jueves, 19 de enero de 2012

DESCUBRIENDO A KATE MORTON

Hay pocos autores que despierten en mí una pasión o una fidelidad incondicional. Hay autores que me gustan más o menos, de los que encuentro que su primer libro o aquel que se ha convertido en bestseller es una maravilla pero el resto carece de interés o no me han gustado demasiado. Sin embargo con Kate Morton es diferente: sus tres libros me han transportado a un mundo paralelo, y sus descripciones son tan visuales y tan perfectamente parafraseadas que es facil imaginar el vestuario, el escenario, a los personajes. Creo que probablemente me sienta desilusionada si convierten sus libros en películas y los actores elegidos no son para nada parecidos fisicamente a lo que tengo en mente! The Forgotten Garden ya no es que te atrape desde la primera página, es que lo hace desde la primera palabra, y te transporta en el tiempo con la facilidad con la que lo hacen los sueños. La historia tiene todos los ingredientes para hacerlo, es como una ensalada de personajes a cual más carismático y con el drama suficiente para hacer la trama creíble y sin desorbitantes pretensiones. Estoy segura de que hay muchas webs o incluso críticas de otros blogueros o de webs literarias donde -para el que no sepa y desee saberlo- se explica el argumento del libro. No deseo repetirme.

He de reconocer que mientras The Forgotten Garden lo devoré en tres días y me era imposible dejarlo sin leer hasta altas horas de la madrugada, The House at Riverton me ha sido un tanto más duro de leer, tal vez porque no podía evitar comparar la historia, la relación sirvientes-señores con Downton Abbey, tan reciente. Incluso la misma autora, en la bibliografia fianl menciona lo mucho que le aportó ver Downstairs, Upstairs, que, a fin de cuentas, es de donde parte toda la idea original tanto para la serie como para este libro. He de decir, sin embargo, que hasta hace un par de noches tenía leido desde la semana pasada solo la mitad del libro. Algunas situaciones se me hacían interminablemente lentas y mis ojos acababan cerrándose sin registrar, al menos, la última página leída. Pero en todo libro hay un punto de no-retorno, como diría Camilo Sesto en su traducción de El Fantasma de la Opera, y la otra noche estuve leyendo hasta las tres de la madrugada, para concluir una historia que va mejorando con el pasar de cada hoja. The House at Riverton tiene un comienzo, a mi parecer, lento, con demasiada paja para una historia que podía perfectamente pasar sin algunos pasajes, o haber comenzado años después y evitarnos al menos cien páginas de purple prose. Sin embargo, al final merece la pena.

Con las mismas, el cartero me despertó temprano a la mañana siguiente y no podía continuar durmiendo. Sin embargo, tampoco quería abandonar la comodidad de los cálidos edredones. Debajo de The House at Riverton tenía ya esperando The Distant Hours y me dije que un par de páginas para "meterme en la historia" no estarían mal. Craso error. Si me descuido, me leo medio libro. Y eso hice a lo largo del día, porque, acuciada por un ataque de "vagancia", decidí levantarme y hacer lo estrictamente necesario -revisar el email, desayunar, leer la prensa- y regresar a la cama. En principio, con la idea de ver algunos capítulos pendientes de series de televisión, pero The Distant Hours pudo más y allí, desde el calor del duvet doble y oyendo llover al otro lado de la ventana, me sumergí de lleno en la historia, sintiendo en la piel cada uno de los sobresaltos de los secretos ajenos, de los saltos -de nuevo- en el tiempo y entre ciudades británicas y todos los entresijos de algo tan complicado como las relaciones madre-hija, la recuperación de un pasado desconocido y las consecuencias que ello tiene para la protagonista en el ámbito emocional. The Distant Hours me ha hecho volver a esa magia de The Forgotten Garden, sin aburrirme, diluyéndome en la historia y venciendo al tiempo, esta vez, el mío.

Estos son los tres libros que me he leido en lo que va de año... tiempo de respirar y leer un par de cómics!
Ah! Y para los lectores de Foroesther... podríamos tener una sorpresa relacionada con Kate Morton en breve...

miércoles, 18 de enero de 2012

Más de María Pascual

Ayer fue un día de aquellos que te llenan el alma de felicidad. Me desperté temprano sin quererlo ni necesitarlo. Desperté a las 7am para no volver a dormir, uno de esos días...

