domingo, 22 de junio de 2008

LIBROS DE MIS AMIGOS



Nunca me vengo con las manos vacías, o mejor dicho, con las maletas vacías, cuando voy a casa. Las lleno hasta reventar, y en más de una ocasión me he dejado medio sueldo pagando el exceso de peso (el de la maleta, no el mío). Durante los once años que llevo viviendo en Limerick, cada vez que iba a casa me traía cosas. Al principio, al 50%, comida y cosas. Ahora que ya es fácil encontrar chorizo, jamón, lentejas, y otros delicatessens de la gastronomía española casi desconocidos para el paladar irlandés, me concentro únicamente en transportar como una mula mis preciados tesoros. Durante años, a 15-20 kgs por viaje, he conseguido llevarme mis más de doscientos libros y otros objetos. Así que esta última visita, he podido darme algunos caprichos muñequiles y literarios, y lo que es más, traerme un buen recuerdo de mis amigos escritores y/o periodistas.

Fermín, artífice de este blog de aquí, y de este también, me regaló una muy hermosa obra, La Noche, a Ser Posible, con la que además, ganó el Primer Premio de Poesía "José Manuel García Gómez" hace unos años. Aunque Fermín no es nuevo en el mundo editorial, por supuesto, pues en su currículum cuenta con unos cinco libros propios y algunas antologías. Pero es que lo que más me gusta de este hombre es lo calladito que lo tiene y lo humilde que es, de verdad. Y por si fuera poco, me ha hecho sentarme a muchos kilómetros de altura y empaparme de poesía, con lo renegada que soy. Pero me he venido muy contenta con mi regalito literario y mi firmita pa mí, pa mí solita.


Y no contenta con esto, pues me enteré de que cierta personita a la que conocí en mis inicios radifónicos cuando ella ya estaba bien asentada en la Cadena Ser, acababa de publicar también uno de esos libros que tanto me gustan, ya que suelo comprar bastantes de temas gaditanos, los de Cai somos muy nuestros y cualquier cosa que lleve Cádiz en el título nos llama como el polen a a la abeja. Así que ni corta ni perezosa, después de enterarme de esto, tuve la osadía (perdóname, Belén), de colarme en su lugar de trabajo, como una caza-autógrafos cualquiera, a saludarla y que me dedicara su obra, Recorrido Sentimental por la Ciudad de Cádiz, que cuenta con el prólogo, nada más y nada menos, que del mismísimo Carlos Herrera, lo cual ya dice mucho del libro, libro que estoy leyendo o mejor dicho, devorando, porque mi ciudad es eso, mía aunque yo parezca la guiri perdida en sus calles. Belén Peralta tiene tras de sí un buen currículum en el mundo de la Comunicación, eso es indiscutible, y aseguran mis fuentes que en la reciente Feria del Libro de la ciudad se la pudo ver quejándose de lo mucho que le dolía la muñeca de tanto firmar.

Además, la noticia del libro me hizo reencontrarme con alguien a quien no veía desde... ¿desde cuándo, Belén...? ¿Veinte años, quizá? Qué chico es Cádiz... Y qué largo el paso del tiempo.

Y qué contenta estoy de tener amigos tan intelectuales!! (A ver si se me pega algo).

Premios Blogueros

Da gusto volver de vacaciones, y al ponerte al día pasar por el blog de una amiga y ver que te ha concedido uno de estos premios que a mí tanta ilusión me hacen: bien remunerados, con placa de platino y diamantes... este no... premio hecho con amor, otorgado con el corazón. Gracias a Remi, que me ha designado como uno de los recipientes del Premio Blog con Vida, que orgullosamente estará en display en la columna de la derecha. Y claro está... A contestar al cuestionario y a mi vez premiar a dos blogs con mucha vida. En esta ocasión se lo voy a conceder a Charo por su blog Come en casa, un blog rico, rico de verdad, y a Anacou por sus comienzos fantásticos en Como Dice mi Abuela, sigue con tu magnífico trabajo.


