miércoles, 12 de junio de 2013

Enredando por las calles de Cork

Después del fiasco de la visita a Kinsale, decidimos no volver a dejar la casa para visitar nada hasta que no tuvieramos total confianza de que no iba a llover. 
Ayer, el día amaneció nublado, para luego dar paso a un cielo claro con nubes oscuras aquí y allá... y más tarde el cielo azul se vio totalmente cubierto de un manto entre gris y blanquecino.

Y a esta cabezona se le antojó salir a dar una vuelta, que si llueve... pos hay bares pa meterse, que no?
Objetivo: visitar el museo de la mantequilla. Sí, sí. En Cork hay uno y yo tenía mucha curiosidad. no mereció la pena. Una sala de tamaño mediano en la planta baja y dos habitaciones pequeñas arriba con algunas lecheras de madera y documentos y sellos. Y mantequilla. Mucha mantequilla.






La entrada al "museo" cuesta 4 euros en verano y tres durante el invierno. Bien podría habérmelos ahorrado.
De ahí fuimos a la torre de Shandon, más conocida en Cork como El Mentiroso de las Cuatro Caras, por aquello de que sus cuatro lados tienen un reloj y... ninguno marca la misma hora. Se puede subir arriba y yo ya lo había hecho la primera vez que visité Cork, pero no así el guiri. Le encantó tocar las campanas (tienes un libro con partituras por números de canciones diversas y los turistas aterrorizan al vecindario con sus "rendiciones").





Luego subimos al mirador. O mejor dicho... subí. la fobia a las alturas que padece el guiri le impidió permanecer allí dos segundos tras asomar la cabeza por la puerta. Y desde arriba hay magníficas vistas de Cork...






Luego estuvimos zascandileando por la zona. Aprovechando que estábamos cerca de la tienda portuguesa, fui a comprar algunas provisiones y en nuestro camino de regreso al centro, encontramos en Shandon Street una exposición en la calle de antiguas fotos del barrio y arcaicos anuncios...






Y un interesante mural en la valla que delimita un solar en desuso:



Ya en en centro, nos dimos cuenta de que el Yarn Bombing esté teniendo éxito en el Bishop Lucey's Park:

                   


Y cruzando uno de los puentes sobre el río Lee, para distracción de unos cuantos turistas, encontramos a una grulla tranquilamente "remojándose" las patitas en el río. De hecho, en un principio pensamos que era algún tipo de prop que el Ayuntamiento había colocado en ese punto para... no sé... ¿hacer bonito? Pero no, la grulla era real y se movía... Y tras hacerle fotos para conmemorar el momento, nos fuimos a tomar algo por ahí...








lunes, 10 de junio de 2013

Un ajetreado día en Kinsale



La pasada semana disfrutamos de un tiempo glorioso. Temperaturas de hasta 25º, lo que aquí es extraño y siempre agradable: ni un calor sofocante ni un sol que no se note. El viernes pasado terminé mi jornada de trabajo... y comencé mis vacaciones. Y hoy, empezaban mis "paseos" por la costa del país...
Y hoy... decidió llover. A mares. Sin parar. De esa manera que hasta te estropea las mejores fotos porque no se ve nada de nada. 

Decidimos ir a Kinsale. Empezamos el día tarde porque había un autobús a las diez menos cuarto y el siguiente ya no era hasta las doce menos cuarto, dejándonos en Kinsale a las doce y media. Nos decidimos por este último dado que es un pueblo pequeño que se ve en una hora y pico y luego hay un buen paseo hasta Charles Fort y vuelta... así que llegar a esa hora no estaba mal.

No contamos con un par de turistas franceses que en un pueblecito rural perdido en medio de la nada (y sin internet), decidieron colisionar su chochecito alquilado contra el bus en el que viajábamos.


