jueves, 16 de abril de 2015

Prueba superada y otros asuntos domésticos...

El armario del demonio has been defeated. Vencido. Finiquitado. Má o meno... (léase con acento andaluz).

Esta tarde le he dado su capa de pintura roja como habéis podido ver. Excepto en la parte lateral que se desmoronaba porque era enseñarle la brocha y escupir polvo. Así que no, he mos pensado otra solución... comprar un tablón de conglomerado, o polyspan o algo... y simplemente encajarlo ahí porque no hay modo. 

Siguiente paso será esperar a que mañana la pintura esté seca y limar un poco ese madero del centro con una lija para quitarle todas las astillas (mis deditos dan fe de que esto no ha conocido lija en su vida) y pintarlo de blanco. Y en cuanto pintemos el dormitorio el mes que viene (seguimos pendientes del dinero que nos debe la agencia por la pintura de ahora, y eso que la del armario no está en el recibo que les envié), tocará pintar las puertas por dentro y por fuera, claro está.

El resto ha ido más o menos bien y en cuanto se seque, comienza la labor... ¡aquí esto va a caber como me llamo Candela! (má o meno, de nuevo, que ya sabemos que no me llamo así...


La pared de la casa en la parte del patio, me da que estaba pintada con la misma pintura barata color "magnolia" que utilizaron para el interior, y las inclemencias del tiempo (tanto de los años como meteorológico) le hacían aparecer sucio y desconchados en algunas partes. Nada como la pintura adecuada y de color banquito para que todo luzca mucho mejor...


Esta parte de atrás ni siquiera estaba pintada. Era todo cemento. Ahora está ideal.


Es una pena tener un patio, por pequeño que sea y no aprovecharlo y utilizarlo cuando hace buen tiempo. Soy muy quejicosa con exteriores, no me vale sentarme en el suelo (tenemos un escalón ideal en la parte de atrás), porque me dan pánico los bichitos, y aunuqe no tenemos hormigas, sí hay mucho creepy crawly (bichos de nombre desconocido para mí) y acabo rascándome hasta el interior de los párpados, con esto lo digo todo.

Se me antojó una mesita pequeña, con dos sillitas, algo que cupiese en nuestro limitado espacio. Y ayer por la mañana llegaron y por la tarde les hice unos asientitos cómodos y esponjosos...




Y aquí un amigo que pensé que era una hojita verde... ¿alguien sabe cómo se llama el bicho...??


lunes, 13 de abril de 2015

El armario del diablo (Primera Parte, seguro)

¿Dónde me quedé en mis aventuras con este proyecto que nunca debió cruzar mi mente...?

Ah sí... allá en el momento en que se me ocurrió quitar las tres capas de papel que me dividían de la pared infernal, esa pared que cada vez que la miras te escupe un cachito de yeso como diciendo... vade retro, brocha inmunda!!

Y así ha sido que nos hemos ido a Woodies a comprar los aperos necesarios para volver a "sellar" esa pared del diablo con cola y papel sobre el que luego pintar de rojo carmesí mi fallido intento de darle una manita de pintura a algo que no quiere ser tocado...



Ni el que la cola fuera extra fuerte ha podido ayudar a cubrir las caras de Bélmez del fondo del armario y hemos tenido que recurrir a grapar el papel por los bordes para ayudar a mantenerlo en su sitio...



El lateral de la izquierda, sin embargo, ha sido imposible de empapelar. Cada vez que aplicábamos una capa de cola e intentábamos pegar el papel, se derrumbaba algún trozo y así, mi única opción va a ser intentar pintar por encima, aunque dudo que agarre la pintura. Ni siquiera hemos podido poner grapas porque simplemente se deshacía la pared...


Y por fin, hemos abierto la parte inferior, que no vamos a tocar. Quiero decir, no voy a cometer el error de quitar el papel que ya tiene. Simplemente voy a pintar encima y en el lateral, quizás, pegar un trozo del papel utilizado arriba y pintar el suelo de madera. Y suspirar para que no se me deshaga a cachos también...




Una solución cojonuda para esa pared sería clavarle una tabla de madera, pero comprenderéis que ya paso de comerme la cabeza... no sea que me quede mirando a la calle desde dentro del armario... Aquí cualquier cosa es posible... De momento, a la espera de que se seque el papel de arriba y la pared no me escupa las grapas o las arañas a quienes voy a dejar sin hogar y posiblemente defuncionar no se me declaren en rebeldía, esta semana procederé a pasar la aspiradora a todo la parte inferior y comenzar a pintar, cortar el papel sobrante de la parte superior que ahora mismo quea sobre el estante (y que íbamos a empapelar también, pero visto lo visto, se nos han quitado las ganas). Pintura y a volar!