Y aquí van mis respuestas a las preguntas de rigor, condición indiscutible para poder recibir el premio:
Un color: Azul royal.
Un número: 5
Un libro: Hasta hace unos días habría dado una lista de ellos, pero de pronto me encontré en una librería un libro que nunca se queda en casa, un libro que si alguien me ha preguntado, lo he tenidoo que regalar: El Principito. Creo que todo el mundo debería tenerlo en su biblioteca.
Una canción: Uff. Muchas. Si son de los ochenta, mejor.
Una comida: Pasta. No puedo vivir sin ella. Cocinada de cualquier modo.
Un lugar: Roma. Tiré mi monedita en la Fontana de Trevi así que he de volver. Pronto.
Una película: Más de una, desde luego: Luz de Gas; Dancing in the Rain; Los Pájaros, bueno, cualquiera de Hitchckock, la verdad. Y algunos chick-flicks. Soy humana, qué le vamos a hacer.
Un momento del día: Ese en el que el reloj ya ha llegado a la hora en que concluye la jornada laboral y sé que tengo tooooodo el resto del día para mí.
Blogs, foros o chats: Desde luego los blogs, y algunos foros.
Un referente en la vida: Muchos, de cámo ser referentes de no serlo. O sea, que no me gustaría emularlos. Yo soy yo...
Un referente histórico: La cagaron tantos que no me atrevo a nombrar a uno. Y los buenos, acabaron muertos.
Un referente de ficcion: Minnie Mouse.
Un café: Ninguno, no me gusta el café. Mejor una cerveza.
Proyectos: Muchiiiiiiiiiísimos. La vida se me acabaría si no tuviese uno entre manos siempre.
¿Eres feliz?: Rotundamente SI.
¿Te atreves a decir tu edad?: Y orgullosa de ello: 38. Y no los aparento. Jeje


viernes, 13 de junio de 2008

PAGA SEGUN PESES


Ultimamente me estoy encontrando unas noticias bastante curiosas en los periódicos nacionales. Tanto, que a veces pienso que soy Bill Murray en aquella película donde despertaba siempre en la misma mañana, y así estoy atrapada en un perpetuo Día del Inocente.

¿La noticia que me ha hecho reír hoy? Las aerolineas, para contrarrestar el precio en alza del fuel, se están planteando hacer pagar a sus pasajeros según su peso. No aclara el artículo si habrá un baremo (como los 15 o 20 kgs permitidos de equipaje en bodega) sobre el que calcular el exceso. ¿Se aplicarán descuentos a los que pesen menos del peso establecido? ¿Cuánto es el máximo permitido? ¿Habrá clases de entrenamiento especial en los aeropuertos para perder unos cuantos kilitos y así no contribuir al gasto del combustible? ¿Pagarán más los más altos, también?

No estoy de coña. La noticia se puede leer pinchando aquí, y para los que no sean versados en la lengua de Camila, os ofrezco una sinopsis del contenido:
Al parecer, en algun lugar de América, los ejecutivos están dándole vueltas a la idea del concepto de pesar a los pasajeros y su equipaje para imponer una tasa combinada, y tratar de paliar las pérdidas monetarias ocasionadas por el crecimiento del precio del crudo, que amenazan con llegar a los 6.1 bn de dólares globalmente.

Y lo cierto es que algunas compañías de las denominadas "de bajo coste" ya han implementado una tarifa para gente de cierto peso, requiriendo que compren el billete de dos asientos para no "enlatar" al pasajero contiguo, al no encajar en uno sólo. Así que después de esto, las "tasas para gordos" era el siguiente lógico paso.

Así, Ryanair se esta pensando aplicar dicha tasa, aunque su Jefe de Finanzas piensa que la sola idea es símplemente ridícula, aduciendo que estaría muy cerca de la discriminación racial. Mientras, el Director de Asuntos Corporativos de Aer Lingus también muestra su sorpresa ante la idea, al igual que el Director Comercial de Aer Arann y el de Cityjet, calificándola de totalmente inviable.

