eran protestantes y, aunque yo salí protestona, envidiaba con saña a todas mis amiogas que hacían una vida normal y vivían la llegada de "aquel momento" para mí incomprensible, con tanta ilusión. Yo me alejaba de los corrillos en los que mis compañeras hablaban de nácares, de perlas, de cruces, de biblias nuevas y guantes de blonda. Me sentía excluída de una sociedad "secreta" que nunca iba a conocer. Otro resentimiento más que almacenar contra mis progenitores. Nacer en familia protestante y crecer en colegio de monjas es un tanto confuso cuando eres una niña que quiere "integrarse" con el resto de las 41 niñas que comparten aula, y mis comienzos no fueron para nada fáciles.
En Primero de EGB, la monja que nos daba la asignatura de Religión me enviaba al pasillo durante la hora de dicha asignatura, ya que mis padres no querían que me dieran este tema. Tres días después regresé a casa frustrada y llorando, sin comprender por qué se me enviaba al frío corredor, donde debía sentarme en el sucio suelo de mármol durante una hora hasta finalizada la clase, para mofa y escarnio, no sólo de mis compañeras, que pensaban que se me habia castigado por algo "realmente malo", si no del resto de alumnado que pasaba ante mí, camino de los servicios.
Despaché mis cuitas a mi madre, que fue a hablar con la directora y convinieron que podría quedarme en el aula, exenta de los exámenes. Naturalmente hacía los examenes como el resto de la clase, para que tampoco se me considerase "una paria", pero no se me calificaría, la asignatura ya se me consideraba aprobada.
Tras la primera evaluación mi madre fue llamada al despacho de la directora de nuevo. Sin haber tenido que atender en clase, sin la obligación de completar el exámen, había sacado la nota máxima de la clase. Eso, supongo, era debido a la "escuela dominical" de la pequeña capilla a la que tenía que acudir con mis padres cada semana.
Ni qué decir tiene que la última vez que pisé aquel antro fue a los once años, cuando con una precoz independencia dejé bien claro a mis progenitores que no estaba por la labor de levantarme los domingos a las diez de la mañana para acudir a la llamada de una "fé" que no me interesaba. Asombrosamente, me dejaban en casa a mi libre albedrío.
Pero, como todos los que dicen predicar con el ejemplo, cuando a los 14 años les comuniqué mi decisión de "pasarme al bando contrario" (yo sólo quería ser normal) y hacer la confirmación (para mí sería, en realidad, la Primera Comunión), la reacción fue muy distinta y las amenazas cayeron a la misma velocidad que los "sopapos".
Así que, a día de hoy, el único recuerdo que guardo de la Comunión son las estampitas de los demás.