Los Martes suelo ir a hacer la compra. No por seguir la costumbre de mi madre, que hace su compra en Martes por ser el día que se abastecen los mercados. Aquí no sucede tal cosa: aquí se abastecen casi a diario y mayoritariamente los jueves y viernes por la mañana, que es cuando se cobra semanalmente y se suele hacer, por tanto, la compra. No que los martes esté el super desabastecido o que aquí se siga esa "cultura de mercado" que hay en España... en ese aspecto, esto es un mundo totalmente diferente, porque aquí el concepto de "maruja o marujeo" no existe. Por lo tanto la vida, el día a día del comercio, se organiza de modo completamente diferente. Aquí prima la practicalidad.

Peeeeero, sin tener nada que ver con esto, he de añadir que justo cuando cerraba el portal de casa, vi aparcar una de las furgonetas de An Post (Correos de aquí), a la vuelta de la esquina, así que como era uno de "mis carteros favoritos" (que acostumbra a verme en pijama, despeinada, y a veces hasta con gafas), esperé delante de la puerta so pena de que no me reconociera si me acercaba y aseguraba ser YO, la YO de la casa de la puerta verde, primer piso... pero vestida, peinada y sin legañas...

El caso es que me traia un paquete muy especial, llegado de alguien que, sin conocerme de nada, me ha devuelto un trozo de mi infancia. Dina me envió la semana pasada dos tomos de Cuentos de María Pascual que encontró en su casa, y a mí me alegró el día y me hizo pequeñita de nuevo (más de lo que soy, sí), durante un buen par de horas, cuando me tiré en el suelo a leer y mirar y volver a mirar aquellas bellas ilustraciones.



He de dar las gracias también a Coti, nuestra secretaria en Foroesther, que nos lleva el blog cuidadito y limpito y ordenado y que además, tuvo a bien regalarme unos cuentos de María también, de los de la Serie B, de los cuales tuve muchos de pequeña, me encantaba esta serie. Del lote que me ha enviado, seguro-seguro tuve dos de ellos: el del Hijo del sol y el de la Perla Negra. El del Hijo del Sol tiene además doble valor para mí porque utilicé de pequeña en el colegio la silueta de una de sus ilustraciones para crear un cuadro de témpera sobre cristal que regalé a mis abuelos, y que creo que ahora tiene mi hermana.


aprovecho también para enseñaros el último original que adquirí de la recientemente desaparecida María, y que no he tenido ocasión de subir más que a mi Facebook. Lo conseguí casi de casualidad, cuando quedaban pocos minutos para acabar la puja y con este ya tengo dos originales suyos, que se suman a mi coleccion de originales de autores que significaron mucho en mi infancia: Purita Campos, Trini Tinturé, Miguel Fuster, Ibáñez y tantos otros que empezaron a significar algo después: Idoia Iribertegui, Peter DeWitt, etc. etc. Un día los pondré todos en un post a ver qué tal quedan...



De momento, a Dina y Coti, muchas gracias por vuestra generosidad. Hacer feliz, a veces, cuesta muy poco.

sábado, 14 de enero de 2012

LYDIE

Hacía tiempo que un cómic no me hacía estremecerme como lo hacían aquellos cuentos máagicos que leíamos de niños, sin ser de una moralina aplastante.
En el pasado Expocómic de Madrid compré esta pequeña novela grafica, o cuento gráfico, que desde la primera viñeta te atrapa como el mejor de los libros. Me lo leí aguantando la respiración a veces. Y no porque sea una historia de asesinatos, ni de misterios, ni policíaca ni nada de nada.
Lydie es una historia de amor. De milagros. Sin más. Pero no de un amor ñoño, ni romántico, ni de esos que suceden bajo las estrellas de París junto a la Torre Eiffel.

Lydie es la historia de una madre que pierde a su hija en el parto y se niega a reconocerlo. En su pequeño barrio -conocido como el callejón del bebé con bigote, debido a un viejo anuncio de un bebé al que alguien dibujó un buen mostachón-, Camile da a luz pero el bebé, una niña, nace muerto. 
Camile es madre soltera y vive con su padre y al poco empieza a actuar como si la pequeña siguiera viva. Algunos miembros del barrio, que en un principio la juzgaron por su embarazo en soltería, le tienen lástima y también cariño, porque a pesar de las malas lenguas que puedan insultarla a la espalda o la crueldad de los niños, Camile es una chica adorable. Como lo es su padre.