Sin embargo, un alto ejecutivo de una aerolínea inglesa alega que es muy lógico que los "gordos" paguen más, puesto que ayudan a quemar más fuel, pero ve la idea imposible de poner en marcha debido a esos mismos derechos discriminatorios a los que hacía referencia el portavoz de Ryanair. "Poner a la gente en la báscula es imposible, especialmente con el embarque on-line. Los gorditos simplemente evitarían el embarque manual donde estarían las básculas".

No sé a vosotros, pero a mí toda esta historia me da risa. Podría aburriros con todas las medidas tomadas en los últimos años por las diversas empresas de vuelo para reducir coste y reducir también el consumo de carburantes, pero se encuentra perfectamente explicado en el artículo del Independent, un periódico que cada vez más se parece a un tebeo de Bruguera.
¿Recordáis aquellos Diálogos de Besugos?

Feliz Dia...




jueves, 12 de junio de 2008

EL PATITO GAY

El Patito Gay (The Sissy Duckling) es un cuento para niños de cinco y seis años, creado con el fin de explicar la homosexualidad y los derechos de los homosexuales en la escuela primaria.
La noticia ha saltado hoy a los periódicos. Un colegio de Dublín ha sido el primero en tenerlo en las aulas.
Los libros, con personajes gay en sus páginas, han sido dados a alumnos desde los cinco años. Y niños de sexto en la misma escuela de Dublín han recibido lecciones detalladas en derechos homosexuales, convirtiendo a la Griffith Barracks en una de las primeras en Irlanda en dar a los niños literatura gay como "The Sissy Duckling" y "Rey y Rey". Esto, sin duda provocará un inmenso debate en el tema de la educación spbre la homosexualidad, especialmente porque el Departamento de Educacion ha dicho que la Educación Sexual no está en el temario de primaria. Y la misma escuela asegura que ha recibido una reacción positiva entre los alumnos de las clases.
Los dos profesores a cargo del programa dicen que tocar el tema de la homosexualidad en clase es un reto en la educación de los derechos humanos. Pero les hace sentir incómodos, porque piensan que les pone en conflicto con sus propios prejuicios y el sistema credencial de sus superiores, pero también les fuerza a enfrentarse al conflictivo tema de la atracción sexual y el conocimiento de la sexualidad en los niños.
Los profesores describen la iniciativa en su escuela, que comenzó el pasado Octubre, como un paso para corregir la duplicidad en el temario y el ataque al uso de un lenguaje homofóbico -como el peyorativo "gay"-, del mismo modo que lo harían si cualquier otro grupo marginal estuviese implicado. Dicen que aunque los niños entienden con claridad que la palabra "gay" se refiere a la orientación sexual entre personas del mismo sexo, también asumen que la palabra se utiliza como un insulto del que pueden salir impunes, ya que los adultos se muestran poco dispuestos a discutir el asunto en profundidad por miedo a destapar temas de una naturaleza tabú.
El tópico se introdujo examinando la vida y trabajo de Harvey Milk, el primer político gay oficialmente elegido en EEUU y que fue asesinado de un disparo poco después de comenzar en el cargo. En respuesta al interés de los niños, la clase continuó explorando la historia de los derechos gay en Irlanda, con ayuda de análisis complementarios de los derechos humanos y la discriminación de género.
Para ello la escuela invitó al Senador David Norris para hablar de su papel en la despenalización de la homosexualidad en este país y su relación con otras campañas de derechos humanos, y al parecer los niños han tomado un interés grato en el tema, aduciendo que la sexualidad de los personajes de los cuentos no es relevante para el desarrollo de la historia.
De cualquier modo, la Iglesia Católica, que dirige más del noventa por ciento de las escuelas primarias de Irlanda, no va a seguir esta iniciativa, asegurando que la única materia sexual que impartirán en sus escuelas será aquella dentro del contexto de las relaciones mismas entre un hombre y una mujer en el matrimonio canónico, y descartando que vaya a mirar con buenos ojos el uso de libros con caracteres homosexuales en sus escuelas.
El Departamento de Educacion y Ciencias dice que la orientación sexual y el sexo seguro no son parte del currículum de las escuelas de primaria, pero que las habilidades genéricas y valores de respeto hacia lo que es diferente se fomentan. Es en el nivel secundario donde el énfasis se sitúa en reconocer el modo en que diferentes orientaciones sexuales pueden ser discriminadas, donde se discuten las actitudes hacia la orientación sexual y la comprensión hacia la necesidad de valorar y respetar las diferencias.

