Eeerrmm... sí, pone Feliz Navidad y es muy festivo pero me ha llegado hoy y es un original de Trini Tinturé que gané en un concurso las pasadas navidades en su Foro. ¡Pero sigue siendo precioso!
lunes, 20 de febrero de 2012
sábado, 18 de febrero de 2012
Las Memorias Ilustradas de Fernando Fernández
Llevaba siglos detrás de este libro de memorias, sin mucha suerte, la verdad. Cada vez que iba a Madrid, Barcelona o Cádiz me decían que el libro no se hallaba en stock pero que me lo podrían pedir, lo cual no solía servirme debido a mis cortas estancias. No aparecía por Ebay, por lo que tampoco lo pude conseguir por esa vía. Fue en Diciembre pasado cuando se lo pedí directamente a Glénat y Rosa tuvo la atención de llevármelo al Salón.
¿Por qué mi interés en estas memorias? Por cotilla, fundamentalmente. Y para no quedar tan mal, paso a explicaros: Fernando Fernández fue un dibujante de bastante renombre no solo en el panorama español de los setenta y ochenta sino en el internacional también. Además, la época y la agencia en las que trabajó, son realmente fascinantes y yo ya conocía muchas de las anécdotas y el estilo de vida de los dibujates que trabajaron para Selecciones Ilustradas gracias a la obra "Los Profesionales" de Carlos Giménez. Aquí, de nuevo en primera persona, Fernando nos habla de su experiencia en la agencia de Toutain, que la dirigió con tanta maña durante años, y que a veces me hace preguntarme cómo porque el señor (bastante jóven en sus comienzos) era un cachondo en todos los sentidos. Y un trolero. Pero esa es otra historia que auqlquiera que conozca un poco sobre Selecciones Ilustradas conoce a la perfección.
No es una novela gráfica, estas Memorias Ilustradas, no dejen que el título les lleve a engaño, pero sí contiene algunas páginas escaneadas de las historietas en las que tanto Fernando como el resto de sus compañeros trabajaron para el mercado británico, principalmente. Además, incluye fotos de incalculable valor gráfico de su vida, de la redaccion, de compañeros, de fiestas, guateques y viajes, etc.
Y aunque se trata de un viaje por sus recuerdos -obviamente- incluye bastante información sobre sus compañeros. También te hace ver que aquello más que un trabajo -del que vivía muy bien, por cierto-, era una fiesta constante. Todos se llevaban tan bien entre ellos que más que una oficina parecía un encuentro entre amigos.
También nos relata tragedias personales e historias subrealistas al cien por cien. No todo es glamour en el mundo del cómic. Pero así a la ligera, tres -al menos- de los dibujantes de SI tuvieon vidas cuanto menos... peculiar en un caso y trágicas en los otros dos. Conocido es, por ejmplo, el caso de Miguel Fuster, que debido a un incendio, perdió todo lo que tenía. Se quedó en la calle, arruinado, alcohólico, y durante 15 años no fue más que un mendigo. Hasta que fue acogido por una asociación que le ayudó a rehabilitarse. Él mismo nos ha contado los detalles en Miguel, 15 años en la Calle y su continuación Llorarás donde nadie te vea.
Menos documentados, están, sin embargo las otras dos historias: la de Antonio Romero, que falleció demasiado jóven en un frenopático de Barcelona, tras matar a su padre (le dedico un artículo en el próximo Foroesther de Marzo), y la de un dibujante para quien Fernando utiliza un seudónimo en su obra, que parecía tímido y resultó que mientras no dibujaba se montó un prostíbulo y además acabó "expandiendo" el negocio a Madrid.
Asi que sí, llámenme cotilla pero esta autobiografía ha sido mucho más entretenida que la biografía de Wallis Simpson, qué queréis que os diga. Y desde luego,me ha puesto la miel en los labios, y hasta Noviembre no podré quitarme el gusanillo, pues es entonces cuando se publicará la autobiografía de otro dibujante que compartió agencia y época con Fernando, José María Beá. Ya veremos qué aporta su contribución a la historia de SI y si nos desvela asuntos tan tórridos como todo lo que se cuenta de la agencia Internacional de Toutain.