Ya veremos qué me encuentro cuando atente acercarme con una brocha y una lata de pintura... ¡Miedo me doy con armas tan poderosas y un armario del demonio!

sábado, 11 de abril de 2015

De la autora de "Este armario lo arreglo yo"...

... Llega: la cagaste del tó.

Después de un largo paseo a lo largo de la bahía de Cork, y un apacible (y carbohidratado) lunch, hemos ido a comprar más pintura. Este año, de todas-todas, nos ponemos a fondo con la casa, que por mucho que sea de alquiler, a uno no le gusta vivir en un cuchitril malpintado y desgastado. Ya no es darle un toque personal, que por supuesto se lo vamos dando con cortinas, figuras y muebles propios, también hay que pintar un poco al gusto de uno, y ahora que tanto los de la agencia como el casero nos conocen y están contentos con nosotros como inquilinos, tenemos media carta blanca para poder pintar y hacer unas cosillas a nuestro antojo.

Como os dije en el anteior post, mi nuevo proyecto era habilitar ese armario en desuso y atornillado para ganar espacio donde guardar cosas. Hoy compré pintura roja para su interior.

Primero, he encontrado 3 capas de diferente papel. Quien usó ese armario con anterioridad, fuesen los dueños originales o posteriores inquilinos, se dedicaron a empapelar sobre el primer papel. Y yo, así tan happy, voy y lo arranco todo y me doy cuenta de que mejor me habría sido volver a empapelar las partes que se habían "desempapelado" y tal vez volver a empapelar encima, porque lo que nos hemos encontrado debajo, además de mucha mierda es esto:


El cemento o yeso (hay de todo) está parcheteado y en algunas partes simplemente se desmorona. Pintar iba a ser una aventura de mil capas -con suerte-, si no se me caía a cachos. Y seamos prácticos... si después quieres meter cosas, o poner una estantería (imposible porque temo que lo que queda de pared se caiga del peso), se iba a desconchar en cero coma...

Evidentemente aquí lo que necesita hacerse es llamar a un experto que mire si esto se puede tirar y volver a cementear o enyesar o lo que sea, porque a nosotros nos da miedo de enyesar o comprar cemento y darle una capa para que con el mismo peso al secarse, se derrumbre. Y no podemos pedirle al casero que nos envíe a alguien que haga lo anteriormente dicho porque nos va a decir que si él hubiera querido hacerlo, ya lo habría hecho. Y tampoco me voy a gastar una pasta en acomodar una casa que no es mía. Que el casero es un hombre mayor y parece muy sano, pero cualquier día le da un siroco y nos llegan los herederos con la notificación de que van a vender la casa y la hemos jodido del todo.

¿Solución? Vamos a comprar papel grueso mañana y empapelar. Asegurar la parte superior y la inferior en las esquinas con grapa (me he comprado una pistola nueva) y luego ya pintar ese maravilloso color rojo que había adquirido hoy.

Poner estanterías, en ese estado es casi un suicidio pero ya tengo solucionado todo gracias a ideas recolectadas de internet, y es que simplemente voy a usar cajas de cartón fuerte forradas y apilarlas de lado unas sobre otras a modo de estanterías. 

Y que dios nos coja confesaos...

sábado, 4 de abril de 2015

El armario que no lo era

¿Os acordáis que cuando nos mudamos a esta casa allá por Febrero del 2013 escribí este post sobre esas puertas que no conducían a ningú sitio...? ¿Ese armario atornillado en el dormitorio?


El guiri se aventuró a abrirlo (al menos la parte superior) un día que yo no estaba. Y luego, tras volver a atornillar la puerta, me dijo que olía mucho a humedad, que las apredes estaban mal y que había una alfombra en la pared.
En mi imaginación se creó una imagen del todo asquerosa: paredes llenas de moho y cubiertas por una alfombra sucia y llena de ácaros, una alfombra de esas de pisos de abuelas de la década de los cuarenta o cincuenta.

Mi primer año en esta casa no fue fácil: simplemente no nos hacíamos mimos, mi casa y yo. No la odiaba, pero no la sentía "mi hogar". Aunque uno viva de alquiler, su casa es su casa y uno la hace suya de muchas maneras. A mí me faltaba ese bonding.

Afortunadamente tras el cambio de trabajo al de la manzanita y tener que trabajar desde casa, el edificio, sus paredes y yo, nos hemos hemos hecho muy buenos amigos. Y la primavera pasada, tras encontrar el espray que -como en un anuncio de producto de limpieza milagroso-, "cambió mi vida", nos libramos de las humedades que como champiñones nos salieron en el baño. Y digo "me cambió la vida" porque habíamos intentado ya todos los trucos del almendruco para acabar con nuestro campo de penicilina particular: empapar las zonas con lejía, con amoníaco, con esto o lo otro... sin éxito. Hasta que descubrimos un spray a base de lejía llamado Mould and Meldew y que en cinco minutos hacía desaparecer el verdor que nada tenía que ver con la campiña irlandesa sino con las esporas más persistentes. Luego, un par de meses después, pintamos el baño en un lovely tono de peach (melocotón muy pálido). El moho nos ha vuelto a salir tras la puerta, pero esa parte realmente tiene que ser arreglada desde el exterior, de momento solo podemos seguir limpiando y echando spray.