Los años pasarán y Lydie "crecerá" en la imaginación de su madre, y se pondrá enferma por las noches y Camille tendrá que llamar al doctor que acudirá pacientemente a cuidar a ese "fantasma" que solo Camille ve. Poco a poco, todos se suman a esa mentira, solo por ver a la joven madre contenta y feliz. Lydie acudirá a la escuela, y tendrá amigas, y deberes que hacer al llegar a casa.
Esta es una historia de camaradería entre vecinos, de amistad, de ilusiones atrapadas en una bendita locura... ¿o no lo es? ¿Y qué de malo tiene que sus convecinos "admitan" a Lydie como una niña más en sus calles, si con eso hacen feliz a su mamá? 
Durante toda la lectura, no eh podido evitar oir a Edit Piaff cantando suavemente a modo de banda sonora, y oler el pan recién horneado y escuchar los sonidos del Callejón del Bebé con Bigote. 

Los artífices de esta maravillosa historia son el barcelonés Jordi Lafebre, un dibujante de estilo fluido, que ha hecho perfecto tándem con el guionista belga Zidrou, poseedor de una sensibilidad cuanto menos encomiable. Zidrou no es muy conocido en España aunque sí lo es en Francia y Bélgica. Y no es de extrañar esa sensibilidad que te toca la fibra, porque Zidrou es el autor de unos veinte libros para niños.

En definitiva, para despertar esas emociones que solo se sienten muy pocas veces en la vida, para leer algo tierno y entrañable sin llegar a la cursilería, Lydie es tu cómic.

Imagen enlazada

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viernes, 13 de enero de 2012

MONEDAS

Desde pequeña me ha gustado coleccionar monedas, aunque hace años que prácticamente dejé de hacerlo, y solo muy de cuando en cuando llegan a mis manos algun ejemplar que no tengo. Basicamente tengo monedas de todo el mundo, aunque me faltan -naturalmente- las de países pequeños del Continente Africano y muchas, muchas otras. Algún día lo retomaré.

De momento, sí que tengo también algunas "monedas conmemorativas", sin más valor que el precio que pagas por ellas. El otro día, mientras pagaba por unos regalos para mi padre en la Oficina de Turismo de Limerick, vi junto a la caja un contenedor con unas monedas doradas que Limerick ha sacado recientemente. Era la primera vez que las veia y por lo tanto me hice de algunas, ya que mi padre también tiene una pequeña colección.

Anverso y reverso
Cuando estuve ne París, descubrí que en los principales monumentos había unas máquinas donde por €1.50 o €2 (no recuerdo bien), podías adquirir una moneda de recuerdo. Cuando descubrí estas máquinas ya había visitado otros monumentos que los tenían (en la máquina había un listado de algunos), por lo que decidí regresar y "coger" mi monedita. Así acabé visitando la Torre Eiffel hasta tres veces a diferentes horas del día (ver el atardecer desde arriba no tiene precio), de noche para ver las luces de París y por la mañana para hacer fotos. También visité la Catedral de Notredamme dos veces porque realmente el ambiente en el interior es muy inspirador. Pero bueno, las monedas que conseguí son estas seis:


Ahora, cada vez que viajo miro muy muchosi tienen maquinitas parecidas. Es un souvenir original y baratito y ocupa poco. En Edimburgo sí que ví unas máquinas de monedas pero un tanto diferentes y cuyo resultado ya os enseñé en los posts de mi viaje a aquella hermosa ciudad, y que se trataba de unas prensas en las que introducías una moneda de 5 peniques y una de cincuenta si no recuerdo mal y te la alargaba dejándolas en forma oblonga y estampando el sello del monumento (por ejemplo, en el Castillo de Edimburgo te estampa el castillo), mientras en el reverso tenías el del penique original. Eso lo encontré solo en un par de sitios, pero algo es algo.

miércoles, 11 de enero de 2012

PORTADAS RIDICULAS NIVEL 3

Os traje con anterioridad algún post de esas horribles portadas de discos que ponen los pelos de punta de puro... de puro... ¡es que ni encuentro las palabras!

Para muestra un botón aquí y aquí. No pensé que hubiera portadas aún peores, pero... me equivoqué. Y para mi horror, seguro que aún habrá un cuarto post algún día!!


No sé si es un cruce entre La Casa de la Pradera y Amityville...


¿Modeló su imagen Sacha Baron-Cohen en este mushasho para crear a Borat???


Se le ha olvidao el sujetador...