Para los amantes del cómic y de su historia, este es un must.
miércoles, 15 de febrero de 2012
LOS SUEÑOS ESTÁN PARA CUMPLIRLOS
Todo el mundo tiene "sueños", o "aspiraciones".
Yo tenía muchos, demasiados, pensaban algunos. Imposibles, pensaban otros. Pero poco a poco, los he ido realizando todos, porque el secreto está en tener paciencia y en no marcarse metas materialmente imposibles de conseguir.
Mis sueños nunca han incluido un porsche, o una mansión (bueno, er... sí, vale; también). He viajado a los sitios que quería y espero que me quede mucha vida por delante para visitar el resto de lugares interesantes o que me interesan visitar. Hay paises que, honestamente, no me llaman nada. Y otros que me atraen irresistiblemente. Y muchos otros, que deseo volver a visitar.
Si hace tan solo cuatro o cinco años me hubieran dicho que los sueños A, B y C se iban a cumplir, me habría reido a carcajadas. Ahora A y B están ya más que cumplidos, C está a punto de materializarse y por supuesto, una ya piensa en un D, E, F... porque cuando los sueños se cumplen, han de ser reemplazados con otros para tener una motivación con la cual levantarse por las mañanas.
Los sueños se cumplen siempre. Si uno se los propone. Yo me lo propuse, y sin tener que arrastrarme ni buscar medidas desesperadas, llegué ahí.
Y pronto, también, podré compartirlo con el mundo.
No, no estoy embarazada. Ser madre nunca formó parte de mis sueños. Pero en cierto modo... se puede asemejar a un parto. Y plantar árboles tampoco forma parte de mi muy poca ecológica vida. El verde me gusta mucho, pero un ratito, como los niños.
domingo, 12 de febrero de 2012
Una de Whitney
En 1992 Whitney, gracias a la banda sonora y a la película de El Guardaespaldas junto a Kevin Costner estaba hasta en la sopa. La película fui a verla al cine con el que entonces era mi... ejem... marido. Un año después, compramos el film en VHS y lo visionamos en casa muchas, muchas veces. También compré el CD. O mejor dicho, lo compró él.
Mi ex lloró a moco tendido con El Club de los Poetas Muertos, película que se resistió a ver cuando la compré porque creía que era una moñada. Sin embargo, un día me confesó que El Guardaespaldas era su película favorita y que no se cansaba de verla.
El día que nos separamos, cogí todas mis cosas. El CD y el VHS de El Guardaespaldas se lo quedó él. Desde entonces, no he vuelto a ver la película. Aunque sí recuperé la banda sonora.
En una de mis primeras "citas" con el guiri, le pregunté si El Guardaespaldas formaba parte de su lista de películas favoritas. Mirándome como si de pronto me hubiera salido una segunda y tercera cabeza sobre los hombros, me preguntó incrédulo:
-¿Y por qué razón tendría semejante moñez que formar parte de mi lista de películas favoritas? ¡Vaya mariconada!
Creo que el guiri tampoco ha visto El Club de los Poetas Muertos, aunque esta sigue en mi lista particular de grandes películas.
Tal vez por estos pequeños detalles es por lo que uno se enamora. Desconfío de un hombre que admita que le gusta The Bodyguard, a no ser que sea gay, claro.
miércoles, 8 de febrero de 2012
HEREDANDO A ANNE FRANK
Inheriting Anne Frank, escrito por Jacqueline van Maarsen, la que fuera compañera de clase y -dicho por la misma Anne en su diario- su mejor amiga, no es, ni de largo, lo que pensaba.
Muchos han sido los que han escrito sobre Anne, personas incluso que pasaron de puntillas por su vida. Cualquier cosa con tal de ganar notoriedad y exprimir las tetas de una vaca que tiene principio y fin, porque la historia de Anne, desde su nacimiento hasta su temprana muerte, está del todo y completamente documentada y ya no se puede contar mucho más que no haya sido contado antes.