Fue más el susto (de ellos) y el cabreo colectivo, porque por semejante minucia tuvimos que esperar casi tres cuartos de hora por un autobús de reemplazo y llegamos a Kinsale casi una hora más tarde de lo debido.
Con estas, al llegar el clima aún estaba seco. Eran la una y media de la tarde y teníamos hambre, así que tras comer, nos decidimos a dar nuestra vueltecilla por el pueblín costero... y el tiempo empeoró, y empeoró... y siguió empeorando.
Empapados y haciendo malabares con la cámara, la mochila, el paraguas y un guiri poco colaborador, decidimos coger el siguiente bus de vuelta a casa. En total estuvimos dos horas en Kinsale. Nosotros... y el resto de pasajeros que había llegado en el mismo autobús a la una y media. Parca aventurilla. no llegamos a subir al Charles Fort. Era inútil con una cortina de lluvia que apenas te dejaba ver... teníamos las ropas empapadas, el pelo chorreando a pesar del paraguas y los ánimos ya tan mojados como el tejido.




St. Multose Church




El mástil de las fotos de abajo fue erigido en Kinsale en 2001 para conmemorar el 400 Aniversario de la batalla de Kinsale.  
Tras el estrepitoso fallo de la Armada Española en 1588 y la dispersión de dos o más durante los últimos años de Felipe II, Felipe III decidió proveer ayuda directa a los rebeldes Irlandeses contra la lucha a Inglaterra en la esperanza de que controlando a los ingleses en ese país arrastrase consigo algunas de sus recursos de sus aliados en los Países Bajos, que llevaban tiempo rebelándose contra las normativas españolas y su gobierno. 


Felipe III despachó a Don Juan del Aguila y a Don Diego Brochero a Irlanda con 6000 hombres y una importante cantidad de armas y municiones. El mal tiempo imperante separó a los barcos y nueve de ellos, casualmente los que llevaban la mayor cuantía de soldados veteranos y pólvora tuvieron que dar vuelta atrás. Los otros cuatro mil desembarcaron en las costas de Kinsale en Octubre de 1601 en barcos semejantes al galeón español cuyo mástil se alza junto al mar en este punto (es una réplica).


Desmond Castle



Así que tenemos que volver. Con mejor tiempo porque lo de hoy ha sido... de lo peor que he vivido estando fuera en plan "turista". No tenía secos ni los calcetines.

Mañana queríamos ir a Cobh. Tendrá que esperar un par de días hasta que veamos que el tiempo mejora.
Al menos, comimos de vicio. En el Lord Almirant. Altamente recomendado, en Main Street. 

lunes, 3 de junio de 2013

Pellas y Cementerios...

Hoy no he ido a trabajar. He hecho pella casi sin quererlo...

Me explico... yo iba a trabajar hoy. Aquí es fiesta, pero eso en el hostal Marrietta no importa. Se trabaja en festivo, lo quieras o no, si no coincide con tus dos días libres. Y da la casualidad de que en Cork se celebraba hoy una maratón. Maratón que ha cortado la ciudad en dos, y yo vivo al sur y trabajo en el norte, con lo cual... ni buses, ni taxis ni leches. Podría haber ido andando, desde mi casa es casi una hora, pero lo cierto es que no me apetecía caminar y llegar al trabajo cansada ya para empezar. Suficientemente me estreso ya desde la primera llamada de algún imbécil americano que no sabe a qué hotel va a alojarse.

Así que he bajado al centro, no he podido encontrar ningún taxi y he tenido que volverme camino a casa a una oficina de taxis, donde Martin, un experto taxista, me ha dado un recorrido por barrios de Cork que aún no había visitado, intentando encontrar un camino viable hasta Marrietta, sin éxito, y con bronca con la policía incluida (a quienes les importaba una mierda que yo tuviera que ir a trabajar o que no tuviese sentido que no se haya abierto una ruta alternativa para acceder al otro lado de la ciudad... de hecho su consejo ha sido salir de Cork, bordear la ciudad y entrar desde aquel ángulo... lo cual me iba a costar en carrera de taxi casi lo mismo que iba a ganar en el día). La solución -para mí- ha sido llamar al trabajo diciendo que estoy enferma. he hecho pella laboral, sí. Y mañana será otro día...