PANICO EN EL EDEN


Me da miedo lo desconocido. Como a casi todo el mundo, supongo. Pero desde hace unos días, parece que el pánico se ha hecho colectivo.

El Domingo me voy a pasar unos diítas a Cádiz, a hacer unas cosillas y disfrutar del sol, la playa, los trajecitos floreados, la cervecita y las compras. Para variar. Y claro, una se encuentra comprándose unos zapatitos nuevos porque son cómodos, y muy veraniegos, y van con todo. Y un top nuevo, o dos, o tres. Porque cuando vas a casa no quieres que te vean con lo de siempre, aunque la familia sólo me ve un par de veces al año y dudo mucho que hayan echado un vistazo a todo el contenido de mi armario, pero como yo sí lo he visto, pues me apetece ver algo nuevo. O diferente.
Y claro está, luego hay que llevar algún regalito, aunque sea un pastel de zanahorias o unos chocolates. Sólo que este año no sabría si mejor llevar tomates, cebollas y lechugas, a juzgar por el pánico desolador que parece haber hecho mella en la histérica población del que es mi país.

Una amiga de Madrid me recomienda llevarme comida, mientras asegura que su nevera jamás ha estado tan llena en la vida. Me cuenta historias de conocidos adquiriendo hasta veinte cajas de leche y congelando frutas y yogures.

Me llega palabra desde Cádiz de que la cosa a día de hoy esta así-así, dependiendo del comercio. Aún no he hablado con mi familia, insegura de si debo preguntar si necesitan algo. Tampoco quiero sentirme como un Paco Martínez-Soria en femenino en el aeropuerto si por cualquier motivo han de abrirme la maleta (viajo con equipaje de mano sólo, esta vez).

Leo los periódicos, las opiniones de la gente en diferentes foros, y me pregunto... ¿Somos o no caprichosos? Probablemente si la gente no se hubiera lanzado a comprar a locas comida que en su mayoría acabará en el cubo de la basura (¿qué familia es capaz de devorar 5 kgs de manzanas en una semana? Más otros tantos de naranjas, plátanos y otra fruta), los supermercados todavía estarían abastecidos para cubrir el día a día de todos. Tampoco se iban a morir por no comer yogures durante un par de semanas -en caso de que la huelga se prolongue en demasía-, o galletas, o chocolate, o todas las tonterías que han ido desapareciendo de las estanterias del hiper. Ademas, estoy segura de que la mayoría de esta gente en circunstancias normales se abstiene incluso de oler un postre durante meses. Pero claro: no vamos a ser menos que la vecina y quedarnos sin nada. Sin nada de nada. Y de perdidos, todos al río. Así luego tenemos excusa para saltarnos la dieta, también: "...es que hay que acabarlo. No vamos a tirar comida".

El guiri no se lo puede creer, principalmente lo de la duración y el extremismo de la huelga. Sabe que será detrimental para la economía inestable del país, aunque el propio gobierno lo deniegue. Dice que aquí eso no pasaría, y tiene razón. En la prensa nacional hoy aparece un artículo al respecto. Los transportistas querían hacer huelga para apoyar a los compañeros europeos. El gobierno ha dicho no. No lo ven viable. Punto.

De todos modos aquí viven de pan de molde, té, mantequilla y jamón cocido. Dudo mucho que se den cuenta de si hay tomates o no en Tesco's.