De modo que, auqnue nunca puedo resistirme a comprar un libro que hable sobre Anne aún a sabiendas de que va a ser la misma historia vista -o no- desde otro ángulo e incluyendo detalles de la persona que lo escribe y su paralelismo -o no- con la historia de los Frank, cuando vi esta publicación no pude dejarla atrás. Tenía que tenerla para mi biblioteca de Anne que componenen ya: el diario (en castellano), versión de 1947, edición de 1984. El diario, en inglés, en su versión revisada, critica y -al parecer- completa (el primer diario está falto de algunos pasajes que Otto, el padre de Anne, consideró demasiado personales). Un libro sobre lso últimos 7 meses de su vida, el libro escrito por Miep Gies, una biografia, un libro de relatos cortos, que escribió durante su encierro en el anexo, un libro sobre cartas y documentos encontrados en el atico de su abuela y llamado La Extraordinaria Historia de la Familia de Anne Frank y tengo también la biografía en novela gráfica. De todos ellos os hablé en esta entrada.
Pensé que Inherinting Anne Frank sería el libro de otra "que se subió al carro" para contar lo mismo, pero este es un libro de sapos y culebras y de una historia que no tiene nada que ver con Anne -ni con lo que se cuenta en el libro- y que saca el lado más cotilla de uno. Además la historia a veces va de atrás a adelante y de adelante atrás, dejándote con momentos en los que no sabes qué estás leyendo.
Me explico: el libro comienza con Jacqueline practicamente excusandose por escribir un volumen para "dejar las cosas claras", y es que Jacquie (apodada Jopie por Anne en su diario), al principio de toda la "moda Anne Frank" en torno a la publicación de sus diarios, quería permanecer en el anonimato. Casi nadie sabía que ella era la "Jopie" del libro. Otto sí lo sabía, naturalmente, como otros allegados cercanos a ambas niñas. El caso es que, poco a poco, y tras colaborar con algunas publicaciones y documentales, el velo se va rasgando, dejando a Jacquie en la disyuntiva de decir que ella es quien es.
Pero, al poco de comenzar a contar todo esto, la historia salta a la muerte de su tío Albert en un pueblo de Francia -mas bien una pequeña aldea-, y nos pone en antecedentes: los abuelos de Jacqueline mueren y estos vivían en una casita de esa aldea que la madre de Jacqueline compró para ellos. Su hermano Albert se muda tras la muerte de éstos y no contribuye un centimillo a pagar las tasas correspondientes o cualquier reparación necesaria, dejando que el edifico se deteriore paulatinamente por falta de cuidado. Esta historia finalmente llegará a su conclusión cuando tras la muerte de Albert su viuda no hace amago de mudarse, la madre de Jacquie por no meterse en lios nunca exige nada y a la muerte de la viuda empiezan los problemas: al parecer la señora era muy particular en cuanto a sus asuntos y nunca usó un banco más que para una pequeña cartilla para gastos superfluos. Del mismo modo, a sabiendas de que en Francia un testamento hecho a mano y sin notario es válido y legal, decidió ahorrarse unos cuartos (aunque tenía dinero a espuertas), y nunca guardó una copia bajo notario, todos sus documentos importantes, así como unos buenos fajos de cash residían siempre en la oscuridad de su inseparable bolso. Su máximo deseo -dicho numerosas veces antes de su muerte- era ser enterrada en la aldea junto a su marido y con los pendientes de diamantes que éste le había regalado y que siempre llevaba puestos.
Sin embargo, cuando reciben la noticia de la muerte de la tita, que en esos momentos vivía con su hermana prácticamente inválida al cuidado de una enfermera, y viviendo Jacqueline en Amsterdam, para cuando llegan a la aldea se dan cuenta de que todo ha sido ya organizado y ni siquiera pueden comprobar si se la ha enterrado con los pendientes -junto a su marido no la entierran- y aquí comienza el más puro "problema de familia" del tipo "dónde está el testamento de la tita" con una enfermera chismosa que tiene todas las papeletas para haberse quedado con el contenido del bolso.
Una historia que nada -pero absolutamente nada- tiene que ver con el resto del libro, que no es otra cosa que una denuncia pública tanto a los tejemanejes de la Fundación Anne Frank tras la muerte de Otto y el modo en el que hacen las cosas como a la intervención y llegada a escena de Eva Schloss.