El día ha sido precioso, con cielo de esos azules con una bola amarilla brillando en lo alto, y no ha sido hasta las siete de la tarde que se me ha antojado salir a dar un paseo. "A la fresquita", que decimos por el sur, aunque no hacía ni pizca de fresco. Y se me ha antojado a ir a un sitio a un par de kilómetros de casa andando, al que es el cementerio más antiguo y más grande de la ciudad, aún en uso. 
El cementerio de St. Finbarr's abrió por primera vez a mediados del siglo XIX y sus primeros "habitantes" fueron los ciudadanos más ricos de la ciudad. También contiene el lugar de enterramiento mayor de Republicanos irlandeses que murieron durante la lucha por la libertad de Irlanda, casi todos durante los años 20, y otros menos añejos del IRA oficial y del IRA Provisional.

Es un sitio silencioso y tranquilo, y me he dado un buen paseíto en mi primer día de pella en años...











domingo, 2 de junio de 2013

FC 1858

Desde mi llegada a Cork hace ya tres meses y medio, la ciudad no deja de sorprenderme y enseñarme cosas nuevas. Cada fin de semana hay cientos de actividades en una ciudad que nunca parece descansar.
Pasear por sus calles me revela rincones y edificios de insospechada belleza, e incluso los carteles de las tiendas son originales y cuidados.
Sin embargo, había una placa que me llamaba poderosamente la atención, porque aparece en la fachada de múltiples edificios, una placa a veces de hierro o bronce oscuro, otras cubierta por la pintura que cubre su fachada, pintada una y otra vez desde su instalación hace poco menos de dos siglos...


Encendida mi curiosidad, empecé a preguntar. Nadie parecía saber nada. De hecho, muchos ni se habían fijado, pero como soy de naturaleza terca y obstinada, no he parado hasta averiguar de qué se trata. 

Parece ser que a comienzos de la década de 1800 no existía aún en el país una brigada de bomberos organizada como la conocemos ahora, y en su lugar, de estos temas se encargaban las compañías de seguros. Estas compañías se encargaron de establecer las primeras organizaciones "bomberiles" en la ciudad, para evitar grandes pérdidas entre los riesgos que habían asegurado. Y así se crearon unas señales distintivas con los detalles de la agencia de seguros que se instalaban en las casas que habían pagado el premium de incendios. La señal servía de esta manera para, en caso de incendio, cualquier brigada que respondiese supiera si era uno de sus edificios o no.

La mayoría de estas placas datan de principios de los 1800 y eran prominentes, decorativas e inconfundibles. existían otras mucho más bonitas y elaboradas, pero de momento no he hecho foto 9sé que hay una en Camden Quay). 
La de la foto de arriba, que se encuentra en una casita en Sunday's Well cerca de la antigua cárcel (hoy museo), llevan las iniciales FC seguidas de una fecha (FC=Fire Call)



lunes, 27 de mayo de 2013

Una tremenda desilusión


El día que Antonio Martín, historiador, teórico y editor de cómic decidió confiar en mí para escribir un libro sobre Esther y su Mundo, me sentí la mujer más feliz del planeta. Alguien "daba un duro" por mí. Antonio ya había confiado anteriormente en mis "dotes" de escritora, habiéndome encargado varios prólogos para la reedición de Esther y su Mundo. Otros más vendrían.
Desde el momento en que me encomendó aquella misión, mi mente comenzó a funcionar, estructurando un libro con un "todo lo que quisiste saber y más". Le dí un working title, como en las películas, un título con el que trabajar que definitivamente no sería el que llevaba el libro, y entre Purita Campos -autora de Esther-, Antonio y yo, le llamábamos "Esther y su Moda" para referirnos a él, ya que la moda era uno de los pilares de la estructura del libro.