Esta de arriba se ha convetido, como poco en mi favorita: La Organista sin manos: Un Verdadero Milagro de Dios. ¡¡De Oscar!! Película biópica ya!!


Esta debe ser la prima de Carmen de Mairena, lo menos...


Esta portada apesta... no, en serio!


¿De quién fue la brillante idea...?


Pa no ser ella menos, hombre...


HOMBRREEEEEEEE ¡Dustin Hoffman!


Sin palabras...


Creo que voy a llorar...


¡Soy yo, mamá! Pues si tu propia madre no te reconoce... imagínate los demás!


"Todos mis amigos están muertos!. Les habrá dado algo al ver esas botitas!!


¡Ay omá!


¿La Sra. Doubtfire y hermana...? La del acordeón que parece una máquina de escribir no puede ser una mjer... no, no puede serlo! Creo que esta noche tendré pesadillas...


"Querida Madre" (reza el titulo en alemán) y añado... soy yo... tu padre...


La Amy Winehouse de su tiempo!


WTF???


Pues yo me pregunto lo mismo... ¿Qué es lo siguiente???


domingo, 8 de enero de 2012

Una vida = 650 Euros

Emiliana rogó a las autoridades un poco de compasión. Y el billete que la llevara de vuelta a casa con el cadáver de su marido...
Stefano había venido a labrarse un futuro mejor desde su natal Eslovaquia, donde le aseguraron que el pavimento de las calles irlandesas estaba recubierto de oro y excelentes oportunidades para aquel que deseara trabajar duramente. Y eso era lo qu Stefano más deseaba en la vida. Qué poco podía imaginar que su vida tendría un precio tan bajo: 650 euros de una factura impagada.

Emiliana recordaba aún con angustia cómo habían cambiado de proveedor de electricidad para ahorrar dinero, a pesar de deber 650 euros a la compañia anterior. Stefano se deprimía día tras día, encogiéndose sobre sí mismo como las velas que van desgastando su cera. Su ayuda por invalidez le había sido suspendida por no haberse presentado junto a su esposa en la Oficina del Paro. ¿Y él qué sabía? A veces, la ignorancia puede llevarte a la muerte...

Stefano había llegado en 2007 en busca de las famosas oportunidades de las que sus compatriotas hablaban. Su buena disposición propició que nunca se viera sin un empleo. Nada cualificado, porque Stefano había trabajado toda su vida en el campo, y a sus 55 años, ya era suficiente su valentía de querer empezar de nuevo en un país totalmente desconocido. Su única ambición era ganar lo justo para vivir y enviar dinero a casa, a su mujer e hijos.

Sin embargo, las cosas comenzaron a torcerse cuando le tuvieron que amputar una pierna tras infectársele después de un aparatoso accidente en un tractor a los dos años de su llegada. Trágicamente Stefano descuidó una pequeña herida en el talón y no acudió al hospital. Tenía miedo de que las autoridades descubriesen que estaba trabajando en una granja.

La herida empeoró y para cuando decidió buscar ayuda, era demasiado tarde y perdió la pierna. Su mujer llegó a Irlanda en Enero del 2010 para cuidarle. Stefano empezó a sumergirse en una depresión cada vez más profunda, hasta el punto de que rara vez dejaba la casa, a pesar de tener una pierna ortopédica y una muleta que le permitía caminar sin dificultad.

Estaban muertos de hambre y frío en un pisito pequeño y oscuro, sin esperanza. Y una tarde Stefano salió cojeando y ya no volvió jamás. Su cuerpo fue encontrado colgando de la rama de un árbol a dos millas de distancia el lunes por la mañana, en medio de un valle verde, tan verde como la esperanza que le había llevado a buscar trabajo en esos mismos campos apenas unos años atrás. Y ahora, todo lo que Emiliana deseaba, era volver a casa... a su hogar en Eslovaquia. Con el cadáver de su marido.

Emiliana tuvo que apoyarse en su amiga Mary para poder entender, y a su cez hacerse comprender ante las autoridades. Aunque llevaba dos años ya en el país, no hablaba ni una palabra de inglés. ¿Para qué? Ella tenía a Stefano.
Mientras los miembros del equipo de gobierno gastaban unos cuantos de miles de euros bebiendo y comiendo en una fiesta, mientras el máximo dirigente del país se gastaba cantidades insultantes en maquillaje para aparecer en buena forma ante las cámaras de televisión y la ministra de salud rascaba el bolsillo de los contribuyentes para hacerse un nuevo peinadito, Stefan y su mujer llevaban tres días sin comida, sin electricidad y sin calefacción. Y entonces Stefano ya no pudo más.