Eva era la hija de la segunda mujer de Otto, a quien conoció en Auschwitz y que tenía más o menos la edad de Anne y pasó por los campos, sobreviviendo.
Un buen día Eva decide escribir un libro, donde se autoproclama "la hermanastra de Anne Frank" y también su amiga, al parecer inventando una supuesta amistad que nadie recuerda -y que nadie se atreve a denunciar-. Jacqueline se da cuenta de esto y se lo comunica a Hannelis -apodada Lies, y otra amiga de la infancia de Anne-, pero esta tiene un caracter muy diferente al de Anne y encuentra la anecdota hasta "graciosa", restándole importancia.
Pronto Eva empieza a ser invitada a inaugurar exposiciones sobre Anne y a ser incluida en los planes de la Fundación -vale, su madre, a la muerte de Otto, forma parte de la misma, pero aún así... Y Jacqueline comienza a indignarse y a comenzar no solo una cruzada para demostrar que Eva jamás conoció a Anne sino a docuemntarse para demostrarlo. En su libro, Eva cuenta que su hermano Heinz había sido compañero de estudios y que hacía a menudo los deberes con Margot (la hermana de Anne) en su casa. Preguntando, preguntando, especialmente a las que fueron amigs de Margot, descubre que ninguna de ellas conocían a Heinz y desde luego encuentran, por lo tanto, dificil de creer que hicieran los deberes juntos, para nada, imposible.
Tengo el libro de Eva. Lo compré el año pasado y tras leerme el de Miep (Remembering Anne Frank), la biografia (Roses from the Earth), Los Ultimos Siete Meses de Anne Frank, el Diario (de nuevo) y la Novela Gráfica), comencé a leerlo, pero entonces murió mi abuela y mi mundo se resquebrajó de arriba a abajo. No podía leer un tema tan doloroso, porque mi alma ya estaba perturbada por mi propia tragedia personal. Decidí descansar del tema Auschwitz y dejarlo para cuando mis sentimientos se asentaran un poco.
Ahora, tras leer el tipo de persona arribista y mentirosa que es Eva, se me han quitado las ganas. ¿Para qué leer un libro que se supone es sobre su experiencia en los campos de concentración y extermino si no sé si la mitad de las cosas que me cuenta le sucedieron en realidad o las "robó" de las historias de otras personas?
De ahí, en parte, la publicación de este libro. Jacqueline ya había escrito su autobiografía, sin la ayuda de un escritor fantasma, por sí misma, y la había publicado. Gracias a ello, ha dado conferencias por todo el mundo, y lo suyo se nota que no es una rivalidad celosa de Eva: es que no hubo manera humana de que Eva y Anne se conocieran.
Todos estos tejemanejes, le traen problemas con la Fundación, que intenta boicotearla en varias ocasiones, desde la publicación de su autobiografía hasta la invitación a diversos actos. Eva y ella no se hablan y todo esto también le cuesta a Jacqueline la amistad con algunas personas.
En definitiva, un libro revelador y entretenido. Me lo he leido prácticamente en un día. Comencé a leerlo antes de anoche y lo acabé ayer, tras un par de horas de lectura en el trabajo cuando no tenía nada que hacer y luego por la noche en la cama.
martes, 7 de febrero de 2012
THE EXECUTIONER (El Verdugo)

The Executioner (creo que en España lo han titulado El Verdugo) es la segunda novela de Chris Carter, en su linea de crimen ya establecida tras la publicación de su opera prima, El Asesino del Crucifijo. Tuve la gran suerte de poder entrevistarle para nuestro número de Febrero de la Revista Foroesther (en la columna de la derecha), y se reveló como un tipo sencillito y consciente de que ha llegado al mundo editorial con buen pie. No solo le aceptaron El Asesino del Crucifijo a la primera sino que le ofrecieron un contrato por un número determinado de libros. Como en el primero, el encargado de encontrar al asesino en serie responsable de una serie de tortuosos asesinatos es Robert Hunter, junto a Carlos García. Hunter tiene una habilidad especial -y unos conocimientos de psicología criminalista- para poder llegar, poco a poco, a la conclusión del caso, que no resulta nada sencillo porque para cuando descubren el que creen que es su primer cadáver, resultará que hay ya otros dos criando malvas y parte del puzzle radica en averiguar quiénes son y qué les une entre ellos y con el asesino.