Durante seis meses o más, aprovechando que mi trabajo como traductora en Thomson era escaso, trabajé todo lo que pude en documentarme sobre todo aquello que me interesaba incluir en el libro. Compré libros de moda, pasé muchas horas en internet, incluso compré algunos libros de historia británica y sobre la Princesa Diana y su fatídico matrimonio. Mi ordenador se convirtió en una extensión de mi mente: tenía documentos con listas de páginas webs y notas sobre ellas, álbumes de fotos e imágenes escaneadas de Esther. 
Luego, empezó el proceso de sentarme ante el temido folio en blanco. Se puede decir que cuatro de los siete días de la semana los pasé escribiendo seis horas al día como mínimo. A veces ocho. Las horas pasan volando cuando haces algo que te gusta o en lo que estás concentrado. A menudo mi guiri se iría a trabajar por la mañana y me vería desayunando ante la pantalla del ordenador, tecleando impertinentemente mientras murmuraba un "see ya" con distracción. Cuando llegaba por la noche, me encontraba en la misma posición. Horas en las que escribía y escribía y comparaba notas y volvia a reescribir o borraba el trabajo de dos días antes porque no me gustaba.
Cuando estuvo todo listo, pongamos... otros siete meses después, lo releí, no me convenció la estructura dada y cambié cosas de lugar, como el que remueve la sopa en un caldero, hasta que la consistencia me satisfizo. 
Posteriormente vendrían otros cambios, sugerencias del propio Antonio tras leer el primer draft. Una conversación al teléfono con Purita podía traer una idea nueva que añadir. El descubrimiento de un foro en Indonesia dedicado al cómic de la época trajo nueva información, algo que se dijo en el foro de Esther y su Mundo me proporcionó una nueva base para añadir nuevo material...

Cuando al fin el último punto y coma estuvieron en su sitio, envié el manuscrito digital a Purita y a Antonio. Por esa época ya habían pasado casi dos años desde el encargo original. Pero Pura tenía pendiente renovar su contrato con la entonces Glénat (hoy EDT, o lo que es lo mismo Editores De Tebeos), y al ser mi libro derivado de su obra, debía esperar a que todos los asuntos legales estuvieran atados y bien atados. Porque aunque Pura aprobaba mi libro y estaba más entusiasmada que yo, si ella se iba a otra editorial, mi libro podía quedar en un limbo incierto si la nueva empresa no la aprobaba -no que a esas alturas EDT/Glénat hubiera aún sabido siquiera del mío.

Tras el verano, con Purita y su contrato resuelto, presenté el primer manuscrito a Glénat. En papel y en versión digital. Para entonces, Antonio ya no trabajaba allí, primera víctima de los cambios que llegarían a la editorial. A la vez, otras dos editoriales tenían conocimiento del mismo y de las circunstancias (Pura me daba permiso para publicarlo en otro sitio si Glénat se negaba) y se mostraban entusiastados en hacerlo. No hubo problema, desde Glénat me hicieron saber que estaban interesados en el proyecto y en Diciembre del 2011, durante el Expocómic, justo unas semanas después de convertirse Glénat en EDT (Glénat es una empresa francesa que puso a la venta la filial española y sus directores decidieron comprarla, endeudándose hasta las cejas en el proceso), me comunicaron que tras las Navidades se pondrían en contacto conmigo y trataríamos en profundidad el tema contratos/condiciones.
Mientras tanto, añadí algo más al libro y eliminé cosas que no me convencían demasiado y finalmente envié la versión digital definitiva. 
En Marzo me fui unos días a Barcelona a discutir algunos temas con los grafistas, y la posible fecha de salida. Un par de meses después firmé el contrato durante el Saló del Cómic de Barcelona, hace ya casi más de un año. El libro, Los Secretos de Esther, se publicó en Diciembre de 2012.

                                                                  
                                                  Mi libro sobre Esther

Yo aún no he visto un céntimo.

No se piensen que la vida del autor es holgada, o que este libro -aunque venda a espuertas- iba a ser como si me tocara la lotería. A pesar de pecar de indiscreta, simplemente diré que la edición primera del libro es de 1500 ejemplares. Y que al autor se le paga un adelanto sobre dichos ejemplares, estipulados en 1500 euros. A partir de ahí, si la editorial decide sacar una segunda edición, el autor recibe royalties. Que en la mayoría de casos es de un 10% del valor comercial del libro minus IVA. 

No soy la única que no ha cobrado, no se piensen que mi pataleta es por mi propio egocentrismo o egoísmo: yo esos 1400 euros y algo (porque pago un 5% de IVA al no ser residente española) me los iba a gastar en pagar los billetes de avión a Cuba, que me hacía ilusión darme un homenaje, y como no pudo ser, me tuve que conformar con ir a Cracovia y Auschwich, qué remedio, pensando que tarde o temprano recibiría un dinero que para mí es simbólico. 