Yo sólo espero que don Lorenzo no se ponga en huelga y me estropee los pocos días que estaré allí. El resto, para mí, es superfluo. No me voy a morir de hambre.
Y la boina me la dejaré en casa, que hace calor.

miércoles, 11 de junio de 2008

ALBUM DE LA BATALLA DE LOS PLANETAS




Urko me ha pedido que muestre un poco de mi álbum del Comando G, el que siempre será mi favorito, porque como toda niña de la época, venía ya empecinada por Koji Kabuko de Mazinger Z, y años después nos llegarían estos hunky-dories de papel con chica aventurera incluida. Creo que todas quisimos ser Princesa (no las bragas, cuidadín), y emular sus aventuras y esos roces con Mark (ay, Mark!). También ayudaba que la canción la cantara Parchís, con mucho ritmo y más rostros bonitos que mirar. Del Comando G ya hablé en esta entrada, por lo que no me voy a extender más.


Los cromos del álbum los hacíamos en principio gracias a los atracones de Danone que nos dábamos en casa, y que como mi madre era amiga personal de una de las cajeras del super, siempre caía algún sobrecillo de más. Luego, en el camino al colegio y en los recreos, se potenciaba el trueque masivo de esta o cualquier otra colección.

Siempre fue mi preferida, no sé por qué. Hace un par de años me compré la serie completa en dvd y me decepcionó grandemente, aquello no se parecía ni por asomo a lo que yo recordaba. Además se da la circunstancia de que la serie que nos llegó no era la completa original, y así ahora con nuestros escrutinadores ojos de adulto, vemos que algunos capítulos están cortados, que cuando Mark le ordena a Kyop que se quede en al nave claramente, no hay ninguna explicación a que dos segundos más tarde aparezca donde no debería aparecer. Que unos científicos importantes (según lo dicho en la conversación de los personajes) sean rescatados aunque no se vea el rescate, o que las tomas se repitan numerosas veces.



Ay pena, penita pena. O cómo acabar con la ilusión de una niña y sus más entrañables recuerdos en cinco minutos. Aun así, algún día prometo sentarme a mirar la serie completa. Como el guiri, que se tragó Ulyses 31 en tres días. Y le gustó más que cuando era pequeño!

MARISOL RUMBO A RIO

Preguntaba Urko en Volviendo a lo de Ayer por nuestro álbum de cromos favorito. Yo he dejado patente el que más me gustó cuando coleccionaba cromos (La Batalla de los Planetas), es el que más sufrimiento pasé para acabar (curiosamente el que conservo está completo y lo encontré en el rastro en Madrid, el mío desapareció rumbo a algún vertedero o incineradora).
Pero mi favorito podría ser éste de Marisol Rumbo a Rio.


Y si no lo he nombrado alli como mi elección ha sido porque en realidad no es mío, aunque ahora me pertenece. Me explico: este álbum era de mi madre, y como tal fue ella la que lo rellenó con todo el empeño que pudiera o quisiera poner, pero no ha sido una colección hecha por mí, aunque el álbum, viejito y todo como está, es uno de mis numeros tesoros.



Le faltan las tapas y algunos cromos, las dos primeras páginas están ya sujetas con celo, unas páginas cada vez más delgadas y frágiles, un día se desharán en mis manos... Pero me gusta. Por el mismo motivo que me gustan Marisol y sus películas, por muy pedante que fuera esa niña que no parecía de Málaga. Y por lo mismo que me gusta la Flores. Esto es, Pepa.

Ay Pepa, cómo hemos cambiado... (a veces para bien).


martes, 10 de junio de 2008

PRIMERA LECCION EN LA VIDA (El rincón de Lar)