El MO del verdugo -porque de eso se trata, de unas ejecuciones muy poco ortodoxas-, no se corresponde a una línea idéntica. Mientras casi todos lso asesinos en serie matan a sus víctumas de la misma manera, nada parece indicar que el asesino de cada víctima aquí sea el mismo. El primero en aparecer es un sacerdote de una parroquia de barrio desafortunado. Alguien le ha cortado la cabeza y en su lugar ha colocado la de un perro. La segunda persona muere prácticamente calcinada. Sin embargo, el vínculo entre un asesinato y otro radica en los más profundos miedos de ambas víctimas: el sacerdote tiene un sueño recurrente en el que es decapitado y su cabeza sustituida por la de un perro y la segunda tiene tal pánico al fuego que ni siquiera soporta tener velas en su casa.
The Executioner no se deja leer: se deja devorar. El atractivo de su ritmo trepidante, y de un protagonista -sin desmerecer a Carlos García- atractivo y de inteligencia racional (lee mucho, dice), hacen que el libro se lea tranquilamente en dos o tres sesiones. Yo lo leí en tres días, a razon de 1-2 horas las dos primeras noches y unas 5 la tercera, en la que a consecuencia del insomnio, permanecí aferrada al libro hasta llegar a la última página a eso de las seis de la mañana.
Chris tiene un tercer libro que desafortunadamente en mi tienda habitual estaba ya agotado en hardback, pero esta semana llega en paperback y no puedo esperar para comprarlo. The Night Stalker será la tercera aventura de Robert Hunter (no disponible en España), y en Agosto se publica su cuarto libro, The Death Sculptor. Al menos por estas costas. Y si queréis saber más de Chris Carter o sus libros, no tenéis más que echarle un vistazo a la entrevista en el Foroesther de Febrero.
jueves, 2 de febrero de 2012
CAVIAR DE CHOCOLATE
Me llegó en un paquete de mi familia hace unos días. Entre los regalos, encontré esta "latita de caviar". La frase "Pancracio, el chocolate gaditano que triunfa en el extranjero", se hace realidad en mi casa.
domingo, 29 de enero de 2012
Revisitando Praga: Jan Palach
Hoy me apetece escribir sobre Praga, aunque haya pasado ya más de un año desde que visité sus calles de cuento. Se me quedaron muchas cosas en el tintero, cosas que quería contar y a la vez no quise por no hacerme pesada contando cosas sin parar de la misma ciudad. Una ciudad que tiene tantos ángulos, tantos rincones ocultos y tantos detalles que ver, en los lugares menos pensados.
Una de las cosas que más me llamó la atención, sobre todo en las calles más antiguas de la ciudad, fueron las pinturas -en mejores o peores condiciones- en las fachadas de algunso edificios, los increibles detalles y esculturas en los dinteles de cada portal, aunque esto tiene una sencilla explicación y es que las casas en Praga no tuvieron números hast 1770, sino que tenían algún tipo de adorno que las hacía particulares. Así está la casa o el palacio de tal o cual, como por ejemplo:

Una de las cosas que más me llamó la atención, sobre todo en las calles más antiguas de la ciudad, fueron las pinturas -en mejores o peores condiciones- en las fachadas de algunso edificios, los increibles detalles y esculturas en los dinteles de cada portal, aunque esto tiene una sencilla explicación y es que las casas en Praga no tuvieron números hast 1770, sino que tenían algún tipo de adorno que las hacía particulares. Así está la casa o el palacio de tal o cual, como por ejemplo:
-Uno quiere enviar una carta a unos antiguos fabricantes de violines cuyo local está en la calle Nerudova. Pues nada más fácil que dirigirla a la casa de Los Tres Pequeños Violines, en la calle Nerudova num. 12 (hoy en día el edificio aloja un restaurante).
-O a la Casa de los Dos Soles (47 Nerudova Street), la casa de Jan Neruda, un poeta y periodista que escribió muchas historias cortas que sucedían en esta parte de la ciudad.