No he tenido que recurrir a la autopublicación para satisfacer mi propio egocentrismo: me han publicado por talento propio, pero no me siento satisfecha por no haber recibido una compensación que emocionalmente me iba a sacar una sonrisa, y que es en pago a esas horas que dediqué a escribir o borrar lo ya escrito, a documentarme y a alimentar una ilusión. A cambio, me he convertido en una más en una lista que comparto con autores de renombre, que no se piensen que a mi no me pagan porque soy una pringada y una mindundi a la que conocen en su casa a la hora de comer. Mi nombre comparte lista de acreedores con antiguos trabajadores de la empresa, con autores que llevan más de 60 años dibujando o escribiendo o ambas cosas, pero no deseo nombrarlos aquí a todos porque podría no gustarles. La propia autora de Esher es una de las afectadas, y el guionista de las nuevas aventuras, Carlos, pero eso es vox populi. 

Hay entradas en otros blogs pronosticando la caída del antiguo "imperio" del manga, vaticinanado esa muerte anunciada y ese "moriremos matando". Pero eso no es óbice para que desde mi pequeño rincón haga saber que lo que no es justo, no es justo, y que mientras el fruto de mi trabajo se vende y rinde beneficios, a mí ni siquiera me responden a los emails que con toda la educación que mis padres intentaron inculcarme, y buenas maneras, intento enviar. 

El libro ya ni me emociona, fíjense qué cosas. Podría haberlo publicado con alguien que me ofrecía quizá menos dinero, pero me habrían pagado. Se habrían molestado en saber si estaba bien en todo momento, si necesitaba algo o no. Pero me pudo más el querer publicarlo bajo el mismo sello que había ya trabajado en la reedición de toda la obra de Esther. 

Yo no trabajo gratis, señores. Ni soy gilipollas. Pero tengo las suficientes maneras para no poder decirles que se metan el dinero por el culo. 

Ah, esperen, que lo acabo de hacer. 

Santa paciencia.


lunes, 20 de mayo de 2013

La Lavandería de las Magdalenas en Cork y la pequeña Nellie

El edificio fue construido en 1870-71, tan arquitecturalmente hermoso como temido. El Convento de las hermanas del Buen Pastos fue un orfanato y una horrible lavandería de las Magdalenas hasta finales de los 70.

El edificio está en ruinas hoy en día, especialmente tras el fuego que lo azotó fatalmente el pasado mes de noviembre, y ho ytenía pensado acercarme a hacer unas fotos. No está muy lejos del centro, situado "convenientemente" junto a la antigua cárcel -hoy museo- municipal de Cork, pero tras llegar allí, nos encontramos con una cancela que impide el acceso al camino que lleva a los edificios principales del antiguo asilo, posiblemente por las condiciones poco propicias del inmueble, que abandonado y requemado, puede acabar cayéndose de un momento a otro. Así que lo único que pude ver del edificio fue:



El asilo estaba compuesto de tres edificios: un hogar, un convento, y el orfanato y ya abandonado, fue pasto del fuego en 2003 antes de este último incendio en noviembre del 2012. El edificio que contenía la lavandería fuen uno de los destruidos por el primer fuego... y por el segundo también, ¿justicia divina...?

Como creo todos sabéis, los Asilos de las Magdalenas "crecieron" como setas en Gran Bretaña e Irlanda durante finales del siglo XIX y hasta casi finales del XX con el propósito de rehabilitar a mujeres de moral distraída. Lo que sucedió fue que la cosa se salió un poco de madre y en lugar de dedicarse a educar a antiguas prostitutas, se convirtió en lugar de castigo para mujeres consideradas "una vergüenza para la familia", desde jovencitas embarazas hasta víctimas de violación o chicas con problemas mentales. Incluso chicas consideradas promiscuas o "pilladas" en pleno flirteo con alguien podía acabar con sus huesos en uno de estos sitios. Se estima que unas 30,000 mujeres fueron admitidas en este tipo de lugares durante sus 150 años de historia, la mayoría contra su voluntad. 