Emiliana, viendo que Stefano no volvía casa, acudió a su amiga Mary, casada con un compatriota, quien la acogió en su casa mientras no recibían noticias del paradero de su marido. No fue hasta el lunes por la noche que la policía se personó en la casa para confirmar lo que todos ya imaginaban: Stefano se había suicidado. No muy lejos del gran hotel donde el gobierno celebraba sin pudor una de sus multitudinarias y carísimas celebraciones.

Fue Mary la que ayudó a explicar su caso, dada la reticencia de Emiliana de aprender Inglés en el pasado. Mary explicó que la mujer tenía tres hijos y una hijas, de edades comprendidas entre los 24 y los 34 años, viviendo en su país natal, y que no podían permitirse repatriar el cuerpo de su padre. Cada uno vivía con unos exiguos 75 euros al mes. La embajada eslovaca se ofrecía pagar el vuel ode Emilia y la cremación de los restos de su marido, pero ella deseaba un enterramiento en condiciones en casa, y sobre todo, poder llevar a sus hijos un ataúd que venerar.

Stefano había caido de lleno en las garras de la depresión y, avergonzado por fallarse a sí mismo y lo que era peor, a su familia, denegaba lo que le sucedía. Todo había comenzado al encontrarse en dificulatades económicas tras no poder pagar la factura de electricidad, que se elevaba ya a 648.54 euros. Su ayuda por invalidez le había sido suspendida por no entender bien el contenido de una carta enviada por las autoridades de la Seguridad Social en la que se le pedía que llevase a su esposa a la oficina del paro, un proceso de lo más común y destinado simplemente a comprobar la veracidad de la nueva información voluntariada por Stefano: que su esposa vivía con él.
Stefano nunca se personó en las oficinas, tal vez por su depresión, quizá porque no entendió la misiva. Ni siquiera le habían suspendido indefinidamente, sino hasta que comprobaran que Emilia existía y vivía en la dirección facilitada.

Cuando Mary había llegado a casa de Emiliana, la había encontrado sentada frente a la mesa de la cocina, con una bolsa de velas en una mano esperando a Stefano. Sin comida. Sin electricidad.
Stefano le había enseñado cómo rellenar el mechero con gas antes de cerrar la puerta a su espalda para siempre.

Ahora, mientras se doblaba de dolor y dejaba fluir el llanto, arrugaba en sus manos el carnet de conducir de su marido, el pasaporte y un puñado de cartas, entre las que se encuentra una de la compañía de electricidad que reza "Hemso sido instruidos por la compañía XXX para recobrar la cantidad debida, la suma de 648.54 euros, en su nombre, Auqnue preferirían hacerlo de manera amigable, no dudarán en comenzar acciones legales si se requiere." Era la carta que había desatado la desesperación de Estefano hasta empujarlo al límite.

Por su parte, la compañía de electricidad aseguró a la prensa que aquel era un caso trágico, pero ellos en ningún momento habían amenazado a la familia con desconectarles la electricidad. Ellos habían cambiado de compañía voluntariamente, y que tenían ayudas y planes para los clientes que se vieran en dificultades para pagar sus recibos. Todo lo Stefano tendría que haber hecho era ir a hablar con ellos y pagar a plazos la cantidad estipulada...

Stefano había venido para quedarse... y decidió morir a la sombra de un árbol mientras contemplaba su última puesta de sol.


(Basado en un hecho real):

http://www.independent.ie/national-news/stefan-came-for-a-better-life-but-hanged-himself-over-an-unpaid-esb-bill-2388834.html

jueves, 5 de enero de 2012

LOS REYES

En mi familia, tenemos una ejemplar y estrecha relación con la Casa Real de sus Majestades Los Reyes de Oriente. Mi tío (a la derecha de foto, en primer plano, fue Rey Mago (ignoro cuál, eso sí, pero fue Rey al fin y al cabo, en la función de Navidad de la parroquia de niño. Además, el del otro extremo, es el nieto de mi madrina, toma ya!)



Mi madre aparce también en esta foto, creo que en el papel de la prime de María. Años después yo representaría a María Magdalena en el Instituto, pero nada que ver!


Mi madre sí tiene fotos con los Reyes, yo no.