-El Cisne Blanco (Num. 43 de la misma calle):
-La Oveja Roja (vamos, digo yo):
-La Langosta Verde (núm. 43):
-O el León Rojo:
Además, muchos otros edificios están coronados con esculturas de variadaa temática, en fin, que daría para muchos posts diferentes, pero no era de esto de lo que quería hablar sino de una placa o memorial, situada frente al Museo Nacional, directamente detrás del Monumento de St. Wenceslas, en Wenceslas Square. La placa se encuentra en el suelo y muchos turistas desconocedores de su ubicación y con la mirada puesta en la fachada impresionante del museo o en alguno de los edificios al otro lado de la carretera, lo pisan sin saber que está ahí o lo miran con curiosidad sin saber qué significa o a quién está dirigido.
Estoy hablando del Memorial a Jan Palach:
Sin embargo, aunque para los turistas permanezca una marca desconocida y casi invisible, para los checos tiene un gran significado. Es un pequeño monumento conmemorativo a la memoria de dos jóvenes que murieron en protesta contra el gobierno Comunista y la ocupación soviética de la República Checa. Uno de ellos era un estudiante de la Charles University. La institución colocó una placa en su honor en uno de sus edificios, cerca del Charles Bridge (Puente de Charles):
Jan Palach y un grupo de estudiantes hicieron un pacto de suicidio como medio de protestas por la ocupación de su país por los rusos. La manera de inmolarse escogida fue harto dolorosa: se prendió fuego el 16 de Enero de 1969 en la rampa que sube hacia el Museo Nacional. Corrió hacia un supermercado cercano, pero cayó en la calle donde un trabajador del transporte le echó un abrigo por encima para sofocar las llamas.
El joven estudiante aun estaba consciente cuando le llevaron al hospital, con mas del 85% de su cuerpo quemado. De hecho sobrevivió durante tres días. Durante ese tiempo, en condición crítica pero consciente a ratos, pidió a sus amigos que no se suicidaran, que el dolor era intoolerable. La mayoría de compañeros que firmaron el pacto desistieron de su idea. En cambio, utilizaron su funeral como modo de protesta en masa por la ocupación de la República.
Un mes después, el 25 de Febrero del 69, el estudiante Jan Zajíc (que había firmado el pacto suicida) se quemó a lo bonzo en un callejón que lleva al número 39 de Wenceslas Square. No pudo correr y salir por la puerta, por lo que murió a la entrada. En Abril, también el 25, Even Plocek en Jihlava, una pequeña población minera al sudeste de Praga, hizo lo mismo.
Ante el temor de grandes concentraciones de protestas como las sucedidas durante el funeral de Jan Palach, la policía estatal prohibió que se enterrara el cuerpo de Zajic en Praga y así, su lugar final de descanso fue su ciudad de nacimiento, Vitkov.
La historia podía haber acabado ahí, o cuando el primer Jan fue enterrado el el Cementerio de Olsany de la capital checa, pero al convertirse su tumba en una especie de santuario nacional, la Policía Secreta checa exhumó su cuerpo el 25 de Octubre de 1973, lo cremaron y entregaron las cenizas a su madre a su pueblo natal de Vsetaty. En su tumba enterraron a una anciana anónima de una residencia cercana.
A la madre de Palach no se le permitió depositar la urna en ningún cementerio local hasta 1974. Y el 25 de Octubre de 1990 sus cenizas regresaron oficialmente a su lugar en el cementerio de Olsany en Praga.
En el 20 Aniversario de suy muerte, protestas en su memoria contra el régimen escalaron a lo que se llamó "La Semana Palach", con la policía golpeando a los manifestantes y utilizando cañones de agua. Esto fue el catalizador que precedió a la caída del Comunismo en Checoslovaquia once meses más tarde.
Fue tras la Velvet Revolution (La Revlución del Terciopelo) que se instaló esta cruz de bronce en el lugar exacto en el que Jan cayó al suelo frente al Museo Nacional, en su memoria y en la de Zajíc, además de tener una plaza en su honor y un asteroide descubierto el 22 de Agosto del 69 (1834 Palach).
jueves, 26 de enero de 2012
LOS SECRETOS DE DOWNTON ABBEY
Que la serie me ha fascinado no es ningún secreto. Gracias a ella he descubierto el legado del verdadero Downton Abbey, ese Highclere Castle con su historia, o a la verdadera Condesa de Carnarvon.