Para mantener el orden, se requería a sus moradoras observar estricto silencio durante la mayor parte del tiempo, y el uso de castigos corporales estaba más que a la orden del día para quien se saltara cualquiera de las estrictas normas del asilo.

No pude pasar, pero sí observé que desde el parque al otro lado del río me había sido posible atisbar parte de la fachada roja de uno de los edificios del complejo, por lo que horas más tarde me acerqué a una avenida cercana a mi casa que disfruta de una terraza sobre el Lee con una vista magnífica de Sunday's Well. Mirando unas fotos que había hecho desde el mismo lugar semanas antes, y donde había capturado parte del edificio sin saberlo, volví al lugar y pude disfrutar de una magnífica panorámica, gracias a mi zoom:


No me rindo. Tengo en mente escribir a las autoridades pertinentes para solicitar permiso para poder visitar el terreno y acceder al cementerio, donde se encuentra la tumba de una niña que pocos conocen, una niña que hizo historia sin saberlo: Nellie, más conocida como Little Nellie.



Su nombre era Ellie Organ y originalmente nació en Waterford en 1903. Su madre murió de tuberculosis, dejando a su padre, que ganaba muy poco, con cuatro hijos menores de nueve años a los que malalimentar. Ellie (a la que cariñosamente se conocía como Nellie) era la menor y mostraba signos de discapacidad: una seria caída cuando era un bebé la había dejado con la cervical encorvada, afectando a su espalda y las caderas, lo que le proprcionaba fuertes dolores y le impedía, según iba creciendo, el poder sentarse derecha. 
Su padre, asumiendo al fin que no podía cuidar de sus hijos como era debido, decidió dejarlso al cuidado del estado. Nellie fue enviada a las Hermanas de la Misericordia junto a su hermana Mary, y allí descubrieron que ambas padecían de tos ferina por lo que fueron trasladadas al orfanato de las Hermanas del Buen Pastor.
Allí fue feliz durante su corta vida, donde cuidaron de ella con prontitud dada su discapacidad y enseguida se encariñaron con la niña, que era extremadamente inteligente para su edad. Pronto las hermanas se dieron cuenta tambien de que poseía una fe increible para sus pocos años. Nellie adoraba visitar la capilla y estaba fascinada por las esculturas e imágenes y cuando le contaron el calvario de Jesús, rompió a llorar.
Se dice que empezó a tener visiones y experiencias místicas y decía ver a un niño Jesús de su edad y a la Virgen, y al niño de Praga bailando para ella (er... ¿se pasaban con la medicación??)

El caso es que las hermanas estaban tan impresionadas por el conocimiento de lo religioso por la pequeña que comenzaron a hacer "campaña" para que le administraran el sacramento de la confirmación, para lo que contactaron al obispo local y fue confirmada en octubre de 1907.



Al poco Nellie comenzó a pedir el poder recibir la Comunión. Por aquella época, solo se administraba la Comunión a adolescentes, edad que se consideraba apta para que la persona tuviera discernimiento sobre la diferencia entre el bien el mal, el significado del pecado y la eucaristía y blablabla. Así que Nellie era considerada demasiado pequeña para hacer su primera comunión, a pesar de su incipiente fe. 
Tras hablar con un cura jesuíta que fue a ver a la pequeña para comprobar que estaba en "edad de la razón", éste avisó al obispo que finalmente consintió. El Papa Pio X cambió las leyes permitiendo a los niños hacer la comunión desde los 7 años y Nellie hizo la suya el 6 de Diciembre de 1907. 

Su salud se resentía día a día y acabó muriendo en Febrero de 1908. La enterraron en el Cementerio de St. Joseph en Cork pero un año después trasladaron sus restos, que encontraron intactos, al Cementerio del Convento que quería visitar hoy. Quizá en otra ocasión.

Alguien tuvo más suerte que yo y hace un año pudo seguir el sendero que lleva a los edificios de color rojo e incluso traspasar su umbral. Aquí puede verse, también, el pequeño cementerio y la tumba de la pequeña Nellie:

                      

Pero prometo volver!!!



lunes, 13 de mayo de 2013

Concierto Corkiano. Año V.