Poco después, empapelamos con un papel que asemeja azulejos el frente de la cocina, porque al estar pintado en un tono amarillito de una pintura porosa, cada vez que cocíamos algo chorreaba el vapor pared abajo, y al intentar limpiar... pintura en el trapo que te crió. Teníamos una mampara de cristal para evitar que las salsas salpicaran la pared, pero sin campana extractora, el vaho es el vaho y sus consecuencias. Ahora toca pintar las otras paredes de la cocina, quizá en ese mismo tono peach del baño, que da luz y tal. 

Y también he comprado barniz tintado en tono roble (algo más oscuro que el tono pino) para barnizar los muebles de la cocina que los anteriores inquilinos medio lijaron... un calvario para limpiar. Y aprovechando la coyuntura, barniz caoba para las ventanas del salón, los dormitorios y la cocina. Y pintura para el poyete exterior de la ventana del salón que da a la calle, el de la cocina si nos dejan los gatos visitantes y el escalón de acceso a casa... y por supuesto pintar el resto de la casa, excepto mi estudio que paso de quitar todas las estanterías y libros... total, no hay apenas trozo de pared visible.

Peeeeero... mi asignatura pendiente era ese armatio de las puertas de la foto superior.

Ese armario que he abierto hoy esperando encontrarme una legión de arañas y creepy crawleys listos para saltarme a la cara...

Pero no. No está tan mal y tiene potencial. Hay que arrancar el interior, porque se está cayendo a cachos. Cuando digo arrancar, me refiero a que el interior no está pintado sino empapelado y luego pintado encima, lo que ha hecho que se esté cayendo a trozos.
Y la famosa alfombra en la pared ha resultado ser... un tapiz. Que increiblemente se ha conservado muy bien... Así que aquí os dejo fotos del interior...



Como véis por la foto, solo es arrancar ese papel y pintar o volver a empapelar, ya veremos lo que hacemos. Creo que pintar va a ser la mejor opción. No hay humedades tras el papel, simplemente cemento. Y la parte inferior es esta:


Exactamente lo mismo, nada que no pueda solucionar una capita de pintura. Aquí se meten unos estantes y es ideal para guardar la ropa de cama y otras pijerías...


Hay personas por las que el tiempo no pasa. Este tapiz debió pertenecer a Jordi Hurtado pero sintiéndolo mucho, va a ir a la basura porque feo es feo, de cojones.


Hay que limpiar las telarañas, claro, que as saber cuántos lustros lleva ese armario sin abrir... pero por lo demás, no sé... esperaba encontrar algún estante interior, pero no tres ganchos ahí para colgar diossabequé...

En cualquier caso, creo que tiene potencial. Y aún no hemos mirado la parte inferior...


miércoles, 18 de marzo de 2015

sábado, 14 de marzo de 2015

Libretas me da la vida

Pero me faltan palabras para utilizarlas.

Tengo libretas que ya os enseñé:


La primera es una bitácora de viaje/diario, la segunda libreta no tiene uso aún y la tercera la uso para apuntes del trabajo (la portada es que le viene al pelo).

Mi hermana me regaló las pasadas navidades esta libreta tan remonísima, a la que no sé qué uso dar, ha de ser algo importante, no solo para apuntar fechas y teléfonos al azar porque es algo que es una maravilla conservar, aunque sea sin usar!


El interior es de papel sepia regio:


También me regaló esta otra, a juego con una cajita con pétalos de jabón o algo parecido (no se come, ya lo probé, jajajjaa), son como pétalos blancos imagino que estilo sales de baño (como no tengo bañera sino ducha, tendré que esperar a mi próxima estancia en hotel...


Esta es una libretita muy conveniente, con su boli y en plan notitas, pero da pena usarlas! Esta va para el bolso!


Y creo que fue sobre enero que me compré esta, de tapas de tela, pero a esta le estoy dando un buen uso: Estoy haciendo inventario de mis libros y ahí voy apuntando los que tengo... 


Y mucho pelo de gato tiene ya la libreta... ¡Pepper! ¿has estado hurgando de nuevo entre mis cosas??


domingo, 22 de febrero de 2015

Más sueños de película

Ya os comenté en otro post hace unos meses sobre mis sueños peliculeros y llenos de detalles. Esta semana he tenido unos sueños muy activos. La pena es que no he tenido tiempo de anotarlos, porque algunos son el guión perfecto para una historia corta.