¿Por qué yo no tengo foto? Mi tío tiene... mi hermana creo que tiene... yo no. No es que mis padres me odiaran particualrmente, pero yo siempre fui muy especial para ciertas cosas y bajo NINGUNA circunstancia dejé que jamás me hicieran fotos con el Rey Mago de turno que invariablemente ponían cada año en la Plaza de las Flores, con su gran carpa y su fotógrafo profesional. Nada que ver con los grottos de hoy en día todo automatizado y digitalizado y hecho por cualquiera, pero... yo no sé lo que era. No sé si era pánico del señor bajo la barba o de salir en la foto con más  cara de gili y medio bizca como mi madre. El caso es que, ahora, me arrepiento, pero en fin... si tengo que hacerme una foto con Papá Noel en condiciones y en estudio, lo menos que puede hacer es darme unos azotitos en el trasero por haber sido una niña muy mala y pretender ser peor cada año, pero no creo que a los miles de niños (y peor aún, a sus padres), les haga gracia alguna tal display de sinceridad!!!... en fin, siempre digo lo mismo... que otro año será!! O es que quizá de pequeña yo pensaba como esta cria, me parece a mí que siempre fui así de lúcida, eh?:







Y qué voy a decir? Que ni siquiera las influencias de mi tío haciendo su investigación cercana al... rey que fuera que representaba y tras codearse con él para aprender mejor los entresijos de la profesión para dar todo de sí en su actuación consiguió que a lo largo de los años me trajeran algunas de las cosas que más quise... lo pusiera o no en la carta a Sus Majestades... pero no pasa nada... lo que los Reyes no trajeron, lo consiguió la visa... que no es cuestión de traumatizarse...

Espero que Los Reyes Majos os dejen muchos regalos, porque los Magos no existen. Bueno sí: está Juan Tamariz!!!


miércoles, 4 de enero de 2012

Yo... en papel

Llevo días abriendo cajas del altillo, tirando cosas, guardando otras, reorganizando. Es lo que tienen las Navidades y los nuevos presentes. Nos hemos comprado una televisión nueva, enorme, que me ocupa medio salón y necesitaba deshacerme de algunas figuras dde decoración y ya de paso... he decidido hacer limpieza medio a fondo de trastos y otras minucias y han aparecido, en el proceso, cosas que habían quedado aparcadas en mi mente.
Al fondo del armario de la caldera, había una bolsa con unos cuadros que ya no uso, algunas litografías y viejas imágenes en cuadros de marco dorado y decandente. Pero me he encontrado una enmarcación que no recordaba y que me dibujó el primer novio de mi hermana. Sé que si supiera que aún lo conservo se pondría medio histérica, pero le tengo mucho cariño a mi propia imagen, XDD (este retrato lo hizo a partir de una foto mía con 18 años):


El papel se está volviendo amarillento (aunque mi scanner lo lea en B/N) y tiene motas de humedad, y en algún momento, quizá en alguna mudanza o durante un cambio de marco, se ha rasgado (se aprecia en la foto). Aun así, lo he acado, voy a reciclar el marco y colocarlo en la pared del pasillo de donde acabo de quitar una vieja fotografía de la boda de mis padres que ya me he cansado de ver.

El segundo dibujo ha aparecido al abrir el marco que albergaba dicha foto de bodas. Está hecho a lápiz sobre un folio A4 normal y corriente y firmado "Axl". Por  la foto que es, una que me hizo en un book de retratos fotográficos Kiki, el dibujo ha de ser de 1996-97 porque la foto lo es, de modo que el dibujo me lo hicieron en esos años. Lo más absurdo es que no recuerdo quién pudo ser Axl, porque en esa época tuve una gran disparidad de amigos de cuyos nombres ya me he olvidado porque perdí el contacto al venirme a Irlanda (lo que tiene el que entonces no hubiera FB, ni siquiera mail expandido!). Así que creo recordar que me la hizo en un bar tras una clase un amigo de un amigo, un chico bastante abstracto, a partir de una de las fotos, lo que me hace deducir que, si las llevaba encima, era para enseñarlas a alguien o quizá las acababa de recoger. ¡Qué cosas!:


Y la tercera es un dibujo a rotulador de uno de esos artistas que te hacen un retrato gracioso en la calle. De este en concreto no recuerdo el nombre. Fue en una Feria en verano en el patio del Colegio San Felipe, y fue algo relacionado con el Carnaval porque llevo en el retrato la banda puesta, por lo que fue algún acto de asistencia de las Musas de la Asociacion de Artistas del Carnaval (ASACAR) en la que estuve en 1996 y en 1997. Recuerdo que un grupo fuimos a que el chico nos hiciera el retrato y nos dijo que no nos podía hacer una caricatura porque éramos unas chicas muy guapas y sin ningún rasgo facial que enfatizar caricaturescamente. Así que nos sacó lo más cabezonas posibles. Hasta el día de hoy, cuando nos reunimos algunas de las chicas que formamos el grupo de Asacar del 96, nos preguntamos si lo de que no teniamos ningun rasgo facial "especial" y que éramos tan guapas era un piropo o si por el contrario nos llamó comunes:



Así que beno... encontrar estos dibujos ha sido un pequeño salto a 1996-97, el año y pico que me pasé en Cádiz, recién llegada de Cataluña/Canarias tras 5 años en el primer lugar y 3 meses en el último, y antes de llegar a Limerick.
¡Y cuánto ha llovido desde entonces...! (especialmente aquí!)


martes, 3 de enero de 2012

¿Un cuento de Navidad?

Este no es un cuento de Navidad típico. No hay bolitas de colores, ni guirnaldas ni champan. Es una historia terrorífica y a la vez, una historia que se repite cada año... 

Es la historia de un niño nacido en la más absoluta de las pobrezas (para el propósito de nuestra narración, le llamaramemos simplemente "J"), marcado desde el día de su nacimiento. Por su descendencia, tuvo que vivir oculto y atemorizado toda su niñez, deambulando de un lugar para otro. Habian tratado de asesinarle el mismo día en que nació, y cada vez que su madre le relataba el suceso, se le ponían los pelos como escarpia. A él y a todo el que oía la historia, porque se había salvado de los pelos de ser asesinado por un asesino en serie que esa noche, la que le trajo a este mundo, acabó con cientos de vida de la manera más cruel.
Su adlecencia tampoco fue fácil. Puede decirse que por las circunstancias que le tocaron vivir, creció con fama de "rarito", y su llegada al "mundo adulto" tampoco fue un camino de rosas. Al principio todo pareció bonito: de la noche a la mañana y gracias a su tesón, o lo que su sufrida madre llamaba "cabezonería", alcanzó el éxito y las masas aclamaban su presencia allí a donde iba. Su niño se había convertido en lo más parecido a una estrella del rock, provocando el mismo histerismo que solo los Beatles conocerían años después. Quizás "J" era un Lenon adelantado a su tiempo, aunque ya se sabe aquello de que n"nadie es profeta en su tierra", y lo que producía admiración em muchos, se convirtió en envidia de otros. Su madre no comprendería jamás por qué. Estar rodeado de seres enfermos, deformes y con enfermedades altamente contagiosas y sin cura conocida no era plato de buen gusto para la mayoría de mortales. ¿Qué tenían que envidiarle? Además, a pesar de su fama y de su nuevo status, "J" seguía malviviendo en una casita más que humilde...

Esa envidia insana que vuelve traidor al mejor de tus amigos. Sí, "J" fue traicionado y su futuro se convirtió en uno tras negro que esa traición de los que creía amigos le llevó a una muerte tortuosa. Le encerraron en una oscura habitación y le dieron una paliza tan brutal que fue literalmente un milagro que no muriese bajo las manos de sus torturadores. Se cebaron con su cuerpo maltrecho de la manera más cruel, convirtiendo su piel en un conglomerado de moratones, heridas y laceraciones que le habrían matado en pocas horas por infección. Pero no le dejarían morir así.

No, moriría de una manera mucho más retorcida, agonizando durante horas. Le tiraron piedras. Le perforaron el costado para que se desangrara lentamente, y utilizaron un martillo para atravesar sus extremidades con herrumbrosas puntillas y colgarle de un madero.

Esta historia tan cruel, os resultará muy familiar. Porque estos cuentos de terror y otras narraciones se encuentra en ese bestseller llamado Biblia, y nos lo venden con bonitos colores en navidad, embellecidos bajo un pesebre con caganers, ovejitas y magos de oriente.

Pero al final del día, es una historia de asesinatos de bebés, de una familia oculta durante de años, de un "nerd" rarito que encuentra la fama y es traicionado e inevitablemente asesinado en una imagen más cercana a Saw de lo que parece.