Corría el año 520 y El Trío Trompetas hacía furor entre las bellas damiselas del montón...

(haced click en la imagen para verla en todo su esplendor...)


Mientras, en los servicios de señoras...



martes, 7 de mayo de 2013

Perrea, perrea

También me llama gente con pataletas. En el fondo, es que son como niños... estos americanos...

-Señorita, teníamos reservada una habitación para el hotel XX para la fecha tal, viernes y sábado, vamos a la boda entre fulanito y menganita y queríamos ampliar la estancia al domingo noche también.

-La tarifa especial para la boda de 129 dólares ya no está disponible para el domingo, todas las habitaciones están cogidas, por lo que solo puedo ofrecerle la tarifa habitual del hotel de 149 dolares.

-¿Me está diciendo que pago 129 dólas el viernes y el sabado noche y el domingo tengo que pagar 149?

-Sí, caballero. La tarifa de la boda ya no está disponible.

-Pero es que yo no quiero pagar 149 dolares, quiero pagar 129 como las noches anteriores. O me da ahora mismo la habitación a 129 dólares o cancelo las noches que ya tengo y me voy a otro hotel más barato!!

-Está usted en todo su derecho. De cualquier modo, le sugiero que primero compruebe si los hoteles de la zona tienen disponibilidad para esas fechas, no sea que se quede en la calle, o bien le sugiero que se ponga en contacto directamente con el hotel y les pida a ELLOS que le cambien el precio. Yo solo soy una empleada y proceso las reservas, el precio lo pone el hotel.

De verdad.... ¿qué parte es la que no entienden???

-Señorita, quería hacer una reserva para el 20 de Julio. La tarifa más económica, por favor.

-La tarifa que tenemos disponible para esa noche es de 99 dólares, sin desayuno. 

-¿Cómo??? Pero si me quedé en el mismo hotel en Febrero y eran 89 dólares...

-Señora, los precios cambian y en julio estamos ya hablando de temporada alta, y los hoteles no siempre tienen las mismas tarifas...

-Pues no me parece justo.

Ya, señora. A mí tampoco me parece justo estar aquí hasta las 10 de la noche cinco días a la semana oyendo gilipolleces, pero mire... Es lo que hay.

Conversaciones de besugos:

-Le llamo porque me acaba de llegar una factura de mi tarjeta de crédito de una estancia para junio que nosotros solo cogimos dos días y me han cargado por tres...

-Le estoy mirando la reserva aquí y efectivamente veo que solo son dos noches, pero por lo general, a no ser que sea una tarifa de compra por adelantado que es de prepago, Marrieta no deduce la tarifa de las tarjetas de crédito por adelantado, caballero. El cliente decide el modo de pago en el día de salida. Espere que le miro un poco más... ah, veo que ha realizado usted la reserva a través de una agencia de viajes, en cuyo caso deberá ponerse en contacto con ellos para que le den una explicación.

-Eso es una mierda!!! Yo no he hecho ninguna reserva con ninguna agencia, la hice en el mismo hotel!!!

-Caballero, aquí me sale claramente que la reserva fue realizada a través de Tourico holidays Flights Inc. con dirección xxxx en la ciudad x y le puedo facilitar un teléfono que es el xxxxxx...

-¡Embustera! ¡los voy a denunciar por fraude! me han quitado dinero de la tarjeta de crédito por tres días cunado yo slo he cogido dos! (a esto interviene en la conversación su señora esposa, a gritos, histérica, y le repito de nuevo la historia, que la reserva me aparece que está realizada por una agencia de viajes y que ni la puedo cancelar, ni modificar, ni está en mi poder devolverle un dinero que sin duda le han descontado ello. La mujer me grita QUE NO LA ESTOY ESCUCHANDO y yo con toda la tranquilidad el mundo la informo, primero, de que me veré obligada a colgarle si me sigue gritando y, segundo, que la que no me está escuchando es ella. Vuelvo a repetir la historia por tercera vez. Interviene de nuevo el marido): ¡Ladrones! Son unstedes unos ladrones!!! le repito que no hemos hecho la reserva a través de ninguna agencia!!! Deme el teléfono de la Oficina Central ahora mismo.