Las pasadas navidades vi en una de las estanterías de mi librería favorita un grueso libro de sobremesa sobre "el mundo de Downton Abbey", bajo ese mismo título, escrito por Jessica Fellowes.
Le eché un vistazo, aunque su precio, 25 euros, no era nada tentador. Su interior está cuajado de anécdotas del rodaje, información sobre las telas y diseños utilizados en el vestuario, las verdaderas costumbres de una hogar de este tipo de principios del siglo XX y otras cuestiones como dónde y cómo se conseguía la comida para poder seguir con un ritmo de vida que permitiera agasajar a invitados, en plena guerra y con las restricciones de todo y para todos que ello conlleva. Una verdadero "compañero" para la serie, que no deja tema sin tocar, desde el Sufragio hasta los comienzos de la aviación y mucho más. Aún así, no estaba dispuesta a gastarme 25 euros que podía emplear en comprarme al menos otros 3 libros y eso hice. Decidí esperar a las rebajas de enero, donde muchos precios bajan hasta casi la mitad. El libro fue rebajado a 19.99 pero aún, por ese precio, me compré dos novelas. Peeeeroooo... la semana pasada, en busca de unos libros de Chris Carter (a quien entrevistamos para el número de Febrero 2012 de nuestra revista Foroesther), lo vi rebajado a 9.99 y entonces sí que sí... no iba a dejarlo ahí. Me lo he leido a la velocidad del viento, porque en realidad es como leer una serie de artículos sobre diversas materias relacionadas directa o indirectamente con las costumbres de la época, la historia del momento y como he dicho, anécdotas del rodaje.
Susannah Buxton es la diseñadora de vestuario de la serie (o una de ellas) y la creadora del modelito en tonos violeta que lleva Maggie Smith en la foto superior. Para ello, la tela se creó imprimiendo un diseño Eduardiano en seda y basado en una chaqueta de la época. Se utilizó encaje original para los puños y el acabado y se añadió un lazo de encaje y un collarín a la blusa.El sombrero es de algodón vintage cubierto de una fina redecilla teñida del mismo color que el vestido.
Para el modelo que luce Sybil en la foto de arriba, Susannah Buxton encontró una larga tira de tela original sobre redecilla dorada, que era tan frágil que estaba empezando a deshilacharse, y la utilizó para la parte superior de las mangas y el borde del corpiño, mientras la tela de pavo real del mismo viene del Mercado de Antigüedades de Alfie. El cinturón lo encontró en una feria de antigüedades y la tela para los pantalones es del Mercado de Shepherd's Bush. Como veis, todo está buscado y rebuscado y comprado en varios sitios. Oh, y el sobrerito es una pieza original alquilada para la ocasión.
Cada detalle ha sido tenido en cuenta a la hora de elaborar los diseños, aunque también han utilizado algunos de otras películas de la época, como A Room with a View, por ejemplo.
En cuanto a los personajes, aunque la mayoría son ficticios, sí están basados lejanamente en uno o varios caracteres reales, como es el caso de Cora, una americana casada con un inglés, basada en Lady Curzon, y que se le ocurrió a Julian Fellowes tras leer sobre Mary Leiter en "Casarse con un Lord Inglés", de Gail MacColl y Carol Wallace. Mary (más tarde Lady Curzon), era la hija de un rico especulador de la propiedad inmobiliaria y de una madre muy vulgar y ambiciosa. Mary llegó a Europa en la cresta de la ola Bucanera y tras su éxito social en Washington, Nueva York y Newport, pero no llamó demasiado la atención en sus visitas a lo largo de los 1880, hasta que en 1890 en un solo dia conoció al Príncipe de Gales (el futuro Rey Eduardo VII), una Duquesa y al antiguo Primer Ministro. Esa misma temporada, tras asistir a una fiesta formal, el Principe de Gales le pidió el primer baile y tras eso, fue invitada y aceptada en todos los eventos londineses de renombre social. Los hombres se rendían a sus pies y ella se enamoró de George Curzon , un honrado pero arruinado joven, que no se atrevió a pedir su mano hasta 1895.