Uno de ellos, del que menos datos recuerdo, transcurría en algún tipo de asilo o institución para personas mayores o con problemas mentales (de esto ya no me acuerdo). Y también me viene a la mente un uniforme clásico de enfermera, con su cofia con la cruz roja y su tejido blanco abotonado por delante. Era un sueño de misterio con tintes de terror, pero ahora mismo solo tengo flecos de memoria.

El otro sueño, que tuvo lugar anteayer, lo recuerdo con más detalle. 

Ha habido un crimen. Espantoso. Violento. Tanto, que una persona ha sido descuartizada en el proceso y su cadáver perfectamente escondido. Alguien ha dado el soplo y la policía acude al domicilio del presunto asesino para proceder, con la ayuda del luminol, a comprobar si allí se ha cometido un asesinato. Con ellos van perros entrenados para descubrir el olor de cualquier cosa sospechosa, desde la mínima gotita de sangre escondida hasta el paradero del cuerpo, de haberlo. Pero todo lo que encuentran es una bolsita de caramelos mentolados pasados de fecha y pegajosos. Y el luminol no descubre ni una mancha guarra en la cocina. Tenemos a un presunto muy limpio. 

Aunque no han cogido al asesino en ninguna falta, sí, de alguna manera (no pregunten, es un sueño), saben la identidad del finado. Así que van a su casa con el luminol y los perritos y de nuevo, no descubren nada. Allí no han hecho taquitos de nadie, eso está claro.

Las investigaciones continúan. La casa de la víctima es preciosa, con unas celosías y balcones cerrados que permiten mucha luz y grandes plantas en macetones de arcilla roja.

Las plantas. Eso es. Las plantas. Allí, envasadas al vacío (razón por las que los perros no han olido nada, apunten ustedes señores descuartizadores), se hallan los restos del muerto, enterrados bajo las raíces de helechos, limoneros, ficus y otras plantas verdes. 

Y así, queridos niños, se procede a la detención del presunto que se ha quedado a cuadros por ser descubierto tras su ingenioso plan. 

A ver qué soñamos estas semana!

sábado, 24 de enero de 2015

Costumizando cajas

Estas pasadas Navidades, recibí de parte de los primos del guiri un perfume que venía en una caja ideal, recia y no demasiado grande:


Pensé que, customizándola mediante decoupage, quedaría perfecta como cajita para quizás lápices o cualquier otra cosilla.

Pero claro, al tener el logo en negro, cualquier papel de decoupage transparentaría. Lo primero fue forrar la caja en papel blanco. Un simple folio sirvió

Mientras se secaba
Después de esperar a que la cola se secase y alisar todas las burbujas, llegó la hora de elegir un papel de decoupage y aplicarlo:


Y después, simplemente añadir algún detallito... y aprovechar el lazo negro de terciopelo original de la caja.


En cuanto a la tapa del original, decidí tirarla. Una vez forrada la caja y puesta la pasamanería, ya no entraba.


¿Qué os parece?

sábado, 17 de enero de 2015

Madame Chapeau y otras esculturas de Bruselas


Una de las estatuas más conocidas de Bruselas es el Maneken Piss. Pero no es de él de quien voy a hablar, precisamente por conocido. Cerca del Maneken, sin embargo, se encuentra otra escultura: Madame Chapeau.


Esta señora (aunque si se mira se puede ver que en realidad tiene rasgos masculinos) que cuenta su dinerito en el monedero mientras camina con su bolso del que sobresale un puerro, es un personaje muy conocido del Teatro Royal, de la obra Bossemans Coppenolle, de 1938. La estatua es obra de Tom Frantzen.

La siguiente estatua de bronce (Het Zinneke) hay que conocerla porque se encuentra cerca de un distrito que, aunque cercano al centro, es de compras y se halla un tanto en el extraradio de dicha zona. Yo fui a buscarla una mañana lluviosísima:



Es del mismo escultor que realizó Madame Chapeau. Una escena, una vez más, cotidiana: un perro haciendo pis en un poste (sí, Bruselas tiene una cierta obsesión con el pis); Zinneke viene del flamenco y significa "chucho", porque es un perro callejero, no de raza pura, y simboliza la multiculturalidad de Bruselas. 


Esa misma mañana, uno de mis objetivos bajo la lluvia era caminar hasta esta singular escultura,  De Vaartkapoen


Vaartkapoen es el nombre que se le da a la gente que nación el Molenbeek (vaart es el canal y kapoen significa descarado, insolente). Es una escena en dos niveles, el de las alcantarillas (que llevan al canal) y el nivel de la calle. Nevamente obra de Frantzen, es una velado homenaje a Hergé, según el propio artista.





Bruselas es un gran lugar para descubrir una estatua, una escultura o una composición artística casi en cada esquina. Aquí os dejo una selección de mis favoritas:

Peter Pan