-Y yo le vuelvo a repetir que nosotros solo hacemos las reservas. Llame directamente al hotel o a su proveedor de la tarjeta, o bien al teléfono que le he facilitado de dicha agencia de viajes y que le den una explicación, pero nosotros, desde aquí, no podemos hacer nada.

-Lo que voy a hacer es llamar ahora mismo y denunciar a Marrieta por fraude. DEME ahora mismo el teléfono de la Oficina Nacional del Consumidor!!!!

-Yo no soy una guía telefónica. Búsquelo en Google que para eso está. Que tenga un buen día.

Claaaaro. Que encima de puta, voy a poner la cama, vamos...

Y la siguiente llamada no estoy segura de si era una llamada real, o si el tipo estaba borracho, o si se trataba de un prank. Empieza así, directamente, sin preámbulos, sin buenos días, nada.

-Páseme con Ian.

-¿Perdón?

-Que me pase con Ian. Acabo de hablar con él.

-Perdone caballero, pero no tengo ni idea de quién es Ian. Somos 200 trabajadores aquí y no, no le puedo pasar. 

-¡Que quiero hablar con IAN!!!!!!

-Le repito que no le pudo pasar con ningun Ian. Si el asunto es sobre una reserva, quizá pueda ayudarle...

-¡Sois unos inútiles!!! ¡¡¡Dígame una cosa, están ustedes cualificados para hacer su trabajo???!!!! ¿¿¿están ustedes entrenados correctamente en cómo atender a sus clientes???

-Hasta lueguito...

Os podrá parecer una tontería, pero este tipo de llamada es extenuante. Como lo fue una en la que estuve media hora, hablando con uno de los hoteles de la cadena más lujosos de Cannes.

Me llamó una señora (británica, muy amable, si hubiera sido americana me estaría gritando aún), estaba bastante nerviosa (la señora, no yo), porque me comentó que a su hija le habían regalado en su trabajo tres certificados que la cualificaban para 3 noches gratis de hotel, y ahora estaba allí y le exigían el pago de la estancia, de unos novecientos y pico de euros, que evidentemente... no tenía. Le miré la reserva, los certificados estaban en regla (estos certificados son digitales, tienen un número larguisimo que metemos en el sistema y si no estuvieran en regla, directamente los rechazaría). Le dije que la pondría en espera y llamé a mi supervisora, que tras escuchar el problema, me puso al habla directamente con el hotel. Le expliqué a la recepcionista (gracias a Dios hablaba inglés perfectamente!) lo sucedido y la chica no tenía ni idea de lo que eran estos certificados. Se lo expliqué en términos sencillos: estos certificados son un "regalo", un "bono" que la empresa ha querido darle para premiarla por su trabajo, por cualquier motivo. Tienen un numero largo (le leí los numeros de los 3 certificados) que yo, desde el centro de reservas, introduzco en el sistema y eso le da derecho a una noche gratis por certificado. Por h y por b le dije que no, que no tenía que pagar nada, que estaba pagado ya por la empresa...

A todo esto, mi manager estaba escuchando la conversación por sus auriculares y vino a mi lado para apoyarme o guiarme en caso de haber algún problema. La recepcionista, que seguía sin creerme y trataba de decirme que esos certificados solo eran válidos para desayunar gratis, finalmente me pasó con la directora del hotel... que tenía menos idea que la recepcionista. Le tuve que explicar sobre el funcionamiento de dichos certificados y al final le quedó claro que la clienta no tenía que pagar absolutamente nada por su estancia...

Volví a la preocupada madre y le aseguré que todo estaba solucionado, que esperaba que la confusión e ineptitud de los encargados del hotel no hubieran arruinado las vacaciones de su hija (me aseguró que no, que se lo estaba pasando bien) y le dije que si hubiera cualquier otro problema, no dudara en llamarnos.

¡Y luego nos acusan a nosotros de no estar cualificados para desempeñar nuestro trabajo!