El padre de Mary les compró una casa y les concedió una renta anual de 6000 libras, más entre 700,000 y 1,000,000 de dólares para Mary con una suma adicional para futuros hijos.
El Movimiento Sufragista llega a su punto álgido en 1913 cuando Emily Davison salta enfrente del caballo del Rey en el Derby de Epson en Junio. Emily murió a consecuencia de sus heridas algunos días más tarde, pero continuó viviendo en las mentes de muchos como una figura controvertida cuyas acciones, de hecho, podían haber arruinado la causa sufragista. Todo este tema se trata también en la primera temporada de la serie, con una Sybil rebelde y joven interesandose por el Sufragio.
Una de las anécdotas más divertidas de la serie, es la que se refiere a los coches utilizados, que son originales de la época prestados para su uso en la grabación (o alquilados, vaya). sus dueños están en todo momento junto a sus preciadas piezas, para asegurarse de que los actores los conducen sin dañarlos y que están bajo supervisión adecuada y de mantenimiento constantemente. Así, Allen Leech (Tom Branson, el chofer en la serie) cuenta sin pudor que el coche que conduce es un Renault de 1920 que se ha convertido en una auténtica pesadilla porque ha de desembragarlo dos veces. El dueño lo conduce primero y entonces él sube y el cambio de marchas empieza a ir a golpetazos. En una ocasión oyó un gran ruido y al mirar atrás vio que una gran pieza de metal se había caido en medio de la carretera. Tuvo que parar e ir a recogerla, porque era parte de la caja de cambios.
Laura Carmichel, que interpreta a Edith lo tuvo aun peor porque el caso es que Laura no tiene permiso de conducir y no tenía ni idea de cómo hacerlo, por lo que los miembros de la producción estaban un poco nerviosillos cada vez que había una escena en la que tenía que ponerse al volante.
Por otra parte, parece ser que a Maggie Smith no le gusta demasiado sentarse durante horas en la silla de maquillaje y peluquería, por lo que sus pelucas están siempre listas y preparadas y se colocan igual que un sombrero, haciendo que el tiempo que permanece "en preparación" sea mínimo. Y aunque todas las pelucas para las actrices están hechas a medida, Maggie tiene a su propio fabricante de pelucas, Ray Masters, que es uno de los mejores en su rama y que siempre ha trabajado con ella, por lo que sabe exactamente qué es lo que le sienta mejor.
Aunque la parte de "arriba" de la serie está filmada en el Castillo de Highclere, las cocinas, la parte de "abajo" es un estudio que tiene su propia maqueta a escala, y donde tienen mayor libertad para rodar y repetir escenas, si necesario, mientras las escenas rodadas en el castillo tienen un número limitado de horas/días en los que el castillo, abierto por lo general al público, ha de cerrarse para permitir el rodaje.
Aparte de todo esto y de la costumbres de los sirvientes (hay una día a día en las tareas, por ejemplo, de Daisy, cuya jornada empieza a las 4.30 de la mañana y acaba sobre las diez de la noche), las etiquetas apropiadas para cada ocasión tanto para el servicio como para los "señores", hay alguna recetilla de comida típida de la era e incluso una para lavarse el cabello y dejarlo lustroso y con volumen.
En resumen, una lectura amena e interesante, un buen libro de sobremesa.
domingo, 22 de enero de 2012
Un poco de Patchwork
Me senté un día y me puse a cortar trocitos de tela. No porque me aburriera o no tuviera nada mejor que hacer, sino porque en un libro de Quilting que me regaló mi supervisora en el trabajo estas pasadas navidades, encontré lo que me pareció una idea magnífica: era una carpeta de patchwork para guardar la libreta y lapices, bolis, etc. Yo la he tuneado un tanto y lo he convertido en una funda para la playa en la que llevar el libro, con dos bolsillos para el movil y el mp3 o similar. Porque mi hermana, como yo, se resiste al ebook. Y esta funda es para ella. De esta manera, podrá llevarse a la playa el libro que esté leyendo sin temor a que se le deterioren las tapas o se dañen las hojas al llevarlo en el bolso con la toalla húmeda.
¿Qué os parece?
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