Cuando aprendes tu primera lección en la vida, se recuerda para siempre. Al menos yo lo hago. Mi primera lección vino de la mano de mi abuela y casi no me di cuenta. Ese día salí perdiendo. Perdí algo que me gustaba mucho, y a día de hoy, aunque en aquella época sólo tenía seis o siete años, el corazón todavía se me encoje al recordar mis acciones.
En casa de la abuela, guardaba mis tesoros en un bolso de terciopelo verde oscuro con bordados de filigranas plateadas y de colores. Era un bolso alargado, con cierre dorado, y había servido para guardar las agujas de tejer lana. Cuando la moda de este tipo de bolso de labor pasó, acabó en mis manos. .Mis tesoros se componían de tres bolas de billar (dos blancas y una roja), que naturalmente en mi infantil imaginación no podían ser más que huevos de dinosaurio, descubiertos por esta exploradora sin carnet en los tiempos en que Indiana Jones aún andaba en pañales; una piedra extraña en forma de pizza, cubierta con una especie de capa mineral brillante que recordaba el azúcar; un trozo de plomo moldeado en la forma de un corazón; una barra de labios ya gastada de sabor a chocolate, de Avón; un puñal de plástico plateado con empuñadora jaspeada, bastante pesada, arma indispensable para esta Indy femenina en ciernes. Y una cajetilla metálica que parecía una pitillera, pero que al abrirla alzaba una especie de solapa, quedando la caja convertida en un armatoste triangular compuesto de lente y lupa. Tenía una seria de filminas, de mitad de tamaño que el de un negativo normal. Se colocaban en una ranura delante de la lupa y podías vislumbrar una imágen de principios de siglo (del pasado siglo XX) o de finales del XIX. Eran escenas familiares, posando, con hermosos vestidos, salones vetustos, pianos de cola. Había algo en la contemplación de aquellas imágenes, cuando me sentaba en el poyete amplio de la ventana del cuarto que era la casa de la abuela, esa ventana interior que daba al patio de Rosi y me enfrentaba directamente a la ventana del dormitorio de Merceditas. Con la luminosidad cansina de la tarde silenciosa mecida por el sonido de una radio, las horas se me pasaban atisbando por el objetivo de mi cajita mágica, imaginando nombres e historias para aquellos rostros del pasado. Ejercían sobre mí el mismo tipo de poder sobrenatural que ejercen esas fotografías en sepia de personas que nunca conocimos. Tal vez porque la abuela me contaba que habían sido suyos en su niñez, y como todo lo antiguo, me parecían simples objetos de arte.
Un día tuve una riña con mi abuela. Ni siquiera recuerdo el motivo. Sin duda fue por no querer ir a por el pan o no querer poner la mesa. Tal vez porque quería ir a la azotea a jugar y se acercaba la hora de comer. No lo sé. Lo que sí sé es que en mi ofuscación infantil, en busca de una salida a todo mi enfado embotellado, cogí las tijeras y corté en dos cada filmina, y con las pruebas incriminatorias en pedazos en mis manos salí al corredor y se las mostré a mi abuela en la cocina, seguramente pronunciando con un orgullo feroz algo así como: "Ea, pues mira lo que he hecho." Y mi abuela, con toda la calma del mundo respondió: "Pues mira que eres tonta. ¿No decías que eran tus objetos preferidos? ¿Quién ha salido perdiendo aquí?"

Y me retiré, triste, desolada, rendida, al escalón vecino, en el otro patio que daba a la casa de la Bruja Piti. Me senté y miré las filminas destruidas, sintiéndome culpable. Había querido herir a mi abuela de algún modo, tal vez pensando que aquellos trozos de celuloide tenían un significado especial para ella. Pero los tenían para mí, y los había perdido.

No sé si traté de arreglarlos con Fixo. No sé si lo conseguí o tiré los trozos inútiles o se perdieron en los remotos confines del pasado, como se van dejando atrás las migajas de nuestra existencia. Sí, perdí las filminas que tanto me gustaban.

Pero aprendí en valores morales. Y gané en apreciación de las cosas que tenemos y amamos.

EL LIBRO DE RELATOS CORTOS DE ALBANTA



Ya salió. Ya llegó. La espera más larga del mundo de las letras. Un proyecto que comenzara allá por el mes de Diciembre se ha visto al fin materializado en este libro, compendio de las historias ganadoras y una selección de relatos de los participantes que hicieron Albanta a lo largo del 2007.

En este libro Ruth Bernardez (la que suscribe) escribió el prólogo y tres historias que se pueden leer aquí, aquí y aquí.

Una primera edición que ha batido récords: esto es, récord de erratas, errores y "misceláneos".